Disclaimer: One Piece no me pertenece.
"¡Cuando termine con esto iremos a tu casa!"
"Creo que me voy a enfermar"
Hasta ese momento era un misterio para Yue si tenía que preocuparse por lo que había sonado como una promesa de parte de Luffy, o por el hecho de que en ese momento lo estaba viendo prepararse para pelear en medio de una arena donde fácilmente podría ser reconocido por sus técnicas o si a alguien se le ocurría quitarle el casco. Incluso sintió la mano un tanto pesada cuando la alzo para devolverle el saludo que le muchacho dirigió desde la arena segundos antes de que comenzaran las peleas- Probablemente sus pies pesaran lo mismo que una tonelada cuando trato, con mucho esfuerzo, de buscar un lugar donde sentarse.
Los gritos del rubio cuyo rostro le parecía conocido pero cuyo nombre había olvidado no ayudaron en nada a su cabeza cuando paso por su lado, usando toda su fuerza de voluntad para no remover el anillo de su dedo por aunque fueran cinco segundos y hacer que se callara- Tenia que admitirlo, sería un bien para la sociedad en ese momento. 'Un gusto, Aki' no había sido la mejor cosa que decir hacia unos minutos atrás cuando logro encontrar a Luffy mirando la pelea anterior con el hombre al lado ¿Pero cómo iba a saber ella que iba a tratar de matarla después de eso? Por lo poco que había entendido de sus gritos, "todo era por culpa de Trafalgar", y eso por alguna razón fue suficiente explicación como para no preocuparse de mas por el asunto.
Lo único que pedía eran un par de minutos de paz y tranquilidad, preferiblemente lejos de gente con intentos homicidas hacia Luffy o hacia su capitán- La verdad era que si podía salir del coliseo en si sería maravilloso, pero como eso no iba a pasar Yue ni siquiera trataría de crearse falsas ilusiones. Las intenciones que la terminaron dejando en donde estaba en ese momento no parecían tan bien orientadas ahora que realmente estaba viviendo la situación; estaba fuera y muy lejos de su conocimiento como era posible haber pensado que podría respirar dentro de ese lugar sin sentir como las paredes se cerraban a su alrededor con cada grito que se escuchaba de la audiencia.
Casi como una jaula.
No recordaba con que había llenado su estomago en el restaurante, pero fuera lo que fuera si no lograba encontrar una manera de bloquear todo lo que le provocaba nauseas, preferiblemente comenzando por las probabilidades de ser descubiertas en cualquier momento, en muy poco tiempo terminaría vaciándolo en alguna esquina. Gruño casi deliberadamente cuando logro sentarse sobre un banco largo de cemento que afortunadamente no estaba tan lejos de las ventanas desde donde había estado mirando a Luffy, y enterró el rostro en sus manos, tratando de aunque fuera por un momento olvidar en donde estaba.
No le funciono muy bien.
La verdad es que no le funciono en nada.
"¡Cuando termine con esto iremos a tu casa!"
Algo muy parecido a un bufido escapo sus labios ligeramente, aunque era más cercano a un suspiro que a cualquier otra cosa- No había tenido ni el momento ni el corazón para decirle que, por más que dijera que cumpliría su promesa, no sería posible de ninguna manera ir a donde Luffy quería llevarla; su sonrisa simplemente había sido demasiado amplia para eso. Había intento evitar con toda su fuerza pensar cómo explicarle, cuando saliera de la arena, que era mejor quedarse lejos de ese lugar, porque estaba segura que un simple "no" iba a estar lejos de convencerlo.
Dejarla sola con su preocupación y su imaginación era la cosa más horrible que alguien pudiera haberle hecho en su vida. Así que, naturalmente, Yue estaba segura de que alguien en algún lugar de la tierra o el cielo, si es que existía, se estaba riendo de ella.
La historia de su vida.
"¿Estás bien? Luces un poco pálida"
Levantar el rostro de sus manos fue probablemente una mala idea.
Otra cosa bastante probable fuera que el corazón se le detuvo esos dos segundos donde Yue se dio cuenta de que estaba manteniendo contacto visual con la mujer que se encontraba parada en frente de ella, cuerpo ligeramente inclinado hacia al frente para poder tener una mejor vista de su rostro- los mismos dos segundos que Yue tardo en comprender que bajar la mirada era la cosa más sensata que había hecho en las últimas semanas.
"¿Quieres que te consiga un poco de agua? Tal vez sea buena idea que llamo a algún doctor" Se movió hacia uno de sus lados, aun con la parte superior de su cuerpo inclinado, una mano ligeramente extendida en su dirección como si estuviera segura de que necesitaría sostenerla en cualquier momento. Ojos abiertos y alertas, probablemente tratando de pensar que pasaba con ella en ese momento- Yue no pudo evitar pensar que la mujer que estaba frente a ella, la cual probablemente fuera de su misma edad, parecía lo suficientemente preocupada como para ser llamada tonta por mirar de esa manera a un desconocido.
Era irónico.
Era sumamente irónico.
Pero eso no lo hacía menos asqueroso, o cruel, o cómo quisieras verlo, porque en ese momento Yue ciertamente no tenia cabeza para darle una calificación adecuada- era uno de esos momentos donde tenía que reconocer que tragarse todo lo que quería decir era la mejor opción, donde tenía que respirar el doble de profundo y tratar con todo lo que tenia de mantener la mente en blanco. Porque cualquier cosa que pudiera salir de su boca sin el debido análisis, sería probablemente algo que haría que terminara con una espada clavada por la espalda. Literalmente.
"No, no" Negó con las manos, tal vez un poco más rápido de lo que había debido, causando que la de pelo rosado la mirara entre preocupada y sorprendida. Mordió el interior de su boca hasta que una versión mejorada de una mueca apareciera en su rostro, la cosa más acercada a una sonrisa que podía lograr en ese momento "Estoy bien" Mas le valía por lo menos aparentar que estaba diciendo la verdad, porque responder innecesarias preguntas de un doctor acerca de su persona en frente de esa mujer era algo que ciertamente no iba a terminar bien, pasara lo que pasara. Las probabilidades de que siquiera pasara un segundo antes de que la otra mujer la atacara eran tantas que hasta le pareció hilarante.
Probablemente no sería igual de divertido y/o entretenido si realmente llegar a pasar.
"¿Estás segura?" Y con otra mirada de preocupación, si hizo más difícil mantener, por primera vez en su vida, la boca cerrada para no hacer un comentario innecesario; cuando no sabía que decir y simplemente confiaba en que abriendo la boca saldría una respuesta coherente, generalmente terminaba en situaciones de las que costaba mucho trabajo salir. Cierto, nunca había aprendido la lección, no importaba cuantas veces Law se haya molestado con ella por eso, o por lo menos nunca lo había reflexionado cuando se encontraba a punto de hacerlo, pero incluso para ella había un límite para las cosas. De todas formas ¿Qué es lo que podría decirle? ¿Lo siento?
No una buena opción.
"Si" Una vez más una sonrisa pequeña apareció en su rostro, y Yue esperaba que fuera lo suficientemente pequeña para que ella no se diera cuenta de lo falsa que ella. Si podía salir de eso sin mayor inconveniente y sin que se presente la necesidad de correr por su vida, ese momento quedaría casi de primero en su lista de logros a lo largo de su vida "Gracias, Rebecca"
Cuando Rebecca alzo una ceja, Yue respiro tan profundo que sus costados dolieron. Y siguieron de esa forma gracias a que, aunque no se hubiera dado cuenta, la joven mujer mantuvo la respiración por unos largos segundos mientras la de pelo rosada movía ligeramente su rostro hacia un lado, confusión pasando por sus ojos cada cierto tiempo. Tal vez, si el soldado hubiera tenido ojos de verdad, lo que Yue veía en Rebecca seria parecido a lo que hubiera visto en ellos. Soltó lentamente el aire de sus pulmones cuando la otra mujer abrió la boca para hablar, ningún aparente reconocimiento en su rostro.
"¿Ya nos conocemos?"
"¿Y quién es ella?"
Doflamingo volteo en la dirección en la que estaba mirando, ni una sola vez retirando el brazo que tenia sobre sus hombros, y gracias a la persona que los miraba desde dentro del coliseo a Yue repentinamente se le había olvidado lo molesto había sido eso. No se detuvieron completamente frente a la gran construcción, pero caminaron lo suficientemente lento como para que le hombre pudiera captar a lo que se estaba refiriendo- No lo culpaba, incluso ella había tenido problemas para distinguir la figura entre las sombras que salían de las ventanas con barrotes demasiado gruesos para su gusto.
La muchacha que había distinguido después de un segundo largo, probablemente no era mucho mayor que ella. Y fue un completo misterio para la adolescente el por qué la sonrisa de Doflamingo por un momento se volvió más burlona de lo que ya era normalmente- también fue un completo misterio porque se sintió tan incómoda después de que lo hizo, aun mirando a la muchacha que los observaba con un aparente ceño fruncido.
"Nadie de quien te tengas que preocupar"
"No" Algo cercano a una mentira blanca que no haría otra cosa que seguir asegurándole un puesto en el infierno, si es que existía uno, y una sonrisa que Yue rogaba porque no la hiciera parecer como si estuviera a punto de ponerse a llorar, porque eso era extrañamente lo que quería hacer en ese momento- No solo seria inmaduro, sino que estaba segura que eso no era lo que necesitaba ver Rebecca de ella. Se levanto lentamente, usando sus propias rodillas como punto de apoyo antes de quedar completamente de pie frente a la gladiadora. Normalmente se sentiría ofendida de tener que levantar la mirada para ver a alguien a los ojos, pero en ese momento era poco en lo que podía concentrarse a parte del casi evidente temblor de sus piernas "No nos conocemos"
Realmente me voy a enfermar.
"Hasta luego"
Escucho la respuesta su despedida a sus espaldas, pero había empezado a caminar lo suficientemente rápido como para ni siquiera darle tiempo a Rebecca de que lo dijera en su cara. Era mejor así. Probablemente. Era lo que por lo menos Yue creía correcto en ese momento- Si no estuviera segura de que si le decía quien era se armaría un problema dentro del coliseo donde estaba Diamante ¿Le hubiera dicho todo? ¿Hubiera sido capaz de disculparse, aunque no fuera ella la que tuviera que hacerlo? Yue la había visto antes, la había observado pelear y había sido consciente de su encierro, así que sería la persona más hipócrita del mundo si lo hacía. Pero por lo menos no se sentiría tan mal.
Falto muy poco para que no se diera cuenta del golpe a su hombro que hizo que diera unos cuantos pasos apresurados hacia delante, haciéndola clavar sus talones en el suelo para no terminar de cara en el suelo, cosa que ciertamente no sería divertido. Le tomo un segundo más salir de sus pensamientos para darse cuenta de que en realidad había sido alguien con quien se había tropezado sin darse cuenta- Pudo ver una capa roja por el rabillo el ojo, y eso le fue suficiente como para saber en qué dirección disculparse.
"Oh, lo siento" ¿Se encuentra bien, señor?" Cuando volteo la cabeza hacia un lado se dio cuenta de que la persona era no solamente un hombre, si no un gladiador. Su rostro se encontraba completamente escondido por el brillante casco que portaba, y Yue maldijo mentalmente cuando tuvo casi tuvo que torcerse el cuello para mirar hacia arriba. ¿Podía, por una vez en la vida, no sentirse insultada cada vez que alguien se tropezaba con ella? ¿O cuando conocía a alguien nuevo? Sería muy lindo no sentirse como un ratón al lado de un elefante cada vez que ese tipo de cosas pasaban. Culpaba sus genes, aunque no sabía cómo era o había sido su familia en términos de estatura… o de cualquier otra cosa, la verdad.
"Si… no te preocupes, ha sido mi culpa" Tuvo el presentimiento de que el gladiador iba a decir algo mas, pero repentinamente lo único que quedo entre ellos fue el silencio. ¿Había sido su impresión, o su cabeza repentinamente se había enderezado para mirarla mejor? Esa era una de las señales que debió preocuparla más de lo que ya podría posiblemente sentirse, pero otras cosas desviaron la atención de la mujer, como por ejemplo el hecho de que en todo el brazo del hombre se encontraban heridas frescas, abiertas y no solamente dolorosas a la vista. A su cerebro le tomo medio segundo registrar las otras heridas visible en el rostro de su cuerpo, y si no fuera porque tenía mucha experiencias viendo y tratando heridos, Yue posiblemente hubiera palidecido ante la vista.
"Esas heridas… ¿Necesita ayuda? Debería ir con un doctor" Sin realmente pensar alzo una mano hacia él con la intención de estabilizarlo si llegaba a necesitarlo, pero la mano que alzo para detenerla cumplió su deber bastante bien. La mujer miro con confusión al gladiador, quien parecía respirar con dificultad, otra muestra de que su condición era tan mala como ella creía que era- Silenciosamente espero que no tuviera daño interno, porque eso era algo que no le deseaba a absolutamente nadie, ni siquiera a Sanso cuando se burlaba de ella.
"No es necesario" Su voz ronca y la manera en la que se tambaleo notablemente hacia un lado dijo completamente lo contrario, pero la mano seguía alzada en su lugar y la mirada de determinación seguía en sus ojos también. A diferencia de Rebecca o del soldado, a través del caso el hombre pareció encontrar lo que buscaba en ella mucho más rápido, pero ya que nunca dijo nada al respecto Yue nunca podría realmente saberlo "Gracias por tu preocupación"
Se alejo de ella con lo que a la joven mujer la parecieron pasos dolorosos, pero de todas maneras mantuvo su camino. Ni siquiera una sola vez se detuvo. Yue miro su espalda por un largo rato antes de volver a moverse.
Ladeo el rosto hacia un lado.
Hacia el otro.
Y después de unos segundos, frunció el ceño ligeramente.
"….Esto es… muy raro"
Si llegaba a ver a otra persona que le pareciera extrañamente conocido, pero que no supiera realmente de donde ni de cuando, Yue decidiría que realmente era una broma de las fuerzas que estaban por sobre todo. Meneo la cabeza un poco mientras volvía a caminar, empujando lo más profundo posible dentro de su mente la figura del hombre herido; no podía costear pensar en tantas cosas al mismo tiempo, no cuando tenía que estar al pendiente de sus alrededores, buscando señales que le dijeran que tenía que salir corriendo de ser necesario.
"¿Yue?"
Como esa, por ejemplo.
Una señal inmediata y perfectamente clara para seguir de largo.
Una también para correr si era necesario, aunque eso significara arruinar su actuación en caso de que algún guardia la viera- Buscar un lugar donde esconderse y olvidarse de todo y todos hasta que tuviera la certeza de que fuera segura.
Tuvo que haber hecho cualquier cosa menos detenerse en su lugar, prácticamente congelada por su propio nombre ¿Otra vez, cuantas eran las posibilidades de que alguien que ella conociera la pudiera reconocer dentro de ese coliseo? Muchas. Llego a un punto en donde realmente pensó en simplemente seguir caminando, como si nunca hubiera pasado nada y como si realmente se estuvieran refiriendo a otra persona; no hacía falta ser un genio para saber que ya era demasiado tarde para eso. Pero tampoco hacía falta ser un genio para saber que mirar de reojo por sobre su hombro a quien quiera que la hubiera llamado, fue realmente estúpido.
Pero cuando reconoció a quien le estaba hablando, haría falta un milagro para que no se delatara con la expresión de confusión en su rostro- Ya pelear ni siquiera era una opción, aunque Yue no la había si quiera considerado como una en primer lugar. Aunque la verdad era que muy poco la mujer podía planear en ese momento, porque de las miles de cosa que había pensado ver, la persona que estaba parada a unos metros de ellas con brazos cubiertos por vendas y obvios rastros de sangre por la frente y los costados de la cara, no era una de ellas. Incluso cuando se volteo casi completamente en su dirección, notando la mirada de sorpresa y confusión que le dirigía el hombre mientras su boca se abría ligeramente, no sabía que pensar de la situación.
"¿Be...Bellamy?"
"¿Qué estas mirando?"
No le gusto el tono, no le gustaron las palabras, y ciertamente tampoco le gusto a sonrisa asquerosamente torcida en el rostro de la persona que se encontraba de pie a unos metros de ella, brazos cruzados sobre el pecho y una mirada de burla y superioridad que hizo que su actitud le gustara aun menos. Cualquiera pensaría que viviendo con Doffy estaría acostumbrada a ese tipo de sonrisas, aunque desde un principio Yue había tenido algo como una inmunidad a ella por lo que nunca la había molesto, pero la expresión que el hombre, también rubio por cierto, tenía en el rostro era demasiado cruda como para siquiera pensar sentirse cómoda en su presencia.
Hubiera podido caminar dentro del edificio donde sabía estaba Doffy, el que tenia la insignia del pirata pintada en lo más alto y también el edificio que había estado mirando por unos minutos, solamente pensando porque le interesaría al hombre tener lugares como esos tan lejos del Nuevo Mundo, cuando el rubio decidió probar su paciencia. La verdad, era lo que estaba planeando hacer. Pero no hacía falta ser un genio para saber que no podría ya que el hombre estaba parado justamente en frente de la puerta principal de dicho edificio, y algo le decía a Yue que tratar de simplemente intentar pasar no sería tan fácil como parecía. La adolescente miro de reojo sus lados, confirmando que no había nadie de la tripulación cerca; aunque realmente quisiera hacerlo, cosa que no quería porque no era un asunto lo suficientemente grande para, nadie se acercaría a ayudarla.
Otra mirada a la sonrisa, y sus ojos se entrecerraron ligeramente.
"¿Qué estas mirando tú?"
En el mundo donde estaba metida, esa era probablemente la cosa más apropiada para decir- Doffy le había dicho una y otra vez que, no importaba por quien porque casi nadie tenía tanto poder como él alrededor del mundo, si siquiera planeaba moverse de su lado tendría que aprender cómo manejarse ella sola. No que lo dijera en serio, que conste, porque después de eso había dejado en claro que bien podía ignorarlo todo porque no iba a estar dejando su lado en los años que le quedaran de vida, pero la idea había quedado lo suficientemente clara en la mente de Yue como para que la adolescente no lo olvidara.
Hasta ahora, era lo único que no la hacía sentir como el concepto de niña mimada que había adquirido desde que la habían sacado de la isla hacia dos meses.
El hombre pareció sorprendido por solamente una milésima de segundo antes de que en su rostro se mostrara de nueva cuenta la sonrisa torcida, para el horror de la de ojos rojos, quien ciertamente esperaba la respuesta por la única
"Niños, niños, no peleen" Cuando Doflamingo salió de la puerta tras él, Yue pudo ver al otro rubio perder la compostura por un momento. Sonrió para sí misma ligeramente ante la mirada que le había dirigido "Fufufufufufu, sé que no te gustan los extraños, Bellamy, pero deberías ser un poco mas cortes con el género femenino" Era difícil o no saber si sus palabras eran sarcásticas, a que el tono con el que usualmente hablaba dejaba mucho que desear en esa area, pero fuera como fuera Yue simplemente tuvo que hacer una mueca ante sus palabras; simplemente no quería tener en su mente la imagen de las numerosas…. Mujeres que Doflamingo había tenido más de una vez dentro de la villa. Para cuando Yue se dio cuenta Doflamingo ya estaba a su lado, una mano dentro del bolsillo de su pantalón mientras una brazo colgaba de su hombro derecho- La adolescente no se movió a pesar de que ese tipo de gestos no eran sus favoritos, pero en esos momentos estaba demasiado ocupada tratando de mantenerse tan firme como podía al frente de 'Bellamy' "No creo que quieras que Yue te odie, puedo garantizarte que es algo que yo siempre evito"
"¿Está contigo?" Decir que Yue se sintió ofendida no solamente por el tono que utilizo sino también por la expresión de infinita sorpresa y confusión en su rostro, podría ser un entendimiento. Su ceño se frunció casi automáticamente, y solamente unos segundos después sintió como el hombre a su lado reía otra vez, cosa que a pesar de no molestarla, no ayudo a la situación en lo más mínimo; en ese momento la de ojos rojos decidió que mientras más rápido dejaran la isla para volver a casa y lejos de ese tipo, mejor.
"Ciertamente" Una sonrisa torcida apareció en su rostro, y por un momento la muchacha se pregunto si esa era la sonrisa que Bellamy trataba de imitar. Si así lo era, sería sumamente interesante, palabra que usaba para no tener que expresarse utilizando términos como 'enfermo' "¿No te parece hoy un día muy especial, Yue? Tal vez frente a ti se encuentra tu primer amigo" La nombrada lo miro con horror, haciendo que el hombre riera otra vez, esta vez con más fuerza, pero el asunto ciertamente no le hacía nada de gracia a la muchacha; tampoco le hizo cuando, después de un momento en donde no sabía cuál era la mejor manera para salir de esa situación, miro a Bellamy y encontró que en vez de tener la misma expresión que ella sostenía en ese momento, una sonrisa cruzaba su rostro.
Hasta le guiño un ojo.
Lo único que le faltaba era acercársele y revolverle el pelo, pero si sabía que era lo mejor para el dejaría sus manos quietas en donde estaba. Y no lo decía exactamente porque a Doflamingo eso no le haría nada de gracia, si no porque a ella no le haría gracia.
"Un gusto, princesa"
Yue no estuvo ni siquiera cerca de considerar una lástima no poder decir lo mismo.
