Hola mis queridas seguidoras, otro capi de la historia, al fin.

Disculpen la tardanza, he estado un poco baja de ánimos ¿Quién me los sube?

Gracias a mis principales lectoras y a las anónimas ¡ya somos 2.000en este proyecto! ¡Muchas gracias!

Acercándonos al desenlace de la historia.

¡Déjenme saber su parecer! ¡Con un hermoso REVIEW!

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo historias de Diamante y Serena.

La muerte de Esmeralda.

Diamante se incorporó del suelo, junto a Serena –debo ir a hablar con Lunita. Dijo mientras miraba a Serena, ella sonrió –anda, ya nos veremos entonces. Dijo mientras lo miraba fijamente –bien. Dijo el, ella le colocó la mano suavemente en el hombro, el la miró.

-yo las maté, ya no tienes perseguidoras. Diamante la miró asombrado –por eso fuiste, pe, pero ¿pero como? Preguntó, Serena sonrió.

-cuando Darien te atacó la última vez, usó el corazón de ellas de catalizador de energía, así, fue que me enteré de lo que era necesario para derrotarlas. Diamante rió y alzó a Serena feliz.

- ¡hermosa!¡wow!¡eres increíble! Ella rió acompañando las carcajadas de el, ambos se abrazaron.

-muchas gracias. Dijo el besándole la frente y luego los labios –es siempre un placer. Dijo Serena feliz.

-voy a mi dormitorio. Anunció –te espero en el jardín. Dijo Diamante, ella asintió y salió alegremente.

Diamante, llegó al jardín donde su niña estaba al lado de Zafiro, este había intentado distraerla pero la respuesta escasamente interesada de ella, lo tenía preocupado, Diamante llegó en silencio y se arrodilló delante de su hija.

-hola cariño. Dijo, la niña alzó la cabeza –no ique ¿ya no soy tu hija? Le preguntó con dureza, el sonrió al reconocer ese aspecto de su personalidad en ella, la niña era la mezcla perfecta de el y su princesa.

-Lunita, soy un idiota. Dijo, Zafiro asintió –ciertamente lo eres. Apuntó, Diamante lo miró con reproche –esa es la verdad, solo a ti, se te ocurre herir a tu hija. Diamante suspiró y miró a los ojos azules de la niña, quienes lo miraron con frialdad, el sonrió.

-cariño, he sido un idiota, yo no debí tratarte así, ni decirte esas cosas horrendas, soy un estúpido. Ella lo seguía mirando inexpresiva.

-me dejé llevar por mi dolor y no medí mis respuestas hacia ti, que solo fuiste a ayudarme. Tragó saliva, aún su hija no se ablandaba.

-que has venido a ayudarme desde un futuro lejano. La niña asintió –vine bajo muchos riesgos, para que tu, me pagues de la manera mas cruel y desalmada. Diamante asintió.

- ¡podría hacerte fracasar en tu misión! Explotó la niña levantándose - ¡yo se el nombre del negro ser que te sopla la nuca con su aliento pútrido!¡se todo lo que va a pasar!¡y tu!¡me humillaste!¡me maltrataste!¡dijiste que no era tu hija! Explotó la niña llorando de rabia.

-Serena, lo siento. Dijo el joven - ¡no!¡un lo siento para mi no es suficiente! Espetó la niña chillando en tono mas y mas alto.

- ¡yo solo te he ayudado! ¡Te he aconsejado! ¡Te he guiado una y otra vez! ¡Y tu me despreciaste! Diamante la abrazó pero la niña lo rechazó.

- ¡no!¡tu quieres la verdad!¡la quieres! El la miró –solo van a quedar mi mamá y tu, todos, todos los demás ¡todos los demás van a morir! Exclamó la niña.

- ¡espera Serena!¡espera! exclamó Diamante yendo detrás de ella, Zafiro lo miró.

-temía que no fuera fácil su reconciliación. Dijo –es la mezcla perfecta, de Serena y yo. Dijo Diamante yendo a buscar a la niña.

Black Lady, estaba en su dormitorio, hace los días que su cuñada se había ido y su hermano había enfernado, se había retraído inesperadamente, había sentido algo desconocido para ella al saber de la huida de su cuñada con Endimiun, eso conocía solo una palabra, celos.

-diosa ¿qu está pasándome? Preguntó Black Lady - ¿Por qué estoy pensando en ese traidor? ¿En el que ha intentado matarnos como si fuéramos escoria? El, que se cree tan superior. Espetó Rini por lo bajo.

-ese sucio animal. Susurró, suspiró al recordar sus ojos azules y su cabello negro.

-soy Black Lady Li, no me puedo dar este lujo de enamorarme de ratas asquerosas. El droido apareció al llamado de Black Lady.

-vamos a ir tu y yo, a acabar a Endimiun Hunter. El droido rió.

-será como usted ordene, señorita Black Lady. Dijo mientras la peli rosa se incorporaba y desaparecía junto al droido.

Las chicas, estaban en el templo Ikagua, junto a Luna –está bien visto que hemos cometido un error. Dijo la gata negra, Rey asintió –uno que pudo ser casi fatal. Dijo, una brisa negra se vió, al culminar esta, vieron a las 4 sombras. –vaya. Dijo la sombra de Mina –así que aquí están, pensamos que las encontraríamos en los calabozos. Lita negó.

-nos liberaron, y vamos a acabarlas. Dijo al tiempo que las demás alzaban las plumas, cuando estuvieron listas, se pusieron cada quien con su par.

-que ilusas. Dijo la sombra de Amy –creern que podrán derrotarnos. Dijo la sombra de Rey.

-claro que podemos. Dijo Rey - ¡aros de fuego de marte! Lanzó - ¡cascada de venus! Lanzó Mina a su sombra, las 2 hirieron a sus contrarias con éxito, Lita asintió.

-no quedará mas nada por hacer ¡centella relampagueante de Júpiter! Lanzó al tiempo que su sombra, lanzaba su mismo poder.

- ¡fulgor del agua de mercurio! Lanzó Amy - ¡burbujas de mercurio!¡congelen y maten! Ordenó la sombra de Amy, unas burbujas azul rojizo, salieron de sus manos, hiriendo a las sailors como si de dagas se trataran y congelándolas a la vez.

- ¿Qué pasa? Preguntó Rey –no, no comprendo. Dijo Mina sangrando.

-son dagas en forma de burbujas. Explicó la sombra de Lita –a diferencia de ustedes, nosotras podemos alterar sus poderes, para hacer, cosas agradables. Dijo la sombra de Rey.

- ¡dragón serpiente de fuego de marte! Lanzó, un dragón, con forma de serpiente, apareció y fue uniendo a las 4 chicas que gritaban como posesas, producto del dolor, Luna se lanzó sobre la sombra de Mina.

-fuera de mi camino, gata estúpida. Dijo rostizando a la minina con un rayo naranja - ¡Luna! Gritaron las 4, la sombra de Lita rió.

-me gusta tu ocaso de venus. Dijo feliz –andando. Dijo la sombra de Rey mientras se llevaban a las sailors scouts.

Serena, estaba en su dormitorio, cuando Lunita entró y se sentó en la cama, la muchacha miró a la niña, suspiró y se sentó a su lado.

-te desahogaste con tu padre. Lo dijo como afirmación, no como pregunta, la pequeña rubia asintió.

-se lo merecía. Dijo, Serena sonrió –lo se mi niña, ¿no piensas disculparlo? Ella negó a la pregunta de su madre.

-necesita algo mas, que argumentos que ya se me, para lograr que lo disculpe. Serena se rió, Lunita la miró extrañada - ¿Por qué te burlas de mi mamá? Preguntó –porque sonaste igualita a tu papá mi cielo. La niña asintió.

-si, creo que si. Serena la abrazó y la besó –se que está arrepentido, solo dale una oportunidad. La niña la estudió –cuando me convenza y no me de argumentos estúpidos. Serena asintió al tiempo, que la puerta sonaba.

-voy. Dijo la rubia mayor, al abrir, sus ojos recorrieron asombrados el desfile de cosas, un winnie pooh gigantesco acompañado de una muñeca bailarina de porcelana, en la mano derecha del oso de peluche, donde estaba el tarro de miel, habían chucherías de todo tipo, a lo cual, se anexaba un hermoso vestido de raso rosa, con zapatillas y todo, Serena babeó al literal.

-yo también voy a tener que enfadarme contigo. Dijo anonadada, Serena le dio paso a Diamante quien, entró y dejó las cosas a los pies de la niña que las miraba asombrada.

-hija mía, estas son ofrendas de mi amor, porque merezco tu perdón, ya que, te amo sinceramente, mi pequeña, lamento haberte dicho esas cosas horrendas. La niña sonrió –papi, esto no era necesario. Dijo la pequeña.

-si claro, no digas tonterías. Dijo el joven, la niña corrió y lo abrazó.

-gracias papi. Susurró ella en la oreja de el, Diamante le besó la frente –de nada amor. Serena se acercó y abrazó a su familia al tiempo que Phanton llegaba.

-tenemos un polizón. Dijo, Serena miró el saco negro donde algo se debatía, Phanton lo dejó caer con desprecio.

- ¡Artemis! Exclamó la joven, el gato blanco estaba pálido si era posible, todos los cabellos erizados y sus ojos derramando lágrimas.

-Serena, vine a buscarte, las sailors han desaparecido. Dijo llorando, Diamante lo miró.

-es imposible, las sailors estaban bajo mi poder. Phanton negó.

-no hijo, ya no lo están. Diamante lo miró examinando su expresión facial -padrino, dime ¿Qué quieres decir? Preguntó –que yo las liberé. Respondió Phanton, Diamante y Serena abrieron los ojos.

- ¿Cómo te atreviste? Preguntó –mientras estuviste enfermo, el adivino y su asistente junto a las sombras, estaban causando destrozos, siendo que los únicos permisados para hacer tales acciones éramos Zafiro, Rini y yo, y los 3, estábamos ocupados en tu salud, las liberé para que los detuvieran, nadie puede tomar el puesto de tus generales, ni siquiera el gran sabio. Respondió el hombre mayor, Diamante asintió en señal de concordia, Serena miró al gato.

-dime ¿Qué les pasó? Preguntó Serena –las sombras se las llevaron y mataron a Luna. Dijo el gato blanco, Serena se quedó pálida, cayó de rodillas en su forma característica.

-no, no pudieron matar a Luna, a Luna no, a Luna no. Dijo la rubia llorando con las manos en el rostro, Diamante se arrodilló en frente de ella y le despegó las manos del rostro, Serena se abrazó a el buscando consuelo, Artemis se refugió en los brazos de Lunita.

-dejaron un mensaje en la pared del templo, el mensaje es para ti. Serena asintió y desapareció junto a Diamante, Phanton, Lunita y Artemis.

Al llegar al templo Ikagua, miraron la pared, debajo del mensaje escrito con caligrafía aterradora, estaba el cadáver de Luna.

-diosa. Dijeron los 2 hombres, Serena tomó el cadáver de Luna y lo acunó en sus brazos –lo siento Luna, de verdad lo siento. Dijo llorando mas intensamente, Diamante la abrazó y aferró fuertemente, Phanton le colocó las manos en los hombros, mientras Lunita aferraba a Artemis, el hombre mayor, se aclaró y leyó:

Sus restos descansarán por siempre en el templo estrella.

Diamante miró a su padrino - ¿ellas planean? Preguntó, el peli morado asintió –si, planean mancillar el templo de Nix y su honorable coliseo con una muerte. Diamante endureció su mirada.

-de ninguna manera. Dijo - ¿Qué es el templo estrella? Preguntó Serena, tras serenarse un poco –es el lugar donde combaten los sicays, es el sitio donde pruebas tu nivel de control mental y pasas al primer, segundo o tercer grado de hipnosis, te vuelves sicay, cuando sacas el ojo azul, se hacen las competencias de los guerreros también. Explicó Diamante –es un lugar deportivo, nadie ha sido ajusticiado allí, ni asesinado. Añadió Phanton –debemos irnos. Dijo Diamante.

-no puedo creer que Esmeralda vaya a mancillar eso. Dijo el joven, el hombre mayor negó –controlada, hará lo que sea. Serena se soltó de Diamante, salió al jardín, sepultó a Luna en un agujero que suponía que Rey usaría para plantar otro árbol de sakuras, se transformó y con todos ellos se dirigió a Némesis.

Al llegar, Lunita tembló –es tan diferente de casa. Argulló, Diamante asintió –vamos. Dijo mientras miraban a lo lejos el templo estrella, una gran construcción de bloques negros con orillas de oro, delante de la puerta de doble hoja, se alzaba la imagen de Nix, abriendo sus brazos de forma protectora, sosteniendo la luna negra, Diamante y Phanton al igual que Lunita se llevaron una mano al corazón y la otra tocando sus labios, Serena los miró extrañada.

-es una señal de respeto. Dijo Diamante mientras la miraba, ella asintió, inclinó la cabeza, siguieron su camino, al llegar a la parte interna del templo, conocida como el coliseo estrella por su forma circular y sus gradas, se quedaron de piedra al ver las4 cruces de cristal, como estuvieron atrapadas una vez las chicas, en poder de Rubeus, Serena tragó.

- ¡sal de allí Emseralda! Ordenó, la peli verde salió de su escondite de sombras, miró a la rubia con altivez.

-has venido a morir sailor moon. Dijo, Serena negó –he venido por mis amigas. Señaló, Esmeralda rió.

-deberás matarme. Serena se acercó hacia Esmeralda, cuando Diamante, Lunita y Phanton, intentaron seguirla, se encontraron atrapados por una barrera de fuego verde.

-maldición ¡ten cuidado hermosa! Exclamó el príncipe Diamante –esta pelea, será a muerte. Dijo Phanton, Serena y Esmeralda se miraron, detallándose, buscando el punto débil de la otra, Esmeralda lo encontró y le propinó una patada a Serena, pero esta, esquivó ágilmente.

- ¿eso es lo mejor que tienes tarada? Preguntó la rubia interesada –apenas estoy entrando en calor. Dijo la peli verde mientras esquivaba los puñetazos y las patadas de Serena, de repente, esta la impactó.

-eres de lo peor, Esmeralda. Dijo mientras seguían su pelea - ¡trueno obscuro! Lanzó Esmeralda - ¡rayo sónico lunar! Lanzó Serena juntando sus manos a la altura de su pecho como si rezara, sus adornos de las chunguitas se encendieron y lanzaron desde sus manos, un rayo rosa con blanco, este, hizo a Esmeralda rodar por el suelo.

- ¡tiara lunar!¡acción! lanzó Serena hiriéndola, Esmeralda se levantó - ¡centella obscura! Serena saltó para poder essquivarla.

-morirás sailor moon, me vengaré de todo el dolor que me has causado. Serena rió –no Esmeralda, tu ¡tu serás quien morirá hoy! ¡Rayo lunar! Lanzó Serena tras hacer a su mano izquierda dar un medio giro y lanzar un rayo completamente rosa.

- ¡lágrima negra! Lanzó Esmeralda, eso golpeó a Serena.

- ¡cuidado mamá! Gritó Lunita aterrorizada, Serena se incorporó limpiándose la sangre.

-apenas ha sido un rasguño, no te preocupes cariño. Dijo lanzándole una triple patada en el aire a Esmeralda que cayó estrepitosamente.

-será tu fin. Dijo Serena preparando el rayo para acabarla, cuando Esmeralda sacó el ojo hipnótico, Serena se lo quedó mirando fijamente, Esmeralda sacó una daga negra con plata.

-no, no puede ser. Dijo Diamante –es una daga espejo. Dijo Artemis, Esmeralda rió.

-clavate la daga sailor moon. Ordenó –la daga. Repitió Serena poniéndose de pie y tomándola.

- ¡mamá!¡no mamá! Exclamó Lunita - ¡hermosa no!¡despierta! exclamó Diamante lanzando un rayo azul, Serena parpadeó y soltó la daga confundida, cuando Esmeralda iba a volver a sacar el ojo, Diamante le lanzó un rayo negro a la luna.

- ¡que has hecho! Exclamó Esmeralda –he sellado tu ojo, no lo podrás abrir por las siguientes 4 horas. Dijo Diamante, Serena asintió.

-gracias mi príncipe. Dijo mientras regresaba a la pelea con Esmeralda, ambas se lanzaron rayos, puños y patadas, hasta que al fin, con mucho esfuerzo, Serena logró herir a Esmeralda.

- ¡por el poder del alo de la princesa! Lanzó Serena, Esmeralda gritó al ser traspasada por el poder, Serena sonrió con tristeza.

-lo logré. Dijo, el fuego se extingió y se vio abrazada y revisada por Diamante y Lunita, Phanton sonrió mientras iba y liberaba a las sailors, en silencio se las llevó dejándole privacidad a la familia.

-temí por ti, por poco y te mata. Dijo el príncipe, Serena sonrió y besó a su príncipe –por suerte, siempre estás para salvarme Díam. Dijo ella feliz.

-yo también. Dijo Lunita, ambos jóvenes la miraron y sonrieron –claro que si, mi amor. Dijeron a coro abrazando a la niña.