Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a spanglemaker9, yo solo la traduzco.
FAKING IT
Capitulo veinticuatro – Fría y dura perra
Bella's POV
Toda la noche. Íbamos a estar aquí ensayando toda la noche.
Por nerviosa que estaba, incluso yo creía que nuestro nuevo espectáculo en vivo estaba bastante bien. Pero, como siempre, Jasper el Perfeccionista estaba nervioso por el arreglo de una de las canciones nuevas. Lo que habíamos hecho en el estudio no estaba funcionando muy bien en directo y ahora quería cambiar toda la jodida cosa.
Esperaba que pudiéramos haber terminado para la hora de la cena, de manera que pudiera pasar algo de tiempo con Edward, pero no parecía probable. Y realmente necesitaba hablar con él. Tras la noche pasada, cuando él había regalado la canción, me sentía más pesimista que nunca. Necesitábamos hablar. Necesitaba preguntarle qué, si algo, veía él pasando entre nosotros ahora. A este punto, estaba bastante segura de lo que él iba a decir, pero al mismo tiempo, necesitaba hacerlo y quitármelo de en medio. Como quitarse una tirita. Dolería mucho al principio, pero luego tal vez podría empezar a superarle. Sí, claro.
No había tenido mucho tiempo hoy para pensar en mi canción. Le mandé un mensaje a Jasper cuando me desperté esta mañana para decirle que Edward había dicho que sí. Para la hora que fuimos al ensayo a las nueve, dijo que la firma estaba con ello, limpiándola para meterla en el disco. Butch estaba haciendo todo lo que podía para limpiar la pista imperfecta que tenía. El micro estaba en el lugar equivocado, el balance entre la voz y el piano a veces era desigual, pero me negué de plano a grabarla con Edward otra vez, incluso aunque hubiéramos tenido tiempo, que no lo teníamos. Jasper dijo que igualmente le gustaba la calidad sin tratar de la pista. Dijo que estaba más cargada de emoción. Puedes decirlo de nuevo.
Así que, mientras yo empezaba la mañana emocionalmente golpeada por la canción, habíamos ido directos al ensayo y había sido un maratón de todo el día. No había habido tiempo para pensar en nada más, lo que era bueno y malo.
Jasper escribía apresuradamente cambios en las letras, con la cabeza inclinada y completamente absorbido. Rose tenía la cabeza hacia atrás contra la pared, con los ojos cerrados, tomando un respiro. Emmett había sacado discretamente su Gameboy. Me estaba debatiendo sobre si debería ir a por otra taza de té cuando mi teléfono vibró. Edward.
Me fui a una esquina de la habitación, fuera de su campo auditivo, intentando no irritar más a Jasper.
"¿Hola?"
"¿Bella? ¿Cómo va?"
Gemí en respuesta.
Edward soltó una risita. "Así de bien, ¿huh?"
"Solo está siendo un día largo. ¿Qué tal te va a ti?"
Escuché a Edward exhalar en el teléfono. "Bueno, he hablado con Scorsese."
Me puse alerta instantáneamente. "¿Y?"
"Está hecho. El papel es mío."
"¡Edward!" grité tan suavemente como pude. Podía oír la felicidad en su voz a través del teléfono.
"Lo sé. Es bastante increíble. Estoy aquí cenando con Marc para celebrarlo. Llamaba para ver si querías venir pero..."
"Sí, no voy a salir de aquí pronto," gemí.
Hubo una larga pausa del lado de Edward y pude oír la tensión.
"¿Edward?" dije finalmente para traerle de vuelta.
"Me voy a Roma," dijo abruptamente.
"¿Roma?"
"Sí, Marty está grabando allí y quiere que vaya para hacer algunas lecturas."
"¿Cuándo... cuándo te marchas?" Me estaba costando mucho mantener la voz tranquila. ¿Esto era todo? ¿La ruptura limpia?
"Um... tan pronto como Marc pueda meterme en un avión," sonaba tenso e incómodo de repente.
"Ya veo."
"Escucha, Bella..." sonaba como que iba a decir algo grande.
Mierda. Ahora no. No por teléfono. No podía con eso. Sabía que tenía que pasar y, aparentemente, va a pasar esta noche, pero tenía que retrasarlo al menos hasta que no estuviera aquí en el ensayo, rodeada de todas estas personas.
"Hey, Edward," le interrumpí rápidamente, concentrándome bien en mantener mi voz vacía de emociones, "tengo que volver al ensayo. Me están llamando. Pero necesito hablar contigo luego. Espera despierto hasta que vuelva, ¿vale?"
No dijo nada durante un largo momento.
"Vale, claro," dijo finalmente, con voz distante. "Que tengas un buen ensayo, Bella."
Y se fue. Sentí mis ojos picar por las lágrimas. Joder. Mi mano fue a mi pecho por sí sola, presionando mi esternón, intentando aliviar la presión que sentía ahí, como una cinta alrededor de mis costillas. Pero no ayudó. Sentía que me sofocaba igual. El director de escena dijo mi nombre, intentando devolverme al ensayo, y no tuve más opción que respirar profundamente e ir.
"¡Mira, jodido imbécil, llevamos en esto desde las nueve de la mañana casi sin descanso!"
"¡Rose, cierra el puto pico! ¡Hay trabajo que hacer!" contestó Jasper con un gruñido. Las cosas siempre se ponían más feas entre ellos, ya que eran los más cercanos. Eran las diez de la noche. Todos estábamos nerviosos y cansados.
"¡Jasper, deja de torturarnos! ¡Incluso la firma dice que sonamos bien! ¿Cuál es tu puto problema?"
"Rose, si solo..."
"Si solo nos quedamos tres horas más estaremos dos notas más cerca de la perfección para ti. No, Jazz. ¡He acabado!"
"Todos estamos bastante machacados, hermano," dijo Emmett amablemente.
Jasper sabía que cuando uno de nosotros se ponía del lado de Rose, estaba acabado. Suspiró pesadamente y miró al techo.
"Lo siento, chicos. Supongo que solo estoy nervioso por esto. Sé que todos lo estáis."
"Y quieres que seamos perfectos. Lo sé, Jazz," dije, intentando hacer de pacificadora para que volviéramos a casa hablándonos aún.
"Si, eso es. Pero Rose tiene razón. Debería dejarlo ir."
Lancé mi brazo sobre sus hombros.
"Juro que será lo primero de lo que nos ocupemos en la prueba de sonido en Chicago."
"Nuestra prueba de sonido en Chicago..." dijo Jasper, sacudiendo la cabeza. "¿No os vuelve locos?"
Reí. "Sí, lo hace, un poco. Va a ser increíble. Mira, Jazz, ¿por qué no llamas a Alice? Estoy segura de que quiere pasar tanto tiempo como sea posible contigo antes de que te marches."
Asintió, viéndose aplacado. Hablamos un poco más sobre lo que aún había que hacer antes de que dejáramos la ciudad e hicimos un plan para el día siguiente con el director de escena antes de que nos dirigiéramos a la salida.
Miré la hora en mi teléfono móvil de camino al piso de abajo con Seth. No era demasiado tarde, tal vez aún podía reunirme con Edward. Busqué su número pero dudé antes de llamar. Había sonado muy distante al final de la llamada. ¿Sería realmente horroroso si le sorprendía? Él me había llamado para pedirme que fuera. Y solo quería un momento normal más con él, incluso si tenía que compartirlo con Marc. Más tarde, cuando volviéramos a su casa, hablaríamos, diríamos lo que tenía que ser dicho, pero solo quería compartir esta celebración con él antes de que eso pasara.
Aún le estaba dando vueltas cuando Seth abrió la puerta trasera de la furgoneta en el garaje subterráneo del estudio en el que ensayábamos.
"¿Seth?"
"¿Hmm?"
"Si quisiera saber dónde iba Edward esta noche, ¿podrías enterarte por Sam o violaría eso algún tipo de código profesional de conducta de guardaespaldas o algo?"
Seth resopló al reír.
"Sam me lo dirá si pregunto. ¿Quieres que pregunte?"
Lo pensé un minuto. "Sí."
En solo unos minutos nos estábamos dirigiendo a un restaurante/club nocturno ultra chic en West Hollywood. Me pregunté si debería ir a casa y cambiarme. Solo llevaba vaqueros y una blusa sin mangas, aunque era ropa aprobada por Alice. Pero llevaría una eternidad llegar a su casa y volver y no quería perder otro minuto de su compañía por cambiarme de ropa, así que solo me puse un poco de brillo de labios, me moví el pelo y esperé lo mejor.
Era sábado por la noche y el tráfico en West Hollywood era horrible. Nos llevó una eternidad llegar allí e incluso más acercar la furgoneta a la puerta principal para que saliera sin provocar una escena. Me preocupé porque ya se hubiera marchado para cuando entrara. Seth abrió finalmente la puerta trasera y me sacó del asiento y me ayudó a entrar.
"Sam ha dicho que Edward le ha enviado a casa después de dejarle, así que me quedaré y os esperaré. Ya sabes como es, Bells. Un mensaje si me necesitas," dijo, haciendo un pequeño saludo militar con una amplia sonrisa. Odiaba que se hubiera acostumbrado a llamarme Bells por Jasper y Emmett, aunque me encantaba que se sintiera lo suficientemente cómodo como para usarlo.
Era lo suficientemente tarde como para que los que cenaban empezaran a marcharse y los que bailaban los superaran en número. La música estaba alta y el interior estaba solo ligeramente iluminado con pulsantes luces de colores. Había cuerpos apenas cubiertos por todas partes. No tenía ni idea de como encontraría a Edward en este desastre. Y me habían reconocido. La gente me estaba sonriendo, hablando. Yo intentaba ser breve, acabar con ellos y seguir adelante, pero aún me costaba ser irrespetuosa. No podía moverme más que unos pocos centímetros antes de que alguien más reclamara mi atención. Me pregunté brevemente si debería ir a buscar a Seth solo para no estar sola.
"¿Bella?" Era una voz familiar, pero no la que esperaba. Me giré para encontrar a James, ese amigo de Edward, bebida en mano, sonriéndome satisfecho y un poco demasiado cerca de mí. "¡Es Bella! ¡Es tan genial verte de nuevo!"
Sonreí con tanta calidez como pude. El chico me espeluznaba un poco, pero intenté ser agradable. "Hola, James. También es genial verte de nuevo."
"¿Has venido a buscar a Edward?"
"Um, sí. ¿Le has visto?"
James soltó una risita y movió sus ojos por la multitud a nuestro alrededor. "Sí, está aquí en alguna parte. Ya sabes como es esto."
No, no sabía como era esto, pero en realidad no me importaba. Solo quería encontrar a Edward.
"Bella, ha sido genial oír lo tuyo con Edward. Un poco sorprendente, pero genial." Sus palabras eran sinceras, pero no su voz. Le sonreí ligeramente.
"¿Por qué sorprendente?"
"Bueno, ya conoces a Edward. Simplemente no pareces... su tipo."
"¿De verdad?" Sabía que debía alejarme, pero no pude evitarlo. Parte de mí quería que él siguiera hablando, para que pudiera oír qué tenía que decir.
"¡No me entiendas mal, hermosa!" dijo rápidamente, estirando el brazo y pasando su mano por mi brazo desnudo. De repente, deseé llevar manga larga. "Es solo que las chicas que ha conocido en el pasado... las chicas que hemos conocido en el pasado, eran un poco más... bueno, solo diferentes."
¿Qué coño estaba intentando decir? ¿Qué estaba implicando? ¿Las chicas que hemos conocido? ¿Estaba diciendo que él y Edward habían...? Santa mierda. Nada sobre el pasado de Edward debería impresionarme, pero lo estaba. Intenté no dejar que se mostrara en mi cara, no quería darle a James ninguna satisfacción.
"Sin embargo, puedo ver qué le atrajo." James aún estaba hablando, inclinándose contra mí, su voz cayendo a lo que estoy segura que él creía que era un registro seductor. Sentí un escalofrío recorrer mi columna. "Hay algo tan... dulce... y fascinante en ti. Exquisito. Eso es lo que le dije a Edward. Está realmente mal que decidiera no compartir."
¿Edward le hablaba de mí a James? ¿Así? Me quedé helada. Y James aún estaba inclinado, con su mano todavía en mi brazo, acariciando ligeramente arriba y abajo. Se me estaba poniendo la carne de gallina.
"Yo... debería ir a buscar a Edward," dije atropelladamente, desesperada por alejarme de James.
"Claro, hermosa, aunque creo que está ocupado," murmuró James mientras su mano se deslizaba a mi hombro. Estiró el brazo y pasó dos dedos por mi mejilla. Me quedé congelada como una presa siendo asfixiada por una serpiente. "Si te sientes sola, ven a buscarme."
No respondí, simplemente di un paso atrás y me di la vuelta, abriéndome paso a través de la multitud de cuerpos, intentando poner tanta distancia entre nosotros como fuera posible. Mi mente luchaba por entender todo lo que James había implicado. No podía pensar en ello, no pensaría en ello. No importaba. Solo necesitaba encontrar a Edward.
La gente aún intentaba detenerme, tocarme, pero ahora me los quitaba a todos de encima. Quería salir de aquí. Quería a Edward. A través de la masa de cuerpos, vi una fila de bancos corridos contra la pared del lado y me dirigí hacia allí, pensando que tal vez él estaba en uno de ellos con Marc.
Entre hombros y espaldas desnudas, obtuve un vistazo de despeinado pelo broncíneo y solté un gran suspiro de alivio. Me abrí paso entre dos chicas que apenas estaban en la edad legal y que iban vestidas con no mucho más que ropa interior, y finalmente vi a Edward.
Edward... espatarrado en un banco... con una mujer sobre su pecho. Largo pelo rojizo caía por su espalda, sobre la mano de él que estaba extendida en su espalda desnuda. Sus ojos estaban cerrados, su cabeza medio reclinada y tenía una ligera sonrisa en los labios. La cara de ella estaba girada hacia la de él, las manos de ella estaban en su hermoso pelo, mi hermoso pelo. Mientras yo me quedaba congelada en mi lugar, incapaz siquiera de pestañear, ella atrajo la cara de él hacia la suya y la mano de él se hizo un puño en su pelo...
Mi respiración se detuvo en mi pecho. Mi boca se abrió pero no pude hablar ni respirar. Sentía que tenía una tira de acero alrededor de mis costillas. Sin aire... no puedo respirar. Tanta gente... No puedo respirar.
Tenía que salir de ahí. Di unos pasos atrás y tropecé contra una chica. Ella me gruñó una maldición, pero no la escuché. Cerré los ojos contra la vista de Edward y ella y me di la vuelta, empujando cuerpos fuera de mi camino. Escapar... escapar. Tenía que escapar y empezaba a sentir pánico. Estaba a nada de venirme abajo y no podía hacerlo aquí.
Seth. Necesitaba a Seth. Mi mano apretaba mi móvil tan fuerte que temía que mis dedos no fueran a funcionar. Él estaba en mi marcación rápida y, con dedos temblorosos, tecleé una palabra... AYUDA.
Me abrí camino hacia la puerta, buscandole, intentando hacerle aparecer. Por favor, Seth, por favor... ven y ayúdame a escapar. Podía sentir a la gente a mi alrededor empezando a mirar, a susurrar. Estaba haciendo una escena.
"¿Bella?" esa odiada voz estaba de nuevo en mi oído. James, agarrándome por la cintura, me estaba conteniendo, apretándome contra él. Me incliné lejos, pero no podía encontrar la fuerza en mis brazos para luchas contra él. "Está bien, Bella. Yo cuidaré de ti, cariño," ronroneó en mi oído mientras su cálido aliento bajaba por mi cuello, haciéndome sentir enferma.
"No," mi voz sonaba estrangulada y lejana y débil. Levanté las manos para empujarle el pecho, pero él solo deslizó los brazos para envolverlos alrededor de mis costillas, atrapando mis brazos contra su pecho. "No puedo..."
"Claro que puedes, hermosa. Él no te extrañará. ¿O tal vez podríamos unirnos a ellos. Lo mejor de los dos mundos, preciosa."
Tenía que salir de aquí, alejarme de él, alejarme de eso, la horrible cosa que se desarrollaba detrás de mí.
"Suéltala."
James levantó la cabeza para mirar la masiva forma de Seth y le miró de forma perversa.
"Ella está bien, chico. Bella y yo somos viejos amigos."
"Seth, por favor..." Fue todo lo que pude soltar.
Seth no necesitó escuchar más. Estiró el brazo y, con un fluido movimiento, desenganchó los brazos de James y me acercó a su pecho. Se dio la vuelta y empezó a llevarme a la puerta. James agarró a Seth por el hombro, y Seth se giró, manteniéndome a su lado bajo su brazo. Su mano libre se extendió y agarró a James por la muñeca, girándola ligeramente. James se estremeció.
"Dame una jodida razón," le gruñó a James.
James levantó su otra mano, con la palma de frente, rindiéndose y Seth le liberó, alejando su mano con asco y haciendo que James tropezara.
"Sácame de aquí, Seth," susurré.
"Casi estamos ahí, Bells. Espera," su voz era dura y tensa. Nos giró de nuevo sin otra mirada a James y nos llevó hacia la puerta.
Sentí el aire del exterior golpear mi cara mientras nos abríamos camino por la última multitud de cuerpos. Se sentía frío después de estar en el interior. La furgoneta estaba justo en la puerta, medio subida en la acera. Seth abrió de golpe la puerta trasera y prácticamente me subió al coche antes de cerrarme dentro y deslizarse detrás del volante.
Pude sentir la miseria mordisquear mis talones. Estaba a punto de venirme abajo, podía sentirlo venir, y cuando lo hiciera, me quedaría así un rato. Necesitaba estar en algún sitio seguro y no había lugar al que pudiera ir. Envolví mis brazos alrededor de mi cintura y apreté con fuerza, obligándome a seguir de una pieza.
"¿Dónde, Bells?" preguntó Seth suavemente.
"No lo sé."
"¿La casa de Rose? ¿La de Jasper?"
Sacudí la cabeza. Incluso en esta niebla de dolor e incredulidad, sabía que la pública muestra de Edward estaba a punto de atraer una gran atención de los medios sobre mí. No a casa de Rose, no a casa de Jasper. No a casa. Y no a casa de Edward... nunca más.
"Necesito un hotel, pero no sé donde..."
"Sé donde ir, Bells. Todo irá bien."
Seth empezó a conducir y se puso al teléfono, hablando suavemente para que no pudiera enterarme de con quién estaba hablando. Yo me quedé en el asiento trasero, con los brazos aún envueltos alrededor de mi estómago, balanceándome ligeramente, intentando no venirme abajo. No pienses, no pienses. Aún no. Una vez que estés dentro puedes venirte abajo, pero ahora no.
Seth aparcó bajo una entrada cubierta. Un botones se acercó a la ventana de Seth y éste le dijo algunas palabras. Un momento después, otro hombre de traje se acercó. Habló brevemente con Seth y luego le dio una llave de hotel.
Salió del coche y le dio las llaves al aparcacoches antes de dar la vuelta hasta la puerta trasera. Se inclinó contra mí.
"¿Gafas de sol, Bells?"
Le obedecí, sacándolas de mi bolso y poniéndomelas. Palmeó mi rodilla brevemente y deslizó su brazo por mis hombros. Me dirigió rápidamente, en silencio, a través del vestíbulo tenuemente iluminado. Me di cuenta de la música pulsante, velas parpadeantes, gente mezclándose. Incluso los malditos vestíbulos de hoteles eran como clubes aquí.
Seth se dio prisa en pasar todo eso y luego estábamos en el ascensor, después en el pasillo gris oscuro. Seth utilizó la llave y nos metió en la suite. Entré a tropezones en la habitación, ciega a lo que tenía alrededor.
"Bells, Rose está de camino. Voy a llamarla y decirle en qué habitación estamos. Estaré justo en el pasillo," dijo Seth, tocando ligeramente mi hombro antes de dejar la habitación.
Escuché la puerta cerrarse detrás de él. Perdí toda la fuerza para seguir de pie y caí de rodillas. La presión de mi pecho no desaparecía. No puedo respirar. Podía sentir el sollozo luchando por subir hasta mi garganta. Caí hacia delante sobre mis manos, jadeando por aire, por alivio de esta desgarradora miseria. No llegaba.
Finalmente, me vine abajo.
Hola!
Vaya, parece que las cosas ahora sí se han complicado. Creo que deberiais ir sacando los pañuelos, porque los vais a necesitar en los próximos capítulos... aunque ya no quedan muchos para que termine la historia.
Bueno, espero que, dentro de lo que cabe, os haya gustado el capítulo.
En mi perfil tenéis la fecha de la próxima actualización y el adelanto en el blog. En un rato voy a subir el adelanto del capitulo siguiente de Beyond Time. Además, ya tengo terminado el capitulo 11 de Aprender a Vivir, se lo he enviado a mi beta, pero está de vacaciones y no lo subiré hasta que vuelva; sin embargo, dentro de un poco tendréis un adelanto en el blog.
Muchas gracias por vuestros reviews, alertas y favoritos y también a los que solo leeis. Y gracias también por todas las felicitaciones de cumpleaños adelantadas y en facebook!
-Bells, :)
