-Sigo en contra de que lo hagas –dijo Amy con la voz quebrándosele en mil trozos, estaba a punto de llorar, pero logró contenerse –no quiero que expongas tu vida de una manera tan… estúpida, no lo resisti… -Sonic la interrumpió con un beso cálido en los labios, estaban acostados en el cuarto trasero de la casa postiza de Sofía, por lo que nadie notaría que ellos estaban allá. Los juegos de los besos aumentaron poco a poco, pero Amy los detuvo de inmediato –no uses esto para callarme.

-¿Funciona? –dijo divertido por la frase, pero ella sólo se indignó y le dio la espalda aún acostada, él la abrazó –no te preocupes, Amy. Me conoces y sabes que saldré vivo de esa.

-Siempre hay una primera vez para todo –respondió con la voz hecha ahora más añicos –tengo un mal presentimiento sobre todo esto… no lo hagas –le dijo volteándose para verlo –no te hagas sicario, no lo hagas.

-No puedo prometerlo y lo sabes –le dijo de forma poco jovial, dando a entender que la decisión ya estaba tomada, porque dentro de un par de días Sonic buscaría consumidores de drogas que lo llevarían hasta donde necesitaba ir –además de que sabes que no lo haría si no fuera necesario –dijo mientras le besaba la mano –Amy, tengo que estar ahí.

-¡No lo hagas! –jamás ella había estado tan preocupada por Sonic como en ese momento, sintió que la voz se le iba poco a poco, no podía dormir, no quería dormir, pero la decisión del grupo al parecer, aún con su voto en contra, ya era prácticamente unánime –es una muerte segura, no lo hagas.

-Te prometo que estaré bien –ella volteó instintivamente con el ceño incrédulo, indiferente ante esa promesa. Sus ojos brillaban como las estrellas que eran.

-Puedes prometerlo cuantas veces quieras –empezó la chica –eso no cambiará mi opinión –se levantó de la cama rápidamente y salió del cuarto con sólo un short y su pijama corta. Las lágrimas empañaban su vista mientras que a lo lejos escuchaba a Sonic gritar su nombre "¡Amy!". No quería tolerarlo, no buscaba comprender que su novio era capaz de irse para que lo mandaran matar en cualquier momento, para que se convirtiera en algo que no era. La idea la hastiaba, asqueaba, perturbaba y sobretodo la mataba de dolor. Decidió entrar al carro de la familia postiza de Sofía para escuchar algo de música por la radio.

-…¿Y ahora cómo se prende esto? –preguntó mientras buscaba al tanteo las llaves del carro, encontrándolas al fin…

Knuckles seguía contemplando la luna desde el tejado, ahora acompañado de Rouge, quien estaba recargada en su fuerte tórax contemplando las estrellas.

-¿Ves esa? –le preguntó un poco más calmado, ella sólo asintió –esa es la más grande de todas.

-Como un gran diamante –a Rouge le brillaban los ojos sólo con pensarlo, Knuckles no toleró eso.

-Tú sólo piensas en joyas –espetó, ella sólo le empezó a gritar.

-¡Y tú en tu ridícula esmeralda gigante!

-¡Mínimo el cuidarla ya es productivo y no ando robando como tú, vampira asquerosa! –respondió y recibió un puñetazo en la cabeza, el que despertó a Chris y Yissel.

-¡Vamos, Knuckles, gánale! –gritó la misma chica que se metía puños enteros de palomitas mientras veía lucha libre gratuita en el departamento de Chris.

-Ajá –dijo Chris tallándose los ojos -¿qué está pasando aquí? –preguntó confundido.

-Que esta chica me está exasperando… lo de siempre –respondió Knuckles mientras la señalaba.

-¡Idiota! –contestó ella a la vez que se volvía a lanzar a él para comenzar otro conflicto, de hecho, les gustaba pelear, era como una manera de tener contacto entre ellos.

-¿Por qué no sólo tienen sexo y ya? –dijo Chris sin calmarse ni un solo segundo y ligeramente hastiado de la escena, pues ya casi presentía los sonidos que le iba a tocar presenciar. Sonic se les unió.

-¿Han visto a Amy? –preguntó confundido, todos le miraron de igual manera y sacudieron la cabeza en forma de negación, logrando captar la atención de los chicos que contemplaban las estrellas –eso es raro, salió de la cama y no ha vuelto.

-¿Qué le hiciste? –preguntó Rouge un poco molesta, pues pensó que alguna de las torpezas de los hombres la pudo haber repelido como un mata insectos –digo, si se fue así, debe haber alguna razón, esta Amy piensa más que la otra.

-Sólo me reclamó por la infiltración al cartel del Golfo –dijo indiferente, entonces Rouge entendió lo que pasaba por la cabeza de la eriza sin necesidad de preguntar por más. Bajó de un salto de la azotea y se posicionó junto a Sonic, Chris y Yissel.

-Está preocupada por ti y… francamente no la culpo –respondió con un resoplido mientras se cruzaba de brazos –es demasiado peligroso lo que vas a hacer.

-Hemos sobrevivido a cosas peores ¿recuerdas las bases de Eggman? –recibió de inmediato un golpe acompañado por un rostro meramente incrédulo.

-¡Idiota! –gritó exasperada, ahora entendía por qué Amy se había marchado, buscaba un poco de tranquilidad -¡esto no es una base de Eggma, idiota! Esta gente sí es malvada, a Eggman le cuesta trabajo decir una mentira… ¡sólo Knuckles le cree sus estupideces!

-¡Oye! –gritó el aludido desde su lugar.

-¿Sabes siquiera con quienes te vas a meter? Esa gente definitivamente no es un juego, si te equivocas, pondrán el ojo en ti y eso es igual a poner la bala… ¡idiota! –gritó exasperada la peliblanca, Sonic no podía entender los motivos reales, pero tampoco era una persona sumamente curiosa en ese sentido, así que se abstuvo de estar preguntando por respuestas que sabía que no le iban a gustar. Él lo sabía, sabía que Amy estaba en lo cierto, que algo realmente malo les iba a pasar si iban por esa esmeralda, que infiltrarse de una forma tan obvia les iba a costar más que la vida, sino que el caos los iba a consumir incluso en el otro mundo.

El claxon del Ferrari rojo empezó a sonar estrepitosamente mientras los demás seguían en la discusión de "qué pudo haber afectado tanto a Amy".

-¿Qué fue eso? –preguntó Rouge a la vez que veía hacia los lados con rapidez, Knuckles se le sumó a un lado.

-No lo sé… sonó a… -Sonic empezó a decir mientras volteaba igualmente desesperado por aquel sonido, Yissel y Chris hacían lo mismo, entonces salió Sofía de la casa.

-¿Qué está pasando? –Preguntó la chica con su acento aún marcado -¿qué vos hacéis aún afuera?

-Buscamos un sonido raro –confesó Knuckles todavía volteando, entonces los cláxones de la calle empezaron a repiquetear con mucha fuerza -¡ese sonido exactamente!

-¿Qué sonido? –Escuchó Sofía con atención hasta reconocer el claxon del Ferrari nuevo -¡El auto! –gritó con fuerza y sin vacilar mientras corría a la cochera. Escuchó el motor encenderse lentamente con rugidos fuertes…

-¿Chicos? –preguntó Sonic al escuchar el motor aún más fuerte.

-Esto no está pasando –pidió Sofía mientras cerraba aún los ojos con fuerza –no está pasando, no está pasando.

Corrieron todos a la cochera, un terreno llano, al aire libre y cubierto con cemento sólo para llegar a ver un sitio pelado, vacío y con dos marcas negras fuertemente marcadas en el suelo.

-¡Oh Dios mío! –exclamó Chris al verlo sin poder creerlo.

-¡Amy ha dejado marcadas las llantas! –exclamó Yissel sin poder creerlo tampoco.

-Se ha ido –dijo Rouge al ver las llantas – ¡hay una chica con cabello rosa de Mobius ahí afuera en la carretera en un Ferrari rojo!

-Tal vez nadie se dé cuenta –dijo Knuckles esperanzado un poco en la torpeza de los humanos.

-¿Qué haremos, Sonic? No podemos llamar a la policía, no podemos llamar a los bomberos… -exclamó Chris con impaciencia.

-¡Ni siquiera podemos llamar a Yoel! –exclamó Sofía entendiéndose ella sola –a quien le compraron el auto –completó.

-Tal vez no ande muy lejos –dijo Knuckles pensando con lógica.

-¡Ese carro corre a trescientos kilómetros por hora, tal vez ahora esté en la frontera! –exageró Chris la situación, entonces Sonic se dispuso a correr para buscarla, pero le dijeron que no lo hiciera de manera muda, pues señalaron a la niña de doce años. Rendido, regresó al interior del cuarto –no hay alternativa, debemos llamar a la policía.

Sonó el teléfono en ese momento y Rouge atendió.

-¿Diga?

-Iré con los vecinos y veré si me presta alguno su carro –empezó a planear Chris mientras descartaba a Sonic para no exponerlo… más.

-Es para ti, Chris –notificó Rouge.

-¡Ahora no, dile a quien sea que llame más tarde!

-Dice que llames más tarde, Amy –respondió con parsimoniosa calma.

-¿Amy? –agarró el teléfono Sonic -¡Amy!

-¡Sonic, amigo… tengo qué contarte, esta cosa vuela como el viento! –exclamó Amy al teléfono instalado en el carro.

-¿Dónde estás? ¿qué es lo que ha pasado? –preguntó Sonic nervioso.

-No lo sé, todo lo que hice fue encender el motor y antes de que me diera cuenta, estaba en la autopista –respondió calmada y sin importarle demasiado.

-¿Qué autopista? –preguntó Sonic nervioso aún con el teléfono en la mano.

-¡La que se dirige a Xalapa! –respondió con un grito –¡ya que estoy aquí, creo que iré por algo de vainilla!

-¡Olvida la vainilla! –pidió algo enojado.

-Decir eso para ti es fácil, tú corres todo el tiempo a donde quieras –dijo mientras volteaba a ver a los demás conductores, empezó a pelearse -¡Bien hecho, amigo…! ¡Sí, pues eso serás tú! –gritó tan fuerte que se escuchó por el altavoz de Sonic.

-¡No te pelees con los otros conductores! –ordenó mientras todos los demás le preguntaban al peliazul dónde estaba la chica –va camino a Xalapa.

-Es lejos –respondió Chris con un poco de pesadez en el rostro. Tomó el teléfono -¡Saca el auto de la carretera!

-¡No puedo, estoy en la vía rápida –respondió –aunque no lo parece por lo lento que conducen… de prisa, señora que esto no es un desfile!

-¡No grites con los demás, te pueden ver! –ordenó Chris nuevamente.

-¡Claro que no, voy demasiado rápido! –respondió confiada -¡Oye! ¿Estás ciego? ¿Qué no ves las señales?

-¡Escúchame, Amy! Ve todas las señales y dime dónde te encuentras exactamente.

-Bueno… acabo de pasar por un motel –empieza a hablar calmada –parece que tienen una convención de apicultores –dijo divertida, después empezó a gritar porque las abejas se le empezaron a acercar.

-¡Dime dónde estás! –ordenó Chris.

-Está bien, estoy cerca de… -se cortó la llamada después de escuchar algunas sirenas de ambulancia a través de la bocina.

-Colgó.

Pasaron algunas horas y entonces Rouge empezó a usar el teléfono. Sofía tenía suerte de que su familia tuviera el sueño tan pesado como una roca.

-No puedo proporcionarle más información, sólo quiero saber cuál de sus moteles tiene una convención de apicultores –guardó silencio en espera de una respuesta -¿TODOS? Muchas gracias.

Sonic y Chris regresaron de dar una exploración de búsqueda.

-¿Y bien? –preguntó Knuckles, quien estaba con Yissel.

-Nada –dijo Chris con resignación.

-Fuimos con la policía para ver si había algún reporte… pero ¿sabes? Además de un cerdo que se cayó de un tráiler e incontables llamadas por picaduras de abejas… ha sido una noche relativamente tranquila -dijo decepcionado.

Los sobresaltó el sonido de unas llantas derraparse en la cochera y posterior a ellos… un choque.

-¡AMY! –gritó Knuckles al percatarse también y los seis fueron a ver qué había estado pasando. Encontraron el Ferrari hecho añicos, con plantas metidas en todas las cavidades y empolvado hasta los motores; las calaveras estaban completamente dañadas y ya no había ningún parachoques.

-¡Amy! ¿estás bien? –preguntó Sonic al momento de verla y abrazarla.

-Sí… estoy bien –dijo sin realmente mucha sorpresa –pero este teléfono es una porquería –empezó a ver a Sofía –tendrás que hablar con Yoel para notificarlo.

-¡Olvida a Yoel! ¡Habéis destruido la cochera! –exclamó Sofía impactada por lo que estaba viendo –fijo que la tendrán que reparar de nuevo.

-Lo siento… de verdad –dijo Amy con un poco de sarcasmo –creo que necesito anteojos –contestó divertida.

-¿Anteojos? ¡Lo que vos necesitaréis es un abogado!

-¡Cálmate, Sofi! –pidió Yissel –pero es cierto, Amy… eso fue increíblemente irresponsable ¿sacar el auto a la carretera de ese modo? ¡pudiste ponernos en peligro! ¡Mira lo que has hecho!

Empezaron a sonar los teléfonos y a acercarse los vecinos.

-Esos deben ser los Montiel por lo de su cerca –dijo Amy ya sabiéndose los nombres de los residentes del vecindario… uno venía pegado en uno de los buzones que arrancó corriendo.

-Contestaré –dijo Rouge yéndose al teléfono.

-Esa debe ser la vecina del otro lado de la calle… ¿tu seguro cubre gastos médicos mayores? –preguntó Amy con diversión en el rostro, Sofía quería matarla en ese momento. Todos abandonaron el lugar a excepción de Sonic y Amy.

-Creo que no debí hacerte eso… -empezó a decir Sonic –y tampoco pagaré todo lo que, por mí, has hecho –las sirenas de las ambulancias y policías empezaron a acercarse -¿¡pero qué has hecho!? –preguntó alarmado… ya ni él era tan imprudente.

-Creo que atravesé el patio de una escuela, rebané un par de naranjos verdes… y el resto no lo recuerdo –respondió la pelirrosa llevándose la mano a la cabeza, Sonic se fue al interior para ver si podía ayudar en algo, entonces los helicópteros alumbraron a la chica –esta noche duermo temprano –dijo con una sonrisa cínica y siguió a Sonic.

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Llevaban dormidos en la cueva algunas horas, no podían creer que esos tipos no los hubieran querido ayudar. Tails y Cream dormían por su parte mientras que Silver y Blaze estaban abrazados a un lado de una fogata apagada, respirando casi al mismo tiempo. Ella se recargaba en él lentamente mientras que él la abrazaba de vez en cuando de manera inconsciente, pues ya se había acostumbrado a ese contacto, incluso llevaba sus labios a la frente de la chica para sonreír un poco. A Blaze de vez en cuando se le movían las orejas al escuchar ruidos extraños, su oído seguía desarrollado y su vista nocturna seguía siendo la misma: perfecta tanto en día como de noche. "Crac, crac, crac, craaaaac" fue lo que escuchó que le llamó a atención, abrió un ojo cuidadosamente, notando el contacto de Silver con ella, empezó a gruñir un poco cuando las sombras se hicieron notorias sobre ella y los demás niños.

-Jefe… pero estos –empezó a decir uno de ellos, Blaze escuchaba atentamente –no parecen una amenaza, son sólo chamacos.

-Chamacos… también hay chavales con los caballeros, así que no me salgas con que les crees la puta fachada –dijo con un poco de pesadez en la voz –si tienen algo que ver con los templarios, morirán aquí mismo.

-¿Qué pueden tener que ver? –preguntó el tercero.

Blaze empezaba a darle a Silver codazos discretos para que despertara, pero sólo logró moverlo un poco "Silver" susurró tan bajo que no la escucharon, Tails y Cream se movían mientras dormían, Blaze no podía permitir que les hicieran daño… a nadie. Roncó con fuerza, tal que pareció que había un cerdo cerca, eso sobresaltó un poco a Silver, quien empezó a despertar lentamente hasta que abrió un ojo de topacio. Vio ambas figuras y sintió los codazos de Blaze, por lo que entendió en ese momento qué era lo que estaba ocurriendo. El aura de su mano empezó a brillar mientras pensaba en las armas que tenían sus atrapantes. Las torció de inmediato dejándolas inútiles; no movió más músculos que los del dedo índice para ello.

-Despiértalos, wey –empezó a ordenar mientras se salía un poco de la cueva –cuando despierten, quiero interrogatorio, si no responden… bala.

Aquello preocupó a Blaze, no quería arriesgar la vida de sus amigos, sobretodo de los más pequeños de grupo sin mencionar que necesitaban a Tails para llevarlos al DF. Vio cómo lentamente se iban acercando a los chicos queriendo despertarlos con modos bruscos. "Ahora" susurró Silver mientras prendía todo su cuerpo envuelto en su aura verdeazul.

-¿Y a éste qué le pasó? –preguntó uno de ellos al ver que Silver se hubo encendido sin previo aviso -¿linterna verde o qué rollo?

-Llévatelo, nos explicará quiera o no –dijo el jefe indicando con el dedo que levantaran al chico.

-No lo creo –murmulló Silver abriendo los brillantes ojos de golpe mientras los hacía levitar hacia el techo de la cueva, pegándolos de golpe; Blaze levantó a los chicos rápidamente, quienes cabecearon al momento de despertar, pues aún eran niños y necesitaban dormir.

-¡Vámonos! –ordenó la chica de ojos dorados mientras los sacaba rápidamente de la cueva dando tumbos.

-¿Qué ocurre? –preguntó Cream con ternura en sus ojitos.

-Los malos han venido por nosotros, Cream, vámonos –respondió y entonces los sacó corriendo a la vez que todos tropezaban de vez en cuando.

-¡Maldito fenómeno! –empezaron a maldecir los tres chicos a la vez que Silver buscaba mantenerlos a raya el tiempo suficiente para que Blaze huyera con Cream y Tails.

Cream corría poco a poco con Cheese en su bolsillo, éste aún podía flotar sobre la niñita, pero para no llamar la atención se mantenía oculto en su ropa; Tails veía a todas partes sin poder distinguir nada realmente novedoso, pues su visión no era la de los privilegiados ojos de Blaze, quien indicaba con soltura las direcciones a tomar.

-¿Y Silver? –preguntó preocupado.

-Nos alcanzará después –respondió a la vez que volteaba sin vacilar a todas partes. Tails iba enfrente de Cream y chocó contra un árbol, haciendo que el paso del grupo se desnivelara poco a poco. La niñita tropezó y cayó cuesta abajo rodando mientras Cheese intentaba halarla para que no cayera, pero no resultaba y éste terminaba siendo arrastrado por ella hasta el pie del montículo en el que se hallaban.

-¡Cream! –gritó Blaze al verla caer con detalle, pues nada escapaba a sus ojos. Fue tras ella y entonces la escuchó gritar, como si un dolor punzante recorriera su cuerpo para no escapar -¡Cream!

-Bla… -otro grito la interrumpió de forma estrepitosa, horrible y entonces entendió que algo malo le había ocurrido, algo que la pudo cortar de tajo, lo que era impresionante porque esa chica era sumamente fuerte.

-¡Ya voy! –gritaba con fuerza, esperanzada en la idea de que, si era un alguien el que le estaba haciendo algo, se fuera corriendo dejándola en paz por el simple hecho de ir acompañada, Tails la siguió hasta lograr divisar a una figura blanca de color crema debajo de ellos. Había algo mal en todo esto, Tails lo podía distinguir con facilidad.

-¿Qué ocurre? –preguntó ella al rubio, quien no paraba de mirar preocupado a su amiguita -¡habla!

-Está electrocutada –respondió conociendo muy bien esa sensación.

-¿Cómo…? ¡Pero aquí no hay…! –la apartó poco a poco, notando que su electricidad no podía contagiarse de ninguna manera, pero la chica estaba sumamente débil, no se movía, no caminaba… de hecho no hablaba para nada… los rayos que cruzaban por su piel en forma de fibras eran notorios en su piel blanca, dejó sorprendido a Tails el hecho de que los rayos fueran de color rosa, pero no un rosa cualquiera, sino ESE rosa, el rosa por el que habían parado en ese lugar… era el color de la esmeralda del caos.

-¡Una esmeralda! –gritó Tails al ver la joya lentamente debajo de la espalda de Cream, quien estaba siendo levantada por Blaze -¡Una esmeralda caos! –gritó debajo de la lluvia, la que parecía tener algún efecto sanador en Cream porque los rayos se iban desapareciendo con cada gota… -¡Tenemos que encontrar un lago! –dedujo al ver cómo reaccionaba ella ante el líquido.

Silver no tardó en llegar con ellos para ver la masacre que habían estado viviendo, se preocupó aún más al ver a la chiquilla inconsciente.

-¿Qué ha ocurrido? –preguntó desconcertado.

-Una esmeralda caos electrificada –anunció Blaze como respuesta –cayó colina abajo y aterrizó sobre una.

-Debemos encontrar un lago –exigió Tails con un poco de preocupación, no iba a exponer a su amiga a la muerte.

-No necesitamos un lago –dijo Silver y entonces empezó a reunir toda el agua de lluvia, creando así una cama de agua mental que se alimentaba con las constantes y gruesas gotas. Tomó a Cream con sus poderes y la sumergió en la camilla improvisada, logrando sacarle la electricidad atorada en su cuerpo con el cuidado de sacar su nariz al aire -¡vamos, vamos! –decía mientras presionaba con fuerza para no perder el control. La electricidad salió por completo y entonces la niña empezó a reaccionar.

-¿Qué…? –preguntó cuándo los vio a todos reunidos a su alrededor, Silver tomó la esmeralda con sus poderes después de hacer que la niña se reincorporara en el suelo, terminó siendo cargada por Blaze –no recuerdo…

-No importa, el punto es que estás bien –dijo suavemente mientras la abrazaba contra ella –gracias a ti encontramos una esmeralda caos ¿sabes?

Cream al escuchar esas palabras se sintió feliz, entonces reanudaron su camino que los llevó a una carretera, donde pidieron parada a varios de los transeúntes, que los dejaron muy varados caminando. Pronto encontraron una botella rota de licor en la calle y la usaron para llevar la esmeralda y no cansar a Silver.

Pasó el tiempo y no tardó en amanecer, por lo que se vieron obligados a ir a la capital para reabastecerse y lograr conciliar el sueño.

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Noah y Shadow volvieron a pasar otro día juntos, pues ya se les había vuelto eso una tradición, y por más que ella lo negara, ya se había enamorado de su misión, ya había sucumbido ante sus sentimientos, en especial por el hecho de que él era todo lo que siempre había buscado en alguien con quien quería compartir su vida; pero lo único que le disgustaba era que él no quería entrar a vivir con ella para ya no dormir bajo el custodio de la luna.

"-No te preocupes por mí, me puedo cuidar solo –le había dicho sin preocupación real –por quien deberías preocuparte es por ti, porque incluso una cucaracha podría estrangularte –había dicho, dejando a Noah desoncertada e incrédula.

-Ya veremos, tío, a quién estrangula la cucaracha –respondió con risa en su voz.

-Que no soy tu tío –amaba fastidiarla con sus expresiones españolas, ella sólo hacía mueca.

-Vos no entendéis nada –respondió.

-Cierto, tu voz no se entiende nada–volvió a responderle, ella ya no aguantaba esa situación, por lo que empezó a hacerle cosquillas en la playa para que se callara de una buena vez –ni en esto eres buena –respondió retador.

-Ya veremos si soy buena o no –dijo mientras reía como consecuencia del ataque, terminando justo encima de su fuerte y gran cuerpo, quedando a poca distancia de sus labios. Su corazón enloqueció en ese instante y volvió a desbocarse, pero no se movió, no hizo nada, no quiso hacer nada hasta que él le dijera algo; pero su sorpresa fue tal cuando notó que ya había pasado una severa cantidad de segundos y él no decía nada; seguían juntos, casi rosándose los labios hasta que él logró romper el silencio con una risa victoriosa.

-Te gané –dijo regodeándose de sí mismo mientras se giraba para tirarla a la arena.

-No es cierto –respondió sonrojada –os no me habéis ganado.

-Lo hice… -dijo seductoramente mientras se acercaba a susurrarle algo al oído –y en todos los sentidos –terminó por decir mientras la levantaba lentamente de la arena. La abrazó por unos segundos que ella no pudo resistir. Ya era tarde, ya estaba anocheciendo."

Pasaron el camino de vuelta a casa de Noah sin dirigirse la palabra, él aún tenía que procesar todo lo que había ocurrido y el cómo le había flirteado a la chica; ella buscaba entender cómo sus sentimientos iban a mejorar la misión… "al diablo la misión" pensó mientras sonreía con fuerza y se aferraba a su fuerte y grueso brazo.

-¿Y ahora qué mosca te picó? –preguntó Shadow al verla mostrando algo de cariño, por lo general era impetuosa y algo ruda.

-Pues… ya sabes –trató de inventar una excusa hasta que se le ocurrió algo inteligente –sabes que es cierto, hasta las mariposas podrían matarme.

-La verdad sí te ves débil –dijo con una risa cínica mientras se llevaba las manos a la marcada y delgada cadera… para ser un cuerpo delgado, era sumamente fuerte –por eso te acompaño, para que no te tropieces con los insectos.

-¿Podrías acompañarme esta noche? –preguntó ella con cierta inocencia, pero su rostro delataba lo contrario. Sorprendió a Shadow por tal proposición.

-¿Qué…?

-Sí… vos sabéis que las polillas me podrían matar –respondió con diversión en su rostro, le gustaba el juego de pretender ser débil… más aún que se lo creyera.

-Hay algo más oculto entre todo esto –replicó con un poco de desconfianza.

-¿Qué os podría ocultar? –preguntó con la misma inocencia e incluso se encogió de hombros.

-¿Qué te mueve a hacer esto por mí?

-¿Por vos? Nada… sabéis perfectamente que no os soporto –dijo divertida –sólo quiero despertar viva mañana.

-Entonces haces esto por ti y nada más –respondió con un ligero tono decepcionado –me agrada –añadió cambiando su semblante a uno más confiado –piensas en ti antes que en los demás, eso tenemos en común.

-¿Vos me vais a acompañar? –preguntó mirándolo con ojos sumamente tiernos.

-¿Me queda de otra?

-Tal vez dormir en la playa –replicó.

-Esta vez haré un acto de caridad –respondió con una risita mientras ella abría la puerta y le dejaba entrar.

-Mi casa es vuestra casa –dijo –pero no toquéis nada, que todo es sumamente caro.

-Creí que era también mi casa –respondió jocoso mientras la veía directamente a los ojos, unos ojos miel que se le hicieron interesantes y sumamente hermosos; había algo en sus ojos que no pudo resistir, algo en ese momento, antes de entrar y cuando la conoció en Santa Fe, por lo que tampoco pudo resistirse a la petición.

-¡Sobrina! –Exclamó una figura familiar, regordeta, pelirroja -¿qué haces aquí?

-Eso es lo que debería preguntaros, tío –respondió un poco confundida por lo que había pasado, haber invitado a un chico a su casa enfrente del agente a quien más admiraba de toda la DEA, pero estaba aún más consternada por preguntarle qué hacía ahí.

-Vine a visitarte, Noah –respondió con cuidado en sus palabras –y a ver cómo iba todo, al parecer todo te va excelente –dijo dando a entender a Noah que lo estaba llevando bien –bueno, creo que mejor me voy porque mi visita sorpresa fue más sorpresiva para mí.

-Sí, será mejor que os vayas –dijo con un poco de timidez en su voz –os acompaño a la puerta…

-No, sé llegar –salió y lo acompañó a la salida, cuando estuvieron afuera fue cuando la reprendió con la mirada –bien, agente Noah, no entiendo qué pretendes con el numerito de la enamorada, pero no te servirá.

Noah sentía que se le iba a resquebrajar la garganta en mil piezas, no soportaba ese sentimiento que la ataba a su trabajo sin nada más.

-Lo siento –dijo llorando un poco, de manera sincera sin importar lo fuerte que fuera, era una mujer con un corazón sensible –pero…

-No me salgas con lo que creo que vas a salir.

-¡Me he enamorado de ese hombre…!

-Eso es todavía peor –dijo llevándose las manos a la frente.

-¿Qué pensabais?

-Que estabas embarazada –ella lo fulminó con la mirada –ok, mal comentario.

-No sé si pueda… seguir con esto, Willy…

-Tienes qué –le dijo reprendiéndola.

-Es que… no sé –se llevó las manos a la cabeza –me estoy involucrando sentimentalmente con esto…

-Tienes que separarlo, se te dijo –refutó, pero ella sólo volteó, dándole la espalda –y fue a lo que accediste al momento de entrar en la DEA.

-Me he involucrado…

-¡No me salgas con tus mamadas, que eso no es estar involucrado! –respondió enojado.

-¿Entonces? –Willy sacó una fotografía de su cartera y se la mostró -¿quién es él?

-Él… es mi hijo… ¿sabes dónde está? –preguntó y ella sacudió la cabeza –está en un cementerio… ¿sabes qué es lo peor? Yo lo maté, él estaba involucrado en una de esas bandas juveniles de venta de drogas y, para pararlos tuve que dar la orden para disparar –confesó, se le iba a resquebrajar la voz, Noah sólo escuchó, intentando sacar algo bueno de esa plática -¿qué fue lo irónico? La operación fue todo un éxito… han pasado diez años y aún sigo sintiéndome culpable –respondió dejando a Noah en shock –eso es estar involucrado sentimentalmente… así que no confundas tus malditas hormonas de adolescente con una misión de este calibre, porque sólo pasarás a perjudicarnos a todos, además de que esos sentimientos se van en muy poco tiempo… lo olvidarás. Así que no quiero que llores, ni digas nada. Termina esa misión y entonces será cuando podamos hablar de cosas serias –respondió a la vez que Noah quedaba impactada. Entró de vuelta a su casa despidiéndose de él con un frío adiós sin brío alguno, queriendo procesar las palabras recién intercambiadas.

-¿Qué pasó? –preguntó Shadow, quien apenas había salido del baño.

-Un familiar falleció –respondió sin inmutarse en darlo a notar como una mentira.

-Lo siento –respondió con un poco de peso, imaginaba que se debía sentir triste, pues él ya ha perdido a gente que amaba.

-No es tu culpa –dijo sentándose en el sofá, quedando ambos en un silencio incómodo -¿quieres algo? ¿hacer algo? ¿ver algo?

-No, gracias –respondió acercándose a ella, para mirarla de cerca y ver esos ojos miel ligeramente hinchados -¿sabes? Te ves más hermosa con los ojos secos, no te preocupes… seguramente está en un sitio mejor.

-Eso espero –dijo sin emoción o energía. Shadow se sentó junto a ella y la abrazó con fuerza para que Noah le empezara a acariciar una de sus mejillas, lo miró detenidamente, analizando todas sus facciones –tienes unos hermosos ojos también –comenzó por dejarse llevar por lo que sus sentimientos le dictaban, Shadow sonrojó un poco y desvió la mirada –no –ella lo evitó y siguió viéndolo, él empezó a acariciarle el rostro también mientras le quitaba los restos de agua salada de los pómulos. Quedaron tan cerca el uno del otro que pudieron sentir sus respiraciones, el delicioso aliento que emanaba de sus bocas los hipnotizaba mutuamente. Sus labios quedaron a milímetros de rosarse…

Ya no pudieron más.

Empezaron a besarse con un poco de ternura para pasar a la fuerza y después a la pasión, la energía se había ido en la calle, quedando ambos a oscuras en dicho sitio, besándose con fuerza y algo de ternura… fue entonces cuando Shadow la alzó de las piernas y la sentó en su regazo sin separarla de su boca. Bajó lentamente hasta besarle el cuello y las clavículas. No notaron el momento en el que él terminó recostado sobre la morena hasta que la energía regresó e iluminó todo. Ella empezó a reír un poco al ver el rostro consternado de Shadow, quien ya no veía a Noah del mismo modo… al parecer había dejado de verla de esa manera hacía mucho tiempo.

-Tenías razón –empezó Noah a hablar, a romper el silencio impactante que estaba gritando que continuaran.

-¿Sobre qué? –preguntó confundido.

-Me habéis ganado… en todos los sentidos –respondió con ternura mientras volvía a besarlo, pero ahora con más ternura, con menos pasión y más amor. Shadow llevaba tiempo que no recibía esa clase de besos, por lo que decidió seguir.

-¿Sabes? Creo que sí me quiero quedar a cuidarte –dijo seductoramente… de alguna manera llegaron a la cama.

-Sólo esta noche, me he de imaginar.

-No –dijo con una pequeña risita.

-¿Cuánto tiempo? –preguntó con ademán tierno mientras le agarraba la mano.

-Toda la vida –respondió dando por finalizada esa charla, entonces ella volvió al juego de las caricias con él.

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-No irás –dijo Amy a Sonic, quien ya estaba alistando un arma que Chris le había conseguido: una mágnum sin serial –no quiero que…

-Amy, no se trata de lo que quieres –dijo suavemente, sin insultarla, pero ella se enojó.

-Te amo… ¿lo sabías?

Colocó el cartucho y se volvió a Amy para verla a la cara, después de eso, la besó con ternura.

-Me lo recuerdo cada día que veo tus ojos en las estrellas… y a ti caminando hacia ellas –respondió finalmente –estaré bien.

-Eso no me lo garantiza nadie –insistió nuevamente con su terquedad -a menos de que quieras que vuelva a chocar un carro...

-¡No! -exclamó asustado por la idea, pero retomó la compostura -Amy, ya lo hablamos –dijo sin desesperarse, pues entendía la preocupación de ella. Francamente él también estaba nervioso.

-Lo sé, pero… -de repente se le ocurrió algo nuevo, algo con lo que podría asegurarse de que él no pasara malas jornadas –pero no irás si no voy contigo.

-¿¡Qué!? –exclamó casi disparando la pistola por error –creí que decías que era extremadamente peligroso y que era una tontería y que…

-Y sigo pensándolo –respondió –pero nadie va a estar ahí además de ti para decirme que sigues vivo. No quiero tener que verte en la cajuela de un auto con la boca llena de moscas –Sonic quedó consternado… había accedido para mantener la atención lejos de ella, para que no hiciera ninguna locura, pero esto excedía los límites de lo que hubo hecho en el pasado –así que no te quedan más opciones que: llevarme contigo o no ir… eliges tú.

Se quedó mirándola incrédulamente, sin poder concebir o darle crédito a sus palabras, ahora tenía la decisión en sus manos, tenía que elegir con cuidado… porque no importaba qué opción eligiera: ella saldría ganando.


YA LE TOCABA A ALGUIEN MÁS ARRUINARLA, LÁSTIMA QUE AMY NO SEPA ENCENDER UNA RADIO DE AUTO XD TERMINÓ CON LA VIDA DE UN FERRARI DE UNA MANERA MUY GENIAL Y DESPUÉS DE PELEARSE CON SONIC XD A QUIEN NO DEJARON PERSEGUIRLA xDD

OTRA ESMERALDA :O Y YA LA ÚLTIMA... AHORA SÓLO FALTA QUE TODOS SE JUNTEN PARA VOLVER A SU MUNDO... PERO ¿QUÉ SERÍA DEL SHADOAH ENTONCES? COMENTEN CUÁLES HAN SIDO LOS MOMENTOS MÁS MEMORABLES PARA USTEDES EN ESTE FIC, PARA QUE NO SEA OLVIDADO ASÍ COMO ASÍ XD HAHA LOS QUIERO MUCHO MUCHOTE... TANTO QUE LOS METO EN MI FIC :3

NUCICO: ROGER ESTÁ DEL OTRO LADO DEL PORTAL INTENTANDO REPARAR EL DAÑO XD

NOAH: ESPERO QUE TE GUSTE TU AMORÍO XD

CHESS: NO TE GUSTA QUE TOMEN TU FERRARI :p

¿ALGUIEN MÁS QUE QUIERA SALIR EN LA HISTORIA? xD HAY MUCHOS PAPELES DISPONIBLES xD