N/A: Open Office está a punto de explotarme una úlcera en el estómago... :S Todos los MALDITOS ERRORES que ven, especialmente esos símbolos seudo japoneses ¡SON SU CULPA! Y no puedo solventarlo :S Mis más sinceras disculpas, y espero que no afecte demasaido la lectura T_T
Capítulo veinticinco: La Contención de la Estrella
— ソLlamas a todo el mundo por sobrenombres? —Preguntó Harry a la nada. Su reloj le decía que eran las doce de la noche y el sueño aún no venía por él.
No a todos... sólo a mis niños...
— ソY quiénes son tus niños?
Los Benditos...
— ソExisten muchos? —Seguía casi automático.
No lo sé... creo...
— ソConozco a alguno de ellos? —Escuchó reír suavemente a la voz.
Por supuesto, criatura amada...
— ?Quién?
?No lo adivinas? Está muy, muy cerca de ti...
— ?Puedo llamar a un amigo? —Pidió, luego de pensárselo un rato, unos cuantos nombres aparecieron en su cabeza, pero ?sería posible?
?Eh?
— Lo siento... es una frase muggle...
Muggles... seres curiosos... han tratado de extinguirme desde que tienen conocimiento de mí...
— ソNo te gustan los muggles?
No tengo ningún particular interés en ninguno de ellos... excepto por aquellos bastardos que te han herido por más de quince años... pero, tendrás que perdonarme, criatura amada. Aunque mi corazón se deshaga en dolor, mis manos no alcanzan tu mundo..., ellos quedarán impunes, mientras tu alma no sanará completamente..., aunque, yo confío que algún día lo lograrás... me tienes a mí y al Dragón Blanco, por toda la eternidad...
— Ya... ソDraco es uno de tus niños?
El pequeño Dragón en uno de mis niños, sí... uno muy especial y con una misión muy importante en su eterna vida.
— Entonces, el profesor Dumbledore también es uno de ellos. A él lo llamaste también por un sobrenombre...
Ummm... al Astuto Cardenal no le gusta serlo..., no puedo hacer nada por él...
— ソConozco a otros?
Te olvidas de uno de los más importantes...
— Ehhh... —El ojiverde comenzó a darle la cabeza. ソImportante?— No se me ocurre a ningún otro...
Hadrian... utiliza la cabeza... es malo para tus neuronas no hacerlo.
— Ah... umm... ?Hay alguna posibilidad de que Voldemort lo sea? —Escuchó a la voz suspirar casi con dolor y desazón.
Si criatura amada... Tom Riddle inclusive hizo cantar los cimientos de Hogwarts...
— ?A qué te refieres con eso de cantar? —Le preguntó sintiéndose de repente desprotegido... Voldemort era alguien "Bendito". ?Cómo era posible que él pudiera vencer a alguien que tenía todo el poder del mundo?
Te repito: usa la cabeza. ?Por qué crees que el mundo te aclama como su Salvador?
— ?Eh?
Tus pensamientos están abiertos a mí, al igual que tu corazón y tu alma... no sólo tú. Cada ser latiente que pise el universo lo está...
— ソQuién eres?
ソJuras bajo tu magia, guardar el secreto?
— No es como si alguien me fuera a creer de todas maneras.
Soy la madre...
— Eso fue aún peor que tu primera presentación —Murmuró, volviendo a causar una risita tonta.
Soy aquella que te sostiene en el aire, Oriundo de la Magia.
— Está bien, no es importante quién seas...
Eso está muy bien, criatura amada...
— ソY? ソQuién más es bendecido?
Esa pequeña sabelotodo prefecta de Gryffindor...
— ソHermione?
Sí...
— ソLos hijos de muggles también pueden ser Bendecidos? —Preguntó completamente sorprendido.
Hijos de muggles, hijos de magos, hijos de criaturas mágicas... todos son mis hijos... tu madre también fue una Bendecida...
— Veo que eso no te salva de la muerte... —Masculló entre dientes con dolor.
Ni siquiera yo podía detener el destino de la Estrella Roja... criatura amada. Mis hijos tuvieron sus advertencias, un poco más y todo se hubiese destruido. La Estrella Roja estuvo allí para proteger lo más importante.
— ソY qué se supone qué protegió?
Tu ceguera en la lucidez, Pequeño Hadrian, puede costarte algo más que la vida...
— No entiendo. Y me siento de lo más raro que me llames de esa manera...
Entonces, no soy nadie para hacerte entender, mi rayo de luz. Necesitar salir al mundo y palparlo con tus propias manos, criatura. Aunque, los Dioses nos amparen, para cuando la verdad esté bailando frente a tu visión desconcertada. ?Por qué no duermes?
1
A penas si durmió unas cuantas horas, antes de abrir los ojos de nuevo. Observó por la ventana que el amanecer estaba lejos. Su reloj, el cual estaba tirado a unos cuantos pasos de su cuerpo y había tenido, para su disgusto que moverse, para alcanzar. Decía que eran las cuatro de la mañana. Se estiró con pereza, recostando su barbilla en la palma y el codo en el piso acolchado. Aquellas luces como le jodían para dormir, sin embargo, estaba seguro que de apagarlas sería peor...
Se arrastró con flojera hasta llegar a su baúl. Draco había cumplido su promesa y se había quedado con él hasta que había terminado su tarea, explicándole lo que no entendía y habían visto en clases. Se sentó en pose india y metió la mano mientras comenzaba a buscar en su baúl, modificado para que no tuviera fondo. Suspiró frustrado y terminó con la cabeza dentro del baúl... no le gustaba la sensación que eso le causaba, era como estar en un vacío negro, mientras todas las cosas flotaban sin orden alguno. Se estiró lo más que pudo, cuando vio lo que estaba buscando, estuvo a punto de caerse dentro de aquel vacío al tratar de agarrar el libro.
Salió del baúl, recostándose de mala gana en el borde abierto.
— Accio libro De los Caminos Cerrados —Conjuró, luego de sentarse de nuevo en el piso. El libro saltó de su baúl, inmediatamente—. Accio libro Las Cadenas Mágicas —Otro más fue a parar a las manos de su dueño, encima del primero—. Accio libro El Cuadrado Negro... —Trató de recordar qué otro libro tenía en su baúl que le ayudaría en su búsqueda, sin embargo, no daba con ninguno en su mente.
Piensa en el oro...
ソOro? Se preguntó Harry, mirando al techo... él tenía por allí un libro de la alquimia que había comprado junto al único libro existente que hablaba acerca de los Obscuros Tenebris, pero, hacer oro, era un dolor de muelas... especialmente porque tenía que utilizar su núcleo oscuro, si quería lograrlo satisfactoriamente. Además... ソDe qué le servía él oro? En una epifanía, mandada por los mismos dioses, recordó otro de los libros de procedencia dudosa que había comprado ese día, se tiró de cabeza a su baúl. Ese libro no podía llamarse bajo ninguna fuerza mágica, y él no quería activar ninguna de las alarmas de Hogwarts innecesariamente.
Luego de unos minutos navegando en aquella denegría,sacó la cabeza, tomando una bocanada de aire. 。Era peor que estar en una piscina! Miró el libro que tenía ahora en las manos. Se leía: "El confinamiento de la Estrella Dorada". La caratula era de un material negro que brillaba metalizado, y tenía la síntesis de una estrella en el medio, mientras se leía el título en el medio, con letras góticas. Abrió con cuidado las páginas, luego de que el libro le diera permiso al sentir su magia.
2
— Buenos días, Harry —Saludó Sirius alegremente, a las siete de la mañana, entrando al cuarto en el que estaba recluido. 。Deberían sacarlo de aquí! ソ。Cómo se atreve Dumbledore!? 。Mini-Malfoy debió haber insistido más! A Harry no le hace bien estar encerrado... Umm... debí haber ido a desayunar primero... 。ahora voy a tener que salir corriendo al ministerio...!
— Sirius...
— ソDime Harry?
— ソTe molestaría subir tus barreras mentales? —Masculló, sintiendo de nuevo el penetrante dolor en la cabeza—. Y yo fui quién le dijo a Draco que se estuviera tranquilo. Y Dumbledore no tuvo la culpa de mi encierro aquí. ?chale la culpa a Madame Pomfrey.
Respira criatura... sólo, déjalo ser... pronto tendrás el collar terminado...
— ソEntonces si es cierto que desarrollaste poderes telepáticos? —Preguntó consternado, subiendo todas sus barreras.
— No... me encerré aquí porque me parece tan divertido —Ironizó, revirando los ojos. El animago hizo un gesto irreverente y luego se dio cuenta que Harry estaba haciendo algo, además de ver las paredes blancas.
— ソQué haces?
— Manualidades —Respondió socarrón, mostrándole la sucesión de pequeños eslabones dorados.
— ソEstás haciendo un collar?
— Yup... eso exactamente estoy haciendo. ?Veinte putos para Sirius!
— Harry ?De dónde sacaste el oro?
— De un libro de alquimia —Le confesó sin miedo mientras armaba un nuevo escalón del lingote que había creado anteriormente, para unirlo a la cadena.
— ソMe estás queriendo decir que, lo creaste?
No especifiques, rayo de luz... da una respuesta vaga...
— Soy el jodido niño-que-vivió, Sirius. Eso te debería decir algo...
— A veces se me olvida. Jamás me imaginé que fueras de aquellos que ostentaban ese tipo de cosas.
— Merlín, Sirius. ?No se te ocurre que tengo una muy buena razón para hacer esto?
— No te molestes... sólo estoy bromeando... ?Y? ?Para qué quieres un collar de oro puro? —Murmuró, mientras agarraba el lingote, el cual estaba caliente y... ?parecía masa flexible! Harry pellizco aquel extraño elemento en sus manos y comenzó a realizar otro eslabón.
— No tengo pensado vivir toda la vida aquí metido... voy a usar la clausura de la estrella para poder salir...
No expliques qué es la Clausura de la Estrella... ese libro fue creado para ti y sólo para ti, para ayudarte en todo lo que tienes que pasar de ahora en adelante. Los mortales no tienen que saber los detalles, y es una orden, Hadrian.
— ソEs algún tipo de hechizo?
— Es una contención...
Suficiente...
— Es decir ?qué encontraste una forma de evitar la telepatía?
— Siempre y cuando tenga el collar puesto, sí...
— Jamás había oído de algún hechizo que se llamara así —Harry se encogió de hombros.
— Está en los libros...
— Entonces me quitas un peso de encima, cachorro. ?Para cuando lo tienes listo? —Trató de curiosear.
— Posiblemente a las ocho de la noche. Después de todo no es como si tuviera otra cosa que hacer...
— ソNecesitas algo más, para completar el hechizo?
— Una hebra de cabello veela... —Explicó circunstancial.
— Ah... —Eso sonaba algo sardónico.
— Sip...
— ソY... umm...?
— Cuando Draco venga, le pediré uno...
— ソNo te parece algo...?
— ソIrónico? —El hombre asintió—. No tienes ni idea...
— Bueno cachorro... ojalá pudiera quedarme más, pero, a las ocho tengo que estar en el ministerio. Se supone que trabajo en el departamento de asuntos diplomáticos con respecto a la guerra, pero... eso es lo último que hago...
— Está bien... también tienes que ir a desayunar...
— Sí. Eso es muy importante... el ministro camboyano viene hoy a pedirle un acuerdo a Fudge. Parece que están teniendo problemas... y con el estómago vacío, puedo clavarle la varita en el ojo a Fudge —Harry se rió con ganas.
— ソVoldemort llegó tan lejos? —Hasta dónde él tenía entendido. Voldemort no había llevado su guerra más allá de las ciudades británicas, aunque, estaban en sus planes la dominación MUNDIAL. No le sorprendía si un día se enteraban que habían llegado a la China...
— No. ?Sabes lo que son las minas de Orlas Plateadas?
— ソEso no es un ingrediente de pociones? —Respondió con una pregunta despistado mientras cerraba con los dientes uno de los eslabones que se le resistía.
— Sí, es un ingrediente de pociones, aunque, también es un mineral preciado para nosotros los magos, ya que se utiliza mucho en la medimagia, parece que carecen de personal para la explotación... —El ojiverde le miró con el ceño fruncido.
— ソQue tan difícil puede ser lanzarle un hechizo a la pared y explotarla? —Cuestionó sin entenderlo. Sirius rió un poco.
— Harry, bebé... no todo el mundo puede lanzar un Reducto...
— Sirius, Ginny aprendió a usar ese encantamiento cuando estaba en cuarto año... —Apuntó consternado.
— Estoy seguro de que la señorita Ginevra es una bruja capacitada, Harry. No todo el mundo puede lanzar un Reducto como te digo...
— Creo haber leído algunos encantamientos sencillos que podrían deslizar la tierra fácilmente, liberando lo que sea que buscan... ソQué tan difícil puede ser encontrar oro o plata con la magia?
— Harry, no es por nada, pero, estás hablando como si todo el mundo tuviera la capacidad para hacer un Wingardium Leviosa y levantar más que una mesa, a la vez... —Cara atónita por parte del menor—. Cielo...
— ソQué?
— ソNo estás pensando que todo el mundo mágico tiene el poder para utilizar una varita propiamente dicha, no?
— Bueno... hay gente que no utiliza la varita.
— Cachorro... eso es aún peor, tú y un puñado que se cuenta con las manos de los dedos, puede hacer magia sin varita.... Mucha gente a veces lo más extravagante que pueden hacer es reparar una estatua rota...
— No entiendo... si eso es así, entonces no tiene mucho sentido entrar a Hogwarts ?no?
— El mundo mágico y el mundo muggle tiene muchas reminiscencias Harry. ?Es que acaso en el mundo muggle, todo el mundo estudia? ?Sabes cuanto cuesta un semestre en Hogwarts? —Sirius no podía dejar de pensar: ?en dónde vivía su ahijado? En esos momentos.
— Erhg... no... los duendes de Gringotts se encargan de eso... ?Muy costoso?
— ソCachorro! Es un privilegio por el que muchos matarían. Y sí, es bastante costoso. Estamos hablando de una de las escuelas privadas más famosas del mundo mágico. Harry ?cuánto crees que pagarías por estudiar en un internado muggle, prestigioso?
— ソY cómo los Weasley...?
— Harry, los Weasley son simplemente una familia de clase media del mundo mágico. No es que sean unos pobre indigentes, pero se les hace difícil enfrentar los gastos. Merlín, Molly me perdone por decir algo así. La situación del mundo es grave cachorro. El sesenta por ciento de la población, presenta serios problemas económicos. La mayoría de los magos, estudian en escuelas más pequeñas o simplemente van a escuelas muggles, en todo caso de poder pagárselo, también. No todo el mundo viene a Hogwarts. ?Crees que todos los magos de el 'mundo británico' estudian en Hogwarts? Está bien que el castillo albergue a mucha gente, pero... no exageres.
— ソEs decir que... mucho de los magos están en la misma situación que los muggles?
— ソPero Merlín! ?Por supuesto, Harry!
— Pensé que bueno... los magos umm... humildes... vivían como los Weasley...
— Harry —Le retó, cargado de incredulidad—. ?No todo el mundo trabaja en el ministerio como Arthur y su hijo Percy! ?O tiene el poder para cuidar Dragones como Charlie! ?Ni te digo de Bill y su empleo en Gringotts! Harry, no sé en que cuento de hadas te metiste, pero, el mundo mágico difiere del mundo muggle, simplemente por la magia. Aquí tenemos cosas peores con respecto al racismo y leyes en contra de los extranjeros... por poner algo como ejemplo.
— Ehm... creo que Voldemort no me ha dejado pensar demasiado en la situación del mundo... además —Trató de defenderse—. Como Draco siempre se anda burlando de...
— Harry, mini-Malfoy se burla de Ron porque es algo de rutina que ha estado en generaciones. Pero, los Weasley tienen una casa, son poderosos y todos los miembros de la familia tienen un trabajo y con muy buenos puestos.
— Jamás pensé... que bueno... que alguien tuviera problemas para lanzar un incendio... —Murmuró volviendo a su collar.
— Una reflexión. ?No crees que todo el mundo podría optar por el puesto de ministro si pudiera crear la mitad de esto? —Preguntó, mostrándole la masa de oro puro. Harry suspiró. Obviamente que todo aquello tenía sentido—. Supongo que es mí culpa también... esos malditos muggles te mantuvieron enajenado de cualquiera de los dos mundos y lo único que haces es estar aquí metido en Hogwarts, o sino luchando contra Voldemort... no es que tengas muchas opciones para aprender acerca del mundo real.
— No pensé que el mundo mágico sufriera de pobreza o hambruna... estoy consciente de esos problemas en el mundo muggle. Tampoco vivo en una burbuja de cristal... —Abogó claramente ofendido.
— Eso es parte de la naturaleza de las cosas... además, ni siquiera yo o Lucius Malfoy, podemos sacar algo comestible de la varita —Trató de aligerar el ambiente, guiñándole un ojo. Harry ni bizqueó. El animago volvió a enseriarse—. Como te digo, Molly y su familia son personas de por sí, bendecidas... y que no se te olviden que son Sangre Puras...
— Sí, sí, Draco se la vive tratando de que yo entienda qué es ser un jodido sangre pura. ?Cuál es puta diferencia? Hermione y yo sangramos del mismo color...
— Harry, mucho de los magos nacidos de muggles, a penas si podrán agarrar algún bastón de plata —El ojiverde entendió por qué lo del bastón de plata. La plata era uno de los conductores más poderosos de la magia—. Y hacer levitar una botella de agua... me atrevo a decir que Hermy es un caso entre millones.
— Eso quiere decir que el sesenta por ciento de la población no tiene la mínima posibilidad de batirse con un mortífago y que toda la gente que he visto morir cuando Voldemort le da por matar a diestra y siniestra porque Nott es un incompetente. ?No puede conjurar ni siquiera un Protejo correctamente?
— ?Un civil muggle tiene oportunidad de batirse con un soldado armado hasta los dientes?
— Creo que seguiré haciendo mi collar... —Murmuró sintiendo las lágrimas quemarle en los ojos.
Por eso eres como un rayo de luz, luego de un siglo de noches, mi amado Hadrian...
— Harry... —El ojiverde lo miró, parpadeando con demasiada frecuencia para evitar llorar—. Digas lo que digas, lo que tu has logrado a tus diecisiete años de edad, es algo con lo que ni siquiera podría soñar un civil de cuarenta... lamento si te causé más dolor, sólo ignórales como vienes haciendo hasta ahora. Tú tienes la misma culpa que tuvo el hijo del presidente Polaco con respecto a la masacre de los judíos a mano de los Nazi —Sirius vio el reloj y sabía que movía su trasero de allí, o no llegaría a la reunión—. Nos vemos en la noche, hijo... —Confortó dándole un beso en la mejilla y apretándole el hombro, para luego salir del cuarto.
ソQuién es el único bendecido al que no has nombrado de aquellos que te rodean, mi hermoso ojos verdes?
— ソYo? —Sollozó con voz culpable y atribulada.
Eres un noble Hadrian. Quieras o no... desgraciadamente, no te codeas con la baja sociedad... posees toda la riqueza y el poder que el mundo envidiaría. No sólo tu sangre es diferente, también tu cuna de nacimiento lo es.
— ソNeville es más poderoso que la mayoría de los magos que caminan por el callejón Diagon? —Preguntó sin percatarse de estar utilizando a uno de sus mejores amigos como el epítome de la debilidad en Hogwarts.
Me temo que sí, criatura amada.
— Dios mío —Rezó atormentado.
La vida no tiende a ser justa, Hadrian. Mi corazón es tuyo, por alguna caprichosa jugada del destino... pero, a pesar de eso, tú todavía estás pensando en huir de todo esto...
— Duele demasiado —Murmuró con agravio, cerrando los ojos y volvió a masajearse el pecho.
Tranquilo..., La Clausura de la Estrella también alivianará tus poderes empáticos, más no los desvanecerá... aunque, estás teniendo un dolor psicosomático, criatura. En este cuarto ningún sentimiento o pensamiento te puede alcanzar... Voldemort tal vez sería una excepción, pero... no lo sientes cerca ?Verdad?
— ソPor qué? —Gimió comenzando a llorar. Pensando que aquella voz era terriblemente cruel y otros nombres mucho peores.
ソPor qué, no? Son sólo... cosas que pasan. Llámame como quieras..., tendrás que acostumbrarte a ello. Y mientras más pronto, mejor.
3
Harry se sintió aturdido y desorientado, cuando lo sacaron del cuarto. Se llevó la mano a la boca y se devolvió por voluntad propia al cuarto blanco, a la carrera. Traspasó la barrera, sintiendo que podía respirar de nuevo. ?Por Merlín! ?Cuánto alcance tenían sus poderes? Inmediatamente había conectado con todos los dolores y males de la enfermería y las mentes de aquellos que pasaban por el pasillo en esos momentos y quién sabe qué más...
— ソAhora te das cuenta por qué no podemos sacarlo de allí? ?Feliz? —Preguntó Severus a Draco.
— ソHarry estás bien? —Se fue al cuarto, ignorando a su padrino.
— Hasta que no termine la contención no voy a poner un pies fuera de aquí —Le advirtió mareado, aún con la mano en la boca.
— ソQué te hace falta?
— Uno de tus cabellos...
— Eso es..
— Irónico... los sé, Sirius dijo lo mismo. Al menos que quieras buscar algún otro veela... —Draco reviró los ojos y se arrancó unos cuantos cabellos dándoselos a su pareja.
— Harry... déjeme revisar tus constantes vitales. Salga de allí, Joven Malfoy.
— ソCómo está? —Cuestionó desde afuera, el ojigris, luego de un rato.
— Tiene algo de taquicardia, pero, es normal —Explicó para calmar al veela. Mientras con la varita veía la respuesta que tenía las pupilas de su paciente predilecto—. El cuerpo humano no está preparado para enfrentar toda la información que le llega a un telépata. Especialmente a uno que aparte es émpata. Va a necesitar más que un milagro para no sufrir de ostracismo social.
— Yo no entiendo como Potter es de repente, telépata y émpata —Entró Severus en la conversación, con un libro en la mano, tratando de figurar el problema del niño-que-vivió—. Se supone que son poderes hereditarios y normalmente recesivos... tenerlos los dos es estadísticamente: como nacer sin los dos brazos y piernas...
— ?La contención te ayudará también con la empatía? —Cuestionó Draco al ojiverde, recostado despreocupadamente en la barrera.
— Al parecer... no tengo mayor problema con la empatía, aunque... no me van a ver muy seguido en la enfermería aún estando herido... es terrible como se siente la gente enferma, especialmente cuando tú no lo estás... y... sólo fueron veinte segundos...
Te acostumbrarás... todo en los seres vivos y racionales es cuestión de costumbre.
— Pues de puta madre... —Respondió al a nada—. Lo siento... la voz... —Se disculpó ipso-facto incómodo, al ver que todo el mundo le miraba extrañado.
4
Harry observó el collar que había creado. Parecía que cada vez era mejor en aquello de la orfebrería, o en contener, si a ello venían. Rayos morados recorrían el collar, haciendo que pareciera tan peligroso como en realidad era. Se lo colocó con cuidado en el cuello y midió que quedaran las dos terminaciones del mismo largo. El collar medía metro y medio. Se lo enrolló tres veces alrededor del cuello y luego, unió las terminaciones las cuales se atrajeron cual imanes, mientras todos los rayos se concentraban en aquella terminación, para desaparecer en un sonido de apagado.
No se sentía diferente, pero, todavía estaba dentro del cuarto, así que dudaba que llegara a sentir mucha diferencia. Miró su reloj. Iban a dar las ocho... ?si la enfermera se dignaba a aparecer podría ir a clases ese día! Luego de veinte minutos de abnegada espera, la enfermera apareció.
— Buenos días, Harry.
— ソSi salgo ahora puedo llegar con sólo veinte puntos menos para la casa de Gryffindor, Madame! —Ni siquiera se molestó en saludar.
— ソQuieres salir?
— 。Sí! Quiero ver si funciona la contención y si no me va a molestar la otra —Insinuó.
— Está bien, sal, Harry —El ojiverde aspiró profundamente y dio un paso hacia delante. Cuando volvió a abrir los ojos, estaba fuera del cuarto, y no se sentía más raro de lo que venía sintiéndose en los días pasados. La enfermera de tomó de la muñeca y apretó un poco los dedos en la vena, mientras miraba su reloj. Las pulsaciones del moreno eran constantes... parecía que sí, había funcionado.
— ソSientes algo?
— No. ソPuedo irme?
— Desayunarás primero.
— 。Pero!
— O lo haces o vuelves al cuarto... —Aquello había batido cualquier argumento. Parecía que jamás podría ganarle a Poppy.
5
Tocó la puerta y se asomó. Fliwick detuvo la clase para ver quién había interrumpido. Se sorprendió al ver a Harry Potter allí. El director les había dicho que Harry estaba incapacitado hasta nuevo aviso para tener clases. ノl lo veía bastante sano, aunque, tenía que admitir que estaba más pálido de lo normal.
— Disculpe profesor. ソPuedo pasar? Madame Pomfrey me dio esto —Dijo mostrándole un pedazo de pergamino.
— Por su puesto, Potter. Pase adelante —El joven le dio el pergamino al profesor y se dirigió a un asiento vacío.
— ?Estás bien? —Preguntó Hermione, mirando hacia atrás, ya que Harry había tenido que sentarse una fila detrás de ella y Ron—. ヘbamos a visitarte esta tarde, pero, veo que ya no es necesario.
— Está bien. Draco me llevó las tareas. Gracias Herm.
— Hablamos luego... —Cortó la mujer la conversación, ante la distracción que estaba obteniendo en vez de prestar atención en la clase—. Tú también, Ron... —Le gruñó, volteándole la cabeza.
Vaya carácter que se gasta la prefecta —Harry miró hacia el techo, sin saber que más hacer ?Estaba condenado a escuchar esa voz por la eternidad? No le agradaba demasiado la idea—. ?Qué te parece si le prestas atención a las clases, Hadrian querido? —El ojiverde asintió, tratando de prestarle atención al pequeño profesor de encantamientos que actualmente trataba de enseñar a los alumnos a crear esferas de energía. Según... porque acababa de llegar: Eran pequeños depósitos de fuerza vital que podían usarse de la misma manera que se utilizaban los viales de sangre. Ahora, no tenía ni la menor idea de cómo se clasificaban... ?también tendrían letras positivas y negativas?— La magia se hace compatible entre los seres en mayor o menor grado, por el color... —El ojiverde entrecerró los ojos. La magia de Fliwick era de un color azuloso—. Realmente, el color no hace distinción alguna con respecto a poder. Es igual que la distinción sanguínea. Ninguna es mejor que la otra. Aunque algunos colores son más raros que otro.
— Ahora, es su turno de probar... —Prosiguió el profesor—. Usualmente, el poder que saquen puede ser donado a St. Mugo. O sino, ustedes mismos lo pueden guardar como un pequeño salva-vidas. Sin embargo, mucha de las personas en St. Mugo, les agradecerán esa pequeña donación de magia.
Sin cuidado, criatura amada. Has una bola del tamaño que gustes y dónala al mundo... sé que estás deseoso de hacerlo —Harry frunció el ceño, ?por supuesto que no estaba deseoso de regalar su magia! Especialmente porque si alguien se enteraba que era la sangre del Oh-Todo-Poderoso-Harry-Potter (súper sarcasmo) podían cometer la estupidez colocarla en un maldito museo en vez de donarla a las personas enfermas en St. Mugo—. Aunque, posiblemente tengas un poco de dificultades para lograrlo. La Contención de la Estrella, también sella tu magia de forma inherente en estos casos. Realmente no sé todo lo que hace esa contención. Sólo la creé para ayudarte con el problema de la Telepatía... 。ソqué estás esperando, Hadrian?! ソLa foto?
Harry espabiló algo molesto y trató de seguir el libro, puesto que no había, ni siquiera visto como se hacía el hechizo. Decía que tenía que colocar la varita completamente horizontal, perpendicular al pecho y murmurar "Involvo Potestas Orbis". El Gryffindor se mordió el labio y trató de hacer el encantamiento sin matar a nadie.
— Involvo Potestas Orbis —Murmuró sintiendo como unas pequeñas vibraciones iban y venían, desde el corazón hacía su brazo. El recelo el acometió y estuvo a punto de soltar la varita y el encantamiento. Sin embargo, antes de poder hacer nada más. La voz resurgió triunfante.
Es la magia circulando por tu cuerpo, Hadrian. Jamás le temas a tu magia. Porque es tuya y ha nacido especialmente para ti, Mi Niño Amado. Trata de evitar que la energía que quieres donar toque el collar... normalmente, como la telepatía es un problema cerebral, tendrías que utilizar una diadema o una corona. Pero, eso llamaría indebidamente la atención, por ello tus capacidades mágicas verbales se ven severamente afectadas, al tener la contención directamente en el cuello...
Trató de hacer lo que le decían. Sólo tenía que saber cómo hacer que su magia fluyera como él quisiera, cuando menos, en esos momentos. Que no llegara al cuello y deslizara suavemente hacia su brazo, como siempre hacía, sino que utilizara su hombro como conductor del pecho a la mano, por consiguiente la varita. Unos sonidos eléctricos se escucharon, y unos rayos purpúreos, se adueñaron de la punta de su varita.
Ten cuidado... observa que los que están a su lado, tienen su magia aplacada y en tonos apacible. Sobresaltarás a cualquiera sacando tu magia tan desordenadamente.
— "Lo hago lo mejor que puedo" —Se quejó, soltando el conjuro.
Estoy segura que si fuera alguna de tus queridas e inútiles materias muggles, no estarías sólo haciéndolo lo mejor que pudieras... —Harry se mordió la lengua para evitar pensar o decir algo con respecto aquello—. Piensa en agua y no en fuego cuando estés haciendo el conjuro —Sin poder tener de otra, volvió a intentar. ?Agua? ?l odiaba el agua. El elemento era peligroso para su salud, mágicamente hablando. Respiró profundamente, colocó la varita en posición y relajándose lo más que pudo.
— Involvo Potestas Orbis —Sentía de nuevo las vibraciones, pero, estaba vez se estancaban en su cuello. Creándole una sensación incómoda. Se esforzó para enviar su magia por un camino diferente, pero, era difícil imaginárselo. Volvió a soltar el encantamiento y se masajeó circularmente, justo donde sentía que la magia se le había acumulado, un poco más arriba de la clavícula.
Ni se te ocurra tratar de quitarte el collar... tienes demasiado poco tiempo de haber establecido la contención, podría perderse... no tomarás ese riesgo. Puedes subírtelo hasta los labios y sostenerlo allí. —Harry sólo pensó que aquello se vería ridículo—. Nadie te está prestando atención...
Sin tener otra opción, sólo como siempre. Se subió con cuidado el collar hasta los labios y se lo metió a la boca, para poder tener las manos libres. Dudo que puedas pronunciar correctamente con el abalorio en la boca, Hadrian... —Comenzando a frustrarse, se colocó el collar como una tiara, haciendo que colgara de las orejas, sintiéndose particularmente ridículo, volviendo a tener la sensación de poder sentir a los demás—. La contención está demasiado lejos del corazón... pero ?No es tan grave, o sí? Si la respuesta es más positiva que negativa. Entonces no hagas el encantamiento. Tu magia podría explotar.
— "Estoy bien" —Masculló internamente. Volviendo a preparar el encantamiento. Todo el mundo tenía la misma cantidad de frustración que crecía en su propio cuerpo, pero, actualmente no estaba prestándole atención al mundo exterior. ノl sólo quería lograr el maldito encantamiento, a ver si aquella voz dejaba de joderle—. Involvo Potestas Orbis —Un suave haz de luz púrpura salió del a varita, formando un círculo, pero, desapareció.
— Cinco Puntos para Gryffindor, Señor Potter —Todos, inclusive el mismo Harry, volvieron a prestar atención—. Exactamente ese aro de luz calmada es lo que tiene que salir de su varita. ?Puede volver a tratar, como demostración? Sólo tenga un poco más de confianza a la hora de lanzar el encantamiento y no mueva ni haga temblar la varita, sé que es difícil, ya que normalmente los hechizos que realizamos, hay que mover la vara, sin embargo, la clave del éxito en este encantamiento en particular, es mantenerla firme y segura. Eso debería bastar para que el poder se sustente en sí mismo... —La incomodidad de nuevo le invadía. Todo el mundo le miraba, y recordó que tenía el collar en la cabeza. Pero, la voz no le dejó quitárselo, ni devolverlo a su sitio; recordándole que volvería a tener problemas con el conjuro.
— Involvo Potestas Orbis... —Pronunció con calma, tratando de mantener la varita lo más quieta que su pulso humano le permitía. Sintió la magia fluir con fuerza y el aro de luz volvió a verse, en vez de desaparecer, quedó dando vueltas, trazando el mismo patrón circular.
— Ahora, lo único que tiene que hacer es llenar el espacio vacío que está dejando el círculo. Para todos: ese espacio que se formó, es la cantidad máxima que actualmente te permite tu cuerpo sacar de una sola vez —Explicó el profesor, habiendo llegado a su lado, mientras toda la clase seguía mirando, expectante—. Trata de no mover la varita, mientras más firme esté, más estable y manejable será la energía. Sólo imagina que la magia se canaliza en sus venas. Hazla que llegue hasta la varita y se deposite dentro del círculo que creaste con anterioridad.
Piensa en el agua... Repitió suavemente la voz. Harry volvió a inspirar, moviéndose un poco para mayor comodidad. Y sin mover la varita, se imaginó como su sangre fluía los sus venas y arterias. La llevó con la imaginación hasta las manos, colándose hasta la varita, para terminar en aquel círculo. Recordó lo más nítido que pudo como el agua llenaba sedosa, serpenteante y calmada esos aparatos de relajación muggle.
— Magnífico... —Loó extasiado el profesor, al ver como la magia se deslizaba como un fluido calmado y púrpura, dentro de la ahora, esfera. Cuando terminó, la mano de Harry cayó sin fuerza, dejando levemente mareado al moreno. El profesor tomó con cuidado en sus manos la magia y la colocó en la mesa luego de aparecer un cojín de aspecto mullido—. Cincuenta puntos para Gryffindor, Señor Potter. Es normal sentirse un poco débil, luego del drenaje, pero, puedo asegurarle que pasará en menos de lo que piensa.
— Está bien...
— ソAlguien más siente que va a ser el próximo en aparecer su poder? —Preguntó, mirando a la clase. Nadie podía dejar de mirar el poder de Harry Potter. Algo en su interior les instaba a levantarse, robarlo y tomárselo hasta que no quedara ni una gota del mismo... tenían que probar cuando menos una gota de aquel cáliz...
Respira tranquilo, Hadrian. Sé que se está volviendo un poco sofocante aquí dentro, con todo el mundo codiciando tu poder. Nadie se levantará de su silla y de eso me encargo yo. Vuelve el collar a tu cuello... —Harry sólo asintió, suspirando con cansancio mientras volvía la contención a su lugar de origen—. Descansa un rato...
— Descanse un rato, señor Potter —Concordó el profesor con la voz, yendo a ayudar a Hermione, por supuesto, que había sido la próxima en sacar el aro de magia y mantenerlo. La magia de su amiga era como la tierra árida del desierto. Era un color hermoso y cálido. Observó como la energía que llenaba la esfera, era especie de agua mezclada con volutas de arena.
Cómo ya sabes... no todo el mundo posee la perfección de tus poderes. Criatura amada.
6
— Señor Potter... —Le detuvo el enano, antes de que pudiera salir del salón de clases.
— ソProfesor? —Contestó, deteniéndose ante la llamada.
— ソQué tiene pensado hacer con su energía, Señor Potter?
— Darla a St. Mugo, profesor...
— Ya veo... entonces, yo la enviaré con todas las demás.
— ソPodrías omitir que fui yo quien la donó?
— Por supuesto, Señor Potter. Enviaré en anónima la suya. St. Mugo prefiere tener etiquetado a los donadores, pero, mucho de los sangre puras que donan su magia, prefieren hacerlo bajo el anonimato.
— Gracias —El hombre asintió y Harry se dirigió a su próxima clase.
7
— 。Harry muchacho! Me alegra no tener que danzar más por Hogwarts, buscándote —Saludó afable como siempre, el director. Harry dejó de mirar por la ventana, para prestarle atención al anciano.
— ソQué sucede, Profesor Dumbledore?
— Ten —Le cedió un sobre. El ojiverde se levantó, arreglándose un poco la túnica y agarró lo que le tendían.
— ソQué es esto?
— Es tu carta de aceptación en Fénix.
— ソAh? ソSi ni siquiera he presentado mis EXTASIS!
— Lo sé, Harry. No esde aceptación es para que vayas y presentes la prueba de admisión.
— ソCuándo es?
— Si te fijas en el sobre tiene una cuenta regresiva —El Gryffindor se sorprendió al ver que un cronómetro mágico, corría veloz en la carta—. No la pierdas, ya que es el trasladador que te llevará a la universidad sano y salvo y te regresará a Hogwarts al finalizar los trámites.
— ソEl veinte de marzo?
— ソAlgún problema con esa fecha?
— Es el mismo día de la prueba de los N.A.M.
— Pues... ummm... —Dumbledore frunció los labios sin saber que decirle—. ?Recuerdas lo que te dije de tu pequeño obstáculo para llegar a Oxford? —Harry asintió, bufando—. Creo que aquí comienzan, mi niño. Lo siento..., de verdad lo siento, Harry... —Se disculpó desde el alma, colocándole tristemente una mano en la cabeza y desordenándole suavemente los cabellos.
TBC
Yo no soy muy partidaria de lo retrógrada que pinta Rowling el mundo mágico (eso se puede observar en la mayoría de mis fics). Pero, aquí simplemente encaja con la historia. Además, si nos ponemos a pensar: el; al menos, sesenta de la población mundial se está muriendo de hambre y es analfabeta funcional... obviamente que Hogwarts, estipulando un universo verosímil, es un lujo que sólo un infinitesimal porcentaje de la población mágica, podría costearse. Por ende, el poder también estaría restringido y aquellos que registra el libro de Hogwarts, serían los casos potenciales para poder cursar Hogwarts (y hacer algo en él). Por ellos, reflexionando no es mucho lo que podría hacer un civil contra algún mortífago, ya ni se diga de Voldemort. Triste realidad... el fuerte prevalece mientras el débil perece... aunque, creo que Harry es muy anti-parabólica para haber caído en la terrible realidad, que es el Mundo Real XD.
