Esto… Hola.
Apenas tengo sangre en la cara para explicar mi extraño comportamiento.
La verdad es que tuve un mes muy agitado y ciertos hechos de mi vida personal me encendieron los nervios, tomar las decisiones con la cabeza caliente no es aconsejable (se los digo yo) había subido una historia donde explicaba mi situación y como una reacción en cadena me mandaron sus reviews de apoyo y condolencias, cuando se me enfrió la razón me di cuenta de que había escrito sin pensar así que borré esa última subida.
Después de hacerlo dos veces seguramente que he perdido la credibilidad de mis lectores, aun así creo que la mejor forma de disculparme es volviendo a subir la serie todos aman :) Perdón de nuevo por esa puesta en escena, ahora me lo tomaré todo con calma que la vida no es para andar apurados, ahora lo sé. Y además que obviamente extraño sus risas y felicitaciones XD (Sobre todo las nuevas que ando recibiendo de Wattpad)
Bueno, sin ponerme mas meloso de la cuenta les traigo de regreso la serie que tanto aman! :D
Disfruténla!.
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Con un nuevo show de su programa favorito:
"PREGUNTALE AL MESTIZO!"
Donde USTED! pregunta... y ELLOS! responden.
Y con ustedes… Él se reíra de ti, y no podrás hacer nada al respecto! xD
¡EL DIOS DE LA RISA: MOMO!
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La cámara hace una pasada en semicírculo por el estudio mostrando a todos en el set y luego regresa a la mesa del presentador.
─SALUDOS! PÚBLICO DIVINO!─ Exclamó con jolgorio. ─ESTA NOCHE TENEMOS EL PROGRAMA ESPECIAL DE LOS REYES… A POCO NO!─
Los dioses se vieron las casas entre sí.
─Reyes?─
Al parecer el concepto no entraba en sus cabezas, sus hijos por su lado sabían de qué se trataba pero también sabían que en el campamento no celebraban mucho las fiestas mortales.
Pero ellos no estaban en el campamento en este momento…
─HMPH REYES… no son mas que un montón de tradiciones burdas!─ Dijo… Zeus?.
Cuando los chicos se percataron, ya fue demasiado tarde.
─Oigan, ven lo mismo que yo?─ Leo señalo al público, más concretamente a los dioses.
Ósea, estaban los doce. Pero a la vez no eran ellos.
─Aaah recuerdo cuando viajaron por el desierto de Nazareth…─ dijo… Hermes?.
─¿Pero que les pasa?─ Travis preguntó desde su asiento entre los invitados.
Su padre no parecía ser él mismo.
Jasón trago saliva.
─Oh-oh─
Percy y los demás le miraron, la misma expresión perpleja se reflejaba en Hazel y Frank.
─No puede ser─ Frank añadió.
─Esto se pondrá feo─ Hazel advirtió.
Los campistas de camiseta naranja de pronto se sintieron sumamente incómodos, como si el aire o el ambiente a su alrededor se hubiera puesto agresivo de repente. Como si fueran a quedar desintegrados en cualquier instante, una pequeña opresión en sus pechos recorrió a través como la ola en un partida de fútbol.
─Oigan, ¿dónde estamos?─ La poderosa y omnipotente voz de Júpiter Optimus Maximus exigió una explicación.
Los dioses griegos se habían cambiado a sus formas romanas en el instante que Momo soltó la palabra "Reyes" al aire.
─Tengo un mal presentimiento─ Annabeth sentenció cuando enfocó la vista a un trono en particular.
Una mujer vistiendo unos vaqueros gastados, una blusa de franela roja a cuadros con un par de botones desabrochados. Traía los pies encima del respaldo del trono del dios que tenía debajo como un posapiernas enseñando unas botas de excursión cafes desabrochadas, había una mochila descolgada y reposada en una de las patadas del trono, abierta y vacía.
La diosa lucía como si hubiese vuelta de un laaaargo viaje.
─Aaah, pero si hay esta mi hijita!─ sonrió de la forma más ancha posible.
Annabeth sintió un escalofrío bajarle por la espina, esa misma diosa que hace un año se la encontró en la estación Grand Central de malhumor quien le había entregado una estúpida moneda que volvió su vida un infierno por unos días ahora parecía bastante relajada, como si el haber recuperado esa estatua la hubiese puesto de buen humor.
─Esa es Minerva?!─ Percy preguntó abobado. ─Pensé que habías dicho que se había vuelto una cabeza de…─
Annabeth rápidamente tapó la boca de su novio nerviosa. Por desgracia este acto llamó la atención de otro dios al que Percy giró la vista de inmediato.
Un viejo de alrededor de 60 años, con pelo canoso y barba hirsuta, ambos desaliñados. Llevaba un gorro de pesca verde alga al igual que el largo impermeable desabrochado y hecho girones en las puntas, las mangas y el cuello que lo cubría totalmente, su piel morena estaba sucia con algo que parecía grasa de carnadas marinas y hollín como si hubiera navegado en un barco de vapor antiguo. Miraba a todos lados como si se sintiera incomodo estando en tierra firme, sus ojos verdes marinos del mismo color que el moho que cubre los naufragios debajo del mar rebotaban en sus cuencas mirando frenéticamente a su alrededor como si le fuera a dar un ataque de histeria.
Entonces vio como Annabeth tocaba a Percy.
─¿Huh? ¡QUÉ SIGNIFICA ESO!─
Todos le vieron como si hubiera dicho una locura.
─¡QUIÉN ES ESA CHICA MUCHACHO!─
─Oh mierda…─pensó Percy.
Otro dios, más bien diosa, habló.
─Me parece que es su novia querido─ la mujer increíblemente hermosa con rizos color chocolate y oscuros ojos que brillaban juguetonamente, pasando de verde a azul a ámbar. Ella estaba vestida como una belleza sureña: su vestido tenía un corpiño escotado de seda rosa y una falda de aro de tres niveles con encaje festoneado blanco, y llevaba guantes de seda blancos largas.
Celebró su comentario oscilando un abanico blanco y rosa en su pecho con una elegante risita.
─V-venus?─ Hazel como la anterior vez se sintió perpleja ante la abrumadora (o mas bien hermosa?) presencia de la diosa del amor.
─Mamá…?─ Piper por su parte intuyó una larga, pero larga noche con su presencia (y más en su apariencia romana).
Katie Gardiner observó bien a la diosa del amor y se reflejó así misma en ella, como una mujer de belleza y juventud realzadas, con una piel sedosa y brillante como si se hubiera aplicado miles de cremas humectantes de todos los ingredientes de la naturaleza, una cabellera larga y ondulada como la de Annabeth (la cual siempre envidio) además de un aroma de frutas primaverales encantador.
─Los dioses cambiaron a sus formas romanas!─ exclamó.
Volteó la vista para ver a Travis y noto que babea al ver a Venus.
─OYE!─ le gritó.
El hijo de Hermes despertó del trance y sacudió la cabeza soltando una carcajada nerviosa para disimular su momento de vergüenza total.
Katie recordó lo que Percy le había dicho sobre su encuentro con Afrodita y pensó por un momento si Travis llegó a verla a ella en su reflejo.
─No es lo que hubiera elegido para ti querida, pero es tu decisión…─ la voz de otra diosa llamó la atención de Ambos.
Una diosa alta, esbelta y exuberante con un elegante sombrero de paja de jardinera, overol azul con guantes de jardinería rosados adornados con estampas de pétalos, debajo del overol llevaba una blusa sin mangas blancas ceñida que hacía resaltar aún más su "exuberancia" y unas botas de trabajo de goma negra con suelas verdes.
─Se ve mono el muchacho, pero no olvides que es hijo de "tú-sabes-quien"─ Ceres dijo como si Travis fuera Voldemort o algo así. ─Así que siempre ten guardados tus ahorros bajo 100 llaves!─
Otro dios le lanzó una mirada severa desde el otro extremo de los tronos en el suyo propio.
Este llevaba un suéter beige desajustado de los hombros sobre una camisa de oficinista desarreglada y una corbata mal anudada. Una tablero de datos colgaba de su cuello mediante una tira de goma de esas que usan para doblar los billetes en el banco, además de que pasaba su dedo en una Tablet de 10 pulgadas de manera nerviosa y estrepita como si lo que estuviera viendo no le gustara para nada, tenía la típica apariencia de un oficinista nervioso y descuidado.
─ ¡Oye me he portado bien este último milenio! Solo trabajo y trabajo todo el día y… OH DIABLOS! ESE ENVIÓ DEBÍA IR AL ELYSIUM! ─ Exclamo asustado mientras pasaba con velocidad el dedo en la pantalla sudando frió. ─NO NO NO! EL REMITENTE DEBE SER PARA ANDROMEDA EN EL ELYSIUM!─
Mercurio rápidamente se olvidó del comentario de su colega diosa y volvió a centrarse en su pantalla.
─ ¿Cómo es posible que se equivoque en un simple envió?─ Preguntó Nico.
─Mercurio deriva de Mercurial que también significa "erróneo" "inestable" algo errático─ Explico Jasón. ─Quizás sea por eso─
─Papá?─ Travis y Connor observaron con miedo a su padre romano inmerso en el padre como si lo no reconocieran.
─Y QUIÉN ES LA CHICA MUCHACHO!─Neptuno volvió a increpar a Percy.
Baco, en la forma que todos conocían habló.
─Creo que es hija de Minerva─
Neptuno se quedó mudo.
─¿Desde cuando tienes una hija, cabeza de chorlito?─ Marte le habló a Minerva.
Estaba acomodado en su trono con las piernas arriba del trono de Apollo debajo suyo, vestido como un mercenario sirio con la insignia de las fuerzas de Al-Sad en su traje con chaleco y ropa tácticas sucios de polvo y tierra, un casco m1 y una pesada Kalashnikov RPD en sus hombros despidiendo humo del cañon como si la hubiera disparado recienmente.
─Pensé que eras virgen jejej─se burló.
Minerva la lanzó una mirada asesina, mas luego se serenó.
─Pues parece que la niña viene de mi lado griego pero no importa─ dijo recobrando su buen humor. ─Mi pequeña recuperó mi más preciado tesoro─
Annabeth sintió escalofríos de nuevo recordando la estúpida estatua que casi le cuesta la vida y que ahora descansa en la Colina Mestiza, cuando echó un ojo a la cara seria y súper enojada de Neptuno sintió que lo peor estaba por venir.
El dios se alzó de pie y la rubia sintió la misma sensación como si estuviera en la playa viendo un tsunami dirigirse hacia ella.
─ESTO ES INACEPTABLE!─Bramó. ─MI HIJO, QUIEN RECUPERÓ EL ÁGUILA DORADA Y DEVOLVIÓ EL HONOR A LA DOCEAVA LEGIÓN, MI HIJO… ¿SALIENDO CON UNA HIJA DE MINERVA?!─ Dijo esto último como si la sola idea de su existencia fuese una aberración.
Todos los chicos del campamento se les cayeron las mandíbulas.
─¿En serio?─ Percy balbuceó como si aquella situación fuera lo inexistente.
─¡SI!─bramó el dios de nuevo.
Su rugido sopló una brisa en el set parecida al ventarrón húmedo de un huracán que mojo la cara de todos.
─NEPTUNO, CONTROLATÉ!─Júpiter amenazó.
─Bien─ dijo volviendo a sentarse.
─Yo opino que se ven bien juntos─ otro dios tomo la palabra.
El dios que estaba sentado de piernas cruzadas llevaba una camiseta de playa de mangas rasgadas en los hombros y cuello alto con estampados de palmeras desabrochada totalmente exponiendo un torso bien tonificado de piel tan elegantemente bronceada que brillaba y hacía difícil verle directamente, unas bermudas beige con bolsillos holgados con unas sandalias grises, llevaba unas rayban negras puestas y su cabello dorado oscilaba al ritmo de un ventilador flotante que soplaba a un costado de su cara imitando la brisa de la playa.
─Aaah ser joven… y sentir todo el agudo aguijón del amor─ Apolo recitó como todo un bardo a diferencia de su lado griego (cosa que extraño todavía mas a los chicos griegos) mientras exprimía una loción bronceadora y se la aplicaba en el dorso de la nariz.
Pero la diosa que estaba a su lado muy bien sentada frunció el ceño en desacuerdo, más por la actitud de su hermano.
─Compórtate hermano!─ le regaño.
Aunque dijo eso la verdad era que Diana llamaba tanto la atención como su hermano Apollo, con unos pantalones caquis ceñidos a sus largas y torneadas piernas de cazadora, unos brazales de cuero café y en el frente nada más que un ceñido corpiño marrón a su exuberancia que escandalizaba a la misma Hazel y el cuerpo pintado con líneas de cazadora tribal, en su espalda colgado de una correa estaba un arco de cacería de la más alta tecnología, con poleas ajustables en los extremos, canal de carga en la empuñadura de silicona oscura donde iba la flecha y una mirilla hibrida pegada a esta que se volvía laser y óptica a la vez, además llevaba un velo café de matrona sobre su pelo trenzado oscuro.
─Abrochate la camisa!─ le exigió.
─Mirá quien lo dice, hermanita.─
Si así es como se comportaba la forma romana de Artemisa entonces no sería extraño que obligara a su grupo de cazadoras a usar las mismas prendas también (al igual que artemisa las vestía de plateado como ella), Jasón se imaginó por un momento al grupo de cazadoras de su hermana vistiendo de la misma forma que Diana y casi se provoca así mismo una hemorragia nasal.
─P-por qué Diana viste así?─ Frank preguntó con las manos en los ojos.
─Es que es su forma es más… natural─ dijo una voz gruesa y atemorizante quitándole la palabra a Thalia.
Otro dios les miraba desde su trono que parecía una silla fabricada con miles de pedazos de chatarra mecánica bien fabricada despidiendo humo por tubos abiertos como si estuviera encendida igual que un motor, de piel y cabello morenos cubierto por una gorra roja engrasada se limpió algunas manchas de líquido de motor de la camiseta blanca debajo de un overol color oliva. El humo negro que despedía su trono estaba causando que todos los que estuviera cerca anduvieran tosiendo como tuberculosos.
─Estas molestando a todos con tus emanaciones de dióxido de carbono, Vulcano!─Minerva le regaño.
─Si claro, todo yo… todo yo─ refunfuño malhumorado mientras tomaba una llave de su cinturón de herramientas y giraba un tornillo de su asiento logrando disminuir sus emisiones solo un poco.
Otro dios le habló.
─Si quieres te puedo prestar carbón de humo blanco, el cual contamina menos─ dijo. El dios en cuestión llevaba un impecable e impoluto traje negro de gala con un sombrero de copa y un bastón con una calavera en el extremo superior, de tez pálida y cabellos negros como la oscuridad de la muerte.
─No gracias, Plutón. No hay nada mejor que despertar cada mañana con el olor a gasolina en el aire.─ afirmó. ─O que me dices tú, Vesta?─
Y muy debajo de ellas una jovencita delgada de tez clara con un delantal blanco sobre un vestido rojizo atendiendo una fogata hogareña con las manos cubiertas con guantes de cocina acolchados al fuego actuando como si horneara algo.
─Claro que sí, Vulcanito.─ respondió con un tono bajo, dulce y muy "sumiso", típico de una ama de casa convencional.
A los chicos les costó asimilar un momento lo que veían, Percy supo de inmediato que esta sería un laaaargo episodio mientras Neptuno le miraba de forma enojada de nuevo al estar sentado junto a Annabeth.
─Jajaj basta de presentaciones y vamos con la primera pregunta!─ dijo Momo sacando las tarjetas.
PARA PERCY, JASÓN, LEO Y NICO: ¿POR QUÉ NO SE DEJAN LA BARBA?
Los tres arquearon una ceja.
─Pues… a mí no me ha salido nada, aún. ─susurró esto último Percy.
─Jejej por un momento lo pensé, pero luego dije nah─ Leo respondió tan tranquilo como siempre.
─A mí ni me vean, que solo tengo catorce─ Nico se quejó.
Todos miraron a Jasón.
─Pues… en el campamento júpiter está prohibido, la higiene debía ser impecable.─
Momo sonrió de lado.
─Eso quiere decir, ¿Qué a ti te sale?─
Jasón trago saliva mientras Piper carcajeó nerviosa imaginándoselo.
─Bueno… la barba es antihigiénica de todas formas.─ Jasón trató de desviar el tema.
─Pero te sale─ Momo insistió.
─Este… no sabes la cantidad…─
─Pero te sale─
Se quedó callado un segundo.
─Pues… me estaba saliendo un pelín, pero ya me la corte ¡CONTENTO!─ exclamó.
Todo el campamento carcajeó un poco.
─Yo no lo veo nada gracioso… Y tú Percy?─Annabeth le preguntó.
Pero cuando volteó la vista hacia él encontró su silla vacía, Leo señalo una esquina del set.
Percy de cuclillas en un rincón rodeado de un aura morada de depresión y trazando circulitos en el suelo murmurando.
─Ya casi tengo dieciocho y no me ha salido nada aún─ pensó de forma cómicamente triste.
─Oh vamos, no es para tanto.─ Annabeth le reconfortó.
─Tú no lo entiendes, niña.─ Neptuno le dijo. ─¡ES EL SÍMBOLO DE LA HOMBRÍA POR EXCELENCIA!─ Exclamó orgulloso alzando la barbilla un poco enseñando sus jirones blancos.
─Por favor…─ Thalía pifió.
─De hecho raspa y pica a veces, es un poco molesto.─ Jasón le dijo esta vez.
─No tienes por qué ser modesto, hijo mío.─ Júpiter lo alabó.
─No existe nada mejor que tomar un cuchillo o una navaja rasurarse a mano limpia en medio de una trinchera!─ Marte exclamó.
─¿Y qué hay de ti, grandulón?─ Leo le pregunto a Frank.
Este se encogió como diciendo, "a mí no me metas". Hazel pensó que no le importaría si la tuviera o no, igual que Annabeth que seguía arrodillada al lado de su novio palmándole el hombro mientras se deprimía todavía más con los comentarios.
─Quieres pasar a la próxima pregunta?!─Nico amenazó.
─Vale vale, lampiños jejej─ se burló sacando otra tarjeta. ─Para Aten-… ejem, digo, Minerva─
¿QUÉ CREES QUE ES LO QUE VEN LAS CHICAS Y/O MUJERES EN LOS DIOSES?
─¿Y me lo preguntas a mí?!─ exclamo señalando lo obvio.
─jejejejejejej…. Sí. ─se burló.
─Pues… no sé. A mí me parecen unos idiotas─
Todo el género en el set se sintió ofendido.
─Jajaja por…?─
─¿Qué no es obvio?─ Recalcó la diosa. ─Miles de años manejando el mundo a su antojo para que… Destruyen ciudades tan pronto como las construyen, viven inmersos en su propia avaricia y pereza tratando de acaparar todo para ellos, alteran el balance de la naturaleza solo para enriquecimiento personal humillando a cualquiera que pretenda romper su estructura patriarcal de dominio y avaricia. Extinguen especies solo para vanagloriarse de sus logros y saciar sus gustos extravagantes personales… pero lo más importante. Tratan a las mujeres como objetos bonitos inculcándoles la cultura haciéndolas pensar que no deben ser más que objetos lindos en la casa para la atención y entregar placer para luego hablar con sus igualmente vacías amigas sobre lo que genial que es ser linda y conseguir un esposo rico.─ acabó inhalando aire luego de su larga explicación.
Todos los seres masculinos en el estudio se pusieron grises de tal explicación.
─Jaja tranquila feminazi o tendremos que rociarte algo de estrógeno para calmarte… a poco no!─
Todas las diosas le miraron amenazante, incluso Annabeth y Piper pensaron que había algo de razón.
─Yo no creo que sea tan así─ Hazel sorprendió a todos tomando la palabra.
Cuando todas las miradas se posaron en ella pensó que se derretiría como acero fundido.
─ ¿Y entonces…?─ Minerva parecía desafiarla con la mirada lo que la puso nerviosa.
Hazel respiró, no iba a dar un largo monologo como Minerva, así que lo resumió todo en una sencilla frase.
─La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior, sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida y al lado del corazón para ser amada─ sonrió.
Todos quedaron calladísimos.
─Ser tan radical sería como irse al otro extremo de la balanza… me gustaría pensar que se puede lograr un equilibrio en medio.─
─No pudiste expresarlo mejor, Haz. ─Percy la alabó.
Todo el campamento le dio sus alabanzas haciendo que se pusiera algo roja por los comentarios. Frank la beso en la mejilla asegurándole que siempre la protegería y amaría de manera igual.
─Ay qué lindo!─ Venus chilló agitando la sombrilla con sus puños cerrados.
─Puedes salir con quien quieras, PERO NUNCA CON UNA HIJA DE MINERVA!─ Neptuno amenazó a ambos en sus asientos.
Percy puso cara de "en serio?". Annabeth empezaba por su parte a sentir lo que Percy con Atenea.
─Rápido, otra pregunta!─ Piper le pidió a momo para distraer ese drama.
─Jajaja okey─ dijo el payaso divino sacando otra tarjeta.
PARA LOS DIOSES: ¿CUÁL ES LA DIOSA MAS SEXY PARA UDS?
Minerva volvió a fruncir el ceño como si se diera la razón a su comentario anterior.
─Sería muy obvio decir que a Venus, ¿no creen?─ Momo aclaró.
Los dioses se miraron entre sí y examinar de reojo a cada diosa las cuales más bien se sentían como si las estuvieran desnudando con la vista…. Pero al final, todos llegaron a la conclusión más obvia de todas.
─Vesta─
La diosa se ruborizó luciendo entrañantemente adorable.
─¿Jaja y por qué?─ preguntó Momo.
─Es linda─ dijo Neptuno.
─Es dulce─ dijo Hades.
─Es obediente─ dijo Júpiter.
─Es sumisa─ dijo Marte.
─Sabe atender a un hombre como se debe─ dijo Hefesto.
─Sabe cuál es su lugar en el mundo─ dijo Baco.
─Y sus galletitas son ríquisimas!─ dijeron Mercurio y Apollo como si fueran el tigre de las zucaritas.
Cada una de aquellas afirmaciones eran un atentado contra cada una de las fibras feministas en el ser de Minerva y Diana.
─Explícame Jasón─ Percy anonadado pidió.
─Este pues… si Hestia es la diosa del sentimiento de esperanza y reconfort del hogar. Vesta es la diosa de las atenciones en el hogar en sí. ─
─La ama de casa mas poderosa! ─ Momo carcajeó.
Eso explicaba porque se comportaba como una ama de casa de los años cincuenta.
─Hice galletitas para todos!─ exclamo sacando del fuego mágicamente una bandeja plateada con galletitas de chispas de chocolate y las repartió mágicamente a todos.
─Mmm… si que están muy buenas!─ Leo afirmó mordiendo una.
Todos le dieron la razón, incluso las chicas.
─Se los dije─ dijo Apollo deleitándose.
Las diosas fulminaron con la mirada a la pobre como si tuviera de la culpa de perpetuar el estereotipo femenino de su inevitable naturaleza divina.
─Jaja es como decirle a Venus que deje de ser tan put…─ se calló cuando una peineta rosada voladora le dio en el ojo como si fuera una estrella ninja. ─AAAAH MI OJITO!─
Venus sonrió tímidamente fingiendo inocencia.
En la cueva del oráculo...
─Buen lanzamiento─ Pensó Rachel al ver el programa en su televisor de 51 pulgadas.
De vuelta al programa…
─Enseguida regresamos!─ anunció mientras aun le salía el instrumento de belleza encajado debajo del parpado.
La cámara se aleja mostrando a todos disfrutar de otra tanda de galletitas de chocolate.
Pero antes… Les traemos algo especial.
¡UN NUEVO SEGMENTO DE NUESTRO SHOW!
Esto es…
"EL RINCÓN DEL RIPLAY" (*Tachado*sabemos que se escribe replay pero no nos importa Xd*tachado*)
En un set completamente diferente, que era como una sala de charlas de esas tipo "Laura en América" Momo ocupaba su lugar en la mesa del presentador con los ánimos elevados y un parche de pirata negro en el ojo.
—HOLA! Y bienvenidos a esta nueva sección!— anunció. —Nuestro invitado de hoy es el héroe del Olimpo y destructor de Cronos ¡Percy Jackson!—
El mestizo apareció en un poof en una de las sillas de invitados siendo recibido por unos aplausos invisibles que no sabía de donde eran.
—Y ahora qué... — murmuro frustrado.
—Relajate chico, te ves algo tenso JAJAJAJ—
Percy frunció el ceño, esa risa lo ponia molesto y nervioso.
POOF!
Percy se cubrió de costado como si una bomba hubiera estallado, luego vio una figura familiar saludándole amistosamente.
— Hola Percy—
—Sr. Bru- digo, Quirón?! — Percy balbuceó.
El centauro estaba en su forma humana sentado en su silla motorizada con una sombrilla abierta acoplada atrás, vestía como un profesor de colegio muy familiar y Percy tuvo un extraño presentimiento.
Un tercer poof ocurrió a la izquierda de Quirón y oyeron a alguien tosiendo.
—COF! COF! Ay, esta nube mágica... Respirar esto no sera nada bueno—
—Grover!— Percy saludo animado.
El sátiro tambien lucia contento de volver a ver su buen amigo, como el Señor de lo Salvaje no tenia mucho tiempo de visitarlo en el campamento, incluso las visitas al programa disminuyeron por lo que tenerlo de nuevo cerca le causaba una gran alegría.
—Cómo esta Annabeth?—
—Como siempre ¿Y que hay de ti?— Percy preguntó. —Escuche que estuviste en el gran incendio de California que ocurrió recientemente—
—Ni me lo recuerdes...— hablo cansado el sátiro. —Humo negro por todos lados, ninfas histéricas gritando por sus arboles quemados... Menos mal que lo controlamos a tiempo ¡Pero los mortales deberían tener mas cuidado!— protestó.
—No esperaba de Ud. Señor Ungulano!— Quirón lo premio.
Pero él suspiro cansado.
—Relajate cabra, hoy no vas a salvar a ninguna ninfa coqueta jajaja— dijo con malicia.
Grover gimió nervioso esperando que Enebro no estuviera viendo esto.
—Acá vamos a narrar las escenas mas importantes de vuestras aventuras... Para que todos podamos ver las "grandes" personas que son— lo ultimo lo dijo como si fuera una broma de la que carcajeó.
Los tres fruncieron el ceño.
—CORRAN LA CINTA!—
3...2...1...
Me disponía a abrir mi sándwich cuando Nancy Bobofit apareció con sus desagradables amigas —supongo que se habría cansado de desplumar a los turistas—, y tiró la mitad de su almuerzo a medio comer sobre el regazo de Grover.
—Vaya, mira quién está aquí.
—Me sonrió con los dientes torcidos. Tenía pecas naranja, como si alguien le hubiera pintado las mejillas con espray.
—Oh, recuerdo eso!.— Grover exclamo. —Era mi sándwich de tofu y queso favorito—
—Si— Brunner dijo.
Percy la verdad es que se había olvida de Nancy Bobofit y sus días en Yancy, no es que fueran los mejores recuerdos pero fue donde empezó todo.
Intenté mantener la calma. El consejero de la escuela me había dicho un millón de veces: «Cuenta hasta diez, controla tu mal genio.» Pero yo estaba tan cabreado que me quedé en blanco. Y a continuación oí un revuelo y estrépito de agua. No recuerdo haberla tocado, pero lo siguiente que vi fue a Nancy sentada de culo en medio de la fuente, gritando:
—¡Percy me ha empujado! ¡Ha sido él!
—Hummm... No Recuerdo haber visto esto— Quirón comento.
No se lo creía al principio pero Percy pensó que con mas de mil años de edad la memoria podía fallarle un poco al viejo centauro.
—Si claro... Como no notar cuando el agua cobra vida y arrastra a una puberta consigo jajaj— Momo carcajeó.
—Yo tampoco lo note—
—Y como fue que te culpaste a ti mismo luego?— Percy preguntó.
—Es parte del entrenamiento de Sátiro Percy. Todo satiro se asegurara de que su protegido no genere problemas de clase magica— Quirón murmuro. —Jeje tus poderes eran tan fuertes entonces como ahora—
Percy volvio la mirada rojo de vergüenza.
La señora Dodds se materializó a nuestro lado.
Algunos chicos cuchicheaban:
—¿Has visto...?
—... el agua...
—...la ha arrastrado...
No sabía de qué hablaban, pero sí sabía que había vuelto a meterme en problemas.
En cuanto la profesora se aseguró de que la pobrecita Nancy estaba bien y le hubo prometido una camiseta nueva en la tienda del museo, se centró en mí. Había un resplandor triunfal en sus ojos, como si por fin yo hubiese hecho algo que ella llevaba esperando todo el semestre.
—Y ahora, cariño...
—Lo sé —musité—. Un mes borrando libros de ejercicios.
—Pero no acerté.
—Ven conmigo —ordenó la mujer.
—¡Espere! —intervino Grover—. He sido yo. Yo la he empujado.
Me quedé mirándolo, perplejo. No podía creer que intentara encubrirme. A Grover la señora Dodds le daba un miedo de muerte. Ella lo miró con tanto desdén que a Grover le tembló la barbilla.
—Me parece que no, señor Underwood —replicó.
—Pero...
—Usted-se-queda-aquí.
Grover me miró con desesperación.
—No te preocupes —le dije—. Gracias por intentarlo.
—Bien, cariño —ladró la profesora—. ¡En marcha!
Nancy Bobofit dejó escapar una risita.
Yo le lancé mi mirada de luego-te-asesino y me volví dispuesto a enfrentarme a aquella bruja, pero ya no estaba allí. Se hallaba en la entrada del museo, en lo alto de la escalinata, dándome prisas con gestos de impaciencia.
¿Cómo había llegado allí tan rápido?
—Allí comencé a sentir un extraño presentimiento — decía Percy no muy feliz de recordar como su mundo empezaba a ponerse de cabeza (bueno, mas rápido de lo que ya estaba).
—Seee no muchas profesoras de Álgebra se mueven a la velocidad de un conejo con anfetaminas jajajaj— Momo carcajeó.
—Yo también tenia un mal presentimiento, generalmente mis rodillas temblaban cuando había un peligro cerca—
—Pero si tus rodillas temblaban todo el tiempo en ese entonces Grover—
—No seas malo Percy— Grover farfulló rojo de vergüenza.
Ciertamente eso le trajo recuerdos del viejo Grover, ahora que lo menciona entonces quizá estaba en peligro todo el rato pensó Percy.
Quirón reía entre dientes como un anciano que ve películas antiguas de el mismo en un proyector antiguo.
Suelo tener momentos como ése, cuando mi cerebro parece quedarse dormido, y lo siguiente que ocurre es que me he perdido algo, como si una pieza de puzzle se hubiera caído del universo y me dejara mirando el vacío detrás. El consejero del colegio me dijo que era una consecuencia del THDA, Trastorno Hiperactivo del Déficit de Atención: mi cerebro malinterpretando las cosas.
Yo no estaba tan seguro.
Me dirigí hacia la señora Dodds.
A mitad de camino me volví para mirar a Grover. Estaba pálido, dejándose los ojos entre el señor Brunner y yo, como si quisiera que éste reparara en lo que estaba sucediendo, pero Brunner seguía absorto en su novela.
Miré de nuevo hacia arriba. La muy bruja había vuelto a desaparecer. Ya estaba dentro del edificio, al final del vestíbulo. «Vale —pensé—. Me obligará a comprarle a Nancy una camiseta nueva en la tienda de regalos.» Pero al parecer no era ése el plan.
Nos adentramos en el museo. Cuando por fin la alcancé, estábamos de nuevo en la sección grecorromana. Salvo nosotros, la galería estaba desierta.
Ella permanecía de brazos cruzados frente a un enorme friso de mármol de los dioses griegos. Hacía un ruido muy raro con la garganta, como si gruñera. Pero incluso sin ese ruido yo habría estado nervioso. Ya es bastante malo quedarse a solas con un profesor, no digamos con la señora Dodds. Había algo en la manera en que miraba el friso, como si quisiera pulverizarlo...
—Has estado dándonos problemas, cariño —dijo.
Opté por la opción segura y respondí:
—Sí, señora.
Se estiró los puños de la cazadora de cuero.
—¿Creías realmente que te saldrías con la tuya?
—Su mirada iba más allá del enfado. Era perversa.
«Es una profesora —pensé nervioso—, así que no puede hacerme daño.»
—Me... me esforzaré más, señora —dije.
Un trueno sacudió el edificio.
—No somos idiotas, Percy Jackson —prosiguió ella—. Descubrirte sólo era cuestión de tiempo. Confiesa, y sufrirás menos dolor.
¿De qué hablaba? Quizá los profesores habían encontrado el alijo ilegal de caramelos que vendía en mi dormitorio. O quizá se habían dado cuenta de que había sacado la redacción sobre Tom Sawyer de internet sin leerme siquiera el libro y ahora iban a quitarme la nota. O peor aún, me harían leer el libro.
—¿Y bien? —insistió.
—Señora, yo no...
—Se te ha acabado el tiempo —siseó entre dientes.
Entonces ocurrió la cosa más rara del mundo: los ojos empezaron a brillarle como carbones en una barbacoa, se le alargaron los dedos y se transformaron en garras, su cazadora se derritió hasta convertirse en enormes alas coriáceas... Me quedé estupefacto. Aquella mujer no era humana. Era una criatura horripilante con alas de murciélago, zarpas y la boca llena de colmillos amarillentos, y quería hacerme trizas...
—Tenía el presentimiento de que había un monstruo siguiendo los movimientos de Percy— Grover comento nervioso como si estuviera reviviendo las emociones de ese día en su memoria.
—Ciertamente Percy, Grover hizo bien en avisarme. O ahora mismo estarías criando malvas jejej —
—Sabia que la Sra. Hoods era aterradora, pero no tanto!— Percy comento ingenuamente. —Al final mi suposición de que era alguna clase de monstruo era cierta—
—Jajajajjajaj Ay por favor muchacho... Estaba reclaro que no tenias ni puta idea— Momo se burló.
Percy frunció el ceño.
Y de pronto las cosas se tornaron aún más extrañas: el señor Brunner, que un minuto antes estaba fuera del museo, apareció en la galería y me lanzó un bolígrafo.
—¡Agárralo, Percy! —gritó.
La señora Dodds se abalanzó sobre mí.
Con un gemido, la esquivé y sentí sus garras rasgar el aire junto a mi oreja. Atrapé el bolígrafo al vuelo y en ese momento se convirtió en una espada. Era la espada de bronce del señor Brunner, la que usaba el día de las competiciones.
La señora Dodds se volvió hacia mí con una mirada asesina.
Mis rodillas parecían de gelatina y las manos me temblaban tanto que casi se me cae la espada.
—Y la leyenda... comenzó!—Momo dijo como si fuera el narrador de una serie de aventuras épica. —Shina y Conan el bárbaro son unos imbéciles, he ahí al gran héroe americano Percy Jackson JAJAJA—
Este la arrojo su bolígrafo convirtiéndose en espada en el aire directo a su cara fallando por desgracia.
—¡Muere, cariño! —rugió, y voló directamente hacia mí.
Me invadió el pánico e instintivamente blandí la espada. La hoja de metal le dio en el hombro y atravesó su cuerpo como si estuviera relleno de aire. ¡Chsss! La señora Dodds explotó en una nube de polvo amarillo y se volatilizó en el acto, sin dejar nada aparte de un intenso olor a azufre, un alarido moribundo y un frío malvado alrededor, como si sus ojos encendidos siguieran observándome.
Estaba solo. Y en mi mano sólo tenía un bolígrafo.
El señor Brunner había desaparecido. No había nadie excepto yo. Aún me temblaban las manos. Mi almuerzo debía de estar contaminado con hongos alucinógenos o algo así.
¿Me lo había imaginado todo?
—Una pequeña parte de mi le hubiera gustado que si— admitió.
—Mataste a una Furia sin siquiera tener entrenamiento Percy!— Grover exclamó. —Eso es algo digno de recordar—
Grover decía eso pero Percy recordaba haber estado acojonado aquella vez, Quirón aun así lo miraba con orgullo y una sonrisa, como un maestro de Karate cuando ve como su mejor estudiante le rompe un brazo a la competencia.
—Y apenas tienes dieciocho muchacho— Le decía Quirón como un abuelo quien felicita a su nieto mas querido. —Imagina lo fuerte que te volverás cuando seas adulto—
Grover sonrió.
Percy en su lugar se imaginaba que seria un milagro del Olimpo si llegaba a los treinta, con todos los monstruos, dioses locos o desastres mitológicos que debía atender, pensó que le saldrían canas azules mucho antes de que se diera cuenta, pero por otro lado pensaba en los amigos que tenia, la camaradería y los lazos de una gran familia que compartía con todos los chicos en el campamento.
Y el tener el amor de una hermosa chica a su lado también ayudaba.
—Quizá no era la vida que esperaba...— empezó a murmurar. —Pero creo que no la cambiaría por nada!.—
El sátiro y el centauro rieron por eso.
—Ay pero que cursi...— Momo les saco la lengua. —...Mejor terminamos por hoy, antes que me de diabetes, hahahahah—
—hmmmmm.— gimieron los tres.
—NOS VEREMOS EN OTRA SECCIÓN DE: "La Esquina del Replay"—.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
¿Cansado de morirte de calor?
En la cabaña de Hermes Travis y Connor se derretían en su pórtico como si fueran de goma por la misteriosa ola de calor que azotaba al camp.
¿Cansado de que tu ventilador no sirva de nada?
Adentro el pequeño ventilador que daba aire estalló en pedazos por sobrecalentamiento causando el pánico dentro de (la no tan llena como antes pero aun así bien poblada) cabaña once, desatando el pánico.
¡Pues compra el AIRE ACONDICIONADO BOREAS!
Travis y Connor de pronto ven como un haz de luz mas dorada que los mismos rayos solares golpea el suelo frente a ellos, de pronto la silueta de una caja difuminada.
¡ES EL AIRE ACONDICIONADO BÓREAS!
La caja se aclara mostrando sus colores claros como el cielo y la imagen del gordo bonachón rey de los vientos saludando con su cetro. Los gemelos sonríen.
Con última tecnología de refrigeración
Una vez dentro y colocada le dan al boto que dice iniciar (vaya complicada última tecnología no? XD)
Ventiladores Duales para máximo abarque de espacios cerrados.
Los ventiladores instalados dentro hacen que el aire se desplaza del centro a los costados y viceversa mientras las cabezas de los acalorados mestizo las siguen las brisas como si fueran girasoles que siguen al sol.
Con AIRES ACONDICIONADOS BÓREAS… Ud. Será la sensación del verano entre sus amigos.
Los otros campistas que se asaban como pollos dentro de sus cabañas de pronto ven que es invierno en pleno julio dentro de la cabaña once.
Y por solo 20 Dracmas extra...
Dentro de la cabaña una vez armada una fiesta refrescante y luego de escuchar al anunciante sacan veinte monedas más y aparece algo en una esquina de la cabaña de madera.
LLEVATE EL FRIGOBAR BOREAS
Un frigobar completo con una barra junto a sillas altas con muchas bebidas y bocadillos sorprendentes tantos a Percy y varios de los chicos que estaban dentro disfrutando del aire.
Así que ya lo sabe, con Aires Acondicionados Bóreas… ¡PONGANLE EL INVIERNO A SU VERANO!.
Los chicos bebiendo y disfrutando de la cabaña saludan a la cámara.
(Advertencia: Boreas Company no se hace responsable de resfriados, escarcha, congelamiento o pinguinos que decidan vivir en tu habitación)
A Jasón le empiezan a caer los mocos, Piper se queja de una garganta irritada, El cabello tanto de Annabeth como de Piper se llena de escarcha y cuando alguien toca la puerta Travis la abre para encontrar con una simpática banda de pingüinos bailarines.
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La cámara vuelve a enfocar todo el set viendo a todos con las barrigas llenas de tantas galletas.
─Y volvemos! Y antes de ir con la próxima pregunta, vamos con nuestro contacto en el campamento Júpiter… AURORA!─
Una pantalla desciende junto a su mesa mostrando la unidad móvil en medio de la palestra en el campamento júpiter donde todos los legionarios reunidos veían a la cámara saludando como si supieran que sus dioses propios estaban del otro lado con carteles y pancartas alzadas que ponían: HOLA PAPÁ, QUE HAY MAMÁ!, BENDÍCEME PORFIS!.
─VAMOS CON LA SGTE. PREGUNTA jajajaj─ momo río sacando tarjeta.
PARA ANNABETH: SI PERCY LLEGARA A DEJARTE POR ALGUIEN MUCHO MEJOR ¿QUÉ HARÍAS?
─OOOOH─
Los chicos del campamento mestizo en el set gritaron
─Y por qué no lo dejas ahora. Eso estaría bien para mí!─Neptuno despotrico.
Todos pusieron cara de póker de incredulidad aún.
─Mi hijo podría conseguir a alguien mucho mejor que tú─ Neptuno siguió. ─Como esa chica morena─ Señalo a Piper.
Aquello incomodo a Jasón pues recordó el reto en el que intercambiaron mentes mientras la pobre pipes se alarmaba por la prerrogativa.
Aparentemente a la rubia se le olvidaba que estaba contra un dios pues le lanzo una mirada furibunda que bien podría recibir la más letal y divina de las reprimendas la cual desintegraría al mortal más enclenque a la más absoluta y total nada.
─Oye Annabeth, tómatelo con calma─ Jasón y Frank le recomendaron comenzando a sentir mucho miedo.
─Quién sabe en lo que te podrían convertir si sigues con esa hostilidad─ Leo en su sabia experiencia recomendó.
La pregunta parecían ofender un poco al hijo de Neptuno quien puso mala cara como pensando: dejen de preguntar tonterías!.
─Pues… no sé. ─ Admitió. ─Supongo que me pondría muy triste y me deprimiría al punto de perder la confianza en todos los chicos de una vez y para siempre─
─Mmmm… suena lógico.─ Momo alardeó como filósofo.
─Por otro lado pues… quizá me sintiera tan dolida que perdería la razón a tal punto de seguirlos a escondidas hasta pillarlos solos, desprevenidos, vulnerables a una emboscada fatal con la que los desaparecería de la faz de la tierra sin dejar rastro─
Percy puso cara de poker (aunque se le podía ver una gotilla de sudor en cayendo por su sien si se acercaba uno a verle).
─Vamos mi hija, no hay porque ser tan fatalista…─Minerva soltó, con gran cinismo de su parte si recordamos sus antecedentes. ─Además, siempre puedes seducirlo de nuevo.─ opinó.
Neptuno se cruzó de brazo con la peor de las miradas cabronas que puedas imaginar.
El edificio empezó a temblar haciendo gritar a los pobres adolescentes.
─CONTROLATE NEPTUNO!─ Amenazó Júpiter.
El dios sonrió de lado y se detuvo, a Percy le pareció raro cuando de pronto oyó el ruido de algo desprendiéndose alzo la cabeza para luego apartar a su novia justo a tiempo a la vez como un pedazo de yeso ligero del edificio caía y se partía en dos sobre la silla en vez de sobre la cabeza rubia de Annabeth.
─Oye!─ Ella protestó al dios.
Thalia y Nico tragaron saliva mientras que a Minerva parecía entretenerle demasiado ver al dios romano de los mares en una de sus temblorosas rabietas.
─Okey… vamos con otra pregunta─ dijo Momo imposibilitado de bromear al respecto por a haberse comido otro pedazo de yeso de edificio que le cayó encima.
PARA LOS SIETE + UNO: ¡¿ALGUNA VEZ JUGARON AL FIFA?!
─Una vez, cuando Travis logró meter una consola de PS4 a la cabaña once─ Percy contó.
─En serio…─ Quirón mugió.
Los gemelos carcajearon como si fuera la broma más inocente del mundo (cosa que no lo era dado el castigo por contrabando).
─Bueno… hay que disfrutar de la vida de vez en cuando─
─Si, además una vez no siempre hace daño─
Dijeron ambos hermanos tratando de fraguar mentalmente una estrategia para esconder sus tesoros de la vigilancia de Quirón.
─No sabía que a Superman se le daban bien esas cosas─ Señalo Percy a Jasón.
─Oye ya dejar de llamarme así─ protestó. ─Que yo nunca te digo… tu sabes─
A Percy le intrigaba aquello pero él siguió.
─Le queda mejor a Annabeth llamarte así─ añadió.
Esto no hizo mas que ofenderla.
─Te refieres a que es un insulto de chicas?!─
─Claro, que no… Es solo que…─ El pobre romano se estaba trabando la lengua.
─Ya, olvídenlo. ─Piper sonrió para apaciguarlos mas parece que fue su poder inconsciente que hizo olvidar la cuestión.
─Como les decía Percy… Nadie juega con Barcelona mejor que mi amigo!─ Leo añadió recordando una ocasión.
─De todas formas Percy nunca tenía tiempo para esas cosas─ Annabeth salió a defenderlo.
Percy agradeció demasiado pronto aquel gesto pues ella continuo.
─Andar sobreviviendo a la escuela y los monstruos deben ser difícil cuando … digo, este… nada─
─ ¿Cuando eres tonto verdad? Eso quisiste decir─ Momo con sonrisa felina atacó.
─claro que no─ Annabeth nerviosa repuso.
Pero antes de escucharlo de vuelta este ya estaba en su rincón rodeado de un aura oscura de depresión y trazando círculos con el dedo en el piso.
─Ni que tuviera la culpa de no saber quién era realmente en ese entonces…─ se excusó en penitas.
─Oh vamos sesos de algas─
Nico miró al payaso como diciéndole "esto es tu culpa".
─Quien dijo que la lengua no es la mejor de las armas jajaja─ carcajeó antes de pasar a otra tarjeta.
PARA THALIA: ¿EXTRAÑAS A LUKE?
La cazadora fruncio el ceño.
─¿Qué quieres decir?─ pregunto molesta.
Diana, la versión romana de Artemisa comenzó a aguzar la mirada.
─Pues obvio… ¿Lo extrañas?─ Momo afirmó.
─Pues obvio que sí!─ le espetó molesta.
De pronto Diana se alzó de su trono.
─¿Quién ese Luke? ¡ES UN CHICO!─
La cara de la teniente se puso más pálida que su chaqueta.
─Este… Si, es un chico pero…─
Antes que pudiera terminar la diosa chasqueó los dedos y Thalía se convirtió en una cervatilla.
─NOOO!─ Gritó Annabeth.
─PERO QUE DIABLOS?!─ Percy exclamó.
Jasón se puso junto a su hermana cervatilla.
─¿Qué les has hecho?─
La diosa se mostró amenazante antes de hablar.
─Es el castigo por romper el juramento… ni mi propia teniente se salvara de la reprimenda.─
De inmediato dos lobos tomaron forma detrás de las sombras de su trono y se dirigía hacia la cervatilla.
─¡Ahora aparténse o compartan su castigo!─
Los lobos los amenazaron enseñando sus dientes pero Jasón ya empuñaba su gladius, no le importaba si se trataba del castigo de una diosa. Él iba a defender a su hermana.
─¡ERES IDIOTA O QUÉ!─ Annabeth de nuevo se olvidaba del hecho de insultar a un dios.
─El fue su amigo muchos años antes de unirse a su grupo─ Percy explico.
Lucía confundida.
─Entonces… quieren decir… que no estaban saliendo─
─¡EL MURIÓ HACE UN AÑO!─ Annabeth le espetó, dolida un poco de decirlo.
─Después ella se unió a tus cazadoras─ Nico agregó.
La diosa se dio cuenta de su error fingió toser un poco para desentenderse.
Todos pusieron cara de poquér.
─ah, bueno. ─dijo con tranquilo cinismo para luego sentarse.
─Oye… regresa a la normalidad!─
─No puedo─
─¿Por qué?─ Piper preguntó.
─Este castigo lo diseñe para ser irreversible por un rato─ explicaba. ─Para así darle oportunidad a mis lobos de perseguirla, si sobrevive ese tiempo entonces se salva─
─QUÉ!─ Jasón se puso como chango.
─Ya volverá dentro un rato─
El romano cruzo miradas con su padre pero el rodo los ojos como indicando que no era su esfera de acción.
Mientras que Thalia-cervatilla olisqueaba su tenis converse mordisqueando su agujeta como si fuera pasto.
─Se parece a bambi─ Momo añadió divertidamente.
Percy se tapó la boca para que no se le escape una risa forzada pues era cierto siendo recibiendo miradas escandalizadas de Hazel y Frank que le enseñaron que no debía meterse con las cosas lindas.
─QUE ALGUIEN TRAIGA ALGO DE HENO!─
─Eso es para granja─ Frank añadió.
─Que listo eres mi asiático amigo─.
Frank fruncio el ceño.
Júpiter se levanto molesto.
─Minerva, devuelve a la chica a la normalidad ahora!─
─Oh no, claro que no padre!─
Todos los chicos se pusieron blancos ante la respuesta.
─No pienso dejar que otro episodio como el de Calisto(1) suceda! ─ La diosa observó a su padre con mirada acusadora poniéndolo nervioso.
─Jajaj no luces tan "poderoso" como de costumbre─ Neptuno se mofó.
Júpiter le miró amenazante pero a diferencia de su forma griega Neptuno no parecía de los que se intimidan fácil.
Los chicos comenzaron a correr por sus vidas mientras el edificio se sacudía violentamente por los terremotos y tornados que se formaban a las afueras del estudio por ambos dioses que se empujaban de forma brusca y agresiva con los pechos mientras el resto de los dioses (menos las diosas) se juntaba alrededor como muchachos de colegio gritando "pelea! pelea! pelea!".
─Madre, haz algo! ─ Annabeth le suplicó apelando a ella como la diosa de la razón que pensaba que era.
En su lugar solo la vio subiendo nuevas fotos en Instagram de ella y su querida estatua con su Smartphone.
─Eh listilla… creo que es buen momento para correr! ─ le aconsejó su novio sacándola de su estado de Wadafaq.
Y así fue como los siete de la profecía corrieron heroicamente por sus vidas dejando a un solitario Momo solo en el set con los dos dioses iracundos.
─Jejej parece que por dificultades técnicas terminaremos temprano… ─ Decía mientras pedazos de edificio caían a su alrededor. ─see y…! ─
Antes que pudiera despedirse apareció la pantalla de colores de stand-by.
Pero antes… el duelo que todos esperaban.
Solo uno de ellos se alzará con el título.
ESTO ES:
DUELO DE MESTIZOS
El publico rugía en el estadio de Nueva Roma, listo para la siguiente pelea. Banderines de colores ondeaban al sol y serpentinas volaban con la brisa refrescante de los valles de Berkeley, mientras el publico comenzaba a exigir sangre y en la arena, o mejor dicho, debajo de esta.
—Felicidades Haz. De verdad te luciste en el ultimo combate— Percy felicita de nuevo a la romana.
La romana se ruboriza un poco.
—Sin ofender Lou, tu también estuviste increíble!— Percy exclamó dirigiéndose a su compañera de campamento quien era una cabeza mas bajista que él—
—Gr-Gracias Percy— tartamudeó la hija de Hécate muy sonrojada y jugando con sus dedos índices tratando de no mirar directamente al mestizo. —N-no es para tanto—
—A Lou le gusta Peeercyyy!— canturreó Connor.
—NO-NO ES CIERTO!— la mestiza agito las manos frenética como si espantara un enjambre de abejas y esperando recibir una mirada furibunda de Annabeth.
Lo que recibió en su lugar fueron las risas de todos.
—Ya dejala en paz!— Hazel amenazo seria al griego.
Aquello le recordó parte de su pasado, cuando era molestada por todos los niños que llegó a conocer en su joven vida, sentía lo que es sufrir el bullying inmisericorde, y después de la increíble aventura que tuvieran viajando por las tierras antiguas habían fortalecido su carácter por lo que se esforzó para no dejar que nadie que tuviera cerca sufriera tal maltrato.
Lou agacho la vista apenada, pero enseguida Hazel enseguida tomo sus manos con la mirada brillando en sus ojos dorados.
—¿Podrias enseñarme a manejar la niebla así? —pregunto emocionada.
Lou quedo pasmada por ser de pronto el centro de atención de alguien siquiera cuando en el campamento siempre había sido considerada una chica tímida y poco increíble. Eso sin duda reforzó su creciente buena opinión de los romanos.
—P-pero si llegaste a conocer a mi madre en persona...— balbuceó tratando de ganar algo de seguridad en su voz. —Seguro te enseño trucos mucho mejores que los míos —
Hazel negó con la cabeza asegurando que ella era mucho mejor controlando la niebla de lo que ella esperaba llegar a usar.
—Podrías enseñarme... ¿Poorfis?—
Tanta diligencia hacia su persona hizo sentir bien a la griega quien sonrió igual de radiante que los suplicantes ojos dorados que la miraban alegrándose de haber perdido contra alguien así.
—De acuerdo, te enseñaré—
Frank presenció toda la escena con una sonrisa. En otro lado un poco alejado del tumulto del grupo y apoyado contra una esquina Nico di Angelo recordó a la hija de Hecate cuando destruyeron los onagros de la legión en la batalla por el campamento.
—Hey Nico, ¿Ansioso porque que llegué tu turno?— Jason se atrevió a bromear con el hijo de Hades.
Este lo miro con indiferencia y cerrando los ojos después.
—En realidad me parece tonto todo esto— fue su comentario al respecto del torneo. —No hacemos mas que entretener a la plebe—
Por un momento se arrepintió de lo ultimo pensado que él se ofendería.
—Puede ser... Pero tiene su lado divertido— dijo en respuesta el rubio. —Me recuerda los ruedos de gladiadores que teníamos hace un par de años—
Nico pensó que se refería a sus años en el campamento Júpiter.
—Oye...—
—¿Qué?—
—No te arrepientes de haber dejado todo esto atrás —
Jasón se sorprendió en silencio por la pregunta. No recordaba la ultima vez que su amigo mostraba interés por algo en particular.
—Pues... Un poco, a veces. — responde con franqueza. —Pero no me arrepiento—
Nico volteo de reojo de su posición para verlo.
—En vuestro campamento todo es paz, tranquilidad y diversión.— Se rasco la cabeza un segundo como si lo que dijo no cuadrara por completo con la realidad. —Bueno, tambien tienen vuestras locuras pero todos se llevan bien al final—
Nico percibió el brillo en el rostro del romano cuando hablaba del campamento, no era aquel de orgullo y superioridad que recordó la primera vez que llego y vio en los ojos de los legionarios.
La mirada de Jasón irradiaba paz y serenidad. Como si hubiera encontrado el sitio al que pertenecía desde el principio, pero a la vez por sus primeros comentarios podía darse cuenta de que sus primeros años en la legión y los cuales lo moldearon a como era siempre estaran con él.
—Pues no es tan interesante como parece — resto importancia al monologo del romano. —Quiero oírte decir los mismo cuando recibas tu primera broma de los Stoll— Nico no pudo evitar sonreír de lado ligeramente imaginándolo con la cara embarrada en crema de afeitar o rascándose el cuerpo hasta la locura por la broma del polvo pica pica.
Jasón carcajeó.
Aunque Nico hablaba en serio.
Mientras tanto en la Arena.
—BUENAS, CIUDADANOS DE ROMA!— Momo exclamó. —THE KING OF HALFBLOODS VA A COMENZAR!—
El público aulló.
—Espero que haya mas sangre en este encuentro que la ultima vez!— El fantasma de Aquiles aseveró, vistiendo una armadura griega antigua transparente.
—Ya veremos, mi muerto amigo.— se burló su colega. —ATENTOS, PORQUE LA SELECCIÓN ESTA EN MARCHA!—
La pantalla LED gigante en la curva del coliseo empezó a parpadear con los nombres de la sgte, las caras y las imágenes parpadeaban a toda velocidad hasta que comenzaron a perder velocidad y finalmente detenerse en dos nombres.
JASON GRACE
—VS—
NICO DI ANGELO
El público rugió mas que nunca al ver el nombre de su viejo pretor.
—SANTO ARES, ESTO VA ESTAR INTERESANTE! — Aquiles anunció.
Debajo de la arena...
Jasón miró perplejo la pantalla debajo de la arena de gladiadores que les informaban a los mestizos de las selecciones, el temor de que lo emparejaran con el finalmente se volvió real.
—Ouch...— Percy balbuceó.
Cuando se volteo a ver Nico por un par de segundos se topo con un rostro indiferente pero incomodo antes de que se diera la vuelta y se marchara callado.
Percy y Hazel preocupados le preguntaron a donde iba y el volteando tranquilamente dijo.
—A prepararme—
Jasón no dijo nada.
Una hora después...
Alrededor de la arena, sobre las butacas debajo de la lona roja acondicionada para los pretores donde Reina y Frank ocupaban los elegantes asientos madera café y dorada los chicos comentaban al respecto de la pelea.
—Esto es terrible— Hazel advirtió.
—De todos los emparejamientos que pudieron elegir...—murmuro Frank.
—Nicoman puede con él — Percy afirmó. —Aunque me hubiera gustado que me tocara con superman— agregó.
—Pero no... Tenia que tocarte con una chica!— Leo bromeó.
—Algun problema con eso?!—Katie amenazo con una sonrisa.
Ambos negaron tan nerviosos como corderitos que van a ser degollados.
Piper no quería imaginar a esos dos peleando igual que en Kansas, en la autopista topeca, de hecho ni siquiera quería imaginarse a ella misma en la arena, pero sabia que su nombre estaba anotado para el torneo así que no tenia otra de otra.
—Espero que él este bien— Reina murmuro mostrando una preocupación casi fraternal por Nico.
No se dio cuenta que todos la miraban fijamente por aquel comentario hasta que parpadeó incrédula.
—Yo espero que los dos estén bien— Annabeth agregó refiriéndose a la situación amistosa de ambos.
Los fuertes ruidos de lis engranajes que elevaban la plataforma subterránea de la arena chirriaron y el ruido de las cadenas enrollándose volteo sus vistas a la arena y por ende a los dos combatientes.
Nico su atuendo típico, chaqueta de aviador café afelpada por dentro sobre su camiseta oscura que ponía en letras blancas "KEEP CALM AND GIVE ME YOUR SOUL" y vaqueros grises con zapatillas converse blancas y negras, la espada negra de acero estigio colgaba de su cinto mientras se colocaba y ajustaba unos guantes de espadachín duelista negros de cuero con nudillos broncíneos.
—Ni se te ocurra perder gusano, OH DESHONRARAS A LA GRAN RAZA GRIEGA!— Clarise grito frenética a su compatriota.
Reina, Frank y Hazel mugieron, Jasón llevaba una coraza de cuero bien ajustada, brazales y grebas del mismo material y la gladius estaba enfundada en su espalda, en una vaina pegada a la coraza, Nico tenia una mirada serena de determinación, pero Jasón dudaba.
No quería pelear con él.
—Y ya los tenemos en la arena, damas y caballeros!.— Momo anunció. —Aquiles, tus comentarios por favor!—
—Joder, es la primera vez que veo a un hijo de Hades!— exclamó el fantasma. —Se ve un tanto enclenque—
—Jaja lo dice el experto, quien sabe... A lo mejor nos da una sorpresa esta vez!— comentó el payaso. —Y bueno, después de llegar a un acuerdo con los Lares de mantenimiento del Coliseo para levantar su huelga por fin podemos traerles el cambio de arena para este acuerdo!— dijo presionando un botón.
En la arena
Nico y Jasón vieron como varios hoyos se abrían en la arena, grandes trozos de roca emergían de estos y le daban el aspecto de un fondo de acantilado con mucha sombra, ambos contendientes quedaron de pie en una franja despejada que hacia de centro en la arena.
Debajo de los nombres y los rostros que marcaba la pantalla LED una cuenta regresiva empezó de un minuto.
GET READY...
—¿Listo?— Nico pregunto con voz firme.
Jasón no respondió, simplemente se limito a asentir escondiendo una enorme inseguridad en el fondo.
Nico se molesto al notarlo, cuando la cuenta regresiva llegó a cero.
FIGHT!
Nico desapareció a los pies de la sombra que tenia debajo.
—HUH?!— Jasón balbuceó.
Enseguida escucho algo, el silbido tétrico del viento através de las ramas oscuras de un bosque negro y noto una punta oscura resplandeciente emerger de una sombra proyectada por la gran roca a su izquierda, Jasón se arrojo al suelo a su derecha evitando que la espada de Nico lo atravesase luego de que este emergiera también de la sombra y desapareciera tan rápido como apareció.
—¿Que es esa técnica?— Piper pregunto anonada.
Jasón prestó atención a las sombras pero Nico continuaba atacando apareciendo y desapareciendo a través de estas tan rápido que era como el juego de pegale al topo pero con sombras.
—Bastante aterradora—Leo habló.
Mientras Frank flipaba a colores con la habilidad del hijo de Hades Reina contemplaba con preocupación la pelea, ya había sido testigo del poder de las sombras de su amigo, solo esperaba que no tuviera repercusiones significativas en su cuerpo como la última vez.
—Luces preocupada—Piper comentó al verla.
Ella respondió rápidamente recobrando la compostura.
En la Arena Jasón las pasaba duras contra su rival, aunque la pelea era la menor de sus preocupaciones.
—¿Qué pasa?— La voz de Nico se escuchó amplificada, como si hablara por un megáfono con un tono de voz muy bajo.
—Eres un rival difícil — Jasón soltó rápidamente después de fingir pensar la respuesta muy rápido.
Después de una pausa Nico le respondió muy seriamente.
—No es cierto—
Otro ataque desde la sombra de una roca muy cercana hizo tambalear muy peligrosamente al romano, sus sentidos se agudizaron por un segundo y su espada soltó chispas violeamente que iluminaron esa pequeña zona de la arena disipando las sombras, Nico retrocedió medio enceguecido y con la guardia baja pero cuando volvió a verlo Jasón solo sostenía su gladius frente a él algunos pasos en actitud muy pasiva para estar en medio de una pelea.
Nico fruncio el ceño molesto.
—¿Eh?— balbucearon Jasón y el resto de los chicos al ver que Nico envainaba su espada tranquila pero molestamente. Había algo en el aire que al hijo de Hades le molestaba pero nadie se daba cuenta de ello.
Nadie menos Jasón.
—Te... Rindes?— Jasón pregunto esperanzado por dentro.
Nico le miro seria y negó.
—No necesito mi arma para esto—
Enseguida la tierras tembló por un instante a los pies de Jasón, este retrocedió de un salto para ver como unas grietas se abrían y de ellas emergían guerreros muertos de distintas épocas que formaron filas delante del centinela romano.
—Jajaj esto se pone interesante...—El fantasma Aquiles comentó exaltado un poco al reconocer las armaduras y espadas de los guerreros muertos griegos que seguramente le traían recuerdos.
—O muy, muy aburrido. — Momo corrigió creyendo que ver a los muertos hacer el trabajo sucio no era divertido.
Había que añadir que el pueblo romano se sobresalto al ver el tétrico despliegue del inframundo, algunos abuchearon al hijo de Hades tachándolo de fenómeno y unos cuantos hasta de monstruo por eso cosa que molestó mucho a la hinchada.
—Es un fenómeno! —
—Por Júpiter! —
—Acaba a ese griego!—
Eran los gritos y vítores de la población para su campeón romano, Nico los ignoro olímpicamente mientras sus amigos lo apoyaban antes de ordenarle a sus guerreros muertos atacar.
—No me gusta— Percy comentó.
Annabeth estuvo de acuerdo.
—La gente no debería abuchearlo, se supone que Plutón también...—
—No hablaba de eso— El hijo de Posesión corrigió.
Su novia arqueo la ceja pero Frank y Hazel ya parecían entenderle.
Will Solace quien observaba la pelea desde las tribunas griegas compartía la misma opinión, y lo sabia porque así igualmente actuaron ellos en el campamento mestizo al enterarse de la existencia de un semidiós así, los hijos de Hades no eran muy bien recibidos debido a sus nada naturales poderes, pero lo que mas le preocupaba era ver esa expresión de molestia y rencor que el mestizo estaba demostrando igual que antes.
Presentía que no era por eso.
—Uff...— Jasón esquivo la lanza de un caballero medieval muerto y rodó para evitar las flechas oxidadas de los arqueros Yumi japoneses muertos, luego atacó a los con su espada a los guerreros árabes para después refugiarse de los disparos de los soldados renacentistas detrás de una roca.
Nico observaba apoyado de espaldas en la sombra de otra roca alta del terreno.
Jasón salió de su escondite cuando los guerreros ninja muertos saltaron sobre la roca disparando apenas unos cuantos rayos de baja potencia hasta que pronto fue rodeado, pero los muertos no le saltaron de inmediato, mas bien atacaron de uno en dos desgastándolo, el publico empezó a abuchear descontento a su campeón al ver como unos simples guerreros muertos lo estaban cansando tan rápido.
—Vamos Nico, APLASTA A ESE ROMANO!— Clarisse grito a todo pulmón.
Frank se bajo de su trono de pretor y se acerco a Percy apoyado sobre el barandal de la Arena.
—Parece que Nico ganará —
—Así sera... Si Superman no se espabila pronto.— Percy contestó.
—¿De que hablas?— Leo preguntó extrañado.
El griego miro a Hazel quien parecía presentir lo mismo, al ver todos la actitud pasivo-agresiva que Nico demostraba notaron que parecía estar molesto mientras veía a su rival luchando cansadamente.
—Él es mas fuerte que eso— Annabeth comentó de manera mordaz.
Piper y Reina expresaron su acuerdo silencioso.
—Entonces dicen que Jasón no esta peleando en serio, ¿Es eso?— Leo ingirió.
Reina lo había visto luchar contra el titán Críos, el era mucho mas fuerte de lo que estaba demostrando pero ahora mismo parecía estar deteniéndose de pelear (comparado con aquella vez parecía un simple novato recién llegado) y pensó que seguramente se debía a al hecho de tener a su amigo Nico de rival.
Y Nico se había dado cuenta de eso.
Jasón derribo con un golpe del puño de su espada al guerrero sumo antes de recibir un golpe del escudo de un vikingo que lo derribo, el resto finalmente lo rodeo por encima, aplastado y casi sin visión pudo oír que los abucheos ahora eran mas ruidosos y groseros, pero a él no le importaban, desde que empezó la pelea no había halado el valor suficiente dentro de él para enfrentarse a Nico seriamente.
Le tenia lástima, sinceramente.
Uno de los guerreros le puso el filo de su enorme hacha en el cuello.
—¡Jasón!— Exclamó preocupada Piper al verlo.
Jasón forcejeo un poco dándose cuenta de que ahora si estaba atrapado realmente, escucho pasos sobre su cabeza por lo que volteó dificultosamente esta para ver de quien se trataba.
—Me estas ninguneando, ¿verdad?— Nico aseveró.
Cuando visualizó sus pies desvío los ojos avergonzado, los muertos lo pusieron boca arriba por lo que ahora veía a Nico a los ojos encima suyo.
—No, no es eso...— Apenas balbuceó, mintiendo obviamente.
Nico frunció el ceño molesto.
—¿Entonces porque no peleas en serio?—
Jasón lo miro tratando de responder pero el ceño fruncido del hijo de Hades le hizo confesar mentalmente que era cierto.
—¡No soy idiota!— añadió.
Ahora se sentía tan mal... Con todo el público observando y la atención que estaba recibiendo el torneo estas ultimas semanas, la verdad no es que le preocupara tanto, pero Nico era un chico que siempre vivió temido y despreciado por todos los que le rodeaban, clerto es que ahora por fin había sido aceptado por todos en el camp, pero todavía estaba a medio de camino de abrirse a los demás y confiar en ellos, imaginaba que ser abucheado y renegado por ser considerado un perdedor en el torneo podría afectar su nueva relación con los demás.
Eso era lo que Jasón le temía.
—No me molesta que me subestimes, sino el hecho de que creas que me sentiré mal si pierdo—
El romano de sorprendió de que lo haya leído como si fuera un libro, pensaba que con los tantos halagos que el pueblo de Roma profería a su favor lo harían sentir mal y inferior, un sentimiento que ya había visto experimentar, la sensación de no valer suficiente o ser ignorado o tomado como un ser desagradable, casi invisible.
—Ademas... no puedes tomarme tan a la ligera aún—
Al igual que Nico, Reina también esbozo una media sonrisa dándose cuenta que tanto ella como su viejo compañero pretor pensaron igual.
—Pero no sabré de lo que soy capaz, a menos que pelees conmigo seriamente...— le tendió una mano. —...así que deja de tratarme como a un bobo y lucha contra mí seriamente!—
Percy quedo contento de ver el espirítu de la competencia inundaba al viejo hermano de Bianca.
—Ahora la cosa se pondrá buena — murmuro Annabeth satisfecha.
Hazel sonrió.
Jasón aún en el suelo expreso su acuerdo silencioso, aunque no lo dijera en su mirada Nico podía casi oír el perdón que le debía desde el principio, desde aquela aventura en Croacia había subestimado y sobreprotegido al hijo de hades al tomarlo como una criatura desamparada necesitada de amor y comprensión, obviamente las buscaba, pero no quería obtenerlas en base a la lástima y la compasión, el era un semidiós hijo de los tres grandes y quería el mismo trato y respeto (ya sea bueno o malo) de los demás.
—Entiendo— murmuró realizado el hijo de Roma.
Nico apartó a los muertos con una orden de su espada dejándolo ponerse en pie.
Jasón aferró sus dedos con tal fuerza al mango de la gladius de oro que estos saltaron chispas.
—No creas que te lo pondré fácil. — Nico le desafío con un tono de voz competitivamente amistoso.
—¿Quién es el amable ahora?— Jasón respondió con astucia.
—Cierto—
—Vaya, por fin veremos sangre!— Aquiles afirmo enérgico.
—Si no se desintegran mutuamente primero con rashos lashers! Jajajaja— Carcajeó hilarante Momo.
Nico observaba a Jasón de pie y con la guardia relajada, por un momento dudo pensando que no había captado su mensaje, pero cuando parpadeó este había desaparecido.
—Vlaccas!—se volteó apenas a tiempo para bloquear el ataque del romano.
El publico que lo abucheaba segundos antes ahora vociferaba eufórico de emoción mientras ambos forceajaban filo contra filo, el oro y el hierro sacando chispas azules u oscuras. Ahora si estaba luchando seriamente, el brillo afilado en sus irises eléctricos azules lo denotaba, se separo con un pequeño salto hacia atrás desapareciendo dentro de la sombra de un pilar de roca.
Empezó a atacarlo como al principio, moviéndose de sombra en sombra y lanzando estocadas con la punta, Jasón las bloqueo con facilidad al principio y moviéndose contestantemente entre ellas hasta que alzo su gladius al cielo y se formaron unas nubes de tormentas.
BROOOM!
Un fuerte rayo cayo y volvió azul toda la arena, el público desvía la mirada para no quedar ciegos con la electrizante luz azul, cuando devolvió la vista Nico se tambaleaba junto a una roca recuperando el equilibrio luego de un minuto, Jasón preparaba su siguiente ataque cuando vio como las sombras que quedaban se arremolinaban formando figuras humanas oscuras hasta volverse tan reales como su dueño.
—Clones... De sombra?— Piper balbuceo asombrada.
Había decenas de Nicos listos para atacar.
Jasón enfrento a los Nicos con mucha habilidad, las espadas oscuras se estrelleban contra la gladius dorada sin lograr atravesar la guardia del romano, Jasón entre estocadas y golpes analizaba la situación con la sangre y mente frías, noto que un Nico se mantenía mas alejado de lo usual y atacaba poco, se libró de una carga de dos Nicos detrás suyo y atacó al Nico alejado, cuando sus espadas chocaron todos los clones desaparecieron, pero entonces se dio cuenta del reflejo de otro Nico en los ojos del primero.
Salto a su derecha mientras el ataque del otro Nico golpeaba al clon dejando al verdadero de pie frente a Jasón quien se levantaba de nuevo del suelo impresionado.
—Te escondiste entre los clones que atacaban de frente engañándome a propósito con uno que se mantenía alejado, eso fue genial!—Jasón dedujo.
Nico sonrió de lado desafiante.
Los chicos del campamento estallaron en ovaciones por el asombroso talento del hijo de Hades.
—Eso fue acojonante— Leo alabó silbando.
Percy y Annabeth opinaron lo mismo, Piper se preocupaba un poco de que el chico fuera un rival demasiado fuerte para su novio, Reina tranquila desde su asiento de pretor se impresiono todavía mas Dr lo que recordaba del talento del semidiós que había sido testigo durante su cooperación para traer la Athena Partenos al campamento.
—Realmente eres fuerte, Nico.— pensó. —Que harás ahora, Jasón.—
Jasón estaba preparado para atacar cuando su rival extendió la mano al suelo abriendo una grieta, de la misma emergieron guerreros muertos pero no cualquiera.
Se trataba de los mirmidones griegos.
—MIS MUCHACHOS!— El fantasma de Aquiles rugió con algo de melancolía en su voz. atacaron.
Momo rodó los ojos con gracia.
Jasón los esperó, los mirmidones atacaron.
—Ese joven esta perdido!— Aquiles sentenció.
Pero los 18 guerreros muertos fueron diezmados con gran habilidad y potentes golpes con ataques filosos cargados con electricidad, Jasón partió sus espadas, astillo sus escudos y rompió sus armaduras siendo alabado en una ovación eufórica del pueblo romano.
—EEEEH?!—Aquiles gimió sorprendido.
—Tu escuadrón si que era malo con ganas!— Momo se destornillo de risa.
Jasón alzo su espada, nubarrones negros llenaron el cielo nuevamente y un potente rayo golpeó su espada, se puso en guardia con el filo electrificado a un lado de su rostro serio listo para dar fin a la pelea.
Nico bajo su espada, la punta toco el suelo y de inmediato se cubrió de negro, miles de sombras se arremolinaron y ascendieron por el filo cubriendo la hoja de un color negro azabache con un toque luminoso y fantasmal blanquecino a la vez, luego se puso en guardia con la espada al hombro listo para descargar el próximo golpe de arriba a abajo.
Sus amigos y todos en el coliseo contuvieron la respiración como si presenciaran un duelo de pistolas vaquero.
—HAAAA!— gritaron ambos antes de arrojarse al ataque.
Cuando las espadas chocaron la onda expansiva azul y oscura hizo temblar el estadio hasta sus mismos cimientos, el publico grito aterrado por un segundo y luego aulló furioso hacia la pelea y los dos contendientes forcejeando poderes cara a cara.
Se separaron pero Nico recupero el equilibro y ataco a un Jasón, pero este puso en guardia nuevamente y bloqueo el rayo oscuro que salia de la punta de hierro estigio que lo hizo trastabillar. Jasón trazo un arco eléctrico y se lo lanzó, Nico se defendió con un muro de sombras pero en cuanto lo disipó tuvo a Jasón de frente quien aprovecho el instante para atacar. Los enérgicos golpes de la gladius electrificada cada vez eran mas difíciles de bloquear, las chispas azules intensas lo enceguecían y el calor electrico quemaba los nudillos de su mano que sostenía la espada, pero no iba a caer tan fácil.
En un segundo tras el ultimo ataque invoco un guerrero muerto a espaldas de Jasón y lo atrapó, Nico se puso de pie y se preparo para darle un golpe contundente con el lomo de la espada.
Pero Jasón flexiono las pierna y el abdomen impulsándose arriba en un acto casi reflejo del guerrero muerto que lo tenia atrapado pasándole por encima y detrás justo antes del ataque de Nico que acabo golpeando al muer y desintegrándolo, Jasón aterrizo y se agachó barriendo el suelo con una patada que sorprendió a Nico derribándolo.
Pero en cuanto se sentó su cara casi choca con la punta de la gladius todavía electrificada parándolo en seco.
—Mierda!— pensó Nico.
Su espada se había apagado del susto, sus guerreros muertos eran solo restos en el suelo y el arma de su rival apuntaba su rostro.
Suspiro resignado, pero de buen humor.
—Me rindo—sonrió satisfecho.
Jasón apago su gladius.
JASÓN WINS!
El publico romano festejo, mientras Clarisse mordía frustrada el puño de su lanza al ver que otro griego había sido vencido.
Jasón por su parte sonrió contento y asombrado mientras ayudaba a su querido amigo a ponerse de pie.
—Fue un combate increíble — lo alabó. —Eres muy bueno, Nico. — le dijo con toda sinceridad.
—Pero tú lo eres más— le comento satisfecho.
—Apenas pude desviar ese ultimo rayo oscuro, si hubieras arrojado mas de esos me habrías ganado— trato de animarlo.
Nico se encogió de hombros, quizá lo hubiera hecho, pero estaba mas concentrado en vencerlo con su espada para probarse así mismo, aun así estaba agradecido que Jasón lo hubiera tomado enserio y se hubiera olvidado de esa lastima y compasión que le tenia al principio, aunque ahora la volvía a percibir al ver como le hacia señas al publico loco de alegría para que baje el tono de sus vituperios y burlas al "débil griego" como le decían.
—Déjalos, lo importante es haber estado satisfechos de nuestro desempeño—
Jasón sonrió muy de acuerdo.
En el barandal junto a los pretores.
—Que lastima, esperaba que Nico le hubiera ganado... ¿No lo crees sesos de al-?— Annabeth le hablo a su novio pero se detuvo al notar como los nudillos se le pusieron blancos de tanto apretar con las manos el barandal.
Pero su rostro no lucia molesto, si no más bien emocionado de una manera silenciosa.
—Oh vaya— Piper murmuró para si misma al notarlo. Seguro que la batalla lo había exaltado por dentro, o podría haber sido también el despliegue de fuerza demostrado.
Sea cual sea Piper temblaba por dentro solo de pensar que ambos, Jasón y Percy, acabasen emparejados en alguna ronda y tuvieran que pelear.
—Eh, Dijiste algo listilla?—Percy balbuceó apresurado al notar recién que Annabeth le habló.
Annabeth puso los ojos en blanco discretamente al verse ignorada.
Hazel suspiró aliviada de que acabara, aunque hubiera deseado que su medio hermano ganara no sabría estado segura de haber podido pelear contra el en alguna otra ronda.
Frank y Reina también expresaron su asombro ante el poder de Nico, el pretor aun le preocupaba que llegara su turno y Reina estaba aliviada de que Nico no se hubiera disuelto en sombras por haber usado mucho poder nuevamente, pero al final sus preocupaciones fueron erradas.
Y mientras ambos se retiraban de la arena por una de las puertas circulares de reja laterales bajo una lluvia de cotillones vieron a alguien esperándolos en la salida.
—Hola— Will Solace saludó.
Como últimamente le pasaba, la lengua de Nico se le trababa cuando el mestizo le hablaba.
—Huh... Hola...— balbuceo.
Jasón arqueo una ceja discreta, de repente la seguridad y fortaleza personal del hijo de Hades parecía haberse esfumado para dar paso a un balbuceo y una aparente sensación de inseguridad (o será nerviosismo?) como si de repente sus cuerdas vocales se hubieran vuelta de gelatina.
—Fue una batalla genial— comenzó diciendo el otro rubio de ojos azules. —Esos poderes fueron increíbles, uds. dos son realmente fuertes, pese a lo que digan de Percy en el campamento los mas pequeños.—
Jasón resoplo al respecto, continuaba notando como Nico le hablaba con dificultad y parecía querer dar un paso atrás y al costado para ocultarse detrás de Jasón disimuladamente, era como ver a la luna tratar de ocultarse de un sol enorme y radiante.
Luego recordó el porque detrás de ello y se esforzó por no soltar una rodilla compasiva.
—Si Nico te hubiera arrojado mas de esos rayos negros te habría derribado — Will se dirigió a Jasón.
—Pueees... Probablemente. —
—Hmph— Nico bufó. —Probable?—
Luego Will se le acerco para sorpresa del hijo de Hades.
—Estas herido— susurró.
Señalo una quemadura en el dorso de la manl derecha del semidioos, en la mano con la que forcejeó con la electrizante espada del hijo de Júpiter, pequeña pero lo suficiente para que el otro rubio la notara, cuando sus manos agarraron las suyas sintio que su estomago se oprimía, luego comenzaba a girar y revolotear mientras lo sanaba con un toque y pasaba una venda envolviendo la palma con extrema suavidad.
—Ya esta! Mejor? — le pregunto sonriente. —Eh? Estas rojo! Tienes fiebre?—
Nico despertó de su reino mental y habló apresurado.
—N-no e-estoy b-bien.— cabe destacar que balbuceaba mas que un tartamudo.
Will dudo por un segundo hasta que Jasón habló.
—Descuida, solo esta rojo por el cansancio del combate.—explico animado. —Solo necesita descansar.—añadio entregándole una lata de gaseosa.
—Ah pues en ese caso la enfermería de la casa grande es la mejor opción!—decia contento el otro rubio. —Y mas ahora que instalamos una pantalla LED de 47 pulgadas en la sala común de enfermos junto a un reproductor bluray... ¿Por qué no vemos una película juntos?!—
Nico se atragantó y escupió la gaseosa, ¿Acaso acababa de proponerle una cita?.
—Me encantaría pero le prometí a Piper que iríamos al anfiteatro.— sonrió Jasón. —Pero no creo que a Nico le importe.—
El mestizo se sintió balbuceo como si le hubieran practicado una lobotomía frontal.
—Se-Seguro...—
—Genial!— Will exclamó.
—Entonces nos vemos mañana a la noche—
Jasón se despide de ambos y se va por el gran corredor, Will se acerca por detrás y le da una palmada amistosa en la espalda que casi hace que se ahogue en su propia saliva, cuando deja de toser ve como Will le sonríe de forma radiante y genial.
No puede evitar pensar en lo guapo que se ve.
—O-oye y Hazel...?— Pregunta tratando de evitar volver a ponerse rojo.
—Dijo que vendría en un momento —
Bueno, al menos podría disfrutar de su "compañía" por un rato más.
…¿Quién ganará el torneo?...
…¿Sobrevivirán en pie los estudios Momo?...
...¿Podrá el Panteon militarizado romano filmar un show sin desatar una guerra? ...
…¿Thalia será bambi por siempre?...
…Estas y más preguntas serán respondidas en otro episodio de su programa…
NOS VEMOS!.
O—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—O
"Nos vemos la próxima semana en su canal Hefesto de entretenimiento…"
"con otra especial de su programa favorito"
¡PREGUNTALE AL MESTIZO!
...
Dónde USTED! pregunta y ELLOS! responden.
HASTA LA PRÓXIMA!
O—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—o—O
(1) Una cazadora de Artemisa a la cual Zeus violó y luego de que Artemisa la convirtiera en esa este la salvo volviéndola la estrella osa mayor del cielo :v
Si faltaron secciones en este programa fue porque quería subirles rápido.
Respecto a la nueva sección es muy simple: seleccionen su escena favorita (puede ser de cualquiera de ambas sagas) o de la que les gustaría que se hable en "LA ESQUINA DEL RIPLAY"
La escena más votada será seleccionada para salir en el sgte programa :)
Y con respecto al cetro dorado lo subiré en los próximos días (esta a medio terminar) y demigod network (aun no la escribí).
UN SALUDO MUY AFECTUOSO, Y QUE LA FUERZA LOS ACOMPAÑE.
:p
