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Capítulo veinticinco.
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-¿¡Y qué harás!? ¿¡Sacrificarte por mi!?- Me fui de allí y me metí en el saco de dormir, a llorar desconsoladamente.
Desperté con los ojos muy hinchados, apenas había dormido, y de tanto llorar tenía los ojos rojos, y no podía abrirlos bien. Estaban todos dormidos, así que recogí mis cosas y las guarde en mi mochila.
Me dirigí al pequeño arroyo y me lavé la cara, aún no había anochecido del todo, y el agua conservaba el calor del día.
-¿Ya has despertado?- Me giré, era Ino.
-Eh... Si.- Vi que apretaba los labios.
-¿Porque no huyes y vas a buscar a Gaara? Él te protegerá, buscará la manera.- La miré.
- Nosotras ocultaremos que te has ido...- Miré detrás de Ino, era Hinata. Me vinieron las lágrimas a los ojos.
- Ya no puedo... No creo que él sea ya capaz...- No pude terminar, alguien me cortó.
-¿Capaz de que?- Era Sai, en una de las ramas detrás de mí, le había tocado la última guardia.
- Nada. Vayámonos.- Sin mirarle entre en la guarida, donde estaban todos ya en pie.
Una semana después, cuando paramos a descansar, Kakashi habló cuando nos sentamos a cenar.
- Mañana llegaremos.- Dijo demasiado rápido, que no lo entendí. Y parecía serio porque todos le miraban.
- ¿Qué?- Pregunté.
- Que mañana llegamos ya.- Se me encogió el corazón, y me empezó a ir demasiado deprisa.
- Entiendo...- Por suerte estábamos en una guarida de las más grandes donde habíamos estado, así que nos habíamos instalado cada uno en su habitación. Acabé de cenar, todo en un mutismo innecesario, ni siquiera Suigetsu y Karin habían estado con sus constantes peleas. Me levanté y me dirigí al árbol de enfrente ha hacer la primera guardia.
Me senté en la rama mas alta de aquel árbol para vigilar, y al rato se sentó Kakashi conmigo.
- Ey, no deberías hacer tu sola la guardia.- Lo miré.
- La verdad es que quería hacerlo sola...- Lo vi sonreír bajo la mascara.
- Mañana todo acaba.- Suspiré.
- Por fin.- El asintió.
- Aunque no lo parezca... Es duro pensar en el día de mañana.- Me encogí de hombros.
- Que mas da, no pasáis por el miedo de morir, solo acompañáis.- El me puso una mano en el hombro.
- Suiza las demás no, por contigo ha sido diferente, todo tu valor, tu dedicación a los ninjutsu... Eres una persona que vale muchísimo.- Me reí.
- Valgo tanto para morir...- El se encogió de hombros.- ¿Que crees que pasara?- Le pregunte.
- ¿Recuerdas alguna película que al viajar al pasado, cambias el futuro? ¿Y si perteneciste a este mundo antes que del que tu vienes?.- Fruncí el ceño.
- No creo que sea posible eso.- El se encogió de hombros.
- Kakashi.- Una voz abajo nos hizo mirar, era Ino.- Tsunade quiere hablar contigo.- El asintió y bajo.
- Vuelve dentro en seguida.- Me dijo.
- Un minuto y voy.- El asintió y se fueron los dos. Yo me levante pero un golpe fuerte en la cabeza bastó para que perdiera el conocimiento.
Abrí los ojos pesadamente, un dolor punzante en el estómago me hizo llevar la mano derecha hacia el vientre, la muñeca también dolía, jadeando, logre bajar levemente la vista hacia mi mano, que ahora reposaba en el muslo, tenía heridas abiertas, y bastante profundas, hacia un rato no me habían dolido al intentar liberarme, intenté hacer la técnica nada.
Jadeé de nuevo y bajando la cabeza, vi que en las puntas del pelo estaban teñidas de sangre.
Sólo recuerdo un golpe en la cabeza, hasta que me desperté en esta celda, había intentado emanar chakra para liberarme pero no lo había conseguido, por unas barritas negras clavadas en los ante brazos y debido a ello, a los gritos y a la fuerza, alguien vestido de negro que no logré saber quien era, me atizó en el estómago, perdiendo de nuevo la conciencia.
La celda era prácticamente oscura, barrotes muy juntos, el suelo era de piedra pero había mucha tierra, y se mezclaba con las heridas, joder... Si seguía así se me infectaría, y lo pasaría realmente mal.
¿Quien me odiaba tanto como para encerrarme así y tratarme de esta manera? ¿Bandidos? Quién sabe...
¿Alguien que no quiera que sepa la verdad del sacrificio? Podría ser.
Me volví a remover y chillar, las muñecas las tenía desgarradas de intentar soltarme, nada, sin chakra no podía hacer nada. El tipo encapuchado volvió.
¿Quién eres?- Le espeté gritándole.- ¡Suéltame!- Le vi sacar un kunai.- No... no, no...¡No!- Me removí intentando evitar que me volviera ha hacer daño.
Cuando se acercó vi por debajo de la capa negra algo que me llamó la atención, unas marcas. No podía ser... No podía ser tan cruel...
¿Karin?- Se paró en seco. ¡Era ella!-¿Porque me haces esto?- Trastabilló y se cayó al suelo pude levantarme y darle un golpe en la rodilla y que cayera de nuevo. Corrí hasta ella como pude y me lancé encima suyo.
Le aparté la capucha para ver quién era. Si, efectivamente era Karin.
- ¿Que demonios haces?- Le pregunté. Ella se zafó de mi agarre y salió corriendo sin decir nada.
Corrí todo lo que me dio el cuerpo detrás suyo pero la perdí de vista en seguida.
Anduve deambulado bastante rato, intentando presionar la herida con las dos manos pero con los grilletes era bastante difícil.
Caí de rodillas en el suelo.
- ¡Sasuke!- Grite lo más fuerte que pude. Lo repetí varias veces, pero una punzada en el estómago por la herida me hizo encogerme de dolor. Oí que alguien aterrizaba a mi lado pero no podía ni girarme. Las lágrimas llegaron a mis ojos, no pude evitarlo, estaba realmente mal, no podía ejecutar chakra y la herida cada vez iba a peor.
- ¿Dónde demonios estabas?- Lo escuché distorsionado. Noté el tacto de sus manos en mi cara y alcance a verlo borroso.- ¿Que ha pasado? Sakura...
- Karin...- Lo oí preguntar "¿Qué?" Antes de ver una maraña de pelo rubio encima mío.
Poco a poco noté como el chakra circulaba de nuevo y la vista se aclaraba.
- ¿Mejor?- Lo primero que distinguí fueron las varas anti chakra en las manos de Ino, me incorporé un poco y vi que estaba en brazos de Sasuke.
- ¿Que es lo que ha pasado?¿Dónde estabas?- Me preguntó Kakashi.
- Encerrada, en una celda.- Coloqué mis manos en el vientre y emané chakra para curarme, todos me miraban con semblante extraño.-¿Que?- Pregunté.
- Dijiste Karin, antes.- Me tensé,¿Me creerían? Todos sabíamos que entre ella y yo las cosas nunca habían estado bien.
- Si, iba encapuchada y le vi el brazo primero, y luego le pude destapar la capucha y verla, la intenté seguir pero la perdí de vista en seguida.- Dije levantándome. Hinata me ayudó.
- ¿Porque haría algo así?- Preguntó Naruto.
- Hay que buscarla.- Dijo Sasuke.
- ¡No!- Le agarre el brazo- Todos me miraron.- Ella estará lejos, y gracias a su técnica no la encontrareis fácilmente. Acabemos el viaje de una vez...- Sasuke retiro la mirada de mis ojos.- Por favor...
-¿ Y que se salga con la suya como siempre?- Dijo Ino
- Ino... Por favor.- Ella bajó la cabeza y noté la mirada de Sasuke, lo miré.
Y me mira fijamente con expresión cansada, haciéndome empequeñecer y morderme el labio inferior, hasta que sonriendo de lado, negó con la cabeza.
- Sigamos.- Concluyó Kakashi. Todos empezaron a andar.
- Sasuke...- Se volvió a girar y al verme llorando su expresión cambió. Se acercó a mi y me cogió la cara con ambas manos y me secó las lágrimas.
- Cuando todo acabe la buscaremos, los dos.- Asentí.
El resto del camino fue ameno pero silencioso, nadie decía nada.
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Los nervios a flor de piel...
muchas gracias por leer!
muaaaaaaaaaaaaa
