Capítulo 24: Maldiciendo
Ron y yo nos presentamos en el restaurante un tanto nerviosos. La verdad es que nunca había asistido a una comida tan glamurosa, cosa que en parte me avergonzaba al ver mi condición, mientras que Hermione y Harry seguramente que habían asistido a muchas cenas de estas, o a comidas, que era este el caso…
Sus piré nerviosa mientras mi hermano posaba su mano en mi hombro, en un intento quizás de transmitirme su apoyo, cosa que le agradecí con la mirada. Ron, aunque él no lo creyese era una de las personas más importantes para mí pese a todas las discusiones que teníamos…Era ese hermano que conseguía hacerme sentir bien, sonreír…Sentirme especial de alguna manera u otra, y aunque discutíamos muy de seguido, no me importaba…No me importaba con tal de estar a su lado…Porque era mi hermano, ante todo y pesase a quien pesase
En ese momento apareció Hermione con un vestido rojo y poco llamativo, pero a la vez lo era, por lo que me sonrojé un poco al recordar aquel sueño, y sobre todo ver que llevaba el mismo peinado que en el sueño. Estaba preciosa…Aunque era preciosa de por sí. No pude evitar sonreír un poco mientras Ron se acercaba a ella, tomando su mano y besando el dorso de esta como todo caballero. Una sonrisa se asomó en el rostro de mi amiga, y los celos se asomaron en mí una vez más
-Estás preciosa esta noche…-Susurró él mientras ella se sonrojaba
-Tú también estás muy guapo…Y tú también Ginny…Si me lo permites, estás hermosa…-Esto provocó el sonrojo en mí y la sonrisa cálida en Ron
-Tienes razón Hermione…A veces me olvido de que Ginny ya es toda una mujer…E igual de preciosa que tú
Sí que era preciosa Hermione, y fue lo primero que pensé al respecto…Pero me acabé ruborizando al percatarme de esos pensamientos nada buenos…Hermione… ¡Es solo mi amiga! Pero mi corazón negaba ese hecho y yo simplemente me aparté de su lado para colocarme más cerca de Ron. Ella se quedó desconcertada y dolida, pues pude ver ese reflejo en sus preciosos ojos. Fingí que me sujetaba a él para colocarme mejor el zapato y me coloqué una vez más a su lado. Parecía conforme, por lo que me relajé. No quería que se enfadara conmigo por una estupidez, y menos por el temor de aquel sueño…Separarme de su lado, o que ella me dejase sola…
-Hermione, ¿tienes alguna idea de lo que puede querer Harry?
Ron lo decía con un tono receloso, y eso en parte era entendible…Era mi hermano y ya no solo se preocupaba por mí y por Hermione, sino también por el que era mi novio y su mejor amigo…Desde que habían vuelto a saber el uno del otro se había vuelto inseparables, y Harry animaba a Ron con la carrera de Quidditch, por lo que este se planteaba dejar la tienda e intentar entrar en ese mundo tan increíble. Pero eso ya vendría más adelante, ahora lo importante era ese momento
Hermione se quedó algo incómoda ante el silencio que se presentó entre nosotros tres. Todo parecía cambiar sin que ninguno pudiéramos impedirlo, y a veces empezaba dudar de que quisiéramos impedirlo…Hermione estaba a gusto con Ron y yo con Harry, no era tan complicado…Sin embargo mi corazón latía contrariado ante esa afirmación de mi mente por lo que bufé, dejando así sorprendida a Hermione, que parecía molestarse cada vez más por mi comportamiento
-¿Estás bien?
Su voz dejaba entre ver lo molesta que se encontraba, cosa que no podía juzgar ni aunque quisiera. Me estaba comportando como una estúpida y Hermione cada vez se sentía más enfadada conmigo. Me mordí el labio un poco y tomé su brazo, como siempre hacía para disimular mi nerviosismo. Sin embargo, no pude evitar ruborizarme ante ese contacto de nuestras pieles. Nos quedamos mirándonos a los ojos de una manera un tanto extraña. Me dedicaba una mirada intensa, y yo a ella igual. No podía evitarlo. Necesitaba mirarla a los ojos para seguir hacia adelante, para entender que era verdad…
Entonces llegó Harry con una sonrisa, saludando a mi hermano y ella apartó rápidamente su mirada de mí, apareciendo así un tono carmesí sobre sus mejillas. No pude evitar tragar un poco mientras me alejaba, sintiendo que de verdad, mi corazón estaba a punto de salir de esa cavidad en la que se encontraba, para así poder regalárselo a… ¿A quién?
Harry nos hizo pasar al restaurante y nos sentamos. Todo estaba algo incómodo, al menos la situación entre mi amiga y yo. Había algo extraño, algo que no era capaz de comprender. Y estaba harta de esa maldita palabra…Comprender… ¡Comprender! ¿Acaso no me podía olvidar de ella? Y de su maldita y encantadora sonrisa… ¿Encantadora? ¡Ginny! Concéntrate…Respiré intentando calmarme para finalmente ver como Harry intentaba llamar la atención de alguna manera
Ron miraba embobado a mi querida amiga, y refunfuñó al tener que apartar su mirada de ella, de esa muchacha que era ante todo, deliciosa…Negué con la cabeza ante se pensamiento mientras Harry nos miraba con una sonrisa y cierta porte magistral. Quería escucharle hablar, y parecía estar a punto de hacerlo. Se levantó de la silla con cierta inseguridad, mirándonos a los tres sin saber qué hacer a continuación. Le miré con ternura, por lo que pareció coger algo de confianza y dedicarme una sonrisa más
-Ginny, hazme el favor de levantarte
Así lo hice, quedándome frente a él y a su altura. Me percaté de su atuendo tan formal y de su sonrisa del típico enamorado…Entonces me percaté de lo que estaba sucediendo y me maldije mentalmente, suplicando que no fuese lo que creía que era… Cerré los ojos un momento mientras tomaba mi mano derecha, por lo que acabé suspirando y abriendo una vez más los ojos, esperando a que hablase y se confesase…Le necesitaba, a mi lado para lo que hiciese falta…
-Ginny…Yo…Me parece todo esto tan difícil…Te he traído aquí, con tu hermano y tu mejor amiga porque quiero que ambos sean testigos de todo este amor que siento hacia ti…De lo enamorado que estoy y de que…
Se quedó callada, sacando así de su chaqueta una caja de color turquesa. Me quedé callada, sabiendo que era lo que había imaginado mientras veía de reojo el rostro de mi hermano, que me veía sorprendido, y después a Harry, sin saber bien que decir. Hermione permanecía rígida en su sitio, mirando fijamente a mi novio, que parecía demasiado nervioso por todas las miradas que le dirigían, debido a que todos se quedaron mirándole, de lo encantador que estaba allí, con la caja en la mano
La abrió con cierta lentitud, y algo de temblor en su cuerpo, dejando así ver un precioso anillo de compromiso de color plata. Ron abrió aún más los ojos, si es que se podría ser capaz, mientras Hermione continuaba en la misma postura sin inmutarse. Tragué saliva todavía más nerviosa y jugando con mis dedos de manera desesperada. Sonreí nerviosa.
-Harry…
-Ginny, ¿quieres casarte conmigo?
Me quedé callada, sin saber bien que decir, algo nerviosa por todo. Mis sentimientos estaban a flor de piel, sobre todo por lo que parecía acontecerse. La verdad es que Harry era un encanto, y era el mejor hombre que pudiera encontrar…Era un muchacho encantador, dulce, agradable y sería un buen esposo. Me daba lo que quería y en cierta manera, me daba alegría… Me sentía algo indecisa por todo, sin saber bien como actuar
Harry me miraba expectante, y no era el único…Ron también esperaba mi respuesta con curiosidad. Entonces miré a Hermione, que me miraba seria y con una mirada que transmitía muchos sentimientos, pero ante todo súplicas…Súplicas, ¿de qué? Volví a mirar a Harry mientras este parecía impacientarse, y entonces ladeé la cabeza, sorprendiéndole
-Sí, claro que acepto
Sonrió entonces, algo más relajado tomando así mi rostro con felicidad, besándome de manera fogosa para después tomar mi mano derecha y colocar mi anillo de compromiso en el dedo. Sonreí un poco, mirando a Ron que parecía encantado por la noticia de que su hermana se casase con el que era además su mejor amigo…Era el deseo de todo hombre
Y allí estaba Hermione, que al ver ese gesto, parecía dolida y entristecida, apartando finalmente la mirada entrecerrando los párpados mientras Ron se acercaba a ella y depositaba un beso en los labios de ella con ternura y delicadeza, susurrándola algo que me desconcertó y que pude llegar a escuchar, dejándome además sin aliento… "No te preocupes mi amor, que nosotros seremos los siguientes" Hermione asintió ante lo dicho por mi hermano y se abrazó a él, ocultando su rostro en el cuello de Ron. El de cabello azabache sonrió encantado al ver la escena de nuestros amigos y enamorado, tomó mi mano
-Dentro de poco seremos los señores Potter…-Sonreí ante esa afirmación, algo alicaída por la posible relación entre Ron y Hermione…
Adelanto del próximo capítulo:
(...)
Entonces apartó su mirada, dirigiéndola a mis ojos. Fui descubierta, pero no por ello aparté mi mirada. Esta se hizo más intensa, por lo que se quedó algo desconcertada, como si quisiera leer lo que pasaba por mi mente, pero a sabiendas de que no sería capaz de descifrarlo. Era como un libro cerrado, con solo sus portadas, y que engañaban, pues no era lo que parecía…
-¿Ocurre algo?
Esa pregunta me dejó sin palabras. Sus ojos marrones entonces centellearon en un instante, quizás ante ese encuentro que sucedía entre nosotras. Las palabras se encontraban ausentes y allí estábamos, sin decirnos nada, sin saber qué hacer para romper ese momento
Pero también con la conciencia de que no queríamos romper ese encuentro de nuestras miradas, donde nuestros corazones palpitaban con fuerza, con necesidad e intensidad…
(...)
