Tsss... ¡Hola!

Eh... ah... uhm... bueno, este capítulo va a estar-

Chelsea: Como una novela mexicana.

¡No exageres! Pero las cosas si van a estar bien intensas.

Oh, pero Maria, ¿Cómo es posible eso? Los personajes están tan unidos en una sola armonía lalala...

Chelsea: Tu mente retorcida puede hacer lo que sea.

Mi corazón se oprime por tus palabras :(

Chelsea: ¿Se oprime por unas palabras? Que voluble. Si los medicos necesitaran oprimir los corazones de sus pacientes, podrían evitarse una operación. Solo tendrían que decirles palabras feas.

Una vez más, tu sentido de la imaginación esta fuera de discusión.

Sin más que decir, ¡A leer!

Los personajes le pertenecen a Kishimoto Masashi-sempai.


.

.

La Lucha por Amor

.

.

Capítulo 24

Si Cupido juega con sus flechas

.

.

Un suspiro de exasperación salió de los labios de Shion. No sabía lo que había pasado, pero ahora Naruto y Hinata estaban más melosos que antes y eso la hacía querer vomitar. Todo era mucho mejor cuando la Hyuuga era simplemente una marginada. Pero entonces vio por los alrededores y como un flechazo, un pensamiento llegó a su mente. Cierto, Sakura. Tenía que hacer algo con ella. Ciertamente lo que hizo Karin con lo de la golpiza fue algo bajo, pero por otro lado Sakura se lo había buscado. Era culpa de ella, y eso no tenía discusión.

-¡Sasuke-kun!

El chico miró a Shion con una ceja levantada, mientras que ella se encontraba extendida sobre una silla para tomar el sol. Sasuke se acercó sin saber que quería la rubia, y cuando estuvo lo suficientemente cerca, Shion dijo:

-¿Me aplicarías bloqueador en la espalda?

Sasuke creyó haber oído mal.

-Ya sabes… Naruto está ocupado con Hinata, y tú eres mi amigo. ¿Podrías hacerlo tú? –preguntó ella, extendiendo el bote de bloqueador frente a él. Sasuke lo tomó con una mirada impasible en el rostro. Shion se dio la vuelta sobre su espalda, y desató la tira de la parte superior de su bikini. Sasuke no se inmutó.

Finalmente, Shion sintió las manos de Sasuke sobre su espalda, sintiendo como esparcía aquella crema. Odiaba admitirlo, pero Sasuke tenía unas manos mágicas.

-¿Has visto a Sakura? –preguntó Sasuke, mirando a los lados. –No está por aquí.

-No te preocupes por eso, Sasuke-kun. Tal vez esté con Ino.

-Me sorprende que dejes que Hinata se acerque de esa forma a Naruto. Siempre terminabas encima de él.

Shion rio por la observación, y no pudo evitar soltar un gemidito al sentir las manos mágicas de Sasuke en su espalda.

-¿Qué pasa contigo, Sasuke-kun? Parece que estuvieras enamorado de Sakura. ¿Es así?

-Cállate. No me cambies de tema.

-Hmm… tu respuesta me hace pensar que sí lo estás. Estás enamorado de Sakura. –dijo Shion con diversión, mientras cerraba los ojos para sentir las caricias en su espalda.

-Cierra la boca.

Sasuke no conocía el concepto de la palabra "amor". O al menos no quería admitir que lo que estaba sintiendo con Sakura se asemejaba a eso. Él no se enamoraría, claro que no. Pero los sentimientos por Sakura lo aturdían a veces. Era extraño. Se había acostumbrado a su presencia, a sus golpes letales, a su razonamiento, a su cabello rosa siendo empujado por el viento…

A lo lejos, Sakura veía la escena, apretando una mano en su pecho. Se acomodó su sombrero de paja de modo que ocultaba su mirada, y sus labios se moldearon en una dura línea recta. Miro las conchas que había recolectado en aquella cubeta, y siguió caminando. No quería seguir mirando.

.

-¡Es un imbécil! –gritó Ino mientras veía a una deprimida Sakura frente a ella. –Naruto definitivamente debe ser idiota. Si no fuera por él, Shion estaría lejos de ustedes desde hace rato.

Sakura miró la concha entre sus dedos, de un extraño color azul cristalino. Por alguna razón, le recordaba a Sasuke.

-Llegaste primero Sakura. Y no puedes tener celos de ella. Sabes perfectamente que va tras Naruto.

-¿Y si no es así? –preguntó Sakura, moviendo la concha entre sus dedos. Ino se sentó en la cama, a su lado. –Tal vez Sasuke-kun tenga otros gustos ahora, incluso si Shion no le correspondiera.

-Me ofendes Sakura. Si algo es claro, es que Sasuke no piensa con lo que tiene allá abajo. Es la persona más inteligente que conozco además de Shikamaru. –dijo Ino, dirigiéndole una mirada de decepción. Se dirigió hacia la ventana, mientras Sakura seguía sumida en sus dudas.

Sakura asintió. Ino tenía razón, pero entonces ¿Por qué Sasuke estaba aplicando bloqueador solar en la espalda desnuda de Shion? No podía evitarse sentir sin esperanza al recordar las imágenes de aquel evento en su cabeza.

-¡Oh! Mira eso. Parece que por el frente de Naruto y Hinata, las cosas van bien. –dijo Ino con picardía, y Sakura se acercó a ver. Vio con sorpresa como Naruto y Hinata se encontraban acostados sobre la arena, riendo divertidos. Parecía que habían estado jugueteando en la arena como un par de cachorros. -¿Sabes algo, Sakura? Puede que seas muy fuerte y golpees tan fuerte que puedas dejar a alguien inconsciente… pero la fuerza exterior no lo es todo. Necesitas ser fuerte dentro de ti, porque ahora mismo eres una cobarde.

-¿Entonces qué hago? –preguntó Sakura, mirando la escena de Naruto y Hinata. Como le gustaría que Sasuke y ella fuera quienes estuvieran de esa forma.

-Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña. –dijo Ino, y Sakura la miró. –Ve a por Sasuke. Mira, Naruto estaba enamorado de ti, ¿y qué crees? Ha salvado a una chica marginada y le ha hecho creer en el amor. Naruto ha sido fuerte, y él es un cabeza hueca. Tú que eres más inteligente que él, ¿por qué no podrías hacerlo?

-Ellos no son novios, Ino.

-No, pero el tiempo está contado para que eso pase. Ve por Sasuke, Sakura. Sé fuerte. Eso es lo mejor que sabes hacer.

Sakura analizó las palabras de Ino y se armó de valor. Tal vez Ino tenía razón. Ella era una persona fuerte y decidida, y no se dejaría aplastar por alguien como Shion. Pero entonces algo pasó por su mente, y recordó lo que había pasado el día anterior. Cuando Shion besó descaradamente a Naruto frente a los ojos de Hinata, y luego la chica Hyuuga se había deprimido por aquello y había abandonado la cena. Shion quería verlas caer. A ambas. Entendía que estuviera en contra de Hinata, ¿Pero por qué estaría en contra de ella también?

Tendría que averiguarlo.


-Sakura-chan. ¿Por qué no dejas que el cabello te crezca de nuevo?

Hinata había desaparecido en algún lugar con Kiba y Shino. Naruto sintió una punzada de celos cuando la vio alejarse hacia ellos, pero lo dejó estar. No debía estar celoso. No armaría una escenita. Sakura había insistido en hablar con él, llegando unos minutos después de que Hinata se marchara. Se encontraban sentados sobre un tronco viejo, mirando al sol ocultarse. La playa estaba prácticamente desierta.

Sakura se tocó la punta de sus cabellos con nostalgia.

-No lo sé. Supongo que me he acostumbrado a este estilo. Este cabello me recuerda quien soy. –dijo, y Naruto pareció satisfecho con esa respuesta. –Pero quiero que hablemos de algo diferente.

Naruto asintió.

-¿De qué quieres hablar-ttebayo?

Sakura suspiró profundo, decidiéndose a llevar su plan a cabo.

-¿Aún estás enamorado de mí? –preguntó Sakura, mirando a Naruto con una leve sonrisa. Naruto creyó que algún sentimiento enterrado en su corazón por Sakura reviviría con esa pregunta, pero para su sorpresa no fue así.

-No. –dijo Naruto, recordando cuando fue rechazado al confesarse. Durante el primer año de instituto, Naruto se había confesado a Sakura, pero esta lo había rechazado. Naruto entró en una especie de depresión en ese entonces. Sin embargo se recuperó rápidamente, para su sorpresa. –Esos sentimientos murieron hace mucho en mí.

Sakura soltó una risita para sorpresa de Naruto.

-Eso es bueno, entonces. Porque estoy enamorada de Sasuke-kun. –dijo, y Naruto sonrió nostálgicamente.

-Lo sé-ttebayo.

-Y tú de Hinata.

A Naruto se le frenó la respiración, y sintió como su corazón empezó a trabajar con más velocidad. ¿Qué le pasaba? ¿Por qué reaccionaba de esa forma frente a esas palabras? Intentó negar las palabras de Sakura, pero de su boca solo salían balbuceos. ¿Qué sucedía? ¿Por qué no podía negarlo?

Sakura rio.

-Si lo admites, será más fácil. –dijo Sakura, y Naruto se quedó en silencio. - ¿Desde cuándo?

Naruto se quedó callado, mirando hacia la nada. Pensando en lo que debería decir.

-No estoy seguro. Creo que es algo que ha ido creciendo poco a poco. –dijo Naruto con la voz neutral, y Sakura lo miró, sorprendida. –A veces me pregunto qué es esto. No se compara en nada a lo que sentía por ti antes. Para nada. Me gusta tener a Hinata entre mis brazos. Me gusta su sonrisa, y ver como siempre es amable con los demás. Me gusta que esté intentando superarse a sí misma. –dijo Naruto, y una sonrisita se formó en sus labios. –Y no sé qué me pasa. Tengo miedo a veces. Es algo que no puedo controlar. A veces… siento ganas de besarla, y tenerla entre mis brazos todas las noches. Esto no es una especie de cariño normal, Sakura-chan. Y no lo entiendo. Cuando estaba enamorado de ti no sentía nada de esto.

-Eso es fácil. –dijo Sakura. –Tú nunca me amaste, Naruto.

-¿Ah no? –preguntó Naruto, sorprendido.

-No. –dijo Sakura, y soltó una risita. –Has madurado. Antes eras ingenuo, y no diferenciabas el amor romántico y el amor por la comida. Lo que sentías por mí fue una simple atracción. Veías que yo estaba enamorada de Sasuke-kun, y tal vez eso te hizo sentir excluido y celoso. Entonces te "enamoraste" de mí. Pero no era amor lo que sentías.

Naruto no contestó, y esa era toda la respuesta que Sakura necesitaba.

-¿Y qué harás con Hinata? –preguntó Sakura. Naruto suspiró, y la expresión de su rostro se compungió.

-Nada.

-¡¿Cómo que nada?!

-No quiero arriesgarme a perder a Hinata. No puedo saber si ella está enamorada de mí o no. No quiero perderla, y ya estuve a punto de perderla una vez por culpa de una estupidez-ttebayo.

-¡¿Acaso eres idiota?! –exclamó Sakura, parándose de golpe frente a Naruto. -¡¿Acaso quieres terminar como yo?!

-¿Eh?

-Esperando a que Sasuke-kun corresponda algún día a mis sentimientos… he amado a Sasuke-kun desde el jardín de niños. ¿Acaso vas a terminar como yo, Naruto?

Naruto agachó la mirada. Su postura era la misma. No quería perder a Hinata.

-Hagamos algo. Vamos a por ellos, Naruto. Si haces un esfuerzo e intentas jugártela por Hinata… yo haré lo mismo con Sasuke-kun. –dijo, y Naruto la miró sorprendido. Sabía que para Sakura ese era un paso bastante difícil, y jugársela por Sasuke no sería nada fácil para ella. Pero el miedo existía. ¿Serían ambos capaces de dejar sus miedos a un lado y lograr sus objetivos? ¿Sería capaz de atreverse a conquistar a Hinata? Se imaginó un mundo en el que ella era su novia, y se vio a sí mismo en sus propias ilusiones. Ilusiones vivas y llenas de esperanza. Hinata valía la pena, y eso tal vez era todo lo que necesitaba saber.

Hinata era la luz que había llegado para iluminar su camino oscuro.

-¡Ahhhh! ¡Me estoy volviendo un cursi-ttebayo! –exclamó Naruto exasperado, y Sakura rio. -¡No es gracioso, Sakura-chan!

Sakura siguió riendo, hasta que sus pulmones no se lo permitieron más. Ella suspiró y se sentó al lado de su amigo.

-Somos patéticos, ¿no? –Dijo Sakura –Tener estos sentimientos dentro y no poder sacarlos.

-Me siento raro hablando de esto contigo, Sakura-chan. Este es el tipo de conversaciones que debería tener con el teme. –dijo Naruto con sinceridad. Sakura lo miró, pareciendo ofendida. –Pero supongo que somos realmente patéticos. ¡Además no hace ninguna diferencia hablar contigo! ¡Eres casi como otro amigo hombre-ttebayo!

Y un grito se escuchó por la playa, seguido por un estruendo.

-¡NARUTO, IDIOTA!


-¿Lo tienes? –preguntó Karin a través del teléfono.

Shion siguió hurgando entre las pertenencias de Hinata, hasta que encontró a lo que Karin se refería. Entonces recordó aquel día en el almuerzo, en el que Hinata escribía concentradamente un poema. ¿Cómo era que se llamaba? "Hasogare", decía aquel sobre.

-Lo tengo. –dijo Shion, y tras regresar las cosas a su estado original salió sigilosamente de la habitación. Caminó por el pasillo, e Ino alzó una ceja al verla. ¿Qué estaba haciendo Shion en la habitación de Sakura y Hinata? Seguro nada bueno. -¿Quién diablos guarda un poema dentro de un sobre? Sí que es nerd. A todo esto. ¿Dónde conseguiste esta información? Ya sabes, que ella había guardado el poema en un sobre y todo eso.

-Neji. Lo escuché un día hablando con Tenten, mientras parloteaba de lo feliz que estaba por llevarse mejor con su prima. Dijo que Hinata sellaría el poema en un sobre para entregárselo a Naruto y para que lo leyera frente a todos. Parece que es una especie de poema de amistad. –dijo Karin con un tono de desprecio. –Con esto lograremos que Naruto se enfade con Hinata. A todo esto, ¿no ha vuelto aún?

-Está con Kiba y Shino. Definitivamente tardará, pero debo darme prisa. En dos horas más será la cena, y definitivamente ella regresará para entonces.

-Aún tienes la habilidad de imitar caligrafía, ¿no?

-Está más entrenada que nunca.

-¿Y el platillo principal? ¿Usaste aquello que te di?

Shion rio internamente. Esto iba a ser divertido.

-Oh sí. Ya está hecho. El show está por empezar.

.

Hinata regresó dos horas después, tarareando una canción que se había quedado pegada en su mente. Sería la noche. Esa noche, les demostraría a sus amigos cuanto los quería. El poema al fin estaba listo, y esperaba que Naruto aceptara leerlo. Aún sentía miedo de que Naruto pensara que era algo cursi, pero algo dentro de ella le decía que Naruto lo haría.

-¡No tienes por qué estar sobándole la espalda a la peliteñida! –escucho un grito. Vio a lo lejos como Ino discutía con Sasuke, mientras Sakura no decía nada. ¿Qué estaba pasando?

-Eso no te incumbe, Ino. –murmuró Sasuke, algo cabreado.

-Sasuke-kun… tal vez deberíamos dejarlo. –murmuró Sakura, mirando a Sasuke nerviosa.

-Dile a tu amiguita que deje de limitarme, Sakura. Tengo derecho a estar con quien quiera. –dijo Sasuke, con un tono prepotente. En el rostro de Sakura empezaba a formarse la incredulidad.

-¿Qué estás diciendo, Sasuke-kun? ¡Sabes la clase de persona que es Shion! ¡Puede que sea nuestra amiga ahora, pero que no se te olvide la clase de persona que es! ¡¿Por qué la defiendes?! –exclamó Sakura, sorprendida por las palabras de Sasuke. ¿Qué le pasaba? Este no era el Sasuke que ella conocía.

-Escúchame bien, Sakura. Tú eres solo una amiga, y nunca serás más que eso. Acostúmbrate.

Sakura sintió que algo se rompió dentro de ella al ver la frivolidad de Sasuke y sus palabras.

-Y-Yo…

-¡Ya déjame en paz! ¡Siempre estás detrás de mí como un perrito faldero! ¡Tengo una vida, ¿sabes?! ¡Deja de estar limitándola!

-¡¿Qué está sucediendo aquí?! –la voz de Naruto sonó por el lugar, y llegó corriendo hacia allí, haciendo espacio entre Sakura y Sasuke. Se puso frente a Sakura, impidiendo que Sasuke se acercara a ella. Sasuke lo miró con frivolidad, y Naruto se sorprendió.

-Quítate, dobe.

-No dejaré que le pongas un dedo encima a Sakura-chan. –siseó Naruto, y la mirada de Sasuke se endureció.

-¡Ya veo lo que pasa aquí! ¡¿Ahora vas detrás de Sakura?! ¡¿Qué es lo que quieres?! ¡Ya habías renunciado a ella!

-Dime quién eres y qué hiciste con Sasuke. –murmuró Naruto, sin querer creerse que su amigo estuviera haciendo una escena.

-¡Quítate de en medio! –Gritaba Sasuke fuera de sí.- ¡¿Te gusta?! ¡¿Es eso?!

-La protejo porque es mi amiga y no dejaré que le hagas daño-ttebayo. –dijo Naruto, sabiendo que Sasuke era el único que tenía el poder para lastimar a Sakura.

-¡¿Quieres quedarte con esa tabla?! ¡Bien! –gritó Sasuke, y su rostro empezó a tornarse rojo. Vio a Hinata a unos cuantos metros, quien tenía la mirada petrificada. ¿Qué estaba pasando? Su mundo de amigos parecía estarse derrumbando frente a sus ojos. -¡Si tú te quedas con la mía, yo me quedo con la tuya!

Sasuke comenzó a avanzar hacia ella, y Hinata retrocedió un par de pasos pero Sasuke la acorraló, agarrándola por la cintura con tanta fuerza que la lastimó.

Todo se quedó en silencio.

La gente los miró sorprendidos. El corazón de Sakura dio un vuelco y Naruto no podía creer lo que tenía frente a sus ojos mientras una rabia inexplicable lo invadía. Shion miraba la escena mientras reía detrás de una pared. Kiba y Shino se sorprendieron al llegar y ver la escena, y Chouji dejó caer su paquete de papitas al suelo.

Sasuke estaba besando a Hinata con ferocidad. Y lo peor era que ella no lo estaba deteniendo. Dentro de Hinata, algo se estremeció. Sasuke se había robado su primer beso. Se supone que sería Naruto. Se supone que sería… Y algo en la boca de Sasuke, hizo que la Hyuuga dejara de poner resistencia.

-¡Basta! –gritó Sakura empujando a Hinata, y Hinata terminó en el suelo, aturdida. Sasuke miró a Sakura, sujetándose la cabeza. -¡Te amo! ¡Te amo, Sasuke-kun! ¡Ya no puedo guardarlo más! ¡Siempre lo he hecho! ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué me han traicionado?! –gritaba Sakura, mientras una mezcla de ira y desolación se unían en su ser. Las lágrimas resbalaron por su rostro, lágrimas de frustración y odio. Se giró hacia Hinata. -¡Se supone que eras mi amiga! ¡No sabes cuánto te odio! ¡Los odio! ¡Los odio a ambos!

Sakura salió corriendo hacia algún lugar, y Sasuke sintió una punzada en su cabeza, como millones de clavos incrustándose en ella. Hinata se reincorporó poco a poco, y todos los miraban sorprendidos. Todos menos Naruto. Él… también se había marchado.

Sus ojos de color perla temblaron sin control, esperando entender lo que había pasado. Pero no sabía nada. No entendía nada. Huyó de las miradas que la escaneaban, y se refugió en algún lugar.

Sasuke… cayó desplomado al piso.

-¡¿Qué sucede aquí?! –gritó Kakashi, haciendo acto de presencia.


-Hinata-san. Es algo tarde para que estés aquí.

Hinata alzó un poco la mirada, y vio a Sai frente a ella. Eran las tres de la mañana. Hinata solo se encogió más contra la puerta, apretando sus rodillas con fuerza.

-No sé qué sucedió. –murmuró ella, algo perdida. Sus ojos estaban apagados y sin vida, pero no derramaba ninguna lágrima. –Lastimé a Naruto-kun. Incluso en el proceso terminé lastimando a Sakura-san.

Sai miró la puerta en la que estaba recostada Hinata desde hace horas. La habitación de Naruto y Sasuke. Sasuke se encontraba en la enfermería, y no había despertado desde entonces. Naruto se había encerrado en la habitación, y nadie había vuelto a saber de él. Sakura por otro lado, estaba desaparecida y un escuadrón de rescate la estaba buscando. Todo estaba de cabeza.

Sai se sentó a su lado, y le dirigió una sonrisa que Hinata intentó corresponder. Pero le fue imposible.

-¿Intentaste hablar con Naruto?

Hinata asintió, agachando la mirada. Entonces Sai supo que no había obtenido buenos resultados.

.

-"Lárgate, Hinata. No quiero hablar contigo."

.

- Su voz era tan fría y distante… No sé por qué no aparté a Sasuke-kun de mí. –murmuró Hinata, apretando sus puños con fuerza. – Debí detenerlo. Debí hacerlo. Pero no lo hice. ¿Por qué?

-Tampoco correspondiste a su beso. Aunque debiste separarlo de ti. Acaso… ¿Ese era tu primer beso? –preguntó Sai, y Hinata asintió, sorprendida internamente por la astucia del chico. Sin embargo la sorpresa no se manifestó en su rostro. -¿Ese beso te hizo sentir algo especial?

Hinata negó con la cabeza.

-No. Pero me abrumó. Como si fuera una sustancia alucinógena. –murmuró, sintiéndose más culpable. Su voz empezó a quebrarse. –Me he disculpado con Naruto-kun varias veces esta noche, pero no ha respondido. Está herido. Yo lo lastimé.

-¿Sustancia alucinógena? –murmuró Sai, en duda consigo mismo. Hinata asintió. –No se trataba de amor, Hinata-san. Era algo más, algo influenciado. Algo planeado. Algo falso. Y llegaremos al fondo de esto. La persona que vimos esta noche no podía ser Uchiha Sasuke. Algo en sus ojos… había algo en sus ojos que estaba mal. Yo lo noté. Pero todos estaban demasiado conmocionados para notarlo.

Hinata asintió, mientras unas lágrimas silenciosas rodaban por sus mejillas.

-No me gusta Sasuke-kun. Nunca lo hará. La única persona… -murmuró Hinata, señalando la puerta. –Está detrás de esa puerta.

-Es mejor que vayas a dormir, Hinata-san. –dijo Sai, levantándose. –Pronto amanecerá, y necesitas recuperar fuerzas.

Hinata negó con la cabeza.

-No pienso dormir. Prefiero velar por el sueño de Naruto-kun desde aquí.

Al otro lado de la puerta, Naruto con audífonos en las orejas terminaba de leer aquella hoja de papel con rabia. Era la letra de Hinata. La reconocería donde fuera.

Un sobre con el título de "Hasogare" se encontraba rasgado en el piso.


Al día siguiente, los rayos de sol empezaron a iluminar la enfermería del hotel. Sasuke abrió los ojos poco a poco, y todo le daba vueltas. A su lado, pudo distinguir a una persona sentada, pero no podía ver bien de quien se trataba. A su lado, perecía haber alguien más. Todo era borroso, y no recordaba nada de lo que había pasado en el último lapso de tiempo. Su mente estaba en blanco.

-Hasta que despiertas.

Su vista se fue aclarando. Y grande fue su sorpresa al ver a Shikamaru sentado en una de las sillas, con Kiba a su lado.

-¿Entiendes lo que hiciste anoche, desgraciado? –murmuró Kiba, escupiendo sus palabras como ácido.

-¿Qué…? ¿Qué paso…? –murmuró Sasuke, luchando para sentarse en la camilla. Al final lo logró. Como un flechazo, pudo ver a Ino entrar por la puerta con rapidez, y luego sintió un ardor en su mejilla.

-¡Eres un maldito hipócrita! –gritó Ino, y Sasuke sintió el ardor en su mejilla sin entender a lo que Ino se refería. Ino iba a golpearlo de nuevo, pero Shikamaru la detuvo. Ino pataleteó para liberarse, pero finalmente Ino refunfuñó por no poder golpear a Sasuke.

-¿Qué sucedió anoche? –preguntó Sasuke, aturdido. Los tres se miraron, dispuestos a no creerse el cuento de la amnesia. Pero al ver la expresión de confusión en el rostro de Sasuke, empezaron a dudar.

-¿Recuerdas lo que pasó anoche en la entrada del hotel? –preguntó Shikamaru. Sasuke negó, con una cara de confusión en él tan increíble que jamás había sido vista. El impasible Uchiha Sasuke había desaparecido.

-Besaste a Hinata. –dijo Ino, cabreada.

Sasuke parpadeó confundido. No dijo "besaste a Sakura", frase que esperaba oír cuando Ino empezó la oración. Pero no, era "besaste a Hinata".

-¿Qué?

Shikamaru asintió.

-Tal como lo oyes. Besaste a Hinata. Estabas peleando con Sakura anoche, y luego Naruto llegó a defenderla, y después de eso… simplemente fuiste hacia ella y la besaste, reclamando que si Naruto se quedaba con tu chica, tú te quedarías con la de él.

-E-Eso… eso no puede ser. –murmuró Sasuke, aturdido. No podía creer lo que estaba oyendo. Incluso estaba sorprendido de haber reclamado a Sakura como su chica. –No pude haber besado a Hinata. Yo no siento nada por ella.

-Y créeme, ella tampoco siente nada hacia ti. O eso quiero creer… -dijo Kiba, rechinando los dientes por no poder golpear a Sasuke. – Hinata se pasó toda la noche sentada fuera de la puerta de la habitación de Naruto y tuya. Intenté convencerla de que se fuera a descansar, pero no logré nada. Al parecer Sai también hizo el intento, pero fue en vano. Está preocupada por Naruto, y no se levantará de ahí hasta que Naruto salga de esa habitación.

-Todo está de cabeza. –dijo Shikamaru. –Naruto está herido y se ha encerrado en su cuarto sin hablar con nadie, tú eres un traidor, Hinata está sintiéndose culpable por no reaccionar…

-¿Y Sakura? –preguntó Sasuke, sintiendo como una oleada de preocupación venía hacia él con fuerza. -¿Dónde está Sakura?

Ino tomó aire, y miró a Sasuke con seriedad.

-Está desaparecida.

Y el corazón de Sasuke se detuvo en el acto.


-Que bonitas vacaciones… -murmuró Kakashi, mientras junto al equipo de rescate buscaban a Sakura por todos los alrededores.- Nunca entenderé a los adolescentes.

-¡Kakashi, encontré algo! –exclamó uno de los rescatistas a lo lejos. Kakashi se acercó con rapidez, sintiendo como la preocupación por Sakura fluía dentro de él. El rescatista le entregó el sombrero de paja a Kakashi, quien entrecerró la mirada con preocupación.

-Si Sakura no aparece en 48 horas, llamaremos a sus padres. Y a la policía.


-Hinata.

Hinata alzó un poco la mirada, para ver a Sasuke frente a ella. Hinata agachó la mirada, sintiendo como todo estaba mal.

-Deberías dejar a Naruto-kun tranquilo, no se siente bien. –murmuró Hinata con la voz apagada.

-Quiero disculparme por-

-Eso no es suficiente. No debiste besarme. Ese… ese era mi primer beso. –dijo la Hyuuga, y Sasuke sintió un peso extra sobre su corazón. –Y quería que fuera Naruto-kun quien me lo diera. Pero lo arruinaste.

-Escucha Hinata, algo está mal. No recordaba nada de lo que pasó anoche hasta que Ino, Shikamaru y Kiba me lo dijeron. –Hinata asintió, pero parecía que realmente no estaba escuchando. –No… no recuerdo haberte besado.

-Eso no cambia las cosas. –murmuró Hinata con voz apagada. –Naruto-kun está lastimado por mi culpa. Y Sakura-san está desaparecida. Me gritó que me odiaba, y te lo gritó a ti también. Yo estoy enamorada de Naruto-kun y eso no va a cambiar.

-¿No te importa que Naruto te escuche decir eso? Podría oírlo desde aquí.

Hinata negó con la cabeza.

-No lo hará. Él no me escuchará. Ni siquiera por accidente querría hacerlo ahora.

-Lo lamento, Hinata.

-Si lo lamentas, ve a buscar a Sakura-san. –murmuró Hinata, y Sasuke la miró con sorpresa. –Yo no puedo moverme de aquí. No puedo dejar a Naruto-kun solo. Así que te pido que la busques, por favor. Ella te necesita. Te necesita a ti. Sé que Sakura-san sufre. Kakashi-sensei y un equipo de rescate la están buscando. Estoy preocupada por ella, pero no quiero dejar a Naruto-kun solo. Sabía que en algún momento despertarías.

-Hinata…

-Sakura-san está enamorada de ti, Sasuke-kun. Ella te ama. Y sé que ahora mismo debe estar destrozada.

Sasuke apretó sus puños con frustración. Sabía lo que sentía por Sakura, pero lo había estado negando. Una y otra vez. Se rehusaba a pensar de qué se había enamorado de Sakura. Eso simplemente no podía ser.

Pero la oscura situación por la que estaba atravesando solo le permitió ver la verdad. Miró a Hinata, encogida en el piso y supo que ella también estaba preocupada por Naruto. Sakura lo hacía reír. Sakura era su compañera, su amiga, y siempre estuvo con él. Solo lo golpeó una vez en toda su vida. Sakura siempre lo defendió por encima de Naruto y de los demás. Y sus sonrisas ya se habían marcado en su corazón como una marca caliente. Entonces al fin lo entendió. No estaba seguro de si tomaría tal riesgo…

Pero finalmente se decidió. Sabía lo que tenía que hacer.

.

Al otro lado de la puerta, Naruto seguía mirando el techo mientras mantenía la música en sus oídos a todo volumen. La habitación estaba a oscuras. No quería ver a Sasuke, el traidor. Tampoco quería ver a Hinata. Pero sabía que ella seguía tras esa puerta. Su presencia no se fue en toda la noche. No quería hablar con ella, sabía que si lo hacía tal vez terminaría hiriéndola y no quería hacer lo mismo que la última vez. Sin embargo, sus sentimientos de desilusión y rabia eran más fuertes.

Se rehusaba a creer que Hinata era una traidora. Pero no podía dejar de sentirse herido. Tal vez… no debería luchar por ella.

A sus pies, una bola de papel con letras escritas en ella se encontraba tirada en el piso.

.

.


Continuará...

Podéis matarme ahora...

Chelsea: ¡Siiiii! ¡MUEREEEEEEEE! *lanza un hacha*

¡Oye! ¡Tú no!

Chelsea: Ah :(

Lo lamento. El primer beso de Hinata era algo valioso, y muchos esperaban que fuera con Naruto. Pero a veces, no todo sale como se espera. No me maten aún. Todavía faltan muchas cosas por pasar. Solo quería mostrarles que a veces los planes no salen como se espera.

¿Y qué pasará con Shion? ¿Con Karin? ¿Aparecerá Sakura? ¿Naruto logrará perdonar a Hinata? ¿Sasuke logrará remediar su error?

¡Todo esto y mucho más en el próximo capítulo!

Y no se asusten, que esto no es un SasuHina.

¿Comentarios? No se olviden, que tanto los comentarios buenos como malos son bienvenidos. No me maten por el shock.

Pero es que no puedo evitar ser bien malota.

Chelsea: Te estás riendo por dentro.

Eh... ah... cofcof... ¡Hasta la próxima!

.

Soredewa Minna-san!

Matta ne!

.