CAPITULO VEINTICINCO: ¿Doctor Quién?

Harry se despertó y por un momento se desorientó. Mirando su extraño alrededor, le tomó un momento recordar el salir a tropezones del bar con el Profesor la noche anterior.

—Debió de haberme encontrado una habitación de hotel —Harry se encogió de hombros y mientras, abrió la cortina para mirar por la ventana—. O no… —Harry observo con sorpresa pasar volando un jet de pasajeros—, dónde demonios estoy ahora.

Vistiéndose rápidamente, Harry salió de su habitación hacia un pasillo.

—Hola —Henchgirl le saludó alegre—. ¿Le gustaría desayunar algo o quiere algo para curar su resaca?

—Desayuno, por favor —Harry asintió—. Y no tengo una resaca esta mañana.

—Muy bien —Henchgirl sonrió muy alegre—. ¿Qué le gustaría?

—Lo que sea está bien —Harry sonrió— o podría cocinar yo si no es mucho problema.

—¿Puede cocinar? —Henchgirl sonrió— ¿Dónde aprendió?

—No tuve la mejor de las infancias —Harry se encogió de hombros—, pero una de las buenas cosas que resultó de ella es mi habilidad para cocinar.

—Okey —Henchgirl se encogió de hombros—. Aquí tiene.

—Wow —Harry tomó un tenedor y comenzó a comer—. Eso fue rápido.

—Cocinar es como preparar pociones —Henchgirl sonrió—. Después de un tiempo comienzas a aprender trucos que lo hacen más fácil… también ayuda que soy una bruja y puedo usar magia para que las cosas sean más rápidas.

—Supongo que eso tiene sentido —Harry asintió—. ¿No tendrá usted algún libro sobre encantamientos domésticos que me podría ayudar con cocinar, o sí?

—Conmigo no —Henchgirl sacudió su cabeza—, pero trataré de encontrar algunos.

—No se moleste —Harry sonrió—. Ya podré encontrar algo cuando toquemos tierra.

—Okey —la actitud alegre de Henchgirl regresó.

—¿No ha visto mi reloj? —Harry se sobó la muñeca— No lo pude encontrar cuando me levanté.

—Bueno —Henchgirl se mordió el labio inferior—. Quizás debería de hablar sobre eso con el Profesor.

—Le preguntaré entonces —Harry se paró—. ¿Necesita ayuda con los platos?

En respuesta, Henchgirl agitó su varita y causó que desaparecieran los platos. —Nop.

—Muy bien —Harry se rió—. Iré a hablar con el Profesor entonces.

—Adiós.

Harry caminó por el pasillo y hacia una puerta que Henchgirl le había indicado.

—¿Ha visto mi reloj? —Harry parpadeó para quitarse el sueño de los ojos— Puedo jurar que lo puse en mi mesita de noche.

— ¿Qué? —el Profesor levantó la mirada— Oh, cierto. Está en esa caja, y en esa caja de por allá y algo de él está en la mesa detrás de usted.

—¿Qué? —Harry miró con conmoción las pequeñas partes— ¿Por qué desarmó mi reloj?

—Henchgirl y yo queríamos ver cómo funcionaba —el Profesor sacudió su cabeza—, y desde el principio vimos varias cosas que se podrían mejorar.

—Ellos dijeron que era indestructible cuando lo compré —Harry seguía mirando las partes con sorpresa—. Ellos dijeron que sobreviviría cualquier cosa.

—Sí —el Profesor asintió—. Henchgirl está hablando por flu con ellos sobre falsos anuncios.

—¿Qué se supone que use ahora? —la sorpresa de Harry superaba su enojo.

—Henchgirl y yo le construimos un nuevo reloj —el Profesor le enseñó un reloj que tenía una gran semejanza con su viejo reloj.

—Gracias —Harry se lo probó—. ¿Cuánto tiempo falta para que lleguemos a Egipto?

—Unas pocas horas —el Profesor se encogió de hombros— ¿Por qué?

—Me preocupa que no tenga el suficiente tiempo para hacer todas las cosas que quería hacer en mis vacaciones.

—Tiene suficiente tiempo —el Profesor sonrió, señalando el nuevo reloj de Harry.

—¿Por qué? —Harry tuvo que suprimir la repentina urgencia de aventarse por la ventana más cercana.

—Porque le he agregado unas cuantas características para darle tiempo extra —el Profesor sonrió—. Gire el perno en el costado y el tiempo se detiene, gírelo en dirección a las manecillas e irá hacia adelante a una velocidad acelerada.

—¿Por qué habría de querer de ir hacia adelante? —Harry odiaba preguntar, pero sabía que la pregunta le atormentaría si no lo hacía.

—Es para poder pasar las aburridas juntas más rápido —el Profesor asintió—. Es la única manera en que logró sobrevivir todas esas demandas judiciales.

—¿Qué demandas…? —Harry se mordió la lengua, en verdad no quería saber—. Lo que quiero decir es, ¿qué otras características le han puesto al reloj?

—Oh, no mucho —el Profesor se encogió de hombros—, si gira el perno contra reloj entonces va hacia atrás.

—¿No cree que es un poco peligroso estar jugando con el tiempo y el espacio? —Harry preguntó— ¿Y no cree que es un poco irresponsable el hacerlo sólo para que yo tenga más tiempo para vacacionar?

—El peligro le agrega sabor a la vida —el Profesor respondió—. Y para responder a su otra pregunta, no creo que sea irresponsable. Si quiere escuchar sobre irresponsabilidad entonces déjeme decirle sobre aquella vez que Hogwarts le permitió a uno de sus estudiantes el jugar con el espacio tiempo para poder ir a más clases.

—No importa —Harry sonrió débilmente—. Quito mis objeciones.

—Pensé que lo haría –el Profesor asintió—. El reloj tiene otras varias características, y me he tomado la libertad de imprimirle una pequeña guía para usted.

—Gracias —Harry tomó el libreto—. ¿Ha tenido oportunidad de terminar esa armadura que le pedí?

—Claro que sí —el Profesor asintió—. Acabo de terminar.

—¿Puedo verla? —Harry se estaba acostumbrando a la manera rara de su amigo de ver el mundo.

—Por supuesto –el hombre asintió mientras sacaba un traje brillante negro—. Se usa bajo sus ropas como una segunda piel. Su característica principal es que está hechizado para que este a una temperatura contante y cómoda, para mantenerle limpio sin que se bañe, se endurece cuando es sujeto a impacto, es a prueba de perforaciones, y también le provee con algo de protección contra hechizos.

—Wow —Harry estaba impresionado—. ¿Algo más?

—Unas cosas más —el Profesor asintió—. Por ejemplo, si la usa, usted no puede ser detectado por la mayoría de los detectores mágicos, y logré hacer que se reparara sola… ya sabe, nada especial.

—Gracias –Harry miró al traje—. Si me necesita, voy a estar en mi cabina leyendo.

—No olvide la guía del usuario del traje —el Profesor le aventó a Harry otro libro—. Dudo mucho que logre averiguar cómo ponérselo y quitárselo sin él.

—Gracias —Harry tomó el otro librito y salió de la habitación.

—Hola —Henchgirl le sonrió a Harry cuando salió del cuarto—. Sólo quería agradecerle.

—¿Por qué?

—Por recomendarme —Henchgirl sonrió—. La gente nunca ha tomado en serio mi método de pociones, siempre han pensado que las arruinaré.

—No hay problema —Harry sonrió—. Conozco a dos personas que son realmente buenas haciendo pociones, una de ellas en un imbécil grasiento que tiene la madurez de un niño de dos años enojado y el otro es usted.

—Eso realmente me hace sentirme mejor sobre mi misma —Hechgirl sonrió satisfecha.

—Quizás debí de haberme detenido después del no hay problema —Harry se rio—. Me alegra haber sido de ayuda.

—Si hay alguna poción que pueda hacer por usted sólo dígame ¿de acuerdo?

—Y si usted necesita algún ingrediente, sólo pregúnteme —Harry asintió— o cualquier libro.

—¿Libros? —Henchgirl se animó.

—Sí —Harry asintió—. Tengo unos cuantos de ellos, acabo de recolectar uno sobre magia climática de un extraño viejo ayer por la noche.

—¿Puedo verlos?

—Seguro —Harry asintió—. Sólo le daré mi mochila y puede sacar el que necesite.

—Oh, gracias —la sonrisa de Henchgirl amenazaba con partir su cara en dos.

—Ni lo mencione —Harry se encogió de hombros—. Para eso son los amigos.


—Profesor —Henchgirl se apresuró hacia el laboratorio—. Mire esto.

—¿Qué es? —el pequeño hombre miró hacia a su asistente— ¿No puedes ver que estoy en medio de algo?

—¿Un juego de solitario? —Henchgirl respondió sarcástica— Oh, qué importante.

—Estoy ocupado con temas que están más allá de tu humilde comprensión –el Profesor respondió con aire de suficiencia—. Así que vete.

—Bien —Henchgirl se estaba divirtiendo—. Entones, ¿supongo que no quiere ver estos libros llenos con encantamientos raros e interesantes que el Señor Black me prestó?

—¿QUÉ? —el Profesor se giró, ignorando su juego de cartas— Demando que me los muestres.

—No.

—Muéstrame.

—No.

—Muéstrame.

—No.

—Muéstrame.

—No.

—Muéstrame.

—No.

—¿Por favor?

—Muy bien —Henchgirl asintió—. El mejor tiene que ser el de Magia del clima, es mucho más avanzado que cualquiera que haya visto en el tema.

—Mira esto —el Profesor levantó otro libro—. No puedo creer que el tenga algo como esto.

—No puedes leer eso ¿o sí? —Henchgirl revisó la cubierta— ¿Qué lengua es de todos modos?

—No lo sé —el Profesor admitió—, pero mira los diagramas, deben de ser protecciones de algún tipo.

—Es verdad —Henchgirl asintió—. Creo que esta puede ser mejorada por un cambio en el ángulo de tres grados.

—Yo iba a decir dos y medio —el Profesor asintió—, pero tienes un punto allí.

—Entonces —Henchgirl miró el laboratorio—. ¿Por qué no ves si el Señor Black nos prestaría sus lentes?

—Me sirve eso —Henchgirl asintió—. Vayamos.

Los dos se apresuraron por el pasillo y comenzaron a tocar frenéticamente en la puerta de Harry.

—¿Sí? —Harry parpadeó frente a sus amigos— ¿Qué necesitan?

—¿Nos preguntábamos si podría prestarnos sus lentes? —el Profesor sonrió inocente.

—¿Por qué? —Harry se volvió sospechoso de repente ante la sonrisa inocente del Profesor.

—Queremos estudiar los encantamientos y ver si podemos replicarlos —Henchgirl se encogió de hombros—. Necesitamos algo para traducir los libros que nos prestó.

—Oh —Harry asintió—. Supongo que sí, solo regrésenmelos.

—Así será —el Profesor extendió su mano.

—¿Qué pasa? —Henchgirl preguntó al ver la mirada extraña en el rostro de Harry.

—¿Puedo ver? —Harry miró a su alrededor con sorpresa—. No estoy usando mis lentes… ¿pero puedo ver?

—Hmmm —el Profesor frunció el ceño—. Esta es más el área de Henchgirl.

—Lo investigaremos después —Henchgirl se encogió de hombros—. Venga, vámonos.

—No olviden traerlos de vuelta cuando hayan terminado –Harry les dijo—. Los necesito para leer lenguas que no sean inglés.

—Así será —el Profesor dijo sobre su hombro.

—Hasta luego —Henchgirl también habló.

—Gracias —Harry observó a sus dos amigos irse y sacudió su cabeza en asombro.


—¿Señor Black? —el toque de Henchgirl en la puerta despertó a Harry de su siesta.

—¿Qué sucede? —Harry se dirigió la puerta.

—Aquí están sus lentes —Henchgirl pasó el objeto de vuelta—. Y estaremos en Alejandría en unos minutos.

—Gracias —Harry los aceptó—. ¿Pudieron averiguar el hechizo?

—Sí —Henchgirl asintió—, y pudimos encantar un pedazo grande de vidrio con el mismo encantamiento traductor.

—Bien —Harry bostezó—. ¿Qué estamos haciendo en Alejandría?

—Visitamos la biblioteca —Henchgirl respondió—. Se supone que hay varios diseños viejos de máquinas.

—¿Qué tan viejos? —Harry preguntó curioso.

—Lo suficientemente viejos para que el idioma original en algunos de ellos sea Griego Clásico —Henchgirl sonrió—. No puedo esperar para poder mirarlos.

—No me di cuenta —Harry sonrió—. Gracias por decirme.

—No hay problema —Henchgirl asintió—Gracias por prestarnos esos libros, han sido de mucha ayuda.

—¿De qué manera? —Harry bostezó de nuevo.

—Bueno —Henchgirl se tomó un momento para pensar la pregunta—. El que más ha sido de ayuda es el de magia del clima. Ayudo un poco en lo de volar el Zepelín, podemos preveerle vientos, o ayudarnos a protegernos del mal clima, o…

—¿Oh? —Harry preguntó nervioso.

—O Podemos usarlo para hacer una nube que nos oculte de los muggles —Henchgirl sonrió nerviosa—. Ya no más reportes de OVNIs, también podemos hacer que aparezca un banco de niebla cuando lleguemos.

—OVNIs… —Harry se mordió la lengua— ¿por qué queremos niebla cuando lleguemos?

—Porque es genial —Henchgirl asintió satisfecha—. Esa fue mi idea.

—Muy… bien —Harry respiró profundamente—. ¿Hay algún lugar donde deba de estar o desde donde pueda ver el aterrizaje?

—Seguro —Henchgirl asintió—. Sígame.

Henchgirl llevó a Harry hacia el puente y ambos observaron maravillados como la ciudad se acercaba.

—¿Hermoso, no? —Henchgirl susurró— La vista desde tan alto.

—Sí —Harry asintió—, lo es, aunque estoy preocupado por una cosa.

—¿Qué sería? —Henchgirl susurró.

—El hecho de que el Profesor esté navegando esta cosa —Harry respondió.

Henchgirl miró sobre su hombro al Profesor girar erráticamente la enorme rueda estereotipo de timón.

—Oh —Henchgirl asintió—. No se preocupe por eso, pusimos el autopiloto del Zepelín antes de que comenzáramos a acercarnos.

—¿Entonces por qué sigue timoneando?

—Dijo que no tiene sentido tener un zepelín si no puede jugar con él y pretender que eres el capitán —Henchgirl se encogió de hombros—. Sólo me fastidia que lo esté acaparando y no me deje divertirme también.

—Ya … veo —Harry levantó una ceja—. Bueno, si no hay peligro de que muramos en un horrible accidente, entonces no veo la razón de preocuparme de ello.

—Ese es el espíritu —Henchgirl asintió.

—Ya hemos llegado a nuestro destino —el Profesor anunció—. ¿Deberíamos de bajar?

—¿No vamos a aterrizar? —Harry frunció el ceño.

—Nop —Henchgirl sonrió—. Tenemos un nuevo invento que queremos probar.

—¿Qué nuevo invento? —Harry se recordó a si mismo que no se había visto terriblemente lastimado por alguno de sus inventos anteriores.

—Es un sistema de transporte estacionario —el Profesor sonrió—. Mientras que el zepelín permanezca estacionario, nuestro sistema puede dejarnos sobre tierra y subirnos sin ningún problema.

—¿Y si el Zepelín se mueve? —Harry preguntó— El viento lo moverá un poco al menos.

—Yo no me preocuparía por el viento —el Profesor agitó su mano para desechar la objeción de Harry.

—Entonces ¿qué sucede si alguien se transporta para acá? —Harry parpadeó— ¿No podrían hacer algo así?

—Tenemos escudos para prevenir eso —el Profesor sonrió—. Se activarán en cuanto nos vayamos.

—Esto puede que suene como una pregunta estúpida —Harry se lamió los labios—, pero ¿su nuevo sistema es capaz de atravesar escudos?

—No —Henchgirl sacudió su cabeza—. No estos escudos, nada puede atravesarlos.

—Entonces —Harry frunció el ceño más, en confusión—, si el sistema de transporte no puede atravesar escudos ¿cómo vamos a regresar al zepelín?

—Nosotros… —el Profesor y Henchgirl se miraron—. Supongo que no lo hacemos.

—Ya veo —Harry asintió—. ¿No sería mejor que alguien se quede en la nave para que pueda activar o desactivar los escudos para que la gente se pueda transportar aquí?

—Supongo —Henchgirl asintió—. Yo no.

—Demonios —el Profesor frunció el ceño—. Espero que regreses y me dejes pasar mi tiempo en la biblioteca pronto, Henchgirl.

—Y yo me tomaré mi turno vigilando el Zepelín después de eso —Harry asintió—. Es sólo justo que compartamos la responsabilidad.

—Muy bien —Henchgirl asintió—. Venga, le mostraré como bajar.

—Muy bien —Harry asintió—. Vamos.

Henchgirl guió a Harry por el pasillo hacia una habitación pequeña con un gran círculo plateado incrustado en el piso.

—Esta es la Habitación de Transferencia de Translación —Henchgirl sonrió orgullosa— o PortTrans.

—¿Cómo funciona? —Harry observó el extraño aparato.

—Es similar a un Traslador —Henchgirl comenzó su discursos—. Lo que hace es convertir un pequeño objeto en su persona en un traslador de corto alcance, luego activa el traslador y lo envía directamente abajo hacia un área segura para aterrizaje.

—¿Cómo nos regresa acá arriba? —Harry parpadeó.

—Activa remotamente el Traslador que le llevó abajo, para traerle de vuelta —Henchgirl respondió—. Uno de los inconvenientes es que necesita una área estática de llegada, no se puede transportar mientras el zepelín se esté moviendo, y el hecho de que el área de alcance es muy limitada.

—Interesante —Harry asintió—. ¿Qué es lo que transforma en un Traslador?

—Lo que sea que quiera —Henchgirl sonrió—. No me sorprendería si pudiera hacer uno de su cabello, aunque no hemos experimentado con ello.

—¿El cabello?

—Es una sustancia no viva que siempre tienes contigo —Henchgirl se encogió de hombros—. Como dije, no lo hemos intentado aún.

—¿Qué debería de usar como mi Traslador? —Harry sonrió— ¿Y cómo le hago para que me regrese?

—¿Tiene su Zippo consigo? —Henchgirl parpadeó— Porque eso sería perfecto.

—Sí —Harry asintió—. Lo tengo.

—Bien —Henchgirl asintió—. Diseñamos nuestro sistema para que los dos objetos funcionen juntos, y así evitar una activación accidental.

—Okey —Harry sacó su Zippo—. ¿Cómo funciona?

—Para regresar —Henchgirl sacó su propio Zippo—. Abra la conexión portable de flu y diga la frase de activación.

—¿Cuál es?

—Lo que sea que quiera —Henchgirl se encogió de hombros—. ¿Qué le gustaría que fuera?

—¿Qué tal… —Harry sonrió— subiendo?

—Okey —Henchgirl se encogió de hombros—. Recuérdeme mostrárselo a usted y al Profesor, creo que encontraran algunas buenas ideas en ese show.

—¿Show? —Henchgirl se encogió de hombros— Sólo entre en el círculo y estaremos en camino.

—¿Ahora qué? —Harry miró alrededor— ¿Tenemos que decir una frase para activarla?

—Sólo un segundo —Henchgirl pasó varios segundos moviendo los controles—. No la diga hasta que esté en el círculo, la frase de activación es "bajando" ¿de acuerdo?

—Okey —Harry asintió y espero hasta que su amiga estuvo parada junto a él—. Bajando.

El transporte se sentía casi igual a un traslador normal, la única diferencia siendo que la sensación de jalón era en la panta de sus pies en lugar de detrás del ombligo.

Los dos aparecieron enfrente de una enorme fuente ornamentada en un patio.

—Bien —Henchgirl miró a su alrededor—. Aquí estamos.

—¿Dónde es aquí? —Harry preguntó con una sonrisa confundida.

—La Biblioteca de Alejandría —Henchgirl respondió.

—¿No se quemó hace miles de años? —Harry frunció el ceño mientras su mente recordaba esas lecciones de la escuela primaria.

—La han escondido para evitar que la destruyeran y supongo que no se han molestado en deshacer eso.

—Oh —Harry parpadeó—. Supongo que tiene sentido.

—Venga —Henchgirl estaba demasiado hiperactiva—. No puedo esperar a comenzar a leer sobre todos estos aparatos antiguos.

—Muy bien —Harry siguió a su alegre amiga.

Dos puestas enormes marcaban la entrada a la librería y después de pasarlas, los dos amigos se encontraron bajo un domo gigante.

—Bienvenidos a la biblioteca —un viejo con una túnica sombría les sonrió—. ¿Hay algo con que pueda ayudarles?

—¿Dónde estás los textos de ingeniería? —la sonrisa de Henchgirl se agrandó aun más— ¿Y los textos de pociones?

—Están por ahí, en el ala este —el viejo indico con una mano hacia esa dirección—. Están claramente marcados.

—Gracias —Henchgirl sonrió—. Lo veo en el área de lectura, Señor Black.

—Muy bien.

—¿Puedo ayudarle a encontrar algo? —el hombre se giro hacia Harry.

—Quizás hechizos de combate —Harry se encogió de hombros—. Cualquier cosa que sea útil de saber.

—Creo que tengo una idea de que es lo que está buscando —el hombre asintió—. Acompáñeme.


—Hola, amigo mío —el Profesor caminó hacia la mesa que Harry estaba ocupando—. ¿Ha encontrado algo interesante?

—Un par de hechizos que pueden ser útiles —Harry asintió—, y un poco de magia medica.

—Excelente —el profesor sonrió—. Henchgirl mencionó que encontró varios escritos de ingeniería antigua. ¿Sabe usted dónde están?

—Los tengo justo aquí —Harry indicó una pila a su izquierda—. Pensé que le gustaría verlos así que me aseguré de que no los pusieran de vuelta en los libreros.

—Gracias —el Profesor le ofreció una sonrisa amplia—. ¿Tuvo oportunidad de revisarlos?

—Les di una ojeada rápida —Harry asintió—. No entendí mucho pero fue interesante aprender como hacían las cosas hace mucho tiempo, por los textos.

—Así es —el Profesor estuvo de acuerdo.

—¿Tuvo oportunidad de hacer algo mientras estuvo en el zepelín? —Harry sonrió.

—Sí, logré completar mi más reciente invento —el Profesor le enseñó un pequeño aparato—. Lo llamo el Hex-Quarter.

—Muy… bien —Harry observó el pequeño objeto que tenía un vago parecido a una cigarrera plateada—. ¿Qué es lo que hace?

—¿Recuerda cuando le pidió a Henchgirl que comenzara a trabajar en un aparato que detectara venenos? —el Profesor le preguntó con una sonrisa maniática.

—Sí —Harry asintió.

—Bueno, lo hemos hecho —el Profesor sonrió—. También hemos agregado otras características varias, puede detectar escudos, tiene varios encantamientos forenses, otros de diagnostico, una base de datos de plantas y animales, y mucho, mucho más.

—Wow —Harry estaba impresionado—. ¿Cómo se usa?

—Bien —el Profesor sostuvo el aparato—. Sólo lo abre y le dice que es lo que quiere buscar… Lo voy a usar para los hechizos de diagnostico y detección de pociones y…

—¿Qué?

—¿Estaba usted consciente de que su sangre es una de las sustancias más venenosas conocidas? —los ojos del Profesor se abrieron aún más— ¿Y que tiene saliva de hombre lobo y sangre de vampiro en su sistema?

—Hmmm —Harry asintió—. No estoy seguro de lo del veneno, pero no me preocuparía por lo del hombre lobo y el vampiro, ya se han encargado de eso.

—Yo… entiendo —el Profesor miró de nuevo lo que aparecía—. Hay… yo… hmmm.

—¿Disculpe? —una mujer bonita se les acercó y les sonrió a los dos.

—¿Sí? — Harry levantó la mirada.

—Hola —la mujer sonrió—. No pude evitar escuchar su conversación… ¿podría hablar con usted por un segundo?

—Si gusta —Harry se encogió de hombros.

—Soy la Doctora —la mujer sonrió.

—¿Who?

—No tenemos relación alguna —la Doctora sonrió—. Me estaba preguntando ¿si podría echarle un vistazo a su sangre? Si la mitad de las cosas que su amigo dijo son verdad, entonces… entonces pienso que podría aprender lo suficiente para comprar mi regreso a la sociedad de educados.

—¿Qué quiere decir con eso? —Harry frunció el ceño.

—Me gradué dentro de los diez mejores de mi escuela —la mujer suspiró—, y decidí convertirme en medi bruja, me gradué casi como la mejor también.

—Entonces —Harry se encogió de hombros—, no veo ningún problema hasta ahora.

—El problema es que quiero ser la mejor medi bruja que pueda ser —el mujer se rio amargamente—. Así que decidí estudiar técnicas muggles, eso fue un poco más difícil. Pero fui inteligente, y doce años después era una Doctora con un par de especializaciones.

—Sigo sin ver algún problema —Harry parpadeó.

—El problema es que una princesa sangre pura como yo no debería de saber mucho sobre muggles —frunció el ceño—. Nadie me deja atenderle porque les preocupa irse a contaminar por las técnicas muggles, lo que es peor es que ni siquiera puedo trabajar en el mundo muggle.

—¿Por qué no?

—Siendo una sangre pura significa que no tengo un historial que soporte el tipo de investigaciones que la mayoría de los hospitales ha desarrollado para someter a sus doctores.

—Así que usted está aquí —Harry asintió.

—Viviendo del dinero de papi y haciendo investigaciones —la mujer asintió—. Esperando encontrar algo que me deje hacer mi camino hacia un trabajo donde pueda practicar mis habilidades.

—¿Qué es lo que quiere conmigo? —Harry decidió ir al grano.

—Su amigo dijo que ha sido mordido por un Vampiro y un Hombre Lobo —los ojos de la Doctora se iluminaron—. También dijo que su sangre era veneno y usted dijo que no se preocupara por eso.

—Dije que no se preocupara por lo del vampiro y el hombre lobo —Harry le corrigió—. No estoy seguro sobre lo del veneno.

—Pienso que puedo hacer un descubrimiento medico si me dejara estudiar su sangre y su cuerpo —la Doctora estaba un paso de ponerse de rodillas y rogar—. Haré lo que sea.

—¿Cuánto tiempo necesita? —Harry sonrió—. No tengo mucho tiempo y el que tengo se va a gastar viajando.

—Iré con usted —la Doctora respondió—. Pagaré mis gastos, haré lo que sea.

—Muy bien —Harry asintió—. Si mis compañeros no tienen objeciones entonces puede acompañarnos Srta…

—Sólo llámeme Doctora —la mujer sonrió—. Usted ya tienen un Profesor y una Henchgirl, ¿por qué no dejar que su colección crezca, Señor?

—Black —Harry sonrió.

—Ya veo —la Doctora se rio tontamente—. Gracias por aceptarme.


Humm pasó mucho tiempo desde la utlima actualización :P Digamos que me quedé dormida y ahí lo dejamos. Dejenme expliarles lo del título de este capítulo. En Inglés dice Doctor Who, si ecuerdan aquel show de la BBC? Bueno, ahí se basa toda la broma de la Doctora.

Un montón de gracias por sus lecturas y comentarios :D Me alegran los días, y un especial Gracias a mi beta fenisplateado por todo su trabajo que sé que no es fácil.