Hola a todos! Que conste que quería actualizar ayer pero me fue imposible porque el Sábado estuve de boda y ayer me pudo la resaca... XD
Tengo un pequeño problema. No se si terminar este fic ya o alargarlo un poquito mas... Que opináis vosotros?
Mama Shmi: Me alegro de que te gustara el capitulo. La verdad es que la boda ha sido algo precipitada pero ya sabemos que a Snape no le va eso de los 1000 invitados y la fiesta en plan princesas...
Alexza Snape: Pues si, este hombre demuestra con cuenta gotas que en el fondo es un romántico.
KukaSnape: Pues si boda! Y a un estilo muy Snape! Él no necesita nada mas que a su mujer para que el día sea perfecto.
patybenededmalfoy: Quizás la boda no a sido la mas lujosa del mundo pero te aseguro que si Snape me lo pide yo también me caso descalza y en pijama!
MonySnapePrince83: Gracias por el review y me alegro de que te guste. Y por supuesto me alegra haberte recordado algo tan bonito como el día de tu boda!
Tres días antes del inicio del curso escolar, Draco y Pansy sorprendieron a todos con una intima boda en casa de los Malfoy a la que solo asistieron los Snape y los padres de Draco.
Lucius comentaba entre risas que Severus y Hermione habían puesto de moda eso de casarse en casa de un día para otro.
Hermione estaba ya muy embarazada y se agotaba con facilidad. Severus deseaba que su pequeña diera ya a luz y así abandonara ese humor irritable que la acompañaba es estas últimas semanas debido a su constante agotamiento.
La sorpresa llegó cuando Draco y su ya mujer Pansy anunciaron que staban esperando un bebé.
Todos se alegraron un montón y Narcissa bromeaba con el hecho de que era demasiado joven para ser abuela.
Hermione se alegraba mucho por sus amigos y porque la pequeña Eileen tendría alguien con quien jugar.
-No vamos a volver a discutir el tema Hermione, te vienes y punto.
-Pero Sev!
-Nada de peros! Si piensas que voy a dejarte aquí sola mientra yo estoy en el colegio es que no eres tan lista como pensaba...
-No estaría sola... Los elfos están aquí para ayudarme y Lucius y Narcissa están aquí al lado!
-Que no! No insistas! No te voy a dejar en casa y no se hable mas! Mañana te vienes al colegio conmigo y fin de la discusión.
-Pansy está embarazada y no se va con Draco...- dijo Hermione enfurruñada.
-Pansy no está a un mes de dar a luz. No pienso dejar a mi mujer en casa.
-Joder Severus!
-Cuide esa boca señora Snape.
-Murciélago!
-Enfádate y pon los morros que quieras pero te vas a venir.- dijo mientras se acercaba a ella e intentaba besarla en el hombro.
-Ah no! Nada de eso bastardo manipulador! Estoy muy enfadada y no tengo el humor para sexo. Hoy no zanjarás la discusión de la forma fácil.- dijo ella mientras se apartaba y tiraba de las sabanas para taparse.
-Vamos mujer... Si te mueres de ganas. Lo se.- dijo él levantando una ceja y sonriendo de medio lado.
La chica se debatía entre sus ganas de una buena sesión de sexo o el enfado que tenía con su marido...
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Snape estaba que echaba humo mientras se acomodaba en el sofá de la sala para dormir. Esa maldita orgullosa que era su mujer lo había despachado de la habitación. Y sin sexo! Dioses, que ganas tenía de que diera ya a luz!
A medio día los Snape llegaban a Hogwarts. Los recibió Minerva con una gran sonrisa.
-Hermione querida como estas?
-Pues agotada, la verdad profesora.
-Nada de profesora! Llámame por mi nombre que ahora somos compañeras!
Ambas brujas sonrieron y empezaron a hablar de el verano. Mientras Snape se mantenía la margen rodeado de las 1000 maletas que les acompañaban.
Minerva les acompañó a las antiguas habitaciones de Snape donde habían añadido una nueva y totalmente equipada habitación para cuando llegara la pequeña Eileen.
El matrimonio se lo agradeció de corazón y empezaron a deshacer su equipaje.
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El día se les pasó muy rápido entre visitas de sus compañeros de trabajo y el preparase para vivir en el castillo.
A las 20:00 Draco, que dormía también cerca de la sala común de Slytherin, les fue a buscar para ir juntos al banquete de bienvenida a los alumnos.
El gran comedor les esperaba con las puertas abiertas. Los tres ocuparon sus puestos en la mesa de los profesores. Minerva estaba ya sentada en la silla central de directora, Severus se sentó a su derecha con Hermione a su lado. Los demás profesores fueron llegando y los que no habían todavía felicitado a los Snape les felicitaron por su reciente matrimonio.
Muchos de los presentes todavía no terminaban de creer que Snape se hubiera casado. El susodicho sabía que esa noche iba a ser complicada para él y para mujer. En cuanto llegaran los alumnos ellos iban a ser el centro de todas las miradas y conversaciones.
Poco a poco los alumnos fueron entrando y ocupando sus puestos en las mesas de sus casas. Hermione pudo ver como Ginny llegaba para cursar su ultimo año. Iba a ser raro dar clase a su mejor amiga pero mas raro iba a ser para Harry dar clase a su novia...
Los alumnos cuchicheaban y señalaban sin reparo a los Snape. Hermione se removía incomoda en su asiento. Severus posó una de sus fuertes manos sobre uno de los muslos de su pequeña para intentar tranquilizarla. Ella le miró a los ojos y le dedicó una tímida sonrisa.
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Las puertas del comedor se abrieron y los alumnos de primero entraron hechos un manojo de nervios. Los ojos de los pequeños estaban muy abiertos e intentaban mirarlo todo al mismo tiempo. Hagrid los escoltó hasta el final del comedor y les mandó esperar. El guardabosques le dedicó una sonrisa a Hermione y fue a sentarse a su sitio.
Minerva siguió con su cometido de dirigir la selección.
Poco a poco los fue llamando por su nombre y los niños se fueron sentando para esperar su destino.
A Hermione nunca le había parecido tan aburrido. Merlín! Deseaba que terminara pronto porque Eileen se removía inquieta en su vientre pidiéndole comida.
Severus se dio cuenta de que su mujer se aburría y no pudo evitar soltar una sonrisa de lado de esa que tanto le gustaba a Hermione.
Por fien el ultimo niño fue sorteado y Minerva se dirigió a sus alumnos.
-A todos bienvenidos a Hogwarts. Como podéis ver, este año contamos con varias novedades en el equipo docente.
El profesor Dumbledore ha decidido ceder la dirección del colegio y des de hoy seré su nueva directora.- La mesa de Gryffindor estalló en aplausos.- Gracias, gracias...
Antes de las advertencias de siempre, quiero presentar a sus nuevos profesores.
La asignatura de Transformaciones, que antes impartía yo misma, ahora será impartida por Draco Malfoy.- El citado se levantó a saludar mientras los alumnos, especialmente de Slytherin, aplaudian.-
Defensa contra las artes oscuras, será impartida por Harry Potter.- El chico saludó tímidamente mientras todos los alumnos aplaudían.-
El profesor Snape a accedido a ser director adjunto aunque seguirá como jefe de Slytherin y profesor de pociones pero contará con la colaboración de Hermione Snape en sus clases. - Los alumnos de Slytherin empezaron a aplaudir y posteriormente todos los alumnos les siguieron. Hermione agradeció interiormente a los Slytherin la lealtad hacia su marido.
Después de las normas para los alumnos y un par de palabras de aliento, Minerva terminó su discurso y la cena empezó.
Los alumnos no podían creer todavía que el frío profesor de pociones fuera un hombre casado y a punto de ser padre y ese fue principalmente el tema de conversación durante la cena.
Hermione devoró cuanto se le puso por delante y en el momento del postre se hizo presente un momento de complicidad que todavía hoy alumnos y profesores siguen pensando que fue una ilusión. Snape estaba comiendo su pudin de chocolate cuando vio que su bruja había terminado el suyo y no quedaban mas. Él sabía que ese postre era la perdición de su pequeña y sin pensar donde se encontraban, le cedió el suyo con una sonrisa. Ella le devolvió el gesto y el resto de personas en el comedor no podían creer que habían visto a Snape sonreír. Realmente su mujer le estaba cambiando.
Las primeras semanas de clase fueron duras para todos.
A Harry se le hacía muy difícil darle clase a su novia, las alumnas mas mayores perseguían a Draco por los pasillos y aunque todos pensaban que Snape estaría mucho mas relajado y tranquilo, vieron que no podían estar mas equivocados.
Las clases de pociones eran igual de duras que siempre. El amargo carácter del profesor no cambió ni un ápice. Todos entendieron que los gestos amables eran solo para su mujer.
Hermione asistía de oyente a las clases de su marido. Le ayudaba a corregir los, tenia que admitir, desastrosos trabajos de los alumnos y por las noches le ayudaba a preparar las clases del día siguiente.
En sus horas libres, le ayudaba a preparar las pociones para la enfermería, leía o simplemente dormía.
Entre todo ese ajetreo, el mes de septiembre llegó a su fin. El primer fin de semana de octubre, los Snape fueron a su última visita con la Sanadora Grey.
Revisó a Hermione, la pesó, auscultó y vio como se encontraba la pequeña Eileen.
-Bien Hermione, el momento se acerca.- dijo con una sonrisa.- Si todo va bien a finales de este mes la pequeña llegará al mundo.
-Lo estoy deseando. -dijo ella sonriendo.- Tengo que hacer algo hasta entonces?
-Pues lo mejor es relajarte. Descansa mucho, come bien y sobretodo relájate. Nada de estrés. Y al futuro papa -dijo dirigiéndose a Severus- mimala muchísimo!
La pareja abandonó el hospital y se marcharon cogidos de la mano hacia el colegio.
-Sabes Sev?- el la miró esperando la respuesta.- Me alegro de que me obligaras a venir.
-Vaya, vaya, la señorita Sabelotodo admitiendo que estaba equivocada!
-No se burle de mi, profesor!
-Eso nunca!- dijo él entre risas.
-Bromas a parte, no podría haber pasado ni un día sin tenerte cerca.
Severus se limitó a sonreirle y darle un tierno beso.
Entre clases, besos y dolores, el mes de octubre se acercaba al final.
Severus sabía que el parto podía retrasarse unos días pero estas últimas semanas estaba mas pendiente de Hermione que nunca. La chica no podía respirar sin que él anduviera cerca. Lo tenían ya todo listo. Ropa, productos de aseo, pañales... Solo faltaba la pequeña Eileen que parecía que se resistía a salir.
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-Mañana después de las clases y la cena hay un baile.
-Un baile?
-Si, para celebrar Halloween. Minerva me ha dicho que como director adjunto tengo que asistir.
-Los bailes no están tan mal Sev.
-Si vienes tu no...
-Y porque no voy a ir?- preguntó Hermione divertida.
-Hombre, no se si en tu estado es muy recomendable...
-Por Merlín Severus! Estoy embarazada no tengo nada contagioso! Si que ando muy cansada y dolorida pero podré acompañarte a un baile!
-Bueno, mañana por la mañana, te quedas en la cama y no asistes a ninguna de las clases.
-Me está pidiendo que haga novillos profesor?
-No se lo pido, se lo ordena señora Snape!
Snape llevaba ya hora y medía de clases con los de segundo año cuando un alterado Harry Potter entró sin llamar a su clase sobresaltando a sus alumnos.
-Potter! Que narices cree que hace?!
-No hay tiempo! Hermione!
Severus abrió los ojos con pánico. Se giró hacia sus alumnos y con un grito les mandó a todos fuera.
-Donde está?- Preguntó muerto de miedo.
-Está ya en San Mungo.
-Y porqué no me has avisado antes!- dijo a voz de grito mientras salían corriendo en busca de una chimenea.
-Porque me acaban de avisar! Hermione esta mañana no se sentía bien y se fue sola a ver a la Sanadora Grey y se ve que allí rompió aguas. Intentaron avisarte pero al no encontrarte me mandaron un Patronus a mi.
Ambos entraron corriendo a San Mungo. Harry preguntó en recepción y una amable enfermera les acompaño hasta la habitación de Hermione.
La Sanadora estaba con ella. Severus entró de golpe a la habitación sobresaltando a ambas brujas.
-Hermione, mi vida, como estás?
-Tranquilo Sev. Estoy bien.
La sanadora les contó que Hermione tenía que terminar de dilatar y que le llevaría un rato. Les aconsejó sentarse y estar tranquilos.
Snape le echó en cara a su mujer que no le hubiera llamado. Ella intentó quitar hierro al asunto diciendo que no quería molestarle mientras daba clase pero los nervios le pudieron y se echó a llorar.
-No mi pequeña, no llores.- dijo él mientras la abrazaba.
-He pasado mucho miedo Sev y tu no estabas y yo soy una tonta por querer ir sola...
-Shhh tranquila mi niña, ya estoy aquí, no voy a dejarte sola.
Una hora y media después, entre gritos de dolor por parte de Hermione y palabras de aliento por parte de Severus, Eileen Jean Snape llegaba al mundo.
Una enfermera hizo la primera foto de la familia. Un Severus Snape con los ojos vidriosos rodeaba con sus brazos a sus dos princesas. Una Hermione con cara de agotada pero muy feliz sosteniendo firmemente a la pequeña Eileen, la preciosa bebé de blanca piel, pelo negro y vivos ojos color caramelo.
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Cuando por fin Hermione estuvo instalada en su habitación individual con la pequeña Eileen llegaron las visitas.
El primero en entrar fue Harry que les mandó muchos besos de parte de Ginny que no podía abandonar el colegio. Su visita fue breve ya que Hogwarts había baile y no podían dejar a los alumnos sin supervisión.
Luego llegó Dumbledore que les dio muchos besos de parte de Minerva que no podía abandonar la escuela.
Draco y Pansy llegaron después y la futura mamá no pudo evitar llorar al coger en brazos a la hija de Hermione.
La última visita fueron Lucius y Narcisa Malfoy. El matrimonio rubio bromeaba en que la pequeña Eileen era digna hija de su padre al haber llegado al mundo el día de Halloween.
Después de charlar con calma Hermione y Severus les pidieron a los Malfoy ser los padrinos de su pequeña. El matrimonio se asombró y aceptó con mucho gusto.
El día que los Snape llegaron a Hogwarts con la pequeña Eileen, fueron recibidos por todo lo alto.
Todo el claustro de profesores incluyendo a Ginny y Dumbledore les prepararon una pequeña fiesta de bienvenida. Severus quería tranquilidad pero no pudo negarse a brindar con sus compañeros de trabajo por el nacimiento de su hija.
Después de unas cuantas fotos, donde Snape puso su mueca sarcástica, por fin se retiraron a su habitación.
Severus metió a su princesita en su cuna mientras la miraba embelesado. Le parecía imposible que algo tan adorable y puro tuviera una parte de él. Agradecía a Merlín 1000 veces porque su pequeño angelito tuviera la graciosa naricilla de su madre.
Hermione se acercó por detrás y le abrazó la cintura mientras le besaba en el cuello.
-Papi, porque no vamos a descansar?
-Claro mami- dijo antes de besarla en la cabeza.
Severus puso hechizos de protección en el cuarto de su hija y se dirigió a la cama con su mujer.
Se tumbó junto a ella y la rodeó con sus brazos para que ella se apoyara contra su pecho.
Mientras ambos se dejaban envolver por el sueño, él no pudo reprimir una sonrisa satisfecha al tener por fin a su familia a su lado.
TBC...
Reviews? :)
