CAPITULO 25.- VIERNES LOCO

Su cuerpo estaba temblando de frio, estaba completamente mojada y podría jurar que ese ligero olor a pescado no era su esencia preferida. La ropa de buzo era mucho más delgada de lo que imagino, había conducido cerca de medio kilómetro desde el muelle para hacer esa entrega. El agua no era lo suyo pero agradeció en ese momento los consejos que Frank le había dado acerca de hacer entregas en el mar, era una de las mejores conductoras en tierra y en el mar, ahora le quedaba claro, la marea era alta y al inicio las pocas olas no permitían su salida, "lástima que no es un yate de lujo", pensó. La lancha que Amber había podido conseguir apenas cubrió las expectativas de Helga, pero mientras pudiera ir y regresar esa noche, para ella era suficiente.

-¡Eso es todo Helga!-Exclamo Rhonda estirando los brazos por el esfuerzo.

-¡La mercancía esta lista! –Dijo firmemente mientras que Amber y Rhonda pasaban hacia la lancha contraria los paquetes de chocolate que habían vendido esa tarde –Puedes decirle a tu jefe que fue un placer hacer negocios con él.

Los tipos con cara de pocos amigos despidieron a las chicas con un saludo a la distancia mientras estas se alejaban poco a poco de ellos. El movimiento de la lancha era parecido al de montar un caballo, subía y bajaba con brusquedad debido a la fuerza de las olas. La brisa salpicaba en el rostro de las chicas, por suerte esos lentes de visión nocturna habían sido de mucha ayuda.

-¡Papá jamás se equivocó al decir que eras una de las mejores al conducir un bote! –Exclamo Amber casi gritando debido al ruido del motor.

Helga solo respondió con una mueca apenas visible para las chicas. Esa tarde, después de la discusión con su padre, Helga había estado muy seria con ellas, sabían que Bob había ido tras ella para seguir hablando y no supieron nada de ellas, sino hasta que les llamo para decirles que las esperaría en el muelle.

La conocían bien, Helga no hablaría del asunto hasta que se le pasara el coraje o hasta que desquitara ese odio con quien lo había iniciado, fuera de ahí solo siguieron su camino al muelle sin dirigir una palabra. Eran cerca de las tres de la mañana, no habían dormido mucho. Amber y Rhonda dormitaban mientras que Helga recordaba la conversación de su padre horas antes.

FLASBACK

Sonreía sínicamente mientras que miraba como fiera a su padre. Lo conocía y Bob era tan insistente en marcar su territorio que lo creía capas de cualquier cosa sino hacia lo que le pedía.

-¿Acaso quieres que nos asesinen a ambos? ¡No, espera! ¡Ya se! ¡Lo que quieres es un suicidio colectivo en la familia Pataki!-Dijo sarcásticamente mientras clavaba aún más su mirada en él.

-Piénsalo bien jovencita, alguna vez pensé en ti y en tu futuro…

-¡Ah, claro! Alguna vez…

-Deja de ser tan estúpida, no quiero que termines en prisión ensuciando el nombre de los Patakis mientras sales en todos los noticieros.

-¿Así de fácil eh? Haber…-Dijo mientras alzaba las manos y fingía no entender -¿Por qué no vas con Olga y le dices que deje su trabajo? ¡Ya se! ¡Mejor ve a buscar a Miriam y dile que deje a Frank, así la maldición terminara con eso y todos seremos felices por siempre!

-¡Basta de estupideces Helga!

-¡Es lo mismo que yo digo papa! ¡Basta de estupideces!

-¡Has lo que te digo hija! ¡Es lo mejor por tu bienestar!

-¿Mi bienestar papa?-Bufo -¡¿Desde cuándo piensas en mi bienestar?! ¿No has pensado en las personas que resultarían dañadas por esto?

-¡Hacen más daño ellos con sus porquerías en el mercado!

-¿Y tú no haces lo mismo?

-Es diferente, yo lo hice para saber de ustedes y lo que ese patán les ofrecía.

-Escucha Bob… será un patán las veces que quieras, pero no hare lo que me pides, es mi familia lo quiera o no.

-¿Y yo no soy tu familia? ¿Acaso deje de serlo cuando me divorcie de tu madre?

-No Bob, no dejaste de ser mi familia. Pero… pero entregar a Frank a la DEA es demasiado, Bob… él no me ha hecho daño, si estoy en esto es porque yo misma quise entrar. Además… si lo hago muchas personas irían a prisión por el simple hecho de saber de esto… entre ellas yo.

-Eso se puede arreglar, tengo muchos amigos en la DEA que pueden minimizar tu sentencia si cooperas o inclusive salir libre.

-¿Desde cuando trabajas en la DEA papa?-Arqueo una ceja y se acercó más a él.

-Eso no importa, lo que destaca aquí es que ya tienen a Frank en la mira hija…

-Porque tú los has ayudado a encontrarlo, pero yo jamás pondría su cabeza en bandeja de plata Bob…

-¿Por qué actúas así? ¡Él ni siquiera es tu padre!

-¡No Bob, no lo es y jamás lo será! Ese derecho se te otorga a ti, para bien o para mal, eres mi padre. ¿No has pensado acaso en Aimeé? ¡La ley puede mandarla a un orfanato! ¡Prácticamente toda la familia iría a prisión!

-Esa bastarda no es asunto mío- Dijo bajando la mirada.

Los ojos de Helga se llenaron aún más de ira al escuchar a su padre llamar así a su hermana-¡Escúchame bien Bob Pataki, esa niña es mi hermana y jamás en mi presencia la llamaras así!

-¡Esa mocosa no es una Pataki!

-Ella es mi hermana, lleva mi sangre y eso me basta y me sobra. ¡La defenderé siempre, tenga que pasar por sobre quien tenga que pasar!

-¿Eso llegara a incluir a tu propio padre? ¿Serias capas?

-¿No lo dije claro? Pasare por sobre quien tenga que pasar.

-¡Ellos no son tu familia maldita sea!

-Te equivocas Bob, ellos son tan familia mía como lo eres tú. La diferencia aquí, es que no se si yo quiero seguir siendo parte de ti –Bufo mientras salía corriendo del viejo parque, estaba molesta y muy aturdida, no podía llegar así a la casa de huéspedes, sería muy alarmante, tomo su teléfono celular y comenzó a llamar a sus amigas.

FIN FLASBACK

-Despierten bellas durmientes. Ya llegamos-Bajo de la lancha de un brinco mientras el motor terminaba por apagarse.

-¿Eh? Ammm… ¿Iremos a la casa de Phoebe?

-Supongo Amber, muero por darme un baño –Dijo Rhonda mientras quitaba de sus brazos pequeñas algas –Odio las entregas de este tipo. Recuerdo la última entrega que hice en Europa, nada mejor que viajar en un jet privado.

-Oye Gerli, mañana es el último día de la feria… supongo que tendrás mucho trabajo –Comenzó la charla esperando mejorar el humor de su hermana.

-Te equivocas Amber, el trabajo ha terminado. Mañana solo se repartirán la mayoría de las compras, los clientes se han acabado.

-Ya veo… ¿Te encuentras bien?

-¿A qué viene esa pregunta princesa barata?

-Por la charla con tu padre esta tarde y antes de que digas que no me meta, solo quiero que sepas que te apoyo en todo y aunque no llevemos la misma sangre, te quiero como si fueras mi hermana.

Helga sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo, observo a Amber que le sonreía con esa estúpida cara bonita. Eran su familia, se habían convertido en ello desde el comienzo y aunque fuera fría e insensible con ella y Rhonda, ellas siempre estaban ahí para animarla y apoyarla en lo que se presentara. Sin pensar se acercó a Amber y la rodeo fuertemente con sus brazos mientras que su hermana sorprendida por esa acción, hacia lo mismo con ella.

-¿Y a qué se debe tanto afecto?-Pregunto curiosa Rhonda, a lo cual Helga solo la jalo con su mano y así se abrazaron fuertemente las tres. –Agradezco este gesto tan adorable… ¿Pero no creen que apestamos lo suficiente como para seguir regando el olor?

-La princesa tiene razón, ustedes apestan y me están ensuciando.

-¿Disculpa Helga? ¡Tú apestas más que nosotras!

-Sueña princesa, mejor cállate y vamos a la casa de Phoebe.

-Aun no entiendo por qué conseguiste bicicletas Gerli-Dijo mientras la sacaba de la parte trasera de un contenedor de basura.

-No seas tonta Amber. Es mejor así, me dolería ensuciar mi carísimo auto.

-¡Oh por cierto! Helga, Arnold fue a ver a Phoebe.

-¿Qué has dicho?-Se detuvo frente a la castaña.

-Que fue a ver a Phoebe y a lo que ella me conto, el hará lo imposible por descubrirte. Esta seguro que Cloe y Helga son la misma persona.

-Eso te traerá problemas Helga. Creo que lo mejor sería que fueras honesta con él.

-¡Eso jamás pasara! Arnold no puede saber que estoy aquí.

-Escucha Helga, entiendo que estés asustada por lo que pueda pasar, pero si no haces algo al respecto el podrá meterse en grandes problemas.

-Rhonda tiene razón, si ella tuvo el valor de buscar a su chico tu porque no.

Los ojos de Helga se abrieron drásticamente mientras que Rhonda golpeaba a Amber con el codo-¿Qué Rhonda qué?-Grito fulminándola con la mirada.

-¡Te juro en verdad te juro que estaba a punto de decírtelo!

-¿A quién has visto Rhonda? ¡Era una orden que nadie sabría nuestras identidades en Hillwood!-Grito furiosa.

-Lo sé pero…

-¿A quién le has dicho?

-Eso no importa…

-¡Maldita sea dímelo!

-¡A Curly!

-¿A ese adefesio?-Quedo boquiabierta al escuchar la reacción de su amiga –No me digas que él y tu…

-¡Y tenemos una ganadora! –Grito Amber en tono de burla.

-¿Por eso el sofá de Phoebe no está en casa? –Helga estaba furiosa pero al ver la cara de Rhonda totalmente roja y sus gestos sumisos no pudo resistir las ganas de reír a toda voz.

-¡No le veo la gracia! ¡Ya deja de reírte!-Grito furiosa Rhonda, el reírse de ella era uno de sus puntos débiles.

-Jajajaja ¡Es que de verdad! ¡De verdad no puedo creerlo!

-¿Qué es tan difícil de creer?-Rhonda arqueo una ceja.

-¡Tu! ¡Tú la chica más deseada en Sevilla, la más guapa, la socialité de toda España! ¿Metiéndose con Thadeus? ¡Un chico contrario a todas tus especificaciones de un ideal de hombre! Cariño, eso más que ponerme furiosa me da risa…

-¡No veo por qué! ¡Tengo la libertad de hacer lo que quiera!

-Claro que la tienes cariño-Dijo pasando su brazo por el cuello de la pelinegra- Es solo que… si el cartel se entera de que estamos aquí, tus amoríos con el harían una tumba más en el panteón, ahora vámonos que es tarde.

El comentario acido de Helga dejo pensativa a Rhonda, ella no había pensado en ningún momento los problemas que le podría traer a Curly, había sido muy egoísta al querer satisfacerse ella misma y no preocuparse por él, su conciencia no la dejara en paz hasta que pudiera aclarar todo con él y entendiera el por qué deben estar lejos. El problema aquí es que ya había aceptado ir al baile de graduación con él. Su corazón se entristeció y miro nuevamente a Helga, quizás ahora creía entender el por qué no había sido sincera con Arnold.


Su cuerpo estaba impaciente, como rara vez en esas noches. Acostado en su cama miraba el techo de cristal, el reloj marcaba las cuatro en punto de la madrugada, sus dedos se movían de manera consecutiva mientras que su boca estaba sedienta, sus dientes rechinaban y cambiaba de posición en la cama cada treinta segundos. "Ella no había llegado tampoco a dormir hoy", ese pensamiento lo alborotaba por completo. Sabía que estaba mal lo que quería hacer, antes que nada, ante su persona era un acto desquiciado, eso lo haría una persona que no estuviera en estado de sobriedad. Cerró sus ojos y se visualizó en su acción. Estaba mal, ¿Por qué pensaba así? Jamás había hecho algo parecido. Pero estaba decidido.

Se paró en un santiamén y se puso unos viejos pantalones cafés y una camisa sin mangas negra, jalo para si los viejos tenis de práctica y salió por la escalera de incendios. Era la última oportunidad que tenía para saber si Cloe y Helga eran la misma persona y que mejor para describirlo que ir a la casa de Phoebe.

El aire no era tan frio, al menos agradecía no estar en época decembrinas que era cuando más infernal se volvía el caminar. Al inicio había comenzado a correr, sabía que entre más corriera más rápido llegaría, al estar cerca de dos o tres cuadras decidió ir a paso apresurado, se escondía en los callejones y caminaba con precaución, como si tuviera miedo de ser atrapado.

-Debo estar completamente estúpido para hacer esto-Dijo para sí mientras se asomaba por una de las ventanas de la oriental –Alguna debe de estar abierta…-Sus dedos levantaban delicadamente cada ventana que pudiera estar a su alcance, para su buena fortuna la ventana de la cocina estaba semi cerrada, la abrió y suspiro antes de poder entrar por ella.

Toda la casa era silencio y gran oscuridad, sabía que Phoebe era una chica muy ordenada, así que le despreocupada el poder pisar algo. Avanzo con pisadas de gato y cuando se encontraba por salir de la cocina pudo oír los pasos desde el segundo piso que se dirigían a la planta baja, los pasos en los escalones, las risas, las voces conjuntas…su corazón se aceleró y sintió miedo por ser descubierto, quizás podrían tratarse de la oriental y Cloe, quizás ella se quedó a dormir ahí y todo había sido producto de su mente. Rápidamente a tientas logro meterse debajo del lavadero, conocía de antemano que pocas personas ocupaban ese lugar para la despensa o los utensilios de cocina. Se ocultó sin hacer ruido y sin imaginar lo que estaba a punto de descubrir.

-¡Nada mejor después de un baño caliente que un buen emparedado!

-Estoy de acuerdo contigo princesita, quiero comer algo que no tenga que ver con pescado.

"Esa voz es muy peculiar", había comenzado a entumirse ya que el espacio era muy reducido.

-¿Amber no bajara a comer algo?-Dijo Rhonda mientras sacaba pan, carne, aderezos y verduras.

-Dijo que no tenía hambre, debe de estar lamiéndose la piel, con eso de que ama el pescado –Rio -¿Qué harás con eso?

-Mini sándwiches, tendrás el privilegio de probar las delicias que prepararan estas manos.

-Si tú lo dices –Rodo los ojos mientras sacaba un poco de jugo- Solo apresúrate, muero de hambre.

-No puedo creer que comas demasiado y no subas de peso, en verdad te envidio Helga.

Su respiración se cortó, el olor a tubería le calaba pero por unos segundo ignoro el haberlo olido, su boca se abrió por reflejo mientras que su cerebro procesaba lo que había escuchado, ¡"Helga, Helga, Helga, Helga…" sonrió dentro de sí, todo coincidía! ¡Ahora sabía que no estaba loco! ¡Todo tenía sentido! ¡Por fin la había encontrado!

-Supongo que alguna ventaja debía de tener. Rhonda… con respecto al comentario de Curly…

"¿Rhonda? ¿Rhonda Wellington?", su perfeccionista ex compañera de primaria estaba con Helga… eso hacia aún más positiva su respuesta. Si ella había huido de aquí con ella, era lógico que regresaran juntas.

-No te esfuerces en pedirme disculpas.

-Eso es demasiado, solo iba a explicarlo desde otras perspectiva-Dijo mientras se sentaba a la mesa.

-Tienes todo el hocico lleno de razón Pataki y mira que te hablo con amor.

-Yo también te amo-Tomo uno de los primeros sándwiches y comenzó a comer –Pero no olvides en que mundo estamos, es suficiente con que nuestra familia nos haya condenado como para condenar a más personas.

"¿Condenar? ¿Sería por esa razón que Helga se había ocultado en la personalidad de Cloe?"

-Lo entiendo, sería una estúpida si no lo sé. Pero… en ocasiones quisiera tener una vida normal, sin preocuparme si despertare al día siguiente y poder dormir tranquila sin tener un arma debajo de mi almohada o en mi bolsa –Observo a Helga con resignación y tristeza mientras comenzaba a comer. –Helga… ¿Qué fue lo que hablaste con Bob esta tarde?

"Es un hecho, es mi Helga. Si hablan de Bob, debe ser Bob Pataki, seria mucha coincidencia. Dios por favor, necesito salir, pero… ¿Y si corro peligro? No, no… ella jamás me lastimaría"

Helga trago el bocado que tenía en la boca y tomo un poco de jugo. Con la cabeza abajo jugo unos segundos con el tenedor mientras que la pelinegra la observaba alarmante.

-Entiendo si no quieres hablar de eso…

-Por favor, no vayas a decirle a Amber, ella… tu tomaras esto con más seriedad que ella.

Rhonda inclino su rostro y la observo aún más intrigada –Mi padre, Bob… el, él tiene años trabajando para la DEA.

-¿Qué?...

-Me ofreció el no ir a prisión si le entregaba las cabezas de los Dimont, la de Fouch, a Rex Smythe-Higgins, los Redmond y a los Wellington…

"¿El padre de Helga trabajando para la DEA? Eso es demasiado. Necesito salir de aquí, necesito verla…"

El rostro de Rhonda quedo estupefacto ante tal declaración, si el padre de Helga ofrecía eso era porque tenía demasiada información de sus negocios e inclusive de las transacciones dentro y fuera del país. Cualquier movimiento en falso podría ser la perdición para todos. Prácticamente se sentía con la soga al cuello. Esto no podía estar pasando.

-Le dije inmediatamente que no. El hacer eso sería traicionar a mi familia y no me daré jamás el lujo de hacer eso. Aun así tendré que informarle a Frank de lo sucedido y quizás tengamos que dejar la venta por un tiempo, al menos hasta que la DEA deje de pisarnos los talones.

-Helga… todo lo que me has dicho es muy grave. Eso da lugar a una nueva huida aún más lejos de aquí, si en Sevilla no estamos seguros nos iremos a un más a la perdición.

-Lo sé –Bufo –Lo que es aún más grave es que no sé qué proceda por parte de Bob. Cuento con tu discreción para que Amber no se entere… ella suele ser más impulsiva que nosotras y no quiero que caiga de su nube de fantasía.

-No tienes por qué pedirlo.

-Gracias.

-Entonces, dada la situación… ¿Cuándo nos vamos?

-Inmediatamente, tengo pendientes aquí pero… primero esta nuestro bienestar.

"¿Irse? No, no, no… Helga tú no puedes irte, necesitamos hablar muchas cosas. ¡Maldición necesito salir de aquí!", la incómoda posición hacia que sus piernas comenzaran a dormirse. Le dolían las muñecas y ese olor cada vez era más nauseabundo.

-Este tema me ha mareado un poco… necesito descansar. ¿Vienes?

"Si, si Rhonda, ve a dormir… solo necesito hablar con Helga. Por favor que Helga se quede, necesito verla y ella debe saber que estoy aquí"

-Te alcanzo en un momento princesa -Dijo mientras guardaba el jugo en el refrigerador y ponía los platos en el lavadero.

-Descansa… y Helga…-La miro fijamente –Gracias por no traicionarnos –Sonrió tímidamente y la rubia le regreso una sonrisa sincera. Rhonda comenzó a subir los escalones mientras que Helga lavaba algunos platos.

Ella también necesitaba descansar, físicamente su cuerpo deseaba estar en cama, sin tacones, ni agitaciones, ni ropa pegada, lo único que deseaba era llevar ropa sencilla y dormir hasta tarde. ¡Mentalmente esa jaqueca la estaba volviendo loca! No era fácil ser la cabeza de todos los negocios, ella no debería de estar haciendo eso. Era la edad para divertirse, para disfrutar, para salir con amigas, desvelarse, comer sin importar las calorías y dormir hasta tarde en cama de diferentes chicos. Aunque ella se conformaría solo con uno.

Sintió un golpe bajo sus rodillas y noto que lentamente se habría la pequeña puerta, grito e inmediatamente sin saber de quien se trataba se alejó mientras que buscaba con desesperación algo con que defenderse, su arma se encontraba arriba y podría ser un encuentro fatal, estaba dispuesta a dar el primer golpe sin pensarlo dos veces.

-¡Espera, espera! ¡No me vallas a disparar!-Dijo el rubio mientras salía a gatas del pequeño espacio.

Y fue entonces el inicio de aquel encuentro de dos seres enamorados, bajo rayos dorados mil del astro sin vida, sus miradas dibujaron sombras en el confín del espacio, imaginando besos eternos, caricias, desvelándose en placeres sumisos, cuerpos juntándose en delicias extremas. Ambas mentes se preguntaban si su amor es de verdad. ¿Se quieren en serio? ¿Por qué están tan seguros? ¿Tienen alguna duda? Si, si la tienen, ¿Pero por qué? ¿Cuál es el motivo? Ambos tenían en cuenta que el nacimiento del amor es un fenómeno maravilloso, extraordinario, único. Su fuerza desborda la capacidad de su pequeñito corazón, aunque el corazón humano puede llegar tan lejos como el amor exija. Pero ya que se compromete toda la persona, el amor ha de ser serio, auténtico, dejando a un lado las imitaciones y las baratijas. En el amor se da un cruce de miradas que penetran hasta el fondo, y van forzando suavemente a los enamorados para empezar a mirar juntos hacia el mismo objetivo. Ellos no eran una pareja de enamorados, pero si lo estaban experimentando. Sabían lo bonito que es el fenómeno. Pero ahora de lo que se trataba su inesperado encuentro es de darle contenido a esa energía llamada amor.

Y es que cuando se está enamorado no se puede ocultar la felicidad, que se desborda por cada poro de la piel y se siente un orgullo de saber que somos dueños de un cariño y un sentimiento llamado amor, amor, amor. En ese momento Helga G. Pataki desbordo a flor de piel la verdad que tanto temía. Se había enamorado nuevamente de aquel rubio como lo hacen las mujeres inteligentes… como una completa idiota.

-¿Arnold? –Susurro mientras que su boca temblaba y su mano dejaba caer un cuchillo que había tomado de la cocina.

-¡Helga!-Sonrio para ella con esa sonrisa única de él, estaba feliz, estaba realmente feliz, ella podía notarlo en la expresión de su rostro. El había de su existencia, sabia de ella como quien era, no había mascaras ni maquillaje ni raros acentos, ella estaba ahí para el mientras sonreía estúpidamente dentro y fuera de su ser.

Pero su sonrisa de desvanecio cuando sus ojos miraron caer al rubio en una especie de desmayo frente a ella. Apenas y pudo sostenerlo, era demasiado pesado para ella, la estatura, los musculos… apenas y logro colocarlo en el suelo con suavidad.

-¡¿Por qué lo golpeaste?!-Interrogo dirigiéndose hacia la figura que tenia enfrente.

-¡Helga tu gritaste y yo crei que alguien quería hacerte daño!

-¿Qué rayos paso aqui? ¡¿Con que lo has golpeado Amber?!-Grito Rhonda mientras tomaba el pulso de Arnold el cual yacía en el suelo.

-¡Oh Dios mío! ¿Arnold?... ¿Qué hace el aquí?

-Lo mismo nos preguntamos Phoebe. ¿Con que lo has golpeado? –Se dirigió a Amber que se encontraba estupefacta de pie. Observo que levanto su mano izquierda y pudo ver el objeto que tenía en ella. -¿Un trofeo?

-¿Lo golpeaste con mi trofeo de ciencias? ¡Amber eso ese de metal!-Phoebe se llevó las manos al rostro.

-De acuerdo vamos a calmarnos todas aquí… vamos a pensar y veremos que hacer… Helga, ¿Qué hacía Arnold aquí? ¿Lo esperabas?

-No seas estúpida princesa, claro que no. Yo, yo estaba lavando unos platos cuando salió de repente por la puerta de abajo y creí que sería algún espía o algo… luego, salió el y me vio… me reconoció enseguida…-Melancólicamente recordó lo sucedido hace unos instantes pero sabía que no era momento de melancolías –Debemos de hacer algo…

-Quizás entro por esta ventana… suelo dejarla abierta para que refresque un poco.

-Rhonda, no podemos dejar que nos vea.

-¡Ya nos vio estúpida, nos escuchó y hasta Amber lo golpeo! ¡No creo que esto le parezca un sueño!

-¡Eso es!-Sonrió y se paró inmediatamente.

-¿Qué harás Gerli?

-Necesito su ayuda, pero rápido, antes de que Arnold despierte.


La luz brillante entraba por todo el techo, la cabeza le daba vueltas y tenia punzadas al por mayor. Miro alrededor de él y alcanzo una de las tantas latas de cerveza que estaban a su alrededor, una revista de modelos y algunas botanas tiradas en medio piso, noto que llevaba puesto unos pantalones de lycra y su cabello estaba trenzado. ¿Qué había pasado anoche? Se sentó y apenas pudo recordar en donde había estado -¡Helga!-Dijo mientras intentaba pararse. Su habitación era un asco.

-¡Buenos días hijo! ¡Valla, valla… sí que tuviste fiesta anoche!

-¿Fiesta? ¿De qué hablas papá?

-¡Buena broma!-Dijo mientras le daba una palmaba en la espalda -¿Ahora me dirás que no recuerdas nada?

-¿Nada de qué?-Pregunto confundido.

-Estas muy raro… ¿Bebiste mucho?

-¿Beber? Haber papa explícame por favor…

-Hablo de la despedida de Cloe anoche. Tu mama está un poco enfadada porque no le avisaste de la fiesta.

-¿Fiesta?

-Fue extraño y muy loco. Era muy tarde hijo, de repente tocaron la puerta y venias con Cloe, su hermano, tu amiga oriental y otras amigas de intercambio. Muy guapas galán…-Le guiño un ojo.

-Papa, juro que no sé de qué me estás hablando.

Miles lo miro confundido y toco su frente -Hijo, creo que deberías seguir durmiendo… tanta emoción te dejo aturdido.

-¿Qué hora es?-Dijo buscando su reloj de pared -¿Las cuatro de la tarde?

-La próxima vez que hagas una fiesta por favor avísanos antes. Naya está muy molesta por que no la invitaste. Por cierto tu madre y yo saldremos, hay estofado en el horno –Sin decir más salió de la habitación de su hijo dejándolo aún más confundido.

Turbado busco alguna pista de anoche y se sorprendió al ver su cuerpo lleno de dedicatorias y dibujos con marcador.

-¡Qué demonios! ¿Marcas de labial? ¿Por siempre España? ¿Yo amo las corridas de toros?-Giro más y siguió leyendo -¡Viva la paz! ¿Sexo internacional desenfrenado? ¿Viva el Che?-Se pasó la mano por el cabello y entre la basura, globos, serpentina, sostenes y algunas botellas encontró una foto de lo que parecía la noche anterior. En ella salía Arnold con un tipo que jamás había visto, abrazado de Cloe y Phoebe y dos chicas más, una pelirroja y otra rubia… esas personas jamás las había visto ni las recordaba de algún lugar.

Pero, ¿Todo fue un sueño? Él había estado en la casa de Phoebe, vio a Helga con Rhonda y después no recordaba más… tenía una cruda horrible. Su boca estaba seca, pero aún más seca estaba su memoria. De su puerta colgaba una enorme bandera desconocida para el que decía lo siguiente: "FIESTA DE ESTUDIANTES DE INTERCAMBIO". ¿Fiesta? ¿Intercambio? ¿Qué rayos había pasado anoche? Decidió tomar un baño y regresar nuevamente al lugar que le daría tantas respuestas. A la casa de Phoebe.


Tardecito pero seguro! Otro capitulo que al final me dio risa! No habia tenido mucho tiempo de escribir ya que se me vinieron los planes de mi titulacion y anduve de arriba a abajo, y tambien se organizo un evento de animales disfrazados por motivo de aniversario de una asociacion animal, asi que estuve trabajando duro en el disfraz de mi ganzo xD si, lo se... tengo un zoologico pero llevare esta vez a mi ganzo.

Arabrab83 Y que Arnold se da cuenta de que Helga y Cloe sn la misma persona! Espero haya sido el encuentro original a lo que se imaginaron, aunque la manera de como se veran despues sera emocionante, un beso y gracias x seguir leyendo!

letifiesta si este capi te gusto, veras que fue lo q paso en el siguiente! tremendo susto se llevo Helga al ver a Arnold ahi en la cocina, aunque creo que al pobre le sorprendio mas el golpe de Amber... esa Amber es una loquilla jajajajaja gracias x seguir leyendo, un beso!

hel201 pues mira lo que paso mujer! Amber se desconto a Arnold! jajajaja moria de risa al imaginarm la cara de susto de las chicas, no te pierdas el siguiente capitulo, descubriras que paso y quienes estaban ahi, besos!

Teshat muchas gracias x tu comentario, sabes? m emociona que este fic cause esas sensaciones, xq esa es la magia de leer, el provocar emocion, alegria, tristeza... eso justamente es lo q io kiero en mis lectores y gracias a ti pude darme cuenta d q voy bien, spero te guste este capi y en el siguiente descubriras muchas cosas, imagino las dudas q debes d tener, ya que hay personajes q esconden doble personalidad, gracias x leer, un beso!

Gpetit muchisimas gracias x darme el honor d comentar mi historia, mi forma d narrar creo yo es normal, no m gusta acentuar tanto en los detalles xq luego puede tornarse aburrida, aveces siento q deberia ir mas al grano pero x la narrativa y la trama debo dejar que llegue su momento, debo enfocar la union de los momentos y ver que suene coherente, a mi me ha pasado lo mismo q a ti, he pasado noches desvelandom y encerrada en mi cuarto solo x leer y ver q sigue, gracias de antemano x leer mi fic, x escribirme (y no me aburriste xD eh!) y darme a saber tu importante opinion, me da mucho escribir para gente q le agrade mi lectura, un beso!

Gracias x sus comentarios y recuerda que espero con alegria tu opinion de mejora, besos!