ADAPTACIÓN. Ni los personajes ni la historia me pertenecen, está adaptado por Martasnix.

Capítulo 25

El teléfono celular de Lexa sonó "Woods"

"Acabamos de recibir una llamada…" informó Abigail Washburn "…exigiendo la liberación de catorce mal llamados presos políticos que están destinados para ser transportados desde Afganistán a un centro de detención militar de los en dos días"

"¿Fuiste capaz de triangular la ubicación de la persona que llamó?"

"No, pero no fue Jaha. Nuestros analistas del lenguaje están de acuerdo de que este hombre es del Medio Oriente"

"¿Qué dijo sobre Clarke?" Lexa luchaba contra la frustración de estar fuera del circuito. Odiaba depender de los burócratas y los monos de escritorio. Abigail era una gran estratega política, pero no era una agente de campo.

"Él dijo…" la voz de Abigail se quebró y se aclaró la garganta "…él nos dijo que teníamos treinta minutos para estar de acuerdo con sus peticiones. Una vez que nos pusiéramos de acuerdo, iba a esperar doce horas para liberar a los prisioneros"

"¿Si te niegas?" Un hilo de sudor helado corrió por la parte posterior del cuello de Lexa. A pesar de las bajas temperaturas, su cabello estaba empapado de sudor y tenía que frotar su antebrazo a través de su rostro continuamente para aclarar su visión.

"Clarke será ejecutada"

Lexa sabía que eso vendría, pero aun así sintió como si hubiese sido golpeada en el estómago "Eso no tiene ningún sentido. Jaha entrado en una situación sin salida y sin Clarke no tiene la oportunidad de salir con vida de la cabaña"

"Es posible que Jaha y los negociadores de los presos extranjeros tengan diferentes agendas. Pueden no estar siguiendo el mismo plan de juego"

"Lo que hace que la situación aquí sea más volátil"

"No tenemos tiempo para proporcionarte respaldo, más que los miembros del equipo de seguridad de avanzada del presidente que ya están allí. Puedo llamar a Tom"

"No, no quiero que se involucren. Te lo dije, tenemos las personas" Lexa miró a través del claro de la cabaña. Parecía vacía y sin embargo, lo tenía todo. Todo "Quiero saber si hay alguna otra comunicación"

"Lexa" dijo Abigail, su voz perdiendo su tensa formalidad "…el presidente y yo confiamos en que la saques. Cualquier cosa que necesites hacer, sácala. Sácalos a todos"

"Lo haré" Lexa desconectó y le dijo a Harper "El presidente tiene treinta minutos para ponerse de acuerdo para un intercambio de prisioneros"

"¿Lo hará?"

"No"

Harper tocó la manga de Lexa "¿Estás segura?"

"Estoy segura" Lexa se rió sordamente "Clarke masticaría su trasero"

"Me imagino" Harper apretó el brazo de Lexa "Jaha tendrá que moverla. Ella es su salida de aquí"

"Sí"

"Quiero que traspases tu comando hacia mí ahora"

La mandíbula de Lexa se apretó "Sabes que no puedo"

"Tú sabes que es lo que debe hacerse" la mirada de Harper era firme y sus ojos amables "Confía en mí, Lexa y déjame hacer esto por ti. Por las dos"

"Ellos son mi gente" Lexa susurró, deseando poder cambiar lugares con ellos.

"Ya lo sé, pero ella es tu corazón. Ninguno de nosotros puede pensar con claridad cuando nuestros corazones están en juego"

"Tengo que entrar"

Harper sonrió "Por supuesto que sí. Y lo harás"

Lexa vaciló por lo que pareció una eternidad, agonizando con la decisión que cambiaría el curso de su vida. Y porque ella dudaba, por un solo instante, dijo "Toma el comando"

Jaha interrumpió su monólogo con Waverly cuando el teléfono en el bolsillo de su chaqueta comenzó a sonar. Mirando a Clarke, sonrió mientras respondía "¿Sí? Ya veo. Cuarenta minutos, entonces. Buena suerte, coronel"

Clarke no se atrevió a arriesgarse mirando en dirección a Waverly y desde que la automática de Jaha ahora se señalaba directamente a su propio pecho, mantuvo su posición. Tarde o temprano, iba a querer que se levantara. Entonces tendría una oportunidad, probablemente la única oportunidad. "Parece que tu padre no piensa que seas tan valiosa" dijo Jaha.

Clarke sonrió con satisfacción "Creo que él dijo que no a cualquier cosa que quisieras"

"Llama a tu novia" Jaha arrojó su teléfono celular hacia Clarke, con una expresión de disgusto "Tengo un mensaje para ella"

Clarke esperaba que sus manos no estuviesen temblando visiblemente mientras marcaba el número de Lexa.

"Woods"

"Soy Clarke, Lexa" Clarke quería decir, soy yo, cariño, estoy bien. No hagas ninguna locura. Pero mantuvo su voz neutral porque no le daría la satisfacción a Jaha de escuchar nada personal entre ellas.

"¿Estás bien?"

"Sí, pero Raven está he…" jadeó mientras Jaha jalaba su cabello hacia atrás y le quitaba el teléfono de la mano al mismo tiempo. La empujó hacia abajo sobre el sofá y sostuvo su arma sobre ella.

"Escucha con atención…" dijo Jaha en el teléfono "…en veinticinco minutos quiero uno de tus vehículos blindados frente a la cabaña. No me digas que no puedes traerlo aquí, porque sé que puedes"

Clarke apenas podía distinguir el sonido de la voz de Lexa, pero sólo escuchar el fuerte y constante timbre le daba esperanza. Se esforzó para coger unas cuantas palabras.

"El exceso de nieve desde aquí hasta el estacionamiento…"

"Te olvidas, que sé lo que esos vehículos son capaces de hacer. Veinticinco minutos. Tráelo a la cabaña con la puerta del conductor nivelada con las escaleras del porche"

"Acerca de la agente..."

Jaha se rió y miró al otro lado de la habitación hacia Raven y Waverly.

"No creo que ella vaya a ser de alguna utilidad para cualquiera de nosotros en poco tiempo"

"Déjala ir" dijo Clarke rápidamente "Sólo va a atrasarnos"

Jaha no le hizo caso "La agente se queda. Ahora tienes veintitrés minutos"

En el instante en que cerró su teléfono, Clarke sintió la separación de Lexa como si alguien hubiera cortado parte de su cuerpo con un machete. Lexa había sonado estresada y preocupada, pero al mando. Dios, la amaba. Quería decírselo una vez más, tocarla de nuevo. Amarla de nuevo. Su corazón se rompió ante la idea de Octavia allá afuera, sin saber lo que estaba pasando con Raven. Ella debía estar fuera de su mente por la preocupación. Ella estaba frenética de pensar en Lexa entrando, encargándose de todo y logrando que la hirieran. No quería que Lexa viniera por ella, aunque sabía que lo haría. Ella no podría vivir con la pérdida de Lexa.

"Ve allí junto a tus amigos" dijo Jaha, ocupando la posición de espaldas en la chimenea nuevamente. Desde ese punto de vista, podría fácilmente mantener a los tres en su punto de mira.

Clarke se apresuró y se arrodilló junto a Waverly. Pasó la mano por el rostro de Raven. Tenía la piel fría, pálida y húmeda. Cuando presionó sus dedos sobre la garganta de Raven, al principio no pudo encontrar un pulso y una oleada de pánico se estrelló contra ella. Entonces sintió un débil latido filiforme. Ella miró por encima del hombro a Jaha "Ha perdido mucha sangre. Necesitamos darle ayuda. No hay ninguna necesidad de que muera" tomó aire, aceptando lo que tenía que hacer "Por favor. Deje que Waverly la lleve fuera. Deje que se vayan. Me quedaré con usted. Hare cualquier cosa que diga. Tiene mi palabra"

Jaha se echó a reír "Si usted fuera una mujer normal, puede ser que le creyera. Pero no lo es ¿verdad?" consultó su reloj. "No tenemos mucho tiempo para esperar. Si ella no puede durar tanto tiempo, entonces debe ser la voluntad de Dios"

"Nicole…" dijo Marcus al entrar en el comedor, que había sido designado como puesto de socorro "…podríamos necesitar su asistencia en unos pocos minutos. Indra la acompañará si tiene que salir de la casa de campo. Aquí tiene un chaleco. Asegúrese de ponérselo y quédese con Indra, no importa lo que vea o escuche"

"¿Qué está sucediendo?" Nicole apoyó una mano en la larga mesa en la esquina donde había reunido los suministros médicos que varios agentes habían traído. Afortunadamente, el equipo de seguridad de Clarke viajaba con una impresionante gama de equipos de emergencia. Tenía antibióticos, analgésicos y líquidos para vía intravenosa. Incluso sustitutos de la sangre. Todo lo que necesita para estabilizar a un paciente lesionado, si llegaba a ellos con la suficiente rapidez. El problema era, que alguien lesionado en la primera ronda de disparos se estaba quedando sin tiempo. Rogó que no fuese Waverly, casi ahogándose con la culpa, porque no quería que Raven o Clarke estuviesen lesionadas tampoco.

"Sólo prepárese ¿de acuerdo?" dijo Marcus suavemente.

Zoe apareció en la puerta detrás de él, con el rostro pálido y angustiado "Vi gente que llevaba armas y otras cosas hacia la cabaña ¿Van a sacarlos ahora?"

"Se supone que se mantendría alejada de las ventanas" dijo Marcus bruscamente.

"¡Esos son mis amigos allí!" Zoe se abrazó a sí misma "¿Crees que puedo sentarme aquí y pretender que nada está pasando?"

"Lo siento" dijo Marcus "Me tengo que ir. Sólo quédese en el interior de la casa. No queremos más heridos"

"No puedo soportar esto" gritó Zoe cuando Marcus desapareció. Se dejó caer contra la puerta "Voy a volverme loca nada más con la espera, sin hacer nada"

"Estoy contigo" las manos de Nicole temblaban mientras revisaba los viales de medicación "Preferiría estar allí con una pistola"

"Dios, yo también y ni siquiera sé por cual extremo sale la bala" Zoe se rió un poco alocado "Lo siento, sé que debería ser mejor en esto. He pasado a través de este tipo de cosas antes. Excepto Dios, ese hijo de puta tiene a Clarke. Y a Raven y a Waverly"

"Ellos los sacarán" susurró Nicole, el pánico que había logrado mantener a raya, mientras planificaba la atención de los heridos había regresado.

"¡Hey!" Zoe apretó los hombros de Nicole "Te ves terrible"

"Estoy…estoy bien"

Zoe la miró "No, no lo estás. Oh demonios, es Waverly ¿cierto?" Nicole asintió "Oh, cariño" Zoe la atrajo hacia sí "Lo podrido momento. No puedo ni siquiera preguntar por los detalles todavía"

"Más tarde" dijo Nicole, apoyando la mejilla en los hombros de Zoe y cerró los ojos. El consuelo se sentía de maravilla "Cuando ella está de vuelta, te lo diré todo"

"Más te vale" Zoe acarició el cabello de Nicole "Ella es tan sexy que hace que me duelan los ojos"

Nicole levantó la cabeza y sonrió temblorosamente "Harper es una de las mujeres más hermosas que he visto en mi vida"

El rostro de Zoe se suavizó "Lo es, ¿verdad? Nunca pensé que estaría tan locamente enamorada de nadie"

"Sé lo que quieres decir" murmuró Nicole "Yo sólo quiero que vuelva. Dios, yo sólo quiero que vuelva"

"Lleve el vehículo hacia abajo" dijo Harper en su micrófono.

Lexa se tensó cuando Harper transmitió las órdenes, posicionando los equipos de ataque. Junto a ella, la respiración rápida de Blake era interrumpida por bocanadas de aire helado "¿Estás bien?"

"Bien" Blake respondió lacónicamente.

"Tendremos cinco segundos como máximo. Según lo acordado" Harper había tomado la decisión y cuando se había trazado el plan, Lexa había estado de acuerdo. Había dado a Harper la iniciativa porque confiaba en ella y porque lo único que podía pensar era en el interior de la cabaña. No podía ser responsable de todo lo demás. Una vez, con todo en juego, tenía que ser un jugador y no el que se coloca detrás de las líneas que dirigen la acción "Te necesito justo en mi hombro cuando tomemos la puerta, Octavia"

"Estaré allí. Soy sólida. Jesús, ya quiero estar allí" Blake se movió en la nieve, con las manos inquietas en su rifle de asalto.

"Lo sé" Lexa apretó el hombro de Blake por debajo del borde de la camiseta que cubría su camiseta negro. Ninguna de ellas llevaba abrigos. Sus propias camisas estaba húmedas bajo su chaleco "Yo también"

Al amparo de la Suburban que avanzaba lentamente a través de la nieve por el camino empinado desde el aparcamiento, dos agentes con XM84 y granadas de humo se deslizaban junto a ella, fuera de la vista de la cabaña donde Jaha debía estar mirando por la ventana.

"Equipo Alfa, adelante" la voz de Harper llegó a través del radio de Lexa mientras el vehículo avanzaba hacia el lado opuesto de la posición de Lexa y Blake.

Lexa murmuró "Conmigo, Blake"

Y entonces, por fin, con la mente totalmente clara y todos los sentidos enfocados en una sola cosa, Lexa corrió hacia la cabaña y hacia Clarke.

Jaha subió la cortina a un lado y se asomó, gruñendo con aparente satisfacción. "Nuestro transporte ha llegado"

Clarke, en las rodillas de Raven, avanzó lentamente hacia adelante hasta que estuvo entre Jaha y las demás "No hay manera de que consiga que los cuatro entremos en ese vehículo. Ya le dije iré con usted solo deje aquí a Waverly y a Raven"

"Tú tienes que venir conmigo" dijo Jaha gratamente, como si estuviera discutiendo planes para el almuerzo "Serás la conductora" él levantó la automática "Tus amigas vienen también. De esa manera, puedo estar seguro de que no intentarás ser un héroe. Si intentas llevarnos contra un árbol, le dispararé a una de ellas. Earp es tu trabajo poner a la agente en ese vehículo. Si no puedes hacerlo, la mataré como a un animal herido. Muerte misericordiosa"

"Me tienes a mí" el rostro de Waverly se ensombreció por la ira "Además, yo quiero ir. Me debe el resto de la historia y esto es una primicia que no querría perderme. Un rehén adicional debería ser suficiente. Por el amor de Dios, déjela aquí"

"No es de extrañar que no dejamos que las mujeres sirvan en combate. Están demasiado ocupadas cuidándose la una a la otra para concentrarse en la lucha" Jaha señaló a la forma inconsciente de Raven "Ustedes dos pónganla sobre sus pies. Cuando salgamos, ella es toda tuya, Earp. Sra. Griffin ud será mi acompañante"

"Bien" dijo Clarke. Ella dejaría que le disparara antes de entrar en ese vehículo con él. Mientras más lejos estuviese de Lexa y los otros, menos posibilidades tendría.

El teléfono celular de Jaha sonó y él sonrió "Ensilla" Clarke se enderezó y se centró en sí misma. La puerta de entrada estaba a cinco metros a su derecha. Jaha la puso de frente al otro lado, justo fuera de su rango de patada. Tenía que esperar que no le disparara en el instante en que se lanzara, porque necesitaba ese paso extra para llegar a él. Jaha sacó su celular de su bolsillo y lo abrió "¿Sí?"

Clarke estaba en el aire cuando la ventana de enfrente había sido destrozada y la cabaña se balanceó con una enorme explosión acompañada de un destello de luces blancas y brillantes. Su pierna conectó con algo duro, pero su mente estaba demasiado revuelta para determinar lo que era. Oyó disparos, o tal vez era sólo el eco de aquella primera explosión que resonaba en sus oídos traumatizados. El dolor atravesó el lado derecho de su rostro y cuello y de repente no pudo respirar. Cegada, mareada y con los pulmones en llamas, Clarke arqueó la espalda, ignorando el peso aplastante en su cuello y empuje los brazos detrás de ella. Entonces, se puso de rodillas y tiró con todas sus fuerzas.

"¡Jaha!" gritó Lexa, buscando en la cabina, su rifle a la altura del hombro, frenéticamente barriendo el espacio. Los agentes entraban a través de la puerta posterior y el aire explotó con gritos. Giró, con el dedo apretado en el gatillo mientras su corazón se detenía. Jaha tenía a Clarke agarrada por la espalda, un brazo fornido la sujetaba por el cuello y levantó su arma hacia su sien. Lexa gritó "¡No!"

Y entonces, en uno de los más bellos movimientos que jamás hubiese visto, Clarke se dejó caer en un pase de hombro hacia adelante, catapultando a Jaha sobre su cabeza y hacia el suelo delante de ella. Con una acción nacida del instinto y años de entrenamiento, Clarke agarró su cabeza con ambas manos y en una rápida y fluida rotación del torso, le rompió el cuello.