Capitulo 25

Derek y Emily tomaron asiento frente a la obstetra, quien les recibió con una sonrisa franca. Era una mujer de mediana edad, y expresión amable.

- Me alegra conocer al papá, Emily- Le dijo mientras se detenía un momento en Derek, antes de volver hacia ella- Supongo que ya era hora de que participara en esto- Añadió con gesto cómplice.

Emily sonrió, nerviosa, y al instante notó la mano de Derek tomando fuertemente la suya.

- ¿Tienes los resultados?

La obstetra afirmó con la cabeza.

- No os preocupéis. Todo está perfecto... Te he sacado una copia del informe- Extendió la mano y les entregó un sobre cerrado.

Solo entonces Emily fue capaz de suspirar aliviada, como si le hubieran sacado un peso de encima.

- ¡Oh, Dios!- Exclamó emocionada- Pensé..., creí...

- Todo está bien, Em.. tranquila.- Le susurró Derek al oido, para inmediatamente después depositarle un suave beso en la sien. Cuando Emily se giró hacia él, se encontró con sus ojos llenos de amor.. Asintió levemente, mientras se mordisqueaba el labio inferior, y luego ambos se volvieron hacia la obstetra.

- ¿Es un niño o una niña?- Preguntó finalmente Emily.

La obstetra se levantó de su asiento, y se acercó a ella.

- Creí que nunca me lo preguntarías...- Bromeó, mientras la conminaba a seguirla- Podría decirtelo, pero creo que al papá le gustará verlo en foto- Añadió sonriendo.

Le indicó a Emily que se tumbara en la camilla, junto al ecógrafo, y luego llamó a un muy confundido y al mismo tiempo nervioso Derek, para que se colocara, de pie, junto a ella.

En unos instantes, Emily, sintió el frío gel sobre su abdomen, y se volvió hacia Derek. Se quedaron mirándose el uno al otro, conteniendo la respiración, mientras que la obstetra trataba de encontrar la mejor imagen.

- Bueno... Aquí está- Les anunció con voz alegre.

Inmediatamente, ambos dirigieron su atenciòn hacia la pantalla, tratando de seguir las explicaciones de la doctora, incapaces de articular palabra.

- ¿Qué es?- Volvió a preguntar Derek, con la mano de Emily firmemente sujeta entre las suyas,

- Si seguimos con la teoría clásica de los colores... Creo que tendrás que pintar la habitación de color rosa... papá- Les anunció.

- ¿Es una niña?- TItubeó Emily con voz apenas audible, al tiempo que sentía que sus lágrimas corrían por sus mejillas.- ¿Está bien?

- Perfectamente.- Le aseguró sin asomo de duda.

Derek se inclinó sobre Emily y la besó en los labios. Luego se separó mientras seguía acariciándole la mejilla.

- Es una princesita...Nuestra princesita- Añadió Derek con dulzura, y volviendo luego la vista hacia la pantalla.

Se quedaron así, ensimismados contemplando a su hija, hasta que la doctora carraspeó para llamar su atención.

- Ya puedes levantarte, Emily... Te daré algunas indicaciones, pero por lo demás es un embarazo normal. No tienes de qué preocuparte.

Derek ayudó a Emily a incorporarse de la camilla, que se afanó por colocarse la ropa nuevamente, ante la absorta mirada de Derek que de repente, parecía como si se hubiera paralizado delante de ella. Cuando lo miró, perpleja, sintió sus ojos clavados en ella, con tal profundidad que un escalofrío le recorrió el cuerpo.

- Derek... ¿Qué?..- Balbuceó desconcertada.

- Cásate conmigo- Le pidió él con total naturalidad.

Emily abrió la boca atónita, no ya sólo por la repentina petición, sino por lo poco apropiado del lugar. Desvió los ojos durante un instante a la doctora, que fingía no haber oído nada, aunque era imposible que no lo hubiera hecho.

- ¿Te has vuelto loco?- Se burló nerviosamente de él- ¿Te ha afectado ver al bebé?.

Derek negó con la cabeza.

- Cuando Patrick te secuestró juré que si te recuperaba, pasaría el resto de mi vida contigo... Y eso es lo que te estoy pidiendo...´- Le explicó con suavidad- No quiero volver a perderte.

Sus palabras despertaron en Emily una gran ternura, y ahora fue ella quien le acarició la mejilla, para luego besarlo en los labios.

- No vas a perderme...- Le aseguró encogiéndose de hombros. - Pero tienes que reconocer, agente Morgan... que te estás dejando llevar por la emotividad del momento... Y no estoy muy segura de que necesitemos algo así para poder estar juntos- Añadió con una sonrisa, y rezando para que no se lo tomara a mal.

Derek le tocó la nariz, juguetonamente.

- Al menos, no es un no... - Le dijo con pícardía- Al final te convenceré, princesa...

Ella rodó los ojos, negando con la cabeza, mientras que con un gesto lo conminó a volver junto a la obstetra.

Después de darle las últimas indicaciones, salieron de la consulta, compartiendo una expresión de felicidad.

- ¿Quieres que te lleve a casa de tu madre?- Le ofreció mientras la tomaba por la cintura. Luego traviesamente comenzó a besarla en el cuello- ¿O prefieres que nos vayamos a casa?- Añadió mientras mordisqueaba suavemente su oreja.

Emily trató como pudo de contener un gemido, sabiendo que la sala de espera en la que aún se encontraban estaba llena de gente. Se separó un poco de él, y sonrió ante su expresión descarada.

- ¿Me estás tratando de manipular?- Le preguntó con gesto de advertencia- ¿Crees de verdad que caeré tan fácilmente rendida a tus pies sólo porque lleve a "tu princesita" en mi vientre?- Continuó desafiante.

En lugar de contestar, Derek la besó en los labios, con fiereza, provocando ahora que Emily no pudiera evitar gemir cuando sintió su lengua enredándose en la suya. Sólo cuando de reojo se dio cuenta del espectáculo que estaban dando, se separó un poco de él, y apoyó jadeante la cabeza en su pecho.

- Vale...- Susurró casi sin fuerzas- Tú ganas...

Cuando levantó la vista, se encontró con aquella expresión autosuficiente de Derek que tanto había echado de menos.

Emily se sorprendió al comprobar que durante los meses en que había estado ausente, Derek se había preocupado de terminar de decorar la casa a la que la había llevado después de sacarla de su apartamento. Ahora todas las habitaciones estaban amuebladas, listas para que una familia viviera allí. Y se la veía cálida y acogedora.

- Aún tendrás que traer tus cosas...- Le dijo mientras le mostraba los cambios que había hecho en el dormitorio- Si estás segura... claro...

Emily observó a su alrededor. El dormitorio no había cambiado demasiado. Había mantenido los robustos muebles, y añadido más decoración. Sin embargo se dio cuenta de que algo faltaba.

- ¿Y la mecedora?- Le preguntó señalando hacia el lugar donde ahora se encontraba un sillón de dos plazas junto a una mesita de té.

Derek pareció dudar durante unos instantes, y luego la tomó de la mano.

- Ven... acompáñame...- La invitó en voz baja.

Lo miró confundida pero lo siguió a través del pasillo hasta el dormitorio contiguo.

- Quería que fuera una sorpresa...- Le dijo abriendo con suavidad la puerta para permitirle entrar.

No pudo evitar jadear totalmente impresionada cuando vio la habitación para el bebé que Derek había preparado. Una preciosa cuna blanca, a juego con el resto del mobiliario del mismo color, era el centro de la estancia. En las paredes había pintado un mural, imitando un paisaje de montaña, con un río,flores pequeños animales correteando y pájaros en la parte alta. Incluso en el techo había dibujado un precioso cielo azul, con nubes, y colgado del mismo, había un lámpara imitando a un sol.

Por fin, junto a la cuna, estaba la mecedora por la que había preguntado.

- No es rosa... Aún no sabía si iba a ser un niño o una niña...Pero creí que te gustaría...- Susurró a sus espaldas- Siempre hablabas de lo feliz que eras cuando visitabas a tu abuelo en Los Alpes franceses.

Emily se giró hacia él totalmente aturdida por la sorpresa.

- No puedo imaginarme nada más hermoso- Balbuceó conmovida- Derek... ¿Cuándo hiciste esto?.

Él se encogió de hombros.

- Comencé cuando tu madre vino a verme... Simplemente no podía quedarme esperando sin más.- Le explicó en voz baja.

Emily frunció el ceño, sintiéndose repentinamente culpable.

- Lo siento... Yo... No debí...- Se disculpó.

Derek la silenció colocando su dedo en sus labios.

- No... Está bien... Lo entiendo, Em...- Le aseguró con dulzura- Lo importante es que estás aquí, y que estás bien... - Y luego la miró detenidamente durante unos segundos- ¿Lo estás?.

- Me hizo bien alejarme un poco de todo..- Le explicó con cierta tristeza- Y no sé si estoy del todo bien aún... Pero sé que sí lo suficientemente como para intentarlo...- Añadió con una timida sonrisa.

Derek trató de ver más allá de sus palabras, escrutando en sus ojos aquella mirada que tanto le costaba a veces descifrar. Luego, arqueó una ceja con expresión inocente.

- ¿Eso significa que vas a casarte conmigo?- Le preguntó traviesamente.

Emily jadeó sorprendida.

- ¡¿Qué?!- Exclamó incrédula- Yo no he dicho...- Trató de explicarse durante unos segundos hasta que se dio cuenta de que Derek se estaba burlando de ella- Muy bonito... Intentando manipularme para que acepte...- Añadió fingiéndose ofendida- Pero si juegas bien tus cartas...-Continuó de forma seductora- Tal vez puedas convencerme de que me quede a vivir aquí...

Derek sonrió satisfecho.

- Eso puedo hacerlo...- Replicó él guiñándole un ojo, para seguidamente atraparla entre sus brazos.

Sus labios volvieron a su boca y luego a su cuello, mientras sus manos comenzaban a bajar por su cintura. Después subió hacia su pecho, acariciándolo, y cuando se deslizó de nuevo hacia abajo, notó el pequeño bulto en su vientre, y se apartó de ella con la preocupación reflejada en el rostro.

- Emily... ¿Qué hay del bebé?

Emily lo miró desconcertada.

- Quiero decir... ¿Podemos...?- Balbuceó sintiéndose un poco estúpido.

Con los ojos abiertos por la sorpresa, Emily no pudo evitar sonreír, atónita.

- Bueno... por muy grande que sea tu ego... Agente Morgan... - Le susurró arqueando las cejas- No creo que sea tan grande como para llegar hasta donde está el bebé- Añadió con expresión divertida, tratando de sofocar una carcajada sin demasiado resultado.

Derek la miró con fingido enojo.

- ¿Divirtiendote a mi costa?- Le preguntó juguetonamente- Bien... Veremos cuánto te dura- Añadió cogiéndola sorpresivamente en brazos.

- ¡Derek!- Exclamó Emily entre risas, agarrándose fuertemente de él.- ¡¿Qué haces?!.¿Te has vuelto loco?.

Pero a él parecían no importarle sus protestas

- Voy a demostrarte cuán grande es mi ego...- Se burló, mientras la llevaba hacia el dormitorio principal.- Y dile a esa pequeña, que mejor no mire...

- ¡Oh señor!... - Suspiró riendo mientras negaba con la cabeza.- Espero que no herede tu humildad...-. Se burló de él antes de traspasar el umbral de su dormitorio, donde Derek la dejó suavemente sobre la cama, ambos dispuestos a recuperar el tiempo perdido.