Meses más tarde...

Me siento tan cansada, apenas tengo ganas de hacer nada y sé que el responsable es mi hijo que no deja de dar patadas cada vez que escucha la voz de alguien.

- Kate, ¿necesitas algo? Te noto algo nerviosa.- mi marido no hace más que estar pendiente de mí, yo sufro por culpa de Luke pero Rick se agota por mis peticiones.

- No cariño, estoy bien, de verdad. ¿Dónde está Ellie?- La culpabilidad me invade porque estas últimas semanas apenas he podido estar con ella, los dolores son cada vez más fuertes y ella lo sabe; alguna vez ha llorado.

- En casa de Lanie y Javi, tranquila, está bien. Es mejor no preocuparla con el tema del parto y todo eso.

- ¿Por qué tarda tanto? Lo único que deseo es tenerlo en mis brazos y no dentro de mí, como se haga más grande no sé que ocurrirá con mi cuerpo.

Rick comienza a reírse, con mis comentarios pero sobre todo con mi expresión, le pego con codazo.

- ¿Se puede saber qué te hace tanta gracia?

- Eres una exagerada, Kate. Con Ellie hiciste lo mismo, te preocupas demasiado. Todo irá bien, ya lo verás.

Transcurren unas horas...

Los llantos inundan la sala de partos, una enfermera coge a mi hijo y se lo lleva para limpiarlo; apenas puedo respirar, Rick coge una toalla y me seca el sudor.

- Lo has hecho muy bien, te lo dije.

- Te quiero, Rick.

- Y yo a ti.

- ¡Aquí está el pequeño!- La enfermera regresa con un bulto envuelto en una manta, lo deja sobre mi cuerpo.

- Hola, Luke. Bienvenido a la familia.- es inevitable reprimir las lágrimas, otro miembro más en la familia acaba de nacer y tanto mi marido como yo somos inmensamente felices.

Le observo atentamente, su cabecita llena de una pelusa pero ya indica que va a ser moreno, como yo; los ojos los sigue teniendo cerrados pero apuesto a que ha heredado el color de su padre al igual que Ellie.

- Katherine, vamos a subirle a una habitación, debe descansar.

Mi pequeño descansa en una cuna justo al lado de mi cama, Rick ha salido para realizar varias llamadas, enseguida entra para estar con nosotros.

- ¿Van a traer a Ellie?

- Acabo de llamar a Lanie, no tardarán en venir.

- Le va a hacer mucha ilusión, o eso espero.

- Seguro que sí.

Ambos descansamos un poco, la noche ha sido larga y bastante dura, pero el momento de relax no dura mucho ya que Luke se despierta, señal de que ya quiere comer.

- ¿Puedes acercármelo?- Rick lo coge con cuidado, una imagen muy tierna que hace que se me derrita el corazón, más afortunada no puedo sentirme.

- Ya lo sé cariño, tienes hambre.- me desabrocho la camisa del pijama del hospital para poder darle el pecho, Luke se agarra enseguida, comienza a succionar como si no hubiese un mañana.

- ¡Mami, papi!- Escuchamos los gritos de Ellie desde el pasillo, entra corriendo y Rick la coge para lanzarla al aire.

- Hola cariño, te hemos echado de menos.- nuestra hija, desde los brazos de Rick, observa con atención a su hermanito que acaba de terminar de comer.

- Es muy pequeño, ¿ha llorado?

- Claro princesa, pero ahora está contento porque su hermana mayor ha venido.

Lanie y Javier aparecen a los pocos minutos, con su hijo también brazos.

- Madre mía que rápida eres Ellie, nos ha costado pillarte.- comenta Javier recuperando el aliento, le estrecha la mano a Rick.

- Hola cielo, ¿cómo te encuentras?- Lanie se sienta junto a mí, admira al pequeño que ahora duerme entre mis brazos.- Muy bien, algo cansada y dolorida pero feliz.- respondo con una sonrisa.- ¿Quieres cogerlo?- Pregunto.

- ¡Por supuesto!- Lanie le da su hijo a Javier para poder coger a Luke, no se inmuta.

- Ellie, ven conmigo.- mi hija sube a la cama y le lleno de besos y achuchones.- Te he echado de menos, ahora eres la hermana mayor.

- Mami, yo también quiero coger a Luke.- la idea me asusta pero confío en mi hija, Lanie, con mucho cuidado, deja a mi hijo en los pequeños brazos de Ellie.

Kevin y Jenny vienen algo más tarde con Sarah, sin embargo, mi hija no ha querido dejar a Luke ni un segundo. Siente que debe protegerle.

- Es precioso Kate.- comenta Jenny con Sarah en brazos.

- Tiene un cierto parecido a su padre.- Rick le da un codazo a Kevin por el comentario. Ellie se asombra al ver cómo su hermanito abre los ojos.

- ¡Mira mami, se ha despertado!- Todos observamos cómo el recién nacido abre los ojos, el color no puedo adivinarlo ahora mismo pero son más oscuros que los de Ellie, se parecen...¡A los míos!

- ¡Vaya, Kate, ha heradado tus ojos!- Exclama mi marido con alegría, yo también sonrío, Ellie se va a parecer a su padre y Luke a mí.

- Eso parece, como saque también mi carácter...vamos a tener discusiones cada dos por tres.

Al caer la noche...

Martha y mi padre son los últimos en hacer la visita, la excusa es que no se decidían por escoger los regalos. Nuestros amigos también han llenado la habitación de ropa, pañales, toallitas, peluches y globos; y muñecas para Ellie, la cual juega ahora con ellas.

- Bueno, es hora de irse a dormir, cariño vamos.- pero mi hija tiene otros planes.

- No quiero papi, me quiero quedar con Luke.

Era de esperar que pasase algo como esto, Rick coge a nuestro hijo en brazos para que yo pueda hablar con Ellie.

- Cariño, tienes que dormir, y yo voy a estar bien. Luke también tiene que dormir, y mucho porque es un bebé, lo entiendes, ¿verdad?

- Pero yo...¡Yo quiero estar con mi hermanito y contigo!- Rick y yo intercambiamos miradas, Luke vuelve a su cuna para seguir durmiendo.

- Mira, vamos a dormir las dos juntas aquí, ¿vale?

- Vale.- Rick y yo nos comunicamos con la mirada, mientras él se va a la cafetería para cenar algo, Ellie y yo dormimos, mi hija se despertará en casa a la mañana siguiente.