Es el primer capitulo que elijo una canción en español y de mi tierra... estoy nostalgica si, así que mmm espero que se tomen el trabajo de buscar la canción tal vez mientras lo leen.. solo eso!
Re mil feliz años para todos... gracias por estar ahí.
Paseo Inmoral (Gustavo Cerati)
La casa estaba llena, su corazón estaba completo a pesar de que dependiendo del movimiento que hiciera podría llegar a quejarse, aun así en silencio se acercó al living donde sus amigas junto a su pequeña recién nacida, Beth en piernas de Quinn miraban un película de terror, estaban todas concentradas en la típica escena en la que en este caso la protagonista corría de una sombra que la perseguía y como siempre escalera arriba. Rodo los ojos y se acomodó al lado derecho de Quinn mientras Beth estiraba sus piernas sobre las de Rachel.
Había palomitas, dulces y saladas para el gusto de todas y por supuesto zumo de manzana, sintió el brazo de la rubia acariciar el suyo sigilosamente, le encantaba que no pudiera estar sin tocarla, le encantaba que buscara el mínimo contacto con su piel.
Luego la protagonista de la película cayó por con una ventana, rodó por el tejado hasta terminar en el césped, como pudo se arrastró por el jardín y cuando miro hacia arriba en busca de la sombra que la acechaba esta no estaba más, entonces el novio de la protagonista llegó.
Beth y Brittany no perdían detalles de la película, Quinn parecía que le aburría y Santana dormía con Nessi en su pecho. ¿Qué más podía pedir Rachel Berry en esos momentos? Tal vez que estuvieras Kurt y Blaine junto al pequeño Thomas, pero en realidad nada más que seguir atesorando en su memoria ese momento.
-¿Qué piensas?- susurro Quinn mirando de soslayo a una Rachel tan ensimismada en sus pensamientos que le tomó por sorpresa esa pregunta.
-En los momentos de felicidad-contesto mirando a sus ojos.
Quinn torció sus labios y la miro por completo a Rachel.- momentos de felicidad- repitió intentando ampliar ese enunciado.
-Sí, momentos de felicidad, nadie puede ser todos los días feliz eso no existe, la felicidad es instantánea, por eso hay que disfrutarla- Quinn frunció su ceño, ella no estaba de acuerdo con eso. –Mira la película, después lo hablamos- susurro golpeando su hombro suavemente.
-No, la felicidad se puede sentir todos los días- Rachel rodó los ojos, se sentó estilo indio en el sofá y la miro fijamente.
-Me voy con la tía Britt ustedes molestan-mascullo Beth bajándose de su madre para ir con su tía que la esperaba con los brazos abiertos.
-Estamos de acuerdo en que hay distintos tipos de felicidad?- pregunto Rachel mientras Quinn asentía- justamente eso hace que sean momentos, supongamos, cuando Beth se gradué será en consecuencias uno de sus días más felices por lo que representa tal acontecimiento- Quinn volvió asentir tal vez entendiendo el punto.- cuando nos besamos por primera vez fue el primer día de felicidad de nuestra… ya sabes relación- Quinn sonrió y entrelazó sus manos con las de ella.
-Yo soy feliz cada vez que te veo, cada vez que tengo la oportunidad de acariciarte, soy feliz cuando mis labios te encuentran, soy feliz desde que te volví a ver Rachel- su mano se transportó hasta el rostro de Quinn lo acarició con suavidad y mordiéndose el labio se acercó a su mejilla para dejar un tierno beso.
-Sin embargo hace unos días no fuiste feliz- le recordó cuando pasó lo del "accidente" y como cuando habían llegado de nuevo a la casa, Quinn le había contado que Jennifer había decido renunciar y como la discusión entre ellas se había escuchado en casi toda la planta.
-Lo sé, pero fue ver que estabas bien para que todo volviera a ser como siempre- espeto calmada, ese lunes había sido un lunes gris en su totalidad, incluso dormir había sido una aventura porque Rachel no paraba de quejarse por el dolor y la molestia de su pie. – Judy quiere que mañana vayamos a cenar, tiene mucha ilusión de llenar la casa- le comento mientras se volvía acomodar para volver a ver la película.- y Rachel?- llamo su atención antes de girarse por completo a la pantalla.
-Dime-
-Prométeme que cuando no te sientas feliz continuamente me lo dirás-
-Alguna vez no seré feliz Quinn, pero te diré cuando tú no me hagas feliz- razonó acomodándose contra el cuerpo de Quinn.
-Yo siempre te haré feliz- murmuro y Rachel solo sonrió en pos de no alargar esa conversación sin final, ella sabía que Quinn hablaba en serio, pero lo errores, las decisiones, la vida misma a veces nos pone piedras, pequeños problemas para que crezcamos y maduremos, para que nos llenemos de experiencia.
Finalmente la película término, la protagonista muere como consecuencia de un mal entendido y las caras de Brittany junto con Beth no podían ser más que de decepción. Eran casi las 22 hs del viernes 18 de Mayo, casi nada faltaba para el dead line de Rachel y justamente por eso era que la morena se refería a momentos de felicidad, Tania estaba al llegar lo había informado en la charla que había tenido antes de unirse con las demás en el living. Pero ese no era el problema, Tania quería hablar con Quinn y ella para saber la dirección de su relación, algo que no tenía ni siquiera idea de cómo contestar.
-Q podemos ir mañana a la isla y mostrársela a Tía a Britt?-pregunto con entusiasmo un Beth que cuando había llegado y se encontró con sus tías y la nueva integrante de su familia supo que esos serían los mejores días de su vida. Todas sus personas favoritas estaban en un mismo lugar.
-Claro…- el timbre sonó y Quinn junto con Rachel miraron hacía la puerta, no había muchas opciones a esa hora, si bien Tania estaba por llegar era improbable que fuese ella. Rachel camino a la puerta y la abrió encontrándose con el pequeño Billy, el vecino de enfrente.
-Billy- saludo Rachel e inmediatamente Quinn rodó los ojos, el niñato ese otra vez, Beth camino con apuros hacia donde se encontraba Rachel y se agarró de su brazo con una amplia sonrisa. Billy miró a la recién llegada como si fuera un joya pérdida y entonces Rachel supuso que su enamorado ya no estaba tan enamorado. – Quieres pasar?- pregunto Rachel, el niño pestaño con velocidad, encontrándose incluso algo ridículo ante ese gesto tan torpe.
-Yo… venía invitarla a mi cumpleaños… es es… pueden venir todas si quieren- Billy le sonrió a Beth y esta apretó el brazo de Rachel para que dijera algo, algo que ella no podía decir.
-Encantadas iremos, pero tendrás que decirme cuando es?-cuestiono divertida, Quinn había llegado por la espalda de Rachel haciendo la escena un tanto más familiar y un tanto más imponente para el pequeño Billy, conocía a Quinn y por supuesto que conocía a su hija, pero era la primera vez que tenía la oportunidad de verla de frente.
-El domingo- pronuncio como pudo, luego jugo nervioso con sus manos y dio un paso hacia atrás- yo… tengo que volver a mí casa, es tarde y mmm buenas noches- saludo rascando la parte de atrás de su cabeza y dio media vuelta para volver a su casa. Las tres dijeron buenas noches juntas mezclando sus voces en el viento, Billy tal vez haya llegado a su casa con una gran sonrisa.
Beth entró a la casa con una brillante sonrisa que no pasó desapercibida por los ojos de Santana, Quinn no estaba feliz en esos momentos y Rachel parecía disfrutar los celos que se veían en el rostro de la rubia.
-Porque sonríe de esa manera?-cuestiono Santana llegando donde estaba Quinn.
-Billy la acaba de invitar a su cumpleaños- contesto como si nada, Santana cruzó sus brazos por encima de su pecho y frunció su ceño.
-Seguro el niñato ese tiene aspecto de malo verdad?- pregunto entre dientes, Quinn se giró para inspeccionar a su amiga.
-Ella es una celosa a tiempo completo- comento Brittany haciendo reír a Rachel y Quinn, lo era, Santana era la encargada de proteger el bienestar absoluto de sus mujeres y estaba demasiado orgullosa de aquello.
-Q-llamó Beth jugando con sus manos, Quinn y todas las demás se dieron vuelta en busca de la pequeña rubia.- crees que podemos ir a comprar un vestido y un regalo para Billy?- pidió con timidez.
-Quieres regalarle un vestido a Billy- bromeo Santana y se ganó no más que una mirada de reproche de su sobrina.
-Claro cielo mañana iremos todas y luego a la cena de la abuela Judy- la pequeña sonrió entusiasmada por ambas ideas, le encantaba como cocinaba la abuela Judy.
Luego Beth se fue hacia la parte trasera de la casa seguida de Brittany, ellas siempre estaban juntas cuando estaban en el mismo lugar.
Santana camino hasta el cuarto donde había dejado a Nessi durmiendo, agradecía que la pequeña fuera realmente tranquila, era como cualquier bebé, salvo que era una dormilona.
Quinn miro a Rachel encontrándose a solas por primera vez en toda la tarde, dio un paso adelante y agarró la mano de la morena de inmediato, ella sonrió ante ese pequeño acto que se había vuelto algo característico en Quinn para con ella, no interesaban las palabras, ella solo necesitaba sentir la piel de Quinn entre sus manos para saber que todo estaba bien o que todo iba a estarlo.
Sus ojos se encontraban ahí donde pertenecían y cada una podía ver el reflejo de un amor que no creían encontrar, no sabían si era de ese modo como tenía todo que suceder, pero no iban a cuestionar a la vida sobre eso.
Un impulso de Rachel las había acercado, un plan demasiado bien elaborada había fracasado dando paso a un amor que tal vez llevaba años ignorando.
-Podría simplemente mirarla por siempre-
-Lo sé, es… como no la miramos antes-
-Es una idiota, ella nos alejaba constantemente-
-Lo sé, maldita hermosa idiota-
El pensamiento le hizo escapar una risilla y Quinn ladeo su cabeza a un lado cuestionando por aquello.
-Eres una idiota- espeto riendo con fuerza antes de rodearla con sus brazos – pero eres mi idiota personal y por sobre todo hermosa-
-Estas bien?- pregunto acariciando la espalda de la morena, lo pregunto sonriendo, cuestionando de forma divertida lo dicho por su chica, porque en ese momento no necesitaban preguntarse nada, ella sabían que se pertenecían.
-Por supuesto- respondió dejando un beso en la mejilla de la rubia.
-Crees que me puedas dar un beso decente antes de estar con mil personas alrededor- Rachel rio nuevamente ante el pedido inocente de la rubia, se alejó unos centímetros y agarró las mejillas de Quinn con suavidad.
-Esto se está volviendo aburrido no crees? Conozco tu boca de atrás hacia adelante, tu sabor, como te gusta que te muerda el labio y como disfrutas que tire de tu pelo cuando nos besamos en la cama- Quinn se sonrojo al escuchar las palabras de Rachel, no era aburrido besarla, pero si entendía a lo que se refería, había una necesidad que las dos estaban sintiendo y se estaba haciendo imperante llevarla acabo.
-Lo sé… pero creo que… no sé tengo tanta necesidad de ti, que me asusta dar ese paso- se confesó mordiendo su labio inferior, no se avergonzaba, solo tenía miedo de no ser lo suficientemente buena para Rachel en ese aspecto.
-Oye – Rachel la beso despacio y sin prisa – tenemos tiempo- Quinn frunció sus labios, a sabiendas de que realmente no quedaba mucho tiempo, no para seguir juntas como lo estaban en esos momentos.- aunque me vaya, seguiremos teniendo tiempo, Nueva York no está tan lejos después de todo-
-¿Cómo está tu pie y tu brazo?- pregunto cambiando de tema, Rachel volvió a besarla antes de contestar.
-Los calmantes y tus caricias son el mejor remedio- luego el timbre de la casa volvió a sonar, haciendo que las dos voltearan a la puerta, Brittany llego junto con una Beth que estaba dormida encima de ella, ya era casi media noche y Rachel supo que la mujer que estaba del otro lado era en efecto Tania.
-Ha llegado la bruja- espeto Santana con Nessi despierta y en apariencias hambrienta, Britt acostó a Beth en el sofá mientras Rachel iba abrir la puerta, se venía el encuentro de dos titanes, porque Rachel en presencia de Tania se volvía un Rachel por completo diferente.
La puerta se abrió y para Quinn que no conocía a la publicista de Rachel fue toda una sorpresa, Tania era como una hermana perdida de Santana Lopez en apariencias, morena un poco más alta que Rachel, pelo negro, oscuro como la noche y largo ondulado, casi perfecto, porque claro Rachel tenía el cabello perfecto.
-Sí que elegiste un lugar de mierda para venir a pasar tus vacaciones- espeto una vez que se encontró con Rachel de frente, la morena rodo los ojos ante el comentario y Quinn frunció su ceño.- Bueno llegué justo a la reunión familiar- agrego dando un paso dentro del hogar de Rachel, mientras admiraba como Brittany alimentaba a su pequeña.
- Un gusto tenerte en Indian Lake Tania, ella es Quinn, Quinn ella es Tania- Quinn simplemente levanto su ceja en un saludo desconfiado, pero Tania tenía otros planes, se acercó con una enorme sonrisa y dejó dos besos en sus mejillas, Rachel achicó sus ojos pero entonces Tania había vuelto su mirada a ella.
-Es totalmente fotografiable Rachel muy bien- festejó Tania, Rachel volvió a rodar los ojos, aun permaneciendo callada. – necesito saber cuáles son sus propósitos y luego pensé en qué podían fotografiarlas en alguna cena, tal vez en Lima donde se conocieron y…
-Espera qué? Tú no vas hacer de mi relación un reality Tania, ni se te ocurra, no solo está en juego mi imagen si no la de ella- la interrumpió con el gesto severo, se venía la primer guerra pensó Santana caminando hacia la cocina junto con su mujer e hija, las conocía y de nada servía meterse, no lo haría en ese momento por lo menos.
-No será un reality Rachel, piensa que hace años llevas tu viudez como un mantra, tus fans enloquecerán al verte agarrada de la mano de esta hermosura, rompiendo todos sus esquemas- explico con facilidad, Quinn se mantenía a unos metros escuchando esa interacción que también la tenía como protagonista, no sabía que decir o que hacer, ella haría todo lo que Rachel quisiera, a comparación no tenía nada que perder.
-Hace unos días atrás no querías que nos vieran, no querías que llamáramos la atención y ahora quieres que vayamos a cenar y que nos fotografíen?- pregunto indignada-No quieres que nos paremos en Time Square y la bese en el medio de todo Nueva York- exclamo enojada, Tania se cruzó de brazos y la miro levantando una de sus cejas.
-Necesitaba aclararme Rachel, haz pasados años como una mojigata y ahora eres la reina de los unicornios voladores vomitadores de arcoíris- replicó molesta, acaso era su culpa de que su clienta estrella sea ahora lesbiana?
-Mira…
-Crees que sería buena idea si hacemos un viaje relámpago a Nueva York y nos ven simplemente pasando el tiempo juntas?- interrumpió Quinn con serenidad- ya sabes riendo y paseando, sin necesidad de tomarnos de las manos o exponernos tanto- Tania se giró con una sonrisa cegadora ante lo que escuchó, Rachel se cruzó de brazos aun molesta por las ideas locas de su publicista.
-Q- se escuchó del living donde Brittany había dejado a Beth, Quinn se dio media vuelta enseguida y camino a su hija.
-Dime cariño, has tenido una pesadilla?- pregunto con cautela, acariciando con delicadeza el cabello rubio de su niña.
Tania no perdió un segundo y se acercó para ver a quien le hablaba de ese modo. Al ver que era Beth la hermanastra de Rachel cuestiono con la mirada a la morena que estaba a su lado mirando la escena con un amor infinito.
-Beth es hija de Quinn- susurro y Tania llevo su mano a su boca ante la sorpresa.
- Santa madre de dios, esto es un culebrón de primera Rachel, esto es aún más complicado- musito seria. – Shelby es reconocida en el ambiente de Broadway, es una gran empresaria y es de conocimiento su situación contigo y Beth pero que su hija que dio en adopción sea la novia de la madre de su hija adoptiva es WOW- exclamó con énfasis, Rachel se quedó pensativa, Quinn incluso había escuchado lo dicho por Tania y fue impactante, nunca lo había pensado de esa manera, nunca ninguna había visto ese punto de su relación.
-Por primera vez en tu vida acabas de decir algo con coherencia Tania- espeto mordaz Santana llegando a la entrada del living.
- Y tú siempre tan simpática, creo que lo mejor será que todas nos vayamos a descansar, mañana con la mente limpia pensaremos el próximo paso, pero…- miro a Quinn- me gusta tu idea, ser vistas en Nueva York… eso parece bien-
Sin más agarró su bolso y Rachel la acompaño hasta la habitación de huéspedes, en silencio con pasos cortos se mantuvieron las dos, una al lado de la otra, brazo con brazo. Rachel abrió la puerta y se apoyó en el marco de la puerta.
-Rachel… no hay de qué preocuparse, tu talento es lo único que necesitas para seguir siendo la estrella que eres- mascullo Tania sobre encima de su hombro, Rachel sonrió de lado y asintió, luego se dio media vuelta para encontrarse con Quinn que cargaba a Beth en su brazos y se dirigía a su habitación.
Estaba por dar un paso hacia donde la rubia había entrado cuando la mano de Tania detuvo su caminar, Rachel volvió a rodar sus ojos, no necesitaba eso esa noche.
-Por favor, hoy no- susurro Rachel rozando la súplica.
-Tenemos que hablar y lo sabes- espeto con la voz calma, demasiada para ser Tania.
-Mañana… cuando estemos a solas- Rachel se soltó del agarre de su publicista y camino a su habitación. Al entrar encontró a Quinn acomodando a Beth en la cama con una ternura incalculable, con sus ojos expresando ese amor de madre que la rubia nunca iba a perder.
-Creo que… iré a casa a dormir- balbuceo Quinn al levantar su mirada. Rachel frunció su ceño, ella no quería otra cosa que dormir con Beth y ella, era la imagen que se había estado planteado todo el día en su cabeza y no iba a permitir a Quinn irse.
-Han dormido toda la semana en tu casa y te extraño…- tímidamente Rachel jugó con sus dedos, con la mirada en alguna parte de la alfombra de su habitación- realmente quiero despertar y verlas a las dos a mi lado- pronuncio finalmente con más seguridad y tal vez más énfasis.
Quinn camino hasta estar en frente de la morena, agarró sus manos y la arrastró hasta le vestidor con una fuerza que rozaba la impaciencia, una vez adentro la empujo con la pared y la beso, arrebató su conciencia con su boca, quemó su cordura con la calidez que desprendía de sus labios, embriagó sus sentidos con sus manos que se habían trasladado hasta su trasero antes de chupar con vehemencia el labio superior de Rachel.
La morena se tambaleo perdida en ese torbellino que arrasó con su estabilidad, Quinn había hecho que su temperatura se elevara en cuestión de segundos con un beso, sí, no había sido cualquier beso y si incluso se lo preguntaban a Rachel en ese momento, Rachel hubiese respondido que no solo había necesidad, si no que Quinn estaba tratando de dejarle en claro que le pertenecía.
Miro los ojos de la rubia que habían pasado de un intenso avellana a un peculiar verde oscuro, con pequeñas motitas marrones que parecían dilatarse de a momentos.
La voy a besar y en un respiro Rachel se encontró enredando sus piernas en la cintura de Quinn mientras esta besaba su cuello y lo mordía sin cuidado, como queriendo dejar su marca, su firma en su piel. Rachel evito gemir cuando la rubia sacó su camiseta y comenzó a besar desde su cuello a sus pechos. Rachel necesitaba parar, lo necesitaba porque la situación no era la apropiada menos con Beth a dos pasos.
-Quinn- jadeo agarrándose con fuerza del pelo de la rubia.
-Lo sé- gruño aun con su boca en unos de los pecho de Rachel, sabía que estaba mal, a pesar de que se sentía jodidamente bien saborear de esa manera a su chica.
-Ahora… ahora se te ocurre hacer esto?- preguntó tirando del pelo de Quinn para que la mirara, sus ojos estaban inyectados de deseo, sus labios ligeramente más hinchados y sus fosas nasales se abrían y cerraban desesperadas.
-Eres mía…- suspiro tratando de recuperar el aliento – que te quede claro- dijo finalmente bajando a Rachel.
Agitadas, con el pelo revuelto se fueron acostar, una a cada lado de Beth, contemplándose en la oscuridad de la noche, la luz de la luna apenas ayudaba a que sus rostros se percibieran, pero no se dejaron de mirar hasta que finalmente el sueño las venció.
Había algo cambiado…tal vez.
Hasta el próximo año.
Mi saludos desde este infierno que es mi pequeña gran Buenos Aires.
