Capítulo 25
Aome estaba en la fila de los pasajeros con sus boletos en las manos, estaba por pasar aquellas puertas, aquellas puertas que la conducirían a un destino nuevo, ¿quién sabe? Hasta a un amor nuevo, quizás… "Inuyasha, quiero olvidarte, lo hare, ¡necesito hacerlo! Solo fui un objeto de distracción para ti, ya que estabas con ella, ¡con la mujer que te traiciono!"
-Señorita, su boleto- Hablo una mujer uniformada mientras extendía su mano
-Los… ¿boletos?- Hablo Aome con lágrimas en los ojos, Aome, los boletos, ¡dáselos! Dejemos todo el dolor atrás – Inuyasha…- Susurro conteniendo las lágrimas "¡Yo te voy a esperar Inuyasha!, sé que vendrás a impedir el avión- El, el vendrá, yo lo se…- Le hablo a la mujer mientras lagrimas caían de sus ojos – Inuyasha…. Ven por favor- Le susurro a la nada mirando a todas partes buscándolo a el
-Señorita…- Hablo la mujer uniformada. Aome salió de la fila y se colocó al final de la cola con la esperanza de que Inuyasha viniera a por ella.
Inuyasha se encontraba en medio del tráfico. Estaba realmente irritado, tomo su celular y llamo a la agencia del aeropuerto.
-Aeropuerto Giovanni- Contesto un hombre
-Quisiera saber a qué hora sale el próximo vuelo-
-Hay tres vuelos que se están embarcando ahora mismo…- Hablo nuevamente el hombre. Inuyasha cortó el celular, salió del coche en medio del tráfico. El aeropuerto quedaba a 10 minutos de donde él estaba. Iré por ti Inuyasha comenzó a correr en medio de los vehículos, corrió y corrió y corrió, hasta que al fin llego hasta las grandes puertas de aquel aeropuerto. Entro como alma que se lo llevaba el diablo, fue hasta la agencia de ayuda.
-Por favor, ¡dígame cuáles son los tres vuelos que se están embarcando!- Pregunto desesperado
-Lo siento, pero no le puedo decir a menos que tenga un bo…- Hablaba el anciano pero dejo de hacerlo al ver como Inuyasha daba un puñetazo a la barra- Oh, espere, usted es Inuyasha, ¡el hermano de Sesshomaru! Es un viejo amigo, anda a ver, seguro busca a una persona ¿No es así? Dígame el nombre de esa persona- Comenzó a teclear la computadora
-Aome, ¡Aome Higurashi!-
-Bien, a ver… Mmm… esta no es… ¡aquí! Pasillo 58 Viaje con destino a los Estados Unidos-
-¡Gracias! Su nombre, ¿cuál es?- Pregunto Inuyasha antes de marcharse
-Jaken-
-¡Te debo una!- Dicho esto comenzó a correr lo más deprisa que pudo, pero se detuvo al ver unos hombres como intentaba robar la cartera de una anciana mujer, el cómo todo caballero corrió y comenzó a prenderle algunas patadas y puñetazos a aquellos vándalos. Aome, aguarda un momento
-Inuyasha, no vendrás- Hablo Aome para sí misma mientras observaba el boleto en sus manos
-Señorita, su pasaje- Hablo la mujer, Aome miro por última vez atrás pero no lo vio… Ella le dio su pasaje.
-Aquí tiene, y buen viaje- Sonrió mientras le devolvía el pasaje. Paso las puertas, cuando oyó un disparo desde lejos, las personas se alarmaron. Aome intento salir pero la mujer se lo impidió –No se preocupe, todo estará bien- Dicho esto las puertas se cierran.
Inuyasha se encontraba en el suelo, con la camisa blanca manchada de sangre, su respiración era dificultosa. Se llevó una mano sobre su corazón, las personas lo rodearon, un guardia presiono la herida de Inuyasha que llevaba al costado de su abdomen, sangraba mucho. ¡Esos infelices llevaban un arma!
-¡Inuyasha!- Grito Miroku desde lejos y corriendo hacia el acompañado de Sango, Miroku se arrodillo ante su amigo aterrado. – Que… ¡Inuyasha!-
-Inuyasha, oh como lo siento, quería que tu alma se destroce pero no de esta manera- Sango se llevó una mano sobre su boca.
-Miru…ko, yo… yo, vine… a…. Buscar… la- Hablaba con dificultad mientras una lagrima caía de su ojo color ámbar- Di... ¡dile que la amo!- Inuyasha arrastro las últimas palabras en un suspiro, mientras que sus ojos quedaban abiertos y la respiración lo abandonaba
-¡INUYASHA!- Grito Miroku
Aome caminaba por el largo pasillo detrás de todos los pasajeros. Su celular comenzó a sonar en su bolso, ella lo tomo y vio que la estaba llamando Sango "Esta sensación, este presentimiento que algo malo paso…" Las manos de ella comenzaron a temblar y el celular cayó al suelo –No…- Susurro entre lágrimas mientras se agachaba y comenzaba a recoger las partes de su celular- Inuyasha…- Susurro mientras lagrimas gruesas caían.
-Señorita… ¿Se encuentra bien?- Un joven apuesto le extendió la mano para ayudarla a ponerse de pie, Aome acepto su mano y se puso de pie.
-Mi, mi celular…- Aome hipo mientras le mostraba el celular destrozado
-Tranquila, le daré el mío- Esbozo una sonrisa sincera y amistosa – Ahora caminemos- Dicho esto Aome se dirigió hasta la entrada del avión seguida de aquel chico. Una vez dentro del avión, ella reviso el número de asiento, el joven hizo lo mismo. Se sentaron uno a lado del otro –Vaya, creo que seremos compañeros de vuelo- Sonrió
-Si…- Susurro mientras observaba la algunas gotas caer sobre la ventanilla del avión.
-Mi nombre es Hojo- Se presentó amistosamente
-El mío es Aome- Le dedico una sonrisa amigable
Miroku y Sango seguían con el coche a la ambulancia. ¡No puede estar muerto! Le decía su mente a Miroku, ¡su mejor amigo, no! Nadie se dijo nada en todo el camino, Sango llamo a Kagura para que esta avisara a Kikyo y Sesshomaru. Llegaron hasta el hospital, Inuyasha aún tenía los ojos abiertos, su piel estaba más pálida que lo normal. Inuyasha, no por favor, ¡resiste! Miroku corrió a lado de la camilla de Inuyasha quien estaba siendo llevado a la sala de emergencia. Miroku quedo afuera cuando lo metieron a la habitación, desde la gran ventana de vidrio observaba como le comenzaban a dar choques eléctricos, Sango lo abrazo para darle fuerzas.
-Miroku…- Hablo Sesshomaru acercándose a él acompañando de Rin. Miroku no contesto, estaba en trance, viendo como todo era inútil. Sesshomaru se acercó hasta la ventana con Rin, los tres se quedaron en silencio. Rin abrazo a Sesshomaru de la cintura para darle fuerzas. Los doctores dejaron de seguir con el choque eléctrico. El doctor salió y camino hasta los familiares.
-Lo siento mucho…- Hablo el Doctor. Miruko no dejaba de ver atreves de la ventana.
-Ufff… ¡Oh!... Mierda…- Murmuraba Sesshomaru sorprendido y afectado, intento mostrarse fuerte conteniendo las lágrimas, pero fue inútil con Rin abrazándolo se hacía mucho más débil.
-Sesshomaru…- Susurro Rin mientras lo abrazaba más fuerte. Fue suficiente, Sesshomaru comenzó a derramar lágrimas saladas.
-¡¿Qué pasa?!- Hablo desesperada Kikyo, mientras corría con Shippo de la mano hasta ellos
-¿Kikyo…?- Pregunto asombrado Sesshomaru, ya que estaba de la mano con Shippo- No, ¡No acerques a Shippo!- Grito desesperado. Shippo se soltó de la mano de Kikyo y salió corriendo de ahí, sabía lo que estaba pasando.
-Shippo…- Susurro Kikyo asombrada, conteniendo las lágrimas, camino lentamente hasta todos ellos. La cabeza de Sango daba vueltas, ¿quién era aquel niño? Kikyo observo por la ventana a… Inuyasha, sin vida – ¡Oh dios mío!- Dio un grito ahogado mientras daba un paso hacia atrás y comenzaba a llorar…
Xd Espero que sea de su agrado este capitulo! Aun creo que no, pero sigan leyendo! *3* Enseguida otro cap para ustedes
