Hola a todas! mil disculpas por el retraso, pero aqui esta otro capitulo recien salido del horno, Espero que les guste!
Los personajes de esta historia no me pertenecen, ya que son propiedad intelectual de la autora y artista Rumiko Takahashi, pero la trama si me pertenece.
Bien las dejo y las espero abajo!
Nos vemos!
25º capitulo: Maldad al 100 %
- Bien Kagome, ya estás en la semana 37 de gestación, la próxima semana coordinaremos la fecha para la cesárea.
- Pero creí que sería parto normal – Eso era lo que quería, además de que había investigado y era mucho más sencillo y corta la recuperación.
- No sería lo recomendable en estos casos linda, uno de los bebes esta de cabeza pero el otro está de nalgas, en los casos de embarazos múltiples lo más recomendable es la cesárea, para evitar riesgos.
- ¿No hay posibilidad de que sea por parto natural?
- La posibilidad siempre esta, pero al ser dos los bebes lo más seguro para los tres es una intervención, además siempre está la posibilidad de que alguno de los dos tenga el cordón enredado, por lo que de esta manera nos aseguramos que nada salga mal.
A pesar de escuchar atentamente las recomendaciones de su obstetra, la idea de una intervención no le agradaba en lo mas mínimo.
- Mira, hasta ahora todos los estudios están en orden, no hay nada de qué preocuparse, tendrás en tomo momento al equipo a tu disposición, y todos te explicaremos paso a paso lo que se hará, para que no tengas ninguna duda.
- Esta bien, doctora, sé que es lo mejor, solo que hubiese preferido que sea parto normal pero bueno.
- Quizás para el próximo jajajajaj
- Si….el próximo j aja – La idea del próximo era impensable por el momento, todavía no se hacia la idea de cómo haría con estos dos como para encima pensar en otro.
- Bien Kagome, te quiero aquí el miércoles próximo, ¿te parece bien? Así podrás hablar con el cirujano y despejar cualquier duda o temor que pueda surgir.
- Claro doctora Ming, el miércoles estaré aquí.
Kagome salió del consultorio, ya el voluminoso vientre le pesaba, le estorbaba y por sobretodo, sus bebes se turnaban para patear y hacer actos de presencia de día y de noche….
O NACIAN YA O EL RESPONSABLE PERDERIA LA PARTE ANATOMICA QUE OCASIONO SU ACTUAL SITUACION…..
Si bien el susodicho estaba más impaciente que ella para que nacieran, y estaba más sobreprotector que nunca, el no era quien cargaba con el peso de sus bebes, ni sufria de calambres, o se le hinchaban los tobillos, o ….
- Dios, debo dejar de pensar como descuartizar a Inuyasha – Con una mano en su rostro, Kagome se tomo un taxi con rumbo a la mansión Taisho antes de que se decida de pasar por una armería o algún lugar que vendieran artículos de tortura…
Por la noche, la familia Taisho completa se reunió para cenar, además de que Sesshomaru tenia novedades acerca del incendio que debía informar a su hermano.
Kagome e Inuyasha hacia un mes que habían comprado la casa a una cuadra del terreno en donde se estaba levantando nuevamente la pastelería, con el adicional del restaurant que ya poseía nombre…
Fenix…
Nombre decidido por Izayoi, ya que consideraba que Kagome era como el ave fénix, siempre resurgiendo de las cenizas.
Mientras las mujeres conversaban y hablaban de los próximos integrantes de la familia, los hombres estaban encerrados en el estudio.
- Y bien Sessh, ¿Qué novedades tienes?
Por su parte, Sesshomaru trataba de elegir las palabras con la mayor prudencia del mundo, porque sabía que cuando dijera lo que habían averiguado, su hermano explotaría y saldría a partir cabezas, ya que el mismo actuaria de igual forma si se tratara de su mujer.
- Mira Inuyasha, antes que nada, promete que me dejaras terminar de hablar, antes de perder la cabeza ¿de acuerdo?
- De acuerdo, pero no prometo nada – Y si Sesshomaru lo conocía solo un poco sabía que era cierto, y era más de lo que podía pedir de él.
-Bien, Myoga y el departamento de policía han encontrado un posible autor, pero el maldito esta desaparecido, aunque eso no es lo importante – Hiso una pausa y miro de reojo a su padre.
Inuyasha se percato de ello, por lo que intuyo que sea lo que sea que Sesshomaru sabia, haría que justamente perdiera la cabeza.
- Hijo, el tema aquí no es necesariamente el autor material del incendio, sino quien lo ordeno – Inuno sabía que en cuanto su hijo supiera quién mando a producir el incendio, ardería Troya.
- ¿A qué te refieres papa? – Inuyasha tenía demasiado de que preocuparse, y el tema de la investigación estaba en las mejores manos, por lo que se desatendió por completo, sabiendo que su hermano investigaría como si se tratara de su misma mujer e hija, pero que su padre estuviera también al tanto de ello, era signo de que era alguien que conocían. Si ambos estaban al tanto, era porque ambos iban a atajarlo cuando supiera el nombre del responsable.
- Quiero que escuches con atención a tu hermano hijo.
- Inuyasha, la persona que ocasiono el incendio se llama Yang Toya, es un delincuente con un largo historial delictivo, cosas menores, pero en el último año ha estado vinculado con una red mafiosa, que al parecer la liderada por su primo, Yang Long, son oriundos de China.
- Pero no entiendo, que podrían querer los de la mafia china con Kagome, Sessh eso no tiene ningún sentido.
- Por supuesto que no tiene sentido, el tema es que ellos han sido contratados por una persona, Yasha… ¿No lo entiendes todavía, verdad? – Y por la cara de confusión de su hermano dedujo que no – lo contrataron como sicario, la persona que lo contrato lo hiso para matar a Kag.
- QUEEEEEEE, NO NO NO, ESO…NO...NO PUEDE SER, DEBEN HABERSE EQUIVOCADO SESSHOMARU – Inuyasha se levanto como si le hubiesen picado el trasero, la sola idea de que el incendio tuviera como fin acabar con su familia era algo completamente inconcebible.
Sesshomaru jamás en su vida vio la desesperación y tal estado de confusión en su hermano, sabía que faltaba todavía el nombre de la persona que estaba detrás de todo eso, y ahí si necesitaría toda la fuerza del mundo para el huracán que se avecinaba.
Por lo que se acerco a él, y lo tomo por los hombros para que lo viera a la cara.
- Inuyasha detente y escúchame, tienes que calmarte y escuchar atentamente. No puedes perder los estribos ahora.
- COMO DEMONIOS QUIERES QUE NO PIERDA LOS ESTRIBOS CUANDO ESTAS DICIENDOME QUE EL INCENDIO ERA PARA MATAR A MI ESPOSA! JAMAS EN MI VIDA TUVE TANTO MIEDO, NI CUANDO YO MISMO ME ENFRENTO A LA MUERTE EN CADA INCENDIO! ES DE MI MUJER Y MIS BEBES DE QUIENES ESTAMOS HABLANDO Y ESTUVE A PUNTO DE PERDERLOS!
Sesshomaru sentía que las lagrimas de su hermano eran como las suyas propias, ya que cuando Myoga le dio la información que poseía, llego a su casa y se desmorono en los brazos de su esposa, el también tuvo miedo por su cuñada, los hermanos de esta, y sus sobrinos.
- Se lo que sientes, yo estaría igual si se tratara de Kagura o de Rin pero necesito que estés calmado.
- Hijo, mírame – Inuno espero al contacto visual de su hijo menor, no podían perder mas tiempo y era urgente e importante de que estuviera al tanto de todo – La persona responsable de todo esto es Kikio
- Que… QUEEEEE!
- CALMATE – Inuno tomo el rostro de su hijo y apoyo su frente en la de el – Respira, calmate, tu familia te necesita fuerte, yo te necesito fuerte…tienes que saber todo y por todo me refiero a que atraparemos a esa perra y la mandaremos al agujero mas profundo de la cárcel.
- Papa, yo…dios…no quise pensar en la posibilidad de perderla, pero yo…
He Inuno hiso lo que cualquier padre haría ante un hijo que sufre…lo abrazo con toda su fuerza.
- Llora hijo, llora todo lo que tengas que llorar, se que te has aguantado para que Kagome no te vea débil, pero a veces es necesario largar la angustia antes de que te hunda.
Y así fue, Inuyasha dejo salir todo el acumulo de sentimientos, ya Kagome había llorado demasiado, y ahora le tocaba a él descargarse. En cuanto logro recuperarse, se sentó más calmado, para terminar de escuchar todo lo necesario.
- Yasha, Kikio contrato a Toya para asesinar a Kag, allanaron su departamento y el muy idiota dejo una laptop, a pesar de que estaba bajo contraseña, los peritos pudieron encontrar todos los correos que elimino, todos y cada uno lo involucran, desde el auto que incendio para despistar hasta el incendio del local.
- Pero eso no es todo ¿Verdad?
- Exacto, no es todo, al parecer Toya se contacto con su primo, y le informo de un trabajo para él, pero nada más.
- Hijo, Yang Long es un mafioso de los peores, es uno de los más buscados por la interpol por tráfico de drogas y asesinatos a sangre fría. Su primo es un bebe en pañales a su lado.
- ¿Y Kikio? ¿Que saben de ella?
- Huyo, hace dos semanas que viajo y nadie sabe a dónde esta, pero ya hay un pedido de captura. Pero por el momento papa y yo contratamos un equipo de seguridad privada para proteger a Kagome y a los chicos, para reforzar la que has puesto para ellos.
- Bien, ¿Y ahora que haremos?
- Esperar, no podemos hacer otra cosa, no sabemos si Toya ha podido encontrarse con su primo o no, y hasta que no logren atrapar a Kikio no tenemos indicios de sus siguientes pasos, lo único que sabemos es que ella te quiere a ti, y pasara por encima de la cabeza de quien sea para ello.
- No puedo creer que pude querer a una demente como ella, juro que si lastima a Kag o a mis bebes la matare.
- Lo sé hermano, pero no la dejaremos, y cuando la atraparemos se pudrirá en la cárcel, además de esto, hay una larga lista de estafas que la esperan.
TOC TOC
El sonido de la puerta los tomo por sorpresa, he Inuno se levanto de su sitio, y dio el permiso a quien estaba del otro lado de la puerta- Adelante
Kagome asomo su cabeza primero antes de dejar asomar toda su anatomía…con el peso extra también - Lamento interrumpirlos, pero Izayoi me pidió que les avisara que la comida ya esta lista.
- Y te mando a ti? Pero está loca o que, si apenas y puedes moverte con ese par dentro de ti – Inuyasha no quería que su pastelera se esforzara demás, sabía que le costaba caminar a pesar de que ella insistiera que no le molestaba.
- Oye estoy embarazada no incapacitada ¿Sabes?... mmm ¿Estás Bien? – La cara de cansancio y sus ojos irritados lo delataban
- Si solo cansado, nada más – Trato de sonar lo más normal posible, porque así como él conocía cada mirada de ella, ella también lo conocía.
No muy convencida de ello, la azabache insistió, sus ojos denotaban que había llorado- Estas seguro, sabes que puedes decirme lo que sea ¿verdad?
- No te preocupes, estoy bien, papa me dijo unas palabras que me emocionaron nada más, así que no te alarmes, y ahora bésame.
No se lo diría, lo sabía bien, pero que al menos estuviera tranquilo de humor, la tranquilizaba – ¿Eres un idiota lo sabías? – Lo tomo de su rostro, y acerco sus labios a los suyos, a pesar de que su súper panza de embarazada no le permitiera acercarse más.
- Si pero soy tu idiota solamente… Oye…corrección soy tuyo y de este par que insisten en patear cuando te beso – Sus bebes pateaban fuerte, ya que pudo sentirlos al estar pegado al vientre de Kagome.
- creo que heredaron tus celos, jajaja – Porque efectivamente patearon a Inuyasha en el momento que se apoyo en ella para besarla.
- Los castigare ni bien nazcas por ello, deben aprender a compartir – Y realmente eran celosos como el, estaría en un gran problema.
- Eso deberás aprender tu, recuerda que aquí también hay una niña – Sip, sabia como picarlo.
La cara del ambarino se deformo, en su mente se proyectaba la imagen de una joven con los rasgos de Kagome, pero con sus ojos, pero lo peor de todo era que estaba rodeada de muchachos con arreglos florales y otros regalos tratando de cortejarla.
Inuyasha entrecerró los ojos y observo la cara risueña de Kagome – tenias que recordármelo ahora que vamos a comer ¿verdad? Si me causa indigestión, tu serás la culpable, recuérdalo.
- Vamos a comer PA PI – y feliz de castigarlo un poquito, ambos se dirigieron al comedor.
Por suerte para ambos, al ambarino no le causo indigestión, y a Kagome sus bebes no la patearon a la hora de comer.
UN MES MAS TARDE….
Por suerte para la Familia Taisho, todo estuvo tranquilo. Sabían que Naraku había sido interrogado sobre la desaparición de su hija, pero el nada sabía de su paradero. A pesar de ello, la policía lo tenía vigilado, y habían intervenido todos los teléfonos con los que contaba, aunque por suerte no eran muchos, ya que había mudado la empresa de marketing a un edificio más pequeño, los negocios no iban muy bien, aunque a decir verdad estaba a punto de quebrar.
Kikio desapareció sin dejar rastro alguno, era como si se la hubiera tragado la tierra, y nadie de su entorno sabía nada de ella. Muchas de las que se suponía eran de su círculo de amigas, no quería saber nada de ella, al parecer las había estafado y a la que no, era porque se había acostados con las parejas de ellas. Otras sin embargo, solo alegaban que no la conocían tanto o no eran tan amigas, por lo que no sabían ni siquiera por dónde empezar a buscar.
La lista de amantes era tan larga que los investigadores se sorprendían, mas siendo que muchos de ellos eran hijos de políticos, grandes empresarios o en ocasiones eran los hijos de algunos de los empresarios con los que se acostaban.
Esa mujer debía hacerse análisis de enfermedades de transmisión sexual, porque simplemente el numero era impresionante.
Kagome ordenaba el maletín que llevaría a la clínica, mañana le practicarían la cesárea y estaba ansiosa.
Había hecho y deshecho la maleta tantas veces que había perdido la cuenta, pero es que no sabía que ropita llevar para los bebes. En una de las veces lleno la maleta con solo ropa de bebe, y nada para ella. Cosa que luego la hiso reír pensando en los gritos de su marido si debía permanecer desnuda hasta que le llevaran algo.
- ¿Otra vez estas desarmando la maleta? Pequeña solo serán dos días nada mas, tres como mucho pero nada más.
Se giro para ver a su bombero favorito apoyado en el marco de la puerta, observándola divertido en la faena de armar la dichosa maleta.
- Tranquilo, ya casi esta todo, solo acomodaba las cosas, esta vez no la desarmare – Y así se prometió, además después de la sexta o séptima vez, ya había perdido la gracia, y casi la paciencia.
Inuyasha se acerco a esa hermosa mujer, portadora de dos grandes bebes que pronto saldrían al mundo, o mejor dicho en 17 hs – Quieres que te ayude en algo?
- Nop, ya esta – Y se dispuso a cerrar el cierre cuando sintió a su marido abrazarla por detrás.
El susurro en su oído la hiso estremecer- ¿Estas asustada?
- Te mentiría si te dijera que no, pero estoy más ansiosa que asustaba – Apoyo sus manos en las de él, mientras sentía como aspiraba el aroma de su cuello.
-Pues somos dos cariño… - Acaricio el vientre, sintiendo como sus bebes respondían a su tacto - Falta poco para conocer a ese par, Y no puedo esperar para tenerlos en mis brazos.
- Lo se, a mi me pasa igual – Kagome se giro, al menos lo que su físico actual le permitia – Seremos unos padres grandiosos –
Los ojos de Inuyasha brillaron con gran intensidad, ante las palabras de su mujer, porque no lo dudaba, juntos eran una gran pareja y gran equipo.
- Te amo demasiado, ¿Te lo había dicho?
- MMM… no lo creo, o al menos no creo recordarlo.
- Pues déjame decírtelo y recordártelo – Y no espero mucho para apoderarse de los labios femeninos. No quería excitarla demasiado, pero necesitaba sentirla suya, sentirla ahora, para alejar el miedo a perderla. Era una tontería, y lo sabia pero una cesárea era una intervención quirúrgica, y como tal tenía sus riesgos.
Debía pensar una y otra vez que todo saldría bien, y pronto sus hijos estarían entre ellos.
Sus gemelos mañana estarían en el mundo….y sobre todo….podrían tenerlos en sus brazos.
- Ok, está todo listo Sra Taisho, en 10 minutos ya la llevaremos a quirófano.
En cuanto el cirujano abandono la habitación, Kagome e Inuyasha se observaron con una carga de tantos sentimientos de amor y cariño, pero por sobretodo incertidumbre.
Por su parte la azabache se mordió el labio e inspiro el poco aire que sus bebes le permitían.
- Bien, llego el momento.
Inuyasha solo la miraba, quería grabar ese momento único en su memoria, para en un futuro relatarle a sus hijos como fue el día que ellos vinieron al mundo – Llego el momento pequeña.
- Todo saldrá bien linda – La señora Suki no quería llorar, pero estaba tan feliz, sus nietos del corazón pronto nacerían.
- Nosotros controlaremos a la bestia cuñada, quedate tranquila – Sesshomaru lo torturaría asi como el lo torturo el dia que Rin nació.
- Vaya gracias hermano
- No hay de que.
- Idiota
Un muchacho se asomo por la puerta, muy sumisamente, en cuanto lo miraron este solo pudo articular - Disculpen, venimos por la señora Taisho – Mientras su compañero aguantaba la risa.
- Cual de todas – Pregunto Kagura, se veía a la legua que el pobre era inexperto, al menos alegrarían un poco a su cuñada antes de entrar a quirófano.
El camillero, que para variar era nuevo y tímido solo pudo contestar- Ehh…supongo que la que debería dar a luz a gemelos – sip, su compañero quería descostillarse de la risa.
- Se refieren a la panzona Kagura – Sango, que también capto la idea de Kagura se sumo, además de que así se divertía ella.
Y con gesto desenfrenado dijo - Ah si, entonces es ella – Señalando a una Kagome que temía orinarse si seguía aguantando la risa.
Se calmo un poco, y viendo a todos, la azabache pudo articular – Nos vemos en un rato
- Puedo acompañarla hasta la entrada del quirófano? – De cualquier manera la pregunta de Inuyasha era más bien una afirmación, ya que si se negaban, la acompañaría de cualquier forma.
Sin más preámbulo Kagome fue llevada a quirófano custodiada por su marido. En la puerta del mismo, Inuyasha tomo su rostro para besarlo dulcemente.
-¿Me esperaras aquí? – La azabache estaba demasiado nerviosa, en poco tiempo tendría a sus bebes.
- Nadie podrá moverme de aquí – Y era cierto, hasta que sus bebes y su mujer estuvieran ahí, fuera de su protección, nadie lo sacaría de ahí.
- Lo Prometes
- Te lo prometo
No podía despegar su mirada de la de él - Bien, ya es tiempo
E Inuyasha estaba en igual condición- Así es
- Disculpe, pero debemos entrarla señor.
Y con un movimiento de cabeza, vio a su mujer entrar en la camilla y desaparecer detrás de las puertas blancas del quirófano.
-Cuánto tiempo más estarán ahí adentro… demonios les molestaría mucho al menos salir a decir cómo están?
- Ya estúpido, ¿qué crees que están haciendo he? Jugando al Póker? – Sesshomaru se estaba hartando de verlo ir y venir como animal enjaulado
- Pero ya lleva demasiado tiempo, ¿si en 5 minutos no sale alguien entrare a averiguarlo yo mismo.
- Ya hijo, calmate, además solo paso una hora y quince minutos, debes darles tiempo – Izayoi sabía que eran procedimientos delicados, pero también que su hijo carecía de paciencia alguna.
- En serio mama si no sale nad….
¿Familia Taisho?
Ante el llamado de su apellido, todos los presentes se acercaron al hombre de blanco que salió de la zona del quirófano - Aquí – Inuyasha dejo de respirar
- Joven Taisho, felicitaciones, su esposa ya dio a luz, tiene un niño y una niña
No sabía si llorar o gritar, si grita primero y llorar después, aunque en esos momentos con respirar bastaba
- y mi mujer, ¿Ella como esta?
-Tranquilo ella está en perfecto estado, en unos minutos terminaran de prepararla y la llevaran a su habitación
- Muchisimas Gracias doctor
-Tengo un niño y una niña, TENGO UN NIÑO Y UNA NIÑA!
Y las felicitaciones no se hicieron esperar. Las mujeres se abrazaban y lloraban, los hombres, porque eran re machos se daban apretones de manos hasta que sus respectivas mujeres les dijeron que eran tan ineptos que no podían demostrar un poco mas de sentimiento, por lo que dejaron de comportarse como idiotas y se abrazaron también, y el nuevo padre…
Y bueno, solo déjenme decirles que el desapareció….
Si, asi es, desapareció…..detras de unas incubadoras que sin que nadie se percatara salieron del quirófano con rumbo a neonatología.
-Son hermosos Pequeña, tan perfectos, tan tan...
- ¿Tan nuestros? - Kagome contemplaba junto a Inuyasha a sus bebes, todavia les era increible que ellos ya nacieron y estan ahi con ellos, tan cerca.
- Si, nuestros….gracias por esto mi amor.
- No, gracias a ti.
- Senkai Takashi Taisho y Akari Sakura Taisho.
Inuyasha y Kagome, observaban a sus hijos dormir en la cunita de la clínica, habían pasado ya 4 hs de nacidos, y luego de demostrar que tenian pulmones poderosos, ahora descansaban.
Por su parte la azabache esta exhausta, ya comenzaba a sentir sus piernas, y la sensación de frio tanto de la anestesia como el propio del quirófano ya estaban menguando. Necesitaba con urgencia dormir.
Inuyasha al percatarse de ello, beso su frente y acaricio su rostro. Deposito un casto beso en sus labios, para luego observarla.
- En cuanto mama suba iré por un café, tu descansa pequeña, has hecho un gran trabajo.
- Yasha ve tranquilo, Iza seguramente debe esta ahora mismo en el ascensor, no te preocupes, ve tranquilo. Además la enfermería esta en frente de mi habitación, si necesito algo solo apretare el botón de aquí ¿Lo ve? – Y para demostrar su punto, elevo el pulsador que llamaba a enfermería. El también necesitaba un descanso.
- No lo sé, además si mama ya sube, puedo esperarla
- Inuyasha Taisho, por lo más sagrado, ve a por tu café, nada sucederá.
Y debía reconocer que Kagome, frustrada y cansada daba mucho más miedo que solo enojada, pero lo tranquilizaba saber que era una clínica de excelente reputación, y segura. No había porque preocuparse.
- Bien, regresare tan rápido que ni te darás cuenta que cuando me fui
- Bien, vete así puedo extrañarte – Aunque en realidad era para poder dormir, pero por sobretodo era porque comenzaba a sentir las molestias de la sutura de la cesárea, y eso preocuparía demasiado a su marido
- Vaya y se supone que me amas – La cara de fingida molestia era una mueca graciosa en el cansado rostro de su obcecado bombero.
- Te amo Yasha pero a veces eres un terco de primera.
- No hables mucho, el médico dijo que no hablaras demasiado. Enseguida vuelvo, no se te ocurra levantarte de ahí.
- Como si pudiera – Murmuro bajo, pero era cierto, como pensaba el idiota que se levantaría…
ESTABA TODAVIA MEDIO ANESTESIADA DE LA CINTURA PARA ABAJO !
Pero bien, ya estaba sola, iba a acomodarse y dormir un poco, ya que izayoi había bajado a despedir a su marido, e iba a quedarse con ella y su hijo en su primer noche, para ayudarlos con los bebes.
Estaba relajándose y casi durmiendo cuando sintió la puerta abrirse…
A penas podía abrir los ojos, le pesaban demasiado a causa de su cansancio, pero vio la silueta de una de las enfermeras, las cuales seguramente venían a chequear sus signos vitales.
- Hola Kagome
Y abrió sus ojos con terror al reconocer la voz… y en un hilo de voz murmuro
Kikio…..
Continuara...
Que tal, les gusto? pido sinceras disculpas por las demoras, pero entre la facultad, las rotaciones hospitalarias y el trabajo, quedo muy fusilada, es por eso la demora.
Pero piensen que estoy estudiando para ser partera, asi que debo estar preparada para atajar a los bebes que vienen al mundo jajajajaj
Realmente estaba corta de inspiracion, asi que no se que puedo decir por este capitulo, solo que lo escribi en honor a todas las que me apoyan, es para ustedes que escribo, ademas de que me entretiene.
Si les gusto, apoyen la historia dejando un Review! es el aliento para escribir...
No me gustan las historias largas asi que calculo que esta tendra uno mas...
que pasara en ellos?
ahhhh por cierto, no se preocupen si tardo, no dejare colgada la historia, y tratare de actualizar mas seguido. Ademas de que tengo algunas ideas mas para plasmar en historias...
Saludos a todas, y por sobre todo MILES Y MILLONES DE GRACIAS POR APOYAR LA CREATIVIDAD! Y MILES DE GRACIAS POR SU TIEMPO !
Abrazos a todas!
