Hermione desapareció rápidamente de su habitación, luego de haberle dicho a Draco que irían a la casa de Víctor en Bulgaria. Se mantuvo unos minutos parada en silencio del otro lado de la puerta, escuchando un concierto de insultos hacia ella y hacia cierto Neandertal, como le llamaba Draco en esos momentos a Víctor. Un hombre primitivo, bruto, salvaje, con los rasgos de un hombre de las cavernas, y con el cerebro aun más pequeño que el de un mosquito.
La castaña mantuvo una sonrisa en sus labios mientras le escuchaba al rubio refunfuñar y maldecir la situación en la que estaba. En esos momentos no le molestaba que estuviese insultándole a ella o a su amigo, sonreía por que estaba celoso, completamente envenenado por los celos, y eso le gustaba. Sabia que no se pondría así si no fuera por que realmente le quería y le importaba.
Decidió bajar a la sala, donde estaban esperándoles sus amigos, aun tenían varias cosas por arreglar antes de partir hacia Bulgaria. Como el hecho de que hacer con el señor Andrew, que si bien no le había visto hacia semanas, era la única persona que podría encargarse de los asuntos del castillo y de sus bienes mientras ellos estuviesen fuera.
Llego al último escalón de la enorme escalera que daba a la sala y se quedo allí petrificada. Desde la planta superior se escucho un grito, seguido de el ruido de algún vidrio estallando. Bien, que estuviera celoso era una cosa, pero destrozar su casa, era algo que no iba a tolerarle. Pero nuevamente reino el silencio, quizás era mejor que descargase solo antes que con ella presente. Sus amigos la miraron sorprendidos, esperando que ella fuese a ver si todo estaba en orden, pero la castaña directamente ignoro la rabieta de su marido y se sentó en los sillones.
- Se entero¿Verdad?- le pregunto Ginny con una media sonrisa. La castaña asintió con su cabeza y llevo los dedos índices a su sien, ejerciendo sobre estas una leve presión. - ¿Cuando se Irán?-
-Lo más pronto posible Ginn…cuanto antes se tranquilice y se recupere Draco, mejor…mas rápido nos iremos.- ni bien termino de responderle a su amiga, se escucho otro estruendo proveniente de la primera planta, esta vez había sido la puerta, y al escuchar unas fuertes pisadas, Hermione dedujo que Draco se había levantado.
Efectivamente, el rubio bajaba las escaleras apresuradamente, con la vista fija en ella. Estaba descalzo y solo vestía el pantalón verde de su pijama y una bata negra de seda que llevaba abierta, dejando su torso desnudo a la vista de todos. Aunque Hermione también tenia la mirada fija en su marido, no se le escapo la mirada insinuante de la pelirroja.
Ni bien llego a la sala, Draco se dirigió apresuradamente hacia donde estaba sentada Hermione y apoyo sus manos sobre el respaldo del sofá, acorralándola a la castaña y haciéndole hundir su espalda en el sillón. Sus ojos brillaban de furia. No quería ir allí. No quería exponerse a perderla.
-Escúchame bien…conozco otros lugares para ir-
-No, Draco…iremos a lo de Víctor, el ya esta preparando todo para cuando lleguemos-
-¿Preparando todo?- dijo burlonamente, poniendo voz melosa. - ¡Dile que no prepare nada por que no vamos a ir!-
-Si iremos…¡así tenga que drogarte iremos!-
-¿Dro….que?- pregunto confundido.
-Hechizarte.-
-Ha…claro…me imaginaba…con tal de ver al neandertal…-
-Draco, por Merlín…estas armando una tormenta en un vaso de agua...solo vamos allá por que es el ultimo lugar donde se les ocurriría buscarnos…y por que puede protegernos-
-¿Acaso yo no puedo?-
-Draco…no es eso…es que no puedes levantar sospechas con Voldemort…y--
-Ve sabiendo, querida esposa mía…que la próxima vez que me cruce con un mortifago, será la ultima mía o del que sea.- dijo dejándola boquiabierta a la castaña, sin entender a que se refería - Voldemort no solo sabe que estas embarazada, si no que yo estoy…- pero se cayo al ver que estaba en frente de Potter y los hermanos Weasley.
-¿Estas…- dijo la castaña animándole a seguir.
-Ya lo sabes…ese no es el punto…lo que importa ahora es que me quieren matar….y a ti también, Voldemort no va a esperar mas a ver si descubres como es que Potter le podrá vencer-
-Por eso mismo tenemos que irnos…a Bulgaria- Draco abrió la boca para replicar, pero no lo hizo. En el fondo, sabia que Hermione tenia razón. Tenían que irse de allí, y si era lejos mejor y más aun si era a la casa de algún conocido, que podría protegerles más que si fuera cualquier otra persona. Pero Víctor le tenía un extraño aprecio a su mujer…y eso era lo que no le gustaba.
-Bien…- dijo finalmente aceptando la derrota - ¡pero tu duermes conmigo!- dijo, aunque para el y para todos había sonado como una orden, a la castaña mas bien se le pareció mas a una suplica, a que no le dejara solo un instante, temiendo perderla. Hermione le sonrió dulcemente y asintió. Derrotado el rubio se aparto de ella y entrecerró sus ojos mirando a sus amigos. Había quedado como un completo idiota, celoso de su pareja. No se lo podía creer. Paso la mano por su rubia y despeinada cabellera, intentando acomodarla un poco y se giro sobre si mismo, desapareciendo por las puertas de la cocina.
-¿Acaba de suceder lo que yo acabo de ver?- rió Harry.
-¡Merlín! Esta completa y perdidamente enamorado- comento la pelirroja guiñándole un ojo a su amiga, la cual recibió el gesto con una sonrisa y un levo rubor resulciendo en sus mejillas. Ambas sin notar que en otro de los sofás un pelirrojo les miraba enfadado, en un vano intento de esconder la envidia y el dolor que le había producido aquella escena. No solo habían notado que el estaba enamorado de ella, si no que Hermione también lo estaba. Y le dolía saber que realmente la había perdido para siempre.
Y dos días después, cuando Draco estuvo completamente recuperado partimos rumbo a Bulgaria. Tuvimos que tomar un avión, ya que si utilizábamos la red Flu o nos desaparecíamos, quizás ellos lo notaran. Harry creía firmemente que Voldemort tenia infiltrados en el ministerio de magia, y ya que ellos controlan todas las redes de comunicación, no tuvimos otro remedio. Volviendo al tema del avión, sorprendentemente Draco se vio interesado con el mismo, le sorprendía que un objeto de tal tamaño pudiera surcar los cielos sin caerse. Su rostro de asombro me recordaba a l de los niños mas pequeños cuando son llevados a Hogwarts por el lago en su primer día; el asombro desbordaba de sus rostros, así como del de Draco. Mucho no hablamos en el trayecto, al aun seguía "ofendido" con mi idea de ir a lo de Víctor…si tan solo me hubiese dado la oportunidad de explicarle por que no debía estar celoso de el, no hubiera montado tal papelón como el día que llegamos…
-Bien…entramos y saludamos…nada de abracitos ni besitos…eres mi esposa…así que yo le saludare por ti- Comento tranquilamente el rubio mientras subían los escalones que daban a la puerta de la casa de Víctor. La castaña se paro en seco y le miro boquiabierta.
-Estas bromeando ¿Cierto?-
-No…- dijo resoplando como si lo que le había dicho fuera la cosa mas obvia y natural en este mundo. Quizás en el mágico, pero no en el cual Hermione había vivido por once largos años… ¿Que el saludara a su amigo por ella? En sus sueños…
Hermione toco a la puerta tres veces, del otro lado se escucharon varios movimientos, seguidos de algunas maldiciones y un hombre semidesnudo abriendo la puerta. Pero Hermione no pudo ver mas, ni casi de quien se trataba ya que el rubio le tapaba la visión con su mano.
-Eeerrrr yo lo siento…es que crrei que llegarrian mas tarrde- se disculpo Víctor, mientras les hacia un ademán con la mano para que entrasen. Hermione contó hasta diez, mientras era empujada dentro de la casa, con los ojos aun cubiertos. -¿Sucede algo?- pregunto el hombre al ver la cara de disgusto de Draco.
-No--- había comenzado Hermione, pero el rubio decidió no aguantar l oque tenia por decir…
-Si…sucede que estas completamente desnudo---
-Con los pantalones del pijama- dijo Hermione, haciendo que Draco apoyase su otra mano sobre la que cubría los ojos de la castaña, mientras víctor les observaba divertido ante la escena de celos que montaba el rubio.
-Desnudo, casi desnudo para el caso es lo mismo…ten un poco mas de respeto Krum…mas con una mujer embarazada…que modales---
-¿Estas embarrazada?- pregunto al mismo tiempo que arrancaba a la chica de los brazos de Draco para abrazarla y dar vueltas con ella. Draco contuvo la respiración y cerro sus puños fuertemente preparándose para asesinar - si era necesario - con sus propias manos al neandertal.
Hermione se separo de el apoyando las palmas de sus manos sobre el pecho desnudo del Búlgaro - a lo cual le sumo unos grados mas de furia a Draco, que parecía estar a punto de ebullición - y le sonrió.
-Si…serán gemelos…- dijo alegremente la castaña.
-¿Gemelos¡Como Kate y Sussan!- Draco miraba perplejo al hombre, y luego lanzo una mirada a su alrededor, la sala de la casa de Krum estaba llena de juguetes de niños por todos lados, y de la nada una mujer, un poco mas mayor que ellos, se apareció con una niña en brazos. - Errrmine tu lo sabias, perrro veo que …- se detuvo pensando obviamente sin saber como dirigirse a Draco.
-Oh…si, no los presente, Víctor, el es Draco, mi marido- dijo apoyando una mano sobre el hombro del rubio, a modo de presentarle -Y ella, Draco, es la esposa de Víctor…se casaron hace dos años- dijo mientras saludaba a la mujer. Draco miraba la escena perplejo, aun no saliendo de su asombro de que Krum tuviese su propia familia. Y sintió como su rostro se ruborizaba ante la patética escena de celos - y eso que no fue la única - le había montado sin sentido alguno.
Definitivamente el amor enferma. Pensó mientras estrechaba la mano del búlgaro con una fingida sonrisa. Por muchos hijos que tuviera, no le gustaba estar allí.
