Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a chels926, yo solo la traduzco.
Siento el retraso. El viernes subí el capitulo 24, así que si no lo habéis leido, id a leerlo antes de leer este, :)
A SEMESTER IN THE SMOKE
Capitulo veinticinco – Señales de peligro
Estaba teniendo un día terrible. Era jueves pronto por la tarde y la lluvia había decidido inundar las calles de Londres justo cuando yo volvía de la parada de metro sin paraguas. Mi teléfono sonó dentro de mi bolso y lo saqué y abrí sin mirar.
"¿Sí?" pregunté, probablemente con demasiada dureza.
"Solo soy yo," dijo Edward. "¿Estás bien?"
"No," contesté, entrecerrando los ojos mientras la lluvia se metía en mis ojos al caer de mi pelo y cara. Miré a mi alrededor y vi una parada de autobús cubierta, a la que corrí para escapar.
"¿Qué va mal?" preguntó preocupado. Tiré mi bolso al banco y me senté. Afortunadamente, no había nadie esperando.
"Mi día a sido horrible y estoy de muy mal humor," expliqué. "Esta mañana, de camino a LBS, tropecé estúpidamente con las escaleras y me corté la mano con un fragmento de cristal. Sangró profusamente y tuve que ir preguntándole a la gente si tenían vendas, lo que fue un poco vergonzoso ya que parecía que había sido brutalmente herida. Luego, en mi clase de Administración de la Tecnología de los Sistemas de Información, tuve un estúpido test para el que no estaba preparada de ninguna manera. Luego, tuve que encontrarme con Lisa y ella hizo algunos comentarios mordaces sobre nosotros. Tengo que encontrarme con ella mañana para terminar este maldito proyecto. Y luego, por supuesto, me había puesto una camisa fina blanca de manga larga y adivina quien ha olvidado su paraguas. Correcto, Bella lo olvidó. Así que estoy caminando bajo la lluvia, con una camisa semitransparente, una venda alrededor de mi mano izquierda y estoy completamente empapada y helada. ¡Solo quiero... golpear algo!"
"Así que, ¿supongo que esta no es la mejor noche para que vengas?" preguntó Edward, refiriéndose a nuestros planes de pasar tiempo juntos esta noche.
Suspiré. "Probablemente no. Tengo que hacer deberes para esta noche y estoy teniendo problemas para recordar como hacer la prueba de Pearson y regresiones lineales, así que probablemente me lleve una eternidad. Y tengo que revisar nuestra propuesta para economía antes de que me encuentre mañana con Lisa. No es una buena noche," le dije afligida. "Pero ¿puedo tener un vale para mañana?"
"Absolutamente. La escuela es una prioridad, así que tienes que hacerlo. ¿Cómo te sientes, por cierto?"
"Bien. El resfriado está desapareciendo finalmente. Quiero decir, me he estado sintiendo mejor durante tres días pero, este molesto resfriado..."
"Sí. Bueno, escucha, tengo que irme. Te llamaré mañana. Te amo," dijo Edward rápidamente.
"Yo también te amo," conseguí decir antes de que colgara. Últimamente, Edward estaba trabajando mucho e intentando ser productivo, lo que por supuesto no le dejaba mucho tiempo para hablar con su novia durante el día. Era comprensible y realmente no me importaba.
Miré a la temible calle y vi que todavía llovía sin parar. Estaba destrozada. No estaba muy lejos de la casa de los Cullen, así que seguí con mi camino. Pero, al mismo tiempo, me estaban poniendo enferma los hombres raros y pervertidos que miraban mi sujetador a través de mi camisa. Mi bolso estaba empapado y esperaba que la funda de mi portátil no estuviera dejando entrar agua. Eso haría este día incluso peor.
Eventualmente me decidí por lo habitual y dejé la cubierta, caminando rápido y cruzando mis brazos en mi torso. Para cuando llegué de vuelta a la casa, estaba murmurando todas las profanidades en las que podía pensar bajo mi aliento. Entré en el paraíso seco y me quité mis zapatos y calcetines mojados.
Primero lo primero, pensé para mí misma, yendo al piso de arriba para quitarme la ropa mojada. Cuando me cambié a un par de pantalones de deporte y una camiseta y me hice una coleta en el pelo, me quité el gran vendaje de mi mano izquierda. Gracias a Dios no era zurda. La sangre se había acumulado en el centro de mi mano, haciendo que empezara a formarse una oscura costra marrón rojizo. Me estremecí al verlo. Parecía que había sido crucificada.
Esperando que no les importara, fui al baño de Carlisle y Esme y rebusqué en su botiquín. Encontré lo que estaba buscando – agua oxigenada, una pomada antibiótica y algunas gasas. El corte no era muy profundo y tampoco muy grande, pero ciertamente había sangrado mucho. Realmente esperaba que no fuera a necesitar puntos. Nunca antes me habían dado puntos. A no ser, por supuesto, que cuentes cuando me quitaron la muela del juicio. Pero esos no cuentan.
Limpié la herida y volví al piso de arriba para empezar todo el trabajo que tenía que entregar. Solo tenía una semana más de clase antes de que empezaran los finales. Todo se estaba acelerando y sentía que estaba perdiendo el control. No podía permitirme dejar las cosas para más tarde con este horario tan rigoroso, y no ayudaba que básicamente Edward estuviera siempre en mi cabeza.
Tras una gran cantidad de fuerza de voluntad, trabajé en mis deberes de estadística y finalmente me di cuenta de que podía simplemente meter todos los números en la calculadora y conseguir la respuesta para el coeficiente de correlación. Trabajé en esos deberes durante el resto de la tarde y, cuando Carlisle volvió a casa, fui a verle por mi mano.
Le encontré en la sala de estar con Esme, como siempre.
"Perdonad," dije, interrumpiendo su tiempo juntos. "Me he cortado la mano esta mañana y me preguntaba si podías mirármela. La limpié esta tarde pero quería asegurarme de que está bien."
"Claro," contestó Carlisle. "Ven aquí y le echaré un vistazo." Se movió más cerca de Esme para que pudiera sentarme a su lado. Quité el vendaje y le mostré el corte."
"¿Qué has hecho, Bella?" preguntó Esme preocupada, mirando la herida.
"Me caí y había un trozo de cristal en las escaleras cuando me apoyé," contesté. "No estoy segura de porqué me caí, ya que normalmente tengo buen equilibrio, pero esta mañana, obviamente, no."
Carlisle miró mi mano unos segundos. "Deberías estar bien. Debería curarse sin puntos. Asumo que te has puesto la vacuna del tétanos en los últimos diez años."
"Sí. Me la puse antes de ir a la universidad hace unos años," contesté, volviendo a envolver mi mano.
"Entonces no deberías tener nada de lo que preocuparte. Solo ponte pomadas y vendas durante un tiempo."
"Genial. Gracias," dije, levantándome. "Ahora, si me perdonáis, tengo más deberes que terminar."
Cuando volví al piso de arriba, vi que tenía una llamada pérdida en mi teléfono. Edward móvil, decía.
Me senté en la cama, poniéndome las mantas sobre mi mitad inferior, y le devolví la llamada. Él respondió al segundo tono.
"Hey, nena," respondió Edward al teléfono.
"Hey. Siento haberme perdido tu llamada. Estaba en el piso de abajo con tu padre mirando mi mano. Y, ¿cómo estás?"
"Estoy bien," contestó. "Te echo de menos. ¿Ha mejorado algo tu día desde la última vez que hablamos? ¿Cómo está tu mano?"
"No ha sido genial, pero es mejor que antes. Especialmente ahora que tengo tiempo de hablar contigo," le dije. "Y la mano está bien. Es solo una herida superficial."
"Bueno, estoy aliviado. Y, me estaba preguntando si te querrías ir conmigo a un concierto el sábado por la noche."
"Definitivamente. Suena divertido. ¿Qué tipo de música?"
"Alternativa. Creo que te gustarán."
"Genial," contesté feliz. "Bueno, escucha, cariño, tengo más deberes que hacer pero, te veré mañana, ¿cierto?"
"Por supuesto. Te amo, Bella."
"Yo también te amo, Edward."
Pasé el resto de la tarde con el proyecto de desarrollo económico. Revisé lo que había escrito e intenté detallar más algunos puntos. Imaginé que cuanto más revisara hoy, menos tiempo tendría que pasar con Lisa mañana. Que poco sabía que ese no iba a ser el caso.
- . - . - . - . -
"¿Te has perdido otra vez?" preguntó Lisa engreídamente cuando la encontré en la biblioteca la tarde siguiente. Llevaba un extraño poncho verde. Creía que los ponchos ya no estaban de moda, pero supongo que me equivocaba. En realidad, parecía algún tipo de gnomo con el poncho verde y el pelo rojo, y me aguanté la risa al pensarlo.
"No," contesté defensivamente. En realidad, me había quedado dormida, pero imaginé que ella no tenía porqué saber eso.
Rodó los ojos. "Acabemos con eso," murmuró.
"Secundo eso," contesté, abriendo el documento de Word en mi ordenador. "Así que, ¿quieres que te mande por email lo que yo tengo y luego podemos unirlo?"
"Claro," contestó. Me dio su dirección de email y le envié el documento. "Lo tengo," murmuró cuando lo recibió.
Nos tomamos un tiempo para decidir en que orden poner los párrafos. Cada una tenía diferentes puntos de vista en el tema, pero finalmente nos pusimos de acuerdo después de cerca de media hora discutiendo.
"¿Sabes siquiera deletrear?" preguntó Lisa mientras hacía una lectura de corrección de nuestra proposición.
"¿De qué estás hablando?" pregunté confundida, ya que sabía que no podía haber tantas palabras mal escritas. Quiero decir, claro, podía escribir mal palabras a veces, pero nunca había tenido muchas faltas. Supuse que decirle que en séptimo grado estuve en un spelling bee no sería lo mejor que podía hacer en este momento.
"Has escrito mal labor (trabajo o trabajar, no se especifica si es verbo o nombre) y practice (práctica)," explicó con arrogancia.
Lo pensé un momento. "¡Oh! Ortografía americana, lo siento. Solo añade la u y convierte la c en una s. Y lo siento si hay más. He olvidado completamente la diferencia."
Me quedé ahí sentada, de brazos cruzados mientras Lisa lo revisaba una y otra vez. Supuse que ella era mucho más perfeccionista que yo.
"¿Has terminado?" pregunté cuando finalmente apartó la vista del monitor.
"Sí. Pero ahora tú tienes que revisarlo," me ordenó Lisa. Pensé que era una exageración, pero acepté y lo revisé tan rápido como pude.
"Está perfecto," le dije cansada. Estaba lista para marcharme. "¿Vas a imprimirlo y traerlo el lunes?"
"Sí," aceptó. "No queremos que lo pierdas." Ignoré educadamente la pulla personal.
Recogimos nuestras cosas y estaba a punto de marcharme cuando ella me paró.
"No he hablado con Alice recientemente," me acusó.
Me di la vuelta para enfrentarla. Me estaba mirando furiosa. "Tal vez ella no quiere hablar contigo," sugerí.
Los ojos de Lisa se estrecharon. "¿Estás intentando arruinar nuestra amistad?" preguntó fuertemente.
Escuché a la gente a nuestro alrededor siseando para que nos calláramos. Salí de la biblioteca, imaginando que ella me seguiría. Lo hizo.
"¿Quieres decir de la misma forma que intentaste arruinar la mía?" repliqué fieramente cuando salió. Algunos peatones de dieron la vuelta para mirar, pero los ignoré.
"No sé de qué estás hablando," dijo casi inocentemente.
"¡Esa mierda que hiciste en la fiesta de Halloween! Decirle a Alice que yo estaba esparciendo rumores maliciosos sobre ti, ¿recuerdas?" pregunté sarcásticamente. Escuché a Lisa resoplar, pero seguí. "No esto al cien por cien segura de lo que tienes contra mí. Tengo algunas ideas, pero no puedo estar segura, ya que no soy tú. Pero puedes seguir atacándome y acosándome tanto como quieras, pero no voy a permitirte arrastrar a cualquiera de mis amigos a esta extraña contienda que tenemos. Esto es entre tú y yo. No involucres a Alice o Edward. Y si Alice quiere hablar contigo, lo hará, así que déjalo. Te veré el lunes." Y me di la vuelta y me marché dejando a Lisa antes de que pudiera responder.
Decidí volver a la casa de los Cullen andando, ya que era un día soleado y tenía tiempo. Mientras caminaba, me di cuenta de lo acostumbrada que estaba a Londres y lo mucho que empezaba a sentirme en casa. Iba a extrañar este lugar; iba a extrañar a Alice, y Esme, y Carlisle; definitivamente iba a extrañar a Edward. Mi corazón empezó a doler por la idea de dejarle durante tanto tiempo. También me puso increíblemente nerviosa. ¿Y si esto terminaba no funcionando? ¿Y si él conocía a otra? ¿Y si yo conocía a otro?
Me detuve a mí misma de estresarme con los 'y si' y el futuro y, en su lugar, pensé en este fin de semana con Edward. El concierto debería ser muy divertido y sentí que no había pasado mucho tiempo con él últimamente. Definitivamente, sabía que tal vez la semana siguiente y definitivamente la semana de después, estaría demasiado ocupada estudiando durante la semana como para verle. Este fin de semana era mi última oportunidad para relajarme con él durante un rato.
"¡Bella!" me abordó Alice cuando llegué a la casa de los Cullen. Salté sorprendida por su entusiasmo.
"¿Qué pasa?" pregunté.
"¡Jasper viene este fin de semana!" gritó, saltando arriba y abajo.
"¡Eso es genial, Alice!" contesté feliz.
"¿Quieres una cita doble esta noche?" preguntó. "Estará aquí en un par de horas."
"Claro," acepté. "Estoy segura de que Edward y yo no tenemos planes."
"¡Genial! Dile a Edward que venga aquí después del trabajo y nos marcharemos desde aquí."
Abrí mi teléfono para enviarle un mensaje a Edward al trabajo.
¿Adivina qué? Cita doble esta noche con A & J. Se te ha ordenado que vengas aquí después del trabajo. ;) Te amo, B.
Recibí un mensaje unos minutos más tarde.
¡Genial! Te veo pronto. Te amo.
Guardé el teléfono y me giré hacia Alice, que todavía estaba ahí de pie.
"Así que, Lisa te ha mencionado hoy," le dije, inclinándome contra la pared.
Alice casi gruñó. "¿Qué dijo?"
"Me acusó de arruinar vuestra amistad."
Alice resopló. "Oh, por favor. Ella estaba haciéndote eso."
"Eso es lo que le dije."
"No le dijiste que yo sé la cosa del profesor, ¿verdad?" preguntó Alice.
"No," contesté rápidamente. "No le dije que tú me creías."
"Bien," susurró. "Así que, tengo una pregunta para ti, Bella. Me lo llevo preguntando un tiempo, pero nunca antes lo has mencionado. ¿Estáis tú y mi hermano teniendo sexo?"
Suspiré. "No. Estoy esperando hasta casarme."
"Oooh. Vale. No sabía eso. Pero, él lo sabe, ¿verdad?"
Asentí. "Sip. Afortunadamente para mí, él está dispuesto a esperar."
"Hmm. Bueno, bien por vosotros. Y, ¿puedo hacerte un makeover?" preguntó, cambiando abruptamente de tema. "Estoy aburrida."
"Absolutamente," acepté, siguiéndola al piso de arriba. ¿Quién se negaría a un makeover hecho por Alice Cullen? Yo no.
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Alrededor de las 7, los cuatro nos marchamos para cenar algo. Jasper había llegado una hora antes y Alice les había suplicado a Carlisle y Esme para que le dejaran quedarse con ella. Al final, ella ganó.
"¿Dónde vamos a comer, cariño?" le preguntó Jasper a Alice.
"Pizza suena bien. Estaba pensando en Alfredo's," contestó ella.
"Espera," la paró Edward. "¿Alfredo's Pizza Café o Pizza by Alfredo?"
"¿Importa?" preguntó ella confundida.
"Edward tiene razón," dijo Jasper. "Hay una gran diferencia entre los dos lugares, en cuanto a la calidad de los ingredientes y el sabor."
"Entonces, ¿cuál es mejor?" pregunté.
"Alfredo's Pizza café," dijo Jasper con confianza.
Seguimos caminando hasta el café, donde nos sentamos en una mesa circular en medio de la habitación. Considerando que era viernes por la noche, estaba bastante lleno. La camarera vino y pedimos nuestras bebidas y un par de pasteles.
"Así que, ¿qué tal te va en Oxford?" le pregunté a Jasper, que estaba sentado frente a mí.
"Genial," contestó. "El trimestre está terminando, así que he estado muy ocupado. Muchos ensayos de filosofía que escribir."
"Puedo imaginarlo. Yo nunca podría dar un curso de filosofía. Todas las ideas abstractas y el existencialismo y el realismo y todos los otros ismos." Me estremecí. "No podría hacerlo."
Jasper rió. "Bueno, yo nunca podría hacer nada relacionado con las finanzas. Nunca he sentido inclinación hacia las matemáticas."
"¿Cómo está Rosalie?" preguntó Alice. "No he oído nada de ella últimamente."
"Por lo que sé, está bastante bien. Todavía planeando su boda en su tiempo libre. Creo que Emmett iba de visita este fin de semana."
"¿Alguien sabe dónde va a ser la luna de miel?" preguntó Alice, mirándonos a los tres.
Yo bajé la vista a mi plato de comida, cogiendo el borde de la pizza y evitando hacer contacto visual.
"Tú lo sabes," me acusó.
"No, no lo sé," contesté, pero no de forma suficientemente convincente.
"¿Dónde? Por favor, por favor, por favor," suplicó Alice.
"No tengo permitido decirlo. Tendrías que torturarme y puedo aguantar lo que sea que me hagas," le dije con una sonrisa.
"¿Y si secuestro a Edward?" preguntó.
Edward rió. "Me gustaría ver eso."
"¿Y si eso fuera el rescate, Bella?" preguntó Alice. "¿Y si fuera a matar a Edward a no ser que me dijeras donde iba a ser la luna de miel? Por supuesto, no podrías mentir porque te haría pasar la prueba del polígrafo. ¿Me lo dirías entonces?"
Todos reímos. "Bueno, llamaría a la policía especial, por supuesto. Ellos te rastrearían a cualquier lugar en que estuvieras escondiendo a Edward. Para ser buena, te dejaría oponer resistencia, pero al final, Edward volvería conmigo y tu todavía no sabrías donde es la luna de miel. Yo no negocio con terroristas," contesté.
Alice frunció los labios. "Parece que tendré que subir el listón."
"Venga."
"Así que, si Edward fuera secuestrado, ¿yo sería un cómplice de este crimen?" preguntó Jasper. "No puedo ir en contra de Alice, así que tengo que estar con ella."
Asentí tristemente. "Desafortunadamente, a ti también te cogerían, dejándonos a mí y a Edward con la victoria." Reí. "Moraleja de la historia – No voy a decírtelo, Alice."
"Gracias por luchar por mí, amor," me susurró Edward.
"Cuando sea," contesté, cogiendo su mano.
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El resto del fin de semana pasó muy rápido. Edward y yo fuimos a ver a EDITORS en Dingwalls el sábado por la noche.
El lugar estaba cerca de Camden, así que cogimos el metro hasta allí.
"Te ves estupenda con ese vestido," me susurró Edward en el tren. Llevaba un vestido que había comprado por un impulso esa semana. Era un vestido tipo jersey verde y de manga larga.
Sonreí. "Nunca me habían dicho que me veo estupenda."
"Deberían decírtelo diariamente."
"He decidido que cuando vuelva a América, voy a llevarme todo mi vocabulario británico conmigo. Tal vez incluso un acento," pensé en voz alta. "Eso me recuerda. ¿Puedes hablar con acento americano?"
Edward rió. "No podía antes de que tú vinieras. Creo que puedo ahora. ¿Qué debería decir?"
Me encogí de hombros. "Di, 'Hola, mi nombre es Edward Cullen'."
"Hola, mi nombre es Edward Cullen," dijo con un acento americano bastante bueno.
Sonreí. "Eso es raro. Me gusta más tu acento normal. Es lo que amo de ti."
"Así que, si pierdo mi acento, ¿ya no me querrás?" preguntó, retándome.
Le golpeé el brazo. "¡Nunca he dicho que eso sea lo único que amo de ti! Es solo una de las cosas que amo de ti. Te amo por un montón de razones."
"Te creo," me tranquilizó. "Solo estaba tomándote el pelo."
"Idiota," contesté juguetonamente.
Los EDITORS eran un grupo indie y alternativo realmente bueno y la música era increíble. Me divertí un montón con Edward y fue bastante gracioso verle meterse tanto en la música. Pero también, casi cualquiera puede verse tonto cuando tocan la guitarra de aire.
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Desafortunadamente, el resto del fin de semana pasó volando, haciendo que la mañana del lunes llegara demasiado pronto.
"¿Qué tal ha ido tu proyecto?" preguntó Bridget cuando llegué a clase. Estaba cogiendo el mal hábito de llegar más y más tarde. Afortunadamente, solo había un lunes más de clase después de este.
Suspiré. "Me alegro de que termine," contesté. "¿Qué hay del tuyo?"
"No es muy bueno, pero con suerte, será lo suficientemente bueno. Hemos tenido problemas para hacerlo de nueve páginas."
"Nosotros también. Creo que tenemos diez, en realidad," contesté, buscando a Lisa en la clase. Si no estaba aquí para entregar el proyecto a tiempo, iba a matarla a ella y a su casi anoréxico cuerpo.
Lisa llegó con el Dr. Alexander justo antes de que la clase empezara. Qué forma de ser tan obvia, pensé mientras ella le sonreía y movía sus pestañas. La vi dar los papeles y di un suspiro de alivio. Estaba acabado.
El Dr. Alexander pasó la mitad de la clase hablando del nuevo material y la otra mitad estuvo repasando para nuestro examen de la semana siguiente. Quedé muy aliviada cuando dijo que iba a ser de elección múltiple.
"Srta. Swan, ¿puedo hablar con usted, por favor?" me llamó justo cuando despidió a la clase.
"Me pregunto qué quiere," murmuró Bridget mientras recogía sus cosas.
"No tengo ni idea," contesté, haciendo lo mismo. "Te veré la semana que viene."
"Sí. Si quieres que estudiemos juntas, avísame."
"Vale. Adiós."
Fui hasta el frente con el resto de estudiantes que estaban entregando sus propuestas. Me quedé a un lado mientras él respondía algunas preguntas y hablaba con otros alumnos. Di golpecitos en el suelo con mi pie impacientemente, preguntándome que querría. Finalmente, los últimos alumnos se marcharon y me aproximé a él.
"¿Quería verme?" pregunté.
"Sí, Srta. Swan. Si me sigue a mi oficina," dijo el Dr. Alexander.
Suspiré y le seguí por los pasillos hasta su oficina. Me abrió la puerta y, cuando entré, la cerró detrás de mí. Decidí no sentarme y en su lugar, coloqué mi bolsa en una de las sillas que estaban frente a su escritorio y me quedé de pie al lado.
Le miré inquisitivamente mientras él se sentaba en la esquina de su escritorio.
"Isabella, como sabe por el programa del curso, califico mis clases estrictamente. El 40% de tu nota es del examen final, el 30% es del proyecto que habéis entregado esta mañana y el 30% restante es por la participación en clase. Quería dejarle saber que su nota por participación es muy baja," me informó.
Esto no me tomó por sorpresa. Como no me gustaba hablar frente a la clase, cualquier clase con notas de participación siempre quedaban un poco bajas.
"Sé que no hablo mucho en clase, pero siempre estoy preparada, y casi siempre presto atención. ¿No debería ser eso un factor en la participación? Tampoco he faltado ni un solo día," le dije, intentando persuadirle de que mi nota de participación debería ser más alta de lo quiera que fuera 'bastante baja'.
"Tengo una oportunidad con la que puedes subir tu nota," ofreció.
"Genial," contesté. "Lo que sea para subir mi nota."
El Dr. Alexander se levantó y se acercó. "Sería más... práctico."
Una señal de alarma apareció en el aire y se me atascó la respiración, mis ojos se ensancharon con incredulidad. ¿De verdad estaba haciendo esto?
"¿Qué está sugiriendo?" pregunté con cautela. Siempre estaba la ligera posibilidad de que pudiera ser una oportunidad genuina, y no quería acusarle de nada inapropiado a no ser que estuviera completamente segura.
"Creo que sabes lo que estoy sugiriendo, Isabella," susurró, acercándose incluso más como para invadir mi burbuja personal. "No seas tímida. Sé que sabes lo mío con Lisa. Y no has hecho nada sobre ello, así que no debes encontrar esta... situación... muy reprensible."
Mi mandíbula cayó en pura sorpresa y shock. Estaba sin palabras. Mi mente iba a cien millas por hora, intentando encontrar un patrón de conducta de manera que supiera como actuar en una situación como esta. Pero pasó rápido. Sentí su mano en mi brazo, jugando con mi muñeca.
"No," susurré suavemente al principio, luego con más fuerza. "¡No! En primer lugar, está casado." Apunté a la alianza en su mano izquierda. "En segundo lugar, no dije nada por miedo a que esto pudiera pasar, y en tercer lugar, nunca consideraría siquiera hacer nada contigo."
El Dr. Alexander agarró mi muñeca con más fuerza. "Isabella..." empezó a decir.
Mi instinto de supervivencia prevaleció y le di con la rodilla en la ingle. Flaqueó, pero aún así siguió sujetando mi muñeca sin mucha fuerza.
"¡No me toques!" le grité, sacando mi muñeca de su mano. Cogí mi mochila y dejé su oficina tan rápido como pude. Desde el pasillo, le escuché gritar mi nombre una vez más.
Y luego corrí.
Hola!
Bueno, ahora las cosas se ponen interesantes, ¿qué pensáis que pasará ahora?
Siento mucho el retraso, al final iba a subir capitulo y outtake de God Love Her y me olvidé de actualizar esta historia ayer, porque normalmente las actualizo a la vez, xD
Bueno, me voy a actualizar GLH y a prepararme para los MTVMA. Nos leemos el sábado, aunque ya estaré de exámenes, asi que no voy a contestar ni rr, ni voy a poner notas, ni nada, simplemente dejaré el capitulo.
Así que muchas gracias por todos vuestros reviews, alertas y favoritos y a los que solo leeis, por los caps pasados, por este y por los siguientes del mes.
Hasta el sabado.
-Bells, :)
