Disclaimer: Lo de siempre, los personajes no son míos, bla, bla, bla... No gano nada con esto, bla, bla, no me demandéis y muchos más blas.

Aquí estoy un día más dispuesta a presentar un nuevo capítulo de esta trepidante historia, pero antes, la parte que os vuelve locos, a algunos, de desesperación, es decir a responder a los mensajes.

Ginny 84: Hola, pos verás cielo te agradezco mucho, muchísimo la oferta, pero de momento, voy muy pillada de todo, prefiero actualizar rápidamente y muchas veces ni le paso el corrector porque es terminar de escribir y subir. Así que de momento no. Pero en cuanto pueda hacerlo con más calma te aviso. Si mantienes la oferta claro. Cambiando de tema: ¿Qué quieres que chupe Lily? Mira que soy de mente pervertida. Un besote.

PadmaPatilNaberrie: No hay quien os entienda. Hace nada os quejabais del poco amor que había en el aire y ahora os quejáis de que empalagan. ¡Decidios! Pos lo he meditado y creo que James si debe ir a x los ingredientes para Peter, sí, sí. Igual se encuentra con alguien allí... Te tengo mala noticia, Joy & Snape siguen un poco aparcados, de momento. ¡Felicidades x tus notas!

Antiope Black: ¿Acaso dudabas como iban a terminar esa panda en la reunión? Me sorprende que al final no fuera alguno a la enfermería. Me alegra que te divirtieras.

Iraty Rowling: (del 6) Poquito a poco vas avanzando. Tb extraño a Sirius el chimpancé. ¡Era tan mono! Ay, pero es que si Bell & Remus se lían desde el principio no tiene gracia. Hay que mantener la tensión. ¿Mis años? Vale, te doy una pista más que capítulos has leído tu, (eso estaba claro, que 10 no tengo) Y menos que capis llevo publicados. Un beso, me parece que en nada volvemos a hablar.

Noriko: Hola, a mi tb me vendría genial un postre de justicia de esos. Sí, sí, ya tendría adjudicado todos los trozos. Dejemos eso. Sí, menos mal que Lily estaba ahí para picarse y pone remoción al tema. A ver como terminan de esta. Besines de... ¿Fresa?

Kurumi Desu: Ay, pobre descansa que perder 233 neuronas de golpe es muy traumático. La verdad es que es un poco basto y muy machista, pero sí, creo que Lily necesita un buen polvo. Pasa que enredé tanto las cosas que ahora no sé desenredarlas... Bueno, ya encontraré la manera. Esta bien tu sugerencia, pero creo q es un poco estilo Coyote, ¿no? En fin, que a ver q hacen estos locos. Muakis.

K-rmen: Hola, gracias x lo de excelente. Sí, Lily se pasa, otra cosa no tendrá Evy pero paciencia bastante, porque sino no se como la aguanta. Ella y las otras 3. aunque con Joy no se mete tanto. Te he cogido el mail para agregarte al msn, espero que no te importe, de todas formas espero tu permiso. ¿OK? Besines de turrón de Tiramisú.

CaRoLiNa: en verdad me gusta mucho que te guste mucho el fict. Si, al fin pase de los 200. Ya te digo que me hace ilusión. Hubo un tiempo que pensé que no iba a llegar ni a los 50 mensajes. Besos.

Lizzie Black 86: ¿Asi que agregando fantasías? Eso esta bien. Imaginación al poder. Es q teniendo en cuenta a quien tenía Evy en la cama, es normal que andará dispersa. ¿Puedes creer que no me acuerdo de la conversación que dices del club? Y vi la película, pero no la tengo muy... fresca. Vamos, que los detalles no los veo. La lista va estar jodida, porque seguramente si sabe más de 5 cosas de Evy que Lily no sabe, pero como las ponga la pelirroja lo mata. Muakis.

MoonyPotterBlack: Pues sí, ahora q Sirius & Evy son pareja las cosas van a cambiar un poco. Entre ellos y con la gente de alrededor. ¿A que esa clase de planes planeados hasta el milímetro son muy Snape? Los de Gryffindor son más a la aventura. Tb piensa que el día que Lily acepte sus sentimientos se termina el fict, así que mejor con calma. Creo que te puse el mail, de todas formas tomo nota del tuyo y te agrego al msn, ¿OK? Siento que no te gustara la pareja de Hermione en El Favor, pero es que a mi en el presente – futuro solo me gustan las parejas raras. Un beso de arroz con leche.

Lady Angelina: Hola, si volvemos a la venganza que para algo da título al fict. Tc creo que Anya deba librarse, que se lo hubiera pensado antes de ser tan... #&#$ X cierto, que la dirección de la pagina sigue sin salir, x lo menos en el aviso que me mandaron al mail, lo mirare en los RR en sí, prueba a ponerla sin las 3w o algo así. Hasta pronto.

Adrea Black: Ay que alegría me das, eres la unica que ve a Lily más blandita. Sí, lo de Yeye metiendo tripa y sacando pecho, (¿qué pecho? Bueno, más que Bell) es la prueba de que Rosier esta loco del todo. Lo del Lila, yo creo que a James oír la sílaba Lil le quita las tendencias homicidas un poco. Pos me temo, que las venganzas van a caer el mismo día, o x lo menos en igual capítulo. ¡Que se vayan preparando! Esa norma te la acabas de inventar. Un beso de turrón de chocolate.

Iraty Rowling: Ya x el 8. Al final terminarás x alcanzarme. Como tus dudas supongo que más o menos habrán sido resueltas a estas alturas, paso a la posdata. Sí, hay una frase que es del Patriota, en cuanto a lo de "Tu a Londres y yo a California" Puede ser. Pero ahora mismo no recuerdo. ' Lo siento. Un beso.

Antonietta: Más te vale no abandonarme. Que acabo de descubrir donde vives en Internet. ¿Te importa que te agregue al msn? Lo de actualizar x allá, tardaré un poco. Ya sé que me retraso, pero tengo mis motivos. La verdad es que la vida de Lily podría ser francamente interesante, pero como no hay manera de que se relaje y admita que la mola James... Pos no sé, de momento no se me agotan, el día que se me agoten lo dejo y ya esta. Gracias x tu labor de publicidad. Te voy a terminar nombrando relaciones públicas. Muchos besos.

Noriko: Hola, ya te digo que estoy encantada. Me acuerdo cuando no quería actualizar porque no tenía un solo RR, y ahora... 200 es una pasada. Si, en la otra pagina estoy nominada a mejor escritora y mejor saga no concluida. Creo q si se puede votar pero aún no sé como. Cuando me entere ya te aviso. Besos guapetona.

Ahora sí, ya sin más retrasos, desde la página 6 (de 30) solo para que conste: CarlaGrey Pictures tiene el orgullo de presentar un nuevo capítulo de esta producción.

CAPÍTULO 25: EN BUSCA DE LOS INGREDIENTES.

Y así entro una nueva semana.

El lunes 17 no paso nada digno de mención, pero el martes 18...

Ese día, durante la clase de CCM, Sirius recordó que tenía una cuenta pendiente con Devine, por eso de querer llevarse a su Evy a vete a saber que lugar y porque lugares de la Onza quería poner la mano mientras estuvieran allí.

Así que Sirius le hizo desaparecer la ropa, para deleite de alguna chica, y aprovechando que llevaba ropa interior amarilla hizo que el bicho que estudiaban aquel día, algo con muchos cuernos y dientes afilados que confundía lo amarillo con su comida favorita, le persiguiera por todos los alrededores de la escuela.

- Eso ha estado bien. – Aprobó Lily sonriendo complacida cuando volvían al castillo una vez terminada la clase. – Ese pervertido y corruptor de menores se merece que ese bicho se lo coma entero.

- No me lo puedo creer. – Sirius la miro falsamente sorprendido. – Chicos. – Remus y James le miraron curiosos. – Lily ha aprobado algo que he hecho.

- ¡No! – Bromeo James incrédulo.

- ¡Imposible! – Rió Remus. – Yo ya pensaba que no viviría para oír algo así.

- ¡Que graciosos sois los tres! Si queréis hacer chistes apuntaros al concurso de monólogos del club de la comedia. – Se irritó Lily.

- No te enfades, Lily. – La tranquilizo Bell. – Tienes que reconocer que nunca les has dedicado muchos piropos.

- Eso. – aprobaron los tres chicos a la vez.

- Porque hasta ahora no se lo habían merecido y Sirius menos que ninguno. Excepto James que no se los merece aún para nada.

- Menos mal. – James sonrió con alivio. – Ya pensaba que ya no me quería.

- El caso es que Lily reconoce al fin mi talento, Evy acepta salir conmigo... Un par de detalles más y ya podré morir tranquilo. – Sonrió Sirius.

- Sí, ya sé yo cuáles son esos detalles. – James guiño a su amigo un ojo con picardía.

- ¿Pero es que siempre pensando en el sexo? – Lily les miro a los dos furiosa. – Para que lo sepáis el sexo no es lo más importante del mundo.

- ¿Pero como dices eso? – James compuso una expresión dolida.

- Nosotros respetamos tu religión. – Sirius la lanzo una mirada bromista y rencorosa.

- Ese es vuestro problema. – Replico Lily altanera. – Que sólo pensáis en sexo, comida y Quiditch. Si es que sois más simples que el mecanismo de comer pipas.

- Pues sabes cuál es tu problema, Lily. – Enumero James con los dedos. – son tres: falta de sexo, nerviosismo y desconfianza en el género masculino.

- ¡No es cierto! Yo no carezco de sexo...

- ¿Has andado con alguien a mis espaldas? – Pese a que el tono era de broma, había un brillo peligroso en los ojos castaños de James.

- No, pero estoy satisfecha. – Lily cruzo los brazos como una niña tozuda

- Pues yo creo que no lo estas. ¿Verdad que no esta satisfecha, Bell? ¿Bell? – Al no tener respuesta los tres se volvieron y descubrieron que no había respuesta porque Bell & Remus andaban... intercambiando sus mejores golpes. De lengua claro. - ¡Bell!

- ¿Qué? – Protesto la rubia, molesta por la interrupción.

- ¿Pero cómo haces eso? – la regaño Lily mientras ella y Sirius agarraban a James que iba a tratar de arrancarle la lengua a Remus. – Que os puede ver el profesor. ¿Os parece normal besaros cuando alguien puede veros y quitarnos puntos?

Fue entonces cuando paso Leticia por ahí, y claro como Lily le había dicho que ella y James se llevaban muy bien, pues la "pobre" no tuvo más remedio que tomar a James por banda y darle un buen morreo.

Leticia miro la escena con los ojos llenos de ira. Estaba harta de esas escenas de cariñitos entre James y su enemiga. Ya en el desayuno al pasar Leticia por delante de ellos, Lily se había pensado que su comida andaba por la boca de James en vez de por su plato y logro que media mesa se atragantara de la impresión, de hecho la mesa de Griffindorf en pleno fue llevada al borde de la extinción.

- Pues vale. - Sirius vio que todos sus amigos estaban muy ocupados. – Paso de estar de aguanta velas. Voy a buscar a Evy a clase de Alquimia básica.

Dicho esto Sirius se fue a recoger a Evy, que salía de una clase del segundo piso mientras Remus & Bell aprovechaban el momento de distracción de James para escabullirse de allí.

Lily, al fin, abrió un ojo y comprobó que Leticia ya no andaba cerca.

- Vale, ya se ha ido. – Lily trato de alejarse del beso pero James, juguetón, volvió a atrapar los labios de la pelirroja con los suyos para seguir besándola. Pero ella no se dejo. - ¡Basta ya! – La pelirroja le empujo para que se alejara de ella, y retrocedió un paso.

- ¡Ey! – Protesto James. – Que tampoco es para ponerse así.

- Sí que lo es. Te he dicho que pararás y tu no me has hecho ni caso. – le acuso Lily.

- Ya pero, ¿quién ha empezado a besarme? – Pregunto James.

- Porque Leticia andaba cerca. – Explico Lily.

- Claro para ti solo soy un medio para lograr un fin. Un simple objeto, atractivo, pero un objeto. Luego te quejas de que yo soy el frívolo superficial. – Comento James.

- No se trata de utilizarte. Es solo una forma de vengarnos de ella, ya que sólo por estar juntos podemos hacer que se suicide. – Explico Lily.

- Lo que yo decía que solo me quieres para provocar las tendencias suicidas de Leticia. – Interpreto libremente James. – ¿Te parece esa la actitud de una buena chica?

Sin embargo ante esa acusación Lily no se puso como una furia al tiempo que explicaba a James las razones por las que ella era una persona bondadosa, dulce, maja... Vamos, una buena chica.

En lugar de eso, Lily sonrió de forma encantadora, se acercó a él provocativamente, y con una voz dulce y adorable que James hacia mucho tiempo que no oía, le dijo:

- ¿Y a ti quién te ha dicho que yo soy una buena chica?

- Lily. – McKinnons llego en ese momento rompiendo el encanto surrealista. – Te estaba buscando para el trabajo de alquimia. – La voz del chico reflejaba confusión ante la escena que contemplaba.

- Ya voy. – Lily sonrió antes de susurrarle a James. – Piensa en eso, ¿vale? Yo tengo que hacer cosas de mayores. – Y se fue con Eduard.

- Lo he pensado. – Se dijo James. – Y que eres una buena chica por mucho que digas que no. Que a mí las malas del todo sin remedio no me gustan nada. Y hablando de chicas malas y sin remedio. Yo debo ir a matar a una.

Y con esto subió la escalera para ir al aula de HM.

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Bell & Remus no llegaron muy lejos, apenas se sintieron a salvo de James, se quedaron en un pasillo con muchas armaduras, y volvieron a su particular versión de la lucha libre. Aunque no pudieron intercambiar muchos asaltos porque les volvieron a interrumpir.

- Disculpen. – El tono severo les indico que la que les regañaba era McGonagall. Vamos, que un marronazo. – Pero les estaba buscando para decirles que el profesor Venom se ha quejado de ustedes dos. Por lo visto no han entregado un trabajo de pociones. Les he conseguido una prorroga hasta este viernes. Pero esta vez no pueden fallar. – Luego se dio la vuelta para irse.

Los dos jóvenes intercambiaron miradas de extrañeza. Pero no porque Venom se hubiera quejado a McGonagall ya que ese hombre era alérgico al trato personal con alumnos y siempre hablaba con su jefa de casa para regañarles. No fue sólo por el trabajo que no recordaban que tenían que hacer, ya que se lo mandaron en la época de crisis. Su extrañeza era porque McGonagall no les hubiera regañado por darse el lote en pleno pasillo.

- Y chicos. – McGonagall se dio la vuelta, y con tono casual, como si se la acabara de ocurrir, les comunicó. – Por favor vayan a sus cuartos a hacer eso. No perviertan a los alumnos jóvenes.

Bueno, al menos las cosas eran un poco más normales.

- No me acordaba de ese trabajo. – Confeso Remus.

- Yo tampoco. Tendremos que hacerlo esta semana. El trabajo. – se apresuro a aclarar Bell, al notar que se podía malinterpretar la frase. Remus solo sonrió ante la aclaración.

- Si, vamos a buscar algo de información a la biblioteca.

- Vale.

Bell ya recogía las cosas que habían dejado caer al suelo cuando Remus la pillo por banda de nuevo y la volvió a besar.

- Para el camino. – Explico con dulzura al separarse de ella.

No habían dado 5 pasos cuando Bell quiso la revancha de ese golpe por sorpresa. Total que con tanta parada tardaron tres horas en llegar a la biblioteca y eso que estaban a 10 minutos de ella.

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Evy salió agotada de la clase de Alquimia. Tan cansada que no iba a ir a cenar siquiera. No, iba directa a darse un baño y luego a la cama. Se despidió de Sheila sin entusiasmo pero con una sonrisa cansada, y se fue para la Torre. Fue entonces cuando vio a Sirius que la esperaba sentado en una escalera con la mochila a los pies. Y se la paso un poco el cansancio.

Fue directa hacia él, que se puso en pie con una gran sonrisa, dejo caer el bolso junto a la mochila del chico, y gasto sus últimas fuerzas en darle un apasionado beso.

Algunas alumnas que pasaban cerca miraron la escena con celos. Sin embargo ninguna parecía tomarse muy en serio ese absurdo rumor de que esos dos eran pareja. Todas sabían que Sirius era un conquistador y confiaban en que Evy no era más que un capricho pasajero. Vamos, que eran de la escuela de Lily. Los chicos no tenían mejor opinión y estaban deseando que rompieran para consolar a Evy de su desgracia.

Sirius sin embargo no respondió al beso con la pasión acostumbrada, cosa que no tardo en ser notada por Evy.

- ¿Pasa algo? – Pregunto la Onza preocupada. Bien pensado, no era muy normal que él la fuera a buscar, a lo peor Leticia se había vuelto loca y se había liado a lanzar maldiciones asesinas en clase y había afectado a sus amigos.

- ¿Eres amiga de Sheila? – Repuso Sirius recogiendo sus cosas del suelo, (las de los dos) y caminando hacia la sala común después de darle su bolso a Evy que lo tomo con cansancio.

- Sí. – Evy le miro demasiado cansada para entender el porqué de la pregunta o para inventarse algo.

- ¿Eres amiga de la prometida de mi hermano? – Pregunto Sirius alzando levemente la voz debido a la incredulidad.

- ¿Es la prometida de tu hermano? – Se asombro Evy.

- Sí.

- No lo sabía. – Evy bostezó con cansancio y sin darle importancia al tema.

Entre tanto habían llegado a la sala común y Sirius la acompaño a su cuarto ya que le parecía que iba a dormirse por el pasillo. En cuanto entro, Evy dejo caer el bolso de cualquier manera y luego se deslizo hasta su cama también de cualquier manera. Sirius se sentó sobre la misma cama mirando a la chica con una mezcla de ternura por verla tan cansada e irritación porque él trataba de hablar de algo importante y ella estaba tan cansada.

- Evy, no creo que sea buena idea que seas amiga de Sheila. – la dijo con cautela.

- ¿Por qué?

- Porque... Mira, nena, te vas a enfadar conmigo, pero la conozco. Sé que vendería a su madre si la pagaran lo suficiente.

- ¿Y que? Tu también tienes amigos así. Peter sin ir más lejos.

- ¿Qué tiene que ver esto con Peter? Yo estoy hablando de que eres amiga de una Slytherin que además es la prometida de mi hermano y tú lo atacas.

- No, estamos hablando de que todo el mundo tiene un precio, algo por lo que mataríamos y moriríamos. En el caso de Sheila es el dinero, lo sé, y ella también. En eso no me engaño. Pero creo que tu, y los demás, os engañáis con respecto a Peter.

- Lo que tu digas. – El tono de Sirius era más bien de "no es lo que tu digas". – Pero Peter no nos ha vendido a nadie.

- ¿No? – Evy uso un tono de "sé algo que tu no sabes". – Pues cuando se recupere un poco deberías preguntarle como termino así... a lo mejor te sorprendes.

- ¿Qué quieres decir? – Sirius empezaba a pasar de irritación a furia incontrolable. Si Evy hubiera tenido sus sentidos alerta hubiera parado al instante, pero estaba demasiado cansada y lanzada para frenarse.

- Pues que a lo mejor descubres que estuvo practicando junto a sus amigas queridas como maldecir escobas y que los efectos que sufre ahora son consecuencia de haberse maldecido así mismo. – Explico Evy despacio pero sin pausa.

- Y eso lo sabes porque te lo ha dicho... – Sirius la hizo callar. – Deja que lo adivine: Sheila.

- No. – Mintió Evy. Pese a que era ella la que le había dicho que los vio hablando antes del partido.

- Sí ya... Mira, nena, paso de discutir contigo. – Sirius no se dio cuenta de que llevaba un rato discutiendo y se levanto para irse. – Cuando descubras que solo te he comentado que tengas cuidado con Sheila porque te quiero y me preocupo por ti me vuelves a hablar.

- Pues cuando tu te des cuenta de que yo te he dicho que debes tener cuidado con Peter porque no quiero que te pase nada malo porque estoy loca por ti vienes a decírmelo.

- Vale, pero que sepas que en este momento no eres mi ídolo. – Tras esto Sirius dio un portazo.

- Pues que sepas que tu tampoco eres el mío en estos momentos. – Le grito Evy a la puerta cerrada.

Agotadas sus últimas energías del todo con la pelea con Sirius, Evy decidió que ni baño, ni ponerse pijama ni nada de nada. Lo único que podía hacer era hacerse un ovillo en la cama, cerrar los ojos y quedarse dormida. Ya pensaría en lo cabezota que era Sirius al día siguiente.

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- Samy, ¿podemos hablar un momento? – Pregunto James a la prefecta de Ravenclaw que acababa de salir de HM.

- Me parece que no. Es que no tengo tiempo...

Pero James no hizo caso de las excusas imaginarias de Samy, sino que la agarro del brazo con cierta brusquedad y se la llevo a una pequeña terraza desde la que se veía el lago. Hacia un buen día y muchos alumnos paseaban por allí aprovechando los últimos rayos de sol. Entre ellos Lily & Ed.

- Sólo por curiosidad, Samy, en que pensaba tu cabecita hueca cuando le dijiste a Lily la verdad sobre nuestra falsa relación.

- Simple James quería evitar que tú lo fastidiarás todo. Porque en cuanto tú estuvieras tres minutos con Lily, Ed volvería a mostrar interés por ella. Así que pensé que si le decía la verdad ella no querría saber nada más de ti.

- Ya. ¿Y por qué no confiaste en que siendo tu misma podrías detener a Edy a tu lado? Olvida esa pregunta. En cuanto seas tu misma Edy sale corriendo.

- ¡Qué gracioso, James! ¿De dónde sacas ese humor tan tonto?

- Es por la falta de sexo. Por eso y por aquello.

James señaló a la chica el lugar donde Lily & Edy hablaban de sus cosas de Alquimia. Samy se quedo en shock.

- ¿Pero que hacen los dos juntos en el lago?

- Parece que son pareja en Alquimia avanzada, cosa que tu y yo no podemos evitar. ¿Y que más? – James fingió pensarlo. - ¡Ah, sí! Que Lily quiere enseñarnos a ti y a mí a no jugar con los sentimientos de la gente y para eso juega con los sentimientos de Edy. ¿A que es genial? – Tono de "es cualquier cosa menos genial".

- Pero... pero... ¿Por qué tiene que pagarlo conmigo? – Se escandalizo Samy. – Ya nunca la he hecho nada.

- Puede que me falle la memoria, pero: ¿lo de fingir salir no fue idea tuya?

- Sí. – Admitió Samy enfurruñada mirando a Lily y Ed con la misma cara que si la estuvieran retorciendo las entrañas con una batidora.

- Pues entonces a sufrir como llevo yo todo el día. – James la dio un par de palmadas en la espalda.

- Lo que no entiendo es por qué te he besado esta mañana en el desayuno si quiere hacerte sufrir. – Samy le miro confusa.

- Es que quiere hacer que Leticia se tire desde lo alto de la torre del trauma que la generara vernos juntos y felices. – Explico James.

- Bueno, si es eso. - Samy siempre había creído que el fin justificaba los medios. Y Leticia no la caía muy bien a casi ninguna de 5º. - ¿Y que vamos a hacer?

- Pues...

- Aléjate de mi hermana, Potter. – Samuel hizo aparición en plan héroe salvador de damas en apuros en ese momento y se acercó a su hermana. – Samanta, ¿estás bien?

- Pues claro. ¿Por qué no iba a estar bien? – Se extraño la chica.

- Es que como este demente te ha secuestrado...

- No... es que teníamos que hablar.

- ¿Pero que tienes que hablar con él después de la forma en que te trató? Y tu Potter, ya va siendo hora de que dejes de acosar a mi hermana. Además que se supone que ahora estás con Evans.

- Pero que yo a ella no la acoso. – Se defendió James.

- Pues, Samuel... Tengo que explicarte algo. – Samanta le contó la historia a su hermano, el cual se lo tomo muy bien.

- ¿Pero estáis locos? ¿Qué clase de enfermos mentales sois vosotros? Jugar así con los sentimientos de la gente. – les regañó el joven prefecto.

- James, ¿te das cuenta? – Samanta tenía una sonrisa de ilusión.

- Sí, así es como ha reaccionado Lily. – James también sonreía feliz. – Samuel, si a ti te hubieran hecho algo así... ¿Cómo haríamos para lograr tu perdón?

- Pues lo tendríais complicado. – Repuso Samuel que no estaba dispuesto a ayudarlos.

- Venga. Seguro que hay algo que te ablandaría. – Insistió Samanta.

- Pues... si que hay algo que podéis hacer. – Cedió al final el joven.

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Miércoles 19 de marzo.

Por la noche.

Patio de armas secreto.

- Esta bien. Repasemos el plan. – Dijo Lily a sus amigas allí reunidas. Tenían que reunirse en ese lugar porque no todas eran de igual casa. La sugerencia de Lily provoco un murmullo de cansancio.

- Lily, lo hemos repasado mil veces. – gimió Misi.

- Pues entonces demostrármelo a ver si es cierto. – Las reto Lily.

- Vale, mañana a las 17:00 tendrá lugar la reunión anual de prefectos y profesores. Dado que Leticia estará allí es el momento perfecto para poner en marcha la operación ir a hacer la compra. – recito Misi como si fuera la lección.

- Puesto que Anya estará sola y libre mi trabajo será mantenerla ocupada para que no note vuestras ausencias. – Explico Bell con tono de policía orgullosa de su investigación. - Eso no será problema ya que estaré toda la tarde en la sala Común con Remus haciendo un trabajo. – alzamiento de cejas general. - De pociones. Y ella no nos quitara ojo en toda la tarde.

- Mi trabajo en este plan es asegurar que McNair este fuera de juego. –Doris mostraba una sonrisa de sádico placer junto a un pequeño frasco. – Tres gotas de esta poción amarillo bilis y se pasara toda la tarde vomitando en la enfermería de Lochkart. Luego me aseguraré que los chicos no sepan dónde andamos.

- Aprovechando que nuestros enemigos y rivales están distraídos yo me colaré en el despacho de Venom y robaré los ingredientes que necesitamos que él tenga. – Explico Lily. – Luego saldré como si no hubiera pasado nada.

- Y yo vigilare para asegurarme que Venom no sale antes de la reunión y te pilla de marrón allí dentro. – Intervino Misi.

- Por nuestra parte, Evy y yo aprovecharemos uno de los túneles que descubrimos cuando teníamos el mapa de los Merodeadores para escapar a Hogsmead donde veremos al maestro Chen, el hombre más sabio del mundo pese a que le tuvieron que extirpar medio lóbulo occipital, le falta un pulmón y media mano derecha. – Joy hizo un silencio de respeto hacia el hombre antes de seguir adelante. – Compraremos lo necesario y haremos que nos lo envíen a casa y luego...

- Tengo que hablar con Sirius. –Todas miraron a Evy con algo de mosqueo porque eso no entraba en el plan. Al darse cuenta del silencio, Evy asimilo su error y recito. – Volvemos a la escuela por el túnel antes de que nadie se dé cuenta de nada.

- Bien. – aprobó Lily complacida. - Estamos listas.

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Miércoles 19 de marzo.

Cuarto de los chicos.

- Mañana es la ocasión perfecta para conseguir tanto los ingredientes como el libro. – Anuncio James. – la mayoría de todos nuestros enemigos estará ocupado con la reunión de prefectos y profesores como para importunarnos. Así que mañana ejecutaremos el plan.

- ¿Mañana? – Preguntaron Remus & Will con tono de "mañana no".

- ¿Algún problema? – James puso cara de niño que empieza a desilusionarse.

- Como tu has dicho mañana es la reunión de prefectos y profesores. Y yo soy prefecto. – Le recordó Will señalando su insignia.

- Puedes saltártela. No es obligatorio que vayas. – Le recordó Yeye.

- Sí lo es. McDonalls ha dicho que como le deje solo con Leticia me puedo ir despidiendo de ser padre por métodos biológicos. Así que para mi es más que obligatorio. – Will puso cara de resignación.

- Y Bell y yo tenemos que terminar el trabajo de pociones para el viernes y mañana es la última tarde que podemos hacerlo. El trabajo. – Aclaro Remus al ver la mirada de James. Pero esta aclaración no bastó para tranquilizarlo.

- ¿Y se puede saber que habéis estado haciendo los 2 todos los días de esta semana que supuestamente habéis estado haciendo el trabajo? – Pregunto James con un tono amenazador.

- Pues... Buscábamos información, y mañana vamos a plasmar toda esa información recopilada en un gran trabajo. – La sonrisa de Remus vacilo al ver que James no se había calmado.

- ¿Y dónde exactamente buscabas la información? ¿En el fondo de la boca de Bell? – Pregunto con obvio sarcasmo el moreno de pelo revuelto.

- Pues...

- Chist. – Sirius les mando callar, permitiendo a Remus acogerse a la 5ª enmienda. El chico estaba con la oreja apoyada en la pared. – Ellas están aquí espiando. – Sirius se separo de la pared e hizo un gesto como señalando el otro lado mientras mostraba una expresión paranoica. – Noto la presencia de Evy. Esta cerca.

- No es por criticar tu intuición masculina, pero según vuestro mapa ellas están al otro extremo del castillo. – Corrigió Will.

- Sirius, estás obsesionado. – Rió Remus.

- No estoy obsesionado. – Se defendió el aludido alejándose de la pared y sentándose en la cama de forma elegante.

- Pues antes, en Herbología, insistías en que Evy se había escapado de su clase de Pociones para verte y que estaba escondida detrás de una margarita gigante cual nomo de jardín. – Señaló James.

- Y en la comida asegurabas que se había metido dentro de una carta que te ha mandado tu madre diciendo que si seguías con ella te desheredaba.- Le recordó Will.

- O dentro de la otra carta, la que te mando tu padre, diciendo que si cortabas con ella te desheredaba. – Apunto Yeye.

- ¿Veis como mis padres están locos? – Sirius alzo ambas manos. – Me ordenan que haga cosas incompatibles. Y yo quiero ver a Evy para hablar con ella. – Miradas escépticas de toda la congregación. – Vale, no es solo para hablar con ella... – Admitió con una sonrisa traviesa. – Pero tranquilos que ya me concentro. ¿Por dónde íbamos? ¡A sí! Mañana Yeye y yo vamos a Hogsmead a comprar el libro de Magia céltica y tu James te cuelas en el armario para robar a Venom los ingredientes de la poción para Peter. ¿Cuál es el problema?

- Ninguno. – Concedió James después de fingir pensarlo un poco.

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Miércoles 19 de marzo.

Cuarto de 6º de Slytherin.

- Ahora que estamos solos... – Empezó Snape.

- Sev, x favor no me acoses, que con uno de tu familia que lo hace ya tengo bastante. – Suplico Rosier.

- Evan, no tengo tiempo para tonterías. Así que concéntrate aunque te suponga un esfuerzo. – Le pidió Snape. – Mañana tengo que ir a Hogsmead a comprar unos ingredientes que hacen falta para el ungüento que voy a preparar, así que tu...

- Me tomare esta poción multijugos para hacerme pasar por ti durante la reunión de prefectos de mañana.

- ¿Y que más?

- No diré nada a no ser que me sometan a tortura y luego me largare corriendo para el cuarto.

- Bien.

Justo cuando Snape aprobaba a su amigo, entraron los demás compañeros de 6º y se termino la conversación.

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Jueves 20 de marzo.

Armario de pociones del profesor Venom.

Lily se había escabullido hasta allí sin la menor dificultad y de momento todo iba conforme al plan: McNair vomitaba lagartijas en la enfermería; Anya se moría de celos en la Sala Común interrumpiendo a Bell & Remus constantemente; Leticia languidecía en la reunión de prefectos y profesores, la única cosa que Lily no extrañaba de ser prefecta; Misi & Doris montaban guardia y Joy & Evy estaban camino de Hogsmead.

Lily se acercó al armario, dejo caer la mochila, acondicionada con un hechizo para que no se rompieran los botes de cristal que había dentro, y saco una lista de los ingredientes que podía tomar del armario.

La pelirroja no tardo en agradecer la meticulosidad del viejo amargado, que tenía los ingredientes por orden alfabético, lo que la facilito mucho la tarea de encontrarlos ya que ella misma también puso la lista de ingredientes en ese orden. (Evy se molesto porque ella los había puesto en orden de agregación a la poción) el caso es que termino de tomar lo que necesitaba cinco minutos antes de lo previsto y ya se estaba preparando para irse cuando...

La puerta del despacho se abrió, x fortuna tenía la puerta del armario casi cerrada, tal y como lo encontró, lo que la salvo de ser descubierta y la dio tiempo para saber quien era el intruso. Ya que algo le decía que no era Venom...

Se asomo un poco a la puerta entreabierta y vio que alguien se quitaba una capa de invisibilidad. James, pensó. Ya iba a salir a regañarle cuando la voz que oyó la dejo helada.

- Menos mal que nos ha dejado esta capa Barty Crouch. Sino no sé como hubiéramos pasado delante de Crokford & Slayer. –anunció Lestrange saliendo de debajo de la capa junto a su novia Bellatrix.

- Deja eso ahora. Tenemos que conseguir los ingredientes para la poción del amo. – Dijo con una voz fría y helada incluso para ella. Lily observo que lucía un corte reciente en la palma de la mano derecha.

¿El amo? ¿Qué amo? ¿Qué ingredientes? Espera si vienen a por ingredientes... vienen hacia aquí. Vale, y yo, ¿dónde coño me escondo? Pensó Lily empezando a asustarse. Justo cuando pasaba del susto al pánico absoluto, una mano fuerte que ella conocía demasiado bien, la tapo la boca, la compañera de esa mano la agarro x la cintura y la metió con la mochila debajo de su capa de invisibilidad.

Una vez escondidos en un rincón del cuarto, James la quito la mano de la boca y la hizo un gesto de silencio. Estaba a punto de irse cuando oyó abrirse la puerta de fuera, entrecerró la del armario, se puso la capa y descubrió que Lily era la nueva intrusa. Había observado fascinado como ella tomaba el doble de ingredientes que él en la mitad de tiempo que le llevo al chico, ya que no era tan metódico como Lily.

Al igual que ella se había visto sorprendido por la aparición de ese par, y ahora quería saber que se traían entre manos. Por eso estaba tan ocupado memorizando los ingredientes que tomaban del armario para luego buscar que poción podía querer su amo preparar que por una vez no era del todo consciente de que tenía a Lily en sus brazos.

Al contrario que la pelirroja que estaba más concentrada en James que en cualquier cosa que se trajeran esos dos idiotas entre manos, entre otras cosas, porque su postura no la permitía ver otra cosa que no fuera James. Lo único que a ella le importaba en aquel momento era que la mano de James seguía en la cintura donde la puso al arrastrarla bajo la capa, que ella estaba con la cara apoyada en su hombro que desde ahí captaba su aroma característico a esa colonia que olía tan bien, el latido de su corazón, el movimiento del pecho al respirar... Vamos que se estaba volviendo loca del todo y que estaba recurriendo a todo su auto control para no hacer una tontería que pudiera descubrirles.

Finalmente, Lestrange & Bellatrix robaron lo que les hacía falta: córnea de banshee, sangre de vampiro y hueso de licántropo pulverizado y se largaron.

- Bien. – James salió de la capa y dio un vistazo a alrededor. – Se han largado. ¿Estás bien? – James vio que Lily estaba como alelada. - ¿te han hecho algo?

- ¿Eh? No. Estoy bien.- Lily trato de mostrar una sonrisa confiada pero en ese momento James la aparto un mechón suelto rozando su mejilla un poco al hacerlo... Y el caos de emociones que tenía Lily en aquel momento se acabo de embrollar del todo. La sonrisa se desvaneció y supo que si no lo besaba en aquel momento la daba algo.

- ¿De verdad estás bien? Por que me estas empezando a preocupar. – Justo cuando James termino de decir esto Lily empezó a besarle y James se dio cuenta que sí que era para preocuparse, sobre todo porque Leticia no andaba cerca y por tanto no había razón para que ella le besara de esa manera.

De pronto Lily, sin dejar de besarle, se desbrocho la chaqueta de lana negra con cremallera que llevaba, la dejo caer al suelo y se quedo sólo con un sujetador negro con la Snitch aleteando tentadoramente en el canalillo... Y James perdió la noción de la realidad, del tiempo y del lugar. Lo cual teniendo en cuenta que estaban en el armario de pociones del profesor más borde de la escuela dándose el lote después de robarle ingredientes a mansalva no era muy buena idea. Sobre todo porque si Venom los pillaba ni Dumbledore les salvaba.

Cuando al fin James se controlo un poco y cayó en el detalle, se libero de Lily con suma delicadeza y se agacho para recoger la chaqueta de la chica:

- Es mejor que nos vayamos de aquí. – Dijo con suavidad ya que no quería que ella pensara que la estaba rechazando porque no era así ni mucho menos. – Venom puede volver en cualquier momento.

Lily asintió, recogió la capa del suelo y se la tendió a James, se abrocho la chaqueta y luego los dos salieron del despacho de su profesor.

James la llevo a la sala donde quedaron para tratar de planear la venganza juntos, tratando de asimilar todo lo que había pasado, pero no era fácil y sus pensamientos estaban tan revueltos como su pelo o como los sentimientos de Lily que tampoco asimilaba muy bien lo que había hecho. No es que aquella semana no le hubiera besado ya, pero ahora no era porque Leticia estuviera delante sino porque realmente la apetecía besarle y eso era algo muy nuevo para ella. Por lo menos era una novedad con respecto a los últimos meses.

Piensas demasiado, Lily, se regaño a si misma antes de volver a besar a James y dejarse caer junto a él en uno de los sofás.

Sería bonito poder decir que James la freno con dulzura y la explico que no era buena idea seguir adelante con aquel ataque hormonal, ya que las relaciones surgidas de situaciones peligrosas no salen bien pero... Una cosa es tener imaginación y otra cosa creer en imposibles.

Así que James respondió al beso de la pelirroja y se dejo caer al sofá junto a ella al tiempo que la acariciaba bajo la chaqueta de lana deseando que se la volviera a quitar y...

- Mira a lo que se dedica mi hermanito. – Exclamo una voz angelical que se fingía escandalizada.

James & Lily separaron los labios que no los cuerpos, para ver que en una mesa cerca de la ventana estaban Remus & Bell. La mesa estaba llena de pergaminos y libros de pociones y por el grado de caos debían llevar un buen rato, según los cálculos de Lily. Los de James le indicaban que llevaban máximo media hora, ya que sabía que para lograr ese desorden Remus no necesitaba más tiempo.

- ¿Qué hacéis aquí? – Lily se puso en pie de un brinco y se recompuso un poco la ropa para dejar que su cara recuperara el color normal. Luego se acercó a la mesa. – Pensaba que estabais en la sala Común. – Remarcó mirando a Bell.

- Nos tuvimos que ir porque Anya no nos dejaba en paz. – Explico Remus con tono de fastidio.

- ¿A sí? – Pregunto Lily mirando a Bell con cara de "¿Recuerdas que esa era la idea?"

- Si. – Respondió Bell si inmutarse mucho por el tono de Lily. – Alguien la dio una poción para dormir y sus ronquidos retumbaban en toda la Sala Común.

- Ya y x eso os habéis venido aquí, ¿no? – James tomo una silla y se acercó a la mesa. – A un cuarto los dos solos desde hace un buen rato. Para hacer el famoso trabajo.

- Ay, James no seas paranoico. – Lily le quito a James la silla que había traído y se sentó en ella. – Están estudiando. No hacen nada malo.

- Comparados con vosotros dos no. – Terció Remus sin apartar los ojos del pergamino.

- Ja, ja. – Fingió reír Lily. – y se puede saber, de que hacéis el trabajo al final.

- ¿Recuerdas la poción esa que hicimos en Navidad? – Pregunto Bell emocionada.

- ¿La que servía para identificar ADN? Sí. – Contestó Lily.

- Pues de eso. – Remus no había dejado de escribir pero alzo un poco lo ojos dorados para mirar a Lily que les sonrió a los dos.

- ¿Habéis terminado con este libro? – James, fastidiado, se había traído una nueva silla y les mostraba uno de los tochos de pociones que había sobre la mesa.

- Sí. ¿Por? – Preguntaron Bell & Remus.

James les contó que se habían encontrado con Lestrange y Bellatrix cuando estaban robando en el armario de Venom, y que habían dicho algo de preparar una poción para el amo.

- Y yo quiero saber que poción es. – James no paraba de pasar páginas del libro mientras hablaba.

- ¿Crees que el "amo" es...? – Bell bajo la voz como si al decir el nombre muy alto se fuera a abrir la puerta y fuera a entrar el amo en persona soltando maldiciones. - ¿Voldemort?

- ¿Quién si no? – Fue la respuesta de James.

- Pero... ¿Por qué Voldemort iba a robar ingredientes de un armario escolar? – Rebatió Lily que al contrario que su amiga no bajo la voz. – quiero decir que se supone que es un mago oscuro y poderoso, seguro que tiene otras formas de conseguir los ingredientes que no sea mandando a unos chicos de 16 años que los roben ante las narices de su enemigo número 1.

- Ya pero esos ingredientes son muy raros. La sangre de vampiro no es nada fácil de conseguir, ya que sus heridas cicatrizan nada más abrirlas; los huesos de licántropo para que tengan magia deben ser tomados en luna llena y las córneas de banshee... Imposibles. – Explico Remus. – es normal que se la juegue. Sabes que esos ingredientes me suenan de algo...

- A mi también. Pero no se de que... A ver si viene Sirius y lo sabe. – Entre tanto James se puso a buscar en el libro, ayudado por Lily mientras Bell & Remus terminaban el trabajo.

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Hogsmead, casa del maestro Chen.

La casa del maestro Chen parecía el típico lugar por el que ha pasado un terremoto, un tornado, una lluvia torrencial y un holocausto nuclear ya que había cosas quemadas, mojadas, venteadas y enterradas que provenían de cualquier lugar y cultura del mundo mundial.

Las tazas de porcelana china rotas convivían con las máquinas de escribir Olivetti occidentales en perfecto estado, las flechas sioux se mezclaban con las lanzas batussi, la piel de cebra estaba justo al lado de la cabeza de un oso polar, un pequeño bonsái residía al lado de una sequoya californiana... Sin embargo el objeto que acaparaba la atención de Joy era un cubo de rubik.

- ¿No es fascinante, Evy? La ciencia Muggle avanza a un ritmo vertiginoso. – Decía la chica mientras trataba de que en cada cara del cubo quedara un cuadro de cada color. Vamos, lo contrario del objetivo del cubito.

- Sí. – Contesto Evy distraída ya que ella estaba fascinada con una esfera del tamaño de un balón de fútbol trasparente dentro de la cual se podía ver una pequeña civilización construyendo lo que podría ser o un templo o unos multicines.

- Mi pródiga hija vuelto ha. – Dijo una voz melosa pero indudablemente masculina tras ellas.

Evy se volvió, impaciente por conocer al maestro Chen, del que tanto había oído hablar, y descubrió que el hombre era una mezcla entre Terminator con la cara metálica al descubierto y el chino canijo de Karate Kid, pero que hablaba al estilo del maestro Yoda desordenando las palabras. Todo ello fue una grata sorpresa porque con las descripciones que le había hecho Joy ella esperaba que fuera una cabeza parlante, sin oreja izquierda y sin nariz, flotando dentro de un tarro rodante.

- Si, maestro, he vuelto. – Joy saludo amablemente y se sentó de rodillas en la mesa bajita frente al hombre. – Ella es mi amiga Evy.

- Hola. – Saludo la Onza, mientras se sentaba estilo indio junto a Joy.

- Mucho poder noto ella tiene. Placer conocerte es.

- Gracias.

- Vera maestro, necesitamos estos ingredientes. – Joy puso la lista sobre la mesa. El hombre la tomo y la examino cuidadosamente .

- ¡Ah! Un postre de venganza a preparar vais.

- Sí. – Admitió Joy tranquilamente.

- Cuidado tener. La venganza a la ira lleva, la ira al odio os conducirá, el odio al lado oscuro...

- Y allí no se ve nada. – Concluyo Joy fascinada ante tanta sabiduría.

- Algo así. – Acepto el hombre. – Estos ingredientes tengo, pero mucha paciencia vais a necesitar para vuestro plan ejecutar.

- ¿Por qué? – Pregunto Evy con interés ya que el libro no especificaba el tiempo de preparación.

- Porque los postres de justicia 6 meses tardan en horno normal en cocerse.

- ¿6 MESES? – Gritaron las 2 chicas, que no tenían tanto tiempo.

- Sí, la justicia un proceso lento es.

- Y que lo diga. – Confirmo Joy desilusionada. Pero luego se volvió hacia el maestro esperanzada. – Maestro, ¿No es posible acelerar el proceso?

- Sabia pregunta, mi joven aprendiza, conmigo venir. – El hombre se levanto, se subió al bastón que llevaba con él y dando botes se dirigió hacia el fondo del local seguido de las chicas. – Esto os ayudara.

- ¿ESTO? – Volvieron a asombrarse las chicas. Ya que los que les mostraba el anciano era una estatua de fertilidad masculina. Ya sabéis: típico hombre canijo con pedazo erección más grande que él.

- Sí, mis pequeñas saltamontes. Si aquí pulsáis. – El maestro pulso en un pequeño bulto de la estatua, la nariz. – Se abre una cavidad que sirve de horno de calentamiento ultra rápido.

- No si lo del calentamiento ultra rápido no me extraña, porque caliente se le ve. – ironizó Evy.

- Que con una cerilla se enciende aquí. – El maestro puso la cerilla en una pequeña cavidad cerca de la cintura, el ombligo. – Y si esto movéis la temperatura se regulara. – Empezó a dar vueltas a las orejas de la estatua.

- ¿Y con esto cuanto se reduce el tiempo de horneado? – Pregunto Joy tratando de parecer una proletaria liberal que no se escandaliza por usar una estatua de un hombre desnudo como horno.

- Un ciclo lunar completo que esperar tendréis.

- ¿Un mes sólo? ¡Genial! Nos lo llevamos. – anuncio Joy alegremente.

- Si, a Lily le encantará. – Ironizó Evy de nuevo.

- ¿Tendrás lo demás mañana? – Pregunto Joy sin hacer caso a Evy

- El mañana impredecible es. Siempre en movimiento el futuro esta.

- Pero, ¿cree que uno de esos movimientos del futuro permitirá que llegue todo mañana por la tarde a Hogwarts a mucho tardar? – Insistió Evy.

- Mal no le vendrá al futuro un recargo monetario extra. – El maestro Chen saco su mano huesuda para recibir el dinero.

- Ahora nos entendemos. – Evy esbozó una sonrisa astuta.

Un poco más tarde, las chicas salían un poco más pobres de la casa de Chen, con la promesa de que todas sus cosas estarían en el castillo al día siguiente por la tarde.

- ¿Qué coño hacéis vosotras dos aquí?

- ¡SNAPE! – Exclamaron las dos chicas al oír la voz tras ellas sacando las varitas al temer un ataque.

- ¿Pero de que vas? – Se encaro Evy. – Me has dado un susto de muerte.

- Evy, perdona, cariño, pero a él sólo le riño yo. – La recordó Joy. – Si quieres discutir con algún chico te buscas a Sirius.

- Ya pero es que él no esta por aquí cerca.

En ese momento una maldición le hizo la ralla al medio a Snape, que miro con burlón desagrado al otro lado de la calle que era de donde venía el rayo. Sirius estaba allí con la varita aún levantada.

- ¿Pero tu que puñetas haces? – Ahora fue Joy la que se encaró con el novio de su amiga. - ¿Tú crees que se puede ir x ahí soltando maldiciones a la gente?

- Es que pensaba que él era un atracador. – Sirius se acercó a ellos y guardo la varita. A su lado apareció Yeye balanceando alegremente una bolsa de Mago Rabbane que contenía su crema de día. – Y tampoco me equivoque tanto. – Miro a Snape igualando el desagrado del Slytherin. - ¿X cierto que hacéis aquí?

- Eso lo he preguntado yo primero. – Replico Snape.

- Pero yo no estaba hablando contigo si no con ellas. – Terció Sirius.

- Ya pero es que yo también se lo he preguntado a ellas. – Contesto Snape.

- Pues que respondan ellas. – Repuso Sirius.

- Lo que digo yo. – Respondió Snape.

- ¿Y por qué pierdo el tiempo hablando contigo? – Pregunto Sirius.

- ¿Entonces qué hacéis vosotras aquí? – Interrumpió Yeye mirando a las chicas, justo a tiempo, ya que yo estaba a punto de agotar todos los sinónimos de conversación que conozco.

- Es una larga historia. – Joy trato de dar largas y escabullirse, por fortuna Evy había aprovechado bien el tiempo que perdieron Sirius & Snape discutiendo entre ellos para inventarse algo. – Que os la cuente Evy.

- Es que una compañera nos ha comentado que en la tienda de cuero vendían una falda de cuero negro larga x aquí. – Aclarar que el concepto de "falda larga" para Evy es un cacho de tela que te cubra hasta un cm más abajo de las nalgas y poco más a tenor de la marca que hizo con los dedos por la pierna. – Bastante baratita, pero cuando hemos llegado ya la habían vendido. ¿Y vosotros?

- Sirius me ha acompañado a comprar crema de día. – Explico Yeye.

- Sí, le he acompañado a comprar crema de día. – Confirmo Sirius mansamente.

- Yo vine a mirar un caldero nuevo. Pero ninguno me gusto. – Aclaro Snape.

- ¡Qué mentirosos! – Salto Joy. – Me sé la ubicación exacta de todas las tiendas que hay en este pueblo y de donde venías tu, Sev, no hay tiendas de ninguna clase y la tienda de cosmética esta en el extremo opuesto de dónde veníais vosotros 2.

- Pues vosotras no os quedáis cortas, chicas. – Contesto Sirius. – Que si mal no recuerdo la tienda de cuero lleva cerrada un año. Por cierto, nena, luego recuérdame que te explique la diferencia entre corto y largo que parece que no te aclaras mucho con esos 2 conceptos.

- ¿Y cómo exactamente piensas explicármelo? – Evy sonrió con maliciosa curiosidad.

- No lo decía por eso, pero si tu quieres que te lo explique así por mi encantado. Tu curiosidad quedara plena y satisfecha.

- Por favor. – Aquello fue demasiado para Snape. – Esto es demasiado para mi. - ¿Veis? Por ello decidió volver al castillo. – He decidido volver al castillo. - ¡Joder! Que buena soy. Parece que lo estoy escribiendo yo.

- Espera que yo también me voy contigo. – Joy siguió a su amor pensando que esos 2 necesitaban estar solos para arreglarse ahora que estaban en el buen camino. Yeye, en cambio, se les quedo mirando totalmente embelesado. Joy apareció por allí, le agarró de un brazo y se lo llevo arrastras.

- Bien. – Dijeron los dos a la vez tras un incómodo silencio. – Quería disculparme por lo del otro día.

Hubo un intercambio de sonrisas y miradas cómplices gracias a lo cual se llego a la conclusión de que ambos sentían el numerito, que se perdonaban mutuamente, que nunca se iban a meter con los amigos del otro y que mejor volvían al castillo. POM. Caso cerrado. Que pase el siguiente.

- ¿Por dónde habéis salido de la escuela? – Pregunto Sirius.

- Por ese pasadizo que hay debajo de las escaleras. ¿X?

- Es el que conoce todo el mundo. Te voy a enseñar uno nuevo. – Sirius la tomo de la mano y la llevo hacia la salida favorita de los Merodeadores: la de Honeydukes, que cerraba los jueves por descanso.

Evy se anoto como recordatorio mental para si misma hablarle a sus amigas de aquel pasadizo. Allá por el mes de diciembre, Lily se negaba en redondo a devolverles el mapa a los Merodeadores, y la única forma de convencerla fue hacer una copia. Pero la copia no era muy exacta: faltaban la mitad de las cosas y tardaba una eternidad en "encenderse" no digamos ya para localizar a la gente. Así que ellas habían tenido que ir actualizando con hechizo propios pero aún así seguía sin llegarle a la sombra del zapato al original.

- Así que es así como todos tenéis siempre ese surtido de dulces. – Comprendió Evy tras saltar x una ventana hacia el sótano lleno de cajas.

- Que conste que siempre dejamos el dinero para pagar lo que cogemos. – Aclaro Sirius que conocía demasiado bien la escasez de escrúpulos de Evy sobre ciertos temas.

- Yo no he dicho nada. – Evy sonrió con cara de gata inocente antes de saltar con elegancia felina por la trampilla que Sirius acababa de levantar.

- Lo que la aguanto por un poco de sexo que ni siquiera disfruto. – Les contó Sirius a las cajas de chocolate.

- Te he oíiiido. – Ronroneó Evy desde el túnel.

- Ya lo sé. – Respondió Sirius saltando tras ella.

La chica esperaba con la varita encendida a modo de linterna, y en cuanto Sirius apareció a su lado le pego una patada "cariñosa" en la espinilla.

- ¿Qué haces? – Se quejo el chico mientras daba saltos a la pata coja.

- ¿Qué es eso que has dicho del sexo? – La chica le lanzaba miradas ofendidas.

- ¿Lo de que sólo te aguanto por el sexo? Es una forma de hablar de verdad que te quiero por muchas más cosas. – Sirius puso su cara de "soy un cachorro bueno y adorable, venga, perdóname".

- No, lo de que no lo disfrutas. ¿Qué pasa? ¿Acaso no disfrutas con esto? – Evy le agarro de la solapa de la capa y le atrajo hacia ella para darle uno de esos besos locos que sólo ella sabía darle.

Sirius, que por supuesto disfrutaba bastante con eso, no tardo en abrazarla mientras ella quitaba las manos de la solapa y las iba bajando por la capa, acariciando la tela que quedaba sobre el pecho de él de forma provocativa. El chico, no se quedaba atrás en el juego, y se dedicaba a desabrochar los botones de la capa de ella y cuando termino, Evy aparto los brazos y los echo hacia atrás para dejar caer la capa al suelo. Acto seguido paso los brazos alrededor del cuello de él, que la empujo suavemente contra la pared donde ella localizo al tacto un saliente en la roca y se impulso para subir. Una vez allí rodeo la cintura de él con las piernas, mientras Sirius empezaba a subir la túnica acariciando la parte de la pierna recién desnudada mientras lo hacía, y sus labios se liberaban de la boca de Evy para ir hacia su cuello, desde donde podía sentir los ronroneos felinos de placer de Evy.

De pronto Sirius se aparto...

- ¡¿Qué?! – Pregunto Evy sorprendida por el brusco frenazo.

- Evy. – Sirius se había puesto serio de repente y la miraba prácticamente desde el otro lado del pasadizo. – No quiero obligarte a hacer nada que no quieras hacer, y tengo la impresión de que tú no quieres hacer esto.

- ¿Ah, no? – Parpadeó Evy. – Espera. ¡Claro que quiero!

- Evy, nena, ¿de verdad quieres perder la virginidad en medio de una cueva cutre llena de arañas? – Sirius hizo acopio de paciencia ya que para él no era fácil. De hecho si alguien le hubiera predicho que terminaría tratando de convencer a Evy, precisamente a Evy, para no hacer el amor le hubiera recomendado a esa persona una buena poción contra la psicosis.

- No me asustan las arañas...

- Por no hablar de ratas, gusanos, ratones, serpientes, escarabajos, lombrices, babosas, cucarachas...

- ¿Has dicho cucarachas? – Se alerto Evy saltando con agilidad felina de la pared a los brazos de Sirius que se había acercado durante la enumeración de bichos asquerosos que formaban parte de la fauna sub terrestre.

- Sí, cucarachas. – Confirmo Sirius con una breve sonrisa. – Ahora mejor nos vamos antes de que vengan muchas.

- Vale. – Aceptó ella mirando paranoicamente el nido de bichos inmundos en que se había convertido el suelo. No dejo de vigilar sus pies en todo el camino x el túnel. Cuando llegaron al final...

- Evy.

- ¿Sí? – Pregunto ella distraída sin dejar de mirar el suelo. Sirius tuvo que tomarla de la barbilla para que le mirara a la cara.

- Te aseguro que disfruto mucho contigo. Y no sólo con el sexo. – Tras eso rozó suavemente los labios de su novia. – ¿Por qué sonríes?

- Porque tienes esa mirada.

- ¿Qué mirada? – Sirius deseó tener un espejo para ver exactamente de que hablaba.

- La de que estás loco por mí.

- No es cierto. Tú eres la que está loca x mi. Mejor salimos de aquí y lo discutimos en la sala común. – Sugirió Sirius.

- De acuerdo. – Acepto Evy con una sonrisa.

Una vez arriba, de común acuerdo, decidieron ir hacia la Sala Común a buscar a sus amigos o a terminar de discutir, pero al pasar por la puerta de una sala secreta Evy se quedo parada de pronto.

- ¿Pasa algo, nena?

- ¿Crees que ahí habrá cucarachas?

Sirius enarcó ambas cejas ante la velada proposición de la Onza que ahora sonreía con malicioso desafío. El animago avanzo hacia ella con paso decidido.

- Espero que no. – La susurró en la oreja, logrando que ella sonriera satisfecha, levantara el tapiz y le arrastrara para dentro, donde empezaron a besarse y...

- Mira, los que faltaban. – Saludo con alegría una voz angelical.

- Hola, chicos. – Dijeron los dos a la vez con tono bastante menos alegre, dándose la vuelta sin soltarse el abrazo, y viendo a sus amigos sentados en una mesa.

- ¿Pero que pasa? Este es vuestro picadero oficial, ¿o que? – Pregunto Lily molesta.

- No, este es el secundario. El oficial esta en la planta 5ª que es donde las camas son más cómodas. – La aclaro James servicial.

- Debimos ir ahí. – Le susurró Evy a Sirius que había tomado una silla para sentarse en la mesa. El chico de ojos grises se encogió de hombros resignadamente. Luego se fijo en la receta que tenía James sobre la mesa.

- ¿Por qué estás buscando una poción de magia oscura? – Le pregunto a su amigo.

- ¿Cómo sabes que es de magia oscura solo con ver 3 ingredientes? – Pregunto Remus curioso.

- Porque sigue el patrón de las pociones de esa magia. Todas se basan en mezclar carne, hueso y sangre de algo. – Replico Sirius amargamente, ya que odiaba que su madre le hubiera convertido a la fuerza en un experto en el tema. – Lo que no sé es para que sirve esta.

- Es lo que trato de averiguar. – James les contó su aventura en el armario de pociones, al menos la mayor parte de ella.

- Pues a mí me suena bastante esos 3 ingredientes pero no sé de que. – Evy se sentó en las rodillas de Sirius ignorando las miradas de recriminación de Lily, ya que en la sala había lo menos 20 sillas más.

- ¡Lo encontré! – Exclamó Bell. Ella y Remus terminaron el trabajo hacía rato y ayudaban a James en su búsqueda. – Según el libro es una poción de videncia.

- ¿Para ver el futuro? – Se extrañó Remus.

- No, quiere decir de ver. – Aclaro Bell. – Aquí dice que bebiendo la poción durante la Primera Luna Nueva de la Primavera mezclada con la sangre de uno de tus enemigos o de alguien de su familia, se le puede localizar en cualquier parte donde este, independientemente de los hechizos protectores q oculten su presencia.

- Oh, oh. – Exclamo Lily asustada.

- ¿Q? – Preguntaron los demás asustados por ese sonido.

- ¿Dice ahí que con la sangre de un familiar puedes localizar a todos tus enemigos que tengan algo que ver con esa sangre? – Pregunto Lily.

- Sí. – Confirmo Bell.

- Sirius, tu padre es uno de los aurores de elite del padre de Bell, ¿no?

- Sí, pero eso...

- Y ahora están trabajando en algo contra Voldemort, ¿no? – Siguió Lily sin dejarle terminar.

- Sí. - Respondieron Sirius & Bell.

- Y Bellatrix es pariente tuya por parte de padre, ¿verdad?

- Sí. – Volvió a contestar Sirius.

- Lily, ¿Piensas llegar a alguna parte? – Pregunto James.

- ¿Es que no te has fijado? – Lily clavó sus ojos verdes en los castaños de James, antes de volverlos hacia Sirius. – Trixie tenía un corte en la mano.

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Tata, tata chán...

Creo que como siga dejando esto tan interesante siempre me vais a terminar matando, pero es que... ¿No creéis que es muy emocionante? Y yo que me resistía a que Voldy tuviera nada que ver en esta historia. Con lo emocionante que es... Perdonad el ataque de emoción conmigo misma, pero es que esta vez me ha enganchado hasta a mí, y es algo que no me pasaba desde hacía bastante tiempo.

En fin que en el próximo capítulo vamos a ver que pasa con la poción esa dichosita y si la pueden preparar, como ya notasteis esto aparca un poco la preparación de la venganza final, pero... ¡Es tan emocionante! Que no os puedo contar mucho sólo os adelanto el título: en la cueva de las víboras. ¡Y será muy emocionante!

Como me imagino que pensáis que si vuelvo a escribir la palabra emocionante me matáis os voy a dejar como niña buena. Eso sí: dejadme mensajes.

Hasta pronto.

CarlaGrey.

Orgullosa Lupina.

Miembro de la orden Siriusana.