Capítulo 24: Fiesta de Navidad
Los días pasaron rápidamente en Hogwarts, el invierno se hizo más presente y las clases se volvían cada vez más aburridas. Los Merodeadores se encargaron de terminar los detalles que les faltaban del Mapa, agregaron las mazmorras, el despacho de los profesores que les faltaban, como el de Slughorn, los baños que les faltaban, algunas escaleras, entraron a todas las salas comunes y echaron la poción incluso en las habitaciones de las chicas, fueron a la casa de Hagrid y fingieron una gran travesura para que los mandaran con Dumbledore y poder rociar su despacho.
Por otro lado, Lily también había estado ocupada, tenía muchos deberes que sino fuera por Mary que la ayudaba no hubiese terminado, además era la encargada del club de Slug por lo que tenía que mandar las invitaciones a los ex alumnos y preparar todos los detalles que faltaban, los cuales eran muchos, ya que hubo un problema con el pino navideño mágico de Hogwarts, por lo que tuvieron que pedir otro. También estuvo todos los días evitando las miradas de Severus, quien muchas veces trató de volver a hablar con ella y ya no podía desahogarse con Remus pues no quería hostigarlo con tantos problemas. Y sino fuera suficiente, a último momento recordó que no tenía una túnica de gala para la fiesta y Mary ya se había ido a Hogsmeade con un pretendiente que según ella conoció el fin de semana que Lily había ido a ver a sus padres. Tuvo que ir sola, con toda la nieve en busca de una tunica de gala y cuando llegó a "Tiros Largos Moda", la tienda donde vendían las túnica, se dio cuenta que ya muchas alumnas habían ido, por lo que no quedaba mucho por donde elegir.
Pero al final Lily tuvo suerte, la vendedora le dijo que justo había llegado una túnica nueva, hermosísima, que habían reservado para un joven que nunca fue a reclamarla y que ese día vencía el plazo de espera por lo que podía comprarla. La túnica le agradó bastante, era morada, muy elegante y femenina, tenía pequeños destellos en las orillas y milagrosamente le quedaba perfecto. Aunque también era perfectamente costosa, tuvo que gastarse algunos galeones extras, que había pensado utilizar para regalos de navidad que le faltaban, pero quedó feliz de tener que ponerse para esa noche.
- Te queda precioso – le dijo Mary en la habitación, que también se probaba su túnica de gala color azul marino – no puedo creer que tengas tanta suerte como para encontrar una túnica decente el último día.
- Ni te imaginas, me pase dos horas revolviendo entre horribles túnicas y cuando la vendedora me dijo que este no lo habían ido a buscar te juro casi me pongo a llorar de la emoción.
- A todo esto, ¿Con quién vas?
- No iré con nadie, decidí ir sola
Mary la miró extrañada, sabía que James Potter ahuyentaba a la mayoría de los pretendientes de la pelirroja, pero no encontraba que eso fuera una razón para no invitar a nadie a la fiestas que ella misma organizaba, además hace mucho que Lily le contaba lo bien que se llevaba con Remus Lupin y que era una amistad que Potter no interfería.
- No pienses que lo hago por que no tengo a nadie, Mary – le explicó la pelirroja al ver la cara de preocupación de su raquítica amiga – No voy con nadie porque quiero estar sola, no quiero preocuparme de estar con alguien, algunos chicos me invitaron, pero la verdad no me interesaban y ya tengo cansado a Remus de usarlo como acompañante a todos lados – agregó la chica sin mencionar el hecho de que hace con el chico habían decidido no hacer nada que parecía de novios – además voy a tener que estar atenta de la comida, la música y debo ir a buscar a los ex alumnos que viajan, recibirlos y todo. – Lily miró a su amiga y le entró una duda – A todo esto, ¿con quién vas?
Su amiga no era del club de Slug y eso significa que necesitaba ir con alguien del club para poder asistir.
- Con Magnus Stump– respondió la chica – me invitó en la fiesta … - Mary recordó que Lily no tenía idea de la fiesta y cambio lo que dijo – digo, me invitó el día que tú no estabas.
Lily intentó recordar al chico, si no mal recordaba, era un Gryffindor, sabía también que estaba en el club más que nada por su sangre, pues entre su árbol genealógico se encontraba un ministro de magia muy popular. Más allá de eso, Magnus era un chico que no destacaba demasiado, tenía notas regulares, era bastante guapo y tenía un nivel muy elevado de espectrofobia.
- Y Precisamente ¿Qué tienes con él? – dijo coquetamente Lily, quien notó de inmediato que su amiga tomo un tono rojo en las mejillas.
- Nada – contestó la chica sonriendo de manera tonta – solo es un amigo.
- ¿Amigos que se besan? – río Lily, conociendo a su amiga.
- Cállate, Lils
Las chicas se arreglaron para la fiesta, el pelo de Lily demoró una hora en una poción de belleza, para que no comenzara a ponerse salvaje, como siempre le pasaba, mientras que Mary no paraba de quejarse de que no podía quitarse el grano de la frente, que según ella era tan grande como un volcán.
Por otro lado James, Sirius se preparaban con sus elegantes túnicas de gala, Sirius iría con una Revanclaw de séptimo y James había invitado a Theo, ya que como iba a ir Lily no podía ir con alguna chica. Remus no iba a ir a la fiesta pues no estaba en el club y tampoco alguien lo había invitado y Peter se había ido en la mañana a su casa para las vacaciones de navidad.
- ¿Seguro que no quieres ir con mi invitación, Lunático? – le preguntó James entregándole una invitación a la fiesta – Seriamos una linda pareja.
- Gracias, Cornamenta, pero no tengo muchas ganas – dijo el chico que se encontraba leyendo un libro de Defensa contra las Artes Oscuras – Además no creo que seamos una linda pareja.
- Que eres aburrido – comentó Sirius arreglaba una flor para su pareja.
- Sirius, no puedes darle eso a tu pareja – le dijo James al ver que Sirius preparaba una regalo – O no le das eso, o me preparas una flor para Theo.
- James, es Theo, no es tu pareja – le contestó Sirius – no creo que se moleste.
Olvidando el tema de la flor, James intentó por enésima vez arreglarse el pelo, pero no había caso, su pelo ni con magia se controlaba. Al rato decidió ir a buscar a Theo, así que se despidió de Remus y bajo junto a Sirius que salió de la sala común para ir en busca de su pareja.
- ¡Theo! – gritó el chico desde el principio de las escaleras de las chicas - ¿Estas lista o tengo que esperar más?
- Espera un segundo, James – escucho desde detrás de una de las puertas – bajo enseguida.
James esperó en uno de los sillones, no habían muchos alumnos. Solo quedaban los alumnos que iban a la fiesta de navidad o los que simplemente se debían quedar en Hogwarts para las fiestas, el resto, como Peter se habían ido. Al escuchar que una de las puertas de las habitaciones de las chicas se abría, James se levantó y fue a las escaleras y vio como bajaba la chica de sus sueño. Lily.
- Te ves… - tartamudeó el chico - … hermosa.
- Gracias, Potter – se sonrojó la pelirroja, aunque James no le gustara, ni lo soportara, había notado el tono honesto del chico, parecía que no era una conquista o un modo de galán que actuaba.
- ¿Con quién vas? – preguntó James mirando si había alguien en la sala común esperando a Lily, pero no había más que dos parejas.
- No voy con nadie, Potter – respondio ella bajando y avanzando hacía la señora gorda – Ahora voy a buscar a los invitados.
Lily salió de la sala común, mientras James intentaba no babear demasiado. Lily se veía realmente linda, generalmente en clases no se arreglaba mucho, usaba el uniforme sin los arreglos que le hacían las otras chicas, como angostarlo, o acortar la falda, tampoco se arreglaba el cabello y muchas veces James había visto a la chica hacerse un moño sujeto solo con una pluma. Hoy con la túnica morada, ceñida a su curvilíneo cuerpo, Lily se veía espectacular, tal como James sabía que era. El pelo estaba peinado en un hermoso medio moño y pequeños rulos que caían por la espalda de la pelirroja.
- Deja de babear, James – le dijo Theo desde su espalda, dándole un pequeño golpe por la espalda que lo despertó de su trance - ¿Cómo me veo?
- Preciosa – respondió al darse vuelta James.
No lo decía solo porque eran amigos, sino que era verdad, se veía toda una mujer. Llevaba el pelo completamente liso con una diadema de oro envejecido que pasaba por su frente. La túnica que llevaba era verde oscuro y llevaba detalles en hilo dorado bordado. Pero lo realmente impresionante era su cara, estaba suavemente maquillada y por primera vez James vio que su amiga no tenía once años, como cuando la había conocido. Tenía quince y con facilidad parecía tres años mayor.
Se quedaron hablando en la sala común y unos pocos alumnos más bajaron, entre ellos la amiga de Lily, Mary quien se junto a una chico moreno. Todos estaban haciendo tiempo para ir a la fiesta, no como Lily que estaba, según ella, retrasada.
Estaba viendo su reloj constantemente, esperando a los invitados del club en el hall principal. Parecía que cada vez hacía más frío y temía que algo hiciera que la poción que mantenía su pelo en orden dejara de surtir efecto. Estaba apunto de marcharse cuando se abrió la puerta dejando entrar a unas doce personas, Lily sonrió forzadamente sin quejarse de la demora de veinte minutos. Los guió al despacho del profesor Slughorn que estaba elegantemente decorado, con un hermoso árbol navideño en el centro del lugar y ya en el lugar se encontraban algunos alumnos.
De apoco el lugar fue llenándose, los alumnos fueron llegando en parejas, empezaron a arrinconarse en los mesones de comida, hasta que una pareja que Lily reconoció como Sirius Black y su pareja Margareth York, comenzaron a bailar animando al resto.
- Lily – le dijo alegremente alguien a sus espaldas – Ni me has saludado cuando llegué a Hogwarts.
Al darse vuelta Lily se encontró con Frank Longbotton, uno de los ex alumnos que la chica había ido a buscar hace unos momentos. Era realmente guapo, rubio y corpulento, se habían conocido en el club de Slug y vuelto buenos amigos, aunque luego de que este se había ido del colegio no se veían mucho. Es más la última vez que se habían visto fue fiesta de navidad pasada.
- Frank – dijo Lily dándole un abrazo de saludo - ¿Cómo te ha ido? Cuéntame absolutamente todo.
- Todo bien, ahora estoy preparándome para unas pruebas en la academia de aurores, casi repruebo Rastreo, pero al final logré pasarlo – le contó el chico orgulloso de lo que decía – ¿y tú qué cuentas?, te apuesto que este año te ponen de premio anual.
- No seas tonto, no lo creo – dijo modestamente Lily mientras tomaba algo del ponche de la mesa – sinceramente estoy ocupadísima con todo como para pensar en premio anual.
Así siguieron comentando, Frank le contaba sobre lo difícil que ha sido estar en la academia y que además muchos de sus profesores han caído por quien-no-debe-ser-nombrado. Lily estaba encantada con la conversación, pero de repente vio que James Potter le llamaba con cara preocupada, al principio no le tomó en cuenta, pero mientras hablaba con Frank, más gestos de suplica le hacía James.
- ¿Sabes, Frank? – dijo al fin la pelirroja – tengo que hacer unas cosas por la fiesta, pero puedes… - Lily vio a su alrededor y notó a una chica castaña, petiza y con cara angelical, fue donde ella y la llevó donde Frank - … puedes hablar con mi amiga Alice, de seguro se llevaran bien.
Lily los dejó conversando, al parecer eran del mismo equipo de quidditch por lo que se llevaron inmediatamente bien. Sin más fue donde James que estaba en la mesa de las cervezas de mantequilla.
- Dime, Potter, ¿qué pasa ahora? – preguntó la pelirroja al llegar donde el chico – Y más te vale que sea importante.
- Perdí a mi pareja – le dijo triste el chico – Theo desapareció, no la encuentro por ninguna pare y tenía que cuidarla.
Lily comenzó a ponerse roja de furia, es más sintió como un mecho de pelo se le salía del peinado, ¿Por qué había ido donde Potter?, ¿Por qué creyó que podía pasar algo realmente grave?.
- Potter, primero, estoy encargada de la fiesta, no de saber donde están TUS amigos – le retó Lily tomando una gran bocanada de aire para calmarse - segundo, te odio.
Y sin más, Lily se dio media vuelta para ir a comer algo, buscar a alguien o a hacer cualquier cosa que no incluya a James Potter. Pero el chico le sujeto de la túnica cn fuerza.
- Baila conmigo – pidió James – Ya no tengo pareja.
- Antes voy a nadar en el lago con el calamar – Lily intentó zafarse del chico pero no pudo.
- Te espero aquí con una toalla – le respondió James coquetamente – no quiero que te resfríes.
- ¿Sabes? Mejor anda a bailar con Margaret – la pelirroja le indico una chica que estaba cerca – ella parece más de tu gusto.
Por fin, Lily pudo zafarse del chico, quien se resigno al ver que no había caso con invitarla a bailar. Lily se sentó en una silla cerca de la chimenea y se masajeo la sien lentamente, estaba realmente harta de Potter.
- Lily, te ves preciosa – le halago un chico mientras le tocaba el hombro.
- Gracias, Marcus – se sonrojó la chica – Tú también luces bien.
Ella y Marcus se sentaron y conversaron sobre las cosas que habían pasado en sus vidas en los días que no se habían hablado. El chico se disculpó por no hablarle antes y le explicó que Potter lo había amenazado.
- No te preocupes, ahora tengo controlado a Potter- bromeó la chica - ¿Quieres bailar?
Pasaron un largo rato bailando junto a otras parejas, mientras lo hacían Lily vio nuevamente a James suplicante, pero esta vez no le hizo caso, no iba a caer de nuevo. Ahora estaba con Marcus, a persona con la que debía estar en un principio, no con Severus, no con Remus y mucho menos con Potter.
- ¿Te quedaras en Navidad, Lily? – preguntó Marcus mientras bailaban - ¿o te irás mañana como los otros?
- Me quedaré, mi madre me dijo que iban a pasar la navidad con los padres del prometido de mi hermana y verdaderamente eso no me interesa – dijo Lily sonriendo - ¿Y tú?
- Me iré mañana – anunció el chico haciendo que diera una vuelta mientras bailaba – pero no te preocupes, que igual tendrás mi regalo de navidad.
Lily no pudo evitar sentir que estaba hablando con James Potter y sus intentos de conquista, pero no le hizo caso a ese pensamiento y le sonrió a Marcus, había olvidado cuanto quería tener algo con él. Vio que a su lado estaba Mary, bailando con su pareja muy coquetamente, Lily pensó que aunque Stump no era la persona más brillante, ni más de su agrado, al fin vería a Mary feliz. Hace mucho que su amiga no tenía una relación que le hiciera bien o un chico que no fuera un psicópata.
- Quizá podamos ir un fin de semana a Hogsmeade juntos – propuso Marcus – después de las vacaciones de navidad.
Lily estaba apunto de decir que si, hasta que recordó el beso con Severus, el beso con Remus y ella diciéndole a este último, que al parecer quería estar sola. Ni siquiera sabía si aun sentía algo por Marcus, además de ser inteligente, guapo e interesante, no sentía mucho por él.
- No lo sé, Marcus – respondido la pelirroja – la verdad con los EXTASIS estoy muy ocupada y no tendré mucho tiempo.
- Si no quieres salir conmigo solo dilo – dijo cortantemente el chico mientras dejaba de bailar, se veía muy enfadado – he estado todo el año cortejándote para poder salir contigo y ahora que no hay un idiota amenazándome no aceptas. ¡Por Merlin, que no te entiendo!
- A ver, Marcus, tú no eres nadie para decirme que yo estoy mal por no aceptar salir contigo. – Lily, como siempre que se enojaba, se ponía roja como su cabello -Perdóname por no querer estar con nadie en este momento, además tú fuiste el que ni siquiera me explicó por que no me hablabas más, tuvo que ser uno de tus compañeros.
A ese punto ya muchas personas habían dejado de bailar para escuchar la pelea que tenían los dos alumnos, incluso algunos profesores y ex alumnos, James había dejado de conquistar algunas chicas y estaba en primera fila preparado para defender a su querida pelirroja en el caso de que fuera necesario. Lily estaba roja de la vergüenza, pero no iba a permitir que nadie la tratara como lo estaba haciendo Marcus.
- Yo solo digo que me digas que si, por que no voy a estar persiguiéndote años solo para darte un beso – le gritó enfurecido el chico – No vales tanto la pena.
- Cosa tuya si no quieres estar más contigo, yo no te voy a perseguir – dijo Lily un tanto dolida por lo de no valer la pena – Si no te digo que si, es porque simplemente no quiero.
- Todos están tras de ti, Lily, y no sales con ninguno ¡¿Acaso eres lesbiana?
- No vengas a insultar a Evans, Kennet – saltó James conteniéndose de darle una paliza a Marcus – Si te metes con ella, te metes conmigo.
- No te metas, Potter – le regañó Lily – Además mira que no soy lesbiana, Kennet.
Lily se acercó a James, lo agarró del cuello y le dio el beso con el que el chico siempre había soñado, no era solo un topón de labios, era uno digno de una película muggle. Ambos no sintieron más que el cuerpo del otro, no sintieron los gestos de sorpresas, ni los cuchicheos, ni el casi desmayo de Mary al ver lo que ocurría, ni la furia de Marcus y tampoco los gritos de las admiradoras de James que querían matar a la pelirroja.
El beso acabo y ambos quedaron acalorados de aquel increíble beso, se separaron y James quedó paralizado, sin poder decir una frase galante, ni darle más que una tonta sonrisa permanente a la pelirroja.
- Y si me gustaran las mujeres – dijo Lily acercándose a Marcus – no tendría por qué importante.
La chica se dirigió a cualquier parte donde no hubiera multitud, escuchó los chiflidos y aplausos que sus compañeros le daban y al darse cuenta vio a James que aun no se movía de donde estaba.
- Lils, eres increíble – comentó Mary quien la había seguido dándole una palmada en la espalda – Te juro que si me gustaran las mujeres, me caso contigo.
- Ahora tengo otro problema, Mary – dijo Lily sin tomar en cuenta los comentarios de la chica – necesito hablar contigo.
Ambas chicas abandonaron el despacho del profesor Slughorn donde se realizaba la puerta, vieron unas cuantas parejas besuqueándose, así que se alejaron más hasta llegar a un pasillo, Lily se aseguro de que no hubiese nadie cerca.
- ¿Qué pasa Lily?
- No te he contado todo lo que me ha pasado este años Mary – confesó Lily bajando la cabeza – la verdad es que, cuando me dijiste que hablara con Severus, si lo hice.
- SI me dijiste eso, Lily – contradijo Mary recordando que la pelirroja le había contado que al fin había hablado con Severus y que había quedado todo bien entre ellos.
- Pero no te dije lo más importante – Lily miró nuevamente a los costados para corroborar que no hubiera nadie – Sev me dijo que me amaba – al recordarlo a Lily se le pusieron los ojos llorosos – y nos besamos – la cara de sorpresa de Mary era tan grande que a Lily casi le da risa – y eso no es todo…
- ¿Te parece mucho no haberme contado eso? – dijo fingiendo deslealtad departe de su amiga.
- También besé a Remus cuando fue a mi casa para acompañarme a la cena de Tuney – soltó Lily rápidamente, como si la velocidad cambiara los hechos – más de una vez.
- Yo te dije que a ese chico le gustabas.
- No es eso, estaba confundida y él me dijo que lo estaba, creo que el tampoco quería besarme de verdad, solo somos amigos.
- No serás tonta, Lily – se río Mary dándole un coscorrón a su amiga – Es obvio que él te dijo lo que de verdad sentía para no hacerte sentir mal. Se notaba a kilómetros que le gustabas.
Lily se quedó pensando. Podía ser verdad que Remus si le gustara ella, de verdad y no se lo dijo luego para no hacerla sentir mal, le había dicho que lo pensara bien, porque sabía que ella no sentía verdaderamente amor por él, o no más que de amigos. Pero si era así, ella le estaba rompiendo el corazón a Remus.
- Pobre Remus – susurró Lily.
- Supongo que hay algo más – Mary la miró sabiendo que había algo más que Lily le quería decir – debe haber una razón de por qué me cuentas todo esto ahora y no antes-
- SI hay algo más – Lily dejó de pensar en Remus, en ese momento, lo que pasaba era mucho más complicado – no te vayas a reír y la verdad que entre todo esto es lo peor, me dije que nunca debía pasar.
- Habla mujer – le apuró Mary.
- Con todos esos besos, el de Sev, o el de Remus, no sentí más que cariño, Mary. Con Marcus ni siquiera sentía que había algo de verdad, era solo un buen prospecto pero nunca lo quise de verdad, sino ya estaría con el besuqueándome, pero… - Lily dudó en revelar lo que pensaba, pero era su amiga, era la persona indicada para decirlo y sinceramente ella creía que si no se lo contaba a alguien iba a explotar - … Si sentí algo al besar a Potter.
- ¿Estás hablando del mismo Potter que juraste nunca tomar en cuenta, cierto?
- Lo sé, lo sé, por eso te cuento todo, nunca había sentido lo que sentí en ese beso – dijo Lily algo confundida – nunca debí besar a Potter, solo que estaba enojada con Marcus, que es un idiota, por suerte nunca salí de verdad con él.
- Lily, no soy la indicada para regañarte ni nada, es más, no sé que pensar sobre todo esto, si esta bien o esta mal – Mary aun estaba impactada de lo que su amiga le había contado – pero, ¿Qué harás?
- Solo dije que sentí algo – comentó Lily – no significa que terminaré casándome con él y teniendo los supuestos siete hijos que dijo que tendríamos. Solo lo ignoraré no puedo arriesgarme a sentir cosas por James-me-creó-el-hoyo-del-queque-Potter. – Lily estaba convencida de lo que pensaba, había pasado toda su estadía en Hogwarts odiando al chico, no podía cambiar de parecer ahora – Aunque llegase a gustarme de verdad, no saldría con él Mary, me ha demostrado todos estos años que no puede tener una relación seria, que no se toma la vida en serio y que es completamente lo opuesto a alguien maduro.
- Bien dicho – dijo Mary sonriéndole – ahora, respira hondo y volvamos a la fiesta, deje botado a Magnus.
- A todo esto, ¿te quedas para Navidad o te vas mañana? – preguntó Lily cambiando el tema, no quería saber más de chicos.
- Me voy mañana, mi madre me mando una carta hace una semana, diciéndome que los tengo completamente abandonados.
Las chicas caminaron de vuelta a la fiesta, al entrar vieron que algunos profesores estaban hablando con los ex alumnos del colegio, había aun mucha comida, el árbol de navidad aun tenía todas sus decoraciones y los alumnos al parecer habían olvidado el incidente de Lily pues nadie dijo nada al verla entrar junto a Mary
- Lily – dijo Magnus a la pelirroja - ¿Te importa si me robo a tu amiga?
- Claro que no, Magnus, solo cuídala.
Lily se quedo nuevamente sola, buscaba a Frank para conversar ya que no tenía ganas de bailar, pero cuando lo diviso lo vio conversando animadamente con Alice, al parecer había sido toda una casamentera. Vio la pista de baile y vio a la amiga de Remus, Theo, bailar divertidamente como el centro de atención, esa chica si que siempre lo pasaba bien, tal y como sus protectores. Se fijo también en dónde estaría Marcus, pero por suerte al parecer se había ido de la fiesta, porque no lo veía en ninguna parte, aun no podía creer lo que el chico había dicho, ¿que no valía la pena que era una lesbiana?, no era su culpa no sentir nada por él.
- Lily – llamó el profesor Slughorn acercándose a la pelirroja e interrumpiéndole sus pensamientos - ¿Cómo lo estás pasando?
Al parecer el profesor no había visto toda la escena de gritos y beso que había dado la pelirroja hace unos momentos, cosa que agradeció.
- Excelente, profesor, me alegra ser parte de todo esto – Lily sonrió y tomó un vaso de hidromiel - ¿Y usted como lo ha pasado?
- Increíble, hace unos segundos estuve hablando con el señor Longbotton, me ha contado que le ha ido excelente en la academia de aurores y también estaba Lucius Malfoy que últimamente a sido de gran influencia en el ministerio – El profesor tenía las mejillas rosadas, por lo que supuso que había tomado demasiado vino para un noche – Y recién hable con el señor Potter …
Lily se puso inmediatamente colorada.
- Estaba un poco extraño, como algo confundido, diría yo. Pero le veo futuro al chico – dijo Slughorn dándole una palmada en la espalda a la pelirroja - Es una gran adquisición al Club.
- Si, es bastante bueno, incluso me ha ayudado en transformaciones – comentó Lily sin saber bien que decir – aunque déjeme decirle que me asombra su capacidad de echar a perder pociones.
- Recuerdo la vez que casi mata a la rata de un alumno - El profesor Slughorn se río escandalosamente - dándole una muy mal hecha poción para dormir. Si ese chico tiene un don para hacerme reír.
Justo en ese instante, el profesor Slughorn se acerca a un alumno y lo lleva donde Lily.
- Potter, justo hablábamos de usted – le dijo el profesor, a lo que el chico se sorprendió al ver que era Lily con quien hablaba el profesor – creemos que necesitas ayuda en pociones.
- Este, si, la verdad no soy muy bueno – tartamudeo James sin entender mucho la conversación.
- Y como la señorita Evans me ha contado que usted la ha ayudado en Transformaciones, ella se ha ofrecido para ser su tutora en pociones.
- ¿En serio? – preguntó incrédulo James, sabiendo que Lily nunca se ofrecería para algo así.
- Bueno, yo la ofrecí, pero no creo que se niegue a ayudarle, verdad Lily.
- Este, yo – Lily no sabía que decir, ni pensar, así que sin poder crear alguna excusa, debió resignarse – claro, no me molesta.
- Yo los dejó, voy a ir contarle a la profesora McGonagall – al decir esto, Horace Slughorn se fue directo a la alta y delgada subdirectora de Hogwarts.
Lily y James quedaron completamente en silencio por unos segundos, que pasaron a ser minutos. Se esquivaban la mirada y se sonrojaban.
- Lo siento, por besarte así sin decir nada – dijo por fin la pelirroja – es que Marcus me tenía más que aburrida.
- No… No lo sientas – tartamudeó James intimidado por la belleza de la pelirroja – debiste haberle pegado como lo haces conmigo.
Lily sonrió con el comentario, era verdad que James siempre terminaba recibiendo todos los golpes de la pelirroja, recibiéndolos sin enojarse ni defendiéndose, cachetas, patadas, puñetazos, codazos y golpes con libros, rollos de pergaminos, etc.
- Creo que solo tu te mereces mis golpes, él no se merece nada – respondió la pelirroja avergonzada por la cantidad de golpes que le había dado a su compañero.
- Intentaré tomar eso como un halago, pelirroja, pero es difícil – comentó James mirando hacía arriba – mira, un muérdago.
Lily miró hacía arriba y vio como mágicamente salía un muérdago de una de las grietas del techo, creciendo lentamente.
- Ni lo sueñes, Potter – dijo Lily – hoy solo tuviste suerte.
- Tenía que intentarlo – se justificó James encogiéndose de hombros y sonriendo.
- Y te valoro por eso, ahora mejor me voy, creo que quiero volver a la cama y descansar.
Lily le dijo adiós a James y se encaminó a la sala común, ya no había tanta gente en la fiesta, muchos se habían ido a sus camas, otros salían con sus parejas a festejar de otra manera y Lily agradecía que todo había terminado ya. Los pasillos estaban aun iluminados, pues Slughorn pedía que para la fiesta dejaran velas por todo Hogwarts, así que Lily no sentía ese temor que sentía al caminar a oscuras por los pasillos de Hogwarts.
- Hey, Evans – gritó la voz reconocible de James Potter cuando Lily estaba subiendo una escalera – espera.
- Qué pasa, Potter – preguntó la chica volviéndose y sorprendida de que el chico no intentara llamarle por su nombre de pila.
- Se me olvido decir algo – el chico jadeaba, al parecer había corrido buscando a la pelirroja, tomó algo de aire, miró los encantadores ojos de la pelirroja y continuo – No tomes en cuenta lo que dijo Kennet.
- ¿A qué te refieres? – dudó la chica, algo asustada por la situación.
- No importa si me rechazas una y otra vez, Evans, lo seguiré intentando por años, o por siempre si hace falta – dijo James honestamente - porque para mi, si vales la pena.
Sin más James le dio un beso en la mejilla y se dio media vuelta, dejando a Lily sin comprender bien lo que había pasado.
oOo
Al final me voy el lunes de vacaciones, no ayer como les había dicho, por ello pude subirle este encantador capítulo
Espero que les haya gustado, porque este a sido sin duda el que más me emociona
no solo por Lily y James sino porque tiene tanta información oculta para próximos capítulos
Espero muchos comentarios, con preguntas, felicitaciones o abucheos
ya saben que una escritora de fanfiction vive de los reviews de los lectores
Creo que alcanzaré a escribir el proximo capítulo para el lunes pues ya esta todo en mi cabeza
que tengan hermosos días
Simona
