El Devorador de Bosques

Nota: Hechos durante el capítulo "24. Comet Galaxy VS Lightning Killer".

Ya amanecía en la mansión del patrocinador del torneo. Holy Blade se despertó temprano. Hacía unos ejercicios de estiramientos hasta que llamaron a la puerta.

¿?: Paquete para el señor Blade.

Blade: ¿Un paquete para mí?

Preguntaba confundido el alicornio ya que no se esperaba que le enviaran algo desde donde estaba actualmente.

El alicornio se asomó por la puerta de su habitación y vio un gran paquete delante de la puerta.

Blade: Menuda caja más grande.

Comentaba el alicornio, cogiendo éste dicha caja con su magia y metiéndola dentro tras cerrar la puerta. Ahí dejó el paquete en el centro de la habitación.

Blade: Me pregunto quién me enviará esta caja.

Preguntaba el semental. En ese momento, la caja comenzó ha moverse poniendo en alerta al alicornio donde este se puso en guardia. Acto seguido, la caja se abrió, revelando su contenido y sorprendiendo en gran medida al alicornio en cuando vio lo que había en ella.

Blade: ¿BRODEK?

Exclamó el alicornio al ver que era nada menos que Brodek. El pony verde emergió de la caja y saludo enérgicamente.

Brodek: Hola, Blade, amigo ¿Me echabas de menos?

Decía completamente sonriente el pony verde. Holy Blade enormemente sorprendido, no pudo evitar decir.

Blade: Brodek ¿Qué haces aquí? ¿Y cómo es que vienes en una caja?

Brodek: Ah, eso...Bueno. Mientras huía de la furia descontrolada de su padre, donde me perseguía en la grandes zonas selváticas armado con un enorme bazooka, tuve la idea de usar el servicio de correos para escapar, metiéndome en un paquete con tu dirección y en caso de que no estuvieras allí, seguir al destinatario...Ahora que lo pienso...Creo que lo del paquete por correo lo vi en alguna parte antes.

Comentaba el pony verde en posición de pensar en la última parte. Holy Blade recuperándose de la sorpresa, le dijo a su amigo.

Blade: Ya veo. Bueno. De todos modos, es mejor que nadie te vea. No sé si por no haber sido invitado puedes quedarte aquí, pero mejor no lo averiguamos eso. Así que si quieres quedarte, es mejor que evites en todo momento que te vean.

Brodek: Tranquilo, amigo. Seré completamente invisible...

Decía el pony verde con gran tono de confianza mientras salía por la puerta.

Brodek: Ya verás, socio. Nadie notará que he estado aquí para nada...

Comentaba el pony verde, desapareciendo éste de la vista de Holy Blade. En ese momento se oyó un fuerte golpe como algo cayéndose duramente al suelo.

Brodek: ¡Au...! ¿Quién ha puesto este gran armario de aquí? ¡Mi madre, que caída ha tenido! ¡Hala! ¡Todo su contenido despatarrado por ahí!

Luego se oyó otro sonido de cristales rompiéndose.

Brodek: ¡Meca en sus muelas...! ¡Maldita vidriera! ¿Por qué tenía que estar eso ahí? ¡Ay..! ¡Creo que me he cortado un casco!

Acto seguido se oyó el sonido de diversas piezas de metal cayendo al suelo.

Brodek: ¿De dónde ha salido esa armadura? ¡Estoy seguro de que antes no estaba ahí cuando pasé!

Luego se oyó el sonido como cayendo algo rodando de las escaleras.

Brodek: ¡Ay...! ¡Ahora las escaleras...! ¡Au...ay...ey...!

Se podía oírse quejarse al pony verde. Holy Blade rotando los ojos, comentó.

Blade: Así me gusta. Discreto del todo. Es incapaz de armar el más mínimo ruido.

Comentaba de forma sarcástica el alicornio. Más tarde, el alicornio se reunió con sus amigos en la sala común de la mansión y se disponían a ir a la cafetería. Cloud Moon sensei le pidió (más bien le ordenó) a Dawn que buscara a su hermano Dusk Hunter.

Más tarde, Dawn volvió, pero sin su hermano. Curiosamente éste estaba algo sonrojado y dijo que su hermano estaba cansado y que quizás vendría más tarde.

Pero en ese instante, la puerta que daba a la sala común, se abrió y por ella pasaron Dusk acompañado de Dana Blade. Cosa que sorprendió a los presentes.

Nota autor: Quienes sigáis el fanfic de Xingmao, os sonara esta parte.

Dusk: Te veré luego.

Dana: Adiós...

Decía dulcemente la yegua, dando ésta un beso en los labios al semental. Luego éste solo, comentó.

Dusk: Vaya...Esa chica es una bestia en la cama. Parecía una leona.

Luego volteo hacia sus amigos y comento.

Dusk: Bien, me muero de hambre. Vamos a comer.

Más tarde, Holy Blade estaba en un mesa listo para desayunar, hasta que vio a Dawn y a los otros destinianos. Ahí les llamó.

Blade: Dawn...Oye amigo...Venid y os sentáis aquí.

Decía esto apartándose para dejar espacio a los destinianos. Éstos se sentaron con él. Ahí se pusieron a charlar sobre el torneo hasta que en un momento de la conversación, Holy Blade bromeando le preguntó a Dusk que cuando le daba un sobrino. Aquello hizo que Dusk se sobresaltara y escupiera su bebida en la cara de Ultimate, donde al pegaso no le agradó demasiado aquello.

Holy Blade ya conocía la relación que tenía su hermana con Dusk, ya que Dana se lo contó todo. Al final le comentó que le agradaba que estuviera con alguien con quien estar.

En ese momento, sonaron unos altavoces donde la voz de Wealth, el patrocinador del torneo, donde les pedía a todos que fueran al patio donde comenzaría el primer combate.

A partir de ahí, ocurrió algo completamente inesperado. De la mansión surgieron varios globos aerostaticos que comenzaron a inflarse y la mansión comenzó a flotar.

Sobraba decir que los presentes estaban enormemente sorprendidos ante lo que veían.

La mansión llegó a las tierras de Zebrica, donde todos los presentes pudieron admirar el inmenso paisaje de selva que rodeaba un enorme coliseo y entre todos, Zola era el que más emocionado estaba.

Cuando iba a comenzar pronto el torneo, Zola dijo que quería explorar la selva, ya que para la cebra dicho lugar que recordaba a su antiguo hogar.

La joven cebra macho por fin fuera, veía a su alrededor respirando el aroma de la jungla.

Zola: Este lugar es asombroso.

Comentaba emocionado la cebra. Justo en ese momento una red le cayó encima. Acto seguido era arrastrado y vio que sus captores eran unas cebras hembras, portando éstas trajes de pieles como vestimentas.

Zola: Disculpen, señoritas...

Trataba de decirlas algo Zola, pero las cebras lo ignoraban. Éste seguía insistiendo.

Zola: Hola. Me llamo, Zola ¿Me podrían decir qué pasa?

Una de las cebras le lanzó un dardo que le dio en el cuello, haciendo que Zola perdiera el conocimiento. Las cebras arrastraron su captura, hasta perderse éstas con su presa en la densa selva.

En otro lugar mientras se disputaba el combate entre Comet Galaxy y Lightninh Killer. Por una puerta que estaba abierta, se coló un enorme y fiero león que caminaba por los pasillos.

León: (Mmm...Veamos si encuentro algo rico para comer je, je, je, je).

El león iba caminando por el pasillo, hasta que llegó a la cafetería. En ella estaba nada menos que Brodek completamente solo, que estaba en el comedor sentado en una mesa, con un gran plato lleno hasta arriba de cupcakes.

Brodek: Oh, sí...Me voy a poner morado...

Comentaba el pony verde, sonriendo éste de oreja a oreja ante el gran plato que ricos cupcakes que tenía ante él. En ese momento, apareció el león y viendo el pony verde como aperitivo, pensó.

León: (Comida a la vista. Primero me como los cupcakes y luego al pony rollizo este je, je, je, je).

Pensaba con malicia el león. Acto seguido, el león se puso a un lado del pony verde, donde Brodek notó la presencia del león sin mostrar temor alguno.

El león le soltó un gran rugido, intentando asustar al pony verde.

Brodek no mostró temor alguna. Ahí el pony verde cogió aire y le lanzó al león un gran rugido, mucho mayor que el que le daba el felino, aterrando en gran medida al león, haciendo que saliera huyendo completamente asustado.

Leon: (¡Que horror...! ¡Que rugido...! No podré olvidarlo nunca mientras viva...).

Pensaba el león mientra corría realmente aterrorizado, hasta salir de nuevo a la selva. En ese momento, entró Holy Blade y mirando a su amigo, le comentó.

Blade: Brodek...¿Qué ha sido ese ruido?

Preguntaba el alicornio mientras Brodek tranquilamente limpiándose la boca con una servilleta, le contestó.

Brodek: Nada...Un bicho que quería compartir mi desayuno.

En otro lugar, Zola se despertó. La cebra lo primero que notó es que estaba colgado desde sus extremidades en el techo de lo que parecía una gran choza. En el suelo había una alfombra de piel de león. Una silla, que más bien parecía un trono hecho con huesos de animales. Una gran cama muy adornada con piezas de huesos y mantas hechas con pieles de animales. Varias mascaras y lanzas tribales colgadas de la pared.

Zola: ¿Dónde estoy?

Preguntaba la cebra mirando a su alrededor. En ese momento se oyó una voz.

¿?: Estás en mis aposentos reales, joven macho.

Zola pudo oír una voz femenina y ahí es cuando la vio.

Era una hermosa cebra de pelaje completamente blanco y con rayas negras. Ojos marrones. Pelo laceo y corto negro con detalles blancos como cola larga negra. Portaba un traje de piel de leopardo de dos piezas muy pequeño y ajustado al cual realzaba su hermosa figura. Zola no pudo evitar admirar la gran belleza de la cebra.

Zola: (Carai...Que hermosa)...Me llamo Zola ¿Y tú eres?

Cebra hembra: Soy Zanda. Reina de las cebra amazonas, y tú vas a ser mi macho particular para mis sesiones de apareamiento, hasta que no puedas aguantar más y me deshaga de ti.

Decía con autoridad la cebra hembra. Zola se sentía que iba a ser usado por la reina como juguete sexual.

Zola: ¿Por qué me da que voy a tener un día largo...?

Zanda: Bien ¿Zola, no? Espero que sepas satisfacer a tu reina...

Aviso: Parte lemon. Los no interesados en este tipo de cosas, saltaos esta parte hasta llegar a donde diga "Fin de parte Lemon"

La reina comenzó a desvestirse lentamente. Primero se quitó el sujetador de leopardo y lo tiró al suelo. Luego se fue quitando de forma lenta y sugerente la parte inferior del traje hasta que finalmente se quedó libre de ropa delante de la cebra macho. Zola no podía evitar admirar la gran belleza de la reina cebra cosa que se notaba por como su "amigo" se iba despertando.

La reina se acercó al macho que seguía todavía colgado del techo y enfrente de este, pudo apreciar el aparato del macho.

Zola: No esta mal...Veo que estás bien dotado...Esta claro que voy a divertirme mucho contigo...

Comentaba la cebra con una sonrisa mientras pasaba su casco sobre el aparato de la cebra macho, masajeándolo lentamente excitando levemente a este. Dicho aparato se ponía mas dura y grande, cosa que hizo que la amazona se lamiera le labio y ahí comenzó a pasar su lengua en ella, pasando lentamente desde la base hasta la punta excitando sobremanera a Zola.

Cuando llegó a la punta, la cebra de jaló entero dicho miembro y succionando sin parar. Zola se sentía en el cielo por ello.

Zola: (Por la gran tierra...Que buena es...).

Pensaba la cebra echando la cabeza para atrás, disfrutando de las intensas succiones que le daba la reina. Esta succionaban sin parar dicho miembro, al cual iba aumentando el ritmo de forma progresiva para disfrute de la cebra macho. Zola gozaba de verdad con ello, disfrutando como la reina chupaba con pura furia guerrera. Durante un rato duraron las succiones, hasta que Zola no pudo contenerse mas y se vino en el interior de la boca de la reina. Esta tragándose con gusto la esencia de la cebra macho comentó.

Zanda: No esta nada mal...Sin duda eres todo un macho de calidad...

Comentaba la reina con una sonrisa. Sin liberar a Zola de las cuerdas, esta se subió hasta ponerse encima de este. Apoyando sus cascos delanteros en el pecho de la cebra macho, le miró con una sonrisa y le dijo sensualmente.

Zanda: Veamos que tal se te da aparearte con una hembra...

Decía sensualmente la cebra, colocando su flor en el aparato de Zola. Esta comenzó a bajar sus flancos, metiendo mas y mas adentro el miembro del semental, provocando un leve gemido de placer a esta, al mismo tiempo que Zola disfrutaba de sentir sobre su miembro la estrecha flor de la reina.

Cuando la reina terminó de meter por completo el aparato del semental, comenzó a subir y bajar sus caderas de arriba abajo, metiendo y sacando una y otra vez el miembro de la cebra macho dentro de esta. Esta gemía de placer al sentir el aparato de la cebra macho dentro de ella mientras movía de arriba abajo sus caderas.

Zanda: Oh si...Oh si...Sin duda un aparato de buena calidad...Me encanta...

Comentaba la reina, mientras Zola gruñía levemente, disfrutando de sentir los movimientos de caderas de la reina, rozando su flor sobre su miembro erecto.

Zola: (Madre mía...Que buena es en esto...).

Pensaba la cebra al cual comenzaba a disfrutarlo. La cebra iba aumentando el ritmo de las movimientos aumentando así el placer. Luego de un rato la reina se acercó al rostro de Zola y lo besó apasionadamente, introduciendo su lengua por completo dentro de la boca de la cebra macho.

Zola al principio se sorprendió pero enseguida comenzó a corresponder al beso de la reina y ahí ambos comenzaron con una fuerte competición de pelea de lenguas, donde ninguna daba tregua a la otra.

Sin romper el beso la reina iba aumentando el ritmo de las movimientos de sus caderas, aumentando así el placer mutuo. Durante largo rato estuvieron los dos en su acto de apareamiento, hasta que Zola sentía que se iba a venir dentro de nada.

La reina rompió el beso con la cebra macho por falta de aire. Finalmente Zola no pudo contenerse mas y se vino en el interior de la reina, haciendo que esta pegara un enorme gritó de placer al sentir la esencia de la cebra macho dentro de ella. Luego se recostó por completo encima de la cebra macho al cual aun seguía colgado del techo.

Zanda: Oh si...Esta vez me ha tocado un gran macho de calidad...

Comentaba la reina con gesto en su rostro de haberlo disfrutado. En ese momento varias plantas surgieron del suelo y atraparon a la reina de sus patas para sorpresa de esta.

Zanda: ¿Pero que...?

Zola: Es mi poder sobre la naturaleza. Puedo controlarla a voluntad.

Decía la cebra macho logrando liberarse de las ataduras, mientras las plantas ponían a la reina en el suelo en posición de perrito delante de este.

Zanda: ¿Que vas a hacer?

Preguntaba la reina preocupada por lo que la fuera a hacer Zola. Este sonriendo levemente la dijo.

Zola: No te preocupes. No voy a hacerte daño. Tu disfrutaste a mi costa. Ahora siento que me toca a mi hacerlo a la tuya...

Respondía este poniéndose de pie encima de la reina y colocando su miembro sobre el segundo agujero de la reina. Ahí comenzó a penetrarla lentamente, haciendo gemir levemente a la reina, al cual su rostro figuraba que lo estaba disfrutando al igual que la cebra macho.

Cuando llegó al final, Zola sin dudarlo comenzó a penetrarla una y otra vez sin parar, haciendo que la reina lo disfrutara de verdad.

Zanda: Ahhh...SIII...Sigue así...Oh si...Hacía tiempo que no me topaba con un macho que me lo hiciera tan bien...

Comentaba entre gemidos la cebra, disfrutando de las fuertes penetraciones que la daba la cebra macho. Zola al cual disfrutaba de hacerlo con tan increíble hembra la respondió.

Zola: Si mi reina...Y debo decir que tu eres una hembra verdaderamente increíble...Nunca encontré una hembra como tu...

Decía esto aumentando la fuerza de las penetraciones como el placer de la reina, al cual esta con la vista perdida en el techo, comenzaba a jadear de placer por lo bien que se lo hacía la cebra macho. Zola también disfrutaba de hacerlo con semejante cebra, al cual tenía por atrás bastante apretado. Cosa que podía confirmarlo su pequeño amigo mientras se la metía una y otra vez por atrás de la reina.

Sus cuerpos se iban empapando de sudor por el enorme esfuerzo físico entre ambas cebras, al cual estaba disfrutando de verdad con su sesión de apareamiento. Zanda de tener una gran sesión de apareamiento con la cebra macho, y Zola de tener una feroz sesión de apareamiento con la reina.

Ambos como dominados por el instinto de placer físico, estuvieron con su acto durante largo rato, donde ninguna quería parar por nada del mundo. Finalmente Zola sentía que llegaba al límite.

Zola: Oh Zanda...Llegó al límite...

Decía esto acelerando en sus penetraciones para llegar antes al límite. Esta entre fuertes jadeos de placer la comentó.

Zanda: Oh mi querido macho...Quiero sentir toda tu esencia dentro de mi.

Finalmente Zola se vino con todas sus fuerzas en el interior de la reina, haciendo que esta soltara un enorme gritó de placer.

Cuando todo acabó, la reina cayó rendida en el suelo completamente exhausta y se quedó dormida en el suelo.

Zola al verla así, la cargó en su espalda y la metió en la cama para luego arroparla.

Zola al verla mejor vio que era bastante hermosa. La reina dormía placidamente en la cama con una sonrisa en la cara. Zola sin poder evitarlo la dio un beso en los labios y se fue de allí.

Fin de la parte lemon.

Con mucho cuidado, Zola se escabulló del poblado de las cebra amazonas, procurando que ninguna cebra la viera. Finalmente logró salir de allí, pero sin percatarse de que Shadow lo observaba desde unas palmeras a la joven cebra destiniana.

En un gran carro de metal tirado por caballeros alados del reino de Loren, estaban en su interior el barón Dolf y el hechicero Xeno. Ambos veían desde Shadow a la cebra destiniana.

Dolf: Así que ese es uno de los amigos de Holy Blade. Que interesante.

Comentaba el barón, observando éste a la joven cebra.

Xeno: ¿Quiere que intervenga, señor?

Dolf: No...Precisamente tengo algo especial para esa cebra. Así de paso podré comprobar las cualidades de esos destinianos que están apareciendo últimamente.

Comentaba el barón con una sonrisa maligna.

Dolf: ¡Legendarium!

Convocaba el barón y el libro apareció mágicamente delante de este. La barón mirando sus páginas, encontró lo que buscaba. En las páginas aparecía la imagen de un enorme reptil con morro corto y ojos negro sin pupilas. En vez de dientes tenía una boca dentada como si un cepo se tratase. De escamas marrones con la parte de la cabeza gris. Alrededor de la cabeza tenía lo que parecían hojas de palmeras. Grandes garras reptilianas.

Dolf: En las historias de la época de los destinianos, había una legendaria criatura temida por los habitantes de la isla de la madera. Era el Devorador de Bosques. Un enorme reptil que siempre está hambrienta y come y come madera sin parar pero su hambre nunca es saciada. En cuestión de horas puede acabar con bosques enteros sin dejar ni un solo árbol en pie, ni siquiera las raíces. Allá donde va, no vuelven a crecer la vegetación.

Narraba el barón.

Dolf: ¡Sal, gran Devorador de Bosques, y acaba con esa cebra destiniana!

Ordenaba el barón y la imagen del libro cobró vida, liberando así al gran devorador de bosques.

Volviendo con Zola, la cebra iba cruzando por una extensa zona selvática del lugar, tratando de llegar a la zona donde se celebraba el torneo. Faltaba poco para que anocheciera y no era conveniente quedarse fuera.

Zola: Si no recuerdo mal, es por aquí donde me cazaron esas cebras.

Comentaba la cebra, pero justo en ese momento, notó unas vibraciones en la tierra.

Zola: ¿Qué pasa...?

Zola miró los árboles y en ese momento sintió algo, algo que lo dejó tenso y preocupado.

Zola: El bosque está sufriendo. Algo lo está haciendo mucho daño...Un daño enorme y descomunal...

Comentaba la cebra mientras se ponía en guardia. Podía sentir como la naturaleza sufría, como si alguien o algo lo estuviera haciéndola sufrir. Acto seguido, Zola escuchó el sonido de grandes pisadas. Pisadas que se iban haciendo más y más fuerte como si algo se acercara. Zola se preparó para enfrentarse a lo que sea que iba a venir, pero en toda su vida como guerrero destiniano, jamás lo habrían preparado para lo que iba a venir.

Por encima de las palmeras, se alzó una descomunal criatura, cuyo tamaño tapaba perfectamente la luz del sol.

Zola: ¡El Devorador de Bosques! ¡Imposible! ¡Si es una leyenda de mi pueblo! No puede ser real.

Exclamaba enormemente sorprendido la cebra al ver al devorador de bosques justo delante de él. La criatura tenía en su enorme boca dentada decenas de árboles, donde las devorando como si no hubiera mañana. Tras tragar los últimos árboles que tenía en la boca, la criatura centró su vista en la cebra y ahí le lanzó un enorme rugido ensordecedor, que obligó a la cebra a taparse los oídos.

La criatura se lanzó hacia Zola con intención de devorarlo, pero Zola ágilmente saltó esquivando el ataque, haciendo que la criatura se golpease contra el suelo. Zola trató de usar la naturaleza, lanzando cientos de enredaderas y plantas que rodearon a la criatura, pero ésta se liberó con facilidad y devoró dichas plantas.

La criatura lanzó su cola, golpeando así a la cebra que lo mandó volando y que esta chocara contra varios árboles, derribando uno tras otro. La cebra cayó adolorida al suelo y como pudo se levantó a tiempo para evitar un zarpazo de la enorme bestia, que iba corriendo a toda velocidad contra la cebra.

Sin perder tiempo, Zola empleando su poder destiniano, creó varias púas de madera que fueron lanzadas contra el devorador. Por desgracia, dichas púas no rasgaron siquiera su piel, en vez de eso, su cuerpo absorbió dichas maderas como si nada.

Zola: Mucho me temo que esto va a ser verdaderamente difícil.

Comentaba la cebra. La criatura abrió su boca y de ella surgieron infinidad de afiladas astillas que fueron a toda velocidad contra Zola. Rápidamente, Zola creó una barrera de madera y lianas para protegerse del ataque, pero lo que no pudo evitar es que la bestia cargara contra la barrera y la derribase con su cabeza como si nada. Zola tuvo que salir corriendo mientras la bestia lo perseguía.

Zola: Maldita sea...Mis técnicas no sirven contra esa cosa...¿Cómo se derrota con el poder del bosque a una criatura que devora bosques?

Se preguntaba la cebra mientras esquivaba los ataques de la criatura durante la persecución. Zola saltaba o esquivaba los árboles que se encontraba que pudiera retrasarlo, mientras la criatura simplemente abría su boca y devoraba los árboles sin que su marcha se redujera lo más mínimo.

Se podía ver como grandes proporciones de bosque iban desapareciendo a causa de la criatura. Zola no sabía qué hacer. Todas sus técnicas se basaban en al naturaleza, pero no servían contra una criatura que devoraba la naturaleza misma.

Zola: Como siga así, ya no quedará bosque alguno. Debe haber una forma de acabar con esa cosa de una vez por todas...

Comentaba la cebra sin parar de correr. En ese momento, recordó una cosa importante sobre la criatura.

Zola: Espera. Eso es. El punto débil del devorador es el agua. La criatura no sabe nadar...Si pudiera llevarlo a una gran zona llena de agua, podría acabar con ella pero ¿Dónde podría llevarla...?

Pensaba la cebra. Justo miró a su derecha y ahí vio un gran lago lleno de agua. Ahí encontró la solución.

Zola: Ahí está...

La cebra se desvió hacia el lago y la criatura al no poder detener la machar a tiempo, hizo un gran derrape, pero acto seguido volvió a perseguir a la cebra.

Zola finalmente llegó al lago. Era de varios kilómetros de diámetro y tenía pinta de ser muy profunda.

Zola: Bien. Iniciemos el plan. Solo espero que funcione.

Zola concentró su poder sobre la naturaleza y fue formando un gran puente de lianas con árboles atados entre estos, formando así un gran puente que cruzaba de norte a sur. Ahora con la trampa preparada, solo faltaba atraer a la bestia.

Zola: Bien. Ahora esperemos que funcione.

La cebra fue hacia el puente mientras el devorador abriéndose paso devorando todo árbol que encontraba por delante, llegó a dicho lago donde vio a la cebra ir por el anchó puente. El devorador lo siguió, al principio dudaba ir por donde estaba el agua, pero finalmente se animó a caminar por el puente hecho por la cebra. Zola quedándose en medio de dicho puente, le gritaba a la criatura.

Zola: ¡Vamos! ¡Ven a por mí! ¡Aquí me tienes!

Le incitaba la cebra al mismo tiempo que le lanzaba árboles afilados contra la criatura, donde esta última abría su boca, tragándose los árboles que la cebra le lanzaba. Finalmente la criatura fue hacia la cebra, tal como lo había planeado Zola. Cuando vio que se alejaba la criatura del extremo del puente, empleando sus poderes de la naturaleza, hundió la parte del puente por detrás de la criatura, impidiendo así que ésta pudiera volver por donde vino. Ahora Zola fue corriendo mientras la criatura lo perseguía.

Zola: Como este plan no funcione...

Cuando estuvo a punto de llegar al otro extremo del puente, Zola empleando sus poderes fue hundiendo el extremo faltante, dividiéndolo así en trozos de árboles que iban flotando en el agua.

Zola simplemente tuvo que saltar por los árboles flotantes para llegar al otro lado. La criatura al ser tan grande, no podía pasar por los árboles. Ahora la criatura estaba atrapado en el lago sin posibilidad de salir de ahí. Zola ya en el extremo seguro del lago, comentó.

Zola: Bien. Ahora que está atrapada sin posibilidad de salir, hora de acabar con esto.

Decía la cebra y haciendo un gesto con sus cascos, hundió por completo lo que quedaba del puente, haciendo que la criatura se hundiera en el agua. Dicha criatura pataleaba desesperada tratando de salir del agua, todo eso bajo la atenta mirada de la cebra.

Zola: Bien. Con esto ya está.

Decía la cebra sonriente y se dio la vuelta para marcharse, pero justo en ese momento, la criatura lanzó su lengua que se extendió hacia la cebra y lo atrapó por una de sus patas traseras, haciendo que la cebra se cayera al suelo y fuera arrastrando hacia el agua.

Zola: ¡Suéltame, monstruo!

Gritaba la cebra, creando éste una puñal de madera y tratando de cortar la lengua, pero no podía. Poco a poco iba siendo arrastrado por la criatura a punto de llegar al lago.

Parecía que iba a ser el fin de Zola, hasta que de repente apareció nada menos que Zanda cayendo a gran altura, armada ésta con una gran lanza tribal de marfil y con dicha lanza, clavó en la lengua, logrando cortarla en dos y hacer que soltara a Zola. Zola miró sorprendido a la reina y luego a la criatura que finalmente se hundió en el agua para no volver jamás.

La reina guardó su lanza por la espalda mientras Zola levantándose, la dijo.

Zola: Vaya, Zanda. Gracias...Yo...

Agradecía la cebra, hasta que justo en ese momento, la reina le dio una bofetada en la cara.

Zola: ¡Au...! ¿Y eso...?

Zanda molesta, le contestó.

Zanda: Eso es por largarte sin despedirte siquiera.

Decía enfadada la cebra, pero justo en ese momento le cogió de la cara con sus cascos y le plantó un intenso beso en los labios, donde Zola se sorprendió al principio, pero luego la correspondió el beso, hasta que finalmente se separaron por falta de aire. La reina sonriendo a la cebra, le dijo.

Zanda: Y eso para que vuelvas ha visitarme algún día...

Decía la reina marchándose mientras movía provocativamente sus caderas, donde Zola veía marcharse a ésta. En cierto modo, Zola sonrió y luego se marchó para volver al coliseo.

Ya estaba anocheciendo y el grupo estaba reunido en la sala común de la mansión. Los amigos de Zola estaban preocupados por este e iban a buscarle, pero justo éste apareció por la puerta, saludando al grupo.

Zola explicó a sus amigos que estuvo haciendo turismo en la selva, aunque no contó sobre su encuentro con las cebra amazonas como el Devorador de Bosques.

Finalmente todos se fueron a dormir y Zola estaba en su habitación. La cebra no paraba de pensar en la reina Zanda, donde estaba ya deseoso de volver a verla algún día. Cosa que hacía que sonriera al imaginarse el momento.

Dolf desde su carroza, había observado el encuentro de Zola con la criatura.

Dolf: Vaya, vaya. Al final esos destinianos van a ser bastante interesante. Je, je, je, je...

Comentaba el barón mientras sonreía perversamente.

Continuara.

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