—Muy corto.
Gamora te lanza un ataque con la espada, respondes con la misma velocidad e injuria que ella.
—Muy largo.
Vuelves a atacar, pero ella te pone la punta de la espada falsa en tu estómago.
—Muy largo, estás muerta.
— ¡Agh!
—Sigue. No confíes en que Libussa te dice qué hacer, cuándo ella no esté ¿cómo vas a defenderte?
Llevan dos semanas enteras entrenando. Dos semanas atrás dejaron desastres en la Tierra que no se molestaron en recoger y también fueron a hablar con el Coleccionista- claro que se molestó-. Quince días en que has tenido más contacto con Gamora del que quisiste haber tenido antes.
—Lento.
—Molesta.
—No me importa, hasta que lo hagas bien.
— ¿Cuál es la definición de bien para ti?
Gamora te tira la espada al suelo. De mala gana ibas a recogerla pero ella te lo impide con su espada.
— Oh, ¿si le hablo ella viene a mí?
Gamora voltea los ojos.
—Estás muerta.
—Ya morí como veinte veces hoy.
—Y morirás otras veinte veces más si no te aplicas.
—Ya me harté, ¿de qué sirve esto? ¡No ha pasado nada en semanas! — exclamas con énfasis, tomas la espada y te diriges a una banca por un poco de agua.
— ¿Crees que con solo tomar un arma de Rocket y disparar fuego blanco bastará?
—Me salvó dos veces, ¿por qué una tercera no?— respondes mientras bebes.
—Estás mal.
— ¿Por qué? Aquí todo el mundo tiene armas, ¿por qué no puedo usarlas yo? Oh, oh, ¿es porque soy una alma del pasado reencarnada? ¿No puedo ser moderna práctica una batalla?
—Ya basta.
—Ya basta de esto, es aburrido.
—Las otras veces lo hiciste bien, ¿por qué hoy no?
—Estoy cansada.
—Ya descansaste una hora. Necesitas disciplina, niña.
—No soy una niña.
Volteas los ojos, empuñas tu espada y das un salto hacia Gamora, ella detiene tu ataque pero le das más estocadas, por los costados, arriba, abajo. Ella los detiene, dan volteretas por la habitación mientras los choques y roces de sus espadas producen eco en el cuarto de entrenamiento. Gruñen cada que se atacan. No parece un entrenamiento, es más un combate a muerte, con espadas falsas, pero con un poco de filo.
Sientes que tu cabello es rasgado mientras deshaces la defensa de Gamora, te detienes un momento para ver tu cabello en el suelo cuando Gamora desliza la espada a la altura de tu cuello, te agachas rápido, pudo cortarte la cabeza, si el arma fuera real.
— ¡Oye!
—No te distraigas.
Bufas, te levantas y mueves como un ninja, rápido y silenciosamente. Intentas hacer lo mismo con ella, aunque lo haces por la espalda, ella se apoya en su rodilla y con el mango de la espada te da en la boca del estómago.
El aire se va y comienzas a toser, pones tus manos en el estómago y te doblas, la miras con el ceño fruncido.
—Muy largo.
Ibas a soltar un grito de guerra, lanzarte a ella como si fueras jugadora de americano pero la voz de Peter te interrumpe.
—Hey, chicas — se muestra sonriente, camina hacia ustedes con las manos sobre su cinto.
— ¿Qué quieres, Quill? — reacciona hostilmente Gamora.
—Sí, ¿qué quieres?— dices también. Peter se detiene y da un paso atrás.
—Oh, tranquilas — extiende sus palmas, en reacción a su reacción. —. Sólo quería invitarlas a salir, suficiente sufrimiento, digo, entrenamiento, ¿no?
Gamora y tú se miran. Si deberían, casi se matan solo no pasó gracias a las espadas sin filo y su interrupción.
.
— ¿Qué tal va todo?— pregunta Peter sentado a tu lado en la barra de aquel bar favorito en Knowhere.
—Pff.
Jugueteas con el popote de tu vaso.
—súper, ¿verdad?
— ¿Es necesario todo esto?
—Está bien, no te cuestiono más.
—No, no, me refiero al entrenamiento.
—Pues... amm— Peter se esfuerza en pensarlo. — . No lo sé.
—Hoy casi nos matamos, benditas sean las armas falsas.
—Tranquila, todo irá bien. No lo hace por molestarte, quiere que estés bien
Te quedas pensando sobre eso. Sí, quizá tenga razón. Pero aun así, Gamora tenía pinta de maestra regañona.
—Ahora dejemos eso de lado, ven, dame un beso. — sonríes y le das un beso en la comisura de los labios. Vuelven a sus posiciones en la barra. Sigues jugando con la pajita para sorber la bebida.
—Peter, ¿tú me quieres? — preguntas de repente y Peter arquea una ceja. Se gira sobre su asiento y te mira entrecerrando sus ojos oliva.
— ¿Lo dudas?
—No, es que...— tocas tu cabello y jugueteas con las puntas por nerviosismo. —. Sé que has estado con muchas chicas antes, chicas sexys con tentáculos por manos o cabello, de pieles rojizas o de todos colores, yo soy una simple humana ¿quién dice que…— Peter t toma de los hombros
—Eres la mujer más sexy dela galaxia — suelta mientras te mira directo a los ojos, tratas de evitar que tu rostro se ponga rojo por su comentario. —. La mujer con el cabello blanco más hermoso y con los sentimientos más perfectos, ¿qué tonto te dejaría ir?
Sonríes y bajas la mirada. Él continúa.
—Escucha, sé que tal vez he sido muy directo contigo desde que nos conocimos
—Bastante — interrumpes sonriendo, él lo hace contigo.
—Sí, bastante, pero entiende que tú eres diferente, es como si, estuviéramos destinados a estar juntos y vivir las más asombrosas aventuras en compañía del otro… hermoso.
.
Lucha cuerpo a cuerpo. Son casi cinco minutos en que no dejas de estar a la defensiva. Ella no deja de atacarte, no hay oportunidad de golpearle.
Aunque llevas guantes como los de los boxeadores, sus puñetazos ya comienzan a dolerte.
Dices ya basta y levantas tu rodilla, extiendes tu pantorrilla y golpeas un costado de Gamora, se detiene, ahora subes tus puños a la altura de tu cara y tiras tu puño izquierdo al estómago de Gamora.
Te pones en posición de defensa, Gamora tarda en reponerse, la sorprendiste y sacaste el aire. Iba a atacarte pero logras detener su puño y das un gancho. Es hora de demostrar que si puedes defenderte sola, sin ayuda de Libussa.
Pasas sigilosamente por un lado, golpeas la espalda de Gamora con intención de tumbarla, logras moverla lo suficiente para que tenga el espacio para que te lance una patada alta a la cabeza, logras detenerla con tu antebrazo y Gamora te ataca con su puño. Te da una vez, la otra la esquivas haciendo un "matrix". Te giras, y le das una patada en el estómago.
Ella comienza a toser. Te alejas lo suficiente para indicar un descanso. Retiras tus guantes y vas por tu bote de agua. Miras orgullosa a Gamora. Te subestimó bastante.
—Buena— dice Gamora con una voz ahogada, acercándose a su banca para beber agua.
—Nada mal— calificas con una sonrisa orgullosa.
—Tal vez siempre estuviste lista.
—Nací lista.
—Sí, ya lo creo.
Momentos de silencio incómodo. Estiras tus dedos, se adormecen al estar en los guantes. Gamora sólo está recuperando el aliento en su banca. Su mirada nunca choca con la tuya. Recuerdas lo que Peter te dijo.
—La semana pasada empecé a ver una telenovela, es muy buena — empiezas una conversación.
—Oh, por favor, no veas eso, te come el cerebro— suelta Gamora y esbozas una sonrisa.
—Es entretenida.
—Es basura
— ¿La has visto?
—No, pero debe ser mala.
—No lo es, ¿quieres verla conmigo? No es que conozca a otra chica aquí. Por favor.
Hasta ti te extraña hablar así después de todos los acontecimientos.
Ella te mira. Se pregunta por qué los humanos son así, Peter ya la convencido de otras cosas, ahora tú. Te mira fijamente, pensaste que te diría que no. Ella esboza una sonrisa.
—Está bien.
Buenas tardes, ¿cómo están?
Me escapo de mis deberes para consentirlos (? XD Quizás sean capítulos de relleno o no, pero doy un giro al tema y aprovecho en comentarles que me dijeron que se imaginaban a Libussa como She-Ra jaja ¿la recuerdan? -amigos loquillos X'DD -también a Ángela, la hermana de Thor; es correcto, es similar, pero no son ellas XD su apariencia es parecida.
Disfruten su semana. Martes casi viernes! :P
Nos leemos hasta el viernes, chao chao X3
