Way down we go—
Capítulo 25
Silencio
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Mi garganta quemaba como si hubiese tomado ácido, no sabía si el escozor era lo que me hizo lagrimear o el hecho que tenía un profundo dolor por todo el cuerpo como si el chidori de Sasuke me hubiese golpeado de lleno. De mis labios salió un ahogado quejido y moví mis manos de un lado a otro con desesperación.
¿Dónde estoy? ¿Qué está pasando? Mi mente se inundó con miles de preguntas y sentía mi pecho oprimirse conforme la incertidumbre crecía y creía. Intenté pararme de donde estaba y no podía, mi cuerpo arde y el miedo avanzaba.
—Sakura —escuché a lo lejos alguien hablarme pero todo se veía borroso. Lo único que me deslumbraba eran un par de luces que pasaban.
¿Dónde está mi equipo?, ¿Por qué no estoy muerta?, ¡Me duele! Seguí moviendo mis brazos con mucho esfuerzo en un intento de encontrar algo para tratar de aferrarme a algo hasta que sentí que alguien me agarró firmemente los míos hasta que me estremecí de dolor.
—Sakura, soy yo, Tsunade —la voz de mi shishou fue reconfortante, aunque el miedo aún no se iba. Por suerte, la luz blanca se fue aclarando hasta que pude visualizar el contorno de la cara de mi maestra—, tranquila, todo va a estar bien, vamos a operarte tu pulmón se a llenado de líquido por lo que volvimos a intubar, ¡Haganse a un lado!
Ugh, no grites por favor, mi cabeza me está matando. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que había despertado?, ¿Había estado un mes en coma, cierto? Siento mucho frío… Me duele el cuerpo, siento como si me martilleaba la cabeza y me dolía el pecho. Nunca había sentido tanto dolor.
—Todo va a estar bien, Sakura. Y casi llegamos. ¡QUITENSE! —escuché muy lejana la voz de mi maestra—, todo va a estar bien.
No está nada bien. ¿Dónde está mi equipo? Si ellos no están… Por favor, déjame ir, no me revivas, me duele… Tengo mucho sueño...
El pitido de una máquina a lo lejos me despertó de mi profundo sueño, intenté abrir los ojos pero no pude. Me siento tan cansada que incluso el respirar se me hacía muy difícil, al parecer aún tengo la máquina para respirar en mi boca. Parece que Tsunade ha logrado operar con éxito. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde entonces?
—Sus signos vitales están mejor, está reaccionando a los analgésicos y la inflamación cerebral está cediendo —oh, esa es mi shishou. Apenas podía escuchar su voz, estaba hablando entre susurros con alguien que al parecer está llorando, ¿Quién podrá ser?—, desde que despertó hemos tenido que drenar sus pulmones tres veces, he podido reconstruir su brazo derecho que era el que más me preocupaba y su corazón está estable. Las quemaduras tardarán más en sanar por el chakra del Kyubi.
Bueno, eso no se escuchaba muy bien. Por pasar tantos años con ella, ahora que no podía verla, me la podía imaginar mordiendo su labio inferior en un intento de decir la peor parte, la parte que yo como médico conocía. Sus heridas son muy graves, aún no podemos afirmar si se va a salvar o no, por el momento hay que dejarla intubada para que pueda respirar y lo único que podemos hacer por el momento es aguardar y esperar… Es lo que yo diría, aunque saber que soy yo la paciente no lo hace mejor. Debía ser por las drogas que solo sentía pequeños pellizcos por todo mi cuerpo. ¿Está bien estar viva? Si yo soy la única que sobrevivió de ellos entonces… Ya no podré enojarme con Naruto por querer comer a todas horas ramen, golpear a Sai por sus comentarios fuera de lugar, tratar de burlar a Sasuke o quejarse con Kakashi por usar el mismo shampoo que uso para sus perros. Ya no tendré las noches de reunión o que ellos invadan mi casa para pasar el tiempo porque se sienten solos… Si no fuera porque estoy muy cansada estoy segura de que estaría llorando como un bebé recién nacido.
¿Qué caso tiene estar aquí sin esos momentos preciados?
Un pequeño sollozo que obviamente no era de Tsunade se escuchó dentro de la habitación, yo conocía a esa persona.
—¿En cuánto tiempo va a despertar? —esa es mi abuela, se escucha muy preocupada y cansada. ¿Está preocupada por mi? Estúpida pregunta, claro que ella no me odia. Si ella está aquí entonces la otra es..
—¿Va a vivir, Tsunade-sama? —mi hermana.
Las dos se escuchaban realmente cansadas, aunque la voz rasposa de mi hermana me dice que ha estado llorando mucho.
El silencio de Tsunade fue muy claro, poco después se escuchó el llanto ahogado de mi hermana.
—Muchas gracias por todo lo que has hecho por mi nieta —dijo mi abuela. Realmente, no recuerdo la última vez que la escuché tan cansada y apagada como una flor que pasó su tiempo, incluso tal vez más que en la desaparición de mi abuelo.
—No me lo agradezcan, no hasta que despierte —susurró Tsunade.
¡Estoy despierta! Si tan solo pudiera abrir los ojos, las estoy escuchando, no estoy tan mal. ¡Tengo que abrir los ojos! Por más que lo intenté no lo logré, nunca había pensado que una acción tan simple como abrir y cerrar los ojos pueda ser. Estoy aquí… Mi estómago se hundió al pensar en las noches de desvelo que debieron de haber tenido por estar cuidándome, por el febril miedo de que en un momento para otro tenga un paro cardiaco, mis pulmones ya no funcionan más o tener un derrame cerebral. Día y noche sin dormir para estar junto a mi cada segundo, cada minuto…
Lo mismo que ahora sentía por mi equipo, ¿Están vivos? ¿Quiero vivir?, sería egoísta de mi parte el desear morir cuando estoy segura de que hay gente llorando por mi como mi hermana, mi abuela, cerda, Tsunade, Shizune… Si, muy egoista de mi parte, pero, sin el equipo siete no soy nada. No me enorgullezco de estos pensamientos, pero… Tengo que admitirlo, siempre he sido muy egoísta, querer de niña a Sasuke solo para mí, que el equipo siete sea mío, que Tsunade sea mi mentora, ser la que cuide al equipo siete, ser una ninja ignorando los deseos de mi abuela dejando todas las responsabilidades del clan a Sakuna, tener una relación con Neji aunque no muchos lo aprobaban, el aventarme hacia el Kyubi por desear que los otros vivieran a expensas de mi vida.
Soy muy egoísta.
¿Vivir o morir?
Sentó los largos dedos de mi abuela acariciar mi frente mientras que la suave mano de Sakuna apretar la mía.
—Tienes que despertar, Sakura. Te extrañamos —susurró mi abuela con voz quebradiza.
Lentamente me volví a sumergir en la oscuridad, tenía mucho sueño.
La siguiente vez que desperté, nuevamente sin saber cuánto tiempo ha pasado, logre alzar mis párpados con mucho esfuerzo. Mientras me acostumbraba a la luz, fui consciente de que aún tenía el tubo en la boca, la cabeza no me dolía tanto como antes y aún tenía pellizcos de dolor por todo el cuerpo.
Un vez que mi vista se acostumbró a la luz, vi que estaba dentro de un cuarto blanco, aunque estaba salpicada de muchos colores que con el tiempo pude vislumbrar que eran muchos globos, flores, dulces y peluches que de seguro la gente iba dejando. A un lado de la cama sentí el peso de alguien, al ver, vi la mata de cabellos negros de mi hermana, estaba profundamente dormida y a su lado, recostada en el sillón estaba mi abuela, igualmente dormida.
En ningún momento se han despegado de mi lado. La sangre es pesada, me regocijé al saber que a pesar de todo, ahí estaba mi abuela, una profunda tristeza me invadió al pensar que me he perdido valioso tiempo con ellas por un berrinche que ahora se me hacía un tanto estúpido por parte de ambas.
¿Cuánto tiempo nos queda con la gente que queremos?
Entre las enseñanzas de mi abuela, una de las más importantes es esta: "los Haruno son y siempre serán como las raíces fuertes de un gran árbol que juntos son más que separados" es su forma de decir la familia es la familia, y junta somos más que peleados.
Ya no quería seguir enojada con ella, ya no soy esa niña que hace rabietas como de niña, ya soy una adulta muy capaz, podemos hablar y aclarar las cosas… Son lo que me quedan…
El dolor de cabeza comenzó a aumentar, me dolía y mis ojos comenzaban a sentirse pesados por lo que cerré los ojos y me adentre en un profundo sueño, mientras mi mente se adormece, lo único que podía seguir pensando es si realmente valía la pena seguir viviendo.
El tiempo es valioso cuando lo aprecias. Cada segundo debería ser tan importante como el anterior; no tener más tiempo con Naruto en el puesto de ramen, no más quejarse con Kakashi de que llega tarde a las reuniones, no pasar tiempo con Sai para quejarse porque entiende todo mal en lo que aparece en sus libros.
Me duele el corazón cada vez que pienso en ellos, no es justo que ellos se vayan sin mi, somos un equipo, ¿cierto?
Al final ya no lo fuimos y todo por una tonta pelea.
Quizá a algunos les parezca tonto, por mucho que nos hayamos peleado y digan que ya no soy parte del equipo siete, yo no me veo en un futuro sin ellos.
Las siguientes veces que me desperté, algunas fue con un increíble dolor que me recorría todo el cuerpo y el pecho, en aquellas ocasiones, solo podía ver siluetas en movimientos y mi único pensamiento es que deseaba morir en aquel instante. Otras veces, al despertarme, podía ver desde la ventana que estaba oscuro y junto a mí me encontré a mi hermana y mi abuela dormida, otras a Tsunade-shishou con Shizune, incluso una que otra vez vi entrar furtivamente desde la ventana a Shisui para cambiar una de las miles de flores que tenían en jarras con agua, y antes de irse, procuraba poner a Ino es una posición más cómoda para dormir.
En todas esas veces que me he despertado no he visto a Jiraya, Iruka y a Itachi… Mi pecho se oprimía cada vez que pensaba en ellos… Eso solo significa una cosa, están de pudiera llorar, ahora mismo lo haría.
En realidad una noche si vi a Itachi, bueno, más bien fue otro de mis sueños o producto de las alucinaciones por el dolor de cabeza y los medicamentos para el dolor que me tenían atontada. Fue una noche en donde estaba completamente sola, o eso creía, mis ojos revolotean antes de poder vagamente la habitación a oscuras, vagué mi mirada por todos lados buscando a mi hermana o mi abuela, ninguna de ellas estaba aquí, quien si estaba fue Itachi. Estaba a mi lado izquierdo apoyando su cuerpo en la cama, tenía frío por lo que su calor me era tranquilizador, incluso su mano acariciando mi cabello con delicadeza, aunque si lo pienso bien es desconcertante porque nunca haría eso un Uchiha, menos Itachi Uchiha, ahí estaba él acariciándome el cabello y mirándome de un modo que me dejó sin aliento, sus ojos rojos parecía que miraban cada milímetro de mi piel como si tratara de memorizar mi rostro. Si no fuera porque estaba casi segura de que debía tener una quemadura en el rostro, ahora mismo me estaría sonrojando.
El me miraba y sabía que estaba despierta porque el movimiento de su mano en mi cabello se detuvo unos instantes antes de acariciar esta vez mi mejilla. Después de eso, todo se volvió negro. Fue un sueño que no sabría cómo actuar si fuese real.
Dejando eso de lado, me siento frustrada y enojada, al final todo mi esfuerzo por tratar de salvarlos fue en vano, luché contra el Kyubi en un intento de salvar a todos pero terminaron muriendo, no lograron salvarse, ¿debía morir con ellos? Mi mente se inundó con imágenes de Tsunade, ella ha perdido mucha gente, y sumando a Naruto debe estar desdichada, si mi hermana estuviera en mi lugar la mataría al pensar que ella desea morir, no quiero irme antes que mi abuela, aún tenemos cosas que arreglar entre las dos, quiero volver a ser un ninja, quiero demostrar que soy una gran kunoichi, que no grité a todo el mundo para decidir morir.
Si ellos están muertos entonces yo seré la que cargue con el legado del equipo siete, daré la cara por ellos y por mi. Porque así lo haría Naruto, porque Sasuke se esforzaba por superar a su hermano, porque Sai trataría de ser más humano y porque Kakashi intentaría seguir sobreviviendo a la soledad de haber perdido a su equipo.
Cuando abrí los ojos la siguiente vez, no tenía un tubo en mi boca, podía respirar por mi cuenta, mi pecho no dolía como otras veces, el dolor de cabeza se había ido, y la piel al moverme solo sentía pequeños cosquilleos.
Me sentía bien.
Al abrir los ojos parpadee un par de veces para acostumbrarme a la luz hasta que pude enfocar la vista, al girar a mi derecha me vi cara a cara con mi hermana que tenía los ojos abiertos como una lechuza y su boca casi hasta el piso.
—Sakuna —dije con voz rasposa antes de hacer una mueca, mi boca estaba muy seca, incluso comencé a toser.
No pasó ni un segundo antes de que Sakuna pegara un gran chillido y saliera patinando por el pasillo del hospital gritando "¡Tsunade-sama!, ¡Tsunade-sama!, ¡ha despertado, Sakura ha despertado y hablado!" No me sorprendería si todo el hospital ahora mismo supiera que ya estoy despierta.
Estoy bien. Estoy viva.
Se me hizo un nudo en la garganta al pensar que mis amigos estarían orgullosos. Al final la muerte no había logrado llevarme.
Cuando Sakuna dejó la habitación el chirrido de la silla moviéndose me llamó la atención. Mi abuela estaba en la habitación, se levantó de la silla hasta ponerse a un lado de mí, alcanzó la jarra de agua y muy agradecida tomé el vaso que me dio.
Con mucha paciencia espero hasta que terminé.
—Lo que hiciste fue temerario.
—Lo se —incliné la cabeza ligeramente hacia abajo.
—Fue tonto
—Lo sé
—Pudiste haber muerto.
Esta vez no le contesté, me quedé callada sabiendo que era verdad. Nos quedamos un minuto en silencio hasta que su voz firme casi me hizo estremecer.
—Levanta el rostro.
Al hacerlo sus duros ojos me miraban con altivez y yo no pude evitar tensarme, no quería empezar así las cosas.
—¿Qué? —pregunté tontamente.
—Levanta la mirada, Sakura —volvió a repetir.
Hice lo que me pidió y al instante llevó su mano a mi nuca y me la levantó aún más.
—Nunca agaches la cabeza a los demás, eres Sakura Haruno y has logrado lo que nadie: detener una bomba Kyubi con tus manos y sobrevivir.
La pequeña sonrisa en el rostro de mi abuela me sorprendió, tardé en procesarlo hasta que de pronto me llegó como un meteorito estrellándose en la tierra. Mi pecho se hinchó y me erguí hasta sonreírle aún más intensamente que ella.
—Siento haber sido muy dura contigo, Sakura —comenzó a decir al acariciar mi cabello, como respuesta incliné mi cabeza a su torso saboreando este momento de afecto de mi abuela donde sus manos acariciaban mi cabeza y espalda con cariño. No es como si siempre fuese tan estricta como todos la ven, en realidad es muy cariñosa, pero solo lo muestra a las personas más queridas, porque a la par del cariño es la cantidad de exigencia a la persona—, cuando me enteré de que querías ser ninja tuve mucho miedo, ya habíamos perdido a tu padre y madre por no decir a tu abuelo. Temía que a tí te pasara algo igual, por eso cuando casi te mueres, presa del miedo, aproveché la oportunidad para alejarte de esa vida, quería protegerte, pero ahora veo que no puedo hacerlo.
Mis ojos se abrieron de golpe, me separé solo lo suficiente para verla a los ojos escrutando cualquier signo de mentira. Parecía ser tan sincera como sus palabras.
Este es mi momento.
—Abuela —me aclaré la garganta antes de seguir—, eres mi familia pero también quiero ser ninja nuevamente.
Suspiró antes de hacer una mueca.
—Parece ser que ser ninja es tu destino.
Mis ojos se iluminaron, no es un sí definitivo como esperaría, pero era lo más cercano que podía esperar de ella aceptando que iba a ser ninja.
Voy a ser ninja de nuevo.
—Quiero unirme a ANBU.
Sus hombros se inclinaron hacia abajo en señal de derrota.
—Después de lo que hiciste en la noche de la fiesta, no dudaría que te arrastren a que hagas el examen.
Tampoco es un sí, ¡pero no es un no! Chillaría de emoción si no fuera porque mis movimientos se sentían aún torpes por estar tanto tiempo en cama, ¿cuánto tiempo estuve aquí?
—Solo demuéstrales quien eres Sakura —me lanzó una sonrisa derrotada.
—Gracias, abuela —dije sonriente.
La puerta se abrió de golpe apareciendo en ella Tsunade y Shizune jadeantes como si hubiesen corrido desde el otro lado del hospital, detrás de ellas apareció la cabellera negra de mi hermana.
—Estás despierta —susurró Tsunade corriendo a abrazarme.
Disfruté estar en sus brazos, desde la ausencia de mi madre y el entrenar con ella se ha vuelto como una madre para mi.
—S-sakura, q-que bien que estas finalmente b-bien, me prometí n-no llorar —Shizune sorbió su nariz mientras se enjuagaba las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas.
Comenzaron a examinar todo mi cuerpo no dejando un solo lugar sin buscar alguna señal de dolor o lesión que tratar, pasó una hora o más, antes de que me dejaran. Hasta que dieron el visto bueno y dijeron que estaría a base de miles de medicamentos y que tendré que reposar en la cama por unos días más, entonces casi me quejé, ya he estado mucho tiempo en la cama, pero las miradas atronadoras de las cuatro mujeres en la habitación me hicieron callarme, está claro que van a dar la orden de tenerme amarrada en todo caso que no quiera obedecer y todos en el hospital lo harían, sobre todo teniendo a la Hokage, Shizune y mi abuela las que lo ordenan.
La puerta se abrió de golpe nuevamente y esta vez solo vi un borrón amarillo antes de que de pronto sintiera que un par de brazos me exprimen hasta el alma.
—¡Estas viva!, ¡Está viva!, ¡Estas viva! —la voz de ino estaba rompiendo mis tímpanos y si la bomba de chakra no me había matado, estaba muy segura de que si lo haría ella.
—La vas a matar si sigues así —dijo Sakuna.
Al instante Ino me soltó y ví que estaba llorando con una gran sonrisa en el rostro hasta que sentí un golpe en la cabeza.
—¡Cerda!, ¿Por qué fue eso?
—¿Por qué? —puso sus mano en su cadera antes de inclinarse hacia mi entornando los ojos—, ¡casi te mueres varias veces!, ¡estuviste en la cama por dos meses, ¡tengo bolsas bajo los ojos por tu culpa! aunque siempre seré mas bonita que tú aún así, ¡me veo horrible!, y de seguro los hombres huyen de mí por eso.
Ino siempre será ino, hubiese rodado los ojos y comenzado a contestarle como lo es en nuestra rutina si no fuera porque mi mente se quedó en blanco. ¡Dos meses en cama!
—Dos meses —susurré.
Ino dejó de despotricar y alabar que estaba viva como ninguna otra persona podía hacer y me miró con tristeza.
—Si, fueron dos meses sin poder dormir —dijo Sakuna.
En mi garganta se hizo un nudo, había sido mucho tiempo.
—Donde… —tomé una bocanada de aire para calmar mis nervios. Tenía que saber qué había pasado con el equipo siete… Dónde quedaron ellos en todo caso que tenga que ir a dar flores—, ¿dónde está el equipo siete?
Las cinco mujeres se callaron abruptamente y sentó cómo se hacía un hueco en el estómago, les explique lo que me había pasado después de pelear con el Kyubi. Cuando terminé de hablar las cinco siguieron calladas solo que Sakuna se tapó la boca con las manos. Parece que no pudo aguantar más y se salió de cuarto.
Las lágrimas comenzaron a formarse en mis ojos.
Salve a mucha gente y aún así ellos no sobrevivieron.
—Sakura —comenzó a decir Tsunade con tono lúgubre. No quería escucharla, conocía ese tono, lo aprendí de ella para dar el informe médico a un familiar antes de darles la mala noticia—, hubo muchas complicaciones en la cirugía, Kakashi tuvo dos paros cardíacos…
—Basta —le dije casi en un susurro. Me sentí nuevamente débil, una cosa es saber que ellos están muertos pero tener la esperanza que te digan lo contrario, otra es que te digan lo que ya sabes y la esperanza se estrelle en mil pedazos.
—Sakura —trató de decir esta vez mi abuela pero volví a decir lo mismo.
No quería saber la verdad.
Ellos están muertos.
Apreté mis párpados en un intento de no derramar lágrimas. No quería ver a nadie así que pedí un momento a solas. Las cuatro se miraron antes de salir.
Una vez sola, inhalé y exhalé varias veces en un intento de no llorar, lo sabía desde antes, no debía haber una diferencia, y aun así la había, ésta es la realidad y no una especulación.
La puerta se abrió nuevamente.
—Sakura —mi hermana había vuelto.
No quise mirarla, no quería a nadie.
—Sakura —volvió a decir.
—Vete —dije esta vez alzando la vista.
Ahí junto a ella en la puerta estaba Itachi. Tragué en seco al verlo ahí con el rostro en blanco, no era tan distinto al sueño que había tenido a excepción de que no tenía esa mirada suave en el. Parecía casi risible que esta vez fue Sakuna quien había traído a Itachi como la última vez que estuve en el hospital que fue al revés.
—Itachi.
Sakuna lentamente se deslizó por la puerta hasta dejarnos a los dos solos.
El se acercó hasta que estuvo a mi lado.
—No llores —dijo él, a pesar de que seguía manteniendo el tono neutro de su voz, sabía que era suave.
—Perdóname, no pude salvar a Sasuke —dije tapandome la cara con las manos para llorar libremente. Como a Tsunade y las demás le conté lo que soñé de ellos.
Sus cálidas manos separaron las mías de mi rostro hasta que de seguro mis ya horribles ojos rojos vieron que su rostro estaba muy cerca del mío.
—Sakura, siempre haces todo lo que puedes e incluso ahora has logrado grandes cosas.
No me odiaba por no haber salvado a Sasuke, quizá si hubiese actuado antes no se hubiese roto el craneo, quizá hubiese evitado que Naruto se descontrole o—
El dedo índice y medio en mi frente de Itachi golpeando levemente mi frente me sorprendieron. A volver a verlo, mi corazón dio un pequeño vuelco al verlo sonreír.
¿Por qué sonreía? debía odiarme.
Al hacerse a un lado, el aliento me faltó, me agarré de la camisa de Itachi con fuerza, el me dio pequeños círculos en la espalda con su mano libre. Sii no fuera porque estaba sentada de seguro me caigo. Sakuna apareció nuevamente, esta vez arrastrando una silla de ruedas en la que estaba Kakashi amarrado sonriendome, detrás de él apareció Yamato sonriendo junto a Sai a quien cuidaba. Mis lágrimas comenzaron a derramarse nuevamente como un alubión. Detrás de ellos apareció Sasuke en una silla de ruedas siendo arrastrado por Naruto.
Están vivos.
Me sonreían.
Están vivos.
—¡Sakura-chan! —gritó Naruto con felicidad, música para mis oídos.
—Feo, te estabas quedando atrás —Oh, Sai quiero partirte la cara de felicidad.
—Hn… Que bueno que despiertas.
—Sakura, si te hubieses muerto no se como pero te hubiéramos traído de vuelta de los muertos… Ahora tengo que ver cómo me escapo de aquí.
Lloré y me reí al mismo tiempo. Están vivos, detrás de ellos aparecieron nuevamente Tsunade, Shizune, Ino y ahora Shisui y Genma.
Están vivos.
Después de tanto tiempo en la oscuridad, finalmente veo una luz en este camino.
Este día lloré hasta que las lágrimas se secaron.
Todos están bien y vivos.
Comentarios
Between White and Black
Hola, no te preocupes, si ya se que estuvo muy trágico, de hecho lo estuve pensando y si fuera la lectora creo que ahorita estaría estrangulandome a mí misma por el suspenso que le puse, mi corazón no resistiría tanto drama pero aun así me gustaría jajajaja. Si, sakura ya no está con Neji y no lo estará :)
Una duda, en cuanto a no sabes a donde va la historia quieres decir que cuál es el tema central de esta historia?
Saludos!
Jennii
Hola Jennii, siento haber tardado tanto, no planeaba tardar pero surgieron varias cosas que me impidieron escribir tanto como me gustaría haber hecho. No hubo mucho en este capítulo pero si lo necesario para entrar al siguiente escenario del equipo siete.
Siempre tengo en mente esta historia y las otras que tengo por ahí, solo que quizá el nuevo capítulo que suba sea de Sakura, el inicio de una kunoichi porque la tengo un poco abandonada por subir continuamente esta historia, al menos espero que tu corazón haya regresado a su lugar :D
yllen1875
¿En serio? Wow, perdón pero creo que he hecho un genial trabajo agregando mucho drama a la historia, pero como he dicho, si yo fuera la lectora me estaría ahorcando a mi misma por tanto sufrimiento. Ya este capítulo es un cierre para lo nuevo que se avecina. ¡Ya espero con emoción continuar!
Saludos!
Bella Hikari
Gracias! tendré muy en cuenta en eso de los tiempos verbales, se que tengo un largo camino por recorrer.
Es cierto, no había pensado en ese capítulo de Grey's Anatomy, me encanta esa serie.
Saludos!
joanayagarcia
Hola!, que tal?, hasta el último segundo apareció qué sucedió con ellos, soy mala lo sé pero no me atrevería alargar mas este sufrimiento.
Guest
:)
