Disclaimer: Los personajes de CCS no me pertenecen, sino a CLAMP, otros personajes tampoco son de mi autoría, tanto como lugares. Yo solo escribo por y para entretener.
Recordatorio:
"" pensamientos
(cursiva) canciones que recomiendo escuchar para la escena
-diálogos-
. cambio de escena
Después de aquel extraño encuentro con el chico y el monstruo blanco, el viejo transcurrió tranquilo. Bueno, no del todo, habían tenido un encuentro con los lobos puesto que éstos animales les habían acorralado y obligado a rendirse. El río estaba a punto de descongelarse y ellos estaban a la mitad de éste, sino tomaban una decisión pronto los arrastraría el agua o los lobos atacarían.
Eriol tomó una decisión importante y en cuestión de segundos, la espada que le había regalado el león se incrustó en el hielo del río congelado, pocos segundos transcurrieron antes que el hielo se romperá en miles de pedazos y el agua empezara a correr de manera salvaje. Los lobos tuvieron que retirarse y otros fueron arrastrados por el río.
La corriente llevó a los tres humanos lejos, hasta que los castores quienes les habían seguido nadando, les ayudaron arrastrando el pedazo de hielo hasta una orilla.
Tras unos segundos para recuperar el aire, los chicos se vieron entre si, para corroborar que todo se encontraba en orden y no había pasado a mayores aquella situación.
La castaña estornudó y se abrazó a sí misma, el agua del río estaba helada y ella estaba completamente mojada, al igual que todos los presentes. El inglés sonrió enternecido al ver a la castaña y se acercó a ella inconscientemente, puso una mano en su mejilla y un resplandor rojizo rodeo la mano albina de él; en seguida las mejillas de la castaña recuperaron su color natural: el rosa parecido al pétalo de una flor. Más que por recuperar el calor por el hechizo de Eriol, la castaña se había sonrojado por el contacto, pues había sentido una pequeña descarga eléctrica cuando la yema de los dedos del chico la tocaron.
A pesar que Hiragizawa hizo esto mismo con Nadeshiko y los castores, añadiendo que uso otro hechizo para secar la ropa y pelaje de otros, haciéndoles un favor, el señor castor no pudo evitar explotar ante la sorpresa.
-¿C-cómo?- preguntó asombrado y confundido, exagerando sus movimientos mirando solamente al chico que le dirigía una mirada divertida y enigmática, junto con una sonrisa tranquila. -¡Pensé que ustedes eran normales!, me equivoque, ¿están seguros que son humanos?, ¿cómo hiciste eso?, ¿ustedes también pueden hacerlo?- cuestionó y su última pregunta dirigida a las chicas. -¿Es algún truco de magia?, ¿qué mas puedes hacer?, ¿por qué no hiciste algún truco de magia tiempo atrás para quitarnos a los lobos de encima?-
-Querido, estás haciendo demasiadas preguntas, ve lento o aturdirás al chico- habló la esposa del castor, colocando una mano su hombro para que se tranquilizara un poco.
Eriol ni si quiera se inmutó, guardo la misma expresión y contestó con serenidad y una pizca de diversión que era casi imperceptible. –Somos completamente humanos, lo que acabo de hacer es solo un conjuro de magia. Sé hacer muchas más cosas, ¿no es cierto, querida Sakura?, pero no ocupe la magia pues sino los lobos seguramente informarían a la bruja blanca y no podríamos usarlo en su contra- se explicó con naturalidad, dejando no muy satisfecho al castor, no porque no le agradaran las respuestas y planes del chico, si no porque todavía tenía muchas más dudas y preguntas.
El viejo continuó después de aquel incidente, el castor no dejó de hacer preguntas a la reencarnación de Clow y el chico le contestaba muy amablemente.
Por fin llegaron al campamento donde se encontraba el gran león, fueron recibidos magníficamente, con todas las miradas de distintas criaturas que jamás hubieran imaginado verlas en carne y hueso, vestidos con armaduras puestas en ellos. Las criaturas dejaron lo que estaban haciendo, forjando armaduras, otros checando o practicando y les siguieron hasta quedar frente a una casa de acampar mucho más grande que el resto.
Las criaturas, que hasta ése momento les habían seguido se inclinaron hasta hacer una reverencia, incluso antes de que el gran Aslan apareciera.
El león hizo acto de presencia, era mucho más grande de lo que Sakura había imaginado, tenía una mirada benevolente e inteligente, dándole un aire de grandeza. La chica se sentía cohibida ante su presencia, lo mismo pasaba con Nadeshiko. Los tres se inclinaron segundos después, arrodillándose e imitando al resto al sentir el poder que emanaba de él.
-Bienvenido Eriol, reencarnación del mago Clow, bienvenida Sakura , cazadora de cartas, bienvenida valiente Nadeshiko y bienvenidos castores, les agradezco, pero ¿y el cuarto humano?- habló el león de dorada melena, mirando a cada uno de ellos.
-A eso venimos señor- habló Nadeshiko, un poco tímida- mi primo fue capturado por la bruja blanca-
-¿Capturado?, pero, ¿cómo paso?- preguntó Aslan, con cierta incredulidad en su tono de voz.
-Los traicionó, así majestad- habló el castor, después de que nadie le contestara a Aslan.
-Entonces nos traicionó a todos- habló una criatura, la cual se encontraba no muy lejos de Aslan.
-Basta- soltó Aslan con voz tranquila, pero no lejos de ser una orden. –Debe existir una explicación-
-Fui algo dura con él señor-murmuró Nadeshiko, apenada y inclinando su rostro. –Es mi primo…
-Lo sé, y eso solo empeora su traición, salvarlo no será sencillo –comentó el león.
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La esmeralda veía al horizonte, parada sobre una no muy pequeña cima, desde ahí si inclinaba un poco el rostro se podía ver gran parte del campamento y sino lejos de ahí se podían apreciar montañas, parte del mar y un castillo que se veía pequeño desde ahí.
-Ese es Cair Paravel- murmuró Aslan haciendo referencia al castillo. Él llego hasta colocarse a un costado de la chica, mirando el horizonte igual que ella. –El castillo de los cuatro tronos, en uno de ellos te vas a sentar Nadeshiko, ¿dudas de la profecía?-
-No, es solo que…-empezó la chica, mirando ahora al gran león –No soy quien piensas… yo soy solo un humano, no tengo poderes como Eriol o el carácter de Sakura-
-No es necesario que tengas magia o el carácter suficiente para ser menos que el resto, cada quien es distinto y es preciado de una manera u otra. Tu no poseerás magia o el carácter de la valiente cazadora de cartas, pero tienes coraje y tenacidad y enfrentas retos no importa el nivel de dificultad.
La esmeralda sonrió sin proponérselo, sintiendo como el ánimo resurgía en ella. La verdad es que se había sentido culpable en todo el viaje pues ella no había sido capaz de detener a su primo y ahora estaba preocupada por cómo estaría, pues era su familia y lo quería a pesar de todo.
-Nadeshiko, existe una gran magia más poderosa y que rige sobre todo, diferencia lo correcto de lo incorrecto y gobierna nuestros destinos, el tuyo y el mío.
-Pero yo ni pude proteger a mi familia
-Trajiste a salvo a tus amigos y sigues empeñada con la idea de salvar a tu primo, yo te prometo que haré todo lo necesario para traerlo, pero necesito que reflexiones en lo que te pido; igual que tu yo quiero salvar a mi familia.
El león movió una pata, acercándole un medallón circular de plata con un símbolo en el centro de un cerrojo grabado.
-Al igual que tu, el medallón se abrirá cando tú florezcas.
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La joven Kinomoto se encontraba no muy lejos de Aslan y Nadeshiko, se encontraba a unos metros de un pequeño y caudaloso río; la chica estaba sentada en el césped con un vestido que le llegaba un poco más debajo de los tobillos y en el borde tenía bordado algunas figuras desconocidas para ella, era de un color rosa pálido y mangas de tres cuartos.
La esmeralda veía atentamente aquel reciente obsequio (la figura de cristal con la forma de sol y luna fusionados regalada por "Santa"), el cual se encontraba en su mano izquierda, para después mirar su llave, la cual estaba en la derecha. Ambos objetos brillaban, resplandecían con fulgor, cada vez que acercaba sus manos y cuando las alejaba volvían a su estado normal.
-¿Por qué?- se preguntaba la joven cazadora de cartas, no los había unido por temor, ¿pasaría algo bueno o malo si los juntaba?. "No creo que suceda nada malo, fue un obsequio de buena fe de aquel señor. Por algo esta pasando esto, ¿no?, tampoco pierdo demasiado en intentar… ¿cierto?. Además, es como si ambos quisieren reunirse por aquel extraño brillo que desprenden cada vez que los junto un poco." Tomó un poco de aire y reunió el coraje suficiente, dejo la figura de cristal encima de la llave. Por un instante un resplandor prácticamente cegó a la chica, pero después desapareció y nada paso, sin embargo en ése preciso momento sintió algo cálido inundar su cuerpo hasta llegar a la esquina más recóndita de éste.
-¿Hoe?- parpadeó varias veces la cazadora de cartas. –Oh vaya, tanto para na…- Las palabras se quedaron atascadas en la garganta de la esmeralda, puesto que antes de que terminara la oración la figurilla de cristal se había fusionado con su llave, convirtiéndose en una misma. Ésta conservaba el mismo color, pero la diferencia era que ahora, dentro del círculo que rodeaba a la estrella se encontraba la figura del sol, la luna y la estrella juntos, con la estrella en medio de éstos; ésta ya no tenía cinco picos sino diez y era de color oro, que la diferenciaba del sol y la luna que eran de color plateado.
-¡¿HOE?!-exclamó sorprendida, sin poder apartar la vista de la llave, entonces y solo entonces una sensación de un nuevo y creciente temor la invadió. ¿Y si no podía invocar su báculo?. Se levantó con cierta prisa y torpeza, estirando el brazo derecho con la llave en la palma de su mano.
Cerró los ojos y se concentró. –Llave que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadera forma ante Sakura… quien acepto la misión contigo… -en ése momento abrió los ojos, soltando toda su energía. -¡LiBÉRATE!- La llave que se encontraba resplandeciendo y suspendida en el aire, ante las últimas palabras cambio de tamaño y forma. Sakura se aferró a él cuando estuvo a su alcancé y lo observó con impresión.
El color era rosa, como el usual; su tamaño no había incrementado considerablemente; las figuras (el sol, la luna y la estrella), habían incrementado su tamaño, puesto que ahora las puntas de la estrella sobresalían levemente de círculo y las figuras a su lado, el sol y la luna se habían acoplado a la estrella de tal manera de verse en completa armonía. Lo más curioso y que llamó la atención de la castaña, era que en el círculo que rodeaba a las figuras, existían cinco espacios circulares, tres de éstos espacios estaban ocupados de las esferas que había recolectado en los mundos anteriores y solo faltaban dos más… pero, ¿cómo habían llegado ésas esferas ahí?, según Sakura recordaba dos de las tres esferas estaban en el otro mundo y además, ¿por qué se fusionaron con su báculo?, ¿significaría algo?.
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UNOS CUANTOS MOMENTOS ANTES
Algo lejos de ahí, se encontraba un joven en medio del bosque. El chico de cabellos azulados y gafas redondas, hojeaba un libro grueso y viejo, de pasta dura y de color rojizo, un libro tan usado y de tan grande pasado como el mismo Clow y era razonable, pues le había pertenecido a él.
-Esto… es muy interesante-murmuró para si con voz misteriosa y enigmática, pasando a la siguiente hoja amarillenta, que se encontraba así por el tiempo. -¿Por qué no intentar?- susurró y sonrió levemente. –Aunque si funcionara, lo más probable es que fuera mi perdición, ¿lo haré o seré lo suficientemente egoísta para beneficiarme a mí mismo de todo esto?-
La imagen de Sakura llorando vino a su mente y partió el corazón del albino. "¿Limpiar sus lágrimas o observar aquella sonrisa que me derrite más que el propio sol?. Y sin embargo, ¿para qué sigo divagando en lo mismo, si sé al final que decisión tomaré…".
-Llave que guardas los poderes de la oscuridad- La llave que se encontraba en la palma derecha, empezó a flotar, rodeada de la magia del mago. -… muestra tu verdadera forma ante Eriol- la insignia apareció bajo sus pies, mientras que al mismo tiempo de decir dichas palabras las ramas de los árboles a su alrededor se mecían como si la brisa los estuviera moviendo. – …quien ha aceptado ésta misión contigo, ¡libérate!- El chico tomó firmemente el báculo con su mano derecha, mientras que la izquierda se encargaba de sostener el viejo libro.
-oh prisionero, demuestra tu fortaleza y tenacidad, rompe las cadenas que te atan y recupera tu libertad. Oscuridad que te has vuelto guardián, haz libre a tu prisionero y deja que florezca, desaparece canto fúnebre y desentierra esos viejos, presentes y quizás anhelantes futuros sentimientos, que éste conjuro rompa tus ataduras y por fin puedas volver a ver; desaparezcan cadenas del engaño- El báculo resplandecía de un color rojizo mientras que el inglés decía aquellas palabras, un frasco de cristal se fue formando, hasta tener un tamaño de unos ocho centímetros y un tapón en forma de corazón, con un líquido color lavanda dentro, éste frasquito se encontraba flotando a un metro de distancia de la superficie.
Eriol hizo desaparecer el libro y tomó el frasquito en su mano izquierda, la cual había desocupado.-Puede que esta sea mi última oportunidad- susurra con voz tratando de sonar tranquila. –Mi oportunidad para obtener y seguramente perder… lo más importante- Y tras decir ésas palabras se encaminó al río.
Sakura miró los arbustos cuando sus hojitas se movieron ligeramente. -¿Quién anda ahí?- preguntó de forma serena pero algo alerta, después de todo lo que le había pasado no sabía qué esperar.
-Soy yo- susurró una voz familiar para la card captor. La chica, enseguida se tranquilizó.
-Ah!, eres tú Eriol, me asustaste –exclamó con sinceridad, soltando un ligero suspiro.
-Lo siento mucho, no fue mi intención-dijo con voz entre divertida y tranquila, saliendo de los arbustos y acercándose a la chica. –tengo algo para ti- El joven inglés se detuvo a un metro de ella y le tendió su mano, donde se encontraba el frasquito. –Tómalo, ¿sabes para qué es, no?- su voz sonó incluso más grave cuando dijo lo siguiente. –Yo también he notado, como el joven Li ha cambiado desde que visitamos el primer mundo, no estaba completamente seguro hasta ahora, pero creo que tendrá que ver con esto- agitó un poco el frasco para que ella observara el objeto. –creo que así podría regresar a la normalidad, sé que lanzaron un hechizo sobre él y creo saber cuál fue, si le das esto… seguro que volverá a poner los pies sobre la tierra y si no, encontraremos otra manera de traerlo de vuelta. –tomó algo de aire antes de proseguir el joven inglés.-Hay solo una manera para que funcione, no es cualquier cosa así que no puedes dársela a beber así sin más, debes de decir lo siguiente para, por decirlo de alguna forma, activar el hechizo: "Tu ser que has sido engañado, deshazte del hechizo para poder regresar a ser la persona que eras, rompe las cadenas que oprimen tu corazón y libérate"
-pero Eriol…-susurró con los ojos como platos la joven de ojos verdes y no pudo evitar abrazarlo con fuerza. –Gracias, muchas gracias- lo soltó completamente, alejándose dos pasos para darle espacio y regalándole la sonrisa más hermosa que la chica poseía.
El corazón de Eriol empezó a latir con fuerza desde el momento en que ella le abrazo, oliendo su exquisito perfume y grabándolo en su cabeza. Sentía como empezaba a ponerse nervioso. "Lo haré?", esa pregunta rondaba la cabeza del inglés. Él se limito a negar con la cabeza. –No agradezcas- susurró con la voz más calmada posible, pero notó que podían escucharse los nervios en ella, "¿lo habrá notado?, no… estamos hablando de mi querida Sakura. Agh, que odioso, siento como me tiemblan las manos y me empiezan a sudar, también soy consciente de que en cualquier momento se me saldrá el corazón por el pecho, ¿qué me has hecho Kinomoto?, ¿acaso también has puesto un hechizo sobre mi?, oh quizás se trate de tu sonrisa… siempre que la veo pierdo la capacidad de pensar, no puedo… no quiero, no, no quiero que te vayas", pensó con infinita tristeza y melancolía, con los ojos de pronto cristalinos. Sostuvo con fuerza el frasco, hasta que sus nudillos se pusieron blancos, sorprendido de que el cristal no se rompiera por la fuerza empleada. "no quiero que te vayas con él, no quiero… yo prometo que te protegeré, estaré a tu lado hasta el final porque Sakura, te amo".
-¿Eriol, te pasa algo?, ¿estás bien?- preguntó de pronto con preocupación la esmeralda mientras tomaba la mano del inglés, la que sostenía el frasco, entre las suyas, pues ella se había percatado del ligero temblor de éstas.
-No… -susurró "nada esta bien", pensó el inglés, mirando los ojos esmeraldas de la chica. –No, no te preocupes, todo esta bien-
-Que alivio- dijo la chica con extrema sinceridad, sin notar la forma en que la miraba Hiragizawa. –entonces, ¿dices que esto… ayudará a Syaoran?
-Si- dijo mientras el chico le entregaba el frasco, después de haber disfrutando el contacto de las suaves manos de Kinomoto, las cuales le hicieron sentir aquel cosquilleo y tranquilidad, al menos durante unos segundos.
(Paradise kiss - Lonely in gorgeous o Card Captor Sakura Musica - Eriol no Theme)
-¡gracias!- recibió el frasco mientras le sonreía, iluminando su angelical rostro. -¿Cómo podría agradecerte?, te pagaré el favor con algo, ¿qué te gustaría?- le miró con los ojos brillosos.
-¿Puede ser lo que yo quiera?- preguntó con un tono inocente y pensativo, con una pizca de un tono misterioso. -¿Sakura?- volvió a preguntar, solo para estar seguro, no de la respuesta que ella le daría si no de lo que estaba a punto hacer. "¿Estás seguro?".
-Si- dijo con emoción, sin despejar la mirada de los ojos del chico, sintiendo de pronto, la joven Kinomoto, algo de ansiedad por la respuesta, sin saber muy bien el por qué. –Siempre y cuando este a mi alcance
-Entonces…- murmuró sonriente, recuperando la tranquilidad que siempre lo había caracterizado. –cierra los ojos- agregó después de mirarla por unos instantes.
La chica le miró sin entender muy bien el por qué, pero le obedeció, cerrando los ojos, esperando que él le indicara lo que seguía.
Pasaron unos cuantos segundos, pero a él le pareció una eternidad. Empezó a acercar su rostro, sintiendo como su corazón latía como el batir de alas de un colibrí, podía sentir su rostro ardiendo y el nerviosismo de hace unos instantes, además del cosquilleo cuando sintió el aliento de ella chocar contra su rostro por la cercanía.
Lo dudo por unos instantes, pero decidió hacerlo. Rozó ligeramente los labios dulces y suaves de Sakura, deleitándose con el sabor y con la explosión de emociones que hasta ése momento se habían desbordado, con aquel indescriptible e inolvidable beso.
Se separó de ella tan rápido como se había acercado y le dio la espalda cuando sintió que ella se tensaba. –Yo… Sakura, no lo lamento… - murmuró, pero no se movió aunque la razón le gritaba que se fuera inmediatamente de ahí por su atrevimiento.
El corazón de Sakura tembló y se estremeció cuando sintió la calidez del aliento de Eriol chocar contra su rostro, pero no pudo describir aquel sentimiento que sintió cuando él tocó gentil y dulcemente sus labios. Pudo sentir su cara arder, hasta se imaginó que de sus orejas salía humo. Trago pesadamente y aquella corriente eléctrica recorrió hasta la esquina más recóndita, con su corazón empezando una carrera sin fin. Ése había sido su primer beso.
Ella no sabía qué pensar y mucho menos qué decir, estaba confundida, su corazón latía a mil por hora y su cabeza estaba echa todo un caos, se había formado un nudo en su garganta evitando que lograra decir cualquier cosa. Sentía en sus labios un hormigueo y una sensación completamente nueva la estaba llenando, estaba controlando los impulsos por abrazarle, su cercanía empezó a ponerla nerviosa conforme el shock empezaba a pasársele y los pensamientos razonables empezaban a llegar a su cabeza. Todavía no le parecía que aquello fuese real, las manos le temblaban y su pecho subía y bajaba.
(Mou Hitori no Shugosha)
-Vaya, ha sido más difícil encontrarte de lo esperado –murmuró una voz femenina a las espaldas de Sakura, la chica al escuchar aquello abrió los ojos y se giró bruscamente para encarar a dicha persona.
-Utau- susurró su nombre con incredulidad, no le daba crédito a lo que veía, era imposible…
Hiragizawa no se movió, estrechó los ojos, mirando aparentemente a la nada, sin embargo él había notado algo que antes no y no solo eso, no se encontraban solo ellos tres.
-Pero vaya, mira que me he encontrado con una escena de lo más… impresionante- susurró con voz cortante y burlona. La chica Kinomoto al oír sus palabras se volvió a poner tan roja como un tomate sin poder evitarlo. –Y yo que pensaba que estabas enamorada de Li, quiero decir… Syaoran- alzó levemente la barbilla, como gesto de superioridad. -¿No es así Li?- preguntó, como si él también se encontrase ahí. -¡Te ha mentido!, ¿no crees que deberías darle su merecido?-
Sakura se encontraba confundida, pero no menos alerta, ambos (Eriol y Sakura) habían invocado su báculo, pues ella misma, Utau, se había dejado expuesta y podían sentir la magia que provenía de ella. Sus sospechas pronto fueron disueltas, ellos sabían que ella, ella le había echo "eso" a Li.
-Sakura, ten cuidado- alertó Eriol, sobresaltando un poco a la card captor, puesto que se encontraba muy pegado a ella, espalda contra espalda. Sintió nervios, después de recordar lo que hasta hace unos minutos había ocurrido. Ella negó varias veces con la cabeza, para concentrarse en el problema actual.
-No es de tu incumbencia Utau- dijo con voz segura y firme a lo que la aludida simplemente se limitó a sonreír con amargura y repulsión.
-Si, tienes razón, no es asunto mío, ni si quiera de Li, porque ya no son nada- dijo la de ojos amatista con la intención de provocar a la card captor, lo que estaba logrando con facilidad. -¿qué?, no pongas esa cara, lo sabes, ¿no?, él me ama y te lo demostraré, ¿hasta que punto crees que es capaz de llegar Syaoran, hum?. Ups, he tocado un nervio, ¿no?, por la cara que pones- se río, burlona y con el tono de voz igual, sin embargo su tono cambio a uno serio y sin vida drásticamente. –pero yo no he venido a jugar contigo, sino a terminar de una vez por todas éste juego. ¡Ahora!- Tras decir aquella simple y última palabra, hubo una explosión y el lugar se cubrió por la niebla.
-Espada- se escuchó un murmullo, apenas perceptible para la cazadora, pero el joven Eriol fue consciente de ello, creo un campo de fuerza alrededor de ambos para que estuvieran protegidos de los ataques. Pero había cometido un error. –Mago Clow, es un placer conocer al enemigo de mi tío- susurró la misma voz desconocida de antes y entonces partió el escudo que protegía tanto a Kinomoto como a Hiragizawa, dejando estupefacto al último.
-¿Cómo?- apenas pudo preguntar antes de poder transformar su báculo en una espada y contrarrestar el ataque de su enemigo. –demonios- susurró viendo apenas los ojos azules del chico que le atacaba. "Tengo que alejarme o meteré a Sakura en más problemas, aunque lo más seguro es que así lo quieran, dividirnos… sin embargo, confió en ella y en su poder. Esto solo es un reto más, si no me alejo ahora… tendrá en dos cosas por las cuales preocuparse". El inglés tras pensar aquello, dio un salto hacia atrás y con un movimiento de su espada, disperso la niebla y le envió un pensamiento a la cazadora de cartas. "Me mantendré cerca, vigila bien lo que haces y tus alrededores, confía en ti".
(Fuuin no kimono Cerberus)
-La espada fue creada especialmente… para exterminar al mago Clow, es natural si lo ves así.
Después de escuchar eso, se alejó, internándose en el bosque con un chico de cabellos azulados que solo buscaba algo: terminar con la vida de Eriol.
Kinomoto se había sorprendido al escuchar la voz de Eriol en su interior, pero pronto recuperó la calma y dio un ligero asentimiento, lo haría. Estaba preocupada por Eriol después de ver a quién se estaba enfrentando, ella lo conocía, lo vio en uno de sus sueños, pero también tenía que preocuparse en lo suyo. Necesitaba estar concentrada, sus sentidos se amplificaron y su mirada se posó en Utau.
"Entonces, seguramente ella es… la chica que vi en mis sueños, pero quién sería la tercera figura que vi…?"
-Bien, terminemos con todo esto, ¿si?, en cuanto más rápido te extermine, todo habrá terminado- con un movimiento ágil y rápido sacó de un bolsillo un huevo de color rosa, que ocupada tres cuartos y la parte restante era de color negro, un poco más arriba de a línea que dividía color de color, se encontraban unas espirales negras que contrastaban con el rosa.
"¿Un huevo?, sea lo que sea, algo me dice que no es nada bueno, hay magia en él, de una forma distinta, ¿por qué…?" Kinomoto al mirar que la chica abría la boca para decir algo, sacó una de sus cartas.
-conviértete en cadena de justicia y atrapa a la chica ¡viento!- la carta resplandeció y enseguida salió para seguir órdenes de su dueña, pero en ése instante una figura se interpuso entre viento y Utau.
-¡Dios del rayo, ven!-
Esa voz, Sakura abrió los ojos de manera desmesurada sin poder creer lo que estaba viendo. Li había defendido a Utau y había detenido su ataque. "No… n-no puede ser, ¿cómo?. Sakura, recuerda, el hechizo…" La chica de ojos esmeraldas aferró sus manos a su báculo y miró con determinación a ambos.
La chica Hoshina aprovechó ese momento para terminar lo que estaba haciendo antes de que la chica cazadora de cartas le atacara. -Mi propio corazón, ábrete- murmuró la chica de cabellos rubios y entonces, el huevo desapareció y por un momento todo el cuerpo de la chica se vio cubierto por un resplandor. –Transformación de personalidad: Lunatic Charm.- El brillo se extinguió y entonces, solo entonces la niña pudo ver lo que había ocurrido.
Utau había cambiado, ya no era una niña. Se notaba a leguas que era más grande y que la Hoshina que había conocido era otra, un espejo, una ilusión, una farsa. El cabello estaba atado en dos coletas altas y que parecía nacían de ellas, un ala de murciélago, una en cada coleta: tenía unas botas que le llegaban al muslo de un color rojo intenso, un vestido del mismo color que se inflaba en la parte inferior y tenía un corte como si se trataran picos, en la parte superior del vestido tenía, de un color rojo oscuro, algo semejante a un murciégalo; tenía dos brazaletes con alas de dicho animal y una gargantilla de éste también, además de una cruz de plata en medio de la gargantilla, ambos accesorios de color rojo oscuro; lo que más sorprendió fueron sus alas de murciélago que nacían de su espalda.
-Syaoran, ahora- ordenó. -¡Nightmare Lorelei!- dijo mientras alzaba ambos brazos y los dejaba caer a los costados, las alas que nacían en la espalda de la chica aumentaron su tamaño creando murciélagos negros contorneados de un color rojo intenso que más bien parecían cuchillas lanzadas a su dirección.
-¡Dios del rayo, ven!- murmuró Li con la voz apagada y con el rayo en la misma dirección, ambos ataques fusionándose.
-¡Vuelo!- soltó de pronto Kinomoto, desplegando sus alas y volando por los aires, evitando aquel funesto ataque que había derribado unos cuantos árboles. Kinomoto miró sorprendida aquel desastre.
"No puedo dejar que me derroten, tengo que salvar a Syaoran, pero no creo poder acercarme a ellos tan si quiera".
-Te la encargo a ti, demuéstrame que vales- murmuró la chica Utau a su marioneta, quien anteriormente había sido Li Syaoran, él simplemente asintió y tomó su espada y dos pergaminos, apuntándole a Sakura.
-Rayo, viento !ven¡- soltó y enseguida, aprovechando la distracción que creo y sakura se vio entretenida en defenderse, él se movió, trepando con agilidad, de salto en salto hasta quedar en una rama a una distancia prudente de la chica Se impulsó y saltó, moviendo su espada para lastimarla, ella al notar lo que intentaba por unos segundos se quedo quieta incapaz de lastimarle sin embargo reaccionó y se movió algo tarde, causando que Syaoran lograra cortar con la espada la manga del vestido y producirle una herida profunda en el brazo.
El rostro de Sakura se contrajo de dolor y dijo más que un grito, cerró los ojos con fuerza y por poco pierde la concentración. Se llevó una mano hacia la herida, sintiendo como sus dedos se manchaban de aquel líquido cálido y vital.
-¡Nightmare Lorelei!-
La cazadora al escuchar aquellas palabras abrió los ojos justo a tiempo para ver como el ataque impactaba contra su cuerpo, la fuerza de éste hizo que el cuerpo fuera lanzado por los aires y la espalda de la esmeralda se golpeara bruscamente contra un árbol cercano para después caer en el suelo.
La respiración de la castaña era irregular, todo el cuerpo le dolía con el más leve movimiento, su visión se tornaba con cada segundo que pasaba más y más borrosa. Le costaba mantenerse consciente, quería simplemente dejarse llevar y que su cuerpo dejara de pesarle.
"No puedo, no puedo rendirme", las imágenes de los rostros de sus amigos pasaron fugazmente por su cabeza. "por ellos… si ella simplemente es una chica como yo, ¿cómo será él?, mi verdadero reto, no me lo imagino, tengo que ser fuerte. Por… por todos, simplemente no me dejaré avasallar".
Estiró su brazo hasta alcanzar el báculo que había caído junto con ella y le había soltado cuando impactó contra el árbol, no sin cierto esfuerzo se puso de pie. Miró con determinación a Li, que la miraba desde una rama cercana sin una pizca de emoción o sentimiento en su rostro, mientras que otra parte suya se mantenía alerta de los movimientos de Utau.
Un movimiento de parte de Syaoran le alertó y batió sus alas para emprender el vuelo, se alejó de ahí lo más rápido que pudo, después de haber formulado un plan en segundos. "Tiene que funcionar", se repetía una y otra vez la castaña.
Podía escuchar los movimientos de las hojas por el viento y el sonido de algunas ramas moverse bruscamente, seguramente porque Li se impulsaba en ellas para saltar y darle alcance, sin embargo no podía escuchar un ruido semejante y la energía de Utau se notaba menos perceptible conforme ella se alejaba.
( Card Captor Sakura OST ( Card Captured Theme )
-¡Bien!- soltó con energías, era lo que ella necesitaba. –¡Aro!- la carta brillo y varias luces rojas aparecieron de ella. Una línea roja, apenas perceptible, se divisó momentáneamente en la superficie, delimitando la zona. Ahora Syaoran no podría salir de ahí y Utau no podía acercarse, había usado la misma técnica que planeo cuando una carta se espantó y tomo posesión de la bicicleta del hermano mayor de los Kinomoto.
Kinomoto se volvió, esperando ver a Li allí pero grande fue su sorpresa al encontrarse sola. –Pero… estaba segura que él me estaba siguiendo y por lo tanto se encontraría detrás de mí- la esmeralda miró a sus alrededores, esperando verlo por alguna parte, pero fue en vano, no había nadie ahí.
Cuando la cazadora de cartas escuchó un ruido a sus espaldas se giró bruscamente, pero no apareció nada, solo un simple conejo que parecía de lo más normal. -¿Hoe?
Un peso cayó encima de ella, obligándola a soltar su báculo, ceder y caer sobre el césped, bocarriba; encima de ella se encontraba Li Syaoran con el filo de la espada tocándole ligeramente la garganta. Los ojos verdes de la chica se abrieron desmesuradamente al ver los vacíos y sin el brillo lleno de vida que jamás habían caracterizado a los del joven Syaoran.
-No- susurró con temor y miedo, podía ver la determinación en los ámbares de él. –Li, no, éste no eres tú, por favor regresa- imploró la joven mientras sentía como el filo empezaba a clavarse en su cuello, mientras la sangre empezaba a emanar de la herida que le causaba. -¡Syaoran, por favor, regresa!, ¡soy yo, Sakura!- lágrimas empezaban a salir de los ojos vidriosos de la castaña, deslizándose hasta caer y rociar el verdoso pasto.
Por un momento él se detuvo, incapaz de moverse. -¿Por qué no… puedo mover mi cuerpo?- susurró con la voz carente de vida, llena de indiferencia y frialdad. Sakura no quería lastimarle, sin embargo debía hacerlo. Ella le pateó con su rodilla en las partes bajas al joven Li provocando que él soltara la espada y se hincara, con una cara llena de dolor.
Ella tomó ese breve lapso de tiempo y se levantó, alcanzado su báculo y sin perder mucho más tiempo lanzó una carta, en ese mismo instante la insignia de la estrella apareció debajo de sus pies –Ahora, conviértete en cadena de justicia, ¡viento!- murmuró con todas sus fuerzas, ésta brillo y de ella salió una hermosa mujer que de inmediato inmovilizó al castaño quien empezó a forcejear cuando se sintió atrapado.
La chica lanzó igualmente el frasco regalado por Hiragizawa hacia Syaoran con tal fuerza que pareciese que su intención era pegarle con el objeto y éste daba vueltas mientras se acercaba al chico. – Li Syaoran, tú que has sido engañado, deshazte del hechizo para poder regresar a ser la persona que eras, ¡rompe las cadenas que oprimen tu corazón y libérate¡-
Tras dichas palabras, el tapón en forma de corazón se separó del frasco y el líquido dentro adquirió un color rojo intenso, el líquido se vertió sobre el joven y cuando la primera gota cayó sobre el ambarino una luz resplandeció, envolviendo todo en lugar en una luz cegadora. Poco a poco la castaña pudo distinguir todo a su alrededor cuando la luz desapareció gradualmente, encontró al joven Li tirado en el suelo y su carta a un lado de éste. Ella se quedó inmóvil, ¿habrá funcionado?, se preguntaba desesperadamente mientras su atención se encontraba en el chico y se concentraba en ignorar los latidos desbocados de su corazón que no paraban de resonar en sus oídos.
(Kibou No Yokan (Premonition Of Hope))
Él se removió unos segundos y se apoyó en sus manos, con su rostro mirando el suelo. Kinomoto se puso en posición de defensa, estrechando los ojos, sin embargo cuando él alzó el rostro y posó sus ojos ambarinos sobre los de ella, toda duda desapareció y algo tembló en su interior. Ahí estaba el brillo característico de los ojos de Li.
-¿Syaoran?- preguntó con un hilo de voz, con los ojos esmeraldas cristalinos, a punto de derramar lágrimas.
-¿Qué…?, ¡O-oye!, ¡e-espera, no llores!- dijo tanto confundido y consternado, sin entender absolutamente nada de lo que estaba pasando, tenía un dolor de cabeza insoportable pero se sentía liberado, ¿liberado de qué?, se preguntaba, pero esa duda pensó dejarla a un lado en cuanto vio que la cazadora de cartas empezaba a llorar.
Ella al escucharlo hablar no pudo resistirlo más y se tiro a él, estrechándolo contra ella con fuerza, pasando sus brazos sobre su cuello y derramando todas las lágrimas que había estado guardando durante tanto tiempo, pero éstas eran distintas, eran de una gran felicidad como ninguna otra.
El joven Syaoran se ruborizó hasta tener el color semejante al de una manzana y se sintió nervioso, pero aún así después de unos segundos le abrazo; no sabía qué había pasado ni por qué se comportaba así, pero lo único que le importó en ése momento al joven Li, fue aquella necesidad de mantener a Sakura entre sus brazos y si fuese por él, jamás soltarle.
-¡Oh Syaoran!, ¡has vuelto!- soltó entre sollozos la esmeralda, derritiendo el corazón de Syaoran con aquellas simples palabras y creando nuevas dudas.
-Lo siento Sakura- susurró, cerrando los ojos con fuerza, algo le decía que él tenía algo que ver con ellas y aquello le aterró en lo más profundo de su ser, pero las dejó a un lado, pues después de todo había notado que ella ahora se encontraba feliz. Y solo por esos segundos, él lo era también.
N/A: ¡Hola!, como verán lo prometido es deuda y aquí esta el siguiente capítulo, espero que hayan disfrutado de la lectura tanto como yo al escribirlo. He de agregar que no sé cuando estará el siguiente(no lo he escrito ni comenzado a hacerlo) así que muy probablemente este el fin de semana (sábado o domingo) o a más tardar el martes, bueno esa era todo.
Gracias a las personas que se toman la molestia de seguir leyendo el fic, tanto a los que dejan review como a los que no!
Maru-chan1296: Muchisimas gracias! me alegra que lograras esperar a ésta irresponsable escritora -.- en verdad muchas gracias por la paciencia y si, lo sé :´) yo también extrañaba a ésta Sakura, espero que el capítulo haya sido de tu agrado, espero tu opinión!
Maritha0891: ¡Muchas gracias! jajajjaja se agradece que hayas dejado review y así saber qué les gusta o desgrada xD a mi tampoco me cae bien, hasta ahora esa.. esa o.ó arpía pero bueno, dejemos que Sakurita se encargue de eso(?). En cuanto a lo de Eriol aquí va algo de él! pero también de otra persona! espero que te haya gustado el capítulo y vuelvo a decir agradezco de toda corazón y me siento muy muy feliz que te guste mi historia!, en serio gracias!:3
Y bueno sin más, me despido de ustedes, hasta la próxima!
B.C.M
