Con el correr de los días, los alumnos de Hogwarts se fueron acostumbrando a "Dramione" (nombre con el que se referían a la pareja en el colegio, cortesía de Rosy y Heidi). A pesar del escándalo del primer día, de que hasta el diario el profeta dedicó una página a la noticia, como todo, de repente deja de ser novedad y la gente pasa a hablar de otra cosa.

Era común ver a Draco Malfoy esperar por las mañanas afuera de la torre de Gryffindor a que Hermione saliera, luego la gente los veía besarse como saludo de buenos días, caminar tomados de la mano al comedor, donde Draco acompañaba a Hermione hasta su mesa y después él desayunaba en su mesa. Cuando terminaba (usualmente antes de ella) regresaba a la mesa de Gryffindor, se sentaba un momento entre los leones, esperando a su novia y charlando con sus amigos (incluyendo Harry Potter y Ginny Weasley) en relativa paz (digo, Malfoy es Malfoy y nunca se le iba a quitar la tentación de molestar un poco a Potter y Weasley, pero era de manera "amistosa"), después Malfoy acompañaba a Hermione a su primer clase, se despedían con un beso en la puerta del salón y él partía a sus clases. Cuando tenían pociones (la única clase que compartían) se seguían sentando juntos y no era raro ver a Malfoy robándole besos discretos cuando el profesor no estaba atento, dejando a Hermione ruborizada para diversión del rubio. Cuando se encontraban por casualidad en los pasillos entre clases, se abrazaban y besaban antes de continuar su camino. Al terminar las clases hacían la tarea juntos, en la biblioteca, y si quedaba tiempo, paseaban un rato por los jardines. Los fines de semana, cuando él podía convencerla de no pasarla estudiando, iban a aquel prado del bosque, donde ambos sabían en el fondo que había comenzado todo. También convivían con sus amigos. Fuera por las tardes en los sábados de quidditch, o en los paseos en Hogsmeade. Hermione ya no se sentía tan incómoda con las bromas de Pansy y Theo. Harry y Ginny estaban aprendiendo a lidiar con Malfoy y su humor negro y sarcástico. Además, había ocasiones en que simplemente se encontraban en pláticas con alumnos de otras casas, debido principalmente a los sábados de quidditch, donde participaban alumnos de todas las casas y paulatinamente, habían incluído alumnos de grados inferiores en sus rotaciones de equipos. La vida en Hogwarts era muy diferente a los primeros 6 años de los chicos, y radicalmente diferente a la vida el último año, aquél que algunos de los presentes se habían perdido por la guerra. Todos estaban disfrutando su vida escolar al máximo, haciendo nuevos amigos y deseando que así hubiera sido siempre.

Draco y Hermione tenían dos asuntos pendientes, que finalmente se resolverían de la misma manera. Dado que ella se había negado a volver a las mazmorras antes de que él cumpliera su apuesta de pasar una noche completa en la torre Gryffindor, no habían tenido momentos a sólas... que les permitiera la suficiente intimidad como para que volvieran a tener sexo. Eso molestaba demasiado a Draco. Se había acostumbrado a esas noches de pasión con su castaña y le estaba costando la vida controlarse y no arrastrarla por la fuerza a su habitación. Sabía que una vez ahí, ella lo perdonaría. Sin embargo ella le había dicho que tenían que hacer lo de la "pijamada" a su manera, ya que ella a diferencia de Draco, tenía compañeras de habitación y tampoco podía fulminar con la mirada a sus demás compañeros para que no dijeran nada si ella lo metía así como así a la torre, como hacían él y Pansy con sus propios compañeros... Además estaba el asunto de la dama Gorda. Las mazmorras estaban camufladas, pero ningún personaje custodiaba la entrada, como era el caso de la torre Gryffindor.

Todos estaban al corriente del plan de Hermione. Harry y Ginny habían aceptado ayudar a Hermione a meter a las serpientes y algunos otros compañeros, sólo para despistar un poco, y Harry escondería a Malfoy en su habitación para lograr que ya no saliera después...

El día había llegado. Malfoy no podía haber estado más feliz y Hermione no podía estar más nerviosa, aunque en el fondo, también estaba emocionada, después de un año tan tranquilo, el romper las reglas sobre los dormitorios era el equilibrio que le faltaba a su año. No extrañaba estar en peligro de muerte, pero algo de emoción, no le hacía daño a nadie... o eso esperaba.

Ese día, Gryffindor jugaba un partido oficial de quidditch contra Ravenclaw. Al terminar el partido, ya estaban avisados (discretamente por supuesto) que la fiesta sería en la torre de Gryffindor. Contaban con que ellos serían los victoriosos, de lo contrario, estarían ofreciendo una fiesta a quienes los habían derrotado y los ánimos no serían los más adecuados, pero buscarían hacerlo funcionar de cualquier forma.

Por primera vez en toda su vida, Draco se encontraba en las gradas de Gryffindor, deseando de todo corazón la victoria de los leones... era la visión más bizarra de todos los tiempos... más aún que su noviazgo con la sangre sucia Granger, no había duda. Nadie jamás había podido creer que Malfoy estuviera apoyando a Gryffindor en un partido de quidditch, pero sin embargo ahí estaba, gritándoles a los leones instrucciones, tips, advertencias, distrayendo con las porras al equipo contrario, Ravenclaw se preguntaba si estarían jugando contra Slytherin en momentos, pero la realidad era que por solidaridad a su líder, las serpientes estaban apoyando a Gryffindor. Insólito.

Y sin embargo... Gryffindor perdía el encuentro... no podía ser más inoportuno, pero en ese momento la snitch apareció en escena y los buscadores comenzaron la caza. Malfoy estaba como loco, si Potter atrapaba la snitch en ese momento, Gryffindor perdería el juego... tenía que aguantar a que los demás idiotas anotaran unos cuantos puntos, sin embargo a estas alturas, Harry no era consciente del marcador, todos en las gradas de Gryffindor y Slytherin le gritaban a Potter que NO atrapara la snitch, que aguantara, los cazadores de Gryffindor estaban como locos, Ravenclaw no atacaba, el equipo entero estaba volcado en impedir que anotaran, necesitaban 2 anotaciones. Ginny Weasley había logrado la primera, sin embargo Harry estaba en serios problemas, sólo bloqueaba a Malone para que él no la atrapara. Una bludger tumbó de su escoba a Demelza Robins, y Gryffindor tenía un hombre menos en el campo, pero Ginny aprovechó la confusión para anotar el punto que les faltaba, la tribuna estaba vuelta loca, todos animaban a Harry a atrapar la snitch, pero ahora Ravenclaw estaba volcado al ataque, y Malone bloqueaba a Potter, de la forma que lo habían bloqueado a él. Sin embargo Harry era mucho mejor en vuelo que Malone, por lo que casi en el mismo momento en que Ravenclaw anotaba un punto, Harry atrapó la snitch. Nadie estaba seguro qué había ocurrido primero. Madame Hooch realizó unos hechizos para determinar el tiempo exacto en el que había ocurrido cada evento. Nadie pudo respirar por un minuto. Hermione estaba nerviosa, pero a la vez estaba sumamente divertida, parecía que fuera Slytherin el equipo esperando veredicto, Draco estaba sumamente nervioso y maldiciendo a diestra y siniestra, casi se había acabado la voz en ese partido. Y entonces madame Hooch habló:

- Harry Potter atrapó la snitch, el partido terminó. El marcador es Gryffindor 220 y Ravenclaw 210,

No se escuchó nada más, todo el estadio estalló en gritos, sean de felicidad o de frustración. El que más feliz estaba con ese anuncio, curiosamente, era Draco Malfoy. Era muy cómico de ver.

Abrazó a Hermione con demasiada fuerza, pero para qué negarlo, ella estaba también muy feliz así que no se quejó. Todos bajaron sumamente emocionados, el partido había estado cardiaco, pero al final, había salido todo bien. La fiesta estaba en pie, sin embargo, muchos Ravenclaw declinaron, estaban inconformes con el veredicto de madame Hooch, pero las demás casas estaban más que dispuestas a festejar el triunfo de los leones.

Hicieron algunos hechizos a la sala común de Gryffindor para ampliarla momentáneamente y para aislar el ruido. No cabía un alma más dentro.

La dama gorda estaba bastante incómoda con la cantidad de estudiantes ajenos a Gryffindor, así que amenazó a Potter y a Weasley que si no sacaban a todo mundo a la 1 de la mañana, hablaría con McGonagall para que lo hiciera ella. Harry y Ginny se comprometieron a terminar con la fiesta a esa hora y sacar a los estudiantes de otras casas... pero cruzaron sus dedos en el momento, pues sabían que uno de ellos no saldría... hasta el día siguiente al menos.

Todos se divirtieron en la fiesta, Malfoy y Nott introdujeron alcohol clandestinamente, pero se encargaron de racionarlo de modo que el desastre de la fiesta anterior no se repitiera, varios habían acabado demasiado mal, arriesgando que los profesores descubrieran que había habido alcohol. Draco personalmente cuidó de Hermione esa fiesta. Ella no se apartó de él ni un segundo, ambos se divirtieron disfrutando su mutua compañía, además de la de algunos amigos.

Sólo hubo un incidente, y fue extraño para todos quienes la conocían, pero Astoria Greengrass estaba al borde de la inconciencia. Draco sólo dejó por un momento a Hermione, para ir con las amigas de Astoria a revisar su condición. Estaba muy preocupado por su amiga, pero no podía salir de la torre de Gryffindor a riesgo de no poder volver a entrar y perder la apuesta.

- Nott - llamó a Theo entre la multitud, éste se unió al círculo de los Slytherin que escondían a Astoria - necesito que te lleves a Astoria, está muy mal, nadie la puede ver en ese estado, la expulsarían, yo no puedo salir, ya sabes por qué, pero te debería una muy grande si haces esto por mi

Theo resopló, se perdería casi 3 horas de la fiesta por culpa de la ebriedad de Greengrass, y no estaba nada contento al respecto, pero finalmente cedió

- Me debes una muy grande hermano, espero que tu sangre sucia valga la pena

Draco estuvo a punto de golpearlo, pero sólo lo fulminó con la mirada como advertencia, por lo que el chico levantó las manos en señal de disculpa y cargó a Astoria a través del cuadro de la dama gorda y salió de la torre

Después de eso, no hubo más incidentes. La fiesta transcurrió en paz y casi para llegar la hora acordada con la dama gorda, Harry se llevó a Draco disimuladamente hacia su habitación y posteriormente, él, Hermione y Ginny sacaron a los visitantes de la torre. Había algunos Gryffindor que se negaban a subir a sus dormitorios, pero Hermione los amenazó con traer a McGonagall, y trató de sonar lo más convincente posible para no tener que hacerlo de verdad, y arriesgarse a que descubriera a Draco.

Harry le había prestado su capa de invisibilidad, así que una vez vacía la sala, bajó y esperó a estar sólo con Hermione y Harry para revelarse.

- Malfoy, debes salir de aquí a las 6 en punto, ¿entendido?, si te descubren aquí, diré que me robaste la capa - dijo Harry tratando de sonar serio, pero arrastrando un poco las palabras, por lo que Draco y Hermione reprimieron una carcajada y se limitaron a asentir, mientras Potter se tambaleaba hacia su habitación

Draco y Hermione se acomodaron en uno de los sillones de la sala común de Gryffindor, y charlaron en voz baja hasta casi las 4 de la mañana, cayeron dormidos sin darse cuenta. Sin embargo, Hermione programó su reloj muggle para que a las 6 en punto los despertara. Draco salió con la capa de invisibilidad de Harry, Hermione abrió la puerta y despertó a la señora Gorda, que la regaño por despertarla tan temprano después de la desvelada de anoche, Hermione se disculpó y salió en dirección a las mazmorras, a medio camino, invirtieron los papeles, y Hermione se cubrió con la capa y entró en la sala común de Slytherin, siguiendo a Draco en silencio, hasta su habitación. Donde durmieron abrazados hasta bien tarde el día siguiente, dado que era sábado, no había clases de qué preocuparse.