POR SEVERUS

Días después de irse Tom de mi casa decidí irme un tiempo a vivir a África junto a Sirius y Bellatrix. Le envíe una carta a mi amigo y me dijo que estaría encantado de tenerme allí un tiempo, así que hablé con mis padres y les expliqué que solamente sería unos meses, hasta que fuese el momento en que Hermione se ponga de parto. A mis padres no les conté nada de mi conversación con Tom pues el mismo me lo pidió, además consideré que no era asunto mío ir propagando por ahí algo tan importante. A Albus y Minerva les pareció bien que me fuese un tiempo, consideraron que poniendo distancia tal vez podía volver a ser feliz. Ellos hablaron con Remus para ver si estaría dispuesto a tener a un ayudante para así poder dar también el mi clase, Remus dijo que sin problema, que estaba listo para tener alguna responsabilidad más.

Llegué a África y Sirius me recibió con los brazos abiertos. Me enseño la choza en la que estaba viviendo con Bellatrix, el lugar no era muy grande pero tenía todo lo necesario para poder vivir sin ninguna carencia. Ellos decidieron vivir en la África mágica, pero también tenían una casita en un pueblo muggle, donde ayudaban a sus habitantes con la sanidad, habían construido un pequeño hospital y medimagos de Londres y del África mágica iban y prestaban su ayuda. También construyeron una escuela y contrataron a algunos profesores. Lo peor era intentar hacer entender a los habitantes del pueblo sobre la importancia de que también las niñas recibiesen una educación, no solamente los niños. Bellatrix me contó que habían conseguido convencer a algunos hombres del poblado, pero que la inmensa mayoría no quería que sus hijas estudiasen. Me preguntaron si querría darles una mano y les dije que sí, que me parecía muy interesante lo que estaban haciendo allí, además no solo ayudaban a los muggles, con el poblado mágico también ayudaban, aunque allí no había el problema de la escolarización de las niñas, en ese sentido estaban un poco más avanzados, pero sí que tenían algunas carencias en lo que a material escolar se refiere y también a material medico.

Durante el tiempo que estuve allí, me acordaba mucho de Hermione, de que seguro que le encantaría lo que estábamos haciendo allí, creo que se sentiría orgullosa de mi. El primer mes no le escribí porque necesitaba alejarme un poco, ni siquiera a mis padres les escribía la verdad, pero una noche soñé con ella y en ese momento decidí que la escribiría, y así lo hice, una carta cada quince días, cartas que ella me contestaba y me decía que se sentía orgullosa y que se alegraba de que hubiese encontrado un lugar en el mundo en el que fuese realmente feliz. Yo me moría de ganas de decirle que mi felicidad no era completa sin ella a mi lado, pero no podía hacerlo, ella era feliz con Tom y yo me prometí a mi mismo que esperaría al momento adecuado para decirle que la seguía amando y que estaba dispuesto a reconquistarla, pero desde luego aún no era el momento de decirle nada, ella se merecía ser feliz junto a Tom el tiempo que Dios se lo permitiese.

El tiempo fue pasando y cuando me dí cuenta solamente faltaba una semana para que Hermione se pusiese de parto, así que preparé mis cosas y me regresé a Londres. Lo primero que hice al llegar fue dejar las cosas en mi casa, luego fui a ver a mis padres y después visité a Harry y a Ginny, a quienes les faltaba un mes para casarse, después fui a ver a Tonks y a Remus, y me dieron la sorpresa de que iban a ser papás, yo me alegré mucho por ellos y les conté que Sirius y Bellatrix habían empezado los trámites para poder adoptar a una niña del África mágica que se había quedado huérfana con tan solo tres meses, y que parecía ser que tenían muchas posibilidades de que les concediesen la custodia. La semana paso, y la tarde de un jueves Tom les envió una lechuza a mis padres diciéndoles que Herms estaba de parto, así que los tres, junto con Harry, nos fuimos a Galicia, los demás nos pidieron por favor que los mantuviésemos informados, Ginny quería venir también y nos resultó complicado hacerle ver que era mejor que se quedase, que no podíamos ir todos y que además tenía que terminar con los últimos preparativos de la boda.

A las seis de la tarde de un viernes 13 de julio, nació Logan Riddle Granger, un niño tan guapo como su madre, con el pelo tan negro como su padre y con unos ojazos enormes. Tom y Hermione me pidieron que fuese el padrino y yo acepté encantado. Un mes después fue la boda de Ginny y Harry.

Harry el pobre estaba muy nervioso, quería a Ginny más que a nadie en el mundo y quería que todo saliese perfecto ese día, sobre todo por ella, quien estaba muy nerviosa y emocionada. La ceremonia fue en los jardines de Hogwarts y estaba oficiada por el Ministro de magia.

Todo salió a la perfección, la ceremonia, el banquete, el baile, la novia estaba radiante y era la segunda mujer más hermosa de la boda, naturalmente eso a Ginny no se lo dije, solamente le dije que no había visto a una novia tan bonita como ella en toda mi vida,y era verdad, ni siquiera Lily en nuestra boda fallida estaba tan guapa como Ginny el día de su boda. Harry me dio un abrazo y me agradeció que estuviese allí pese a todo lo que había ocurrido con su hermana, pero yo ya le dije que el no tenía la culpa de nada y que no me hubiese perdido ese día por nada del mundo. Después de tener esta conversación con el me dirigí a junto mi castaña y le pedí permiso para tomar en brazos a mi ahijado y ella me dijo que no había ningún problema, le dije que estaba preciosa y ella me agradeció el cumplido y me dijo que se alegraba de que las cosas parecía que volvían a ser como antes, yo solo le sonreí y volví a dejar a Logan en su sillita. La boda terminó tardísimo, Sirius y Bellatrix que habían venido a la ceremonia, fueron los primeros en irse y yo me fui con ellos, me despedí de Hermione, de los novios y de Tom y les dije que en un mes estaría de vuelta.

UN MES DESPUÉS

Regresé a Londres, deje todo en mi casa y me fui a Galicia a ver a mi ahijado, fui por la chimenea y al llegar me encuentro a Hermione de rodillas en el suelo, con Tom abrazándola y los dos llorando, así que decidí irme y dejarles intimidad. Fui a casa de mis padres y Logan estaba allí, papá lo tenía en brazos y estaba muy serio, supuse que ya sabrían de la enfermedad de Tom. Le pregunté a Albus por mamá y me dijo que estaba en su habitación llorando, me contó que Tom había ido a dejarles al niño pues quería hablar de algo importante con Hermione y les contó a nuestros padres lo que estaba pasando, así que mamá se puso a llorar, pero como no querían que Logan estuviese delante, mi madre fue a la habitación a intentar tranquilizarse. Le di un beso a Logan, le estreché a mi padre la mano y fui a ver a mamá, entré al cuarto y en cuanto me vio se tiró a mis brazos y me abrazó muy fuerte, me dijo que estaban enterados de mis promesas a Tom y me preguntó que tenía pensado hacer, yo le aseguré que iba a cumplir lo prometido, que de echo yo ya quería al pequeño Logan, al fin y al cabo es el hijo de la mujer que amo y es mi ahijado también. Mamá se quedó más tranquila luego de la conversación.

Dos días después Tom y Herms regresaron a por Logan, mamá insistió para que se quedasen unos días y ellos accedieron. Yo le pregunté a Tom si ya lo sabían sus padres y sobre todo su tía, al fin y al cabo fue ella quien lo crió como a un hijo. Tom me dijo que su tía lo estaba pasando fatal, que estaba muy pendiente de ellos y que sus padres tampoco se lo habían tomado muy bien pero que estaban más enteros. Tom me explicó que cuando el cumplió los quince años sus padres regresaron a casa de su tía arrepentidos por abandonarle y que querían la oportunidad de conocerle. Su tía le dijo que era su elección, pero que ella consideraba que debía perdonarlos, que era la única forma de poder seguir adelante y vivir en paz, así que los perdonó. Un tiempo después su madre murió y más adelante su padre y la mejor amiga de su madre, unidos en el dolor, se enamoraron y con el tiempo decidieron casarse. Me contó que a él le había dado igual, que no había sentido que hubiesen traicionado a su madre, porque pese a que los perdonó, para el su madre era su tía.

Un día Hermione y yo nos quedamos solos en casa, bueno, casi, Logan estaba durmiendo. Hermione y yo nos pusimos a hablar y de repente rompió en llanto:

-Que voy a hacer sin el Severus?

Me acerqué y la abrace

-Lo siento en serio Hermione. Ojalá pudiese hacer algo para que dejes de sufrir.

-No sé que será de mi vida cuando Tom muera, y que será de mi hijo

-Nada os va a faltar Hermione, mamá, papá y yo vamos a estar a vuestro lado, y ten por seguro de que Harry y Ron no te van a dejar sola ni un momento y que os van a cuidar.

-No es lo mismo, yo os quiero, pero Tom es el padre de mi hijo y es el hombre que amo, no voy a poder, no voy...

Y volvió a llorar a lágrima viva, y se aferró más a mi camisa y preguntándome porque tenía que pasar todo esto. Yo no supe que contestarle, así que simplemente la abrace y le di pequeños besos en la cabeza, algo que normalmente solía tranquilizarla y que esta vez también funcionó. Al poco llegó Tom, yo me levanté y los deje solos. Subí a ver a Logan y el pequeño estaba despierto, tenía caquita en el pañal, llamé a un elfo y me enseño a cambiarle el pañal y a prepararle el biberón, después lo vestí y me fui con el a casa de Remus y Tomks, me invitaron a un té y estuve allí hasta la hora de la cena que dejé de nuevo a Logan con sus padres.