Feliz 2015 a todas!. Espero que todos vuestros deseos se cumplan ( menos el de matarme, claro esta XDD)


El Enemigo

POV Elena

Despierto en mi amplia e iluminadisima habitacion de la mansión Salvatore. Con un leve dolor de cabeza por no descansar bien, me arreglo frente al espejo pensando en reencuentro de ayer. Había ensayado un montón estos años, había imaginado millones de veces cada situación y cada palabra que diría, pero nada fue como tenia previsto. Entendía su cabreo por no contarle la verdad, contaba con ello, pero que estuviera tan desmejorado me cogió de sorpresa. No se le veía bien. Sus andrajosos pelos y esa mirada apagada, como si estuviese vacío por dentro, detonaba una inmensa tristeza.

De todos modos eso me tiene que traer sin cuidado. Ahora lo importante era lo único que nos unía. Nuestros hijos...

Damon se largó nada mas terminar nuestra conversación y ni siquiera se despidió. Espero que sea solo por su enfado hacia mi y no lo pague con ellos. Jeremy está muy ilusionado, no tanto como Anna por conocerlo, pero aun así quiero que esté en sus vidas. No solo él, sino también toda su familia. Guiseppe está como loco y Stefan desde que se enteró ayer en la fiesta no ha parado de darme su apoyo constantemente. Por lo pronto el primero ya me esperaba abajo para el desayuno.

Bajo con apremio porque llego tarde y al entrar a la cocina Ric está al lado de Guiseppe enseñándole como hacer un buen desayuno continental. Ambos me saludan nada mas verme.

- Se te han pegado las sabanas, cariño.-

- Lo siento. No he dormido bien.- disimulo sirviéndome zumo.

- Si la habitacion no es de tu agrado puedes cambiarte. Escoge cualquier cuarto de la mansión. Hay muchos.- me dice Guiseppe con amabilidad.

- Gracias, pero la mía es estupenda.-

- Hace un par de horas a llamado tu madre. Ya ha cogido el vuelo y supongo que llegará a la noche. Iré a recogerla al aeropuerto.- me informa mi padre.- Voy a llevarles algo de comer a los salvajes. Están solos en la piscina.-

Sale por la puerta que da al jardín y nos deja a solas. Guiseppe aprovecha y deja los fogones para acercarse a mi. Con una tierna sonrisa, me toca el hombro.

- Que tal estas?.-

- Bien.-

- No pude ver a Damon ayer. Como se lo tomó?.-

- Desapareció de repente, así que imagínese.-

- Tuvo que ser muy fuerte para él.-

- Supongo, pero es lo que usted quería, no?.-

- Elena...- se sienta en el taburete.- Tiene el derecho a saberlo y los niños a conocerlo. Esto es bueno para todos.-

Menos para mi...

- Lo se. Y también se que este día llegaría, pero no quiero tener nada que ver con él.- aviso.

- Tranquila. Yo me ocuparé de Damon.-

- Dígame una cosa...Por que no se lo contó cuando lo supo?. Lleva meses ocultando el secreto.-

Mis experiencias me han vuelto desconfiada, ahora lo pregunto todo y no escatimo en pensar mal de las personas. Todo el mundo tiene algo que ocultar y no estoy dispuesta a que me tomen el pelo una vez mas.

- Porque esa decisión te correspondía a ti y sobre todo a los niños. Tu hiciste tu elección y no podía obligaros a cambiar vuestras vidas por los deseos de mi hijo.-

- Pues al final los deseos de su hijo se han cumplido. Ahora es padre por partida doble. Estará doblemente feliz.- espeto ironica.- O por como huyó anoche creo que no.-

- Con lo que has hecho Elena, lo has salvado.- dice ilusionado.- Lleva mucho mucho tiempo queriendo ser padre. Si hasta estudio medicina para tratar a Katherine. Se hundió cuando no pudo conseguirlo.-

Que me va contar a mi. Después de eso aparecí yo, y entre él y la mujer maquinaron su maquiavelico plan.

- Y Stefan?.-

- Que pasa con él?.-

- No se lo dijo tampoco. Creí que él lo sabría.

- Stefan y Damon nunca me cuentan nada. Por que tendría que hacerlo yo?.Eres la madre de mis nietos y tendrás mi apoyo siempre que lo necesites.- concluye en un tono cómplice.

Pasamos la mañana dándonos un chapuzón en la piscina, divirtiéndonos y preparando la barbacoa que haríamos para el almuerzo. Mientras que jugaba con Anna en el agua, esta rodea mi cuello con sus cortos bracitos y reparte tiernos besos por toda mi cara.

- Que amorosa estas hoy.- se los devuelvo.

- Es que no quiero verte triste...-

- Y no estoy triste.-

Arruga el ceño sin creerme.

- No me gustó papá. No es el mismo de la foto.-

- Ya. Estaba horroroso.- me río porque seguro que con esos pelos que llevaba ni lo reconocerían.- Pero tienes que entender que no es nada fácil enterarse de una noticia así.-

- Se fue porque no quiere saber nada de nosotros?.-

- No. No es eso. Seguro que quiere veros y estar con vosotros, pero supongo que necesita tiempo para asimilarlo. Su vida cambiará a partir de ahora.-

- Tu crees que nos querrá?.-

- Por supuesto.- confirmo para que no tema.- Quien no os va querer, eh?. Si sois los hijos mas adorables del mundo.- pellizco sus rosados mofletes y me la como a besos mientras ríe a carcajadas por las cosquillas que le hago.

- Mamaaaaaa!.- grita Jer desde la otra punta de la piscina.- Ha venido papá!.- celebra y corre hacia dentro de la casa para recibirlo.

Por lo pronto bufo fastidiada. Me ha cortado totalmente el rollo.

- Ves?. Solo necesitaba tiempo.- le digo a Anna que parece descontenta.- Vamos a salir anda...-

En brazos, dejo a Anna en el suelo y la seco con la toalla. Mis nervios comienzan a florecer sin poder controlarlos y respiro hondo para calmarme. No puede darse cuenta que aun me impone, porque eso le daría pie a volver a liarme y no se lo voy a permitir. Para que compruebe que me importa una reverenda mierda decido presentarme ante él en bikini. No tengo que ocultar el cambio espectacular que he dado. Soy mas esbelta, mis pechos han aumentado y de la niña que conoció hace unos años ya no queda nada. Ahora soy toda una mujer hecha y derecha y se lo voy a demostrar.

Damon aparece por el jardín proveniente del salón. Con las manos metidas en los bolsillo, se queda observándonos desde la lejanía. Arreglado con traje y corbata, solo la descuidada barba y su demacrada cara desentonaba con su elegancia.

Jeremy fue en su busca y Anna y yo lo seguimos a un paso mas lento. Cuando llega a su posición, Damon se pone de cuclillas y ambos chocan las manos. La sonrisa que le ofrece a Jer desaparece nada mas verme y yo tampoco me quedo atrás al saludarlo brevemente. Desvía su mirada hacia Anna, que esta escondida detrás mía, y me aparto ligeramente para ponerla frente a él.

- Hola Anna.-

- Hola.- se muerde las uñas.

- Es muy tímida.- irrumpe Jer intentando captar la atencion de su padre.- Pero queremos conocerte, de verdad.-

- Yo también quiero conoceros.- les dice con ilusión.

Jeremy se pone contentísimo con sus palabras y sin previo aviso se lanza sobre él para abrazarlo. Sorprendido en primera instancia, Damon lo corresponde estrechándolo fuertemente con sus brazos. Yo animo a Anna que haga lo mismo y me niega con la cabeza. No la obligo.

- Me encantaria pasar algún rato con vosotros, pero ahora necesito hablar con vuestra madre.-

- Claro!. Vamos Anna.- se lleva a su hermana a toda velocidad sin darme tiempo a replicar.

Al ponerse en pie se recrea examinandome de abajo arriba hasta ponerse ponerse a mi altura. Como si no conociese esa mirada, carraspeo para que lo deje ya y me mire a los ojos.

- Me alegro de que hayas venido.- digo algo cohibida.

- Pues no se te nota.-

- Lo que tu y yo tengamos no tiene porque afectarles. Debemos mantenerlos al margen.-

- Estoy de acuerdo. Por eso lo que tengamos que hablar lo hablaré contigo, no con un abogado.- me dice contundente.

- Lo mejor para ambos es que nos veamos lo menos posible. Que te deje verlos no quiere decir...-

- Espera, espera...Que me dejas?.- me interrumpe sarcástico.- No, Gilbert. Esto no funciona así. Son mis hijos y tengo los mismos derechos que tú. Ya me los arrebataste casi ocho años y no pasaré un segundo mas sin ellos.-

Su chulería me irrita y tenso la mandíbula.

- No me llames Gilbert, pedazo de...-

Cuando acorto un poco la distancia para partirle la cara, la irrupción de Ric frenan mis impulsos.

- Esta todo bien por aquí?.- su pregunta me regresa a la tierra.

- Si.- afirmo frustrada.

- Hola, Damon. Que tal estás?.- lo saluda con amabilidad ofreciéndole la mano.

Damon lo mira con recelo. Duda en estrechársela y eso me mosquea aun mas. Genial!, ahora es un capullo maleducado.

- Bien.- espeta brusco y pasa de él.- Te espero en el despacho de mi padre. Dile que venga, quiero hablar con los dos.-

Nos da la espalda y se adentra en la mansión sin ningún tipo de vergüenza. Mi padre me mira y yo tuerzo la boca con decepción. Es muy duro, no estoy preparada para esta lucha y sobre todo odio que esto afecte a los niños.

- Tranquila. Lo hemos hablado un montón de veces. Tu mantente firme.- me trasmite fuerzas.

No se que haría si Ric no estuviese aquí. Descubrir que es mi padre fue lo mejor que me ha pasado en la vida. Con él si he descubierto el verdadero y sano cariño...

Aviso a Guiseppe que su hijo quiere hablar con nosotros y nos dirigimos a su despacho en un silencio absoluto. Tenia la sensación que íbamos al matadero. Damon seguro sacaría a flote toda la mierda que guardaba y recriminaría al padre haberle mentido. Por mi parte no lo pienso escuchar sus quejas. Me trae sin cuidado el calvario que haya vivido todo estos años. Yo lo he pasado peor sabiendo que no movió ni un solo dedo para buscarme.

Cuando entramos, Damon está sirviéndose en el minibar y se gira para dejarse apoyar en el borde del mueble. Guiseppe, que desde ayer quería ver a su hijo, lo saluda con jubilo contenido.

- Hijo, que bueno que hayas venido.-

- Estoy aquí para que me expliquéis que os traéis.-

- A que te refieres.-

- Pues quitando de que me habéis dado la gran sorpresa del siglo, también tengo entendido de que invertirá en la empresa.-

Estoy presente, pero me ignora completamente.

- Ahm, si. Eso era una de las cosas que quería hablar con Stefan y contigo.-

Yo sigo sin inmutarme, como he hecho todo este tiempo voy a mantenerme al margen.

- Acaso el amorcito de Elena le ha dado por acaparar todo lo que es mio?.- recrimina muy molesto.

Acaba de llamar amorcito a Ric?. Se piensa que estoy con él?. Y lo mas gracioso de todo es que se cree el dueño y señor tanto de los niños, como de la comunidad.

- De que hablas, Damon?.- Guiseppe no entendía la reacción desproporcionada de su hijo.- Te recuerdo que renunciaste a tu parte y sabes lo poco que le gusta a Stefan estar a cargo. Alaric quiere invertir en la empresa y seguro que tu hermano le vendrá bien la ayuda de Elena.-

- Y que sabe ella de manejar una empresa?.- me señala con desprecio y es entonces cuando exploto.

- Estoy plenamente capacitada. No es la primera que llevo.-

- Es verdad.- me secunda Guiseppe.- Una excelente carrera y varios máster en finanzas la abalan. Sin contar que dirige una cadena de restaurantes en Londres.-

A Damon se sorprende de mis logros académicos, pero no le sienta bien el apoyo que me muestra su padre y deja el vaso de un golpe encima del escritorio.

- Te lo has montado bien, eh?.- se refiere a mi en un tono irónico.- Engatusar y tenerlos a tus pies para que hagan lo que quieras, no?-

- Damon!.- su padre le regaña.

- Te has ganado a los dos viejos sin mucho esfuerzo.- insiste hasta plantarse frente a mi.- A mi padre con los niños y al otro deduzco ya con que.- escupe en una indirecta mirándome el escote.

- Damon!.-

No esperé a que Guiseppe le llamara mas la atención y fui yo quien le paró los pies con una sonora bofetada. Pero quien se crees que es para ofenderme así?. Con la cara ladeada, se acaricia la mejilla y sonríe. Esto le parece divertido, pero yo no iba a entrar en su juego.

- Cuando quieras saber algo de tus hijos, búscame. Mientras no quiero que te acerques a mi.- le digo con todo el rencor y odio del mundo antes de salir por la puerta del despacho.

Porque eso es lo que siento, un profundo resentimiento que nubla cualquier posibilidad de dialogar con él como personas civilizadas.

Una vez mas dejó plantado a los niños al irse de la casa sin despedirse si quiera. Me tocó darles una excusa del extraño comportamiento de su padre y se me partía el alma al ver la decepción en los preciosos ojitos de mi niño. Anna no estaba no estaba muy afectada, pero mi pobre Jer...

- Tranquilo, campeón.- llega Guiseppe para consolarlo.- Tu padre es un hombre muy ocupado y se ha tenido que ir, pero me ha dicho que esta noche viene a cenar.-

- En serio?.- su pena desaparece.

- Pues claro. Tiene muchas ganas de estar con vosotros.-

- Bien!.- lo celebra.- Gracias abuelo.-

Perfecto... está noche tendré que batallar de nuevo. Es que esta pesadilla no tiene pensamiento de acabarse?.

El hombre lo anima para que vaya con Anna a la piscina y cuando ya no nos pueden escuchar se disculpa por las palabras tan duras que me ha dedicado su hijo.

- Damon no sabe que Ric es tu padre?.-

- No. Cuando me fui de New York yo tampoco lo sabia.-

- Elena... No se lo que pasó entre los dos y no me voy a meter, pero deberíais ser sinceros. Estos malentendidos no os llevan a ninguna parte.-

Si yo le contará absolutamente todo estoy segura que no vería con tan buenos ojos ser sinceros, pero mejor me callo y continuo empecinada en no darle ninguna oportunidad a Damon. No se lo ha ganado...

Como temía, la noche llega mas pronto que tarde. Habíamos pasado un buen día de relax en la piscina y paseos por los extensos terrenos de la propiedad Salvatore, pero pronto esa calma se convertiría en tormenta. Tengo que serenarme y pasar por esta tortura como buenamente pueda, por lo que me evado en prepararme para la cena. Dándome los últimos retoques de maquillaje frente al espejo, abrocho los botones del escote de mi ceñida blusa y paso mis manos para amoldar la entubada falda. Termino por colocarme los tacones y antes de salir e ir a por los niños reviso mi móvil para ver si tengo alguna llamada perdida. Como nadie da señales de vida, recojo a Anna y Jer para bajar al salón y esperar a que llegaran todos.

- La abuela cuando viene?.- me pregunta la niña.

- El abuelo ha ido a recogerla. Seguro que estará aquí pronto.-

- Y papá cuando va venir?.- pregunta un Jeremy impaciente.

- No lo se, cariño.-

- Que pesado eres, Jer. Él no nos quiere. - dice Anna.

- Eso es mentira.- contesta molesto.- Solo está enfadado porque no sabia que existíamos,pero si nos quiere. Retíralo.-

- No!.- se cruza de brazos negándose.

- Que lo retires!.- la empuja.

- Vale ya, chicos!- intercedo para que no peleen.- Vuestro padre si os quiere. Por supuesto que os quiere.- repito para que les quede claro.- Tenéis que darle una oportunidad.-

- Toma!.- le saca la lengua a su hermana.- Tú le darás una oportunidad, mamá?.-

Dejándome traspuesta, gracias a Dios que el timbre de la casa suena y aprovecho para no responder a su pregunta y me retiro para abrir. Supongo que serán mis padres que vuelven del aeropuerto.

- Elena!.- Rose entra como una exhalación y, como ayer cuando coincidimos en la fiesta, se abalanza sobre mi.- Aun no me creo que estés aquí.- dice emocionada.

- Que sepas que tu regreso es la comidilla de la comunidad.- entra tras ella Stefan y me saluda con un tierno beso en la mejilla.- Donde están mis sobris?.- se frota las manos.

- Dentro.- me hago a un lado para que pasen.

Stefan va corriendo para el salón y Rose se engancha a mi brazo para caminar las dos hasta allí. Con confianza me pregunta por Damon y le informo que esta a punto de llegar.

- No me coge el teléfono. Me da a mi que esta cabreado con todos nosotros.-

- Te digo yo que si.- confirmo para su preocupación.

- Pues lo que tiene que hacer es no perder mas el tiempo y reconducir su vida. Ahora tiene a dos niños que criar y contigo a su lado...-

- No. Yo no entro en el pack.-

- Pero... Como?. Pensaba que querrías estar con él.-

- Para nada. He hecho un pequeño paréntesis para que los niños lo conozcan, pero cuantito que pueda volveré a mi vida de antes.-

Rose se apena, pero no me dice nada. En cambio amaga con una sonrisa y desliza su mano por mi brazo.

- Vale. Pero aunque este del lado de Damon quiero que sepas que cuantas con mi apoyo también. Me encantaria participar en la vida de Jeremy y Anna.-

No me tomo a mal su curiosidad porque es entendible. Es su mejor amiga y sin mencionar a su mujer, saber que por lo menos tiene a alguien mas era un consuelo.

- Por supuesto. Eres su tía.-

La cena estaba a punto de comenzar y Ric llamó para avisar de que el vuelo de mi madre se retrasaba por lo que llegaría un pelín tarde. El que no tenia excusa ninguna era Damon. Había pasado ya media hora y nada que aparecía. No es que me desesperara su tardanza, pero Jeremy estaba de los nervios y me los traspasaba a mi.

Al fin escuchamos la puerta de la entrada cerrarse de un portazo y mi hijo pego un brinco de su asiento para correr a recibirlo. Ambos de la mano, entraron al salón y como si fuésemos sus enemigos, nos mató a todos con la mirada. No se libró ninguno hasta que miró a Anna y se le iluminó la cara. Me recordaba tanto a cuando me miraba así...

- Siéntate, Damon. Estábamos esperando.- lo alienta Guiseppe.

- No encontraba taxi.- dijo como disculpa.

- Ven.- lo guía Jeremy a su silla, que no es ni mas ni menos que delante mía.

- Bueno hermanito...Cuéntanos como han sido tus primeras horas como padre?.- Stefan entona gracioso para romper el hielo, pero lo que provoca que se enrarezca mas el ambiente.

- Aun no he pasado tiempo con ellos.- me echa una mirada reprobatoria.- Pero mañana me los llevaré a tomar un helado. Que os parece?- les pregunta endulzando el tono.

- Que guay!.- salta Jeremy contentísimo.- Podemos ir, verdad mamá?.- pide permiso.

- Claro.-

Acepto sin remedio. Al fin y al cabo para eso estamos aquí, no?.

- Y ya que estamos todos reunidos, comencemos.- Guiseppe da permiso para que empiecen a servir.

- Espera papá, aun falta alguien.-

Su frase acompañado de una media sonrisa me indicó que tenia algo preparado que seguro no seria de mi agrado. Y no me equivocaba, porque para mi disgusto Katherine hizo acto de presencia. Algo mas mayor, seguía siendo esa mujer soberbia y presumida, no había cambiado en absoluto, aunque si se le notaba alguna arruguita que otra. Tantos potingues caros no les han servido de mucho...

- Oh, oh...- escuché decir a Stefan por lo bajo.

- Buenas noches, familia.- ella saluda con su clásica ironía mientras se aproxima a la mesa.

Su pasmosa tranquilidad y la manera despectiva con la que me mira hacen que me levante de mi asiento de inmediato. No puedo creer que la haya triado. Si no estaba preparada para verlo a él, mucho menos a ella.

- Que hace aquí.- exijo sin ningún tipo de tacto.

- Bueno, Damon me ha contado la buena nueva y venia a conocer a los hijos de mi marido.- me contesta aunque no le haya preguntado directamente a ella y le sonríe a Jeremy acariciándole la cabeza.

Pedazo de zorra... Será falsa...

- Niños!.- los llamo y ambos me miran.- Id a vuestra habitación.- les mando.

- Pero mamá tengo hambre...- se quejó Jer.

- Yo me los llevo, Elena.- me echó una mano Rose.- Vamos chicos, os prepararé un sandwich en la cocina y luego a dormir.-

Una vez que Rose se los lleva, observo a Damon y ni se inmuta. Él es el culpable de propiciar este encuentro y todo el asco que ya les tenia se multiplicaron ahora por mil.

- Que disfrutéis de la cena.- me disculpo ante Stefan y Guiseppe e ignoro a los otros dos.

Me retiro antes de ir y estrangularla con mis propias manos. Pero que se ha creído presentándose como si los niños fueran algo de ella?. Es que me enerva el desvergonzado comportamiento que exhibe. Como si todo fuese normal y nada hubiese pasado.

- Elena...- Guiseppe me llama, pero yo ya he salido del salón para dirigirme a mi habitación.

Como estaba en el otro ala de la mansión tuve que caminar bastante y al abrir la puerta de mi cuarto noto que Damon me ha seguido. Me apresuro en entrar y cerrar, pero llega antes cumplir de mi propósito. Empujando la puerta, la abre y pasa para dentro sin pudor.

- Vete Damon.-

- No me voy a ir.- espeta con firmeza.

- Pues me iré yo.- intento pasar por su lado pero intercepta mi brazo.

- Lo dudo.- ejerce su fuerza y me hace daño.

- Suéltame, imbecil.- tiro con energia, pero lo que provoco es que apriete mas.

- No se porque te pones así. Sabes perfectamente que se lo tenia que decir a Katherine.-

- Eso no significa que la quiera cerca de ellos.-

- Es mi mujer por consiguiente su madrastra, Gilbert. Lo quieras o no.-

- Ella no es nada y para ya de llamarme Gilbert!- le grito y de la rabia consigo liberarme.- No voy a permitir que esa loca pervertida tenga algún tipo de relación con mis hijos.-

- Jer y Anna también son hijos míos. Esos mismos que te encargaste de ocultar ocho años y separarlos de mi. Sin contar que has intentado sustituirme como padre incluso con un hombre mucho mas mayor que yo.-

Y dale con el temita de Ric. Si cree que me ofende porque piensa que tengo un rollo con mi padre vamos bien... Si eso le molesta perfecto, no voy a ser yo quien lo haga cambiar de parecer.

- Tu lo has dicho, son tuyos, no de ella. Si quieres estar con ellos no tengo problema, pero si te empecinas en que la vean, yo...

- Tú qué.- pronuncia con chulería y me amedranta con su proximidad.- Te los vas a llevar?. Huirás como la ultima vez?. Que mas vas arrebatarme, Elena?.- la bronca le gana la partida cuando su voz se desgarra.

Huir?. Tiene el descaro de decir que huí de New York cuando fueron ellos quienes me echaron?. Mi pregunta no seria contestada al centrarme en el profundo dolor de sus apagados ojos azules. No había estado tan cerca de él para fijarme bien en ellos y, que con la crecida barba que poblaba su cara, no tuve el placer de contemplar hasta ahora.

Dios, mi cuerpo clama abrazarlo y consolarlo de alguna manera, pero todo desaparece cuando huelo su aliento a alcohol.

- Estas borracho?.-

Se aparta y frunce los labios molesto.

- No estamos hablando de eso.-

- A no?. Os presentáis sin ningún escrúpulo después de utilizarme como os dio la gana y encima vienes bebido?.-

No voy a quedarme callada ante sus constantes reproches. Yo también tengo mis motivos para estar enfadada.

- Solo ha sido una copa. Estaba nervioso.- se excusa tontamente.

- Mira, haz lo que te de la gana. Me importa poco, pero deja tus mierdas alejada de los niños. Y eso incluye a Kahterine.- concluyo en un ultimátum.

Puedo escapar y salir pitando de mi cuarto. Se que esta discusión va ser interminable, así que decido cortarla de raíz. Nunca estaremos de acuerdo y dudo que en futuro próximo lo estemos. Su comportamiento por lo menos como padre es cuestionable y la intolerancia que le tengo a su mujer son motivos suficientes para que no le deje verlos. Como madre tengo que protegerlos de todo lo malo y el matrimonio Salvatore lo es.

Vuelvo a bajar para buscar a los niños, no quiero permanecer ni un segundo mas esta casa. Con la decisión tomada, paso por la entrada para ir a la cocina y el desagradable encontronazo que intentaba evitar se planta ante mi.

- Vaya, vaya, vaya...- la chirriante vocecita de Katherine hace que me detnega.- Que bomba tenias preparada, Elenita. Te subestimé. Resulta que al final si eras lista.-

- Puedo ayudarte en algo?.- pregunto sarcástica manteniendo mi educación ante todo, pero matándola con la mirada.

No le daría un vaso de agua aunque estuviese muriéndose de sed y tampoco me intimida como antiguamente. Ahora soy mas fuerte y no dejo que nadie me pisotee.

- Creías que Damon no me diría nada sobre los niños?. Si ya sabes que me lo cuenta todo, querida.-

Ellos y su excelentísima relación de sinceridad... Por mi ambos pueden cogerla e irse al mismisimo infierno con ella.

- Contaba con ello, pero que esté aquí no quiere decir que tú vas a conocerlos. Eso no pasará.- le informo para que no se haga ilusiones.

- Noto un poco de resentimiento. Acaso todo este tiempo no te ha servido para perdonar?. Te abrí los ojos, Elenita. Deberías de estar agradecida.-

- Agradecida?.- arqueo mis cejas y suelto una risa.- Hubo un momento que si, que te agradecí tus triquiñuelas para que me quedara embarazada. Porque gracias a eso tuve a mis maravillosos hijos y no me arrepiento en absoluto. Pero luego recuerdo vuestros oscuros planes y todo lo que hubierais hecho para quitármelos siendo yo tan estúpida por aquel entonces, y sabes que?.-

- Que...- se cruza de brazos sin tomarme enserio.

- Que no conoces a una madre cabreada.- arremango las mangas de mi blusa, me recojo el pelo en un moño y voy hacia ella sin dilación.

Siempre soñé con este momento y por fin cumpliré con unos de mis deseos. Muchas horas de gimnasio tendría que dar sus frutos, por lo que armo mi brazo y cierro mi puño para estamparlo en su pómulo. Tampoco tenia el cinturón negro en karate y mi precisión era mas bien mala, así que fallé unos centímetros y mis nudillos impactaron en su perfecta y recta nariz, que después del golpe y toda la sangre que le salia a borbotones pasó a ladearse e hincharse.


El capi es cortito, pero es el tiempo que me han dejado las fiestas. Prometo que compensaré :P

Y millones de gracias por leer ;)