Tres mil millones de latidos.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp, yo sólo los uno a mis locas ideas.

Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li está así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos esos años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?

24.

Sakura POV

Suspiré y sentí levantarse parte mi chasquilla al hacerlo, apoyé la mejilla en la superficie lisa de la mesa y me di la licencia de descansar unos momentos, se sentía helada la mesa en contraste con mi mejilla que la sentía caliente, quizás se debía a que en la última hora había estrujado mi cerebro como nunca tratando de resolver complicados ejercicios de matemáticas.

- No te escucho escribir, Sakura…- comentó él sin siquiera mirarme, seguía enfrascado en su libro desde que me había dejado los ejercicios.

Alcé el rostro y apoyé mi palma en mi mejilla izquierda, sosteniendo mi peso, observé a Syaoran y por segundos sentí envidia, ¿por qué el tenía que tenerlo todo? dinero, inteligencia, atractivo… enrojecí al instante al darme cuenta que abiertamente –en mi mente- reconocía que él era un chico… guapo, es que sí, lo era, y hacía días que sabía que yo no era inmune a ese "famoso" atractivo reconocido en Syaoran Li y que tenía a tantas chicas suspirando por él, no es como si yo fuese una más de ellas, es decir, a mi me gustaba Yukito y Li se había ofrecido para ayudarme con él, no podía ser tan… tan… niña caprichosa como para de pronto dar vueltas las cosas.

¿O sí?

- ¿Hay algo que quieras saber? – preguntó quitando por fin sus ojos del libro y enfocándolos en mi, negué con la cabeza- ¿Puedes al menos sentarte derecha?

- ¿Para qué? No se harán mejor los ejercicios sólo porque esté bien sentada.- reclamé como niña pequeña, sí, sabía que lo estaba siendo pero realmente estaba cansada, llevaba una hora estrujando mis neuronas luego de tener un día de escuela realmente agotador.

Parecía que Syaoran me atravesaba con la mirada, se levantó desde el otro extremo de la sala –porque sí, se encontraba sentado al otro extremo, lejos de mi- y se acercó hasta mi mesa, inclinándose para revisar los ejercicios que acaba de hacer, apoyó sus manos y se enfocó en la hoja mientras fruncía el ceño en gesto de concentración. Aproveché entonces para observarle, sus pestañas grandes que enmarcaban un lindo par de ojos castaños, sí había descubierto que lo que más me gustaba de él eran sus ojos, quizás porque era su parte más misteriosa e interesante y si los mirabas muy de cerca podías notar que entre ese castaño habían pequeñas motitas de distintos colores…

- Oye, Syaoran…

- ¿Uhm? – preguntó mientras tomaba un lápiz y rayaba algo en la hoja, aunque yo seguía mirando fijo su rostro.

- Chiharu nos ha invitado a su fiesta este sábado, ¿iremos?

Arrugó más el ceño pero por segundos no dijo nada, parecía demasiado concentrado en mis ejercicios.

- Si tú quieres…- respondió luego. Asentí. Lo cierto es que quería ir, pero no sabía muy bien cómo se me daría estar en una fiesta de novia con Syaoran, desde que estábamos juntos el único lugar donde nos veía la gente era la escuela, y por otro lado… las fiestas de Chiharu eran algo así como grandes eventos sociales, asistía mucha gente, ¿y si hacía algo mal? a esas alturas Syaoran sabía que yo era especialista en atraer problemas, una cosa muy distinta era estar en la escuela con él y otra muy distinta era mostrarnos como "pareja normal" en una fiesta de instituto donde de seguro habría algo más que bebida en el ponche.

Miré a Li, esperando que pensara mejor lo que yo le estaba diciendo.

- Tienes malos tres ejercicios.- dijo luego de unos segundos.- Estos de acá…- los apunto, hice una mueca.- revísalos…

- Sí, jefe.- respondí irónica antes de arrebatarle el lápiz y volver a lo mío sin poder evitar cabrearme un poco, desde hacía días que Syaoran andaba así, esquivo, extraño, incluso tenía otra constatación más… certera, parecía que aún estando cerca me evitaba, ¿por qué?

- Hey… - me sobresalté al verlo de cuclillas junto a mi, tenía una mano en el respaldo de mi silla y otra en la mesa, en cierta forma me rodeaba con su cuerpo, enrojecí por inercia.

- ¿Qué?

- Estas cabreada.- afirmó mirando mi rostro- Si quieres que vayamos a la fiesta de Mihara por mi está bien.- replicó. Negué con la cabeza.

- No es eso.- dije sin poder cerrar la boca.

- ¿Qué es?

- Andas extraño, ¿hice algo mal? yo se que a veces puedo ser un poco torpe, pero en serio que…

- No estás haciendo nada mal.- me interrumpió arrugando el ceño considerablemente. Alguien tenía que enseñarle a Li a coordinar sus palabras con sus gestos, porque nunca decían lo mismo. Nos miramos unos segundos en que ninguno dijo nada, mis ojos fueron de sus ojos a sus… labios; tragué saliva en grueso y volví a enfocar su mirada.

Desvié la vista hasta los ejercicios. Me sentía de pronto demasiado abrumada.

- ¿Así que tres malos?

- Ahá. Pero podemos hacerlos luego de comer algo.- replicó.

- ¿Podemos?

- Ahá, si no te explico cómo hacerlos estaremos aquí hasta que anochezca…- dijo tirando de mi mano, dándome una extraña calidez que secretamente… extrañaba.

- ¡Oye! ¿Qué estás queriendo decir? – reclamé mientras lo seguía hasta la cocina, él volteó su rostro en una mueca burlona que aunque lo quisiera o no hacía resaltar esa cosa suya de ser el "chico malo".

- ¿En serio tengo que decir lo troll que eres con los números?

- ¡He mejorado! – reclamé ofendida.

Entonces Syaoran se rió, y sus manos tomando mi cintura para poder moverme y así abrir el refrigerador se sintieron extremadamente naturales, incluso cuando una vez abierto, continuaba sintiendo una de sus manos ahí, sus dedos sujetándome suavemente, y entonces me asusté. ¿Sería posible que… que realmente yo comenzara a sentirme atraída por él? Sentí casi al instante mi corazón bombear sangre con una velocidad más alta de la normal, el calor llegó a mis mejillas sin siquiera que yo lo midiera y para cuando Li estaba observándome fijamente ya era demasiado tarde, sabía que era la viva expresión de un tomate maduro.

Tierra trágame.

- ¿Qué?

- Nada, es que recordé que hoy debo preparar la cena en casa, debo irme…

Pareció desconcertado pero nunca más que yo y mi pequeño y nuevo descubrimiento. En apenas cinco minutos había logrado salir de la casa de Li y me encontraba corriendo hacia mi hogar, tenía demasiadas cosas en qué pensar y temer, sobre todo porque una de las cosas primordiales que me había prometido a mi misma era no confundir las cosas con Li, ambos sabíamos que todo esto no era más que un… un invento, un juego, una farsa, él mismo me había recalcado infinitas veces antes de comenzar todo que este era un trato para ambos y cada uno cumpliría su parte y luego nos iríamos por nuestro lado.

- Tú te enganchas a Tsukishiro y yo vuelvo a mi ansiada soltería y ambos somos felices.

- ¿Nunca piensas estar en serio con una chica, Li?

- ¿Para qué? El amor es una mierda innecesaria en mi vida y la "estabilidad" es otra oportunidad para terminar arruinando las cosas…

Cerré los ojos y apoyé la espalda en la puerta de mi casa apenas entré, mientras me repetía una y otra vez esas palabras en la mente, me obligué a pensar en Yukito y en cómo mi corazón daba un vuelco cuando me sonreía dulcemente.

Piensa en Yukito.

OoOoOoOoOoOoOoO

Le sonreí a Tomoyo mientras ella giraba frente al espejo, ella siempre había sido tan guapa, su cabello negro largo y brillante, su piel blanquísima como una muñeca de porcelana, su buen gusto para vestir, su gracia y delicadeza…

- ¿Así que aún sigues en plan de ignorar a Eriol? – pregunté mientras me desparramaba sobre la cama de Tomoyo.

- Así es…- respondió mientras ataba una cinta azul a su cabello.- Sakura, arrugarás el vestido si te echas así…- hice un mohín y ella rió.- Hablo en serio, esta noche debes lucir muy, muy guapa.

- ¿Y para qué? Ya tengo novio.- respondí irónica.- Además Yukito no estará en esta fiesta…- respondí mientras apoyaba mi espalda y miraba hacia el techo de la habitación.

- Pero debes estar guapa para Li.

- ¿Para qué? – lo cierto es que no quería nada de eso, no quería estar guapa para nadie que no fuera Yukito porque no quería volver al punto en que mi cabeza comenzara a confundirse con pensamientos extraños y contradictorio, porque la idea remota de llegar a considerar que me gustase Li… Sacudí la cabeza.- Además, no me cambies el tema.- repliqué- yo te estaba preguntando por Hiragizawa, pareciera que él se muere por salir contigo, Tomoyo.

- Pues que siga muriéndose.- replicó ella muy segura.

Entonces volví a darme vuelta para poder mirarla mientras ella aún se arreglaba para la fiesta y suspiré.

- ¿Cómo es posible que tengas tanta fuerza de voluntad con este tema? Te ha gustado Eriol prácticamente desde que tengo uso de razón.- dije sin comprender. Tomoyo se volteó a verme y sonrió, esa sonrisa sabia, que le salía sin querer y donde demostraba que sabía muchas más cosas que yo.

- Era tiempo de darme cuenta que él no es… lo que yo ando buscando.

- ¿Cómo así?

- Él no toma a las chicas en serio, Sakura.- respondió sentándose junto a mi en la cama- Se que él me persigue ahora sólo porque yo me negué a ser "la chica" de su noche.

- Syaoran dice que Eriol es un… cabrón pero que en el fondo no es un mal sujeto…. – ella rió al oírme decirle cabrón a alguien, supuse que era porque nunca antes solía llamar a la gente así.

- Li es un buen chico, por eso supongo que defiende a su amigo, y de todas formas seguro que de alguna manera Eriol es más que un mujeriego… sólo que él aún no lo descubre.

- ¿Te parece que Li es un buen chico? ¿En serio? – pregunté curiosa.

- Pues claro…- respondió sonriéndome- Te ha tratado maravillosamente bien todo este tiempo en que han sido novios, Sakurita… te protege, se preocupa por ti y no sólo por tu bienestar, también por tus notas, ¿a que sí? es un chico estupendo, ¿no crees?

Hice una mueca, indecisa.

- Supongo… - volví a mirar hacia el techo.- Pero él es así porque hicimos un trato, no lo olvides…- añadí.

- Trato o no trato no puedes negar que eres probablemente la única chica de todo el instituto que conoce más a fondo a Li… ¿No es eso mono? Si no fuese porque te gusta Yukito te diría que al que tendrías que conquistar sin dudar sería a él… - comentó con un tono extraño.

Por poco y me caigo de la cama con las palabras de Tomoyo ¿Estaba diciendo que…? Oh, demonios… ¿Por qué Tomoyo siempre lograba sacarme colores del rostro con comentarios como esos?

Luego de media hora más y donde me vi obligada a dejar que Tomoyo hiciera un poco de esa "magia" suya para hacerme lucir guapa nos encontrábamos esperando que nos abrieran las puertas de la casa de Chiharu, me estremecí un poco, mi culpa por hacerle caso a mi amiga sobre eso de ir con vestido, ¿por qué no podía ir con mis amados jeans?

Es una fiesta, Sakura, no puedes ir vestida como si fueses al centro comercial.

Pronto apareció la dueña de casa a abrirnos, lucía tan guapa como lo estaba Tomoyo, ¿por qué ellas podían arreglarse y verse bien? Yo que ni siquiera andaba con tacones ni mucho menos y me sentía francamente ridícula. ¡Ni siquiera podía imaginar si llegaba a maquillarme como ellas! No, tenía 16 años apenas y un futuro para hacerlo, ahora me conformaba con sentirme incómoda con los pocos arreglos que Tomoyo había logrado hacerme, quizás Li tenía razón y yo era realmente una bruta.

- Pasemos, Sakurita.- chilló mi mejor amiga tomando mi mano y entrando las tres a la casa que por cierto estaba ya llena de gente, música, luces de colores, mesas de picadillos, vasos, decoraciones extrañas.

- ¡Sakura, Li está en la carpa en el patio de atrás! – gritó Chiharu para darse a entender entre el estruendo de la música. Asentí. Para no ser tan formales habíamos quedado de reunirnos ahí, él llegaría con sus amigos y yo con Tomoyo.

- Ve por él, Sakura…- dijo Tomoyo dulcemente.

- ¿Eh? ¿Pero y tú? ¿No vienes conmigo? – pregunté.

- No, de seguro está Eriol con él y no quiero andar escapando tan pronto, primero me daré una vuelta, nos encontramos luego, ¿está bien?

- Vale…- dije caminando hacia donde me había apuntado Chiharu.

En el camino fui saludando a varias personas, parecía que la mitad del instituto estaba ahí dentro, me impresioné de la cantidad de gente que me saludaba y que yo apenas recordaba haber visto alguna vez, supuse que todo se debía a que ahora era la "novia de Syaoran Li", lo cual había subido mi estatus en la escuela desde el nivel de "nadie" a "alguien".

Y entonces lo vi, al fondo, rodeado de un montón de chicos y… muchas chicas, con un vaso en la mano y gesto extraño en el rostro, parecía cabreado o… en ese instante alzó la vista y me vio, directamente, su mirada fue tan fija que me sentí increíblemente nerviosa y ni siquiera sabía por qué. Alcé la mano y le saludé de lejos, de pronto no me sentía demasiado segura para llegar e irrumpir en ese grupo tan grande de gente, pero Li pareció leer mis pensamientos porque fue él quien se alejó de ellos caminando hacia mi y sin decirnos nada tomó mi cintura antes de darme un beso que hizo dar vueltas mi cabeza, con apenas un roce.

- Tardaste demasiado en llegar…- susurró con voz algo mosqueada mientras apoyaba su frente en la mía, supuse que lo hacía para que lo oyera entre tanto estruendo.

- Sí, lo siento, es que Tomoyo insistió en que nos arregláramos un poco… - repliqué. Su aliento chocó contra mi rostro cuando le oí reír.

- ¿Te obligo a ponerte más guapa? – preguntó como si nada, entonces yo me sentí enrojecer. Asentí, incapaz de responderle en voz alta- No era necesario- añadió luego.

Tomó mi mano y comenzamos a caminar hacia el grupo donde se encontraba antes, entonces me sentí nerviosa, él pareció notarlo porque se detuvo y me miró alzando una ceja.

- ¿Qué?

- Pues… no se… es mucha gente ahí, ¿eh? – le vi rodar los ojos.

- Sakura, es una fiesta.

- Ya, pero es que yo no soy muy buena mintiendo y si nos empiezan a…

- Nadie preguntará nada.

- ¿Y cómo lo sabes?

- ¿Y cómo lo sabes tú? – replicó de vuelta.

- Es mejor prevenir.

- Deja de ser cobarde, además tengo todo controlado.

- ¿Y ellas quien son? – pregunté apuntando disimuladamente a cuatro chicas que con solo verlas me sentía más ínfima que una cucaracha.

- ¿Ellas? Son… amigas de Eriol… las conozco desde hace un tiempo…

- ¿Estudian en Tomoeda? – pregunté intrigada.

- No…- respondió- Estudian en… en la universidad en Tokyo…

Universitarias.

Me sentí más y más intimidada conforme nos acercábamos, ¿qué demonios iba a hacer yo ahí entre chicas universitarias? Pero era demasiado tarde, Li tiraba de mi y sin decir más se acomodó entre Eriol y Ryu, haciendo que yo quedase parada delante de él, con Syaoran abrazando mi cintura.

- ¿Y ella quién es? – preguntó una de las chicas, mirándome con interés.

Me sentí morir al ver todos los pares de ojos enfocados en mi, no ayudó mucho que Eriol soltara una mal disimulada risotada.

- Es la novia de Li, ¿no les había contado? Syaoran tiene novia, Sakura, ellas son Yuuna, Ayaka, Natsuki y Mei… - mi vista fue de Eriol a las cuatro chicas que me observaban de arriba abajo.

- Jamás pensé que terminarías de novio con una chica de tu edad, Li…- comentó Ayaka mirando tras de mi a Syaoran.- Siempre pensé que gustabas de… universitarias… ¿No, Mei? – añadió sugestivamente mirando a su amiga y luego a mi.

Esta vez fue Ryu quien lanzó una risotada y entonces comprendí, podía ser realmente boba y despistada algunas veces pero comprendí el mensaje entre líneas que acababa de decir esa chica, observé a la mencionada Mei y no pude dejar de sentirme increíblemente insignificante, al lado de ella yo era nada, ¿Syaoran había estado con ella?

- La gente cambia.- soltó Syaoran mientras sentía su brazo ceñirse un poco más fuerte en mi cintura.

- Tú no parecías de los que cambiarían…- rebatió Mei.

Fue el momento de sentirme increíblemente incómoda, todos parecían saber con exactitud de lo que ahí estaban hablando menos yo. Me volteé hacia Syaoran, dándole la espalda al resto y traté de sonreírle con normalidad.

- Voy a buscar a Tomoyo... se suponía que ayudaríamos a Chiharu en la cocina.- mentí. Supe que sabía que no estaba diciendo la verdad pero aún así me safé de su agarre y comencé caminar.

- Sakura…- me llamó tomando mi muñeca.- Voy contigo…

- No… yo... vuelvo en pocos minutos..- dije tomando su mano y alejándola.

- ¿No es tierna?

Y eso fue lo último que escuché antes de alejarme del grupo, seguramente dicho por una de las universitarias, traté de caminar y mantenerme lo más normal del mundo, incluso cuando una parte de mi se sentía increíblemente idiota, ¿cómo había sido posible que horas antes pensara si quiera en la posibilidad de sentirme atraída por alguien como Li? Él y yo éramos totalmente opuestos, Li salía con universitarias eso era obvio, y yo… yo ni siquiera había tenido una relación de verdad en mi vida. Fue el momento de entender de verdad que Li hacía todo eso de ser "novios" por… caridad, no había otra razón y si bien siempre supe que lo hacía por una razón muy lejana al tipo de "interés chica-chico", fue sólo en ese momento cuando terminé por confirmarlo.

¿Qué tan ridícula podía ser? Debía terminar todo eso de la farsa cuanto antes, incluso aceptando que la idea de pasar mucho tiempo con Syaoran ya se había asentado en mi mente, racionalizando al fin que si seguía participando de ello, las cosas podrían ponerse realmente peligrosas para mi... Di por fin con Tomoyo y fueron mucho más de quince minutos los que me entretuve a propósito en la cocina con Chiharu, Rika, Tomoyo y otras chicas más, llenando bandejas de comida y llevándolas a las mesas distribuidas por ahí.

- ¿No deberías estar con Li? – preguntó Tomoyo a mi oído.

- Él está con sus amigos…

- Lo vi ir hacia el baño hace pocos segundos, deberías ir con él…- hice una mueca.- ¿Sakura? ¿Ocurre algo?

No tenía ánimos de decirle nada aún a Tomoyo por lo que lo mejor fue decir que iría a buscar a Syaoran y salir de ahí, lejos de un interrogatorio que me dejaría más y más confundida. Caminé hacia el baño, conocía bien la casa de Chiharu porque muchas veces la había visitado, después de todo éramos amigas. Había una cola enorme para entrar, me alcé de puntillas para tratar de distinguir la cabeza de Li entre ellas, pero sin resultados.

- Joder, que me estoy meando aquí afuera…- gritó un chico a mi lado.

- ¡Que llevan adentro diez minutos, cabrones!- gritó otro.

- Tírate a la chica en otro lado, cabrón- le siguió Keita, un chico que iba en mi misma clase, reconocido bocazas de mi generación.

Fue entonces cuando la puerta del baño se abrió y salió Li, sonreía al verlo, pero entonces me percaté que no estaba saliendo solo, le seguía Mei… la sonrisa se me quebró en el rostro en el momento exacto en que comprendí la escena.

- ¿Qué ya no son novios? – preguntó Keita apuntándolo hacia a ellos y luego a mi, comentando a toda voz haciendo que los que miraban al par que acababa de aparecer del baño mirasen en mi dirección también.

Sentí mi rostro enrojecer, parte vergüenza y decepción. Pestañeé un par de veces tratando de asimilarlo.

¡Sakura! – Li comenzó a caminar en mi dirección mientras yo retrocedía.

¿Li se había liado con esa chica en la misma fiesta donde todos creían que éramos novios? ¿Qué pretendía? Quería correr pero me parecía irreal aún la situación. Sentía un extraño zumbido en los oídos mientras sentía que la garganta se me hacía un nudo.

Vi a Syaoran acercarse más y fue cuando por fin reaccioné a alejarme de ahí. Tenía que encontrar a Tomoyo y salir de aquella fiesta, pero no acababa de caminar un par de habitaciones lejos cuando Li me dio alcance, sujetando mi cintura, obligándome a verlo.

- Sakura yo no...

- Li, no es necesario que… yo… los vi…- dije tratando de parecer normal.- Quiero decir, si querías ligarte a chicas, la verdad es que…

- No, no estás entendiendo, yo no estaba ligándomel…

- Lo repito, no necesitas darme explicaciones.- dije alzando el mentón, tratando de racionalizar el hecho que aunque para todos los que estaban ahí mi novio me había engañado en mis narices con una chica metiéndose en un baño, realmente yo nunca había sido la novia real de Syaoran y eso sólo yo lo sabía, y bueno… en teoría no tendría por qué sentirme engañada…- además ahora tenemos la excusa perfecta para terminar, ¿no? – solté a la carrera.

- ¿Qué? – me miraba sorprendido y yo traté de hablar rápido y huir de ahí.

- Terminar nuestra farsa, Li…

- Sakura, Mei me persiguió, yo sólo tenía que aclararle algunas cos…

- Li…

- ¡Llámame Syaoran, maldita sea! – estalló de pronto tomando mis hombros- Sakura, lo que acabas de ver…

- Es lo que tenía que pasar, ¿podemos terminar con esto ahora? Es lo que queríamos ambos, ¿no es así? Tú mismo lo dijiste ¿no? Yo voy por Yukito… y tú vuelves a tu soltería donde puedes ligarte a las chicas que quieras, Li…

Me miró serio mientras aún sostenía mis hombros.

- No pasó nada con Mei, quiero que lo tengas claro.

Sonreí, una sonrisa más bien quebrada, no pude evitarlo, ¿en serio quería que me creyera que él haría… nada con una universitaria dolorosamente guapa como Mei?

- Nos vemos en la escuela, Syaoran, gracias por todo…

- ¿Por qué te despides?

- No me despido.- dije tratando de mantener la calma, incluso aunque por dentro sintiera una extraña opresión y mis piernas parecieran no soportar mi peso.- Sólo estoy terminando nuestro plan… además ¿Quién nos creería lo de seguir juntos cuando ya muchos te vieron salir de ahí con una chica universitaria? Vamos, Li, mírala y mírame… - dije apuntando unos metros a su espalda donde estaba la aludida con sus amigas, logrando por fin zafarme del agarre sobre mis hombros y saliendo de ahí.

Me sentía increíblemente estúpida y aún no lograba encontrarle lógica total a ello. Sabía que nunca había sido de verdad mi relación con Li, pero dolía de igual forma… dolía…

Dolía de un montón de formas que ni siquiera comprendía a cabalidad.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Ok, no me miren a mi, yo solo me siento a escribir cuando me siento inspirada pero lo cierto es que casi nunca se lo que va a pasar en el capítulo una vez que me pongo a escribir, casi siempre tengo escenas predeterminadas justo cuando estoy frente a la pantalla y que van desarrollándose solas a medida que escribo, pero este final ni siquiera me lo esperaba yo xD

Pueden tirarme tomates o mandarme una carta clow asesina (?) Como sea, espero que igual les haya gustado el capi. A mi me gustó, porque superó mis expectativas en cuanto a la historia, y como dice Brecht en cuanto a la estética del arte, logras el objetivo cuando logras sorprender tanto al espectador como a ti mismo, umbral de expectativas roto, oh sí xD

lol

ya, me dejo de hablar mierdas

las amo y los amo

gracias por los reviews maravillosos

magda