Capitulo 25: Sin nada

Bella POV

Disfruté verlo comer más de 3 trozos de pastel excusándose de que no había comido nada de nada, me cobró casi toda la noche en sentimientos por no esperarlo.

No seas niño pequeño Edward, ya bastante de niñerías de mis hijos por este día- se abrazó más a mi, estábamos todos sentados en la sala viendo "PD: Te Amo".

Créeme lo que estoy pensando de ti esta muy lejos de pensarlo un niño- y tratando de evitarlo mirando la televisión me sonrojé hasta que ya no podía más.- ¿Qué sucede Señorita?- rozó su nariz con mi cuello.

Si juegas sucio yo también lo haré más tarde- y le di una mirada de advertencia, si algo me había aconsejado Ángela era jugar sucio en la cama y aunque me avergonzara era una arma poderosa para que dejara de avergonzarme frente a su familia, sonreí cuando me miró sorprendido.

¿y en que constaría eso?- me alcé de hombros.

Me podría hace de rogar mucho- maldito engreído sonrió con aquella matadora que tanto me gustaba, lo miré más de la cuenta pero al final reordené mis ideas y me hice la dura otra vez.

Créeme, te convenceré- ahora reí yo.

Créeme tú a mi, podría hacerme de rogar mucho- lo miré mientras me besaba tras la oreja- tanto como para que no me tocaras más que solo ahora- y se congeló- y créeme será muy frustrante- se alejó un poco pero no dejaba de mover sus manos curiosas por sobre mis piernas, era tan hormonal, rodé los ojos.

Sería frustrante para ambos- asentí dándole la razón pero volviendo a mi compostura y viendo que Esme y Carlisle nos miraban y sonreían de reojo, quizás estaban felices por ver a su hijo conmigo otra vez.

Deja de toquetearme tus padres nos miran- me sentí completamente avergonzada, miré mis manos ahora.

Ellos saben que nos amamos- agarró un poco rudo mi rostro y me volteo para devorar mis labios. OH por dios mi entrepierna se alteraba al instante cuando era así tan posesivo.

Por dios… busquen un cuarto para hacer sus cochinadas- Ross, ella siempre avergonzándome.

Y nos iremos- Edward se puso en pie y yo casi me ahogo con mi propia saliva- por dios, no ha hacer eso- rodó sus ojos mientras se estiraba- quiero dormir con mis bebés y más encima ya vi esa película- todos asintieron pero sin creernos, me tomó la mano y me obligó a pararme.

Nos vemos mañana- me despedí y mientras comenzamos a subir escucho a Emmett gritarme.

Esta será la noche de los Swan- y me sonrojé aunque ya nadie podía molestarme y eso me relajaba un poco.

Siempre me expones- me iba a meter a su cuarto pero me jaló y me condujo hasta el tercer piso.- Edward no- me estampó contra la pared y comenzó a besarme tan ardientemente que todo pensamiento lógico se hizo añicos. Me aferré a su cabello y me allegué más a su cuerpo, habíamos estado en la noche nada más juntos pero parecía como si una eternidad hubiese pasado entre nosotros. Primero estuvimos de maravilla durante la noche, luego en la mañana me sentía tan mal porque mi niño le gritara y odiara tanto y luego al medio día más o menos estaba tan enojada con él por gritarme y por dejar sin trabajo a Jake que uf… me sentía tan cansada pero a la vez tan frenética por sentirlo.

Te necesito- se restregó sobre una de mis piernas y a mi la verdad se me hizo agua la boca, ahora sería capas de desnudarme sobre la escalera y rogarle que me tomara justo aquí.

Te necesito también- y me solté el vestido que se cruzaba por delante sin ni un pudor y ni siquiera pensar por un segundo que podía subir Emmett y Ross a este piso y vernos como adolescentes. Edward comenzó a descender y devorarme por completo, por dios, jamás me pensé así ni en mis mejores momentos. El sostén también se desabrochaba por delante y lo sacó de su camino, besó, mordisqueo, acarició e hizo lo que se le vino en ganas con lo que era suyo, porque mi cuerpo completito era del y jamás desearía que otro hombre me hiciera lo que él. Siguió bajando hasta mi vientre y no creí que hizo lo que hizo, sonreí pero de nervio, me alzó la pierna y besó por sobre la tela de mi ropa interior.

Dime si no es excitante estar aquí- ni siquiera hablé, estaba bastante nerviosa, rodé los ojo cuando sentí que me olía justo ahí, dios me esta llevando al cielo y sin si quiera sacar los pies del suelo.- si quieres me detengo- ¿Qué acaso se había vuelto loco? Ya si nos pillaban tendría que lidiar con eso para siempre pero en otro momento, aferré mi mano a su cabeza otra vez y lo guié de nuevo hasta mi entrepierna, lo sentí sonreír sobre mi piel.

Me estoy avergonzando para siempre con tu familia- corrió la tela de mi ropa interior y sentí que mis piernas flaqueaban.

Relájate- cerré los ojos una vez más cuando sentí como me probaba lentamente, sentí que su lengua hurgueteaba por todos lados- mírame- demandó y así lo hice, un escalofrío me recorrió completa cuando vi sus ojos tan negros.

Edward…- mi voz salió irreconocible, chillé. Me afirmé más a la pared cuando sentí un calorcito recorrerme, a la ecuación entraron sus dedos habilidosos que en solo segundos me hicieron llegar a la gloria misma. Besó la parte interior de mis muslos mientras me iba bajando lentamente la pierna- si me viera mi padre- suspiré.

Si te viera de algo estaría seguro- abrí los ojos lentamente mientras él se ponía en pie y me ayudaba a acomodar solo el vestido, el sujetador lo dejó solo así- que yo estaría muerto mi amor- asentí afirmándome a su cuello para poder besarlo- ¿sientes tu sabor en mis labios?- asentí era entre salado y extraño pero la verdad sentirme en sus labios era demasiado excitante.

Si…- me mordió.

Es fascinante ese sabor, es un manjar para mi bebé- amaba cuando se ponía así de calentón, me gustaba cuando estábamos jóvenes y se metía a mi dormitorio por la noches y me hablaba sucio y yo caía locamente en sus redes.

Te amo Edward- juntamos nuestras frentes.

Te amo tanto Bella y amo a nuestros hijos- asentí- haría cualquier cosa por ustedes mi amor, ahora me doy cuenta que sería capaz de perder todo en el mundo pero jamás a ustedes- lo miré un poco más seria- ahora me di cuenta que lo doy todo en esta vida solo por ustedes Bella, por nuestra familia, por tener un futuro juntos por despertar juntos por ser padres otra vez- hice que me mirara y se veía afligido.

¿de qué va todo esto?- pero negó.

No ahora, ven- me hizo subir más y sonreí cuando lo vi abriendo la puerta que daba al entretecho, por dios como recordaba este lugar.

Edward, me siento como una adolescentes otra vez- se apegó otra vez a mi cuerpo y guió hasta quedar sentada sobre una superficie plana, era una cama- dime que tu familia no sabe que hay una cama aquí- negó abriéndome el vestido una vez más y acariciándome.- dime que nadie viene para acá muy seguido.

Este lugar estaba vacío hasta hoy por la mañana, no había nada y nadie estuvo aquí desde hace años- ahora me dio cosa al pensar que podrían haber arañas o ratas. Rodó los ojos- Hoy en la mañana salieron todos y contraté un servicio para que vinieran a hacer el aseo aquí y para que acomodaran esta cama, nadie se dio cuenta- miré todo el lugar y habían solo un par de velitas por aquí o por allá.- pensé que si nos íbamos a algún cuarto vacío que hay en esta casa, de hecho hay como 4 vacíos, pero pensé que te sentirías incómoda porque ellos pensarían claramente algo, pero ellos no vendrás acá- sonreí acariciando su cabello.

¿Pensaste mucho en mi hoy?- asintió mirándome tiernamente.

No sabes cuanto- sabía que Edward la había cagado y sabía que sufrí mucho e incluso mis niños con su ausencia e incluso tenía claro que si ellos, todos los Cullen, hubiesen estado más en mi vida cuando estaba embarazada había podido seguir estudiando, sabía que él me había quitado parte de mi vida pero lo que jamás cambiaría es lo mucho que lo amaba y eso era lo que ahora y siempre me bastaría, quería amarlo por siempre y que me amara por siempre y que esa maldita rubia saliera lo antes posible de su vida, también quería poder casarme con él- un dólar por tus pensamientos- acomodó el cabello que estaba revuelto sobre mi frente.

¿tan poco valen?- susurré y lo encontré tan hermoso, mirarlo a él era perfecto, ese rostro varonil en su totalidad, esos ojos verdes esmeralda tan expresivo, su cabello alborotado y cobrizo, todo en él era perfecto.

Lo valen todo mi amor- sonreí.- perdóname por no poder darte más o como me pediste dártelo todo denante- negué tratando de recomponer su cabello lo que obviamente fue caso perdido.- pero no puedo todavía, solo dame un poquito de tiempo- esta situación ya me tenía intrigada.

¿Qué pasa Edward?- negó.

Luego mi amor, luego- se puso sobre mi y nos quedamos solo abrazados por unos minutos.

Dímelo de nuevo Edward- se separó un poco y su entrecejo se frunció.

¿él qué?- me sentí avergonzada, pero fueron tan hermosas su palabras hace un rato que me llenaron de esperanza.

Todo Edward, todo lo que dijiste de mí- y sentí serias ganas de llorar.

Que me tienes en tus manos Bella… que eres quien me tiene vivo o que eres quien me puede destruir en un solo segundo… ¿aún no lo entiendes? Yo te amo Bella- y las lágrimas por fin cayeron- me tienes en tus manos. Bella yo te amé, te amo y te voy a amar hasta que muera o quizás aún ahí te ame más todavía- yo ya no podía vivir sin él. Lo ayudé a bajarse el pantalón y sin más me acomodé para quedar con las piernas totalmente abiertas para él.- te escuché hoy en la mañana- sonrió cuando me mostraba una tira de preservativos- me gusta sentirte al 100% pero te cuidaré hasta que vamos a médico- sonreí pero ya no necesitaba eso, ahora me sentía segura, se los quité y los arrojé lejos.

Ya no dudo de ti o de la familia que podríamos formar, solo necesito sentirte Edward- nos quedamos quietos pero lo necesitaba así que me moví un poco para provocarlo- te necesito mi amor- asintió y sin más entró en mi pero delicadamente. Edward era tan varonil en todo sentido, desde su aroma hasta su cuerpo completo, pasó sus brazos por mi espalda y así quedó más cerca a mis pechos que devoró con urgencia.

Te amo Bella- me sentía tan sudada, tan acalorada y tan apretada a su cuerpo. Arremetía en mí estoicamente y sin sosiego, sentía cada fibra de su cuerpo que entraba en mí. Me separó un poco y me hizo voltearme para quedar sobre mis rodillas y manos, entró en mi otra vez. Por dios me inundaba completamente, esta posición me permitía sentirlo en toda la magnitud de la palabra. Me ayudó a quitarme el vestido que salió volando no sé por donde y se aferró a mis hombros para de esa forma dar penetraciones más rápidas.

Edward…- gemí audiblemente rogando que nadie se paseara por aquí por mi propio bien, me recosté más dejando solo mi trasero al aire pero apoyando mi cabeza en la almohada y así mordiéndola un poco para que no escucharan mis gritos.

Sabes que no nos escucharan- me quitó la almohada- me gusta escucharte al borde del orgasmo mi amor, es…- gruñó- provocador- lo miré aunque toda doblada en mi lugar, estaba todo sudado y se veía tan caliente apretando los dientes y rodando los ojos por el placer.- vente conmigo por favor- sus estocadas fueron más precisas y más rudas dejándome a 1000 por hora y no hicieron falta ni dos embistes más cuando lo sentí irse completamente en mi interior, ya si quedaba embarazada era con lo que lidiaría luego, si no comenzaría con las pastillas.

Pídemelo de nuevo- susurré y cuando entendió por donde iba la cosa negó al instante lo que a mi me dejó en el suelo.

No aun, solo… debe ser especial no aquí- asentí con serias ganas de llorar de nuevo, abrió la cama y me acomodó dentro, al sentir mi cuerpo en contacto con la seda me sentí tan fuera de lugar en su vida, él era el dueño de la empresa a la que tantos años le presté servicios, él podría ser el dueño del mundo si así lo quería tenía un buen apellido, una buena familia y un buen pasar económico, aunque eso estaba de más decirlo.

Entiendo- acaricie mis mejillas donde aún sentía sus besos y esta sensación de sentirme tan poco para él era tangible a cada segundo que pasaba.

Bella no…- tomó mis manos y me miró como con miedo, lo que no entendí- no creas eso- y volvía a leerme tan bien como siempre- yo lo quiero, yo… lo anhelo, amor desde que te conocí jamás pude pensar en otra cosa pero no te lo voy a pedir porque aún no soy libre, Bella te vas a casar conmigo- me alzó el rostro cuando se percató quizás que no lo harían de voluntad propia- lo tendremos todo mi amor, pero no te lo pediré ahora cuando aún no soy libre, lo pensé y me había precipitado la otra vez Bella, primero tengo que arreglar mi situación y luego será- era inevitable sentirme tan pequeña a su lado.

Te amo Edward- me acomodé a su pecho.

Lo eres todo para mi mujer, todo…- nos quedamos en silencio hasta que no me aguate más, ya no quería pensar, no me quería deprimir cuando después de tantos días podíamos estar tan tranquilos, después le pediría que fuese a echarles un vistazo a los niños, pero esta noche era de nosotros y me haría como promesa personal el no dormir en toda la noche aunque después cuando despertaran los niños lo lamentara. Me senté a sobre sus piernas con las mías abiertas, sin preámbulo o anticipo me dejé caer velozmente por su férrea erección.

Oh nena…- susurró aferrándose a mi cadera y ayudándome a subir y bajar, a minutos me dejaba completamente quieta y solo se movía él y otras no dejaba de apretar mis senos mientras era yo quien lo cabalgaba.- tan resbaladiza…- hecho la cabeza hacia atrás- tan caliente y solo mía- aferré mis manos a mi cabellera, mi sexo palpitaba y me sabía muy cerca otra vez del orgasmo, las manos de Edward llegaron hasta mi trasero y lo apretó pero después mirándome fijamente acercó un dedo a mi orificio libre de entretención y comenzó a acariciar, se sentía extraño y jamás había hecho nada por ahí pero que él me tocara completa para mi era solo excitante. Sin quitarme los ojos de encima y sin dejar de moverme metió el dedo a su boca y lo llenó con su saliva, luego sentí como lo metía en mi, me incomodó pero cuando me ayudó a moverme a su ritmo y sentirme llena por ambos lados aunque no de la misma manera pero llena al fin y al cabo, una corriente eléctrica me envolvió completamente, se sentó y su lengua no dio sosiego a mis pezones endurecidos y rojos, no aguanté más y sintiéndome tan resbaladiza sobre su miembro me dejé ir y lo bañé con mi excitación tanto como él me llenó con la suya.- ¿dolió?- preguntó acariciando donde antes había estado su dedo habilidoso y que cuando me había acostumbrado a él no me dio sosiego, negué.

De una forma retorcida me hizo llegar al cielo- todavía me costaba respirar, me acomodé a su pecho para reposar solo por un rato, aún no me saciaba por completo.

No es retorcido si es con amor bebé- sonreí recobrando el aliento, no me moví ni un milímetro, no quería que saliera de mi interior todavía.

No te duermas, esta noche es solo nuestra- me tapó con la sábana mientras acariciaba desde mi cuello hasta mi trasero una y otra vez.

No me dormiría jamás, solo pensar que te tengo toda la noche me pone frenético- y nos dio la vuelta sin salir de mi interior.

Ve a ver a los niños- hizo un puchero mientras me levantaba un poco la pierna y me penetraba completamente una vez más- Edward- tuve que echar la cabeza para atrás por completo porque sentí que tocaba hasta mi estómago por dentro.

No quiero salir de ti- juntamos nuestras frentes y con una mano libre me corrió el cabello para devorarme desde tras el oído hasta mis senos.

Los niños- susurré siendo el cable a tierra.

¿en serio?- estaba completamente pegado a mi mientras entraba y salía sin sosiego, sin querer o tener el ánimo de detenerse, seguía dándole placer a mis muy consentidos pezones, estaba segura que mañana no soportaría ni la tela del sujetador.

Aja- susurré mientras yo misma me vi impulsándome un poco más abajo para que me diera mucho más de su longitud.

¿ahora?- aferró su manos a mi cabeza y me aproximo a sus labios y me comió la boca hasta que sintió la necesidad banal de respirar, gemí ahogadamente cuando mis pulmones se llenaron de oxigeno pero mis labios fueron atacados al instante por su lengua y dientes.

Edward… por favor- lo necesitaba mucho más.

Pídeme- gruñó- lo que- mordisqueo mis labios- sea- gruñó otra vez mientras entraba más rápido- menos que me…- rodó sus ojos- oh mi dios Bella, estás tan apretada…- estaba segura que terminaría sin poder moverme después de esta noche.

Edward…- necesitaba más de él.

Bella no… no me pidas que salga de ti ahora- lo dijo en un aliento.

No… yo…- estaba tan concentrado y su cara era tan erótica.

Shhhhh…- mordisqueó mi oreja.

Entra más…- supliqué lloriqueando hasta que por fin abrió los ojos para mirarme complacido.- necesito sentirte más adentro- se salió un segundo de mi para ponerme de lado y él tras de mi, tomó mi pierna y la subió por sobre su cadera, me dejó de tal forma que se hundió tanto en mi que no gemí solamente, no solo alcé la voz si no que literalmente grité como energúmena, pero sexual.

Así nena ¿me sientes?- ¿estaba jugando conmigo? Me sentí casi violada, sonreí por mi tonta ocurrencia.

Mucho- pasé mi mano por su cabeza y comencé a acariciar su nuca, de esa forma me allegué más a su pecho, subió un poco más mi pierna y siguió con el mismo ritmo. Jamás me cansaría de hacer el amor con Edward, jamás me cansaría de su sabor, de su sudor o de esta sensación alucinante de amarlo más que a mi propia vida.

Vamos nena- metió su mano entre mis pliegues y comenzó a acariciarme el clítoris.- apriétame- y lo hice, era tanto que llegaba a doler pero de una forma nuevamente retorcida esto me encantaba.

Oh por dios…- me contraje y nuevamente reconocí la sensación de sentirme llena con su excitación, dejó caer mi pierna pero quedó acomodada en su trasero, besaba mi hombro y cuello mientras ambos nos recuperábamos.- ahora no me podrás distraer, debes ir a ver como están los niños- asintió, solo lo sentí ya que estaba a mi espalda.

¿Qué hora será?- susurró y no lo sabía, entrando a este cuarto me había desconectado completamente y de una forma muy placentera a la noción del tiempo.

No lo sé…- nos quedamos acomodados así, solo respirando hasta que le pedí una vez más que fuese hasta su habitación a ver a los niños, accedió no antes de devorar mis labios y darme una pequeña nalgada, solo para después acariciar el mismo lugar, miré la hora y eran 10 minutos para las 2 de la mañana, aún quedaba mucho tiempo para amarnos. Me sentía como una adolescente sin preocupaciones, me sentía como cuando recién habíamos llegado a la universidad y pasábamos todos el día entre todos los lugares del piso, me recuerdo insaciable, totalmente loca por el sexo, o sea solo por tenerlo con él, no siendo una loca compulsiva y buscándolo por ahí, no, yo solo amaba tener sexo con mi Edward, hacer el amor. No negaría que después de que conocí el placer de dos cuerpos al amarse jamás me pude alejar de él o mantener mis manos tranquilas, cambié cuando me vi embarazada y sin él pero ahora que estábamos juntos volvía esta Bella que necesitaba tenerlo, que necesitaba simplemente sentirme poseída y llena por él. Cerré los ojos por un minuto hasta que sentí que a su teléfono le llegaba una notificación, quizás era un mensaje o un correo pero me entro la curiosidad, sin leer nada vi que pertenecía a Jenks y recordé que era su abogado. Mis manos temblaban, era feo que revisara correspondencia ajena pero era de Edward de quien se trataba y desde ayer que estaba un poco raro. Arrugando la frente y sintiéndome enormemente culpable abrí el correo de voz y comencé a escuchar "Edward, me gustaría juntarme contigo mañana dentro del día si pudieras, los papeles para traspasar Bella Ltda. A nombre de la Señora Tanya Danali esta lista, por supuesto que el papeleo del divorcio también, solo que… bueno hay una complicación y me gustaría… sucede que ella no solo se conforma con la empresa Edward, Tanya quiere más para firmar el divorcio, dice que la empresa es muy poco después de la humillación. Creo que necesitamos hablar en persona, esa mujer esta dispuesta a dejarte en la calle… espero me llames cuando escuches este mensaje". Esto no podía ser posible ¿a eso venía todo? ¿todo eso de darlo todo por mí y los niños era una expresión literal?

Duermen como un tronco mi amor- lo miré aún con el teléfono en la mano- aproveché de pasar por la cocina y traje pastel, la verdad es que estaba de muerte- tenía la boca con chocolate y me recordó a Junior pero ahora la verdad no era el momento.

¿Cuándo pensabas decírmelo?- me miró atormentado le indiqué el teléfono- ¿Cuándo pensabas decirme que le cederás todo lo que tienes a Tanya Perra Danali?- siempre debía ocurrir algo que no nos dejara disfrutar del todo nuestro amor.

Ufff aquí les va otro, espero que les guste este capitulo que para que decir esta bastante caluroso jajajajajajajajaja… ¿me e ganado algún RR? Yo diría que sip… les doy las gracias a todas las que se han tomado el momento de comentar o sugerir de verdad es muy bueno porque voy a la par con el Fic y ustedes me dan buenas ideas para seguir, así que sigas haciendo pliiiiissss… A las chicas anónimas si quieres denme sus correos y podremos conversar más tendidamente lo puedo contestar rapidito porque tengo Internet en el celular. Mi correo es Tereyyo2(arroba)hotmail(punto)com por si me quieren mandar correos y los respondo… nos leemos luego chicas XD