Todo está bien
Los personajes de CardCaptor Sakura pertenecen a las Reinas del Shôjo Manga: CLAMP.
Capítulo XXIV
Aquí
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Después de unas breves palabras de agradecimiento por acudir a aquella cena se había servido la comida, momento que Syaoran aprovechó para tomar asiento en la mesa principal donde, mágicamente, Esmeralda y Matt se encontraban también.
Sin duda alguna debía agradecerle a Alice el haber ideado una estupenda razón para que estuvieran justamente en ese lugar.
Así como el hecho de que, por casualidades del destino, se encontrara a su lado y de esa forma pudiera conversar con ella. Todo eso era cosa de Alice, aunque de alguna forma ya no notaba la renuencia de Sakura por huirle.
Syaoran sabía que debía de hablar con todos al menos una vez, pero en esos momentos, mientras un editor reconocido le hablaba sobre un tema que debería de parecerle interesante, su mirada se desviaba a la chica a su izquierda, quien en esos momentos tenía en su delicada mano derecha una copa con vino y sonreía al momento que Matt le murmuraba algo al oído.
Feimei, consciente de la dificultad de su hermano por mantener el control de sus emociones en ese momento, retomó la plática con aquella persona y lo distrajo lo suficiente para que no notara el poco caso que le ponía el dueño de la empresa. Suspiró un poco y negó levemente con la cabeza, completamente decidida a hacer algo por aquella situación que resultaba tonta para ella.
Ya había enfrentado a una Sakura furiosa y decepcionada y volvían a ser amigos, o lo más similar a eso que pueden ser dos personas que se atraen tanto como ese par, ¡¿qué diablos esperaba para decirle lo que sentía?
Los minutos pasaron lentamente alrededor de pláticas insulsas, distrayendo a uno u otro con las personas que se acercaban a ellos buscando tener un poco de su tiempo o experiencia para alguna situación. De vez en cuando levantaban la mirada y observaban al otro en silencio por unos segundos. Intentando acortar la distancia que los separaba en esos momentos.
Mientras la música de fondo sonaba y sonaba.
Syaoran sonrió encantadoramente dejando sin habla a Sakura, quien había levantado la mirada al sentir como el chico se ponía de pie. La mano derecha del joven chino fue colocada con majestuosidad frente al rostro de la chica, quien parpadeó confusa.
—¿Bailas? —preguntó en algo parecido a un susurro.
—Sí… —respondió después de unos interminables segundos de silencio.
Sakura se puso de pie de manera elegante, una forma que había aprendido silenciosamente a través de Tomoyo, quien le había ayudado a no hacer, en palabras textuales de la castaña, el ridículo en esas cenas y bailes extraños.
Colocó su mano izquierda sobre aquella tan cálida que esperaba por ella y caminaron en silencio hasta la mitad de la pista, esquivando al resto de las parejas en aquel lugar y mezclándose con ellas.
La mano de Syaoran se colocó con cuidado en la cintura de ella, acercándola a su cuerpo, disfrutando de ese simple toque. La de ella se elevó para colocarse en el hombro izquierdo de él, y con una caricia se tomaron de las manos, juntando anhelos y recuerdos.
La canción que comenzaba en esos instantes hablaba de sueños, de deseos, del aquí y del ahora. Del amor que una persona sentía por otra, dejando todo de lado, todo para poder contemplar al otro. Para amar al otro.
Del cómo un chico parecido a Syaoran declaraba su amor a alguien tan parecido a Sakura.
Se deslizaron con suavidad y elegancia por todo la pista de baile, esquivando sin ver a las personas que los rodeaban. Observando los ojos del otro, olvidándose de todos los demás.
La mano firme de él en la cintura de ella, acercándola tanto como para ver todos los pequeños detalles de sus esmeraldas, como para inundarse de su aroma.
Y de pronto estaban cerca, muy cerca. Envueltos por el otro: brazos, piernas, aroma, aliento, esencia. Las mejillas de ella se colorearon un poco, él sonrió con ternura ante aquello. Syaoran bajó un poco el rostro sin pensarlo, con el único deseo de poder estar más cerca, más. Sakura levantó la mirada y sus labios se rozaron levemente, unos sobre los otros sin tocarse realmente.
Los aplausos llegaron primero a sus oídos, y después la terrible sensación de vacío. Se separaron lentamente, sin ser demasiado bruscos, cuando se dieron cuenta del espectáculo que habían hecho sin desearlo.
Ambos tomaron asiento casi al mismo tiempo con los rostros levemente sonrojados, la mirada decidida y con el estribillo de la canción en sus cabezas.
'Aquí, soñando con un feliz final. Creer que esto en verdad es real. Y este sueño también nos separó. Tú allá y yo aquí'.
—Los hubieras visto, Tomoyo —exclamó un emocionado Matt—. Lucían como en una película, enfocados completamente en el otro. Fue una escena romántica, completamente romántica.
—¡Ya, Matt! —amenazó Sakura.
—No, no —dijo Tomoyo riendo—, sigue, sigue. Deja a esta amargada que no cuenta nada.
—Tomoyo…
—Y luego se besaron —se apresuró a decir Matt.
Tomoyo y Matt voltearon a ver a la castaña al mismo tiempo, provocando que se sonrojara.
—¡No nos besamos! —gritó.
—Labios sobre labios es beso, ¿o no?
—Sí, eso es un beso.
—¡Pero no nos besamos! —volvió a gritar.
—¿Entonces cómo se llama eso?
—No fue un beso, no como tal… —aseguró la castaña frunciendo el ceño—. Duramos menos de… segundos labios contra labios.
Sakura cerró los ojos inconscientemente ante el recuerdo.
—¿Volverás con él? —preguntó Matt, de pronto.
La chica dejó ver ese par de hermosas esmeraldas y se mordió el labio inferior.
—Lo pregunto porque entonces sería buena idea alejarnos, tú sabes, eres mi novia —rió un poco y guiñó su ojo derecho, seguidamente de lanzarle besos.
Tomoyo comenzó a reír y luego se detuvo únicamente para inclinarse hacia un lado, impidiendo que aquel cojín que Sakura le había lanzado le diera en la cara.
Eso desembocó en una guerra de almohadas donde Matt ganó al darle en la cara a Sakura y tirarla de la cama.
—¿Entonces? —preguntó nuevamente el chico, aún con la voz entrecortada por la actividad física anterior.
—No lo sé —admitió Sakura—. Se siente diferente a aquella vez.
—Ya no son unos niños —interrumpió Tomoyo de pronto—. Él te marcó de muchas formas, fue tu primer novio, tu primer beso, tu primera vez…
—Tu primer amor no —mencionó Matt como si nada—. Ese se lo lleva el hermoso novio de tu hermano.
—Mejor que Tôya no te escuche hablar así de Yukito —dijo Sakura sonriendo débilmente.
—Pero… —continuó Tomoyo frunciendo el ceño por la interrupción—. Eso no se olvida, él fue muy importante para ti.
Sakura mordió su labio inferior y asintió una vez.
Era verdad, no podía negarlo.
/me se esconde de todos.
Sí, yo sé. Sí, yo entiendo. Sí, ya sé t_t!
Perdón, mil y un perdones. He tenido un inicio de semestre atroz y unas vacaciones... horriblemente ocupadas.
Estoy en la universidad de 9am a 7pm, entonces todo el día lo tengo ocupado. TODO! Es desastroso para encontrar tiempo para escribir.
Pero no los he olvidado, lo prometo.
Este fic lo escribí por partes, parte ahorita, parte ayer, parte la semana pasada, parte el mes pasado xD!
De aquí en más no puedo prometer tiempos de entrega, lo siento. Tanto como puedo entregar uno la próxima semana, puedo hacerlo el próximo mes. Intentaré en lo posible hacerlo rápido, pero no puedo prometerlo.
Para aquellos que esperan Cerezos Oscuros, seguirá terminando este. Además he comenzado a publicar 'La boda de mi vida', donde sí será más continuo debido a que necesito terminarlo en tres meses.
Y... Tomoeda vendrá después.
Mil gracias a todos por sus comentarios.
Espero les guste.
