Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, son una creación de Masashi Kishimoto.


N/A: Este es un pequeño Drabble que se agregara después de cada capítulo, en ellos se contara el punto de vista de otros personajes como un extra, con el fin de hacer la historia mucho más clara.

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Diez años: Tenemos que hablar

Pov: Kakashi

Estación: otoño.

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La luz de luna llena, asomándose de entre las nubes, era la única acompañante en mí caminar, pasaban de las nueve cuando arribamos a la aldea, suponía aun se trataba de una buena ahora, para lo que en planes rondaba mi mente.

Aun con ese "algo" aun latente sobre mi pecho, después de plantar un beso sobre su frente, en forma de despedida, había dejado marchar a Sakura, que debía regresar a casa, de la misma manera que debería hacerlo yo, con la promesa de reencontrarnos una vez que las cosas fuesen solucionadas. Esperando que el plazo no fuese uno muy lejano, ambos habíamos tomado caminos separados.

Pese al tiempo que me había tomado, caminado a paso lento, deteniéndome con cuanto aldeano saludaba cortésmente, porque no había camino tan largo ni deuda que no se pague, había sido tiempo de volver a casa. Un suspiro cansino abandono mis labios, en señal de pesar que provocaba encontrarme de nuevo frente aquella puerta del departamento que ahora solía compartí con alguien mas, después de rebuscar unos segundos entre mis bolsillos, dando con las llaves, después de quitar los seguros, girar la perilla, colocar en el zapatero las sandalias, me adentre aun con angustia sobre el tatami del departamento.

— Estoy en casa…— anuncie, rogando porque nadie respondiese, después de varios segundos en completo silencio concluí ella se encontraba fueras, me asegure al revisar en el dormitorio que se encontraba pulcramente limpio.

Me sentí afortunadamente tranquilo por no tener que lidiar con eso aun, no mientras la sensación de preocupación en mi pecho aun martillaba, por alguna razón una parte de mi instinto decía que algo estaba mal y eso se pondría peor, sin embargo achaque esa sensación a los nervios por saber la situación Sakura, agregando el hecho que verla se haría, circunstancialmente complicado después de nuestras acciones.

Moviendo la cabeza de un lado otro intentando ahuyentar los pensamientos sobre mi mente, necesitaba tranquilizarme pues estaba más que decidido a hablar con Hanna esta misma noche, nunca había sido de las personas que se guardaban por mucho tiempo los secretos, sabía que como en la medicina entre más pronto se extirpase lo que lastimaba, mucho más rápido podría recuperarse. Estaba consciente de hablarle dicho a Sakura que lo tomarían con tranquilidad, pero no podría lidiar con ello, sabiendo que lastimaría mucho mas guardando aquel secreto, a ella después de todo, lo único que merecía de mi parte era la consideración de hablarle con honestidad. En cuanto a mi podría esperar por Sakura, el tiempo que necesitase, pero una vez estando libre.

Con ello en mente, bajo el agradable silencio en casa, sin mucho animo de encender las luces, únicamente encendiendo una lámpara con luz tenue, me dedique a empacar mas ropa limpia en la maleta de viaje, para después tomar un baño, con el que esperaba lograse distraer mi mente, deje a las tibias gotas de agua, bañar mi cuerpo, borrando cualquier rastro de lo que una vez sucedió en la tierra de las aguas termales.

Una sonrisa surco mis labios, sin poder ocultar la cálida sensación, provocaban, al recordar las palabras mi pequeña peli rosa, era por ella que cada cosa que sucediese de ahora en adelante valía por completo la pena.

Tras pasar varios minutos bajo la ahora no tan tibia agua, mucho mas tranquilo, con ello en mente, decidí que era suficiente, tras cerrar la llave, salí de la habitación de baño únicamente envuelto con una toalla sobre la cintura, por lo sin preocuparme mucho por el que vestir, termine por colocar uno de los viejos y sueltos uniformes.

Mientras preparaba una taza de té caliente, en la cocina, alumbrada por las tenues luces de las lámparas, no dejando en penumbra pero con la suficiente luz como continuar con mis actividades, fue el rechinido de la puerta principal el que hizo alertarme de la nueva visita, el momento había llegado, ella estaba en casa.

— Estoy en casa…— susurro con una notable melancolía en su voz, que fue rápidamente remplazada por una sonrisa, cuando noto mi presencia en cocina.

— ¡Kakashi! — saludo alegre, mientras colocaba, sobre la mesa un par de bolsas, que suponía se trataban de compras para la cena. — Pensé que tardarías unos días mas, Hokage-sama dijo que fuiste con Gai a las Aguas termales…— pronuncio en un tono que no supe como identificar, pero era inusualmente frió para ella.

— Solo fueron dos días, Gai no se sintio muy bien, por lo que tuvimos que apresurar nuestro regreso. — respondí, abriendo la conversación.

—De haberlo sabido hubiese preparado algo para cenar, hoy estuve ocupada con Kiba todo el día en la veterinaria, por lo que invito a cenar en compensación, pero, aguardarme un momento y preparare algo rápido para ti.

Ofreció prontamente, mientras sacaba, presurosamente latas de ingredientes, le vi doblar las mangas de su uniforme, para después, lavar su manos en el lavaplatos apenas a unos centímetros cercas de mi, estuve a punto de denegar su oferta, sin embargo pensé que sería mejor que hablásemos después de la cena, quizá eso lo hiciese más ameno, por lo que tomando un sorbo de té, me decidí encaminar a tomar asiento en el comedor siendo detenido el proceso de nuevo por su charla.

Aun desconcertado por el tema que tan amenamente charlaba conmigo, me limitaba a simplemente asentir, mientras tomaba de vez en vez un sorbo del té.

— ¿Sabías que Akamaru tuvo cachorros?, esta mañana Kiba me dio la noticia, pasamos la tarde entera buscando hogar para los Sabuesos ninja, en esta época es cada vez más difícil para el Clan Inuzuka, los niños de ahora solo quieren cachorros para diversión, esta nueva época es un total desp…—

De pronto, cayó abruptamente sin más, girando en el proceso para envolverme en brazos, a lo que por intuición retrocedí, denegando el contacto, aquello de inmediato produjo una pavorosa mirada y un gesto interrogante, ella había notando algo sobre mi rostro, ella solía hacerlo, sabía leer el mas mínimo de mis gestos.

— ¿Sucede algo Kakashi? —interrogo de inmediato, cambiado su tono esta a uno mucho mas angustiado.

—Hanna, necesito hablar contigo…— antes poder continuar con algo, fui abruptamente interrumpido por el sonido de una taza estrellándose contra el suelo, derramando el líquido por el suelo.

— Se trata de ella, verdad, de Sakura…— susurro, apretando su mandíbula como si contuviese su enojo.

Sorprendido por el hecho de que adivinase, intuí que no podía ser coincidencia, ella había dejado de preguntar sobre mis sentimientos cuando sin más le había ofrecido vivir en el departamento, quizá habíamos sido descuidados en algún lado y ella sabía algo.

Sin poder negarlo me limite a asentir dejarle continuar, antes de hablar, necesitando saber que tanto sabia al respecto.

— Supongo que siempre lo supe, quise consolarme con el hecho jamás sucedería, jamás imagine que siéndola una chiquilla casada y con una cría, fuese a coquetear con el que fuese su senseí, Hanabi Hyuga me dijo que los vio en el festival juntos, los describió como muy juntos como para solo caminar, después fue mi hermano, Kiba. esta mañana quien dijo que durante una de sus cita en la llanura de los fuegos artificiales, los había visto tan acurrucados, que incluso la lluvia no había evitado que siguiesen así hasta que ambos se marcharon empapados quien sabe a dónde, luego de regresar de la misión sin encontrar rastro tuyo, el nandaime dijo que Gai, Mirai, "Sakura-chan" y tu habían salido rumbo a las aguas termales, supe que simplemente había sido un pantalla…— hablo cada vez con un tono de voz mucho más elevado. —… ¡Quizá Uchiha-san sea tan estúpido o simplemente no le importe que su "honorable" esposa, ¡ja! Este jugando con ambos! — soltó con ironía, mientras limpiaba las lagrimas que comenzaban a rodar por sus mejillas, sin dejar de mirarme con aquella fiera mirada, que comenzaba a quebrarse, volviéndose cristalina, al punto del llanto.

Quise consolarla, sin embargo tuve que contener mis deseos, sabía que entre más quisiere hacerlo, mas le lastimaría, ella había tenido la mala fortuna de escuchar por terceros, una perspectiva de la historia, que se suponía debía haberlo hecho yo, lo que lo hacía aun peor, era el hecho en que había tenido días paras, pensarlo y hacer aun mas tortuoso para ella este encuentro.

El completo silencio de la habitación, era únicamente interrumpido por el hipar del la joven mujer que lloraba con el corazón roto, esta vez esquivando nuestro contacto visual, buscando refugio en mi regazo, le permití llorar en mi hombro, sintiéndome completamente culpable de su estado.

Le sentí aferrarse fuertemente, cual niña, con un pequeño llanto que solamente el tiempo apaciguo, en cuanto pareció tranquilizarse y recobrar la compostura, aun sobre mi regazo, continuo esta vez con tono mucho más optimista— Mi madre suele decir que los hombres, son difíciles de mantener, porque cuando se encaprichan con una es difícil que le superen, hasta no haber probado de aquel fruto, pero, está bien Kakashi, ¡yo lo dejare pasar!, si era lo que te preocupaba, es solo una aventura para ti ¿no?, ella no dejara a su marido por tener una relación clandestina contigo, nosotros podemos seguir como hasta ahora ¿verdad?, sabes hace un par de semana fui por algunos estudios al hospital, en la zona de maternidad…—

Si bien, todo aquello que salía de su boca me parecía insólito, como si aquello le hubiese hecho perder la cabeza, sin embargo lo que termino derramando el vaso con agua, helando mi sangre, vaciando mis pulmones de aire, fue la última palabra que salió de sus labios.

—Fue la misma Shizune-san quien me atendió ese día, dice que todo está en orden, que… si tan solo deseáramos podríamos formar una familia, he visto como cuidas de la niña Uchiha, serias un estupendo padre, nosotros podríamos formar una familia y esta vez seria tuyo, alguien de tu sangre…— termino en un susurro, antes comenzar a plantar desesperados besos sobre la comisura de mis labios, aun enmascarados.

Siendo una línea que no está dispuesto a cruzar, aplicando un poco de fuerza le forcé a separase de mi, sin dejarle continuar esta vez me hice escuchar, decidí que era tiempo de que ella escuchase, antes de que siguiese creando ideas erróneas, le hiciesen aun más daño.

—Hanna, no confundas las cosas de esa manera, mucho menos te rebajes a esto, así que déjame explicártelo todo con completa honestidad, es lo menos que te debo, no estaba en mis planes hacerte esto puesto que estaba resignado a una realidad, en la que pensé que lo que menos podía hacer era complacerte anteponiendo que mis deseos, pero las cosas ya no son así, no es justo para ninguno, seguir con algo que no nos hará felices. Es por nosotros que esto debe terminar, yo no busco una disculpa por mis acciones o los sentimientos, pues siempre fui honesto contigo cuando preguntaste. Lo único que lamento que te hayas enterado por alguien más, sin darme la oportunidad de explicarte, se él mucho tiempo, empeño y cariño que pusiste para intentar componer a este hombre roto.—

— ¡Pero jamás creí que ella correspondiese Kakashi! ¡¿Acaso no crees que esté jugando contigo?! ¡Yo te ame!, ¡te amo!, ¡y después de todo lo único que obtengo es perderte!— interrumpió desesperada temerosa de mis siguientes palabras.

— Se que estoy siendo injusto contigo, pero no puedo ofrecerte lo que deseas, es por eso que no deseo robar mas de tu tiempo, desearía que encontrases algo que en verdad pudiera hacerte feliz, en cuanto a ella no está jugando, puedo asegúrartelo y aunque fuese así, nosotros, esto ya no está funcionado, no estoy en casa la mayor parte del día y cuando regresaba tú te encontrabas dormida, nunca ha sido mi intención lastimarte de esta forma, pero esto debe terminar.

Ella escucho con atención, observándome con incredulidad en su rostro cual si maquillaje distintivo del clan, comenzaba a desvanecer de sus mejillas, producto del ahora nulo llanto, me observaba con aquella fiera mirada, intentado descifrar cada una de mis palabras, al no ver ni un ápice de arrepentimiento sobre mí, fueron segundos después los que salió de la cocina tan rápido como sus temblorosas piernas lo permitieron camino a la recamara.

Le seguí en silencio, no queriendo dejar esto solo así, en tanto ella presurosa y temblorosa, tras encender la luz, comenzó a guardar cada una de sus prendas sobre la maleta, misma con la que un día hizo la mudanza, en silencio con un nudo en mi garganta de pie, tras el marco de la puerta, me dedique a observar, ella iba de un lado al otro, furiosa, guardando con desesperación cuan propiedad se topaba, dejando atrás lo que había sido un pulcra habitación se había convertido una patas arriba.

Fue en el instante que sin prestar mucho cuidado a su alrededor rompió un marco con una de nuestras fotografías, que termino estrellándose, un par de los cristales, se incrustaron sobre su mano derecha, haciendo brotar borbotones de sangre sobre el piso. Fue entonces que note que se encontraba demasiado alterada para continuar, ella siempre había sido de carácter fuerte, pero esto parecía haberla quebrado.

—Hanna no tienes que hacerlo ahora, puedes quedarte esta noche aquí, empacar tus cosas cuando este más calmada, yo pasare la noche con Gai, mañana nosotros podemos hablar…— hable esta vez preocupado por el estado de la chica, no muy seguro si la idea de dejarla sola era la correcta.

Intentando acercarme para ayudarle con la herida que sangraba, al menos superficialmente, fui abruptamente interrumpido en el proceso por la maleta, que anteriormente había preparado siendo lanzada contra mía.

Le observe envolver su mano una de sus blancas blusas, rápidamente tomaban un tono carmín, antes de dar la media vuelta camino a la puerta principal, tomando aquello como una señal para marchame.

— ¡Kakashi! — llamo detrás mío, justo antes de que tomase el pomo de la puerta— Si eso es lo que en verdad piensas, una vez cruzando esa puerta, cuando ella te deje solo y roto como lo estás haciendo conmigo, no seré la misma niña estúpida que recogerá los pedazos, porque tu estas demasiado roto y no volveré a pegarlos…—

Sus palabras, en definitiva habían dolido como un kunai en el pecho, si Hanna en algo tenía razón era en que estaba demasiado roto, era un hombre parchado que se sostenía con pinzas y ponía sus últimas esperanzas en la mujer que había dejado horas atrás a la entrada de la aldea.

Sin mirar más, atrás, colocando la maleta sobre mi hombro, a mitad de la noche salí del mi departamento, dejando atrás lo que sabía era una parte de mi vida, cerrando la puertas detrás de mí, puse en marcha camino a casa de Gai.

Al llegar, no tuve que esperar mucho para, que tras un par toques al timbre, mi viejo amigo me recibiese, de pie con un par de muletas y con una sonrisa plana, era como si hubiese esperado aquello, desde el momento que nos separamos, sin entablar palabra alguna me recibió haciendo a un lado para que pudiese entrar.

—Pasa, pasa, Kakashi, siéntete como en casa, dormirás en el sofá, pero créeme es muy cómodo— me animo una vez dentro.

Ese era Gai, el tipo tan loco como para apoyar a un viejo compañero que se abandonaba todo por haberse enamorado de su una vez alumna.

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N/A:

(Voz atreves de un viejo radio)

Aquí, Rw Tefy Hatake dejando un mensaje para los sobrevivientes* repito mensaje para los sobrevivientes, si aún queda alguien vivo por ahí Quiero informarles que:

¡Muchas gracias por Reviews anteriores! no saben los mucho que me alegro leer señales de vida en este fic. Me motivan mucho así que como lo prometido es deuda , le traje este Drabble se nos ha hecho un poco más largo de lo común y un tanto más dramático también. Pero con cada capítulo nos vamos acercando por fin al tan esperado FINAL de esta historia, que sin duda estoy ansiosa por seguir escribiendo. Seguiré escribiendo para evitar los atrasos así que, nos leemos pronto. en la siguiente actualización cambio y fuera ttebayo! .

(Se corta la señal de radio).