En los días en dude más de mi, me di cuenta, que en veces los que me rodeaban me conocían mejor que yo
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Cuando fui joven, tuve dos grandes defectos; mi inquebrantable orgullo y la inseguridad. El orgullo no fue algo fácil de corregir, era una característica con la que había nacido y que estaba segura había heredado de la familia Hayes, formaba parte de mi código genético, corría por mis venas, salía por mis poros y definía gran parte de mi personalidad. Estoy segura que no habría llegado a donde estoy ahora si no fuera por mi carácter o orgullo que me motivaban y me ayudaban a defender todos mis metas a lo largo de mi carrera militar, sin embargo luego de que aceptara la compañía de Rick en mi vida tuve que aprender a mediarlo y hasta cierto punto controlarlo.
La inseguridad por otro lado fue algo que me hizo pasar tragos amargos en incontables puntos de mi vida, tenía el mal hábito de creer que las cosas buenas que sucedían tanto en mi vida personal como profesional, tarde o temprano terminarían. "Estás haciendo las cosas bien" me repetía una y otra vez cada que la inseguridad entraba por mis venas para infectar mi cabeza. "Eres feliz, él es feliz, no lo arruines" me reprochaba una y otra vez hacia mis adentros, pero por más que intentaba no pensar en aspectos negativos terminaba llenándome de preguntas que en ese momento no tenían una respuesta clara.
¿Rick y yo podríamos sobrellevar una relación?¿Podía ser yo, quien le ofrecería todo lo que el necesitaba en una mujer?¿podría él hacerme feliz? responder un "si" genuino a todas estas preguntas era complicado, dudaba mucho. ¿Qué era lo que me hacía feliz? ¿Mi trabajo? ¿Rick? todas estas preguntas revolotearon durante mucho tiempo en mi cabeza por incontables mañanas, cuando me despertaba e iba hacia el baño para enjuagar mi rostro antes de darme la ducha, cuando abría los ojos y sentía un brazo rodear mi cintura, cuando me quedaba a solas conmigo misma, no importaba qué estuviera haciendo o donde me encontrara, las preguntas siempre llegaban a mi cabeza y me hacían pensar, ¿por que me importaba tanto saber las respuestas? no lo sabía, tuve el mal hábito de sobre analizar todo lo que me rodeaba, de observar detenidamente mi entorno, de pensar en mis acciones casi como un proceso metódico que debía estar exento de errores, y aunque estos hábitos definieron mi personalidad durante toda mi vida, estos fueron ablandándose gradualmente tras el paso de los años, al final ahora, después de muchos años, me doy cuenta que me importaba ser perfecta, por que me daba terror perder a Rick.
Luego de los primeros años al frente del a RDF fui aprendiendo a entrelazar mi vida con la de Rick, a balancear mi trabajo con nuestra relación, empecé a dejar de lado la personalidad fría y controladora que fui durante tantos años, para pasar a ser una mujer joven que vivía momentos extraordinarios en su vida, me deje llevar por mis sentimientos por el, dejé que mi vida fuera embriagada por nuestro noviazgo, acepté que estaba completamente enamorada.
Comencé a experimentar de nuevo las implicaciones de una relación, dejé que el sentimiento me envolviera y me hiciera sonreír a todas horas, dejé que mis estómago se llenara de mariposas cada que él me encontraba fuera de la base y me tomaba entre sus brazos para darme un largo y tierno beso que me hacia ruborizar mis mejillas y aguantar la respiración. Poco a poco empecé a dejar atrás los inicios complicados de mi historia con Rick, dejé que los malentendidos, las peleas y los fantasmas se quedaran enterrados en lo profundo de mi memoria para poder dar paso a una nueva etapa en mi vida. Una etapa en la que Rick Hunter era el principal protagonista.
Era para mi el segundo noviazgo formal y el contraste entre ambas relaciones y las personas no podía ser más grande, eran polos opuestos, con Karl aprendí a soñar, a desear, a anhelar una vida simple. Karl había sido en muchos sentidos mi protector, mi caballero andante, el príncipe azul que los cuentos describen, fue el novio que me bajó las estrellas solo por el placer de verme sonreír, fue la persona más delicada y dulce, siempre me hizo sentir como una piedra preciosa, era como si pedirme un beso o acariciarme durante las noches fuera algo totalmente inmerecido para el.
En cambio con Rick la relación era mucho más madura, más fuerte, más intensa, ya que involucraba a dos personas adultas que empezaban a entretejer sus vidas hacia una misma dirección, el me veía como la compañera en la que podía confiar su vida misma, y Rick lejos de tratarme como una frágil figura de papel me exigía hasta el último aliento de cada beso que me robaba, me hacía sacar una parte de mi personalidad que yo misma desconocía, con él yo podía dejar de lado todas mis inseguridades, podía ser lo que yo deseara sin temor a que él me reprochara algo. Con Rick simplemente me entregaba sin pensar en alguna consecuencia, con el, tuve que aprender que la vida deja de ser tuya en el instante en que decides compartirla con alguien más.
Debo reconocer que me fue muy difícil hace cambios en mi vida personal y profesional, no por que me molestaran ciertas cosas, sino por que debía olvidar a la reina de hielo que durante tantos años me protegió. Tuve que aprender a ceder y a dejar que alguien más tuviera voz y voto de todo lo que me rodeaba y ahí, en ese punto fue donde más trabajo me costó cambiar, vencer la barrera profesional y dejar que Rick participara en ella fue algo sumamente difícil, fue la razón por la cual peleamos antes de que yo hiciera mi viaje al centro del GTU meses después de recibir autorización para iniciar la construcción del Sdf3
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Cerré mis ojos por unos minutos para intentar controlar los nervios, la turbulencia que atravesábamos hacía vibrar el avión en fuertes ráfagas que nos sacudían en los asientos, comenzaba a sentir ligeras nauseas, por la ventana veía algunos rayos iluminar el exterior "Estamos pasando por una ligera tormenta, pero el clima se estabilizara en unos minutos más, no se preocupe Almirante Hayes" reportó el primer oficial Jendriks luego de que las sacudidas se hicieran más intensas y el avión perdiera un poco de altitud. Odiaba las turbulencias
Me dirigía hacia el GTU, había pasado casi medio año luego de que recibí la autorización para iniciar la construcción del Sdf3 y la junta que estaba programada para más tarde y a la que esperaba asistir si es que el maldito avión no caía en medio del mar, analizaría el presupuesto necesario para la construcción, el diseño prototipo de la nave y me presentarían el consejo general que el GTU había dispuesto y que estaría al tanto de todo lo involucrado con la construcción de la nueva nave. La idea no me encantaba ya que estaba casi segura que algunos de los integrantes de dicho consejo no me agradarían del todo, pero esa había sido una de las condiciones impuestas por el GTU durante el proceso de negociación y bien o mal, tuve que aceptarla.
Solté una maldición cuando otra sacudida me hizo moverme del asiento, a lado de mi John parecía que de un momento a otro terminaría vomitando la ligera cena que acabábamos de comer y no queriendo presenciar una escena que hiciera que mi estómago se revolviera aun más, le extendí una de las bolsas para el mareo que él tomo de inmediato con una media sonrisa en los labios. Unos minutos después el signo de seguridad de la pantalla en frente de mi se apagó indicándonos que ya había pasado el mal tiempo, desabroche mi cinturón de seguridad y fui hasta el baño, deseaba enjuagar mi rostro para deshacerme del mareo y del mal humor que yo aun cargaba luego de haber salido de la base Macross. Rick y yo habíamos peleado antes de mi despegue, había sido la primera pelea en casi año y medio y había sido una pelea fea, como aquellas que tuvimos cuando estábamos en el Sdf1.
Todo empezó cuando mi antiguo amigo el Teniente John apareció en mi oficina de sorpresa bajo el nombre de Sr. Carter, y aunque mi asistente me lo describió con punto y seña no tenía idea de quien se trataba, fue hasta que entró a mi oficina que lo reconocí. La sorpresa de vernos luego de años fue grande para los dos, él se había retirado del ejercito luego de la batalla de Dolza para dirigir algunos negocios con su padre, ahora se veía como un alto ejecutivo, vestido de traje negro y corbata azul. John en cuanto me vio dejó su portafolio en el piso y me hizo una venia sumamente dramática enfatizando la palabra "Almirante" que provocó que yo soltara una risa y le diera un abrazo.
- No tenía idea de quien era el Sr. John Carter - dije haciéndole un ademán para que tomará asiento en la pequeña sala de mi oficina - Y francamente me hubiera costado trabajo reconocerte, estás tan cambiado - el soltó una sonrisa y se apenó un poco
- Imagina como me siento yo - dijo desabrochándose el botón del saco - si antes como primer oficial me dabas terror, ahora como Almirante me haces desear salir corriendo - le dirigí una mirada acusadora que lo hizo reír más
- Te aprovechas por que ya no puedo mandarte arrestar - dije tratando de sonar seria - ¿Qué haces aquí?
- Además de saludarte, quiero platicar contigo sobre un proyecto que mi padre y yo deseamos realizar aquí en Nueva Macross, perdón que no haya pedido cita, pero tuve un viaje de negocios inesperado a Macross y decidí venir ¿tienes tiempo?
- Claro, siempre hay tiempo para viejos amigos - miré el reloj - Tengo hambre ¿que te parece si charlamos en la comida?
- Solo si dejas que yo pague – guiñé mi ojo mientras tomaba mi bolsa y salíamos de mi oficina.
Siempre he dicho que charlar mientras se come ayuda mucho para intimar rápidamente con alguien, y la comida con John no fue la excepción. Luego de su salida del ejercito dos años atrás John había logrado formar una constructora llamada "Carter&Blend Inc." era muy famosa y estaba al tanto de que había desarrollado varios centros comerciales en la ciudad, pero nunca sospeche siquiera que perteneciera a el. Su residencia permanente estaba en Monumento, pero viajaba frecuentemente a Macross por cuestiones de negocios, John estaba ahí por que deseaba presentarme un proyecto nuevo sobre un desarrollo residencial cien por ciento sustentable que deseaba ofrecer al GTU para que pudieran implementarlo en diferentes ciudades del mundo. Parecía ser un proyecto muy ambicioso y atractivo
- Si logro convencerte me gustaría construir el desarrollo piloto aquí en Nueva Macross - guiñó un ojo divertido - solo analízalo por unos minutos Lisa, se trata de poder desarrollar casas que tengan mejores sistemas de filtración para el reciclaje del agua, hacer que el inmueble trabaje únicamente con luz solar haría que dentro de unos años pudiéramos prescindir de la energía nuclear.
- Son muy costosas - dije revisando el proyecto financiero, casi el doble de lo que una casa regular costaba
- Solo es la inversión inicial, piensa en lo que se ahorrara reduciendo los costos de agua y luz y sobre todo lo nobles que serán las construcciones con el medio ambiente, el promedio de vida de una de estas unidades es de hasta treinta años y además todos los materiales serán fácilmente reciclados, no se generará basura industrial
- Reducir la basura industrial es un buen punto - dije viendo los planos propuestos para las unidades - Aun tenemos problemas con toda la chatarra que dejó el ataque de Dolza
- Serán sustentables al ciento por ciento - enfatizó - Incluso está contemplado tener sistemas que permitan el cultivo de alimentos orgánicos, podemos hacer que toda la basura que se produzca dentro de la unidad puede ser reutilizada para generar energía eléctrica
- Tengo miedo de preguntar – dije divertida - ¿Cuánto se necesita para el desarrollo piloto? -
- Mil millones de dólares - levanté mis cejas sorprendida y dejé mi vaso de agua suspendido en el aire
- Lisa, te aseguro que cada centavo invertido valdrá la pena
- Si lo dices tu, no lo dudo - respondí sincera – pero es una suma importante de dinero y en este momento el GTU tiene otras prioridades
- ¿Más armamento? - respondió un tanto molesto
Ignoré su comentario intentando no caer en una discusión que sabía sería larga y no llegaría a nada – John, yo solo tengo autoridad sobre la RDF, no tengo voz ni voto para presupuesto del GTU – el rostro de el pareció llenarse de decepción, como si mi respuesta hubiera sido una negativa sutil, así que respiré profundo y cerré los folders para llevarlos conmigo a la oficina - No puedo asegurarte nada, pero hablaré de tu proyecto en mi próxima reunión con el consejo del GTU - me quedé callada, observando los restos de mi ensalada en el plato, de pronto me habían dado ganas de contarle sobre el Sdf3, pero al final decidí dejarlo para otra ocasión, aun era muy pronto. John soltó un suspiro y bebió de su coca cola - Bueno, al menos no recibí una negativa
- Eso ya es un avance - respondí divertida
- Y ¿como van las cosas con el piloto? - me sonrojé fuertemente apenas terminó de hablar, el cambio de conversación me tomó desprevenida además de que no estaba acostumbrada a hablar de mi vida personal con gente extraña, aunque pensándolo bien John no entraba dentro de esa categoría, el era más bien un viejo amigo. Un amigo que me había visto en situaciones bastante vergonzosas, como aquella vez en que me emborraché con el días antes del despegue del Sdf1 - Perdón, no quería ser indiscreto - dijo luego de que me notara callada
- No es eso - dije tomando un poco de agua - Es que estaba recordando la vez que nos emborrachamos en la fiesta antes del despegue - Soltó una carcajada y lo vi sonrojarse un poco
- No me lo recuerdes - dijo un poco avergonzado - No puedo saber que me dio más pena, si haber intentado bailar en medio de la pista con toda la tripulación viendo o haberte robado un beso -
- Creo que ambos - comenté relajada - ¿como sabes lo del piloto? - pregunté intrigada
- Bueno, hace unos años que te vi en la pista de hielo me pareció que el estaba marcando territorio y he escuchado por ahí que están juntos -
- ¿Por ahí? - pregunté sorprendida, no tenía idea de que mi vida personal fuera comentada por "ahí" - Vaya que el ejercito si es experto en correr chismes
- No tienes ni idea - respondió divertido – Los pilotos son los peores
- Todo va bien - respondí al fin - Aunque ya no es piloto - aclaré
John hizo un gesto divertido - Eso también lo se - agregó en tono dramático – Ahora más bien andas del brazo de un General – bebió otro poco de su vaso de agua luego de guardar silencio por unos minutos - Me da mucho gusto que estés bien y estés feliz -
Note cierto aire de melancolía en las palabras de John - Debí de ser piloto en vez de controlador aéreo - me dijo muy bajito, como si hubiera hablado para si mismo, soltó otra sonrisa y chocó mi vaso con el suyo a manera de brindis - Estoy bromeando – dijo alzando la mano para pedir la cuenta.
Me acompañó de regreso a la base y sin saber si fue buena o mala suerte, nos encontramos con Rick esperándome dentro de mi oficina - General Hunter - dije un poco sorprendida mientras me acercaba a el para saludarlo formalmente. Sus ojos azules se enfocaron en John, entonces rápidamente hice un gesto para presentarlos - El es el Sr. John Carter, presidente de Carter&Blend Inc. John, el es el General Hunter, está al mando de la división de defensa de la RDF - John le extendió su mano para saludarlo
- Ya nos habíamos conocido antes - contestó Rick muy serio
- Creo que fue aquella vez en la pista de hielo de Nueva Macross - comentó John intentando abrir conversación, pero al contrario, Rick siguió callado como una tumba, no paso mucho tiempo antes de que un silencio incomodo se asentara en mi oficina - Me tengo que ir - anuncio John con una media sonrisa - Gracias por la comida Lisa, me dio gusto verte de nuevo
- Gracias a ti - dije extendiéndole la mano para despedirme - también me dio gusto verte, te daré noticias en cuanto las tenga
- General Hunter - extendió una vez más su mano y se la tendió a Rick quien con gesto seco le regresó el saludo
Apenas John salió de la oficina respire tranquila, de pronto me había puesto de nervios - ¿Llevas mucho esperándome? - pregunté casual para intentar disipar la tensión que quedaba.
- Apenas unos diez minutos - Rick tomó asiento en la pequeña sala mientras yo revisaba los documentos que mi asistente había dejado encima de mi portátil - No sabía que saldrías a comer con alguien -
- Llegó de sorpresa - dije despreocupada tratando de ignorar el tono de reproche que Rick usaba
- Que conveniente - dijo él con un tanto de acidez - ¿y que quería?
- Presentarme un proyecto de desarrollo habitacional para el GTU
- ¿Y eso que tiene que ver con la RDF? - dejé los documentos y lo mire un poco molesta
- ¿Estas molesto? - el se encogió de hombros y se levantó -
- Pensé que estaba siendo muy sutil - contestó sarcásticamente
- John es un viejo amigo - me defendí - vino a verme por que desea construir el desarrollo piloto aquí en Macross y quería saber mi opinión, no tienes ninguna razón para molestarte - Rick arrugó el ceño y se levantó
- Disculpa si no me encanta que mi novia salga a comer con viejos amigos - salió de mi oficina azotando la puerta. Me quede callada y luego de pasada la sorpresa me dejé caer sobre la silla con una sonrisa sutil en mi rostro, me encantaba ver a Rick celoso por mi.
Esa noche me reuní con Lang para conocer el proyecto general que él y su equipo habían estado desarrollando para la construcción del Sdf3. Al parecer habían finalizado el prototipo general, si el GTU autorizaba el presupuesto la construcción podría iniciarse en los siguientes meses. Como siempre entré a su laboratorio trastabillando mientras intentaba hacerme un lugar para tomar asiento, Lang caminaba por todos lados recogiendo papeles, después de pasar como huracán por todo el lugar me entregó las carpetas.
- Wow - levanté mis cejas sorprendida - Esto supera la cifra estratosférica que ya tenía en mente - dije mientras revisaba el presupuesto general del Sdf3 – Se necesitaba mucho dinero
- Te advertí que sería costoso - se defendió mientras encendía su consola para mostrarme los planos en los que él había estado trabajando
- De ahora en adelante no te tomaré por mentiroso - dije respirando hondo pensando en la rabieta que haría el consejo del GTU cuando vieran los presupuestos. Mi preocupación por la inversión de esfumó en cuanto vi aparecer frente a mi el modelo tridimensional de la nave, mis ojos se concentraron sobre la imagen mientras que inconscientemente mis manos se apretaban en puños, eso era la primera imagen del Sdf3
- ¿Esto es una nave? - pregunté intrigada viendo el modelo 3D, no se parecía en nada al Sdf3, era demasiado extraño.
- Estuvo mucho tiempo investigando y analizando todas las opciones de diseño, hasta que durante una charla en la flota de Bretaii, Excedore me enseño modelos de naves zentraedi – comentó haciendo girar el modelo para que lo pudiera ver de todos los ángulos posibles – Digamos que este diseño es una recopilación mejorada de las flotas más modernas de los zentraedi, considerando que el Sdf3 será una nave colonizadora y de defensa llegué a la conclusión de que lo mejor sería hacerla con un diseño más orgánico, algo que viaje por el espacio pero que no pueda ser reconocida a simple vista.
- Creo que alguna vez vi una nave así - comenté acercándome más - fue una vez que estuve en la flota de Bretaii y vimos una nave que parecía un satélite natural
- Algo así será el Sdf3 – concluyó
- Es buena estrategia en caso de ataque - Lang siguió girando el modelo mientras abría una imagen del Sdf1, y luego del Sdf2 y al ver los tres modelos pude ver que la nueva nave era considerablemente más grande y mucho más imponente - Es grande – sonreí satisfecha
- Lleva un satélite fábrica y transformación modular para ataque y emergencias
- ¿Dos transformaciones? -
- Debemos considerar que el Sdf3 puede verse en la necesidad de atacar y ser atacado
- Se ve tan rara - comenté - Como si fuera de otro planeta
- El Sdf1 fue construido por otra civilización, es por eso que fue tan poderoso - comentó con un brillo en sus ojos - Mi reto es hacer que el Sdf3 sea mucho mejor, será quien lleve a la humanidad a nuevos horizontes
- Suena bien - dije tomando asiento - ¿Piensas construirlo aquí?
Lang negó con su cabeza – Pienso que es mejor hacerlo desde el satélite fábrica - me recargué sobre el respaldo del asiento y di un bostezo, estaba cansada - Deberías tomarte unos días libres -
- No hay tiempo para días libres - respondí moviendo mi cabeza hacia ambos lados para tratar de estirar mi cuello - Hay mucho trabajo
- Roma no se construyó en un día -
- ¿Me lo dice el científico que parece tener una década de sueño retrasada? - Lang como pocas veces sonrió ampliamente mientras revolvía su cabello con una de sus manos
- Yo nací con sueño - comentó divertido - En serio Lisa, deberías considerar tomar unos días libres, la RDF podrá sobrevivir unos días sin ti - sonreí tímidamente y me levanté de la silla para tomar mi saco - Quizá lo haga después de mi visita al GTU, estoy ansiosa por que empiece la construcción – tome las carpetas y caminé hasta la puerta desde donde le hice un ademán de despedida
- Se lo recordaré Almirante - gritó antes de que yo saliera de su laboratorio
A la salida de la base mi chofer ya me esperaba - ¿A su casa Almirante? -
- A la del General Hunter - respondí acurrucándome en el asiento, dormir durante los veinte minutos que duraría el trayecto era justo lo que necesitaba. Cuando llegamos a la casa de Rick noté que solo estaba prendida la luz de la cocina, quizá ya estaba dormido, busqué en mi bolso la llave y abrí cuidadosa de no hacer mucho ruido, si estaba dormido, no deseaba despertarlo.
Lo encontré dormido en el sofá aun con el uniforme puesto, me quité los zapatos y dejé mis cosas sobre la mesa, igual que yo, él debía de estar sumamente cansado. Me senté suavemente en el sofá y lo observé detenidamente ¿seguiría enojado por la comida con John? solté otro bostezo y me intenté levantar pero el tomó una de mis manos tan rápido que me hizo soltar un grito de sorpresa
- Pensé que estabas dormido -
- Siempre que estás cerca te siento - sus ojos se veían profundos y oscuros
- No quería despertarte - se pegó al respaldo del sofá y palmeo la superficie para que me recostará a su lado
- ¿No prefieres que nos vayamos a la cama? - negó suavemente y me recosté a su lado mientras sentía como el pasaba su brazo por encima de mi cintura para acercarme más a el, adoraba cuando me abrazaba así - ¿Ya no estás enojado? - pregunté posando mi mano sobre la suya
- Perdón - dijo con una voz ronca - No me gusta ver como otros hombres te pretenden -
- El solo me ve con una amiga - cerré mis ojos y me dejé llevar por el calor de su cuerpo -
- Para ser la Almirante del RDF de pronto eres muy ingenua - le di un pequeño pellizco en el hombro - Como sea no lo quiero ver cerca de ti, eres mía -
- Soy tuya - le aseguré
- Tendré que encontrar una forma de dejarlo más claro
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Un día antes de mi viaje a la sede del GTU recibí una llamada de John, me informaba que había logrado obtener una entrevista con el Delegado de Infraestructura y desarrollo del GTU, su junta sería en la misma fecha en que yo iría hacia allá, y pensando que no tenía nada de malo, le ofrecí viajar juntos en el avión de la RDF. Al día siguiente esperaba con Rick a que el avión estuviera listo - Repíteme por que no puedo ir contigo - dijo mientras tomaba mi mano
- Por que eres el General de la base y tienes obligaciones que atender – contesté un poco distraída – y lo más importante eres quien se queda al frente cuando yo no estoy - Rick dio un suspiro cansado que me hizo notar cierto fastidio en sus ojos, él también estaba agotado
- Una de mis obligaciones es proporcionar seguridad al Almirante de la RDF – refutó mientras jugaba con mis dedos – sonreí con ternura
- Y para eso tienes un equipo muy competente que me escoltará hasta el GTU - dije divertida mientras el hacía un puchero – En un par de días estaré de vuelta - me acerqué y le di un beso fugaz – Ni siquiera habrás notado mi ausencia, estarás muy ocupado
- No me gusta olvidarme de ti por trabajo – confesó con el seño arrugado – Siento que desde que estamos juntos apenas hemos tenido tiempo para nosotros – sentí cierta culpa al escucharlo hablar, era yo quien lo había arrojado a su nuevo puesto y aunque también sentía que nuestra relación había quedado en segundo plano desde que asumí la dirección de la RDF no podía arrepentirme de haberle dado la mayor parte de mi tiempo para poder iniciar la construcción del Sdf3
- ¿Que te parece si después de mi visita al GTU nos tomamos unos días libres? – la mirada de Rick se levantó de inmediato y casi brillo
- ¿hablas en serio? – sonreí tímidamente y le di un beso fugaz luego de que me asegurara de que nadie nos estaba viendo
- Muy en serio – el semblante de él cambio por completo, pareció inyectarse de ánimo y casi olvidó que en unos minutos más me iría por unos días – Le diré a mi asistente que me libere algunos días – comenté distraída esperando por una respuesta de Rick, pero me di cuenta que ya no estábamos solos gracias al silencio y la forma en que él me apretó la mano.
Levanté la vista y me encontré con John que se acercaba hacia nosotros mientras que yo me ponía de pie soltando inconcientemente la mano de Rick. A lado mío la mirada de mi novio pareció helarse, sus labios se apretaron fuertemente y su respiración pareció desaparecer por completo.
- Almirante Hayes, General Hunter, buenos días - saludó John extendiendo su mano
- John, buenos días - contesté extendiéndole la mano mientras sentía como la tensión de Rick parecía crecer exponencialmente detrás de mi
- Muchas gracias por permitirme viajar contigo, conseguir vuelos comerciales a la GTU es complicado -
- No hay problema - dije desviando mi mirada hacia los ojos de Rick que parecían destellar fuego – Se lo molestos que pueden llegar a ser con los protocolos de seguridad.
El piloto que estaría a cargo de la escolta que cubriría mi avión entró a la sala para informarnos que todo estaba listo, y tomándome por sorpresa Rick me cogió del brazo y me llevó hasta una de las esquinas de la sala donde me arrincono para hablarme muy de cerca - ¿Por que diablos no me dijiste que ese hombre viajaría contigo? - pregunto con voz helada
- Lo siento, lo olvide – intenté separarme un poco de el – No pensé que tuviera mayor importancia
- ¡¿Lo olvidaste?!¡Que clase de respuesta es esa Lisa! -
- Baja la voz - lo reprendí observando como John y el piloto líder miraban de vez en cuando en nuestra dirección - Ayer me habló y le ofrecí viajar en el avión de la RDF, no pensé que te molestaría
- Te dije que no me agradaba - me acorraló más contra la pared olvidándose por completo en donde estábamos
- Rick nos están viendo - lo reprendí mientras intentaba separarme, pero Rick como en nuestros años del Sdf1 ignoró todas las reglas de etiqueta y control, estaba más concentrado en su rabieta
- No me importa que nos vean, no irás con el, no te lo permitiré - levanté mis cejas sorprendida y aunque intenté no dejar que la sangre se me subiera a la cabeza los intentos fueron inútiles, Rick estaba recordándome al piloto desobediente que tantas veces me hizo odiar
- ¿Permitir? - contesté con voz aguda - Para empezar no sabía que debía pedirte permiso sobre con quien puedo viajar y segundo esto es un asunto de trabajo, nuestra relación personal no tiene por que intervenir en este tipo de cosas
- Al diablo con el trabajo – espetó ignorando cualquier tipo de autoridad que yo pudiera tener sobre el
- Rick basta - dije ya sintiendo como la bomba Lisa Hayes estaba por estallar – No tienes razones para comportarte así
Tan concentrados estábamos en la pelea que no nos dimos cuenta el momento en que John había caminado hasta nosotros para intervenir - Lisa, no te preocupes, si hay algún problema buscaré un vuelo comercial, no quiero ser una molestia -
- No digas tonterías John, no hay ningún problema – dije parándome firme intentando salir del rincón en que Rick me tenía
- Claro que hay un problema - contestó Rick girando para ponerme detrás de su cuerpo como si intentar protegerme de algo. John se quedó mudo
- Rick - me quejé molesta tratando de salir detrás de su cuerpo - ¡Déjame pasar! - ordené ya molesta dándole un pequeño pellizco que lo hizo hacer un gesto de dolor
- No es necesario John, el General Hunter no tiene ningún problema – dije con voz helada mientras caminaba hacia el asiento para tomar mis carpetas y caminar hacia la pista de vuelo.
Supe mientras caminaba que aquella pelea traería consecuencias, sabía que Rick se había quedado parado como una olla Express tratando de contener la presión, pero si había algo que odiaba era sentirme controlada y girando mi vista una vez más antes de salir de la sala observé como los ojos de Rick destellaban fuego.
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Regresé a mi asiento luego de recordar la pelea con Rick antes de tomar el vuelo, me bebí lo que restaba de mi agua y cerré mis ojos para intentar dormir un poco, John parecía intentar lo mismo que yo, el clima se había estabilizado y según el tiempo de vuelo aun nos quedaban un par de horas para llegar. Dormité bastante ya que no escuché la primera vez que John me habló para avisarme que estábamos llegando
- "Almirante Hayes estamos por iniciar nuestro descenso, estaremos aterrizando en veinte minutos en el base aérea del GTU" anunció el piloto por la bocina general de la cabina - La escolta empezara hacer maniobras de reconocimiento y seguridad – dí un par de bostezos y estiré mis brazos
- Gracias a Dios - dijo John a lado de mi – El peor vuelo de toda mi vida
- No podría decir lo mismo – respondí aun adormilada
- ¿Cómo estás? – supe que él hablaba del incidente con Rick, ya que no habíamos tocado el tema desde que abordamos el avión
- John siento mucho que hayas tenido que ver la pelea con el General Hunter – dije un tanto apenada - Y lamento mucho si estuve callada o reservada durante todo el vuelo intentaba olvidar el mal humor - él se encogió de hombros y respiró profundamente abrochándose el cinturón de seguridad
- No puedo culparlo - dijo mirando por la ventana – Solo esta cuidando lo que es suyo, yo haría lo mismo – sonreí tímidamente mientras empezaba a sentir como el avión descendía a la pista de vuelo del GTU
John y yo nos despedimos en la pista de vuelo luego de que bajáramos del avión y los protocolos de seguridad estuvieran completos, quedamos en que quizá podríamos cenar más tarde aunque no confirmamos nada, el tenía su junta con el delegado y a mi me esperaba una reunión por demás larga con el consejo del GTU, tan solo pensar en ello me daba jaqueca. Cruce la sala de espera para subir al jeep que me llevaría al edificio central, mientras subían mis cosas y el chofer iniciaba camino saqué mi teléfono celular, el enojo ya se me había pasado y tenía una sensación agridulce en el cuerpo por haber dejado las cosas en malos términos, creo que me quede viendo el aparato por demasiado tiempo, ya que cuando estaba por marcar el número de Rick, el oficial se detuvo en la entrada del complejo en donde ya me esperaba Emmerson. Suspiré desganada y baje del auto.
- Almirante Hayes, Buenas tardes ¿Cómo estuvo su vuelo? – Emmerson me saludo con una venia que no tenía tintes de ser algo muy formal
- Como el infierno – dije aun malhumorada mientras caminaba hacia la sala de reuniones, él solo pareció leer rápidamente mi mirada y optó por no preguntar a que se debía mi mal humor, muy probablemente lo sospechaba. Caminó a lado de mi hasta la sala del consejo
Durante el trayecto por los pasillos del GTU me descubrí muy ansiosa, casi nerviosa; no solo por la pelea con Rick o por la incomodidad con John durante el vuelo, sino también por que la reunión a la que nos dirigíamos era importante, era la última prueba que necesitábamos superar para al fin poder iniciar con la construcción del Sd3, no podía esperar para poder ver como el equipo de ingenieros salían en dirección al satélite fábrica para iniciar con el proyecto. Sabía también que esta última etapa sería la más complicada y estresante de todo, lograr que el GTU autorizara el presupuesto que pedía Lang sería algo difícil, pero de nueva cuenta yo me sentía confiada en que mi equipo estaba solicitando lo justo y necesario, así que defendería nuestra posición con uñas y dientes hasta el final. Así tuviera que salir un tanto raspada no me iría del GTU hasta salir con luz verde.
Me despedí de Emmerson antes de entrar a la sala, como miembro del consejo el tendría que estar en la habitación secreta en la que se escondían los miembros por razones de "seguridad" le di una sonrisa tímida y entre a lo que parecía la sala de juicio más fría de la historia. Respiré profundo y camine hasta la única mesa que había, dejé mis carpetas sobre la superficie, me quite el saco, lo coloque en el respaldo y tomé asiento. Faltaban aun cuarenta minutos para que la primera sesión diera inicio, así que me concentré en ordenar todos los documentos que enviaría a las consolas de los consejeros. Como ya llevaba todo en orden no tarde en terminar con veinte minutos libres que ocupe en pensar en el tiempo que había pasado desde que asumí el cargo, me sentía en otra vida, en los zapatos de otra, y no era que fuese algo malo, era solamente un signo de que el tiempo seguía corriendo y de que mi vida iba avanzando a un paso un tanto apresurado. ¿Qué pasaría después de que el Sdf3 estuviera terminado? No tenía idea, pasarían unos cinco años al menos ¿en donde estaría yo? Quizá aun en frente de la RDF ¿aun con Rick?¿casada?¿con hijos? Todas esas preguntas solo hicieron que mis nervios se dispararan aun más, abrí una botella de agua y tense mis hombros en el instante en que las pantallas en frente de mi se encendieron para dejarme ver a los seis consejeros del GTU.
Todos ellos me veían como siempre, con ojos fríos, inquisidores, críticos y demasiado escépticos, todos menos Emmerson que me observaba con una mirada más jovial, más ¿cómplice? Incluso me sonreía, podía decir a simple vista que pasara lo que pasara durante esa sesión él estaría de mi lado. No deje que sus miradas me intimidaran, todo lo contrario, ahí estábamos reunidos dos de los poderes más fuertes de la tierra, el GTU y la representante de la RDF, abrí el portátil y envíe los archivos, di otro trago de agua, me levanté, me puse el saco, el gorro reglamentario, levanté mi vista y empece.
- Buenas tardes señores consejeros – dije en tono formal levantando mi mano izquierda para hacer la venia
- Almirante Hayes – dijeron al unísono
– Nos llegó el informe sobre el inicio de la producción de los nuevos VF5 – dijo uno de ellos
- Si todo marcha bien, estarán terminados a finales del año y podrán estar volando a principios del siguiente - afirmé
- ¿Y los nuevos prototipos Battledroids? – preguntó Emerson
- Están en etapa de prueba, el Dr. Lang ha tenido algunos conflictos con el desempeño fuera de la atmósfera
- ¿Están considerando ambos modelos para el Sdf3? – negué con la cabeza
- Todos los modelos de combate y defensa que se asignarán al proyecto estarán diseñados específicamente para el Sdf3 – todos levantaron sus cejas de forma sorprendida – Si me permiten me gustaría empezar con la presentación del proyecto Sdf3
Todos clavaron su mirada en mi mientras que yo abría la presentación que contenía los primeros planos para el prototipo Sdf3. Durante toda la presentación del diseño y modelos el consejo se mantuvo en silencio, hacían anotaciones y parecían susurrar entre ellos y aunque intentaban disimularlo se que estaban sorprendidos por el diseño elegido para la nave, era muy diferente a lo que habíamos visto desde la invasión zentraedi, innovadora, moderna y sobre todo imponente, era difícil no darle crédito a Lang por estar desarrollando la construcción más importante de toda su carrera, también era difícil no sentir orgullo por el solo hecho de pensar que el Sdf3 podía ser la primera nave colonizadora de la humanidad. Hice una pequeña pausa para poder mostrarles las imágenes 3D que permitía ver algunas áreas de la nave
- Almirante Hayes – me interrumpió el vicepresidente del consejo – Me llama la atención el tamaño de la nave – frunció el seño mientras me pedía que regresara a la imagen general de la nave y me señalaba uno de los espacios más grandes de la nave – Aunque sea una nave colonizadora el tamaño sobrepasa su propósito –
Tragué saliva despacio, sabía que el consejo no pasaría por alto los espacios considerados para el satélite fábrica, y aunque en un principio consideraba informar sobre la necesidad de llevarnos la fábrica robotech lo descarte luego de las juntas posteriores, el GTU jamás accedería de buena gana dejar ir la mayor fuente de armamento, así que había decido junto con Lang omitir ese detalle hasta la recta final de la construcción, como me había dicho Rick "en este caso será mejor pedir perdón que pedir permiso"
- El tamaño de la nave esta basado en la posibilidad de que el SDF3 nunca regrese – las miradas de los consejeros parecieron ensombrecerse, podía ver que ni siquiera habían pensando en esa posibilidad – El sdf3 saldrá a buscar algo que no se conoce, se alejará a galaxias jamás imaginadas y si no lo logra regresar a casa, debemos proveer de espacio suficiente para que los que vayan dentro pueda tener una vida óptima
- Creo que para evitar esa posibilidad el Dr. Lang debería de concentrarse en sistemas que garanticen el regreso de la nave, no podemos darnos el lujo de hacer una inversión y perderla en medio del espacio –
- Eso no esta bajo el control de Lang, mío o de las personas que vayan a ir en la nave – hay demasiados factores que pueden intervenir en el destino de la nave, incluso los que decidan ir a la expedición tendrán que ser consientes del peligro al que se estarán enfrentando a partir de que el Sdf3 deje la tierra – la mirada del consejero se endureció – además creo que por más dinero que cueste el Sdf3 las vidas que llevará dentro serán mucho más valiosas
- Por muy valiosas que sean Almirante, las decisiones que tomen el GTU y la RDF afectan al mundo entero, y si debemos cuidar la inversión que se hará en la nave, eso haremos y su deber será asegurarse que así sea – desde ese momento supe que la inversión sería el principal problema para lograr el desarrollo del Sdf3, los políticos que manejaban el gobierno de la tierra unida parecían siempre estar más preocupados por el dinero que por el bienestar social y eso era la principal fractura entre ellos y yo – Pasemos al análisis financiero – espetó el consejero
Respiré hondo e intercambie una mirada cómplice con Emmerson, venía lo bueno. Envíe los documentos a las consolas e inicie nombrando cada una de las necesidades del Sdf3 así como enumerando los departamentos de control, defensa, investigación, capacitación, armamento, construcciones, tecnología, y utilería en general. La lista era larga y muy específica, ni siquiera me dejaron terminar la lista - ¿Cuánto costará esto Almirante Hayes? – preguntaron directamente, a lo cual yo respondí de la misma forma.
Apenas solté la cifra toda la sala se quedó en silencio – Aunque se que la cifra es alta, ya hemos desarrollado un plan que nos puede ayudar a generar recursos para poder hacer viable la construcción, se que mantendrá apretados los presupuestos de todos los países que conforman al GTU pero el Sdf3 debe ser visto como una inversión global, incluso he considerado una estrategia de austeridad para la misma RDF, traigo un informe detallado de mi propuesta – uno de los consejeros levantó la mano, su mirada era dura, incrédula
- Lo único que quiero preguntarle Almirante es ¿dónde quedó su sentido común? –
- El GTU no esta en posición se derrochar semejante dinero – agregó otro – y francamente discutir una suma de estas proporciones que sabemos no se autorizara me parece una perdida de tiempo
- Creo que esta junta se da por terminada – contesto el presidente del consejo mientras se ponía de pie – tendremos otra junta cuando usted regrese con una propuesta mucho más austera.
- Esta junta aun no termina señor presidente – dije casi rechinando mis dientes – No se ustedes, pero yo vengo aquí para perder el tiempo, si ustedes piensan eso estamos en planos muy distintos -
- Almirante Hayes por favor no entremos en polémica – aconsejo Emmerson un tanto nervioso
- Me acusan de falta de sentido común y ¿donde queda su criterio? – le respondí haciendo caso omiso a su intento de mediar la inminente pelea que venia entre el GTU y la RDF
- Es estúpido considerar una suma de dinero así – me interrumpieron de nuevo – y más estúpida aun creyendo que el GTU podría acceder a sus caprichos
- Tratar de mantener con vida nuestra raza no es ningún capricho – espeté – ¿Qué ustedes no aprenden de las experiencias pasadas?¿No ha sido suficientemente clara nuestra desventaja frente a razas alienígenas?¿no han terminado de comprender como es que el Sdf2 se destruyo con solo un disparo?
- Las razones ya fueron discutidas Almirante Hayes y no son viables ni importantes para la construcción de una nueva nave
- Pues entonces no entendieron las razones como debían – debatí – A mi no me pueden engañar, si hay alguien en toda la RDF y el GTU que conozca las claras diferencias entre el Sdf1 y el Sdf2 esa soy yo – aseguré – Yo viaje en el Sdf1 durante casi un año, resistimos constantes ataques enemigos, disparos de más de un crucero zentraedi y la nave resistió situaciones mucho más críticas que el ataque que provoco Kyron y les aseguro señores que si no se hacen las inversiones necesarias al proyecto Sdf3, este tendrá el mismo destino que el Sdf2, una nave chatarra
- ¿Cómo se atreve a decir eso? Usted no sabe nada del desarrollo del Sdf2, el Almirante Gloval no le inmiscuyo mínimamente en el proceso de construcción,
- Tiene toda la razón, pero yo estuve dentro del Sdf2 cuando fue atacado y destruido, y con las manos en el fuego le digo que si esa nave no hubiera sido atacada no habría llegado lejos, habría sido un suicidio enviar la flota -
- Pues tendrá que enviarse otra flota suicida – dijo el presidente del GTU – por que de ninguna manera autorizaremos ese presupuesto, será como tirar dinero a la basura, ¿invertir en una nave que es probable que se pierda en el espacio? No sea ingenua
Los miembros del consejo empezaron a levantarse de sus asientos, todos menos Emmerson que permanecía sentado observándome detenidamente como si intentara calmarme, como si estuviera intentando contener mi carácter, pero yo ya no tenía ánimos de negociar, no con un consejo que veía el proyecto Sdf3 como un negocio que debía ser rentable, la nueva nave se trataba de algo mucho más valioso para nuestra historia, la RDF confiaba en mi, el Almirante Gloval había confiado en mi, en mis tenacidad para defender el mayor proyecto de la humanidad y eso haría hasta las últimas consecuencias. Respiré profundo, regrese a la mesa y envíe el resto de la propuesta económica y planes de financiamiento.
Siento mucho tener que adoptar una posición tan drástica, pero si el GTU no coopera ni comprende que todo lo que estamos proponiendo para el Sdf3 esta altamente justificable por nuestros cuerpos de defensa y por la asesoría de la flota de Bretaii tendremos que dar por terminada la relación entre ambas organizaciones.
Todos se detuvieron y giraron su rostro para verme, debo reconocer que en esos minutos sentí miedo, mi piel se tornó mucho más blanca de lo normal, sentí un entumecimiento recorrer mis manos y mis piernas, pero era necesario defender la única posibilidad real a corto plazo que tenía nuestra raza para sobrevivir y buscar nuevos horizontes y nada de eso se lograría si seguíamos confiando en políticos y militares retirados que parecían haber olvidado sus primeros juramentos, cuidar a nuestra raza y defender su integridad.
- Esta siendo demasiado insolente Almirante Hayes y está entrando a un terreno peligroso – los ojos del presidente del consejo parecieron destellar fuego – no le conviene tenernos de enemigos
Emmerson se puso de pie y trato de calmar aquella fractura, pero lo único que recibió fue otra amenaza, trague saliva y me di la media vuelta para tomar mi saco y colocarme el gorro
- A ustedes tampoco les conviene tenerme de enemiga – mientras salía de la sala de consejo, escuche gritos de parte del presidente, no tenía idea cuales serían las acciones del GTU a partir del momento en que decidí salir de la sala de consejo, de lo único que estaba segura era que defendería el proyecto SDf3 hasta sus últimas consecuencias y aunque mi cabeza comenzaba a tener dudas, mi corazón me decía es que estaba haciendo lo correcto.
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Caminaba por el pasillo central del edificio del GTU con paso apresurado, aun sentía los hombros tensos y apretados debido a la forma en que la junta con el consejo había terminado, aunque intentaba pensar que hacer, no me llegaba a la cabeza alguna idea, no pasaron más de veinte minutos luego de que yo saliera de la sala de consejo cuando mi celular vibró dentro del saco de mi uniforme, respiré profundo y sentí un ligero escalofrío cuando leí en la pantalla que era Emmerson quien me estaba llamando. Respire profundamente y disminuí el paso – Hayes – dije cansada
- Necesitamos hablar – respondió seco, como si estuviera haciendo un gran esfuerzo por no gritar – acaba de dejar al GTU y a la RDF en una posición muy delicada – tuve que morderme la lengua, Emmerson tenía razón, estaba en un gran lío y aun no tenía idea de cómo saldría de el
- Lo se – dije un tanto preocupada - ¿Dónde lo puedo ver? – miré el reloj en mi muñeca, pasaban de las diez de la noche, estaba cansada
- No creo que sea prudente que la vean en mi oficina, el consejo tiene claro que la apoyo – sentí alivio en cuanto escuché sus palabras y como si el hubiera visto la sonrisa triunfante que me apareció en el rostro se apresuró a decir – Aunque no por eso significa que estoy de acuerdo con la posición que tomó en la junta, de hecho para serle franco estoy muy molesto – añadió – ¿en donde se hospedará?
- En el Radison seasons – contesté saliendo del edificio
- La veo en el restaurante – dijo antes de cortar la llamada, guarde el celular y levanté una de mis manos para pedir un taxi.
Llegué antes, me senté en una de las mesas más alejadas y pedí agua mineral, tenía la boca seca. Me quité el saco y desabotone los primeros botones de mi camisa, de pronto me sentía apretada, acalorada, quizá eran los síntomas de un estrés fuerte que se había estado acumulando luego de la junta con el consejo. Bebí casi todo el vaso de un solo trago, saqué mi celular y busque el número de Rick ¿por qué no me había hablado aun? Seguramente seguiría enojado, mantuve mi vista fija en la pantalla, de nuevo meditaba sobre si debería llamarlo o no, lo extrañaba…apreté el botón de llamada, pero tuve que colgar unos segundos después gracias a la llegada de Emerson que tomaba asiento en frente de mi y pedía un trago.
Igual que yo aflojó el nudo de su corbata, espero a que trajeron su bebida y le dio un trago mientras yo pedía otra agua mineral – Están pensando en destituirla – soltó sin más provocando que yo alzara mis cejas de forma sorpresiva ¿por qué me extrañaba? Yo misma los había provocado amenazándolos con dejar a la GTU sin la protección de la RDF
- No pienso trabajar con una organización que no tiene el mínimo respeto por cuidar la vida humana, si tengo que dejar el cargo lo haré con gusto -
- Y si deja la RDF ¿dónde quedan sus ganas de defender la construcción del Sdf3?¿de continuar con lo que Gloval tenía planeado? – me quedé callada razonando las palabras que Emerson me decía, que aunque no quería me estaban calando hondo – Nunca he puesto en duda su inteligencia y su compromiso para con su deber, es una mujer brillante que ha demostrado que la RDF no podría estar en mejores manos, pero de nada servirá todo lo que ha hecho si no aprende a controlar su carácter – intenté defenderme pero el levantó su mano – Sea prudente ¡por dios! – grito – Sabe más el diablo por viejo que por diablo – continuo con voz dura – Se lo he dicho en más de una ocasión que debe de aprender a negociar y a ceder aun en situaciones en que usted no este de acuerdo, de lo contrario ganará enemigos inútilmente ¿por qué cree que estoy dentro del consejo? – apreté mis labios – No ha sido por que me guste la gente del GTU, sino por que desde la posición en que estoy puedo mover las fichas a mi favor
- En el caso en particular del Sdf3 no puedo ceder, no cuando el consejo pretende hacer otra nave chatarra, por que ya ni siquiera se trata de que no existan formas de conseguir los recursos sino por que el GTU no quiere perder el dinero que costará en caso de que la flota termine perdida en el espacio, ¿o le parece correcto mandar una nave y dejar a los que vayan dentro a su suerte?
- Todo es negociable – volvió a repetir
- Pues no pienso negociar bajo esas condiciones – repetí
- Tiene mucho que aprender Lisa y si quiere conseguir lo que desea le aconsejo sea más prudente y menos rabiosa – me quedé callada una vez más, y como en aquella vez en que el Almirante Gloval me regañó por haber intentado suicidarme en la base Sarah me sentí avergonzada por haber perdido el juicio por unos segundos, si bien mi posición era entendible y respetable la forma en que había decidido defenderla no había sido la correcta, me había equivocado y tenía que aceptarlo, como Emerson decía, si me destituían el Sdf3 podría no ver la luz, bajé mi mirada y apreté mis manos.
Nos quedamos callados durante unos minutos, quizá Emerson podía ver mi actitud contrariada y estaba dando tiempo a que mi orgullo se recuperara un poco – Por fortuna, destituirla no será un proceso sencillo – dijo al fin captando mi atención de inmediato – El GTU no puede intervenir sobre la jurisdicción de la RDF a menos que se trate de una situación especial de emergencia o que la organización se quede sin mandos y dado que este no es el caso lo único que podrá decir que es no hay entendimiento entre la representante y el consejo mayor
- ¿Y que procede? –
- Usted tiene una gran ventaja que no le ayuda al GTU para poder presionar a la RDF para removerla de su cargo, tiene demasiados aliados y la RDF jamás había estado tan unida como ahora, el consejo no encontrará tan fácilmente apoyos que deseen que usted salga del cargo, todo lo contrario, la defenderán – Además si me pregunta también creo que al GTU le ha beneficiado mucho su gestión
- Por eso mismo no puedo dejar que el consejo del GTU me trate como si fuera un subordinado más de su organización, he hecho todo lo que está en mis manos para hacer que la RDF recupere terreno y pueda estar en las mejores condiciones – baje mi mirada recordando algunas cosas que yo misma me prometí no volver a ver – no quiero que la RDF vuelva a ser parte de la política del GTU – confesé – Mi padre se prestó a ese juego y como resultado mucha gente murió durante el ataque de Dolza, discúlpeme Emerson pero no quiero repetir errores ni tener sangre sobre mis manos, si debo dejar el cargo por que no hay acuerdos con el GTU prefiero hacerlo
Emerson dulcifico un poco su mirada, me veía como si supiera que aquello que yo deseaba era prácticamente imposible, cargos como el mío no eran miel sobre hojuelas, eran difíciles, y dejaban marcas para toda la vida y aunque en ese entonces las pruebas difíciles aun no llegaban algún entendería que la RDF me dejaría cicatrices profundas – Siento decirle que no será así, la sangre estará rondándola siempre – tragué saliva y recordé muchas de las pláticas con mi padre, la milicia no era un juego.
- Eso también lo se – susurré
- Creo que no tenemos otra opción que esperar – Emerson miró el reloj en su muñeca – Regrese a Nueva Macross e informe de la relación actual entre la RDF y el GTU, en estos momentos le aseguro que el consejo ya esta haciendo movimientos para buscar su destitución, pero como le dije, no será una tarea fácil, aunque no hay que subestimarlos, el GTU cuenta con mucho dinero y generalmente todos tienen un precio – suspire profundamente, de pronto me sentía muy acongojada
- Recuerde la clave es.. -
- Negociar – termine su oración:
- Deles lo que quieren, quizá usted quede en desventaja, pero recuerde que lo que le gusta al GTU es tener el control – levantó una mano e hizo una seña al mesero para que trajera la cuenta – se vienen días tensos, y por nuestra conveniencia espero que el GTU sea el primero en necesitar de la RDF y no al revés, por que solo así se logrará un nuevo acercamiento, en lo que eso sucede, piense que les ofrecerá cuando llegue el momento de negociar – no supe que decir, me sentía demasiado contrariada – Ordené que su avión esté listo a las ocho horas, es importante que hablé con su gente lo más pronto posible – Emerson se puso de pie y me extendió la mano para despedirse, se la di y agradecí en el alma la fuerza con la que me demostró su apoyo. Esa noche no dormí mucho, entre la preocupación del conflicto con el GTU y mi pelea con Rick el el insomnio me tuvo clavada en la oscuridad de la habitación provocando que al día siguiente profundas ojeras adornaran mi rostro en el viaje de regreso a Nueva Macross que gracias a dios transcurrió sin turbulencias. Llegue ya entrada la tarde, y aunque llegaba a mi querida ciudad con un cansancio que amenazaba con quebrar mis hombros todo pareció mejorar cuando bajando del avión oficial me encontré con mi piloto esperando por mi.
Sonreí ampliamente cuando lo tuve frente a mi, se acercó y rozo mi mejilla con uno de sus dedos tibios – Te dejo de ver un par de días y regresas como si te hubieras ido a la guerra – comento más preocupado que divertido. Como pocas veces no me importó estar en medio de la pista de vuelo con varios oficiales a nuestro alrededor, recargué mi rostro sobre su pecho y me permití respirar profundamente – Me siento como si me hubiera ido a la guerra – dije cansada –
- Me dijo tu asistente que pediste una junta urgente hoy por la noche con todos los Generales de la base – asentí de forma desganada
- El GTU quiere destituirme – confesé provocado que Rick frunciera el ceño – Tuve un fuerte conflicto con ellos durante la junta y a estas alturas seguramente ya deben estar buscando la forma de quitarme el puesto – respiré profundamente, estaba nerviosa y mis manos estaban heladas, Rick lo notó
- Lisa, mírame – me pidió tomando mi mano entre la suya – te aseguro que ningún miembro de la RDF dejará que el GTU te quite el puesto, no se que habrá sucedido, pero lo que sea tendrás nuestro apoyo al cien por ciento – solté una media sonrisa y apreté su mano, quizá Emerson tenía razón…
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Tienen todo el derecho de agarrarme por los brazos, subirme a un banco y darme de tomatazos, lo siento, nunca había demorado tanto en publicar la continuación de Memorias, pero estoy en una etapa extraña en que nada de lo que escribo me gusta, este capitulo lo desarrollé al menos cinco veces, empece, borre, empece, borre, y así estuve casi un par de meses. Recibí los mensajes y los reviews donde me pedían no dejar abandonada la historia y juro que no lo haré, pero no me gusta escribir por escribir, tengo que estar satisfecha con cada capítulo que subo por que para mi es importante que su tiempo de lectura valga la pena. Sucede algo curioso, tengo ya muchísima historia desarrollada en futuros capítulos, solo que estoy en el punto en que debo encontrar una buena forma de hilar todo, antes era más fácil por que tenía una línea que seguir gracias a la serie, pero ahora no tengo nada, se que hay referencias, libros etc, pero deseo que mi versión salga de mi cabeza, conservando detalles importantes. Estaba también obsesionada con no hacer de este fic un chorizo, pero ese ha sido otro problema para mi, por que por por más, estoy contando la historia de Lisa, de toda su vida, y no me gustaría hacer algo rápido que salte detalles, y que no nos permitan imaginar bien lo que fue ella, así que tendré que bajar las manos y dejar que la historia fluya. Gracias, gracias por seguir leyendo, y si como siempre leeré atentamente sus comentarios, regaños, quejas, etc.
les quiere
R.
