Disclaimer: Los derechos de los personajes son propiedad de Hajime Isayama y el nombre de la empresa tampoco me pertenece, fue sacada de Internet.
Capitulo: 23.
Mas que deseo.
Murmullos, palabras distorsionadas, risas. Era lo único que Hanji podía escuchar. Todo estaba oscuro, su cabeza latía como si le hubieran incrustado miles de clavos y estuvieran martillando uno por uno. Le dolía respirar y quería llorar, llorar tan fuerte como nunca lo ha hecho en su vida. Tenía miedo, estaba preocupada por ella y por Petra, su alma rezaba por un milagro, sin embargo solo una persona venía a su mente en ese momento.
Levi.
Tenía las manos atadas a la espalda y conforme fue recuperando la conciencia se dio cuenta que estaba en el piso, sus ojos estaban vendados por lo que solo podía identificar el olor a moho y putrefacción del lugar, escuchaba las voces de lo que parecían ser tres hombres jugando cartas, pero no escuchaba la voz de ese hombre que tanto temía. Hugo no estaba presente. Intentó moverse, pero el fuerte dolor de cabeza se lo impido provocándole náuseas. Escucho pequeños gemidos, seguido de un llanto.
Petra estaba a su lado, pudo comprobar que al menos estaba viva.
"Petra, por favor no hagas ruido" – Hanji quería decir eso, pero apenas tenía la fuerza para mantenerse consciente. Escucho los pasos pesados de uno de los tipos acercándose a ellas, el llanto de Petra se intensificó.
-Shhh… Tranquila, no te haré daño pequeña. – Hanji quería ponerse de pie y golpearlo en la cara, perfectamente sabe que alguien que no quiere hacer daño no hace ese tipo cosas como secuestrar, pero la debilidad se lo impedía.
-No- … - comenzó apenas a balbucear la castaña. – No t-te atrevas a t-tocarla. – dijo mientras movía con esfuerzo la cabeza en dirección donde escuchaba la voz del hombre.
-Oh, estás despierta. – Hanji se dio cuenta que la voz de él era mucho más aguda de cerca. – No les haremos daño, Hanji. Te lo prometo.
La castaña quiso renegar, pero no lo hizo porque al tiempo el joven colocó una de sus manos en el hombro de ella, dando suaves palmadas como si quisiera consolarla. Además de ese gesto de afecto le intrigó la forma tan natural y confiada que dijo su nombre, como si la conociera.
El chico se retiró de nuevo mientras Hanji buscaba en sus recuerdos, ya había escuchado antes su voz.
-H-Hanji…. – los sollozos de Petra ahora eran más bajos. – Tengo miedo, no puedo ver nada.
-Todo estará bien, no nos lastimaran. – le dijo de una forma segura, más que convencerla quería creer ella misma que iban a estar bien. Petra se acercó hasta Hanji y se encogió a su lado.
-Levi vendrá por nosotras, yo lo sé. – Hanji sonrió, ella también lo sabía, acercó su cabeza hasta juntarla con la de Petra, no les quedaba otra opción más que esperar. De un momento a otro Hanji sintió la pesadez en su cuerpo y se quedó dormida.
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El auto de Erwin llegó a la par con el auto de Levi. Sin pensarlo dos veces Rivaille salió disparado hacia la casa, mientras corría miró al guardia inconsciente y se le heló la sangre.
-¡Jean! – le grito al moreno que ya se estaba aproximando hasta el guardia caído.
Sus ojos buscaban entre la oscuridad, la puerta principal estaba abierta y no había señales de violencia.
-Erw- …. – estuvo a punto de hablar cuando el joven rubio se adelantó.
-Ve arriba, yo reviso abajo. – Levi sabía que ya no estaban en la casa, su instinto le decía, pero prefirió aferrarse a una esperanza por muy pequeña que fuera. Subió las escaleras rápido, reviso cada habitación hasta que llegó a la que anteriormente le pertenecía. Estaba totalmente destruida. Por lo visto Hanji les había dado batalla, y una grande. En el piso estaba su celular en dos piezas, lo tomó en su mano y lo presionó fuertemente hasta el punto de casi hacerle daño.
-Te haré pagar por esto, Hugo. – sus ojos estaban pálidos, de nuevo se habían quedado sin brillo. Por sus venas ya no sentía que corriera sangre humana, podía sentir como le quemaba la rabia, si pudiera describirlo sería veneno hirviendo, con ansias desesperadas por destruir a todo aquel que se atrevió a tocarlas.
Bajo las escaleras y se encontró a Erwin en el lobby.
-Nada. – dijo el rubio mientras intentaba ver el rostro de Levi con la poca luz que llegaba hasta ellos. La imagen que vio del pelinegro le preocupo. – Levi, las vamos a encontrar. – dijo mientras ponía una mano sobre su hombro.
Rivaille lo miró, expectante, frío pero no retiró la mano.
-Lo voy a hacer pedazos. – su voz estaba cargada de odio.
Caminaron hasta la entrada donde se encontraban Jean y Jackary, Levi comenzaba a idear la localización de ellas cuando el teléfono de Erwin sonó.
-¿Diga? – la mandíbula de Erwin se tensó y presiono el teléfono. -¡¿Dónde demonios las tienes?! – grito.
Levi frenó en seco girándose hasta quedar frente a Erwin. Los ojos de Erwin parecían fuego azul ardiendo. El joven rubio extendió el móvil hasta Levi.
-Dice que solo negociará contigo. – dijo manteniendo presionada la mandíbula por la rabia.
Rivaille cogió el celular.
-Hugo. – fue la única palabra que dijo, pero esta estaba cargada de tantas cosas.
-Esto será lo haremos Levi, tengo a tu hermana y a Hanji. Iremos por partes, solo podrás recuperar a una si haces lo que te pido. Asesinare a ambas si te pasas de listo. Solo tú y Erwin. Nadie más, a las tres de la mañana. Te mando la dirección por texto, sean puntuales.
-Hugo. – repitió Levi con el mismo tono de voz. – Todo va terminar, y juro que te hare pedazos. – sus palabras enviaron un escalofrío a los presentes. Sin embargo Levi podía sentir la sonrisa sínica que solo un enfermo como Hugo puede dar en esas situaciones.
-Quiero ver que lo hagas. – colgó.
*Carroll Canyon Rd*
Fue lo que decía el mensaje de texto que llegó en cuanto colgó.
-Faltan dos hora para las 3, Erwin y yo iremos solos. – dijo Levi mientras regresaba el móvil a Erwin.
-Olvidenlo, no saben si- …. – comenzaba Jean cuando Erwin lo detuvo.
-Solo Levi y yo, Jean, no te metas. Hugo está enfermo, puede lastimarlas si algo no sale como quiere. – Jean pasó sus manos sobre su cabello frustrado.
-Esta bien, solo… solo no se lastimen chicos. – dijo rendido, ellos tenían que ir solos, esa fue la única condición. No dinero. No poder. Solo ellos, un ajuste de cuentas.
-Erwin. – Jackary sujetó su brazo y le dio un beso en la mejilla. – Estaré esperando, así que no tardes. – ella luchaba por verse fuerte, pero su voz rota la delató. Sonrió torpemente mientras las lágrimas se desbordan por sus mejillas. Erwin la abrazo fuerte.
-Estaré de regreso pronto. – beso su cabeza y se fue al coche donde ya estaba Levi al volante.
El pelinegro miraba como Jack trataba de ser fuerte y no pudo evitar pensar en que Hanji estaría haciendo lo mismo.
"Esta vez debes luchar más, cuatro ojos… si te rindes, yo no creo soportar" – susurro para sí mismo antes de que Erwin entrara al auto.
-¿Estarás bien con solo eso? – pregunto Rivaille, refiriéndose al beso corto que le dio Erwin a Jack.
-No pienso despedirme… vamos a volver Levi, todos. – dijo mientras le mostraba el puño cerrado.
-Esa es la idea. – concluyó Rivaille para luego dar marcha al auto.
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Su estómago hacía ruido, había pasado bastante tiempo que no comía algo y seguramente Petra se encontraba en la misma situación. Intento hablar, pero al hacerlo su garganta seca se lo impidió provocando un ataque de tos. El hombre joven la levantó por el cuello y le ofreció agua fría que le sentó muy bien, parecía que en mucho tiempo no hubiera bebido ese líquido milagroso.
-Dale un poco de agua a ella. - le dijo Hanji a el joven.
-Creo que ella va estar bien, no te preocupes. - le contesto mientras la colocaba de nuevo en el suelo. La castaña no sintió a Petra y se removió más de un lado a otro entrando en pánico.
-¿Donde esta ella? ¿QUE LE HAN HECHO? - gritó tan fuerte que sintió su garganta desgarrarse.
-Hanji, ella estará bien. - le repitió el joven, y entonces Hanji perdió toda paciencia que en ella quedaba.
-Deja de hablarme como si me conocieras, pedazo de porqueria. Deja de comportarte como un idiota. ¿Donde esta Petra? - dijo la castaña removiendose en el piso.
El joven suspiró y se alejo de Hanji arrastrando los pies.
-Hugo se la llevó. Hará un trato con Levi, no te preocupes, no le hará nada.
-¿Como conoces a Levi? - más que toda la información, a la castaña le inquietó que supiera del joven. Por un momento se quedó la habitación en silencio y el joven de nuevo se acercó a ella.
-New York, 1999. Levi, Mike y yo. Tranquila Hanji, no permitiré que nada suceda. - el los pasos se perdieron después del sonido de una puerta cerrándose, todo había caído en su lugar. La voz del hombre que tan familiar se le hacía a Hanji, por fin pudo recordar de quién se trataba.
-Step… el amigo de Levi.
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La carretera estaba sola, se podía escuchar a los perros ladrar a lo lejos, la casa más cercana estaba a 12 minutos en auto, lo demás eran lotes vacíos, depósitos de chatarra y lo que antes fue una fábrica.
Erwin y Levi estaban fuera del auto, faltaban 10 minutos para la hora acordada, el azabache lucia muy tranquilo, en cambio Erwin parecía más nervioso caminando de un lado a otro.
-¿Como puedes estar tan tranquilo? Hace unas horas parecías el mismo demonio. – dijo Erwin deteniéndose frente a Levi.
-Hace unas horas no sabía que tenía pensado hacer Hugo, no sabía si en verdad el las tenia o alguien más. –contestó ligeramente. Su cuerpo esta recargado en el coche y sus brazos cruzados sobre su cuerpo.
-¿A qué te refieres? ¿Acaso tienes más enemigos? - Erwin miró por un momento a Levi, el silencio de Levi le contestaba. - ¡Demonios Levi! Yo solo tengo a Hugo como posible peligro, y tu tienes mas de uno… ¿Que clase de persona eres?
-Digamos que no fui muy querido en mi juventud, sin mencionar que he ganado enemigos por mi carrera y éxito como empresario. - el azabache suspiro y se retiró del coche. Dos luces se acercaban a lo lejos por el camino. Era un auto. Erwin se dio cuenta también y se puso al lado de Rivaille.
-Sabes que después de esto tendremos una charla ¿verdad? Debo reconsiderar el hecho de entregarle a Hanji a un tipo tan popular.
El auto se detuvo frente a ellos y en unos segundos salió el conductor.
Era Hugo.
Lamento el publicar hasta ahora, tenia pensado terminar la historia en el mes de Febrero, pero saben que uno pone y Dios dispone, tuve contratiempos familiares, ademas de unos problemas de salud (mental, pero no estoy loca aun) así que apenas me fue posible publicar un poco. Agradezco los mensajes que recibí por parte de algunos, de verdad GRACIAS por no olvidarse de este proyecto, que aun con trabajos y jalones pero va a salir adelante. De nuevo Gracias por su comprensión.
Atte. Sakuale ScarLu
