Hey, hola. Vaya que ha sido un largo tiempo sin vernos. Apuesto a que muchos de ustedes creyeron que había abandonado y para ser sincera, yo misma pensé en hacerlo. Casi un año y no puedo creer que haya sido tanto. Fue un año difícil. Honestamente quería renunciar a todo. Renuncié a mi trabajo, a gran parte de mi familia y a los amigos que realmente no lo eran. Hubieron muchos cambios y lo que más me costó fue no renunciar a mí misma en el proceso. Pero he regresado después de un nuevo comienzo realmente duro , pero necesario.

Después de haber dicho eso. Les dejo el siguiente capítulo. Espero lo disfruten.


Capítulo 22.

Albus Dumbledore es conocido por su enorme sabiduría así cómo por su inquebrantable paciencia en circunstancias difíciles, sin embargo, es complicado mantener la calma cuando una docena de personas se gritan unas a las otras tratando de encontrar una respuesta a la que nadie tiene acceso. Por eso mismo, el director ha mandado llamar a la única persona capaz de darles una explicación coherente. No será sencillo para Hermione pues toda la Orden del Fénix quiere la extradición de Fleur a su país donde pueda recibir un castigo, es decir, ir al equivalente de Azkaban.

El director es un hombre privilegiado con conocimiento, quizá no sepa toda la historia de la joven francesa, pero conoce lo suficiente de su pasado como para confiar en su inocencia plenamente. No ha visto los terribles hechos que marcaron el inicio de la tragedia en su familia ni los eventos que marcaron su joven cuerpo, pero es conocedor de las razones por las que esa terrible marca permanece grabada en su piel. El nombre de esa mujer sería capaz de infundir el miedo más que el nombre de Voldemort. Para muchos miembros de la Orden, esa mujer de mirada desquiciada fue el final de sus vidas. Sirius Black puede ser un claro ejemplo. Los Longbottom están del otro lado, quizá no murieron en sus manos, pero el cambio radical de sus vidas no sólo destruyó sus mentes sino también la sanidad de su hijo.

Hermione tiene que enfrentar a un ejercito que se negará rotundamente a aceptar la verdad incluso cuando esta ya les ha golpeado en la cara, pero no queda más que seguir intentándolo incluso cuando aquellos ajenos a la verdadera historia sigan sin cambiar sus ideales. La guerra ha sido la peor época. Demasiados sacrificios se hicieron para encontrar un bien mayor y aún así, Albus comprende que los mayores sacrificios no fueron hechos en nombre del mundo mágico, sino del amor. Clara prueba son James, Lily, Sirius, que murieron para defender a su familia de la misma manera que Remus y Tonks.

Así que Albus no se sorprende de que Hermione no acuda a su llamado de forma inmediata. El mapa del merodeador muestra sus pasos firmes acompañando a la joven Auror hasta su habitación en el séptimo piso y únicamente después de asegurarse de que se encuentra estable dentro, junto con toda su familia; la joven leona se dirige hacia su despacho. Incluso el mapa muestra los firmes pasos de la trigueña, no queda duda alguna de que Hermione Granger no está feliz con el alejamiento forzado entre Fleur y ella. Pero es algo que debe hacer. Sin embargo comprende que el resto no escuchará a una joven sin importar cuán inteligente y madura pueda ser por lo que su única opción es hablar con el profesor Dumbledore. Debe ofrecer una verdad clara sin exponer los detalles de un pasado tan oscuro como la mirada de un dementor. Debe ser eficaz para reducir el lapso de tiempo utilizado y regresar al lado de Fleur. Con esa mentalidad, la puerta de la oficina es abierta para revelar a Hermione.

Su mirada no es más cálida que un glaciar, eso es suficiente para silenciar la habitación. Todos la observan. Decenas de rostros sorprendidos se centran en el suyo intentando descifrar las emociones ocultas, pero el rostro de Hermione es inexpresivo. Ella se adentra un poco más en la habitación hasta estar directamente frente al escritorio del director.

-Profesor Dumbledore-. Su voz es firme, deja en claro que no está ahí por gusto-. ¿Hay algo que debamos discutir con tanta urgencia?

Albus soporta el tono sarcástico mientras el resto de los presentes se altera de sobremanera pues no pueden creer la actitud insolente, ante sus ojos, de la mejor alumna de Hogwarts. Antes de que el aire se llene de gritos nuevamente, el director levanta una mano para acallar cualquier signo de protesta.

Dumbledore es también un observador nato por lo que hay secretos que únicamente se revelan ante sus ojos llenos de cielo y estrellas. Hermione está dispuesta a sacrificarse a sí misma por Fleur, es un sacrificio motivado por el mismo amor que Severus sintió por Lily. Es un amor puro, profundo y comprensivo por lo que el director sabe. Hermione se ha olvidado casi completamente de su herencia mágica, poco le importan los fundadores así como el poder antiguo cuando la persona a la que ama está sufriendo, está muriendo lentamente en las manos de un villano, sin poder defenderse.

Hermione está dispuesta a luchar contra todo y todos para defender la verdad. Quizá sea la única persona además de la misma Fleur en conocer cada mínimo detalle de la historia y eso le da las armas suficientes para mantenerse al frente de una marcha en la que luce aparentemente sola. En verdad son muchos los que se oponen a la idea de darle una oportunidad a la Auror, pero aunque pocos, también existen aquellos dispuestos a seguir lo que creen es correcto. Para Ginny, Harry, Luna, Fred, George, Severus, Charlie, Tonks, Remus, así como algunos más, existe una razón para todo. No pueden creer en la maldad de esa marca cuando han visto el dolor de una tortura que ellos han sentido antes.

-¿Cómo se encuentra la señorita Delacour?

Hermione se sorprende ligeramente por la sincera preocupación del profesor Dumbledore hacia la francesa, pero Hermione es veloz en ocultar sus emociones aunque no lo es tanto en responder. Hay demasiados cosas puestas a consideración, una respuesta simple no aclarará más cosas mientras que decir una mentira únicamente empeoraría las circunstancias, por lo que la castaña se obliga a sí misma a revelar el secreto de tan vil tortura.

-Tan bien como podría estar después de una batalla perdida contra Bellatrix Lestrange.

Aquella confesión obtiene más de un jadeo de sorpresa porque nadie sabe a ciencia cierta que ocasionó aquella tortura, al menos nadie lo sabía. El silencio se instala tenso, los pulmones parecen retener todo el aire de la habitación mientras que el terror se instala en más de una mirada. No es el miedo a la mujer detrás de todo sino a la tortura que impuso sobre Fleur.

-Eso no es posible, Bellatrix Lestrange ni siquiera está en el país. Se dice que se esconde en Francia.

El fuego de la ira consume nuevamente a Hermione quién intenta tranquilizarse respirando profundamente, pero no consigue hacerlo puesto que la ironía de ese argumento le enfurece. Sus pensamientos se nublan al punto de ni siquiera reconocer la voz que ha ofrecido tal comentario. Hermione simplemente gira sobre sus talones para encarar a todos los presentes, todas las miradas son hostiles en ese momento, no importa a quién están dirigidas.

-Vaya coincidencia. Fleur proviene de Francia y ahora está aquí sin poder escapar de una maldición que la ata de por vida a la mujer que destruyó las nuestras. Muchos de ustedes han estado cara a cara con Bellatrix, ¡saben de lo que es capaz! Conocen esa sensación, pero se niegan a ver su reflejo en los ojos de alguien a quien creen traidor. Ustedes siguen viendo sólo blanco o negro. Ven una marca y ven a un mortífago. A veces no sólo se trata de lo que está ahí sino del por qué.

Nadie se atreve a decir otra palabra por largos minutos hasta que Hermione se exaspera y regresa la vista al director. Ojos azules buscan respuestas en los ojos de Hermione, pero no hay mucho que la trigueña quiera compartir con ninguno de los que están presentes. Al menos, no con todos.

-¿Nos enfrentamos a una amenaza? – Pregunta el director.

Albus entiende el poder de la maldición puesta sobre Fleur. Su curiosidad no implica de ninguna manera que Fleur sea un peligro, pero también entiende que Bellatrix la formó como un arma poderosa a la que puede controlar incluso estando en otro país. Es un peligro tener esa maldición presente en el castillo, más para el bien de Hermione que para el resto de los ocupantes.

Hermione entiende que esa pregunta no se refiere a la marca, pero eso no significa que tenga una respuesta. Ciertamente la cuarta maldición es una amenaza para Fleur, la tortura sigue presente en su cuerpo, en cada diminuto espacio de su ser. Esperando. Creciendo. Viviendo en ella mientras espera el momento indicado, una orden, para actuar. Pero Hermione no ha visto todo, no sabe si alguna vez Bellatrix ha utilizado el Imperius contra la Auror. Ni siquiera quiere pensar en lo que sucederá cuando Fleur deje de ser el arma que Bellatrix necesita. Se dice que los pensamientos matan, pero Hermione nunca creyó que aquellas palabras pudieran ser tan literales.

-Aún no lo sé.

Hermione mantiene la mirada perdida en algún punto de la habitación. Su voz carece de emoción alguna al responder a esa pregunta. La trigueña ignora la nueva ola de preguntas que se avecinan como una tormenta, porque honestamente, no le importa escuchar lo que el resto de la Orden tenga que decir.

-Enfrentarse a Bellatrix nunca es sencillo, profesor Dumbledore. Hemos luchado contra ella varias veces y la mayoría de ellas, hemos fracasado. – Hermione mira directamente al sabio hombre. – Teniendo un cuerpo físico al que atacar con interminables hechizos, no pudimos vencerla. Intentar derrotarla cuando no podemos verla, cuando no sabemos en qué momento surgirá su próximo ataque. Es aún más complicado.

-¡Esto no tiene sentido! –Masculla James entre dientes para la molestia de su esposa.

-Hermione, querida…- Llama Molly con voz tranquila intentando no avivar el fuego en la leona. – Sabemos que has encontrado algo hermoso en ella, pero debes entender cuando se ha llegado a un límite. Hemos visto la marca. – Ojos de miel se entrecierran con una latente amenaza que no traspasa los labios de Hermione. – No digo que ella sea seguidora del Señor Oscuro, pero si esa vieja bruja tiene el poder sobre ella, entonces no hay manera de defenderla. Fleur es una amenaza para todos nosotros. Y tú, que has vivido todos estos años al margen del peligro, deberías entenderlo mejor que nadie.

La joven castaña permanece inmóvil, sin poder creer lo que está escuchando. Mueve la cabeza un par de veces para sacudirse el asombro antes de intentar articular palabras que no existen. Es increíble la actitud de la Orden. Quizá si la bruja francesa fuera una completa extraña, las cosas serían diferentes, pero no es así. El destino se ha encargado de unir sus vidas y le dio a Hermione una oportunidad para conocer a Fleur completamente. Esa joven mujer de rubios cabellos y piel de porcelana no es más malvada que la propia Hermione.

-Alto. –Hermione dice mientras extiende una mano frente a ella. –No puedo seguir escuchando esto, fingiendo que en realidad me importa lo que ustedes pienses. Tal vez no he convivido el tiempo suficiente con Fleur para que ustedes crean en mis palabras, pero pueden creer en los hechos. Fleur no lleva en este colegio un día, y sé que desde que puso un pie en este castillo, su brazo estaba marcado. Bellatrix ya estaba en su mente. El director lo sabe, lo supo desde un inicio.

El resto de los ahí presentes observan al director buscando una señal que confirme aquellas palabras. Albus asiente con la cabeza una sola vez antes de volver su mirada a la joven hechicera.

-Es increíble y ridículo que estén pensando en las posibles consecuencias que pueden caer sobre ustedes, cuando alguien más, en este caso Fleur, apenas ha sobrevivido a un ataque. Ustedes se quieren llenar con grandeza y sabiduría. Creen poder tomar una decisión que no les corresponde. Y a pesar de lo que puedan pensar, la persona que corre más riesgo en este momento no es ninguno de ustedes, no soy yo, es la mujer que se encuentra en su habitación tratando de lidiar con el miedo.

Esas últimas palabras dejan en silencio la habitación.

-Al final, sólo usted tiene el poder de expulsar a Fleur del castillo, director. Entiendo los riesgos aparentes de la situación. Entiendo también su posición como la cabeza de este colegio así como su deber de proteger a los estudiantes y demás hechiceros que consideran este su hogar.

Hermione no teme dejar la última decisión ante la sabia consideración de ese mago de larga barba. La ojimel no está preocupada por lo que el director decida cualquiera sea el veredicto porque no piensa abandonar a Fleur. Por muchos años, Hermione Granger consideró los estudios como la primera y única prioridad en su vida, pero entonces Harry Potter la hizo cambiar de opinión. En seis años continuos de estadía en Hogwarts, Hermione finalmente admitió que los conocimientos aprendidos en un libro no eran lo mas importante en la vida y aún así, su amor por el arte de aprender, la ha llevado más lejos que a cualquiera. Sin embargo, cuando un ser que le proclama su amor se encuentra indefenso y ruega por su ayuda, Hermione no va a darle la espalda para seguir con un aprendizaje que resulta vano en más de una ocasión.

Si el director le permite quedarse, Hermione permanecerá en el castillo con su alma gemela. Si Fleur es enviada a una casa a la que probablemente ya ni siquiera pueda llamar hogar, entonces la trigueña va a hacer sus maletas para irse a Francia con Fleur y el resto de su familia.

Hogwarts puede encerrar toda la historia sobre los fundadores. Puede esconder la vívida leyenda de dragones inmortales. Tras sus muros yace el antiguo cuento sobre la magia del rubí naciente. En sus pasillos vacíos alguna vez se reflejó la llama de un dragón consumiéndose ante el intento fallido de defender a un fénix. En el impresionante castillo se mantiene latente la historia de la misma Hermione, pero a ella ha dejado de importarle Alexander, Salazar Slytherin y la antigua magia viviendo en su interior. Porque en ese momento en que la esperanza se esconde detrás de un nuevo manto de dolor, Hermione es la persona menos egoísta que el mundo pueda conservar. Tiene miedo, como cualquier otra persona, pero eso no significa que no se mantenga al margen; diferenciando lo que es correcto y aquello que no lo es. Y en ese momento en el que todos los demás creen a Fleur una traidora así cómo una amenaza para el bien de todos, Hermione Jean Granger es la única capaz de defender su inocencia.

Dumbledore la observa por unos segundos que permanecen tensos. El aire se ha cargado con tantas emociones al mismo tiempo, además de la poderosa aura que Hermione posee, dificultando que cualquier persona respire. En esa habitación, todas las miradas están posadas sobre el director. Hay quienes parecen confiados de que Albus tome la decisión correcta, la misma que la mayoría apoya. Fleur tiene que irse por un bien mayor. Al menos, eso es lo que creen que va a suceder. Sin embargo, Albus nunca ha sido un mago que se pueda interpretar. Él siempre sabe más de la historia y sus decisiones, aunque no siempre obvias, resultan las adecuadas.

Es irónico que pocos sean los que confíen en Hermione, pero son menos los que se atreven a confrontar al director de Hogwarts. Quizá Hermione sea joven, pero sobre sus hombros yace el peso de una guerra, la sabiduría de un dragón, las inquebrantables cualidades de tres fundadores. Y en ese momento, cuando la mirada siempre cálida se ha tornado fría, incluso el sombrero seleccionador podría decir que tiene una pincelada del propio Salazar Slytherin.

Dumbledore no dice mucho. Ni siquiera ha tenido una nueva oportunidad para conversar con la joven bruja que en ese momento aguarda una respuesta. Pero Dumbledore sabe demasiado. Entiende no sólo las palabras sino también los silencios. Hermione es una bruja poderosa, siempre lo fue, pero el descubrimiento de ese poder tan ancestral no sólo es significado de grandeza. Las habilidades que surgieron en un momento de necesidad indican que Hermione está preparada para enfrentar otra era de oscuridad, tal vez llegue a ser más densa que la anterior. Albus Dumbledore, siendo el hombre sabio que siempre ha sido, sabe que no puede dejar ir a Hermione porque en esa guerra, en esa negra penumbra que los asecha a todos, la joven leona es su mejor oportunidad para salir adelante. La única oportunidad.

-Señorita Granger. – Albus inicia, pero se detiene por un largo instante.- Su palabra me basta para saber que dice la verdad. Soy conocedor de la marca que la señorita Delacour porta en el brazo. Lo he sabido desde que llegó a este colegio. Debo ser sincero, me preocupa su estado mental, pero no, no porque la considere una amenaza. Bellatrix tiene trucos muy sucios bajo la manga y no dudará en utilizarlos en contra de Fleur o de cualquiera de nosotros. Aún así, no voy a negarle el refugio a nadie pues las puertas de éste castillo siempre estarán abiertas para cualquiera que considere a Hogwarts su hogar.

La oficina de Dumbledore se llena nuevamente con las voces airadas que le reclaman por un poco de cordura. Albus se mantiene sereno, con la mirada fija en Hermione, casi cómo si intentara encontraras respuestas a preguntas inexistentes. Tras unos segundos, Albus asiente, satisfecho por lo que sea que haya encontrado en la mirada de Hermione.

Hermione devuelve el gesto y sin más se gira para salir de aquella oficina envuelta en el caos. La castaña puede sentir todas las miradas sobre ella, pero eso no la detiene. Al bajar por la estrecha escalera de caracol puede sentir un par de pasos siguiéndola. Hermione jamás deja de caminar y espera que quien le sigue la detenga en algún momento. Sin embargo, los pasos aceleran lo suficiente para llegar a su lado y adaptarse a la velocidad a la que la leona camina.

Harry se ha unido a su caminata haciendo que Hermione sonría ligeramente. No es un gran gesto pero al menos se siente más real de lo usualmente sería en una situación como esa. Harry no intenta convencerla con palabras que no significan nada. Harry no le reclama por las decisiones que ha tomado y tampoco le cuestiona por las mismas. Pero Harry no es cualquier persona. Él sabe cómo se siente el ser juzgado al tomar una decisión que parece correcta. Él sabe lo que es mantenerse debajo de una lupa mientras los demás esperan a que se cometa un error, porque incluso siendo un héroe, pocos confiaron en él. El joven pelinegro entiende el verdadero significado de la amistad por lo que también comprende que Hermione necesita a alguien a su lado aparte de Fleur.

-Ha sido un día largo, ¿no? – Harry pregunta con un tono ligero y sin esperar una respuesta. – Sé que la situación no está muy a tu favor, pero no estás sola en esto. No hay muchas personas que puedan comprender del todo lo que está sucediendo con Fleur. Es algo complicado y aún así Dumbledore confía en ti. Pero eso no es lo importante. Yo confío en ti y en Fleur.

Finalmente Hermione detiene sus pasos a mitad de la escalera. Se detiene porque necesita a Harry en ese momento, así que sin decir nada se abalanza sobre el ojiverde para abrazarlo con fuerza. El pelinegro se ríe un poco pero corresponde el gesto con ternura. Nunca se había dado cuenta de lo bien que se sentían los abrazos de Hermione. Siempre que él necesitaba un pequeño gesto de amor, Hermione estaba ahí con los brazos siempre abiertos para recibirlo. Es hora de devolver el favor.

-No sé qué hacer, Harry.

La voz de la castaña sale apenas en un hilo pero es suficiente para que el ojiverde escuche todo el dolor en su mejor amiga. En ese momento ya no hay lágrimas deslizándose por mejillas de trigo. Tampoco hay ira o enojo. Las barreras se han caído en un instante porque no hay necesidad de defenderse, no hay necesidad de mantenerse fuerte ante los ataques inexistentes.

-¿Qué es lo que realmente ocurre?

Hermione duda por un segundo. Esa no es una historia que ella debería contar porque la realidad pertenece sólo a Fleur. Al mismo tiempo, Hermione necesita un poco de apoyo y sabe que siempre puede confiar en Harry así que después de un segundo que le sirve para morderse el labio inferior, decide contarle la verdad. Incluso si la verdad parece un mal sueño.

-Bellatrix utilizó una maldición en ella. La cuarta maldición imperdonable. Aunque no sea más que la unión de las otras tres. – Hermione reanuda la marcha porque no puede quedarse parada mientras la impotencia circula por sus venas. – Bellatrix tiene el control de Fleur y no quiero siquiera imaginar lo que puede llegar a pasar, No me importa demasiado lo que nos pase a nosotros. Toda la orden del Fénix está aquí así que realmente no hay de que preocuparse en ese sentido, pero me temo que no sólo Bellatrix es capaz de lastimar a Fleur.

Harry parece confundido pero es que sólo Hermione con la mente brillante que posee es capaz de ver más allá de lo que es obvio. Hermione toma la mano de Harry mientras siguen subiendo hasta llegar a la armadura que utilizaron durante su quinto año. En la oscuridad del pasillo, Hermione sigue con la explicación. No es sencillo poner los pensamientos en palabras, pero Hermione lo logra.

-¿Qué pasa si Bellatrix decide atacar utilizando el cuerpo de Fleur? La orden no va a atacar a Bellatrix. Cada hechizo va ir directo contra Fleur contra un cuerpo funcionando como una barrera entre Aurores y Bellatrix. Podrían llegar a herir o incluso matar a Fleur. – la voz de Hermione se quiebra ante la imagen mental que se ha abierto camino en su mente. – Pero eso no significaría nada para Bellatrix. Ella se mantendría escondida en cualquier lugar. No significaría nada para la Orden o el Ministerio porque ven a Fleur como una traidora. Y al final, no habría manera de explicar los motivos a los Delacour. Fleur fue enviada a Hogwarts en un intento de protegerla, pero Bellatrix la ha puesto bajo la luz equivocada para hacerla lucir como la villana del cuento. Quizá no signifique nada para todo Hogwarts o para el mundo mágico, pero Harry, Fleur lo es todo para mí.

Harry entiende. Él comprende lo que es caminar en un mundo solitario con la esperanza de tener amigos que lo amen y formar una familia. Sabe que hay lugares, momentos, en los que esos amigos deben quedar atrás. Entiende que en las noches la soledad es cruel y la oscuridad es sólo el comienzo de una pesadilla. Hermione necesita a alguien que le ame a pesar de sus heridas de batalla, a pesar de las cicatrices en su cuerpo y alma. Esa persona es Fleur. Ambas aprendieron a aceptarse, a encontrar un refugio en la otra hasta que un nuevo obstáculo apareció en su camino para destruir la poca felicidad que pudieron encontrar. Fleur Y Hermione no necesitan más que tenerse la una a la otra.

-No dejaremos que eso ocurra, 'Mione. Nada va a separarlas.

Hermione no puede creer en esas palabras por más que quiera hacerlo. Es una misión casi imposible cuando sabe que la mayor parte de sus amigos se han puesto en su contra. Le resulta imposible luchar contra un enemigo que no tiene cerca, al que no puede tocar y ni siquiera puede ver sus ataques para defenderse de ellos. ¿Qué sentido tiene poseer la sabiduría de Alexander? ¿De qué le sirve haber heredado la magia de Godric Gryffindor, Rowena Ravenclaw y Helga Hufflepuff? No puede utilizarla en ese momento incluso si es cuando más la necesita.

-Quizá no pueda protegerla de Bellatrix, pero daré lo mejor de mí para protegerla dentro de este castillo.

Harry asiente en comprensión y coloca su mano sobre el hombro de Hermione mientras terminan su recorrido hasta el séptimo piso. En ese momento, el pelinegro se olvida de lo que es lógico y se deja guiar por lo que siente. Desde un largo tiempo atrás, Hermione se ha convertido en parte de su familia. Esa es la misión que el pelinegro tiene en mente, proteger a su familia. Eso es lo que todo padre o madre quieren para sus hijos e incluso cuando a Harry y Hermione no los une la sangre, los une una larga historia de aventuras, largos años de una amistad compartida fortalecida por la desgarradora experiencia de la guerra. Porque cuando estuvieron a punto de morir, Hermione puso su vida en la línea para salvarlo y Harry estaba dispuesto a hacer lo mismo para regalarle un poco de paz a la ojimel.

-No dejaré que nada les pase. Si algo llega a salirse de control te rodearemos a ti y a Fleur con un escudo mágico. Así nos aseguramos de que Fleur no sea el blanco de ningún encantamiento mientras lo podamos evitar, mientras tú te mantienes cerca.

Hermione parece conforme con la idea, aunque le aterra siquiera imaginarse el escenario en donde tal medida sería necesaria. Cuando llegan a la sala de los menesteres, Harry toma su propio rumbo. Después de unos segundos el cabello negro azabache desaparece tras una esquina.

La puerta a la sala de los menesteres aparece sin que Hermione se de cuenta hasta que una suave voz la llama. No es Fleur quien se mantiene en el umbral de la puerta, sino su madre, Apolline.

-¿Estás bien, querida?

Apolline es una mujer hermosa. Su rubio cabello cae en cascada sobre sus hombros mientras el azul de sus ojos podría ser el perfecto reflejo del mar. Es tan parecida a Fleur en muchos aspectos que sin dudar las identifican como familia, pero al mismo tiempo hay tantas diferencias entre ellas que las hacen inigualables pero no por eso, menos hermosas. Además hay ciertos rasgos que no se aprecian en lo físico. La calidez de sus personalidades, la amabilidad de sus sonrisas, la increíble presencia de sus valores. La cordialidad de sus acciones, el atractivo de su conocimiento no sólo sobre el mundo mágico, sino también del muggle como Hermione ha descubierto en la última semana.

-Sí, madame. – Hermione se sonroja ligeramente ante el escrutinio de la Veela. - ¿Cómo está Fleur?

En la última semana de recuperación, Fleur ha mejorado notablemente aunque su mente sigue frágil y es imposible detener las pesadillas por la noche. La familia Delacour le ha permitido ha Hermione permanecer cerca de su hija la mayor parte del tiempo y parece que Fleur descansa un poco más cuando la castaña permanece a su lado. Ha sido una larga semana para la rubia al igual que lo ha sido para su familia y para Hermione. El progreso es lento, a veces con grandes progresos, a veces con retrocesos. Pero Apolline posee la cualidad de la paciencia mientras Fleur conserva su perseverancia.

-Te ha extrañado mucho el día de hoy y se la ha pasado hablando de ti sin parar.

Esas palabras hacen que Hermione se gire un poco, intentando ocultar el tono carmesí de sus mejillas. Es imposible ocultarlo pero al menos el movimiento le ofrece un par de segundos para despejar su mente y hacer de lado la vergüenza.

Apolline se ríe ante esa reacción antes de acercarse a la castaña. La bruja mayor posa su brazo sobre los hombros de Hermione mientras la guía al interior de la sala de los menesteres. Por un momento ambas sienten una conexión distinta crecer en ellas. Quizá sea porque Apolline perdió una hija y Hermione a sus padres. Tal vez sea porque Apolline es capaz de ver el amor infinito que su hija le profesa a esa bruja de cabello castaño. Sin embargo, ambas se han aceptado como familia.

Ese conocimiento deja que un peso caiga de los hombros de Hermione. Cada Delacour es diferente, sus sueños en la vida ni siquiera se parecen. Su moral es la misma aunque a veces difiera. Sus gustos a veces no coinciden mientras que sus intereses resultan polos opuestos. Pero esto sólo se muestra así cuando se observa a cada parte de la familia por separado. Hermione se ha tomado el tiempo para admirar el funcionamiento general de esa familia que le abrió los brazos en bienvenida incluso en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Apolline no se dedicó a hacer preguntas directas que pudiesen incomodar a la leona. El flujo normal de una conversación resultó ser suficiente para conocer gran parte de Hermione. No había necesidad de preguntar cuando una charla amena se extendía por horas llenas de anécdotas sobre el pasado, no siempre con tono alegre, pero aquellas palabras construyeron una imagen de Hermione que pocos conocen por lo que Apolline, su esposo y madre, aceptaron a Hermione sin más.

La mirada de miel permanece llena de amor, de ternura y apoyo. Hermione nunca fue una persona egoísta por lo que no es de sorprender que en ese momento nuevamente deje de lado sus propias necesidades para poner a Fleur como su prioridad. El león en Hermione que la vuelve una Gryffindor ruge con fuerza intentando confirmar que su eterna pareja se encuentra a salvo en todo momento. El dragón que vive en ella sigue buscando una forma de recuperar el cuerpo de Fleur por completo, sigue intentando proteger a Fleur. La cuarta maldición, Interitius, ha sido puesta sobre la mesa más de una vez. Apolline le ha descrito a Hermione cómo funciona y todos los métodos que han intentado para deshacerse de ella, pero nada ha funcionado.

-Vamos, querida. No hagamos esperar a esa hija mía que tanto anhela verte.

Ambas mujeres se adentran en la habitación. El espacio es amplio, más no es la réplica de la mansión Delacour. Probablemente porque resulta demasiado difícil soportar los recuerdos cuando se vuelven realidad una vez más sin que nadie pueda evitarlo. Aún así, una simple sala multiusos se ha convertido en una mansión espectacular con techos altos y la sensación del espacio abierto.

Las paredes de madera sostienen decenas de fotografías familiares que Hermione ha observado día con día y aún no ha terminado. Infinidad de recuerdos permanecen en pequeños recuadros donde habitan sonrisas pero también el trágico recuerdo de los que ya no están. Sólo así Hermione puede conocer una cara distinta de Gabrielle. De la joven que llegó a ser- A pesar de que Hermione y Gabrielle realmente nunca se conocieron, la castaña no puede evitar sentir un profundo penar aunque no sabe si es el propio o es el de Fleur. De cualquier manera la sensación permanece instalada en su corazón.

Cuando Hermione recorre la habitación principal con la mirada una vez más, su corazón late desbocado ante la imagen de Fleur recostada en el sillón. El rubio cabello acomodado sobre el regazo de Joseph mientras padre e hija mantienen una charla que Hermione desconoce pero que ha sido capaz de dibujar una hermosa sonrisa en los labios de la Veela.

Hermione se queda ahí, parada a mitad del camino. Su mente queda en blanco mientras sus sentimientos toman el control de su cuerpo, pero aún así, no es suficiente para moverla de su lugar. Hermione Granger se ha dejado cautivar no sólo por la belleza de su pareja sino por la paz que parece rodearla en ese momento. En ese mismo instante pareciera que toda preocupación ha desaparecido de sus facciones mientras el mundo sigue girando. Fleur luce mucho más joven, incluso si apenas rebasa los veintiuno. En los brazos cariñosos de su padre luce como una niña que espera ansiosa el cuento antes de dormir. Hermione cierra los ojos porque de pronto lo que luce como una escena feliz termina siendo dolorosa de apreciar. Quizá no tenga sentido para muchos, pero lo tiene para la trigueña.

Bellatrix Lestrange destruyó la vida de una familia que intentó alejarse de sus raíces para bien. Destruyó la vida de Joseph con culpa. La vida de Apolline con remordimiento. La vida de Gabrielle con miedo. Mientras tanto, la inocencia de Fleur fue arrancada en un momento de crueldad excesiva. En la mente de la pequeña niña que siempre llevaba consigo un dragón de felpa, se instalo el miedo a la familia pues incluso una de las personas que debería haberla amado, fue capaz de destruir cada parte de su cuerpo. Bellatrix no tuvo remordimiento ni límite alguno cuando se trató de mancillar un cuerpo joven. No se tocó el corazón antes de destrozar la mente de una persona que apenas conocía el inicio de su magia.

Hermione estuvo tres días bajo la cruel mirada inquisitiva de la mortífaga. El miedo a la sola presencia de Bellatrix aún permanece en su subconsciente. Las pesadillas a veces siguen plagadas con la risa cruel de Bellatrix. Imaginarse la vida con el yugo permanente de esa bruja despiadada hace que a Hermione se le revuelva el estómago mientras que el escozor de las lágrimas amenaza con crecer hasta que éstas sean derramadas. Hermione toma un par de respiraciones profundas hasta que logra calmarse. No es sencillo cuando la imagen de Fleur en diferentes momentos aparece en su mente al cerrar los ojos. La hermosa sonrisa en su rostro cuando era apenas una niña. El dolor en su mirada al contemplarse desnuda en un calabozo en la mansión Lestrange.

Se dice que la vida se forma con grandes sacrificios hasta que el mundo se da cuenta de ello y otorga el respiro necesario para dejar de luchar. A veces Hermione se pregunta si vale la pena.

Contemplar esa sonrisa libre cuando Fleur está en Hogwarts resulta doloroso porque Hermione no puede evitar imaginarse cómo sería la vida para su amada si Bellatrix no estuviera en sus vidas. Quizá ese gesto de felicidad sería una cosa de todos los días y no el siempre existente miedo oculto tras los ojos de zafiro. Hermione desearía poder aliviar esa agonía, desearía dejar la oscuridad de lado así cómo aliviar cualquier daño provocado por Bellatrix Lestrange.

Hermione quisiera creer que su poder es capaz de darle otra oportunidad a todo el mundo, pero el alcance de su magia es limitado sin importar a cuántas personas sea capaz de revivir. Todo poder conlleva una responsabilidad y toda magia tiene límites. Así como la creación de los fundadores no fue capaz de revivir a Gabrielle, no fue capaz de borrar las marcas de una batalla. Aquel poder no fue suficiente para curar los corazones adoloridos por la guerra. Jamás sería suficiente para detener una maldición poco conocida. Esa magia, sin importar cuán fuerte fuera o pudiera llegar a ser, no es suficiente para borrar las cicatrices dejadas en la piel o el dolor de una guerra ocultándose tras una mirada. Hermione lo sabe, pero no se centra en lo que no puede lograr sino en todo aquello que su fortaleza le permite cambiar. No es momento para rendirse ante el enemigo sino de seguir luchando.

Por eso Hermione sonríe. Se deja llenar con un destello de felicidad que si bien no durará para siempre, al menos puede brindarle paz por unas horas. Con esa sonrisa deslumbrante, ligeramente alterada años atrás, Hermione se acerca a donde padre e hija conversan tranquilamente.

Fleur levanta la mirada cuando siente su presencia. Los ojos azules se iluminan haciendo que la escena parezca surrealista. Pero esa es la verdad para Hermione. Jamás había conocido a una persona capaz de hacerla sentir en casa incluso estando en medio de un colegio al que consideró su hogar por ocho años. La sensación de compartir un instante con Fleur es indescriptible.

Fleur Isabelle Delacour es la mujer más hermosa que Hermione jamás ha conocido. Ciertamente, ambas brujas son jóvenes, pero eso no impide que ambas sepan la verdad. No encontrarán a alguien capaz de acelerarles el corazón en un segundo y robarles el aliento con tan sólo una mirada.

Hermione siempre ha creído que la vida está llena de oportunidades. Siempre apareciendo tras puertas cerradas hasta que alguien tiene el valor suficiente para abrirse el camino. Hermione sabe que las oportunidades aparecen constantemente, si se les deja ir, aparecerán nuevas, pero las más importantes; esas que son capaces de cambiar la vida de una persona, no regresan.

Fleur es una oportunidad que sinceramente Hermione no dejaría ir. Si sus esencias no estuvieran unidas por la magia, si sus destinos no hubieran sido revelados por la herencia mágica de Fleur, no importaría. Aún así, Hermione hubiera luchado por la persona que le da esperanza incluso si la oscuridad prevalece.

-Hermione.- Pronuncia la francesa con su acento ligeramente más marcado de lo habitual. – Has regresado. – Hay sorpresa en la expresión de la Veela mas eso no oculta su alegría.

La ojimel observa con adoración a la rubia. Quiere decirle tantas cosas habitando dentro de sí. Las palabras se amontonan en su garganta formando un nudo que la leona no puede deshacer. Así que se conforma con asentir antes de acercarse más a su alma gemela.

Sus pensamientos vuelan, no cómo una tormenta, sino como una suave brisa. Las palabras se forman llenas de amor, de promesas, de compromisos que Hermione no piensa romper. Quiere decirle a Fleur que sin importar lo que suceda, siempre va a regresar a su lado. Siempre la va a proteger sin importar el precio que deba pagar por ello. Porque Fleur es la más bella rosa en el jardín del edén. Es ese libro prohibido que jamás revela su contenido hasta que encuentra las manos adecuadas y Hermione ha sido capaz de leer cada palabra, de absorber cada minúsculo detalle hasta que se ha impregnado con la esencia de Fleur. Sin máscaras, sin temor al rechazo, sin dudas ni segundos miramientos.

-Ha tomado más tiempo del planeado.

Joseph le regala una sonrisa a Hermione diciéndole en silencio que comprende la situación. Un momento después el hombre se levanta para otorgarle un espacio que ya no le corresponde al padre. Joseph la alienta a tomar asiento junto a su hija a lo que Hermione accede gustosa incluso si el tono rojizo en las mejillas de trigo indica su vergüenza.

-¿Cuál ha sido el resultado? – Pregunta Apolline con un rastro de preocupación oculto bajo el suave tono de su voz. – No será sencillo regresar a Francia.

Los ojos de Hermione recorren el rostro de Apolline, Joseph y Fleur. En un segundo Hermione es capaz de comprender que incluso cuando la guerra ha finalizado para muchos, algunos otros siguen peleando sus propias batallas. La guerra no ha desaparecido en un instante, sigue presente. Se ha difuminado hasta llegar a ser una sombra, mas eso no le resta peligro o fatalidad.

-No fue fácil hablar cuando la orden no quiere siquiera escuchar lo que tengo que decir. Se han decidido a creer que Fleur es una amenaza y dudo que sea sencillo hacerlos cambiar de opinión. – Hermione dice antes de depositar un suave beso sobre el cabello de Fleur. – Sin embargo, Dumbledore es el que toma las decisiones. Fue él quién depositó su confianza en un hombre poseedor de la marca. Albus siempre supo la verdad sobre Severus y eso jamás le detuvo para confiar en él. Snape hizo cosas terribles, pero al final demostró que esa confianza nunca fue en vano.

Apolline y Joseph toman asiento en el sillón que queda de frente a las jóvenes. Las dos parejas parecen imitarse mutuamente. Hermione y Joseph mantienen un brazo alrededor de sus almas gemelas mientras madre e hija apoyan la cabeza sobre sus hombros.

Hermione sonríe nuevamente incluso si no es un gesto completamente abierto. La sensación de compartir ese momento íntimo con los Delacour la hace sentirse segura. Hermione desliza suavemente sus dedos sobre el brazo de Fleur hasta que la rubia le toma la mano, besa su palma para después, entrelazar sus dedos en un gesto que es símbolo de unión y apoyo.

-El director ha decidido confiar en nosotros. No se ha probado que la marca sea una amenaza. Al menos no para el resto del colegio. – Hermione no puede evitar el sabor amargo que le dejan esas últimas palabras. – Así que por ahora nadie puede impedirles permanecer en el castillo. Dumbledore ha sido claro, mientras ustedes consideren este lugar como parte de su propio hogar, siempre serán bienvenidos. Además, hay ciertas personas que creen completamente en Fleur y su inocencia en todo esto. No estamos solos. A pesar de que hay muchos en nuestra contra, también tenemos apoyo.

El silencio reina por unos segundos. Fleur ha empezado a sucumbir ante el cansancio de un largo día. Joseph y Apolline meditan en silencio sobre el futuro que les espera mientras Hermione permanece con la mirada fija en la nada mientras intenta comprender cómo es que llegaron a ese punto.

El silencio se rompe cuando Apolline y Joseph se incorporan al mismo tiempo después de lo que parece una charla entre ellos a la que Hermione no ha puesto atención. Eso no importa del todo pues los padres de Fleur no se dirigían a Hermione. Con una cálida sonrisa, ambos se despiden para encaminarse fuera de la habitación. Quieren hablar con el director del colegio en un intento para suavizar la situación con respecto a la orden del Fénix.

Cuando Fleur queda a solas con su amada castaña, no hay silencios tensos. La francesa mantiene el contacto entre sus cuerpos. La calidez que emana del cuerpo de Hermione incita a Fleur a cerrar los ojos para sucumbir ante el cansancio. Después de una semana, su cuerpo aún muestra las secuelas del feroz ataque que ha sufrido por parte de Bellatrix Lestrange. Sus miedos se han convertido en aceptación incluso si eso no le ayuda del todo a defenderse contra la misma bruja cruel.

-¿Cómo te sientes? – Pregunta Hermione con un tono suave.

Fleur la observa por unos cuantos segundos. Es una pregunta simple, pero la respuesta es más elaborada de lo que debería. La rubia piensa sus palabras en silencio. Después de hallar finalmente lo que va a decir, Fleur se separa de Hermione. Pone suficiente distancia entre ellas para poder mirar a su pareja a los ojos. Quiere que Hermione entienda por completo la situación pero que también se dé cuenta de que cada palabra está llena de honestidad, comprensión y sobre todo, amor.

-Físicamente me he recuperado bastante. Sabes que aún me duele cuando intento hacer un movimiento brusco.

Hermione asiente porque ha estado presente más de una vez cuando eso ocurre. Simplemente Fleur no entiende el significado de "reposo".

-Las pesadillas se han vuelto menos habituales. Creo que ha influido bastante el que te quedes conmigo mientras duermo. Pero no puedo evitar la vaga sensación de peligro en el fondo de mi mente. Hermione…puedo sentir a Bellatrix. Siento cómo me vigila, cómo tira mis barreras sin importar cuantas veces las repare o cuántas veces las haga más fuertes. Quisiera decir lo contrario, pero estoy de acuerdo con la Orden. Soy un peligro para todos los que viven en este castillo. Yo sólo soy una persona más en este colegio. Alguien que ni siquiera es capaz de considerar Hogwarts cómo su hogar.

Fleur tiene que desviar la mirada cuando observa la confusión así como la angustia mezclarse con el marrón en los ojos de Hermione. La francesa sabe que no debería pensar así. Sin embargo, sólo ella es capaz de entender, de sentir el peligro bajo su piel, escondido en su mente. Ella sería la única persona capaz de declararse a sí misma una amenaza. Aunque Hermione no esté de acuerdo.

-Bellatrix planea algo. Puedo sentirlo ahora mismo. En su mente sólo ronda el nombre de una persona; el tuyo. Sé que es así porque tu nombre también está en mi mente. No estoy segura, pero es posible que Bellatrix ya se haya dado cuenta de qué tan importante eres para mí. Sin embargo no es a mí a quién quiere lastimar. – Fleur respira profundo antes de exhalar con un sollozo de impotencia. – A veces me pregunto si el haber venido a Hogwarts fue un error.

Esas palabras perforan profundamente el corazón de Hermione. Después de todo lo que ambas han pasado, luego de una guerra que en su momento parecía interminable tuvieron la magnifica oportunidad de encontrarse. Aquellas palabras crean una herida profunda en el alma de Hermione incluso si Fleur se confundido con las palabras. Al notar su error, la rubia se apresura a corregirse.

-Quiero decir, no me arrepiento de estar aquí. Sólo…temo por ti, Hermione. Creí que podría escapar de Bellatrix si huía de Francia. Pero nada ha cambiado y sólo te he puesto a ti en la línea de fuego. No quiero hacerte daño, pero sé que Bellatrix no tiene límites. Sé que en algún momento me utilizará para hacerte daño. Ciertamente no me importa el resto porque dentro de mí sé que no corren un gran riesgo. Quizá Harry sea la excepción y aún así dudo que Bellatrix quiera ir tras de él. Bellatrix quiere lastimarme a través de las personas que significan demasiado para mí. Me importas tú más que nadie. Y aunque me duela decirlo, no deberías confiar en mí tan ciegamente. Si no puedo controlar mi cuerpo, entonces lo que creas de mí es obsoleto pues no seré yo quien te lastimé.

Hermione obliga a Fleur a mirarle a los ojos nuevamente incluso cuando la rubia intenta resistirse por un par de segundos. El toque de Hermione no es posesivo ni violento sino más bien tierno y gentil. Es comprensible la manera en la que Fleur observa la situación. La parte lógica de Hermione sabe que Fleur tiene razón, Bellatrix es un peligro inminente, pero eso no significa que no va a luchar contra ella. La presencia de la mortífaga no significa que va a abandonar a Fleur a mitad de la batalla.

Hermione Granger siempre es leal a sus amigos y jamás abandona aunque su vida esté en peligro. De ser así hubiera dejado a Harry solo en el bosque, para que él se enfrentara contra Lord Voldemort sin ayuda o muriera en el intento. Después de todo, Harry compartía una conexión similar con el mago más oscuro de todos los tiempos. Pero Hermione nunca creyó que Harry pudiese ser un peligro porque lo vio luchar y revelarse contra la historia de su pasado. Nunca se rindió incluso cuando Harry mismo dudó de sus propias habilidades. Ella siempre mantuvo la fe en que Harry podría lograrlo.

La situación entre Fleur y su tía no es muy diferente. Quizá la cuarta maldición sea poderosa, pero al fin y al cabo Fleur ya ha sobrevivido a la tortura del Cruciatus mientras que el Imperio no era infalible. Mientras la bruja francesa crea en si misma puede derrotar a Bellatrix, sacarla de su mente impidiéndole así dominar sus acciones. Así como Hermione creyó en Harry, cree en Fleur.

-No. Bellatrix no será capaz de cambiar lo que pienso de ti, Fleur. No mientras sepa que tú sigues luchando contra ella. Sé que no te has rendido. He visto todo el daño que te ha hecho, todo lo que has sufrido desde que eras apenas una niña. Pero nunca te rendiste ante la adversidad y no quiero que te rindas ahora.

Sin importar las palabras de Hermione, la rubia sigue sintiendo que algo está mal. Su corazón late desbocado cada vez que sus ojos de cielo se posan sobre Hermione. No hay otra manera de describir esa sensación de calidez cuando están juntas si no es con la palabra amor. Y quizá sea que Fleur se siente culpable porque Hermione le está otorgando un poder que tal vez Fleur no esté liste para dominar. Sin pensarlo dos veces, Hermione le está entregando el poder absoluto para destruirla.

Fleur quiere tomar esa confianza y resguardarla en lo más profundo de su corazón. Quiere proteger a Hermione hasta que todo termine, hasta el momento donde no haya más amenazas por parte de Bellatrix. Pero Fleur también entiende que eso sería completamente egoísta pues no existe cura alguna para la maldición imperdonable que la seguidora de Voldemort ha impuesto sobre ella. Así que tal vez el único momento que exista para ellas sin ninguna amenaza, sea cuando Bellatrix se harte de juegos estúpidos y finalmente termine con la vida de Fleur.

-Eso no importa. Bellatrix siempre encuentra la manera de conseguir lo que quiere. Puedo sentir que te quiere a ti. Ni siquiera le importa Harry. Ante sus ojos tú eres su mayor amenaza. Hermione…temo por ti.

La leona quiere decir lo que piensa. Hacerle ver a Fleur que siempre hay una forma de salir adelante incluso en las peores circunstancias, sin embargo, en ese momento las puertas parecen estar cerradas. Hermione teme por Fleur. La ama y no podría soportar verla sufrir de nuevo. No de manera tan despiadada con su cuerpo retorciéndose en el piso. Hermione no soportaría ver todas esas cicatrices abiertas, revelando la carne debajo de la piel mientras un fúnebre espejo de sangre se forma rápidamente. El recuerdo todavía permanece vivo en su mente, los gritos de Fleur aún retumban en sus oídos haciendo que su mirada se empañe con las tercas lágrimas de impotencia.

Fleur siente exactamente lo mismo. No ha contemplado el pasado de Hermione pero a veces dejarse perder en los ojos de la trigueña es suficiente para comprender todo lo que ha vivido, y superado, en su vida. Hay tantas historias que ni siquiera deberían ser contadas, pero Hermione es un libro abierto ante la mirada de la Veela. No hay mucho que pueda esconder cuando Fleur decide obtener respuestas.

En poco tiempo el lazo entre ambas mujeres se ha hecho fuerte. Más fuerte de lo que alguna pudo llegar a imaginarse en un principio. No lamentan el desarrollo de su historia. Han aprendido cosas que no hubieran podido siquiera conocer de no haber sido por la otra. Su historia, si bien corta todavía, se convirtió en un cuento de Veelas y Dragones. De magia antigua por ambos lados pero con dimensiones distintas. Dos historias que surgieron de un bosque para encontrarse en medio de una era distinta donde los caballeros dejaron atrás sus armaduras.

Hermione es capaz de interpretar cada palabra que su pareja pronuncia. No sólo escucha y procesa el significado de las palabras. También reacciona ante el tono de voz utilizado así como la expresión en el rostro de la rubia. El remolino en su mirada que siempre le muestra la verdad a pesar de que su voz angelical diga lo contrario.

Por eso mismo Hermione no puede argumentar ni rebatir las palabras de Fleur. En esa mirada de mar profundo se esconde una verdad a la que la leona no ha tenido acceso. Una nueva tragedia ocurrida en algún momento del pasado, pero que ciertamente dejó una cicatriz en el alma de Fleur Delacour.

-Por años he intentado ser más fuerte que Bellatrix. He luchado con cada partícula de mí ser para comprender su juego y así lograr ganarle en su propio territorio, pero cada vez que consigo dar un paso hacia adelante, Bellatrix avanza dos. Empiezo a creer que siempre tendrá la ventaja sobre mí. Hermione…el dolor de un Cruciatus no es comparable al dolor que llegas a sentir cuando dañas a los que más amas.

De forma inmediata el recuerdo de Fleur en los brazos de su familia al ser rescatada de la mansión Lestrange llega a la mente de Hermione. Incluso si ella no estuvo ahí en el momento exacto en el que eso ocurrió, el recuerdo permanece en su mente gracias a Fleur. Hermione puede recordar la mirada de arrepentimiento cruzando el rostro de Joseph. La agonía de Apolline así como de su madre. El miedo en los ojos de Gabrielle al darse cuenta de que en un segundo, si cerraba los ojos, podía perder a su hermana. Es entonces cuando Hermione se da cuenta de toda la culpa que Fleur carga sobre sus hombros. Sólo ahí es cuando comprende la culpa de Fleur al no poder rescatar a Gabrielle en el lago.

-La maldición se divide en tres. Queda claro que no puedo luchar contra el Cruciatus, pero sin importar cuán insoportable sea el dolor, Bellatrix no me dejara morir. No hasta que consiga lo que quiere de mí y de mi familia. No puedo luchar contra la muerte, nadie ha superado esa barrera todavía.

Ambas mujeres saben que sólo Hermione ha sido capaz de dar marcha atrás a la muerte. La sola idea de ver morir a Fleur le provoca nauseas a Hermione. No sabe cómo es que realmente pudo regresarles la vida a los caídos. Es un tema que se ha negado a conversar con Alexander, pero sabe que deberá hacerlo pronto. Sencillamente no puede seguir huyendo de la verdad porque le resulta incómoda.

-No pude luchar contra el Imperio de Bellatrix cuando tuve la oportunidad. Me convertí en esclava de mi propio cuerpo. Estaba ahí sin poder hacer nada más que observar cómo mi brazo reaccionaba a las órdenes que no eran mías. Pude sentir el aliento abandonando mis labios en un conjuro que no debió salir jamás de mi boca. Cuando me di cuenta una luz roja ya había escapado de mi varita para impactar directo en el pecho de la única persona capaz de comprenderme por completo.

Hermione está confundida, pero puede escuchar el dolor en la voz de Fleur. Sabe que hay otra historia dolorosa detrás de esas palabras. La leona quiere conocer lo que se esconde en la mente de Fleur pero al mismo tiempo tiene miedo de siquiera preguntar. No quiere causarle más dolor a su alma gemela. Los últimos días ya han sido lo suficientemente duros cómo para someter a la rubia a una nueva dosis de dolor. Así que Hermione mantiene el silencio.

La distancia entre ambas brujas desaparece cuando Hermione rodea a Fleur con sus brazos. Es un gesto de apoyo incondicional porque nuevamente las palabras parecen insuficientes. La mirada de Fleur revela una tormenta que ninguna de las dos puede controlar. Fleur teme lastimar a Hermione en una batalla que ha enfrentado antes. Una batalla que resultó en derrota.

-Es un recuerdo que me persigue siempre. A veces se convierte en una pesadilla de la que puedo escapar al despertar, pero a veces todas esas imágenes se quedan ahí. Cada vez que cierro los ojos recuerdo lo sucedido y sin importar cuantas veces desee que el resultado sea diferente, jamás cambia.

Sencillamente Hermione no puede soportar ver a su novia en ese estado. A pesar de que no es el mejor momento, Hermione se obliga a reunir el valor suficiente para encontrar una respuesta. Quizá Fleur pueda mostrarle sin necesidad de palabras. Después de todo, ellas comparten un lazo poco conocido que les permite entrelazar sus mentes, o al menos eso es lo que Hermione cree.

-¿Podrías…?

Hermione no consigue terminar esa pregunta cuando Fleur asiente lentamente. La expresión en el rostro de la rubia cambia de ser un dolor sentimental a uno físico debido al esfuerzo de introducir un recuerdo en Hermione. La leona no tarda más de un par de segundos en darse cuenta por lo que frena todo movimiento por parte de Fleur colocando una mano en su mejilla y deslizando su pulgar sobre la tersa piel. La castaña siempre ha sido curiosa por naturaleza, pero no va a provocarle más dolor a Fleur.

-Espera Fleur. Hay una manera distinta de hacer eso. En vez de que tú utilices magia, déjame intentarlo. – Hermione dice mientras saca su varita. – Consideremos esto cómo parte de las clases de Legilimancia. Además no quiere presionarte. Ya me has mostrado lo suficiente y entiendo si no quieres compartir esto conmigo. No podría culparte si decides guardar ese recuerdo para ti misma.

Fleur no la deja continuar pues labios rosados se unen con los de Hermione en un gesto que sirve para expresar confianza al mismo tiempo que anula cualquier rastro de palabras innecesarias.

-Confío en ti más que en nadie, mon amour.

Sin romper el mágico momento entre ellas, Hermione apunta su varita hacia la Veela. Después de compartir una dulce mirada para cerciorarse por última vez, la castaña murmura el encantamiento necesario para acceder a la mente de la rubia.

No hay barreras impidiendo el acceso por lo que Hermione no tiene ningún inconveniente durante su misión. El cambio es extraño. Las sensaciones son distintas de lo que fueron la vez anterior. Hermione no es capaz de sentir la presencia de Fleur incluso cuando la trigueña puede percibir la manera ordenada en la que Fleur ha organizado, inconscientemente, sus recuerdos.

Por unos segundos imágenes sin mucho sentido aparecen frente a los ojos de Hermione. Es similar a viajar a través de la red flu. Eso es hasta que, después de una respiración profunda, Fleur consigue mantener una escena fija para la apreciación de su pareja.

El palacio de Beauxbatons abre sus puertas para el ingreso de ojos chocolates. Hermione queda sorprendida ante la belleza del lugar. Sin querer, Hermione recuerda la primera vez en que Fleur estuvo en el castillo de Hogwarts, pero después de observar la belleza real de la escuela mágica en Francia, no hay quién pueda negar el hecho de que Hogwarts no es nada parecido en comparación.

"Fleur camina con decisión por un iluminado pasillo. El viento fresco resulta una delicada caricia sobre su rostro. El invierno se acerca a grandes pasos, pero el otoño aún resulta cálido mientras el mar se encuentra cerca. La rubia puede escuchar el suave oleaje rompiendo en la playa mientras el sonido de las risas inunda el palacio.

Aún cuando la atmósfera es la ideal para detenerse por un momento a admirar el paisaje a través de las enormes ventanas, Fleur no puede darse ese lujo. El sonido de las voces jamás alcanza sus oídos incluso cuando hay varias personas siguiéndola en un vano intento por hacer que se detenga.

Sólo hay una voz resonando en su interior y por más escalofriante que parezca, no es la suya. Bellatrix le habla con veneno tiñendo sus palabras para romper de ese modo todas las defensas de la joven rubia. En una advertencia repetida una y otra vez en forma de burla para quebrar a Fleur. Es una voz que jamás ha dejado de perseguir a la joven de ojos azules. La voz de Bellatrix Lestrange.

Nadie puede observar el terror en sus ojos pues éstos se han nublado con la densa capa de oscuridad que acompaña a una maldición. Ojos azules no responden a Fleur sino a una cruel hechicera que no ha dudado un segundo antes de convertir a Fleur en una muñeca de porcelana. Los pasos de Fleur resuenan huecos sobre el piso mientras el tacón bajo de sus zapatillas azules se desliza hacia el comedor. Ningún estudiante puede notar la rigidez en cada movimiento o cómo lágrimas de plata se deslizan por sus pálidas mejillas mientras en la mano derecha la varita de palo de rosa es sostenida.

Fleur puede sentir cada movimiento de su cuerpo, pero no puede hacer nada para impedir que sus pies la lleven hacia un destino al que quisiera nunca llegar. Fleur casi puede sentir la varita quebrándose ante la fuerza impuesta sobre el frágil artilugio. Su herencia es el centro y a pesar de que no es la Veela quién maneja sus acciones, Fleur es la persona empuñando el objeto. Fleur sabe que Bellatrix jamás sería capaz de utilizar su varita en contra de alguien más, pero en una circunstancia como esa, donde es la misma Bellatrix quién controla el cuerpo de la rubia, no hay nada que pueda evitarlo.

Finalmente el comedor se presenta a escasos metros de la estudiante de sexto año en Beauxbatons. Después de seis largos años sin escuchar la voz de la mortífaga en su mente, creyendo ingenuamente que todo rastro de la pelinegra se ha esfumado de su vida, Bellatrix ha regresado para reclamar el control de un cuerpo todavía joven, todavía débil y vulnerable ante su despiadado ataque.

La academia entera se gira para verla. Algunos rostros muestran sorpresa mientras que varios han adquirido expresiones de preocupación pues ante la luz que inunda el comedor, las lágrimas de Fleur son visibles para todos. Cada profesor en la gran sala intenta acercarse a la rubia. Todos en el colegio tienen estima hacia la joven Veela. Quizá la mayoría lo haga por su aspecto físico porque incluso si Fleur es siempre amable con el resto de sus compañeros, sólo una persona ha sido capaz de atravesar todas sus barreras. Solamente una persona cuyos ojos han conocido la verdad siempre oculta bajo el uniforme de Beauxbatons y que al mismo tiempo, ha permitido que Fleur explore aquellos secretos que no son los propios. Lamentablemente esa persona en el objetivo, no de Fleur, sino de Bellatrix.

Fleur intenta escapar de la maldición. En el confinamiento de su propio cuerpo lucha desesperadamente por encontrar una salida en su consciencia. Pero no hay nada que pueda hacer en contra de Bellatrix quien domina su cuerpo con suma facilidad. Ese momento no es una tortura por si sola. Es la prueba de que incluso con el paso de los años, mientras Fleur intenta fortalecerse, Bellatrix no sólo ha continuado con su oscuro camino sino que ha hecho de la tortura una nueva forma de arte.

Cada paso que la joven Veela da, le resulta doloroso, física, mental y emocionalmente. Quizá ese es el motivo por el cual no puede derrotar a la bruja que comparte su sangre. Fleur no sólo tiene que luchar contra el dolor que le produce resistirse a la maldición. Tiene que luchar contra el miedo hacia Bellatrix, el miedo hacia lo que puede pasar así cómo al nuevo miedo que la pelinegra ha instalado en su interior. Es un temor que la ha ido devorando con el lento correr de los años; el miedo a sus propias acciones.

Fleur quiere deshacer sus pasos para alejarse de todos. Se ha convertido en una amenaza para cualquiera que esté a menos de dos metros a su alrededor incluso si sólo hay una persona, una imagen, un nombre grabado al frente de su mente. Y esa persona está parada directamente detrás de ella.

La rubia lo sabe sin tener que girarse. Es consciente de sus posiciones incluso si ninguna voz se ha alzado para pronunciar su nombre. Ambas brujas tienen una herencia mágica diferente. La Veela en Fleur es capaz de identificar a distintas criaturas mágicas a su alrededor, por lo que incluso con los ojos cerrados percibe la presencia de Jade McHale; un licántropo.

-¿Fleur?

La mencionada cierra los ojos antes de girar sobre sus talones para encarar a la joven de séptimo grado. El negro cabello cae como la noche sobre los hombros de esa estudiante con una intensa mirada azul que difiere ligeramente de los zafiros de Fleur.

-¡Jade! No. – Fleur intenta advertirle que corra, que se proteja de alguna manera pero no hay tiempo suficiente. La rubia consigue exhalar un sollozo ahogado mientras su mirada se despeja por un segundo que no alcanza para formar una frase entera. – No.

Jade McHale se convirtió en algo más que una compañera de clases. Se convirtió en el soporte que Fleur necesitaba por las noches cuando las pesadillas se volvían reales nuevamente. Jade se convirtió en su familia antes de que Gabrielle entrara a Beauxbatons y se mantuvo a su lado a pesar de ello. Porque Jade tomó el papel de hermana mayor protegiendo a Fleur cuando sus padres estaban lejos, cuando Madame Maxime no podía consolarla porque las palabras dejaron de hacerlo años atrás.

Jade es la única persona capaz de entender a Fleur con sólo verla a los ojos por unos segundos. Jade es capaz de ver a través de todas las barreras de la rubia. No hay espacio para secretos entre ellas. Incluso en los momentos donde los estudios reclaman gran parte de su atención, Jade siempre sabe cuando Fleur la necesita y esa misma conexión funciona de igual manera en el sentido contrario.

Por ese mismo motivo Bellatrix escogió a Jade como el blanco perfecto. La vida de Fleur dejó de ser sencilla cuando Bellatrix la secuestró, pero al lado de Jade encontró el apoyo suficiente para seguir adelante aún en los días más difíciles. Aunque Jade no fuera una amenaza real para la mortífaga, Bellatrix decidió hacerla su objetivo porque su presencia significa esperanza para Fleur.

Los planes originales de la bruja malvada habían sido arruinados por la herencia de Fleur. Un pequeño resquicio fue suficiente para que la esperanza se abriera paso en la vida de los Delacour. Poco a poco esa luz se fue haciendo más grande y lentamente Fleur intentaba escaparse del control de Bellatrix. Deshacer cualquier paso hacia adelante significa obtener un poco más de control sobre la bruja francesa. Una herida más, aunque no fuese física, es suficiente para hacer que Fleur se derrumbe a pesar de que apenas estuviera poniéndose en pie.

Por eso desde que Fleur sintió la invasión en su mente supo que el objetivo sería Jade. No había nadie más en ese castillo, dejando de lado a Gabrielle, que significara tanto para ella. Por eso Fleur intenta gritar, resistirse ante lo que está por ocurrir. No quiere lastimar a Jade y aún así, no puede evitar levantar la varita para apuntarla directamente al pecho de la pelinegra.

Jade se sorprende por un momento hasta que escucha su nombre escapar de los labios de Fleur con desesperación. Es entonces cuando todo rastro de Fleur desaparece de la mirada zafiro. En apariencia sigue siendo la joven Veela, pero Jade la conoce mejor que muchos. Aquellos ojos a veces llenos de miedo y otras veces brillantes con emoción, permanecen cubiertos con el velo grisáceo de una maldición que Jade reconoce de inmediato. Sin intercambiar una sola palabra. Sin conocer del todo lo que ha ocurrido, el momento en el que Bellatrix se ha decidido a controlar a Fleur, Jade es consciente de que la persona parada frente a ella ya no es Fleur sino la fiel seguidora de Voldemort.

.No te preocupes, Fleur. Todo va a estar bien.

Jade sonríe de medio lado dirigiendo sus palabras a la joven bruja que sabe puede escucharla, pero no puede darle una respuesta a cambio. Entonces la mirada azul de la mayor se vuelve de hielo mientras mira directamente a aquella persona controlando a su mejor amiga.

-No te tengo miedo, Bellatrix Lestrange. – Murmura Jade antes de formar un escudo alrededor de Fleur y de sí misma. – Tampoco voy a intentar huir. Así que toma lo que quieras de mí.

El comedor se sume en un completo silencio mientras las suaves facciones de Fleur se endurecen hasta que la rubia sonríe de forma malévola. Ya no hay rastro de Fleur ahí sino que Bellatrix ha tomado todo el control haciendo visible su presencia en los movimientos de ese cuerpo que no le pertenece. De alguna manera parece que Fleur se ha rendido por completo, pero Jade sabe que en realidad no hay manera de que pueda seguir adelante luchando contra un enemigo al que ni siquiera puede tocar.

Jade permanece de pie después de que el primer Cruciatus impacta directamente contra ella. Su expresión de dolor es visible para todos los que observan y nadie es capaz de entender por qué Fleur actúa de esa manera. La joven licántropo no pone resistencia ante la tortura por lo que después de largos minutos finalmente su resistencia se hace nula y cae de rodillas al piso.

Aún cuando el dolor es insoportable, Jade no muestra ningún signo de arrepentimiento en contra de sus decisiones. El escudo a su alrededor permanece intacto con el paso de los minutos e incluso Jade consigue conjurar un encantamiento silenciador para que nadie, a excepción de Bellatrix y Fleur, puedan escuchar el momento exacto en que su energía se reduce al punto de no poder contener los gritos de dolor. Lamentablemente no puede proteger a la rubia quien a pesar de no tener control sobre su cuerpo, es consciente de todo lo sucedido en ese instante que se extiende hasta convertirse en algo terrible.

Fleur intenta escapar de aquella prisión aunque eso signifique abandonar su propio cuerpo, pero sus cadenas se han vuelto más pesadas y en vez de luchar contra ellas, Fleur simplemente se deja vencer con el peso de la culpa. Bellatrix es la persona llevando a cabo las atroces acciones, pero para los ojos de los demás, es Fleur quien tortura a su mejor amiga e incluso la misma Veela no es capaz de negar esas palabras. Cualquiera que sepa la verdad le diría que no es su culpa y aún así Fleur no puede evitar creer fervientemente en ello pues su mente le reprocha su falta de fortaleza mental para luchar en contra de Bellatrix. Jade sabe la verdad, por eso se ha ofrecido como carnada si eso significa que la cruel bruja dejará en paz a Fleur. Al final la joven Delacour tiene mucho por lo que seguir adelante.

La noción del tiempo desaparece pero Bellatrix sigue torturando a Jade hasta que los gritos se desvanecen en el escalofriante silencio. Jade deja de gritar, de retorcerse en el suelo de aquel palacio hasta que su mirada llena de constante dolor e ira queda vacía.

El escudo protegiéndolas cae de golpe inadvertidamente. En ese momento Fleur lo sabe, Bellatrix ha ido demasiado lejos y aun así no existe manera de luchar contra la cruel bruja. La joven Delacour realmente lo intentó, pero su mayor esfuerzo no parece funcionar en lo más mínimo. Sus gritos de desesperación se quedan ahogados en el interior de su mente. Es entonces cuando sin siquiera darse cuenta hace lo que nunca se imaginó a si misma haciendo, suplicarle a Bellatrix Lestrange por algo de piedad. El motivo de su suplica no es en vano. Es una circunstancia distinta sufrir en soledad e incluso permanecer bajo el despiadado manto de Bellatrix cuando la vida misma es la que estaba en riesgo, pero Fleur ya había presenciado el dolor ajeno las veces suficientes en su vida como para contemplar el sufrimiento de alguien más.

Además, esa tercera persona debía ser Jade McHale. De entre todas las posibilidades, Bellatrix había escogido a Jade porque la tortura no era realmente contra la joven de negros cabellos sino contra la heredera de la familia Delacour. Bellatrix disfruta de dañar a terceras personas por lo que reducir a Jade a una masa inerte en el piso no le suponía ningún problema aunque su objetivo fuera la misma persona a la que le había arrebatado la voluntad.

-Fue un noble sacrificio, pero inútil. – Fleur se escucha a sí misma mientras nuevamente las lágrimas quieren deslizarse por sus mejillas de porcelana. – Tú te entregaste a mí sin siquiera pensarlo dos veces. Te convertiste en el arma perfecta que necesitaba para destruir a Delacour. Y sin importarme realmente cuál sea tu nombre, perrito, me encargaré de que no puedas moverte de nuevo.

Jade ya no reacciona cuando el siguiente encantamiento se impacta contra ella. El dolor explota dentro de su cuerpo pero ningún sonido escapa de sus labios, ningún movimiento es visible y para ser sinceros, Jade ni siquiera parpadea. Su existencia está llegando al límite y su mente se sume en el interminable vacío de la inconsciencia. Jade no va morir. No mientras Bellatrix desee seguir jugando con el poder sobre la vida y el control sobre la muerte, pero eso significa que Jade está a la voluntad de Bellatrix.

La fiel seguidora de Voldemort entiende la fragilidad de un cuerpo físico, pero sin duda alguna disfruta la destrucción de cada aspecto de una vida. En éste caso, quiere desgarrar la mente de Jade con una sobredosis de dolor capaz de nublar cualquier sentido así como hacerle perder el juicio.

-Aún hay algo que puedes hacer para evitarte el sufrimiento. Ruega por tu muerte y quizá te la conceda.

Esas palabras obtienen una reacción por parte de la pelinegra quien consigue observar directamente los ojos de Fleur. Por un instante Jade cree ver las piscinas azules de la única persona que realmente le ha importado desde su llegada a Francia. Ese sentimiento le brinda un poco de paz, la suficiente para admitir quizá su muerte en una de la forma más dolorosa posible pues no planea darle a Bellatrix la satisfacción de rogar por algo que podría ser evitado.

Jade sonríe de medio lado aunque el más mínimo movimiento le resulta doloroso. Su sonrisa va dirigida directamente a Fleur porque sabe que en alguna parte dentro de su mismo cuerpo, la rubia es consciente de lo que pasa a su alrededor. En algún rincón fuera del control de Bellatrix, Fleur puede verla. Es un signo de complicidad, de apoyo y plena confianza.

-Jamás.

La tortura no se mantiene mucho más. Un Cruciatus basta para dejar a Jade inconsciente pues dura varios minutos. Al final Bellatrix deja el cuerpo de Fleur quien sin pensarlo dos veces se abalanza sobre Jade. La pelinegra sigue viva, su pulso apenas es perceptible, pero se encuentra ahí. La herencia del lobo corriendo por sus venas es suficiente para mantenerla con vida aunque no garantice su recuperación. Fleur intenta despertarla; su voz se quiebra con la impotencia de no poder hacer nada en ese momento más que sacudir a la persona que le obsequió su amistad sin pensarlo dos veces.

Madame Maxime es quien retira a Fleur de la escena mientras el cuerpo médico se encarga de Jade. Todas las miradas se posan sobre Fleur y decenas de gritos cruzan la estancia en búsqueda de una explicación. Es hora de dar un paso para el que Fleur no está lista todavía. Debe aclarar la verdad sobre lo sucedido pero no puede controlar los sollozos abandonando sus labios mientras se aferra a la directora. Quizá pronto sea capaz de revelar la verdad a sus compañeros aunque posiblemente nadie la vea igual después de aquel incidente. No muchos se atreverán a confiar en Fleur Delacour."

Hermione respira profundo mientras se desprende de aquel recuerdo para regresar a la realidad. Sin siquiera abrir los ojos, la castaña rodea con sus brazos a Fleur. Con cada pieza del rompecabezas, todo adquiere un nuevo significado y en ese momento Hermione es capaz de comprender los temores de la rubia. La oscuridad de disipa lentamente aunque la imagen revelada sea insoportable.

-Han pasado cinco años y Jade aún no despierta. Cada noche recuerdo ese momento. Es una prueba más del control de Bellatrix. Sin importar lo que haga o cuanto me esfuerce, ella siempre ha sabido controlarme. Conoce la manera exacta para quitarme lo que más quiero y ahora…ahora eres tú. Hermione, no quiero lastimarte. – Fleur se aferra con fuerza a la castaña pero se niega rotundamente a verla directo a los ojos. – No podría soportar saber que te he hecho daño. No podría vivir sabiendo que lastimé a alguien a quién amo. No otra vez.

Incluso si Fleur no dijera aquellas palabras, el poder de esa escena es la prueba que Hermione necesita para comprender la situación en la que Fleur se encuentra. No hay palabras que puedan transmitir rodo lo que Hermione siente y no hay frase alguna capaz de consolar el corazón roto de la rubia.

Cada momento de sufrimiento eclipsa por completo la felicidad inminente. Aunque Fleur ha intentado seguir adelante con su vida, Bellatrix se ha encargado de enseñarle una lección que nadie debería aprender. A través de intimidación, de actos crueles y sin mostrar ni el menor atisbo de bondad, Bellatrix le ha enseñado a vivir bajo el peso constante del miedo. Detrás de cada ilusión, de cada sueño, de cada nuevo amanecer, Fleur vive con la sombra del miedo. Temor de tocar la felicidad con la punta de los dedos únicamente para perderlo todo un segundo después.

Hermione entiende que en ese momento no será capaz de darle ánimo a Fleur. Decirle que ha sido culpa de Bellatrix no hace sentir a la Veela menos culpable incluso cuando la afirmación es cierta. En la mente de Fleur no hay otro culpable. Solo ella pues no ha sido capaz de romper los lazos uniéndola a la mortífaga. En esos momentos donde todo colapsa, Fleur se culpa por no oponer una mayor resistencia. Pero no queda fortaleza ante el temor y Hermione sabe bien que la mayor barrera siempre es el miedo.

Además, Fleur ha perdido la confianza en sí misma desde el primer momento en que Bellatrix la venció en una batalla. Quizá desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron. Nadie debería apuntarle con el dedo a Fleur sin haberse enfrentado cara a cara con Bellatrix pues observar el reflejo de uno mismo en la mirada oscura de esa bruja es cómo ver en el interior de un agujero negro.

-Fleur.

Hermione no quiere despegarse de su alma gemela ni por un segundo. Quizá el contacto físico no ayude del todo ni la protección de sus brazos sea suficiente para mantener a Bellatrix lejos. Pero en ese momento de desconsuelo al menos quiere hacer sentir segura a Fleur. Por un minuto quiere hacer que los recuerdos se pierdan en el pasado aunque regresen al día siguiente. Hermione quiere hacer desaparecer las pesadillas e incluso volverlas propias si con eso consigue aliviar el pesar de Fleur Delacour. En una palabra que es rápidamente consumida por el viento, Hermione expresa todo lo que siente, Ni siquiera las palabras de amor constantemente queriendo escapar de sus labios consiguen llenar el espacio que ocupa el nombre de la Veela.

En un momento que debería llenarse con sentimientos y no palabras, Hermione decide que no hay nada más puro que Fleur. Nada más hermoso por decir, Nada en el universo que signifique más que el nombre de Fleur. Nada más total y completo. Nada más real. Si, Fleur teme por su vida así como por la de cualquier persona que le rodea con cada respiración que toma. Si, las noches se vuelven un martirio mientras la sombra de Bellatrix Lestrange se mantiene presente al caer la noche, pero Fleur sigue ahí. No es una guerra que deba luchar en completa soledad. Pero al ser una guerra, soldados caen y nuevos toman el lugar dejado por alguien que ya no es más una simple persona sino un héroe.

Jade McHale se ha ganado el respeto de Hermione con tan sólo un recuerdo pues la trigueña sabe que de haber estado en su lugar, hubiera hecho lo mismo. Ninguna de las dos haría algo para lastimar a Fleur incluso si su cuerpo, controlado en contra de su voluntad, fuera el responsable de tan atroces acciones. En el fondo de esa mirada perdida tras la neblina de un Cruciatus, Fleur permaneció consiente y eso basta para calmar la creciente furia de la leona.

En algún momento la tortura va a terminar. Hermione sabe que dentro de su cuerpo, viviendo en el constante flujo de su sangre al correr por sus venas, se encuentra el poder necesario para detener un ciclo cruel que no merece destruir la vida de una familia entera. De alguna forma Hermione va a detener a Bellatrix sin que las consecuencias sean desastrosas para Fleur.

Hermione no va a renunciar a lo único que realmente siente como suyo. Hermione no ve a Fleur como un objeto. Fleur no es una pertenencia a la que pueda llamar suya. Sin embargo, cuando las paredes de Hogwarts se han vuelto monótonas y la chimenea de la sala común no es capaz de envolverla en calidez, Fleur ha puesto la llama de la esperanza en un pedestal que parecía destruido por la oscuridad de la guerra. Fleur se ha convertido en un bálsamo para cada herida en el cuerpo y alma de Hermione incluso si hay heridas abiertas todavía, el pasado ha comenzado a sanar.

Fleur se ha convertido no sólo en un símbolo de amor para Hermione o en una luz de esperanza. Fleur se ha adentrado profundamente en Hermione para convertirse en una parte de la misma joven Inglesa quien no va a renunciar a eso. No va a renunciar a la sensación de pertenecer plenamente en algún sitio. Y ese lugar son los brazos de Fleur. No va a renunciar a su nuevo hogar, a su nuevo comienzo, a su nueva vida. De alguna manera, Bellatrix encontraría su final en una historia que ella misma inició.


DangerGirl123: Lamento demasiado la tardanza. Creo que tardé mucho más que la vez anterior y en serio no tengo forma de disculparme. Aún así, si el tiempo no te ha hecho perder el interés. Ojalá disfrutes el capítulo. Gracias por leer y por el apoyo.

Soy Toniette: Hola, gracias por el apoyo. Espero que tu noche de desvelo haya valido la pena. Me siento horrible por haberte hecho esperar tanto pero al menos no he dejado la historia completamente de lado. Escribir es mi pasión y a veces me es sumamente complicado encontrar el tiempo, o el ánimo, para hacerlo pues cada palabra que les entrego es lo que realmente siento. Espero eso sea suficiente para compensar mi larga ausencia.

Nara375: Usualmente el mayor obstáculo que enfrentamos día a día es el miedo. Incluso teniendo a alguien apoyandonos para seguir adelante y enfrentarlos, al final somos nosotros mismos los que damos el paso final. Como ves, he omitido la presencia de esa oscuridad por ahora. Conoceremos la verdad en el siguiente capítulo aunque no queda mucho a la imaginación después de éste capítulo. Ojalá que no sigas molesta conmigo, a veces la historia necesita un poco de drama. Además Fleur es como una geoda, hay que romper el exterior para apreciar la verdadera belleza en el interior. Muchas gracias por continuar leyendo.

Eclair Rozen: Hola, como siempre un gusto leerte. Te agradezco infinitamente el apoyo que me has dado a lo largo de ésta historia. En verdad, gracias. Quizá más adelante veamos más acerca de la conexión entre Hermione y la Veela. Fue un capitulo interesante de escribir y espero que éste haya sido de tu agrado. P.D.. También lo detesto.

hamichi: Esa explicación sombre Bellatrix y Fleur la tendremos más pronto de lo que imaginan. Aunque será un poco complicado poner lo que tengo en mente en palabras. Aún así, espero lograrlo y que sea de tu agrado. Gracias por leer y comentar.

byga kruger: Todo mundo quedó intrigado con esa parte, ¿no es así? Pues por ahora no hubo señales de ninguna visita inesperada aunque no sé, todo puede cambiar de un momento al otro. Quizá en un par de capítulos más nuestras adoradas brujas tengan finalmente un poco de paz con capítulos llenos de amor, y quién sabe, quizá algo de pasión por ahí. Ya veremos como se desenvuelve esta historia. Saludos y muchas gracias por el apoyo.

konata1400: Hola, gracias a ti por leer. Espero este capítulo haya sido de tu agrado. ^_^

: Hola, muchas gracias por unirte a la historia. Me complace que sea de tu agrado y espero este último capítulo lo haya sido también. Ten un buen día!

romymalfoy16: Veremos, veremos que sucede con Fleur y esa mirada que parece no ser la suya. ¿O quizá ya todos tengan una idea? Pero pueden estar equivocados, o quizá, los que me conocen un poco mejor, saben cuanto me gusta jugar con los detalles. Agregándolos de manera sutil, ocupandolos de la manera menos esperada u omitiéndo lo que es más importante. No se preocupen, la respuesta llegará pronto.

viento: Hola, ha sido un placer leer tu comentario. Digamos que mi falta de actualizaciones en CoYuHi se debe principalmente a que mis capítulos son algo largos por lo que no he podido publicarlos en un sólo post. Además al copiar y pegar los capítulos en el sitio, mi estructura de párrafos cambia por lo que debo componerla en la página misma lo que resulta algo tedioso. Ahora que la página ha cambiado de dirección, tal vez lo publique nuevamente. Ahora, Bellatrix contra Hermione es algo que les aseguro ocurrirá en algún momento. Además recuerden que es un universo parcialmente AU, si Fleur nunca se casó con Bill, nadie ayudó a Hermione en Shell Cottage. Será un giro observar la reacción de la castaña después del enfrentamiento contra Bellatrix. Detesto el canon de los libros. Ron y Hermione. Harry y Ginny. No lo soporto. Esa es mi opinión personal y espero no ofender a nadie. Mi pareja ideal era Harmony y creo que eso se refleja en esta historia. Pero ahora sólo puedo pensar en Fleurmione. En unos cuantos capítulos más tendrás todo el fluff que quieras hasta que el cielo se pinte con arcoiris y la sangre, sangre. No, espera, el cielo se pinte de arcoiris y el aire se llene de corazoncitos. Gracias por todo.

alee: Hola! Me alegra que te hayas adentrado en el mundo mágico para encontrar a esta pareja. A mí también me llevó algunos años. Después de emparejar a Hermione con tanta mujer se le pusiera enfrente, (sí, he leído historias con Ginny, Pansy, Luna, Cho e incluso Tonks) hasta que un día me enamoré de Clemence Poésy mientras veía la Guerra y la Paz. Ahí surgió todo el Fleurmione en mis venas y sin dudar lo acepté como OTP. Espero la historia siga siendo de tu agrado. Saludos igualmente de México.

Guest: Ya actualicé, ya actualicé. Me tomó demasiado, lo sé. Pero por fin lo he conseguido y sinceramente espero que tan larga espera no vuelva a suceder. Aunque a veces es inevitable. Gracias por el comentario.

momo29051: Gracias por el apoyo y nuevamente, lo lamento mucho. Espero al menos el capítulo haya resultado decente.

Rokujou Aracely: Esa pregunta, nos vuelve locos a todos. ¿Será Bellatrix? ¿No lo será? ¿Y si no es ella, quién? Pronto tendrán la respuesta. Gracias por mantenerte al pendiente y aunque di la impresión de dejar mi trabajo de lado, no ha sido así. Aquí está la prueba después de un Hiatus extremadamente largo. Mis disculpas por ello.

Samantha: Aquí está la continuación, espero sea de tu agrado y muchas gracias por leer y comentar.

jessi-04: Aquí está la continuación. Espero te guste. Gracias por leer. Nos vemos pronto.


Chicos y chicas, en verdad no sé que decir. Después de haberme alejado por tanto tiempo, me encuentro de frente con 230 comentarios, 101 favoritos y 125 seguidores. Jamás imaginé que mi historia pudiera tener tanto éxito. A veces creo que no sirvo para nada, en todo el sentido que conlleva esa frase, pero gracias a ustedes me mantengo fuerte cuando creo que ya no puedo seguir adelante. Muchas gracias.

Debo aclarar que Jade McHale no me pertenece. Es propiedad de una buena amiga que me ha concedido el honor de utilizarlo brevemente para este capítulo. Si quieren conocer más sobre ella, pueden visitar el perfil de faewolfxvi aquí mismo en fanfiction. Sólo debo mencionar que sus historias están en inglés, pero si quieren echarle un vistazo, se los agradecería mucho.

I must say Jade McHale is not a character of my own. It belongs to a dear friend of mine and you can check it out at faewolfxvi profile page here at fanfiction. She's a great writer who puts her soul into her original character and ships her with Hermione. So if you're interested by an AU with lycans, you should give it a try. Anyway, some people have been asking if I'm planning to traslate this fic and the asnwer is yes. It's going to be a slow process because even updating my spanish version is taking a lot of time but certainly I will. I might be in need of a beta since there's part of the English grammar I don't quite fully understand. With some help, time and patience you will have what you've being asking for. Thank you for all your support non spanish speaking readers. Don't be afraid to leave a review in English or even portuguese or French. I might not be adept to reply in the same language but I can understand it. Have a nice day everyone!


Gracias a todos! Tengan un lindo día o noche. Espero verlos pronto y si gustan, no duden en dejar un review.