Duncan se fue a la habitación, solo aparecer por la puerta Tessa supo que algo no iba bien. Había oído los gritos. Pero desde que Richie llegara del hospital, los gritos se habían vuelto algo más o menos cotidiano en casa. Fue la cara de Duncan lo que la inquietó, estaba ausente, triste y dolido. Tessa no soportaba verlo así, así que lo abrazó y se lo llevó a la cama. Una vez en la cama hablaron.

- TN: ¿Tan mal?

- DM: No, sólo es una pataleta.

- TN: Duncan, que nos conocemos, tú no estarías así, por solo una pataleta. ¿Qué pasó?

- DM: Nada en serio, una tontería.

- TN: ¿Me lo vas a decir o te he de castigar a ti también sin postre?

- DM: ¡No, sin postre, no! jajajaja (ambos rieron) Nada, el chico que estaba enfadado y como siempre lo paga con el primero que tiene a mano. Debería controlar ese temperamento suyo, porque a veces hiere con lo que dice.

- TN: ¡Pero me vas a decir que te ha dicho! (Tessa ya cansada).

- DM: No le he dejado pasar la noche fuera de casa, se ha enfadado y me ha dicho que yo no era su padre para mandarle. Y que lo único que me importaba era lo que dirían los de asuntos sociales, que su felicidad no me importaba.

- TN: No lo excuso, pero sabes que no lo dice en serio ¿verdad?

- DM: Lo sé (pero Duncan se sentía aun mal).

- TN: Normalmente esas perlas las deja para mí ¿Se puede saber a dónde quería ir, para soltarte eso?

- DM: Eso te va a gustar aun menos.

- TN: ¡A casa de esa descarada! ¡Pero, que le pasa a ese hijo tuyo, es que no tiene nada ahí arriba!

- DM: Ahora mismo, todo está ahí abajo.

- TN: Creo que tú y él deberías tener una charla padre e hijo sobre las chicas.

- DM: Tessa, creo que llego tarde para esa charla, Se te olvida que hasta hace unos meses Richie tenía casi 18 años. Y tenía mucho éxito con las chicas. Tenía y por lo visto sigue teniendo (decía un poco orgulloso).

- TN: ¡Oh, Duncan! Ni te atrevas (regañándolo con el dedo) ¿y si le pasa algo?.¿y si le hacen daño? ¿y si esa pilla alguna enfermedad? ¿Y si la chica se queda embarazada?, ¿Has pensado en alguna de esas cosas?

- DM: Tessa es preinmortal. No dejara a al chica embarazada, y seguro que toman precauciones.

- TN: ¿Estás seguro de eso? De lo de las precauciones, me refiero. Y bueno aunque así fuera, es muy joven y confiado.

- DM: Vale, vale, hablaré con él. Pero no hoy, ya ha quedado claro que no me ve como un padre, para tener ese charla padre-hijo.

- TN: Duuuuuuuuuuncan (intentando mantener la pose de enfado) Richie te quiere (le dijo Tessa mientras le acariciaba el pelo)

- DM: Lo sé (la besó tiernamente), es ese temperamento suyo grrrr (ahora fue Tessa quién lo besó).

- TN: Olvídalo, ya. Mañana ya hablaré yo con él (sonriéndole y empezando a desabotonarle la camisa del pijama)

- DM: (Duncan le devolvió la sonrisa y la acercó más) vale (la besó apasionadamente) lo dejo en tus manos.

A la mañana siguiente, Duncan no despertó a Richie para entrenar. Durmió un par de horas, que le vinieron muy bien porque no había pasado muy buena noche. A las siete, Tessa entró en la habitación de Richie, ya ni se molestaba en picar a la puerta. Cuando el chico dormía se le podría caer el techo encima que ni se enteraría. Abrió las ventanas, y después subió las persianas, vio como Richi emitía gruñidos y se tapaba la cara con la almohada. Fue entonces cuando llamó su atención tirando el edredón al suelo y dejando que el frío de la mañana lo despertara de golpe. Efectivamente Richard dio un salto de la cama.

- RR: ¡Qué frío! ¡Joder, mamá! ¿Qué pasa? (Tessa le lanzó unos pantalones, que por supuesto no eran jeans)

- TN: Vístete, en 10 minutos te quiero en la cocina par desayunar.

- RR: (miró al reloj, las siete) Son las siete ¿Y papá?

- TN: Entrenando (cerrándole la ventana para que no agarrara un resfriado).

- RR: ¿Sin mi? (dijo triste).

- TN: 10 minutos (dijo tajantemente, mientras arqueaba la ceja como lo hacía Duncan).

Richie se dio una ducha rápida y se vistió también lo más rápido que pudo. Mientras se duchaba se le escaparon un par de lágrimas, estaba seguro que Duncan lo debía de odiar por lo que le había dicho la noche anterior. No había querido ni entrenar con él. Ni siquiera lo había despertado. Si Duncan pensaba que él no quería que fuera su padre, quizás parar los tramites de la adopción, quizás lo devolviera a los de asuntos sociales y tendría que vivir en un orfanato o en casa de otro monstruo. Intentó alejar esos negros pensamientos de su cabeza. Aunque se recriminaba, debió disculparse esa misma noche. Él ni tan siquiera sentía eso, Duncan era su padre, su único padre. Cuando salió de la habitación esperaba encontrarse a Tessa y Duncan en la cocina sentados, esperándolo para regañarlo por su pésimo comportamiento de anoche y para intentar hacerle entender porque hacían lo que hacían, el rollo ese de "es por tu bien hijo". Pero no, al entrar en la cocina, estaba Tessa a solas, acabado de exprimir unas naranjas.

- TN: (sin girarse y acabando de exprimir la última naranja) siéntate, ahora acabo.

- RR: ¿Y Duncan?

- TN: ¿Ahora es Duncan?

- RR: Te lo ha dicho ¿no? (Richie susurró apenado, agachando la cabeza)

- TN: Si, me lo ha dicho. (Alargándole el zumo) Bebe, se le van las vitaminas (poniéndole cara de reprobación).

- RR: Mamá, yo no, yo no quise (Richie empezó a balbucear).

- TN: Bébete el zumo, Richie ( le insistió, Richi se bebió el zumo) ¿Quieres tortitas o cereales?.

- RR: No tengo hambre (dijo temblándole la voz).

- TN: Te haré un par de tostadas, tienes que desayunar algo (Tessa no pudo continuar con al pose de hielo, hubiera querido mantenerla un rato más, pero la carita del niño le estaba rompiendo el corazón). ¿Richie, me puedes contar que pasó ayer noche?

- RR: Le dije, le dije (se abrazó a la cintura de su madre) mamá, yo no quería decirle eso, yo solo estaba enfadado. Mamá, créeme, yo, yo le quiero. Sé que es mi padre, es mi padre, lo es. Lo siento, lo siento (sin soltar e Tessa y hundiendo su cara en el vientre de Tessa y llorando. Tessa no se soltó, le acarició el pelo hasta que se calmó un poco).

- TN: ya está, ya está, hijo, ya. Richie, mi amor, lo sé, ya está.

- RR: ¿me odia?

- TN: Hijo, no hay forma que tu padre te odie. Te quiere más que a su vida ¿entiendes? (Richie se apretó aun más contra el vientre de su madre). Hijo, mírame (Richie no se movía) venga, hijo mírame (Richie poco a poco se fue separando, Tessa tomo una servilleta de papel y le limpió la cara de una forma muy tierna).

- RR: Pero él me odia, no quiere ni verme, sé ha ido a entrenar sin mí.

- DM: Él no te odia (des de el quicio de la puerta) Y se ha ido a entrenar sin ti porque ha pensado que necesitabas dormir un poco más. A que ayer te quedaste hasta tarde haciendo deberes.

- RR: ¡Duncan! (dijo sorprendido mientras se giraba para verlo)

- DM: Para ti es papá.

- RR: papá, yo lo siento, lo juro, no quise decir eso, lo juro, perdóname papá (otra vez le saltaron las lágrimas).

- DM: Vale, vale, hijo, ya está (dándole palmaditas en la espalda para que se calmara) ¿Richie? Mírame. (Richie lo miró, Duncan le sonrió) Hijo. No te voy a mentir, lo que me dijiste ayer me dolió y mucho. Como también le duelen a tu madre todas esas cosas que le sueltas cuando te pide que hagas algo que no quieres. No puedes tratar así a la gente solo porque estés enfadado y frustrado. Es cruel e innecesario, y tú no eres así.

- RR: Lo siento, papá, perdóname (dijo aun triste, pero ya no estaba angustiado).

- DM: Claro, hijo. Pero esto se tiene que acabar ¿vale?

- RR: si, lo juro, nunca más.

- TN: Se acabó hacer sentirnos miserables cuando estés enfadado, preocupado, angustiado o molesto ¿Me entendiste?

- RR: si (bajó la cabeza)

- TN: Muy bien, ahora que todo quedó claro, continuemos desayunando (Tessa besó en la cabeza a Richie y después le dio un besito en la boca a Duncan y los tres desayunaron juntos).

- TN: ¿Richie? (Richie ya había acabado y estaba poniendo sus cubiertos y platos en el fregadero) Es sábado. Sé que tu toque de queda es a las 11:00 pero como estás 3 semanas has ido todos los días a clase y has hecho los deberes y los profesores no se han quejado de ti. Duncan ha pensado que como premio esta noche puedes volver a las 12, pero en taxi (dándole 20 dólares).

- RR: Mamá, yo (tragó saliva) ¿Pero por qué no puedo quedarme a dormir?

- DM: Richard, ya es suficiente (Duncan estaba perplejo por el temple del muchacho. Tessa le puso la mano sobre el hombro para tranquilizar a Duncan).

- TN: Hijo, porque eres aun muy joven, te pueden pasar muchas cosas, de noche aun más, y el lugar de un joven de 15 años por la noche es en su cama en su habitación, en su casa. Y no es tan raro, si quieres puedes llamar a Kevin o Steven y preguntarles si sus padres les dejaban pasar la noche fuera. O a cualquiera de tus compañeros de escuela. La respuesta será siempre la misma.

- RR: Seguro que de pequeña fuiste a un montón de fiestas de pijamas y te quedabas a dormir en casa de tus amigos.

- TN: Si, Richie, lo hacía, en casa con adultos responsables al cargo. Y me quedaba a dormir es casa de mis amigas, no de mis amigos.

- RR: ¿Y si fuera gay?

- TN: Pues lo mismo. (Tessa estaba exasperada ya) Si no hay un adulto responsable en casa no puedes ir y punto (Tessa se puso las manos en las caderas).

- RR: Es estúpido (dijo cruzándose de brazos y poniendo morros)

- TN: Quizás te lo pueda parecer, pero no lo es, Richie lo hacemos por tu bien.

- RR: Con el rollito ese de "es por tu bien" ya cansa. Solo hacéis que jod…fastidiarme la vida.

- DM: Richard, si has acabado de desayunar, ve a por la cazadora, te llevaré al comedor (Duncan dijo tan serio que Richie ni se le pasó por la cabeza continuar con la discusión).

Ya en el coche.

- DM: Richie, tienes que aprender que cuando te decimos que no es que no. Y no hay discusiones que valgan (Duncan le dijo molesto).

- RR: Ya, ya, ya, porque es por mi bien (dijo burlándose mientras rodaba los ojos)

- DM: Richard, ¿qué hemos hablado hace ni 10 minutos en el desayuno?

- RR: Lo siento papá, de verdad lo siento. Pero dame una sola razón para no dejarme quedarme a dormir en casa de Victoria y tienes mi palabra que no iré y lo dejaré estar. Y no vale por tu bien o porque lo digo yo.

- DM: Richard, soy tu padre. Aunque para ti solo lo sea cuando te convenga (Duncan uso un golpe bajo para acallarlo, ya estaba rozando los límites de la paciencia de un santo). Y no tengo porque darte explicaciones. Sé que Tessa opina que si, que debemos hablarlo todo y llegar a consensos. Pero no soy de la misma opinión. Así que has escogido el oponente equivocado. Y si no dejas ya la cantinela de lo de pasar la noche fuera, no tan solo no vas a pasar la noche fuera sino que los próximos 10 días te los vas a pasar encerrado en tu habitación castigado.

- RR: ¡Y es así, señoras y señores, como el gran Duncan MacLeod acaba todas sus discusiones, cuando sabe que no tiene razón pero no quiere reconocerlo!

- DM: (Duncan se apartó a un lado y frenó)Te equivocas, también las puede acabar así (y tiró fuertemente del brazo de Richie, colocando la chico sobre su regazo y empezó a aplicarle nalgada tras nalgada) PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- RR: ay ay ay, para, papá, por favor para.

- DM: ¿Cómo cuando yo te he pedido a ti que lo dejaras? PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- RR: auuuuuuuuuu ay arggggg ay ay lo siento, lo siento, no más, ya, ya lo dejo.

- DM: Más vale, porque a la próxima queja, PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS los pantalones irán abajo y te aseguró que serán algo más que 4 palmaditas lo que vas a recibir.

- RR: Lo siento, sniff sniff perdón

- DM: En la guantera hay pañuelos (volviendo a la carretera) Richie, no me gusta tener que pegarte, pero hijo, no me dejas otra. Parece que las palabras solo entran en esa dura cabecita de esta manera.

- RR: Eso no es cierto (dijo haciendo pucheros, mientras se limpiaba con el pañuelo).

- DM: Pues hijo, no me negarás que en días como hoy cuesta creerlo (intentando no reírse, Richie parecía tan pequeño ahí sentado haciendo pucheros, mientras se frotaba el trasero).

- RR: No tiene gracia, papá.

- DM: No, no la tiene (el resto del viaje pasó sin más incidentes. AL llegar al comedor, Duncan antes de abrirle la puerta, lo agarró por el brazo y lo detuvo) A las 12 en casa, y toma un taxi (Richie no dijo nada, solo tiró un poco para zafarse de la presa de Duncan) ¿Richie? (dejando claro que no lo soltaría hasta que se lo confirmara) .

- RR: Si, vale (dijo molesto y sin mirarlo a la cara)

- DM: Quiero tu palabra, hijo.

- RR: Ok, tienes mi palabra, ahora ¿puedo irme?, llegaré tarde.

- DM: Si (y le dio un beso en lo lato de la cabeza y lo dejó marchar) hasta la noche.

- RR: Adiós (dijo molesto y dio un portazo al coche. Duncan estuvo tentado en ir tras de él y hacerle cerrar bien la puerta pero la mañana ya había sido suficientemente intensa y aun tenía que abrir al tienda)