Glee y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de FOX y del señor Ryan Murphy.
Chapter 25
A pesar de no querer salir más nunca de la habitación tuvieron que hacerlo el lunes siguiente. Rachel ya había tenido varias clases en la mañana y luego tendría otra ultima en la tarde mientras que Quinn las tendría todas en la tarde por su horario.
R.- Pero no es justo - Decía mientras se acercaban a la pequeña cafetería donde quedaron a almorzar con sus amigos.
Q.- ¿Qué cosa? - Preguntó con una sonrisa. El tema de su padre había quedado a un lado y era mejor olvidarse del asunto, ahora solo le importaba seguir con sus estudios y la hermosa morena que tenia a su lado.
R.- Tú tienes clases toda la tarde.
Q.- ¿Qué hay con eso? - Preguntó sosteniendo la puerta para que la morena pasara primero.
R.- Que voy pasar el resto de la tarde sola - Hizo un puchero.
Q.- Pero en la noche soy toda tuya - Le guiño un ojo.
- Ustedes me dan asco - Escucharon la voz de Santana detrás de ellas.
Q.- Hola, Santana. Nosotras muy bien, gracias.
S.- Bla bla bla - Dijo pasando a su lado - Britt esta en aquella mesa - Se dirigió a donde se encontraba la rubia saludando alegremente con la mano.
R.- ¿Qué se supone que haga toda la tarde sin ti? - Preguntó dramáticamente haciendo reír a su novia.
Q.- De verdad lo siento - Se llevó una mano al pecho.
R.- Eso apesta - Se sentó de mala gana en la silla y Quinn negando se sentó a su lado abrazándola por los hombros - Desde que Kurt anda con Elliot lo veo muy poco y todas ustedes tienen clase en las tarde.
S.- Es que las mañanas son para dormir - Ambas rubias asintieron dándole la razón.
Q.- Te prometo que cuando salga de clase iré directo a verte - Le sonrío.
R.- Esta bien - Le dio un beso en los labios.
S.- Por favor - Se quejo - Se supone que vinimos a comer.
Br.- Déjalas - Golpeó a su novia el brazo - Son tan lindas, Sanny - Decía viendo a la pareja sonriendo.
Minutos más tarde pidieron de comer y conversaron de todo y nada. Quinn a pesar de no querer hablar sobre el tema le contó lo ocurrido la noche del sábado a Santana, después de todo era su mejor amiga.
S.- Me hubiera gustado ver su cara - Decía sonriendo.
R.- Pero todo iba bien hasta que la golpeó.
S.- ¿Te golpeó? - Preguntó levantando la voz - Ahora si que lo mato - Dijo molesta.
Q.- Primero, tú no vas a matar a nadie - Santana murmuro algo que nadie escucho - Si, me golpeó pero ya esta.
S.- ¿Ya esta? Demonios Quinn, se atrevió a golpearte - La rubia suspiro - ¿Acaso te había golpeado antes? Cuando estábamos en la secundaria siempre me decías que no - Rachel miro a su novia con el ceño fruncido.
Q.- Nunca lo había hecho - Santana asintió - Nunca había ocurrido y nunca ocurrirá de nuevo. Eso si no lo pienso permitir, ya no pienso permitir más maltratos de su parte.
S.- De acuerdo, de acuerdo.
Q.- De todas formas dudo mucho que él quiera saber algo de mí y eso es lo mejor.
Cambiaron de tema y siguieron hablando sobre otras cosas. Las chicas preguntaron que más había ocurrido luego de que se fueron del bar y las otras les contaron que cuando salieron del baño al no verlas a ellas decidieron irse y también como vieron salir a Marley acompañada de esa misteriosa rubia. Luego de terminar de comer ambas parejas se fueron al campus y se separaron para ir a clases. Santana y Britt iban por el mismo camino ya que tenían la misma clase y Quinn a pesar de tener clases en otro lugar decidió acompañar primero a la morena a su clase.
R.- Vas a llegar tarde.
Q.- Claro que no - La abrazo por los hombros - Cuando salgas de clases vendré por ti.
R.- Pero después llegaras tarde a la próxima hora. Mejor nos vemos en la habitación.
Q.- Claro que no, tengo todo calculado - Sonrío.
Llegaron al salón de la morena y se quedaron unos minutos hablando. Rachel estaba sentada en un pupitre y la rubia estaba sentada en otro frente a ella. Se metieron en su burbuja personal y los minutos fueron pasando hasta que no notaron que el lugar estaba casi lleno de personas.
R.- Demonios, Quinn - Decía viendo su teléfono - Tienes que irte - Se levanto del pupitre.
Q.- ¿Qué? ¿Por qué? - La morena la agarro del brazo y la levanto
R.- Tienes clases al otro lado del campus y ya es tarde - Comenzó a empujarla hacia la puerta.
Q.- No voy a llegar tarde - Vio la hora en su teléfono - Mierda - Murmuro. No quería irse, quería quedarse con la morena. Siempre estaban juntas para arriba y para abajo, en la habitación, fuera de clases, en cualquier otro sitio y aun así no podía separarse de ella.
R.- Nos vemos después - Ya estaban en la puerta.
Q.- No quiero irme - Hizo un puchero.
R.- Pero tienes que hacerlo.
K.- Hola, chicas - Saludo apareciendo por la puerta - ¿Qué hacen?
R.- Hola. Que Quinn llegara tarde a clases y no quiere irse.
Q.- Quiero quedarme aquí, contigo - Puso su mejor cara de niña buena y la morena rió.
K.- Vamos, Quinn - Le dio unas palmaditas en la espalda - Ve a clases y dale un respiro a mi diva. No le estas dando su espacio y me la estas ahogando - Quinn frunció el ceño.
¿La estaba ahogando? Claro que no, ella le daba su espacio a la morena. ¿Qué más espacio que todas las horas de clases que tienen separadas? ¿A la morena le molestara que este todo el tiempo encima de ella? Tal vez si estaba siendo un poco molesta pero era su novia y quería estar lo menos separada de ella aunque vivieran prácticamente juntas.
Q.- Claro - Dijo parpadeando varias veces. La morena la miro extrañada, Quinn siempre rogaba para quedarse con ella y le encantaba cuando lo hacia - Tienes razón, nos vemos luego - Se acerco a dejarle un rápido beso en los labios - Adiós, Kurt - Sin más salio corriendo de allí. Iba a llegar realmente tarde.
Al día siguiente Rachel iba saliendo de su ultima clase y revisaba si teléfono por quinta vez en los últimos minutos. No había rastros de Quinn. Ayer cuando salio de clase la rubia le envío un mensaje diciendo que no podía ir por ella, se vieron casi de noche cuando ambas ya estaban en la habitación y esta mañana ella se fue a clases mientras Quinn dormía pero la rubia no le había escrito en toda la mañana. Le hacían falta los mensajes tontos y cursis de Quinn.
A pesar de no haber acordado nada con Quinn, se fue al lugar donde la rubia siempre la espera para ir a almorzar. Espero por unos minutos y después escucho el sonido de una cámara. Volteo frunciendo el ceño cuando sonó por segunda vez pero no veía a nadie. A la tercera soltó una fuerte carcajada. Quinn estaba escondida detrás de un árbol.
R.- ¿En serio? - Preguntó riendo al ver como intentaba esconderse sin que la vieran - Quinn - La llamo pero la rubia no salio de su escondite - Ven aquí en este instante. No te he visto en toda la mañana y quiero mi beso - Eso hizo que la rubia asomara su cabeza y luego otra fotografía.
Q.- Hola - Decía acercándose mientras seguía tomando fotos.
R.- ¿Qué haces?
Q.- Te capturo en una hermosa imagen.
R.- ¿Por qué? - Preguntó acortando los pasos para acercarse a ella.
Q.- Estoy practicando para cuando sea paparazzi - La morena soltó una carcajada.
R.- ¿De que hablas?
Q.- No lo sé - Se encogió de hombros - Alguien me dijo que hoy cantaste increíble. Tú serás una estrella y yo seré tu paparazzi personal. Te perseguiré a todos los lugares que vayas.
R.- Me gusta, me gusta - Asintió - Si con eso te tengo detrás de mi cada segundo entonces me gusta. Ahora dame mi beso - Quinn dejo la cámara a un lado, con una mano atrajo a la morena por la cintura y con la otra en el cuello se acerco para besarla.
Q.- Hola - Dijo luego de unos segundo cuando se separaron.
R.- Hola - Sonrío tontamente.
Q.- ¿Cómo estuvieron tus clases?
R.- Como siempre, ¿La tuya?
Q.- Bien - Sonrío - ¿Nos vamos? - La morena asintió y comenzaron a caminar - Tenia pensado algo - Rachel la miro - ¿Qué te parece si vamos a la azotea y almorzamos uno asombrosos emparedados?
R.- ¿Emparedados? - Quinn asintió.
Q.- Y tengo una increíble ensalada.
R.- ¿Pasaste por donde Frannie primero, verdad? - Otro asentimiento - ¿Cómo esta todo con tus hermanos?
Q.- Bien, con Sam hable muy poco pero ambos me dijeron lo mismo - Se encogió de hombros - Que no importaba, que algún día tenia que pasar y que me agradecían por hacer lo que ellos no pudieron.
R- Esta bien - Asintió.
Q.- A lo que estábamos Tenia pensado un picnic pero en nuestro jardín privado, tengo comida, jugo, fruta y así - La morena la miro como buscando todas las cosas - Mochila. Y también tengo una manta de cuadros - Hizo un movimiento de cejas.
R.- Me parece una buena idea - Dijo con una enorme sonrisa.
Cuarenta minutos después ya estaban ambas en la azotea sentadas junto a la otra sobre la manta de cuadros mientras apoyaban la espalda del sillón. Quinn había llevado varios emparedados, ensalada, fruta, jugos y el pastel de chocolate que no podía faltar.
Q.- Y me dijo que no se usar una cámara, ¿Puedes creerlo? - Preguntó indignada.
R.- No le hagas caso - Quinn giro los ojos - ¿Cuantas clases tienes en la tarde?
Q.- Una sola pero no iré - Rachel la miro en desaprobación - Solo hay que entregar un trabajo y yo lo entregue la semana pasada - se encogió de hombros.
R.- ¿Eso quiere decir que te tengo toda la tarde para mi? - Preguntó esperanzada.
Q.- Si - La morena sonrío emocionada - Bueno... digo, si tú quieres - Frunció el ceño - ¿Tú no tienes planes o algo?
R.- Mis tardes son aburridas, todos están ocupados - La rubia asintió pero no dijo nada - ¿Qué pasa?
Q.- No pasa nada - Dijo dándole otra mordida a su emparedado. La morena giro los ojos, Quinn podía decir que nada pasaba pero su cara la delataba.
R.- Algo pasa - Dijo muy segura.
Q.- ¿A ti no te molesta que este siempre encima de ti, verdad?
R.- No entiendo - Frunció el ceño - ¿En que sentidos lo dices?
Q.- Quiero decir - Se aclaro la garganta - Siempre estamos juntas y nos separamos solo para las clases e incluso cuando no nos vemos estoy al pendiente de ti.
R.- Sigo sin entender, cariño, explícate - Frunció el ceño. Quinn soltó un suspiro antes de continuar.
Q.- Kurt dijo que te diera tu espacio.
R.- ¿De qué estas hablando? - Rió - No le hagas caso a Kurt, él es un tonto.
Q.- ¿No sientes que te estoy ahogando? Porque si es así dímelo y tratare de ser menos molesta. No sé como funciona esto - Se rasco la cabeza - Aunque a mi no me gusta separarme de ti.
R.- No me estas ahogando, Quinn - Rió levemente - En las mañanas no nos vemos casi ya que siempre estas durmiendo y nuestras clases tienen horarios muy diferentes.
Q.- ¡Exacto! ¿Acaso eso no es suficiente espacio? - Ambas rieron - Pero de verdad, si alguna vez sientes que no te doy tu espacio solamente tienes que decírmelo - La morena sonriendo dejo su ensalada a un lado, le quito el emparedado de las manos para dejarlo a un lado también y se sentó sobre ella a ahorcadas.
R.- ¿Como voy a querer espacio si lo único que quiero es estar contigo cada minuto del día - Preguntó cerca de su rostro - Me encanta estar contigo, me encanta que quieras estar conmigo a cada segundo, me encanta que me abraces, que me beses, que me cuides y siempre estés pendiente se mi - La beso rápidamente - Me encanta que tu atención, la mayoría del tiempo, este solamente en mi.
Q.- Siempre tienes toda mi atención - Confesó y ambas sonriendo - No puedo evitarlo.
R.- Es bueno saberlo.
Sus labios se encontraron en un tierno beso. Rachel quería quitarle los miedos a Quinn sobre su relación. Aunque la rubia no lo dijera, Rachel podía verlo en sus ojos, esas inseguridades seguían rondando por su mente, no tanto como antes pero si había unas cuantas. Cuando le pregunta el por qué de esas inseguridades Quinn solo decía que tenia miedo porque tarde o temprano lo bueno siempre acababa. Ella quería demostrarle que ella no dejaría que eso acabara. Que aun faltaba mucho, mucho, mucho para que acabara.
El beso fue subiendo poco a poco. Rachel paso la lengua por el labio de Quinn y esta gustosa le abrió paso y cuando encontraron no pudieron evitar gemir, no era un lucha, era un danza coordinada y ambas se acariciaban hasta que Quinn rompió el beso.
Q.- No podemos hacerlo aquí - Decía acariciando los costados de la morena mientras esta comenzó a repartir besos en su cuello.
R.- ¿Por qué? - Preguntó sin dejar de hacer lo que estaba haciendo.
Q.- Alguien puede venir - Decía con la voz entrecortada
R.- Dijiste que era un área prohibida - La mordió y Quinn gimió
Q.- Y... y q-que hay de los otros edificios - Preguntó tragando grueso y mirando al cielo buscando un poco de cordura.
R.- No nos verán - Fue subiendo hasta su boca.
Q.- Pe-pe...
R.- ¡Dios! Cállate - se lanzo a sus labios y los devoro.
La rubia se entrego completamente. Rachel se separo luego de dejarle una mordida en el labio y se quito ella misma su camisa. Quinn se hundió el pecho de la morena besando y dejando mordidas sobre el sujetador.
La morena le saco la camisa, bajo sus manos al pantalón desabrochándolo e incorporándose un poco hizo que Quinn levantara las caderas para bajarlo hasta las rodillas. Metió su mano entre la ropa interior y comenzó a acariciarla ganándose una mordida en el cuello.
Quinn tampoco quería quedarse atrás y bajo las manos con el propósito de desabrochar el pantalón pero el botón no cooperaba. Frustrada gruño levantando las caderas y Rachel riendo se separo de ella, se coloco de pie y se saco el pantalón. Quinn esperaba ansiosa pero la morena la hizo levantar y terminaron sobre el sillón en la misma posición que estaba anteriormente.
Después de varios besos y caricias sus manos se fueron a donde la otra lo necesitaba y ambas coordinaron las embestidas con los movimientos de su caderas, era un poco incomodo pero aun así no paraban, los movimientos siguieron mientras se besaban y solo se separaron para tomar aire. Rachel se aferro con su mano libre a la cabellera de su chica y en cuestión de minutos llego seguida de Quinn que también se corrió segundos después.
Ambas sacaron sus manos y se quedaron abrazadas, hasta las respiraciones agitadas parecían estar coordinadas y sus cuerpos sudados parecían uno solo. Quinn acaricio el cabello de la morena y esta salio de su cuello para sonreírle. No necesitaban decirse nada, ambas lo sabían con solo verse a los ojos. Eran felices pero... ¿Cuanto duraría esa felicidad?
Algo tranquilo por aquí. No tengo mucho tiempo. Muchas gracias por leer y por sus reviews y saben que pueden dejarme sus opiniones.
Nos leemos la próxima.
