Vigésimo Cuarto Día:
Elena soltó el tazón de cereales encima de la montaña de trabajo atrasado, se había encerrado desde la noche anterior y ahí seguía cuando Stefan entró con Katherine para hablar, la chica los saludó efusivamente y se centró en su tarea. Katherine entrecerró los ojos, conocía a su amiga, si estaba así es porque había sucedido algo terrible, cosa que se estaba volviendo una costumbre, con cuidado paró a Stefan para ser ella la que diera el primer paso.
-Elena-la llamó dulcemente, como si acariciara cada palabra con una pluma, apoyando una mano en su hombro se sentó a su lado-Rose nos engañó.
-¿Crees que me importa?-sonrió con desgana-estoy bastante atrasada, los parciales serán pronto, y mírame-señaló sus cosas-tengo un montón de cosas y no sé por dónde empezar-rió-madre mía.
-Ya...ehm, esto no hace falta-cogió los apuntes de educación física-el profesor dijo que con el trabajo no haría falta presentarse al examen…
-Oh, ni me acordaba-soltó las hojas en el suelo-ahora déjame que tengo que hacer historia, le señaló la puerta sin ni siquiera mirarla…
Katherine asintió en silencio, tenía que hablar con su amiga pero si estaba tan ocupada no haría ninguna tontería, arrastrando a Stefan salió al exterior pero la voz de su amiga los hizo frenarse.
-Chicos…-casi suplicó en la puerta-me ha salido todo mal...Damon…
-¿Qué te ha hecho?
-Calla-le cortó-es Rose la culpable, ella planeó todo esto, quería que ambos os destruyeran para así conseguir a Damon.
-¿Qué?
-Es la verdad-se frotó el brazo derecho, pegándose lo máximo posible a la pared-Mason me traicionó...todo era un truco para que Damon reaccionara contra ti...el te quiere…
La chica abrió la boca, no sabría decir si por la sorpresa o la tristeza que la invadió, fuese lo que fuese fue superior a sus barreras, se tambaleó y apoyó una mano en la pared para sostenerse.
-El no me quiere-murmuró-grabó nuestro momento, me iba a hacer daño igualmente.
-Puede ser…-se acercó a ella-pero nadie se merece lo que va a hacer Rose…
-Ya no es mi problema-susurró apretando su cuerpo contra la puerta-no es mi problema-se auto convenció, sonrió-ya no lo es, y nunca debió serlo…
-Tal vez…
-¡No!-se lanzó-¡nada de "tal vez" o "puede ser" estoy muy segura!
-¡Haz lo que te dé la gana!-se ofuscó-¡No me importa pero si hay algo que me jode más que Damon es esa zorra, y pienso parar todos sus planes, con o sin tu ayuda!
-¿Vas a ayudar a Damon?
-¿¡Tu te estás escuchando!?-la señaló-nunca harías nada malo contra nadie…
-El me lo ha hecho primero-se defendió-se merece lo que le venga.
-¿Y Rose? ¿esa zorra se merece todo lo que va a conseguir?-se calló, en eso tenía razón, Rose es una mala mujer, y ella sabía parte de sus planes, ¿se sentiría culpable?
Katherine asintió satisfecha, había conseguido debilitar su barrera auto destructiva, solo era cuestión de esperar hasta que la yaga fuese superior a su sentido común. Elena apretó los puños y reteniendo las ganas de darle la razón se volvió a encerrar en su cuarto. Nada la sacaría de ahí.
Damon & Elena
El chico sonrió con malicia y tras soltar la copa de mala gana se dirigió a la barra para saludar con la mejor de sus sonrisas a Vicky, iba a volver a su rutina, a fin de cuentas había cumplido con su trabajo, Mason se acercó a él con Kol en la retaguardia.
-Damon-le escupió, el aludido se giró con indiferencia-¿qué se supone que estás haciendo?
-¿Bebiendo?-le enseñó el vaso-¿y ligando? Pues sip, ¿algún problema?
-Si, que no puedes-le acusó.
-Oh si que puedo-le apunto con el dedo, clavándoselo en la piel-puedo y quiero, ya he cumplido con lo debido…¿o no?
-Claro-musitó, pero una sonrisa sugerente se le dibujó en el rostro-y dime, ¿dónde está…?
-¿Elena?-le costó la misma vida pronunciar esa palabra-Y yo que sé, me importa una mierda lo que le pa- ¡que cojones!-un líquido frío le recorrió la cabeza y parte de la camiseta, era cerveza miró al culpable, encontrándose con Caleb y Bonnie, el chico le sonreía con inocencia, Damon necesitó de todo su autocontrol para no lanzarse contra ese rubio que emanaba estupidez por doquier.
-Huy, que no me he dado cuenta que la mierda tenía nombre…-rió, Bonnie le sonrió cómplice-Mira guapo, serás lo que quieras, pero no te metas con Elena…
-¡Nos vamos a meter con tu cara servidumbre!-coreo Kol, la mayor parte del Grill los rodeó, pero no para pararlos o ver que pasaba sino por dar su apoyo incondicional a Damon-¿¡Cómo te atreves siquiera a hablarnos!?
-¡Esto no es la época feudal!
-¡No!-soltó Damon-es la época donde gente como tú pierde la cabeza por estupideces como esta-se señaló, todo mojado y asqueroso-y tu no vas a ser la excepción.
Kol y Mason se prepararon, Damon sonrió con malicia, y para dar más emoción a la cosa lanzó una botella de cerveza al suelo, aplastandola con el pie, tras eso miles de aplausos inundaron la sala, y Damon solo pudo subirse encima de la barra para verlo todo con mejores ojos. Bonnie alucinaba, no tenía palabras, solo quería despertar de esa pesadilla que le estaba mostrando el insensible de Damon, cogió su móvil e hizo lo correcto…
Damon & Elena
Verónica revisó los documentos por última vez, tras comprobar los datos básicos firmó, una sonrisa se le dibujó. Su hija era idéntica a ella. El abogado revisó los últimos detalles, los nervios y la tensión estaban presentes en cada instante, era lógico, sus vidas iban a cambiar.
-Listo-Rose se tensó, pero no buscó el apoyo de su madre, el apoyo que necesitaba no estaba en ese momento con ella, ni lo iba a estar nunca-con esto es suficiente para declararle la guerra de prestigio a los Salvatore, pero ¿están seguras?
-Eso ni lo dude-cerró los últimos puntos con su firma, cada paso que daba le confirmaba que estaba haciendo lo correcto le daba igual si Mason no la apoyaba, si estaba sola en esto, quería acabar con Damon y esta era su única arma.
-Bien con esto estará todo preparado, solo dedme la señal cuando quieran que salga a la luz-recogió sus cosas-si me disculpan.
-Le señalaré la salida…
Verónica lo acompañó hasta el exterior sin ánimo de darle más vueltas al asunto, Rose se apoyó en el escritorio, respiró hondo justo cuando recibió un mensaje en su tableta, la abrió.
-No me lo puedo creer…
Damon & Elena
Elena salió de su casa sin ser vista, había hecho lo correcto, estaba haciendo lo correcto, no podía perdonar ni creer a Damon pero eso no era excusa para permitir que una zorra como Rose hiciese lo que le viniese en gana, citarla en la playa era lo adecuado, llegaría a un acuerdo o la denunciaría por secuestro. Atravesando la carretera principal con el coche de su tía recibió un mensaje, era de Bonnie pero lo ignoró por completo estaba cansada de escuchar la misma cantinela ahora si y ahora también, era el momento de actuar por instinto.
El paseo marítimo estaba repleto de turistas pero a Elena lo que le extrañó fue no ver a nadie conocido, ¿dónde estarían? Apagando el móvil bajó el terraplen para encontrarse con Rose.
No había nadie en la zona acordada, y eso le hizo enfurecer, le era increíble ver lo poco profesional que es la gente.
La chica dio varios pasos en falso mientras comprobaba la zona, había varios niños jugando a la pelota en el agua y una niña haciendo un castillo de arena, los envidiaba, desconcentrada como estaba no noto la presencia de Rose en su espalda.
-¡Eres una cerda!-la agarró del pelo, tirando de ella hasta al suelo, los niños empezaron a llorar, y Elena ha retorcerse-¡Nadie me amenaza y sale inmune!
-Pues yo sip…-le pegó un codazo, pudiendo así soltarse de ella, se alejó unos metros-tengo pruebas, confesiones….no vas a salir "inmune"-se pavoneó-¿creías que no iba a poder jugar?
-Damon te ha hecho picadillo, ¿y tu quieres ayudarle?
-No me lo nombres-le ardía la garganta solo de pronunciar esas palabras-pero eso no es excusa, no pienso permitir que le pase nada tan cruel…
-No deberías, cierto-tanteó el terreno-pero el seguro que lo haría, hasta gustoso si se lo propone.
-Me da igual, no soy él-acertó a decir, esta vez con unas ganas increíbles de terminar con esa farsa-y como no soy él no puedo pasarme la vida arrepintiéndome de un daño que se pudo evitar.
-Entonces, ¿por qué me has citado?
-Para darte la oportunidad de rectificar.
-Va a ser verdad que nada te ata a Damon...eres demasiado benévola, y eso te va a salir caro querida-de la nada salieron dos chicos embozados, Elena miró a su espalda, los niños ya no estaban y como si de magia se tratase no había nadie cerca, la chica retrocedió unos pasos, no pensaba dejarse amedrentar con tanta facilidad pero veía demasiado difícil escapar, tragó saliva.
Damon & Elena
Bonnie estaba muy nerviosa, Elena no le cogía las llamadas y la pelea ya había comenzado, Caleb tenía sus trucos pero era imposible que ganase a dos tìos y a una manada de personas apoyando incondicionalmente a Damon, Bonnie agradecía, irónicamente, que Damon no interviniese en la pelea, así tenía una oportunidad de intentar frenar esto por otro medio. Sin querer mirar a su novio apartó a la gente para acercarse al moreno, pero acabó tropezándose con uno del coro.
-¡Pero mi si la zorrita quiere jugar!
-¡Tu!-escupió Damon desde la barra-¡quien me ha tocado los huevos ha sido el subnormal, no soy novia!-la furia de sus ojos reflejaba mucho más que venganza, Bonnie fue testigo del dolor que había en ellos, y sin pensarlo se acercó a él, subiéndose también en la barra, Damon puso los ojos en blanco-típico…
-Ni se te ocurra decir que he cambiado de bando-le amenazó-porque no es así, Damon por favor…
-Desde cuando soy benevolente, de verdad que no lo comprendo-se encogió de hombros, y lanzó de una patada una copa hasta Caleb, Bonnie cerró los ojos, pues podía sentir ella misma la paliza.
Caleb no podía más se tambaleaba y veía cada vez todo más borroso, por no decir que no conseguía unir dos palabras coherentes ni escuchar ni ver nada de su alrededor, daba golpes de ciego y recibía a cambio otros tantos. Con una mano se limpió la lágrima de sangre que corría de su labio inferior, y con torpeza le devolvió el regalo a su contrincante, los aplausos le quemaban los oídos, todo le ardía, y cada vez veía más complicado seguir de una pieza.
Bonnie se sentía impotente, nadie le cogía el teléfono la única salida era llamar a la policía, pero justo cuando lo iba a hacer, Katherine y Stefan cruzaron el umbral del bar con una sonrisa de oreja a oreja, el silencio se hizo, pero no duró mucho, ya que Damon estaba dispuesto a todo ese día, con un salto se bajó de la barra, y una camino se formó a su alrededor, Stefan se tensó.
-Pero bueno si tenemos visita…-les abrió los brazos con su sonrisa de medio lado-¿a qué habéis venido? ¿a tomar algo?-les señaló la sangre que había en el suelo-¿o a recibir vuestro regalo?-se cruzó de brazos pavoneándose ante la multitud.
-Hijo de perra-murmuró Kath, y corrió ignorando a la manada de lobos hasta llegar a Caleb y su amiga-¿¡cómo se te ha ocurrido!? ¡Cerdo!
-Huy que daño-rió a carcajadas-¿y tu Stef?
-Pensé que habías cambiado aunque solo fuera un poco-su mirada estaba perdida en la sangre y en sus amigos-pero no…-sonrió con desgana-voy a llamar a la policía.
Damon sonrió suspicaz, y le agarró del hombro empujándolo contra una de las mesas, el silencio se volvió su compañero de armas una vez más, y sin dudarlo empezó a golpearlo con todas sus fuerzas, Katherine intentó ponerse en medio pero Mason la frenó.
-¡Suéltame le va a matar…!
Stefan no se defendía, esta situación era peculiar, ya que había sucedido hacía tiempo pero con los papeles intercambiados, Damon no le golpeaba por odio sino por miedo, lo había perdido todo, bueno, a Elena, agotado se dejó caer en el cuerpo de Stefan, no quería llorar pero era lo único que le salía, tenía los ojos rojos a punto de explotar, Stefan con cuidado se recompuso.
-No puedo más…-explotó-lo he perdido todo...la he perdido…
-Por que tu has querido-le regaña secándose la sangre de la cara-y deja de hacer esto para sentirte mejor y ve a hablar con mi hermana de una puta vez…
-Que fácil…-empezó a reír descontroladamente-que fácil lo véis todos…es tan fácil, ¿verdad?-la locura se veía reflejada en su rostro descompuesto, todos empezaron a despejar la sala, y otros a grabar la escena, era la primera vez que veían al perfecto Damon Salvatore destrozado-maldita sea-se tapó la cara con ambas manos-¿¡dónde coño está lo fácil!?
-Damon…
-No...es suficiente…-intentó levantarse-necesito sacar esta furia de mi interior…-con torpeza se sujetó en Stefan el cual le ayudaba a sentarse en una de las sillas que estaban libres-¡déjame…!
-Te vas a caer, ¿has dormido algo…?
-No…-musitó-pero no necesito tu ayuda...Kol…-miró a su alrededor, no había nadie, ni siquiera Kol, Damon apretó los labios se negaba a reconocer que en realidad estaba solo en la batalla-me largo…
-Eres un cavernícola-salió tras él, y lo encontró mirando su coche, su camaro azul-Damon, mi hermana puede que nunca te perdone pero se merece saber lo que sientes de verdad…
Damon le ignoró y cogió su coche para dirigirse al único lugar donde podía liberar tensiones sin esos ojos observándole y juzgando...
Era el primer verano que Damon se permitía respirar aire fresco, llevaba dos años siendo imparable, haciendo lo que le viniese en gana cuando y como quisiese, sin que nadie le juzgase por miedo a caer socialmente, pero el chico ya estaba agobiado, siempre se repetía la misma historia, llegado el día acordado recordaba por medio de pesadillas a Rose, y eso tenía que acabar, no le había pedido ayuda a nadie, ni tenía intención de hacerlo, para él era caer aún más bajo. Con pies de plomo decidió la oportunidad de viajar a Italia, a Milán, y hacer su propio tour de coches, pasaría las mejores mañana con los mejores autos de lujo, y las tardes paseando por las deliciosas y espectaculares calles, y por la noche, disfrutando hasta la madrugada siguiente, así iba hacer, y nada se lo iba a impedir.
Llevaba una semana allí cuando recibió el email de un amigo, Enzo estaba en la ciudad y llevaban años sin verse, Damon no estaba muy conforme, pero sabía que con él no tendría que fingir pues se conocían desde niños. Cogió su camaro azul, el cual había arreglado hacía unos días, era su tesoro y no lo iba a desaprovechar. Enzo tenía fama de mujeriego y había sido su modelo para reírse del amor, y ahora tenía la oportunidad de enseñarle a su maestro sus mejores técnicas.
Damon llegó puntual encontrándose a Enzo de brazos cruzados hablando por un manos libres, no quiso molestarlo y se quedó apartado, el chaval discutía acaloradamente.
-¡Vete a la mierda…!-pronunció en perfecto italiano-ya sé que no me entiendes, que no, que te he dicho que ahora voy…
Colgó y se acercó a Damon con cara de pocos amigos, el moreno le saludó alzando la ceja, preguntándose qué pasaba.
-Es mi novia, es americana...y está conmigo aquí pero le dije que esta tarde era para nosotros, pero ya vez no lo entiende…
-Es normal si no sabe nada de italiano-ambos rieron-pero en serio da igual ya me las apaño yo…
-Y tío ¿y cuando nos volvemos a ver…?-le señaló el reloj-años han pasado, ¿cuánto tiene que pasar ahora…?
-¿Y qué quieres que haga yo…? Tu eres el que se ha atado a una mujer…-la frase le pilló desprevenido, Enzo alzó la ceja interrogante.
-Damon…¿hay algo que no hayas contado?
-Nada, solo que el amor es una simple enfermedad..
-Vente conmigo, te quiero mostrar algo…
Ambos se dirigieron al local donde le esperaba la novia de Enzo, la mujer era muy simpática y agradable, fue divertido charlar con ella, por un momento Damon olvidó el odio irracional que tenía hacia las mujeres.
-Chicos voy al baño…-comentó Damon-he bebido demasiado-bromeó, ambos asintieron, pero Maggie, la mujer del amigo no pudo quitarle la vista de encima, ni en ese momento ni en toda la comida, Damon se sentía un poco incómodo con esas miradas y en más de una ocasión pensó que era por culpa de Rose por lo que lo dejó pasar, se sentía bien y no iba a perderse todo eso por unos miedos sin fundamentos.
-Nos vemos mañana Damon…
-Eso es nuestro último día en Milán, vente al hotel…
Damon asintió, y así fue justo cuando se preparaba para ir al hotel donde se alojaban sus amigos recibió un mensaje de Enzo cancelando la cita de la mañana por una de la tarde, Damon no tuvo reparos en cambiar la hora, le venía mejor así podía disfrutar de una mañana de turismo como no había hecho…
El camino de vuelta al hotel lo hizo andando, compró flores para Maggie y una botella de licor de melón para Enzo. Llamó a la puerta y con la mejor de sus sonrisas se dejó saludar por Maggie, aunque se sorprendió de verla en ropas menores.
-¿Y Enzo…? ¿no era a las siete…?
-Si no te preocupes-sonrió-es que no podía cambiarme…
-Ah, bueno...si quieres-señaló la puerta.
-No hace falta, ya me cambio aquí-se desprendió de la tela, quedando completamente desnuda ante sus ojos, Damon tardó en vocalizar, y paralizado como estaba, las imágenes con Rose volvieron a su mente, y esas palabras que habían permanecido en el olvido cruzaron su cerebro paralizándolo, las mujeres eran todas iguales, unos zorras sin escrúpulos…
-Espera…
-¿Qué…?
-¿Y Enzo?
-No tiene porque enterarse yo le amo…-y le besó, y una idea cruzó la mente de Damon continuar, llegar hasta el final e ir con el cuento a Enzo y destrozarle el corazón a esa mujer, pero eran muchas las cosas que salían mal paradas, por lo que optó por apartarla de un empujón.
-Eres una puta…-escupió, la piel le quemaba por donde le había tocado-no te acerques a mi…
Y salió de allí…
A primera hora de la mañana salía el vuelo de sus amigos, Damon estaba allí esperándolos en la parada del hotel, los vio aparecer, pero Maggie no estaba incómoda ni se le veía mal.
Enzo fue el primero en saludar.
-Es una pena que no pudieras venir ayer…-le dio un ligero golpe amistoso en la espalda-ya me dijo Maggie que estuvistes por la tarde…
-Que…-se atragantó.
-Si granuja…-rió-estáis preparando mi sorpresa-le enseñó unos documentos-nos casamos en las Maldivas, gracias por pagarmelo…
-Pero…
-Lleváis días cuchicheando por chat…
"No" le hubiera gustado decir, "ella no hablaba conmigo…" Su mirada se cruzó con la de Maggie, se acercó a ella alejándose de Enzo.
-Eres una puta…
-Lo dices hasta con duda-sonrió victoriosa-vamos rompele el corazón...dile que la boda se va a estropear por intentar meterme mano…
-¿Qué…?
-Bonito camaro...perfecto para…-rió-el lugar donde me intentastes violar…
Damon llegó como un autómata al estanque, su lugar de paz en el mundo, con torpeza se dejó caer en el suelo hundiendo los pies en el agua y las manos bajo la fina arena, cerró los ojos para visualizar la paz, y lo único que encontró fue su sonrisa, una lágrima recorrió su mejilla derecha aclarándose lo que con palabras no era capaz de decir, un ruido sordo le hizo abrir los ojos, totalmente rojos.
Elena estaba ahí, su figura idealizada estaba justo enfrente de él, con el pelo destrozado y con la cara roja, ambos se observaron durante un segundo sin ocultar para nada lo que les hubiese sucedido…
La chica titubeó, no sabía si irse o enfrentarse una vez más a él, ella no era una cobarde y mucho menos una traidora debía hablar, e irse, solo eso, tan rápido como vino se iría, ya basta de pensar.
-Rose me utilizo quiere quedarse embarazada y amenazarte para después conseguir todo lo que quiere, perder el niño y dejarte echo una mierda-lo dijo del tirón sin respirar, ya que las palabras la estaba agobiando y la tensión del ambiente más, Damon estaba boquiabierto, alucinando-¡Adiós!
-¡Espera!-reaccionó por fin, no podía levantarse sin tropezarse por lo que solo alzó parte de su cuerpo, la chica se quedó entre la entrada y él, respiró hondo-¡esa puta me las va a pagar y nosotros…!
-No hay un nosotros-dijo tajante, apretó los puños para no caer ante sus súplicas-y nunca lo hubo, así que no le des la vuelta a la tortilla, ya te lo dije una vez, puedo recuperarme del dolor solo deja de regocijarte en él.
-Elena por favor…-cruzó las manos-solo escúchame…
-Ya he escuchado eso demasiado, hay una cosa que no entiendo-se giró-si ya te has acostado conmigo, ya tienes el material, ¿qué más quieres? ¿qué nos acostemos en público? ¿o que te suplique ante todo Mystic Falls? porque de verdad si hay algo más lo haré solo por quitarte de encima...con esto habrás destrozado a todos los Gilbert vivos, incluida mi tía-se cruzó de brazos.
-No quiero que hagas nada, fue un error…
-Oh claro que fue un error, esta vez te has pasado Salvatore, pero me da igual, lo hecho hecho está, y que la vida sigue, locos como tu hay por todas partes, prueba de ello Rose…
-¡No me compares con esa zorra!
-No-sonrió con asco-eres peor que ella, pasa que tu no necesitas dinero
-Eres…-se mordió la lengua, necesitaba aclarar las cosas no empeorarlas-solo quiero aclarar las cosas…
-Bien-se encogió de hombros-pero ¿para qué?-el chico abrió la boca-¿por qué quieres aclararme lo que me has hecho si no sientes nada por mi? Nada…
-Elena…
-Dime, ¿sientes o no algo por mi? y no me vale con que me gustas o me he encariñado, no me sirve…
-Ya sabes lo que significa para mi…
-¿El qué?-estaba siendo dura, Elena lo sabía pero había que comportarse así con personas como Damon era porque sabía lo que significaban sus palabras por lo que Elena le estaba insistiendo, Damon retorció las manos-¡¿El qué?! ¡Alto y claro!
-Porque creo que me estoy enamorando de ti…
La chica dio una palmada para romper la tensión que estaba en el ambiente, y así continuó, le estaba aplaudiendo, mientras negaba con la cabeza.
-¿Ves? no era tan difícil…-se cruzó de brazos-ahora me toca a mi...has conseguido lo inevitable-se lamió los labios-que me enamore de un ser tan despreciable como tu, que crea que hay una oportunidad en tu corazón, que haya encontrada esa luz destruida por la maldad de algunas mujeres, has conseguido que vea mucho más allá de tu apariencia, y peor aún has logrado que te crea-le apuntó con el dedo-pero también que el asco que te sienta sea mayor que el amor que pueda llegarte a procesar, lo siento, pero no puedo, no debo...no, no…
Y se fue, sin dejarle más opción salió de allí corriendo, sin mirar atrás; Damon saltó de lleno al estanque necesitaba despejarse, odiaba sentirse así, pero lo más importante, otra vez había sucedido, otra vez le habían roto el corazón...
¿Soy dura? Espero que no me crucifiquéis a nadie aún...por ahora por favor sed pacientes, tenéis que tener en cuenta que ni Elena ni Damon lo están pasando bien, pero bueno, como soy masoquista quiero escuchar lo que pensáis xD
Gracias por leer ;)
