Sorry por el error ahi esta el cap.
Mientras tanto en una habitación del Dianoid se encontraba una jovencita de ojos azules escondiéndose de su madre que la buscaba con la intención de vestirla ella personalmente, por otra parte Misaki estaba buscando preocupada a su hija, no era una preocupación muy maternal que digamos pero aun así era preocupación, se debía en parte a la noche anterior y luego al momento cuando despertaron y la historia va más o menos así; Misaki había llevado a María a la habitación que tenía en ese lugar para descansar, si por ella fuese hubiese llevado a Touma, pero el bloqueo de sus recuerdos sobre ella habría sido un problema para el cual ella aun no tenía una solución, se disponían a dormir cuando la pequeña insistió en cambiarse sola en el baño, esto extraño un poco a Misaki pero supuso que era un señal de independencia o algo por el estilo, no le dio muchas vueltas al asunto, simplemente disfruto de la compañía de la pequeña junto a ella y a la mañana siguiente se decidió a ayudarle con un nuevo estilo aparte del uniforme de Tokiwadai, pero primero decidió tomar como referencia las ropas que la niña había dejado guardadas en el baño, pero grande fue su sorpresa cuando entre la falda y la blusa estaba una prenda que reconocía vagamente de una de sus compañeras, la tomo entre sus manos y la miro espantada, un short, uno igual al de Misaka pero de color gris, salía del baño a toda prisa pero se quedó paralizada por el poder de su hija que estaba sentada en la cama y había dibujado a su madre en su cuaderno de dibujo dejándola inmóvil en la puerta y luego se vistió a toda prisa mientras el efecto de su poder pasaba y se escondía de su madre, ambas estaban en silencio o eso parecía, la verdad era que estaban hablando mediante el poder de Misaki.
- MARIA! – pensaba algo molesta ya Misaki – ¿porque usas un short?
- Mama-Mikoto usa unos y así no tengo que preocuparme de que me vean cuando voy por la calle – le contestaba María mientras se deslizaba en silencio detrás de Misaki que si bien sabia su ubicación, prefería hablar con su hija de esta manera para poder "oír" si había algo más que la niña le esté ocultando.
- Pero María – insistió Misaki telepáticamente – puedo conseguirte una ropa interior más cómoda además usar ese tipo de ropa resta flexibilidad cuando intentas moverte.
- Mentira – le contesto la niña – mamá ambas sabemos que no sabes lo que es flexibilidad en el movimiento ya que eres muy dura para hacer un poco de ejercicio, hubo varias veces que mama-Mikoto y mama-Kaori tuvieron que llevarte cargando para subir escaleras o cualquier otra cosa que sea camino cuesta arriba.
Misaki, consciente de su floja condición física y en general de que fuera de la apariencia su físico no le permitía hacer mucho esfuerzo, quizás fueran su exuberante cuerpo o el hecho de que no tuviese que hacer prácticamente nada aparte de lo mínimo necesario para mantener su imagen de la Reina de Tokiwadai, pero su hija tenía razón; aun así no permitiría que Misaka "corrompiera" a su hijita con sus shorts bajo la falda o su "exceso" de actividad física, por lo cual decidió intentar obligara a su hija a acercarse a ella pero al mandar la orden con su control remoto sintió algo como un piquete de mosquito en la cabeza y escucho un sonido ligeramente familiar en dirección a la puerta de la habitación, corrió y vio que María quien ya vestida se iba corriendo y como ultima vista le mostro su short gris y le saco la lengua haciéndole una cara fea a su mamá mientras Misaki intentaba perseguirla pero cayó tontamente en una pequeña trampa eléctrica junto a la puerta que María uso previamente para bloquear su ataque de control mental de la misma manera que Mikoto usa la magnetósfera que genera involuntariamente para evitar ese mismo ataque; luego de quitarse la malla de alambre de cobre de encima Misaki solo atino a gritar:
- ¡PAGARAS POR ESTO MISAKA!
Y María se alejaba como el viento hasta llegar a la calle donde sabía que su madre demoraría en llegar, así que se aliso un poco la ropa y siguió su camino hacia los dormitorios de Tokiwadai donde alguien podría darle razón de dónde encontrar a Misaka.
Dejando a la #5 cambiándose muy molesta con su compañera de clase y murmurando en contra de los shorts nos retiramos a otro lugar, un hotel donde estaba hospedada una muy agradable jovencita de cabello purpureo junto a su hijita que traía una guadaña flotante, ambas se hallaban durmiendo, en unos pijamas a juego que Itsuwa había comprado para la ocasión la noche anterior, Misa Kamijou se levantó con el cabello desarreglado para luego mirar a su mamá y luego de parpadear soñolientamente un par de veces volteo la mirada al lado de la cama y vio a la guadaña flotando como si la estuviese mirando.
- Se un plumón – ordeno la niña ante lo cual el arma se deformo como una mezcla entre metal derretido y algo vivo hasta adoptar la forma del objeto que le solicitó, Misa tomo el plumón y en silencio se acercó a su mamá que aun dormía y luego sonrió malévolamente e intento dibujar en la cara de su madre, probablemente algún motivo de animalitos o algo quizás no tan "Family Friendly" el caso es que apenas a milímetros de poder empezar el cuestionable arte un chisporroteo morado y verdoso contraatacaron a la niña que logro evitar ambos golpes gracias a unos prodigiosos reflejos.
- Tch… - decía enojada Misa mientras se levantaba del suelo con una marca como de cenizas en la mejilla y luego pensó – es más divertido cuando se la naturaleza de la magia que está usando de antemano.
- Haaaammmm…! - bostezo su Itsuwa parpadeando de la misma forma que su hija la cual rodo debajo de la cama con su arma que había retomado la forma de guadaña que tenía anteriormente, luego de mirar en ambas direcciones Itsuwa uso un ligero hechizo de rastreo usando unos de sus cabellos que en sus manos tomaron la forma de tonfas que apuntaron debajo de ella, extrañada la chica se acostó para mirar debajo de la cama y vio a una versión pequeña de ella que estaba rodando silenciosamente en dirección hacia el baño – Misa? ¿Qué haces ahí?
- Heheeeh… - se rio Misa intentando disimular – buenos días mamá… esto es… mi… ritual para mi poder…
- ¿Tienes que rodar debajo de las camas a cambio de poder usar esa guadaña? – pregunto extrañada su madre.
- Ehhh… bueno no – contesto la niña saliendo de debajo de la cama y sacudiendo un poco de polvo de sus ropas – pero dime que no te vas a molestar conmigo – dijo mirando a su madre medio suplicando y medio molesta por tener que decirle, era como si no quisiera tener que hacerlo pero que hacerlo es la mejor manera de evitar otra cosa.
Itsuwa parecía entender bien que su hija quería decirle algo así que le hizo una seña para que se sentara junto a ella en la cama mientras de la mesita de noche tomaba un peine que le había comprado, la niña se dejó peinar unos minutos por su madre como para aprovechar y prepararse para hacer su revelación.
- Mamá – dijo la niña después de la pasada #35 a su cabello y se paró de frente a su madre – esta guadaña se llama Pasupatastra, era de una diosa hindú a la cual soy similar, del mismo modo que mama-Kaori es una santa, así que ahora la uso yo, pero como no la recibí de manos de la anterior dueña, solo la puedo tocar luego de solicitarle un cambio de forma que es a lo único que accede de mi parte, según sus mitos solo es capaz de matar dioses ya que si se usa contra algo más débil destrozara el universo.
- Pero la verdadera Pasupatastra no estaba perdida desde hace milenios? – pregunto Itsuwa a la niña - Es decir su verdadera forma y poder es demasiado para una niña como tu… ¿y que tiene que ver eso con estar debajo de la cama?
