Capítulo 25: Planeado.
–Ahora que todos estamos aquí, les diré lo que va a pasar. –dijo el pato amarillo con un alto edificio de roca gris a sus espaldas. Frente a él, un bicho con casi todo su cuerpo cubierto de un pelaje blanco y una masa gelatinosa color púrpura claro.
–Lo que va a pasar es que vas a terminar en una celda, Ke. –Argumentó Light enojado arrastrándose hacia al ave acuática. –Después de lo que le hiciste a Pocket hace casi dos lunas, apenas vuelvas a pueblo la cárcel tiene un lugar para ti.
–Light, cálmate. Seguro, que Ke ya está arrepentido. –comentó Kable mirando a Ke.
–No, para nada estoy arrepentido. –dijo sin vacilar. –Pero no les avisé que vinieran para hablar de eso.
Light lo vio con más furia y Kable no se inmutó.
–Después de la nueva información que obtuve de Printher… –decía el pato hasta que el pokemon gelatinoso lo interrumpió.
–¿Obtener o asesinar, Ke? Porque en el calabozo de la mina Piedra dura encontramos otro pokemon sin vida. –Reclamó Light con ira.
–Por favor Light, Ke tiene algo que decirnos. Déjalo hablar. –Reprendió Kable a la masa púrpura y luego se dirigió al pato. –Continúa.
–Bueno. Según lo que ahora sé hay un calabozo. Uno diferente a todos los demás. La madriguera de Advance.
Light y Kable al principio no entendieron lo que dijo, pero tras una breve descripción de Ke, captaron que se refería a la base de operaciones desde la cual Advance dirigió la organización de los calabozos a lo largo de la región.
El pato le mostró una gran llave negra a los presentes frente a él. –Esta llave abre la entrada. Lo que sigue es fácil. Entró, derrotó a todos los pokemon dentro, me encargo de Cameron y Advance. Eso es todo. Sin el jefe de todo eso, se acaban los calabozos.
–¿Cameron? –preguntó Kable.
–Sí, él es yo. No, es más bien, él tiene quien era yo.
El bicho con pelaje abrió los ojos con sorpresa. –¿¡Tú cuerpo!? ¡¿Quieres decir qué encontraste tú cuerpo?!
–Sí, es uno de los aliados de Advance.
–Por fin podrás recuperar tu cuerpo, Ke. Por cierto, ¿cómo te fue con el Manaphy?
Ke puso una cara de decepción mirando hacia abajo. –No estaba, recién se había ido. De regreso, Cameron mató a Color que fue a buscarme.
El ser gelatinoso y el bicho ambos se sorprendieron, y luego se notaron algo tristes.
–Lamento tu pérdida Ke, Color era un buen pokemon. –dijo Light cabizbajo, mientras Kable no salía de su asombro.
Ke no reaccionó ante esto y cambió de tema. –Es un plan simple. Pero si cualquier cosa llega a pasarme antes de que termine el calabozo…
–Quieres decir, si mueres. –Aclaró Kable en un tono serio. –Significa que sabes lo peligroso que es. Déjanos ir contigo.
–No, Kable. No lo harán. Yo sé que puedo contra todo eso ya he acabado con varios calabozos, pero en caso que no…
–En caso de no, ¿qué? –Light cuestionó severamente. –¿Vamos a llevar a un grupo de exploradores que no son la mitad de fuertes que tú a que mueran?
–Advance te ha acorralado en más de una ocasión y ese tal Cameron asesinó al sucesor del Devile legendario. Si los dos luchan contra ti solo, te derrotarán fácilmente, más aún cuando estés distraído o cansado por derrotar pokemon en el calabozo. –Opinó Kable.
El pato se sostuvo la cabeza y tomó un frasco con líquido rosa de su bolso bebiendo un sorbo es este.
–Es nuestra oportunidad, Ke. Light, tú y yo. Entramos y acabamos con todo esto de una vez sin que nadie más salga herido. –Sugirió el bicho.
–No voy a distraerme cuidando sus espaldas. –Amenazó el pato.
–Podemos cuidarnos a nosotros mismos. –Respondió Light seriamente.
El palmípedo amarillo hizo un gesto de desaprobación, pero luego asintió. –Sí eso es lo quieren, bien. Esto va a ser un desastre. –Pensó en voz alta.
Al día siguiente, los tres estuvieron en una pradera verde con el sol brillando. Light y Kable cada uno llevando una bolsa de cuero a cuestas junto con un pañuelo rosa al cuello, Ke con una bolsa similar al hombro, pero con una manta café como de un costal atada del cuello como una capa de forma que no podía verse el lado izquierdo de su cuerpo.
–¿Seguro que es aquí? –preguntó Light al pato.
–Sí. No puede haber otra parte. –Aseguró Ke levantando en alto la llave negra.
Lentamente se mostró un rascacielos de color negro totalmente, este fue tan alto que no pudo verse donde terminó. Ante ellos estuvo una pequeña puerta oscura con un cerrojo amarillo. El pato usó la llave negra y abrió la puerta.
–Entremos. –Sugirió el pato ante lo que Light se vio claramente enojado.
–No necesito que nadie me diga lo que tengo que hacer. –dijo el ser gelatinoso para luego entrar en el edificio.
–Disculpa su conducta, Ke. –Excusó Kable a la derecha del ave amarilla. –Aún no te perdona por lo que pasó con Pocket, piensa que eres una amenaza.
Ke se quedó en silencio viendo al suelo.
–Yo no pienso que seas un peligro Ke, bueno, tal vez sólo para los malos. Por eso estamos aquí. –Mencionó Kable, después dio pequeños saltos hacia la puerta.
El pato entró por la puerta negra sin pestañar.
Adentro se encontraron con un amplio interior alumbrado por orbes brillantes en el techo. Todos los alrededores se vieron tan claros como si hubiese sido de día. En el fondo se alcanzaron a distinguir unas escaleras ascendentes y un gran letrero con un "F1" plasmado. En el centro, varias criaturas de gran tamaño con actitud amenazante, fortachones de cuatro brazos, rinocerontes bípedos son un cuerno de taladro, zorros amarillos con cabezas más grandes que sus cuerpos y dragones de todos colores.
El pato extendió su mano derecha, ese movimiento fue seguido por sus delgadas y filosas garras. Saltó alto hacia adelante tomando el mismo impulso para correr hacia el grupo de pokemon en el centro.
–Ya empezó… –dijo Light claramente irritado, pero emprendió su arrastre siguiéndolo. –Vamos.
Subieron las escaleras y al llegar a la habitación en el fondo se reflejó un anuncio luminoso con un "F50." El pato se vio cansado.
–¿Cansado de las batalla, Ke? –Cuestionó Kable viendo al ave amarilla jadeando.
–¿Batallas? ¿Cuáles batallas? Todos esas cosas que hemos enfrentados deberían sentirse avergonzadas de llamarse pokemon. No, lo que me molesta son todas esas escaleras. Advance está loco, ¡¿cómo es que sube tantas escaleras?! –Reclamó el pato enojado.
Los tres se sorprendieron al ver como no hubo ningún alma más en el lugar. Les pareció sospechoso, así que el pato tomó un pequeño frasco de vidrio vacío en su mano derecha y lo lanzo hacia el centro de la habitación. El frasco cayó al suelo y de inmediato, barrotes de hierro rodearon al frasco envolviéndolo en una jaula ovalada.
–Es una trampa. –Afirmó Light preocupado.
Kable lo meditó un poco y después les indicó: "Apóyense en mí." El pato y el ser arrastrándose se tomaron fuertemente al bicho del pelaje blanco. Dio un enorme salto que pasó por encima de todo el suelo hasta estar justo enfrente de las escaleras.
–Kable, no sabía que podías hacer eso. –Se sorprendió el pato con los ojos muy abiertos.
–Es uno de mis talentos ocultos, pero Light te puede platicar más al respecto, ¿no, Light? –dijo el bicho volteando, pero notó que su amigo no estuvo ahí. –¡Light! –gritó al apreciar como el ser púrpura estuvo dentro de una jaula ovalada casi en el centro de la habitación.
La jaula con el ser púrpura de cuerpo gelatinoso dentro, comenzó a levitar lentamente, mientras el pato dijo, "Psy," en voz baja. La prisión ovalada de metal flotó hasta caer enseguida de Kable.
–Ayuda a Light a salir de ahí. Yo seguiré. –Mencionó el pato viendo hacia las escaleras.
–Ke, recuerda que este calabozo puede ser muy peligroso. –Se quejó Kable.
–Debo seguir avanzando si quiero tomarlos por sorpresa, tal vez así tenga la oportunidad de vencer a Cameron… y acabar con Advance. –dijo eso último cerrando su puño derecho fuertemente.
–¡Ke! –le gritó al ave acuática a punto de subir las escaleras. –Hay algo que te he querido preguntar desde hace un tiempo.
Ke se volteó hacia Light enjaulado.
–Algunos pokemon te vieron con Xen, mientras esperaban a que llegara la ayuda. Ellos dicen que ella te dijo algo antes de… tú sabes. ¿Qué fue lo que te dijo? ¿Cu, cuáles fueron sus últimas palabras?
El pato se quedó quieto un segundo. –Me dijo. Que protegiera a Light y Kable. Que los salvara a todos. –Habló como recitando un discurso, dándole la espalda. Después subió las escaleras.
–Ten cuidado, Ke. –Susurró Light.
