"Destinos fusionados"
Capitulo 24
"Recuerdos inolvidables, ¿vale la pena olvidarlos?"
Después de la pequeña gran declaración de Mao Ko hacia Sakura, las cosas estuvieron un poco más pesadas en cuanto al ambiente entre las dos chicas. Sakura trataba de ser amable, pero Mao siempre estaba tratando de provocarla y tratando de hacerla salir de su tranquilidad, más cuando se la encontraba a solas en algún momento de la práctica de porristas. Una semana había pasado de eso y Sakura estaba empezando a sentir que no aguantaría esa situación por mucho tiempo más.
Por eso el domingo por la tarde decidió que era momento de una buena caminata, eso la relajaría y le daría la paciencia necesaria para soportar lo que pudiera venir la siguiente semana. Decidió tomar una larga y tranquila caminata, sólo ella y sus pensamientos, mismos que iba vaciando conforme avanzaba.
- ¡Sakura, mi flor de cerezo!- escuchó que la llamaban por detrás, en ese momento volteo a ver quién era la persona que la llamaba, y su sorpresa fue cuando vio al chico rubio llamando por ella. Era extraño, hacía mucho que no se encontraba con Seint de esa forma.
- Seint- vaciló un poco, vio como el chico se acercaba a ella y por un momento pensó en disculparse atentamente con el chico y decir que tenía que irse, todo con tal de evitar ser perseguida por él otra vez. Pero no lo hizo, por alguna razón cuando vio al chico más de cerca sintió que ahora todo era diferente, no veía intenciones de alguna proposición, sólo veía a un chico normal y eso la tranquilizó.
- Me da gusto encontrarte por acá- de repente empezó a ver hacia los lados como buscando algo, pero lo hizo de una manera muy cómica que hasta Sakura se rio un poco.
- ¿Qué haces Seint?-
- Oye Sakura...no estará por acá cerca Li, ¿verdad?-
- Jejeje- rio más la ojiverde -No Seint, tranquilo, estoy sola-
El chico se enderezo y suspiro -Uffff...que bueno, porque si Li me ve contigo me corta la cabeza, pero como a mí me gusta tener mi cabeza en su lugar prefiero no tentar al destino-
- Tranquilo Seint, Shaoran no cortara tu cabeza-
- Como dije, prefiero no tentar al destino-
- Jajajaja...si tú lo dices-
- Bueno es que por si no lo has notado, tu novio y yo no somos los mejores amigos que digamos-
- Si pude notarlo, pero no te preocupes sólo es cuestión de tiempo para que dejen de llevarse así-
- Lo dudo- se encogió de hombros -Nosotros somos...como decirlo...algo así como enemigos naturales-
- Aún tengo la esperanza que algún día se lleven bien-
- Nunca cambias ¿verdad?-
- Nop- afirmó sonriente la castaña.
- ¿Tienes tiempo para un amigo?- preguntó el rubio.
- Claro que si Seint- esta vez las cosas con Seint iban mejor, ahora no había las intenciones de proposición, era un ambiente diferente, el ambiente que sabía Sakura que existiría si Seint no intentara algo con ella cada vez que la viera, y ese ambiente tan fresco se estaba dando en ese momento. Al fin podía ver al amigo que siempre supo que estaba ahí para ella, o bueno al menos eso era lo que pensaba la castaña, porque realmente no conocía la parte oscura de Seint Ko o más bien de Shino Oyaji.
- ¿Qué me dices entonces, vamos por un helado? los helados del parque pingüino son muy buenos- Seint le propuso de forma muy natural.
- Si porque no-
Los dos jóvenes empezaron a caminar hacia el parque pingüino que realmente no estaba tan lejos de donde se encontraron en un principio. Llegaron, fueron al puesto de helados y pidieron, Sakura de fresa y Seint de limón. Caminaron un poco y llegaron hasta los juegos y se sentaron en unos pequeños postes.
- ¿Y dime, qué hace esta linda flor de cerezo tan solita el día de hoy?-
- Sólo daba un paseo necesitaba tomar aire fresco, han pasado muchas cosas con...cierta persona en la escuela que me tienen un poco fuera de mí- Sakura cuido sus palabras porque era precisamente la hermana del susodicho quien le causaba tanto dolor de cabeza.
- Ammm...déjame adivinar...tiene que ver con mi linda hermana ¿verdad?-
-...Pero cómo- se sorprendió la chica.
- Tranquila conozco a mi hermana y sé que no siempre es un pan de dulce, de hecho es la misma razón por la que estoy afuera de mi casa en estos momentos...digamos que...necesitaba un poco de tranquilidad, no es fácil convivir con dos mujeres tan difíciles, y más cuando de tu madre y hermana se tratan-
- ¿Tu madre y tu hermana?-
- Sí, sabes de hecho Mao saco el carácter de mi madre, y juntas a veces son un poco insoportables-
- Si se de lo que hablas...a veces yo también quisiera matar a mi hermano, pero a pesar de todo lo quiero muchísimo. Tú también quieres a tu familia verdad-
- Pues...supongo...la verdad nuestra relación es un poco abierta, nadie se mete en los asuntos de los otros, pero así estamos bien, somos felices de esta manera. Sólo espero que mi hermana no te cause muchos problemas-
- Yo también deseo eso- suspiró la chica.
- Vamos mi flor de cerezo...si mi hermana te hace algo dímelo y yo la pondré en su lugar-
- Gracias Seint...pero no te preocupes,, no puedo estar dependiendo siempre de los demás, así que ya buscaré la manera de solucionar este asunto con tu hermana-
- Eres muy valiente Sakura, es algo que realmente admiro de ti, tu valentía y tu tenacidad es algo que nunca había visto en otra persona- esta vez la voz de Seint cambio un poco, esta vez sonó un poco más Shino Oyaji y no tanto Seint Ko.
- ¿Seint?- se extrañó la castaña al ver al chico de esa forma.
- Nah...no me hagas caso mi flor de cerezo, mejor cuéntame cómo te ha ido estos días, hace mucho que no platicamos, es más creo que casi nunca nos habíamos sentado a platicar de esta forma, casi siempre era que yo estaba atrás de ti y tu andabas rechazándome, ¿verdad?-
- Sí, tienes razón casi nunca habíamos platicado tan tranquilos-
- Deberíamos de intentar hacer esto un poco más seguido, bueno pensándolo bien...mejor no...No quiero que Li venga a cortarme la cabeza-
- Jajajajajaja...no te preocupes Seint, ya te dije que Shaoran no cortará tu cabeza, además no es que siempre tenga que estar con él o que no me deje hacer muchas cosas, ambos acordamos que seguiríamos viendo a nuestros amigos y que tendríamos nuestros tiempos libres, y tú eres mi amigo así que si quiero también puedo pasar tiempo contigo-
- Es bueno escuchar eso flor de cerezo, muy bueno...-
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- Sakura, ¿es verdad lo que me dices?- decía Tomoyo mientras estaba sentada con su amiga un poco apartadas de la clase de deportes, pero sólo lo suficiente para tener privacidad -Es que...se me hace muy raro que esta chica Mao... -
Sakura había decido contarle la situación a su amiga, era hora de que alguien más le diera su punto de vista, además Tomoyo ya había notado el estrés en la cara de la castaña desde mucho antes, pero hasta ese día es que Sakura se decidió a hablar.
- Tomoyo, es cierto, esa chica Mao...podrá parecer todo un ángel ante las demás personas, pero cuando menos lo piensas y bajas la guardia saca las garras y te atrapa-
- Jajajajaja-
- ¿Qué es tan chistoso, Tomoyo?-
- Es sólo que...nunca me imaginé a ti diciendo esas cosas amiga-
- Sí, lo sé, a mí también me cuesta trabajo creer eso, pero es que de verdad esa Mao me pone los pelos de punta y más desde que llegó con su amenaza de quitarme a Shaoran...es que...argg...no la soporto-
- ...Sakura debes de calmarte, no creo que sea tan grave-
- Es que tu no las has visto en su amenaza mode, cuando la veas lo creerás-
Su conversación se vio interrumpida cuando Sakura escucho su nombre.
- ¡Sakura Kinomoto, dónde está Sakura Kinomoto!- gritaba el profesor desde la orilla de la cancha.
- ¡Aquí estoy profesor!- contesto la chica poniéndose de pie y agitando la mano con fuerza.
- ¡Señorita, que hace allá, venga aquí en este momento, la quiero en la cancha en este momento, le toca jugar!-
- Sí, si profe, enseguida...hablamos luego Tomoyo- dijo por lo bajito antes de encarrerarse hacia la cancha, el deporte del día Futbol.
Muy bien todos, que vuelva a empezar el partido. Esta vez Sakura iba a jugar pero en el equipo contrario al de Shaoran.
- Bienvenida al equipo- dijo Seint ya que la habían puesto en el equipo del rubio.
- Gracias- Todos se pusieron en sus posiciones, le tocaba sacar al equipo donde jugaba Shaoran.
- No creas que te dejaré ganar tan fácilmente- dijo el castaño estando a unos metros de Sakura.
- Bien Sakura esperamos que entretengas mucho a Li- menciono Seint dese la posición continua a Sakura.
- Tú cállate- respondió de mala gana el ambarino.
- Si yo fuera tú pondría atención en el balón- dijo Sakura de forma graciosa.
- ¿Qué?- el castaño se desconcertó por un momento, porque un segundo se descuidó y el balón venía hacia él, pero Sakura ya no estaba en su lugar tampoco, más bien era Sakura la que le robaba el pase.
- ¡Te dije que pusieras atención!- gritó Sakura sin detener su carrera.
- Veo que no me la va a poner fácil- sonrió para sí el ambarino y de inmediato empezó a también a correr.
El juego prosiguió de manera tranquila nada raro parecía que fuera a suceder, pero eso cambio con un pequeño incidente, incidente que marcaría el comienzo de una mala semana. Mao Ko estaba camino a su salón, su pequeño descanso de entre clases estaba terminando y ahora iba tranquila hacia el aula. Mao Ko bien sabía que el grupo de Sakura estaba en clase de deportes, cómo no lo iba a saber cuándo su propósito y su enemigo estaban en ese salón; por eso mismo decidió que era buena idea tomar otro camino para ir a su salón, y si tomo el camino largo para pasar junto a las canchas.
Justo en el momento en que Mao Ko estaba pasando frente a las canchas, justo en ese momento Sakura la noto, vio que la chica estaba pasando por ahí.
- ¿Pero qué es lo que busca?- se dijo a si misma por lo bajo, pero rápidamente tuvo que salir de sus pensamientos.
- ¡Sakura, pégale!- uno de sus compañeros de equipo le estaba mandando un pase, este venía con fuerza, pero Sakura apenas estaba despertando de ver a Mao Ko por ese lugar, y tal vez fue el mismo enojo que le vino en ese momento que cuando le pego a la pelota le pego demasiado fuerte, resultando que el balón saliera fuertemente disparado pasando por encima de la portería y siguiendo desgraciadamente el trayecto haca la chica nueva de la secundaria que justamente iba pasando por ahí. Mao no era tonta, sintió claramente que el balón venía hacia ella y también vio que justo por donde pasaba había un par de cubetas con agua, algunas escobas para limpieza, entonces una idea cruzo por su mente.
- ¡Cuidado Ko!- gritó un chico del grupo de Sakura al ver que el balón se dirigía hacia ella, Mao fingió sorpresa.
- ¡Ahhhhh!- fingió que la pelota le daba con fuerza cuando en verdad había logrado esquivarla un poco y evitar que el golpe le diera de frente, pero a los ojos de los demás el golpe había sido verdadero y bastante fuerte considerando la fuerza que traía la pelota. Y eso no fue todo, se dejó caer a porpósito y logro que el agua de las cubetas la bañara, y los palos de las escobas terminaran enredados con ella. Una aparatosa caída a los ojos de los demás.
- ¡Oh por Dios!- exclamó Tomoyo desde donde estaba -Sakura tenía razón, esa chica es una embustera- ella tenía el mejor ángulo posible y pudo ver con claridad que esa caída era más falsa que la piratería. Pero como todos los demás, se acercó rápidamente hacia donde estaba la chica, para cuando ella llegará ya muchos estaban ahí.
- ¡Señorita Ko! ¿Está usted bien?- preguntó de inmediato el profesor de educación física mientras le quitaba de encima los palos y las cubetas.
Sakura llega en ese momento junto con Shaoran y Seint, este último aguantaba las ganas de reírse ante la dichosa caída de su hermanita.
- Sakura, dime ¿por qué me pegaste con el balón? ¿Qué te he hecho yo para merecer este trato de tu parte?- dijo inocentemente la chica, después todos voltearon a ver a Sakura con interrogación y con un poco de indignación ante lo que todos creyeron que había hecho la ojiverde.
- ¿Qué?...pero si yo no lo hice a propósito-
- No es cierto, yo vi que tú me habías visto pasar y vi cuando me lanzaste ese balón a propósito-
- ¿Es cierto eso señorita Kinomoto?- interrogó el profesor mientras terminaba de quitar el último palo.
- No profesor, yo no le pegue a propósito, fue un accidente- se defendió la chica.
- Bueno yo vi que Kinomoto estaba viendo hacia este punto cuando le di el balón- dijo el chico que le había pasado el balón a Sakura, la castaña lo miró sorprendida pues qué bonita forma de ayudar.
- Lo ve profesor, si lo hizo a propósito- se quejó de nuevo la chica Ko mientras el profesor la ayudaba a ponerse de pie -Merece que la manden con el director-
- ¡Qué! ¡Pero si yo no he hecho nada malo! ¡La mala persona aquí eres tú, no yo, sólo tratas de engañar a todos de que yo soy la culpable de que te hayas caído!- esta vez la ojiverde si alzo un poco la voz, las mentiras de esa chica la estaban sacando de quicio, ya no soportaba la actitud de esa chica, ya no. Era oficial la chica buena y bondadosa de Sakura Kinomoto se había ido solamente para enfrentar a Mao Ko -¡No eres más que una mentirosa!-
- Pero...pero...yo no soy ninguna mentirosa, ¿qué te he hecho para que me trates así?- Mao realmente estaba haciéndose la víctima.
- ¡¿Y todavía lo preguntas?!- dijo en tono sarcástico la ojiverde, todos estaban anonadados ante lo que veían, Sakura estaba furiosa, incluso Shaoran la desconocía en ese momento.
- ¡Basta Kinomoto!- el profesor detuvo lo que era el inicio de un desastre -Tú chico- llamo la atención del chico que había dado el pase -¿Es verdad que Kinomoto le pegó a propósito a Ko?- preguntó el profe a un chico que en ese momento se moría de los nervios. El chico sabía que de su respuesta dependería que mandaran o no a Sakura Kinomoto a la dirección.
-…Bueno yo...-
- Vamos contesta ya chico- todos tenían la mirada sobre él, y el chico no sabía qué hacer. Por un lado estaba la nueva y hermosa chica de tercero, una belleza que a la que seguramente podría cobrar el favor después con una cita o algo así. Por otro lado estaba Sakura Kinomoto, la hermosa chica de su salón, una belleza inalcanzable y prohibida, pero al final una chica que conocía desde pequeños y que sabía que sería imposible que lastimara a una mosca. ¿Qué hacer? una chica linda a su alcance o una chica linda prohibida.
- Vamos chico no tengo tu tiempo- apresuró el profesor. El pobre chico miro a Mao Ko, ella esperaba que él dijera que si fue a propósito, lo veía en su mirada. Luego vio a Sakura, ella simplemente estaba ahí esperando por la sentencia o no sentencia de su viejo compañero de clases.
- Yo...- al fin decidió -yo sólo vi que Kinomoto estaba viendo hacia otro lado, pero no puedo asegurar que estuviera mirando a Ko- listo había decidido ser una buena persona, después de todo no creía tener muchas oportunidades con Mao Ko después de todo, así que mejor ser bueno con alguien que si conoces.
En ese momento Sakura sonrió y Mao estaba que se quemaba de rabia por dentro, su plan no había funcionado del todo.
- Uhhhh- suspiró el profe -Bien no tengo más pruebas para demostrar que Kinomoto lanzo ese balón a propósito, no puedo mandarla a la dirección- Sakura suspiró aliviada -Pero la vuelvo oír gritar a otro compañero señorita Kinomoto, y no sólo conocerá la oficina del director sino que también conocerá el legendario castigo de educación física-
- Lo siento profesor no volverá a pasar-
- Eso espero señorita, ahora necesito que alguien acompañe a la señorita Ko a la enfermería, parece que no hay daños graves pero prefiero estar seguro- volteo a ver a sus alumnos -Joven Li, usted acompañe a la señorita a la enfermería por favor-
Anotación. Pensó Mao en ese momento, después de todo su plan estaba marchando mejor de lo que esperaba.
- ¿Yo?- se asombró Shaoran.
- ¡Qué! - exclamó Sakura.
- ¿Algún problema, señorita Kinomoto?- volvió a preguntar el profesor llamándole la atención.
- No...profesor- dijo entre dientes disimulando el enojo.
- Bien, el show terminó todos vuelvan a sus actividades, ¡ahora!- de inmediato todos empezaron a moverse, pero casi todos se iban viendo a Sakura con mala cara, al parecer todos creían que ella le había pegado a propósito a Mao.
- Ven Sakura, vámonos- Tomoyo tomo del brazo a su amiga, ella veía como todos la observaban, ahora comprendía completamente a su amiga y ahora con más razón le daría todo su apoyo.
Sakura dudó por un momento, volteo y vio que Shaoran ya estaba en camino a la enfermería junto con Mao, por alguna razón su corazón en ese momento se contrajo y una especie de tristeza combinada con enojo lo invadió. Decidió no ver más. -Vámonos Tomoyo- y empezaron a caminar en sentido opuesto, definitivamente no tenían planeado quedarse en clase de deportes. Tomoyo tomo la mano de Sakura para que ella supiera que ella estaba ahí para apoyarla, algo que necesitaba Sakura mucho en ese momento.
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- Gracias por acompañarme a la enfermería, la verdad estoy bastante bien creo que el profesor se preocupó de más- decía Mao Ko muy sonriente.
- No es nada, pero apoyo al profesor, nunca esta demás que te cheque la enfermera- dijo tranquilamente.
- Sí, verdad- respondió inocentemente.
- Bueno además el golpe que te llevaste fue bastante aparatoso-
- Si la verdad ese balón si me dio fuerte...- interrumpió su frase para ver si el castaño decía algo, después de todo era su novia la involucrada en todo esto. Pero no hubo nada, entonces eso le dio ánimo a proseguir -La verdad...no sé qué le he hecho a Sakura para que me haya tirado ese balón con tal fuerza...la verdad...- se detuvo y Shaoran también lo hizo -...la verdad me siento mal conmigo misma, creo que algo estoy haciendo mal, algo que logra que le caiga mal a Sakura- puso las manos sobre su rostro como queriendo llorar, obviamente era todo actuación -Yo no quiero estar así con las personas y menos con Sakura, ella es una estupenda chica y de verdad me gustaría ser su amiga- sollozaba entre sus manos, o bueno eso aparentaba.
Shaoran no sabía qué hacer, nunca había sido bueno con las mujeres y menos cuando se ponían a llorar.
- Oye tranquila- simplemente le dijo -No creo que sea tan grave el problema, es que Sakura...cómo decirlo...de seguro todo esto es un malentendido, yo voy a hablar con ella, voy a preguntarle qué es lo que pasa pero te aseguro que todo será en malentendido- sólo puso una de sus manos en el brazo de la chica como intentando dar apoyo, no era muy bueno en eso.
Por su parte Mao Ko en su interior estaba que se regocijaba, todo su plan estaba saliendo a la perfección, Shaoran estaba cayendo redondito en su mentira y eso era precisamente lo que estaba buscando y lo mejor de todo es que ese era sólo era el principio.
- Es...que...- dijo Mao fingiendo estar más tranquila -Siento que a veces no entiendo a Sakura...es raro-
- Créeme...estos días ni yo la entiendo...ha estado muy...rara-
- ¿De verdad?-
- Si, por eso te digo que no te preocupes, ya verás como todo se arreglará-
- Gracias- dijo limpiándose sus lágrimas falsas -de verdad muchas gracias-
- Eh...si...claro- se sobo la cabeza al no saber que más decir y prefirió no seguir con eso -Mejor nos apuramos y vamos a la enfermería-
- Si verdad-
Durante el camino a la enfermería no se volvió a tocar el tema de Sakura, simplemente platicaron de otras cosas sin importancia, platica que se terminó en cuanto llegaron a su destino, pues Shaoran no se quedó mucho tiempo más, simplemente se aseguró que la enfermera atendiera a la chica y de inmediato se marchó. Ese último hecho no fue mucho del agrado de la chica Mao, pero bueno al menos había conseguido un buen acercamiento con el chico y lo más importante, él había creído en sus mentiras, con eso se daba por satisfecha, al menos por el momento; ya después vería la forma de lograr que el castaño no sólo la acompañara a la enfermería si no que se quedara con "ella" en la enfermería.
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Tomoyo y Sakura fueron a la parte de atrás de las canchas, ahí siempre estaba vacío, salvo uno que otro estudiante y alguno que otro profe, pero era lo más solitario que podían encontrar en ese momento. En cuanto estuvieron solas, Sakura se hecho a los brazos de su amiga, se aferró a ella con fuerza y una que otra lagrima salieron de esos hermosos ojos esmeraldas. Tomoyo le dio todo el cariño que podía, y la tranquilizo con suaves caricias, así estuvieron un par de minutos.
- ¡Ay Tomoyo!, no sé qué me paso allá, no era yo, pero es que esa chica...arggg...no la soporto- dijo cuando estaba más tranquila y por fin pudo soltarse de Tomoyo
- Tranquila Sakura, te comprendo, vi todo-
- ¿Todo?-
- Sí, vi la vil mentira que esa chica inventó. Te creo, ahora entiendo todo lo que me has contado, esa...chica no es más que...-
- ¿Una arpía?- dijo Sakura de forma graciosa.
- Jijijiji- rio Tomoyo al oír el comentario de su amiga -sí, sí, eso...una arpía-
- Jajajajajaja- ambas empezaron a reír, la risa era buena, y más para aligerar el ambiente que se había creado gracias a Mao Ko.
- Ahh, necesitaba tanto esto, reírme un rato- se alivió la castaña.
- Que bueno que ya estas mejor-
- Sí, mientras no tenga que toparme de nuevo con Mao todo estará bien, por ahora no quiero ni verla en pintura-
- Va a ser un poco difícil, aún la verás en los entrenamientos de porristas-
- Si...ya sé...- suspiró -bueno me conformo con no encontrármela por el resto del día, si llega a decirme alguna de sus amenazas o intenta de nuevo alguno de sus trucos sucios, no sabría cómo reaccionaría-
- Lo sé, pero tienes que tomarlo con calma, no puedes dejar que ella te gane, no señor, Sakura tú eres la maestra de las Cartas, has enfrentado innumerables desafíos mucho más complejos que esto. Yo sé que tú puedes derrotar a Mao y desenmascararla como la mala chica que es en realidad- en la mente de Tomoyo apareció una enorme Sakura metiendo en una jaula a una diminuta Mao Ko.
- A veces creo que prefiero enfrentar terribles muñecos de nieve o enfrentar una tormenta en medio del bosque, que enfrentarme a Mao Ko, ella simplemente es algo que no deseo tener en mi vida, ojala y nunca hubiera llegado a Tomoeda- Sakura alzo la vista al cielo y se quedó contemplándolo.
- Sí, es una situación muy delicada- Tomoyo suavizo sus facciones mientras veía a su amiga admirar el hermoso cielo azulado, pero en su interior estaba realmente preocupada. Ella haría hasta donde sus posibilidades le dieran para ayudar a su amiga a no caer ante Mao Ko, esa chica era de cuidado, Sakura era fuerte pero nunca antes se había enfrentado a un problema de este tipo, en verdad los problemas mágicos ahora no eran nada comparados con los grandes problemas de la vida cotidiana.
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Mientras tanto en Inglaterra:
- Es bueno saber que él Eriol ya se encuentra fuera de peligro- Ruby Moon estaba platicando con Spinnel mientras tomaban un poco de té.
- Sí, pero me preguntó qué pasará cuando despierte- se interrogaba el pequeño guardián.
- ¿Cómo que qué pasará?, pues nada, todo volverá a la normalidad ¿no es obvio?-
- No, nada será normal, es obvio que el ataque del amo fue planeado, es obvio que querían al amo Eriol fuera de la jugada-
- Es verdad, me contaste lo que Eriol estaba pensando hacer, ¿crees que aún quiera volver a Japón después de todo esto?-
- No lo dudo y más si ahora quiere resolver este problema de raíz, el amo Eriol no se quedará de brazos cruzados-
- Aunque creo que aún tardaremos en ir un poco, Eriol tiene que recuperarse por completo para poder hacer un viaje tan largo- la guardiana de largo cabello suspiro un poco -Es una lástima, aún no podré ver a mi adorado Touya, seguramente a estas alturas sus poderes están volviendo y eso hace que lo quiera más para mí-
- Si vamos a Japón no vamos a ir para que te pongas a coquetear con ese humano, hay cosas más importantes y seguramente nuestra estancia allá no será nada tranquila, está en juego todo el mundo mágico e incluso me puedo atrever a decir que el mundo entero está en peligro si esa mujer consigue lo que busca-
- Ya lo sé, no tienes que repetírmelo- se enojó un poco la guardiana al sentirse regañada, pero luego cambio su expresión -Sólo esperemos que la pequeña Sakura siga teniendo todo bajo control, al menos hasta que Eriol llegue para ayudarla con esa mujer-
- Debemos confiar en la maestra de las cartas, además el chico Li esta también esta con ella y también están Kerberos y Yue. Por ahora ellos podrán controlar la situación, pero el amo Eriol creía que las cosas empeorarían con esa mujer allá, ahora sólo queda esperar-
- Sí, sólo esperar-
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Sakura y Shaoran iban saliendo de la escuela, las cosas no estaban tan tranquilas como antes, desde el incidente casi no se habían hablado, solo algunas palabras, ambos querían aclarar las cosas camino a casa, pero al parecer sus planes no verían frutos ese día. Caminaron un poco no se habían alejado mucho de la escuela cuando oyeron una voz.
- Hola- saludó Mao Ko muy "humildemente", ambos castaños voltearon a verla, Shaoran no sabía qué hacía ahí Mao y Sakura de inmediato entro a la defensiva.
- ¿Qué es lo que quieres Mao?- preguntó Sakura un poco molesta.
- Sakura, yo...- Mao empezó a hablar, pero el tan solo oír su nombre de esa chica la hizo enfurecer más.
- ¿Qué es lo que quieres?- volvió a preguntar Sakura.
- Sakura, porque no la escuchas- intentó intervenir Shaoran, pero parecía que no funcionaría, la ojiverde simplemente no lo escuchaba.
- Mira, yo sólo quería venir a disculparme, no sé qué es lo que te he hecho, y me gustaría saber ¿qué pasa conmigo para que me trates así?- Mao realmente se estaba haciendo la víctima, pero no más, Sakura ya no soportaba su actuación.
- Y todavía me preguntas eso- esta vez Sakura alzo la voz y era muy sarcástica.
- Sakura espera...- intentó detenerla Shaoran por el brazo cuando vio que ella se acercó hacia Mao, pero la ojiverde se soltó con un jalón.
- ¿Te atreves a venir a preguntarme qué es lo que has hecho? creo que tú sabes perfectamente lo que has hecho pequeña impostora- la encaró.
- Yo...yo no sé de qué hablas- a Mao se le quebró la voz -no...yo no sé de qué hablas...¿Shaoran que pasa?- volteo a ver al castaño.
- Ah vamos, claro que lo sabes, desde un principio me dejaste en claro tus intenciones y ahora te haces la inocente, ¿dónde quedo la chica ruda?-
- Por qué eres así conmigo- le dijo a la castaña y luego se dirigió de nuevo al chico -Shaoran...- Mao lo volvió a llamar a punto de romper en llanto.
- Sakura, vámonos- esta vez Shaoran no pidió permiso y empezó a jalar con sigo a Sakura
- No, esto no ha terminado- se quejó Sakura e intentó soltarse pero Shaoran no la dejo.
- No, esto se terminó Sakura- y empezó a andar pero antes de salir de allí con Sakura le dijo a la otra chica -lo siento, hablaremos después- volteo hacia Mao y se despidió mientras él seguía caminando junto con una Sakura un poco renuente.
A lo lejos Mao Ko sonrió victoriosa, su plan había salido a la perfección y ella no lo sabría hasta después, pero incluso su plan traería repercusiones más grandes y beneficiosas para ella.
Shaoran estuvo arrastrando consigo a Sakura hasta el puente que siempre cruzaban para ir a casa. Al fin la libero de su agarre y de inmediato comenzó a preguntar.
- Sakura ¿pero qué demonios te pasa? tú no eres así-
- Si lo sé, pero esa chica me pone así- dijo aún enfadada y empezó a caminar de un lado a otro.
- Sakura, no te entiendo, ¿qué pasa?...Mao simplemente vino a pedir disculpas y tú la tratas de esta forma, cuando la que debería de pedir disculpas eres tú-
- ¡Y ahora la defiendes!- Sakura se detuvo en seco -Ah pero claro, cómo no hacerlo si ya hasta la llamas por su nombre y ella te llama por el tuyo, ¿desde cuándo se llevan tan bien? déjame ver... quizá desde que hablaron a escondidas, o quizá hace rato que la llevaste a la enfermería, o quizá desde antes, después de todo ya la conocías desde hace tiempo- las palabras de Sakura eran ácidas.
- ¡Basta Sakura, basta!- Shaoran también empezó a perder el control -No...No sé lo que te pasa, ya te dije que no pasa nada con ella, pero tú insistes e insistes. Solamente estas celosa, ¡pero ya basta de eso!-
- ¡No Shaoran, yo no estoy celosa, simplemente no puedo comprender cómo es que no ves la verdad! ¡Esa chica es una mentirosa!, pero no...¡Ahí estas tú creyendo todas sus mentiras y defendiéndola! ¡Eso es lo que me molesta, ver que esa chica este frente a tu nariz mintiendo, y mintiendo a medio mundo y tú como si nada! ¡Reacciona, esa chica no es ningún ángel!-
- ¡No la que no quiere ver la realidad eres tú! ¡Te encierras en ti misma que no quieres darle una oportunidad a Mao de demostrar que no es una mala persona!... ¡Sakura abre los ojos!- esa última frase basto para que Sakura comprendiera que era imposible, Mao Ko tenía totalmente controlada la mente de Shaoran, eso le dolió, Mao había logrado su cometido y por eso estaba más enojada con Shaoran ¿cómo es que prefería creerle a Mao Ko, que creerle a ella? Eso era todo por ese día, ya no podía seguir con esa discusión así que simplemente se dio la vuelta y antes de retirarse comentó:
- No Shaoran, aquí el que debe de abrir los ojos...eres tú- no lo vio a la cara, no dijo nada más, simplemente empezó a caminar a prisa hacia su casa. No quería saber nada de nadie, sólo quería estar sola, sola para pensar.
-¡Arrgg, maldición!- Shaoran golpeó el puente con su puño, no entendía a Sakura, no entendía que pasaba. Por eso mismo empezó a caminar, pero esta vez hacia el lado contrario de Sakura, por primera vez en mucho tiempo ambos caminaban en direcciones opuestas. El atardecer estaba en todo su esplendor pero era un atardecer frío, sin calidez. El viento soplo, un viento que separaba a los castaños por primera vez en mucho tiempo, un viento que era testigo de una pelea y un viento que traía cosas nuevas a esa relación, pero por desgracia esta vez no serían cosas buenas.
Los minutos pasaron, Sakura llegó a su casa aún enojada pero más lastimada, por suerte no había nadie en casa, su hermano trabaja hasta tarde ese día y su padre tampoco llegaría a casa. Eso era un alivio, no quería dar explicaciones. Subió a su cuarto con pesadez, Kero la recibió como siempre.
- ¡Sakurita que bueno que llegas!- el guardián empezó a volar hacia su ama, pero se detuvo frente a ella al ver la cara que traía -¿está todo bien Sakura?- se preocupó el guardián.
- Kero...por favor, podrías dejarme sola-
- ...Pero Sakura...- intentó acercarse el guardián.
- Por favor Kero, lo necesito- la forma en como lo dijo basto para el guardián del Sol entendiera que su ama necesitaba un tiempo a solas, así que empezó a volar hacia afuera de la habitación.
- Estaré en la biblioteca por si me necesitas-
- Gracias Kero- fue lo último que dijo la castaña antes de cerrar la puerta y recargarse en ella, desde ahí miro a su alrededor, todo estaba normal, todo parecía en orden pero en realidad ya no lo estaba, no más. Suspiro y después apretó los puños para intentar controlar sus emociones. Así estuvo unos minutos hasta que logro calmarse. Entonces boto sus cosas de la escuela, ni si quiera intento quitarse el uniforme, simplemente recorrió su habitación y se detuvo frente al lindo osito que le había regalado Shaoran hace un par de años, lo miro con melancolía.
Shaoran tampoco tardo en llegar a su casa.
- Bienvenido a casa joven Shaoran- saludo Wei saliendo de la cocina para ver a su joven amo, pero este ya no estaba en la entrada, el viejo mayordomo solo alcanzo a ver la sombra del chico subir las escaleras y después escucho la puerta de la habitación cerrarse con un poco de fuerza y después de eso escucho que el seguro se ponía. - ...joven Shaoran...- Wei miró hacia las escaleras con tranquilidad, algo había pasado para que su joven amo estuviera así, sólo esperaba que no fuera nada grave.
Aunque tal vez si era un poco grave lo que pasaba, en cuanto Shaoran cerró su habitación boto las cosas de la escuela, saco su espada e intento calmarse un poco con un poco de artes marciales. En esa ocasión movía la espada con más energía de la normal, de alguna forma tenía que sacar todas sus emociones, pero un rato después ni eso era suficiente para calmarlo, se hartó, simplemente boto la espada y se desplomo en su cama tapando sus ojos con uno de sus brazos. Suspiró.
Sakura no tomo el oso, en ese momento no podía, simplemente no, sólo camino a su cama se sentó y abrazo sus piernas, miro hacia la ventana por la cual ahora se veía ya un cielo estrellado, cerró los ojos y sintió la tibia brisa primaveral entrar y recorrer todo su cuerpo. Respiro un poco el aire fresco, volvió a ver hacia el oso de peluche y fue inevitable, un hilo de pequeñas lagrimas comenzaron a salir de esos hermosos ojos esmeralda. Era una tristeza silenciosa y solitaria, sólo ella, ella y las estrellas.
- ¿Por qué Shaoran?... ¿por qué?- se preguntaba a sí misma la castaña, al igual que sucedía algunos metros de distancia de ella.
- ¿Por qué Sakura?... ¿por qué?- Shaoran tampoco la estaba pasando bien, detestaba estar enojado con Sakura, ella lo era todo para él, pero ese día no la entendía. Simplemente en ocasiones como esas es inevitable retener sentimientos y en ese momento sentía enojo, rabia, frustración, incertidumbre, desconcierto. No sabía cómo terminaría todo eso, no lo sabía. Estaba molesto consigo mismo, estaba molesto con el aire, con la más mínima partícula en ese cuarto, nunca había estado tan molesto con algo y lo más importante estaba molesto con la castaña. ¿Cómo es posible que te puedas enojar con la persona que más quieres en la vida? otra incógnita de la vida, pero los sentimientos son adherentes al humano, no los puedes evitar, ni si quiera el enojo puede ser evitado -...Sakura...- suspiró mientras buscaba fijar su mirada en las estrellas que se reflejaban por su ventana, al fin las encontró.
-...Shaoran...- ambos miraban las mismas estrellas, aún sin saberlo, aún enojados, aún distanciados, sus corazones seguían unidos. Eso era algo que nunca podrían evitar.
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A la mañana siguiente todo fue diferente, por primera vez desde que Shaoran llegó a Japón, ambos castaños no fueron juntos a la escuela, ambos tomaron caminos diferentes para llegar en momentos diferentes, el enojo había pasado pero aún no se sentían preparados para que las cosas volvieran a la normalidad de un día a otro, la herida ya estaba hecha y tardaría en sanar.
El primero en llegar fue Shaoran, estaba silencioso, más de lo normal. Simplemente llegó a su lugar y se sentó viendo hacia la ventana sumiéndose en sus pensamientos una vez más. Ese día no tenía ganas de hacer nada, ni siquiera quería ir a la escuela, pero quedarse y deprimirse en su casa no era la opción. Además tal vez en el fondo de su corazón deseaba ver a Sakura, la noche pasada había sido todo un suplicio para él y eso se notaba en su cara, había cansancio e incertidumbre.
- Buenos días- la siguiente en llegar fue Tomoyo, tan amable como siempre, pero en esta ocasión él no se molestó en contestar, sólo volteo a verla, movió un poco la cabeza y después siguió sumido en sus pensamientos. Tomoyo notó lo raro que actuaba el chico Li, era como en el principio, cuando no se hablaban y como cuando era solitario. La amatista se preocupó un poco, pero decidió no decirle más, ella sabía cuándo la gente necesitaba su espacio, había muchas preguntas en su cabeza como el ¿por qué Sakura no estaba allí si Shaoran ya había llegado?, ¿qué era lo que había pasado?, ¿por qué pasaba? y otras más. Ahora sólo le quedaba esperar a que Sakura llegara y acaso, ¿ella estaría de igual humor que Li?. Su sorpresa sería más cuando la castaña llegará.
Y entonces paso, Sakura llegó a la puerta del salón, por un momento dudo en abrir, pero tenía que hacerlo tarde o temprano se enfrentaría con la verdad. Su rostro lucía cansado, la noche no había sido agradable, miles de pensamientos habían pasado por su mente durante toda la noche, miles de teorías sobre lo que había pasado y miles de formas de encontrar una solución, solución que al parecer aún no había llegado.
- Buenos días Sakura- saludó la amatista pero su voz se detuvo en cuanto vio el rostro triste de la castaña, eso de inmediato activo sus sentidos quienes le avisaron que las cosas entre su pareja favorita no estaban bien.
- Bueno días Tomoyo- saludó la castaña sin mucho ánimo, volteo a ver al castaño quien estaba recargado en su silla viendo hacia el techo pero no dijo nada sólo siguió su camino hacia su lugar, sin voltear si quiera un milímetro se sentó en su silla y comenzó a leer un libro o al menos eso fue lo que fingió hacer, pues su mente estaba en otro lado en ese momento, estaba en la persona que estaba sentado detrás de ella. De igual forma tenía la absurda necesidad de verlo, de sentirlo, de tenerlo a su lado; pero a pesar de todo, a pesar de tener esa tonta necesidad no se atrevía a verlo a la cara, no, aún no estaba preparada, la herida aún estaba muy fresca.
El día siguió así, no se dirigían la palabra, no se veían, ni si quiera se inmutaban. En el receso Tomoyo trato de hablar con Sakura, la castaña ya más calmada después de todo lo que paso el día anterior le conto lo que pasaba con Shaoran, lo hizo muy a grandes rasgos pues no profundizo en todos los hechos.
- ...Sakura...- Tomoyo la veía sentada junto a ella bajo un árbol -Vamos Sakura, no estés así, no es bueno para ti que estés triste-
- Lo sé Tomoyo, pero es algo que no puedo evitar-
- Sakura, por que no arreglan las cosas, se ve que Shaoran tampoco lo está pasando muy bien-
- No Tomoyo, aún no...no sé...me siento de alguna forma...traicionada- recargo sus cabeza en sus rodillas -Es que aún no puedo creer que Shaoran haya caído tan fácilmente en las mentiras de esa chica y tampoco puedo creer que yo perdiera la cabeza de ese modo-
- Tal vez todo esto es necesario que lo pasen. Sé que esto sólo será pasajero sólo espero que esto los haga más fuertes para enfrentar cualquier otro sucio truco esa chica-
- No lo sé Tomoyo...no sé qué es lo que va a pasar-
Tomoyo observó a su amiga con infinita ternura, de verdad deseaba que las cosas se arreglaran pronto, tenía que saber que pasaba, sería hora de ponerse en acción y saber la otra parte de la historia.
Así puso en marcha su plan, ese día tenía coro a la salida así que no podía perder mucho tiempo, Sakura se fue rápido a su casa, eso ayudó mucho. Ahora estaba prácticamente sola en el salón con el castaño que no tenía muchas intenciones de partir, no al menos en un rato.
- ¿Puedo hablar contigo?- pregunto Tomoyo al castaño.
- Yo no pienso decirte lo que pasa- respondió serio.
- Descuida sé a grandes rasgos lo que pasa, Sakura me conto un poco pero no era necesario que lo hiciera, en cuanto llego a la escuela y vi sus actitudes sentía que algo estaba mal-
- Entonces si ya sabes lo que pasa, ¿qué más quieres saber?-
- No me tomes a mal, yo no vine aquí a criticarte lo que piensas o no piensas acerca de cierta chica de tercero- el chico empezó a poner más atención -Tampoco vengo a decirte si estas en lo correcto o no, yo soy nadie para hacerlo. Yo sólo quiero saber ¿por qué no has hecho nada para remediarlo? veo en tu cara que te mueres por hacer las paces con Sakura-
- Tú no entenderías, es más difícil de lo que crees-
- ¿Difícil? ¿Qué tan difícil puede ser el estar con la persona que más quieres? Yo sé que no es fácil, pasaron muchas cosas, discutieron, dijeron cosas malas, pero mírense: no se hablan, seguro que casi no durmieron, no se ven, se tratan como si no existieran, ¿eso es lo quieres?-
- Yo no soy el que empezó todo esto, ella no debió actuar así-
- Tú tampoco, pero parece que confías más en las palabras de una extraña que en las de la persona a quien más quieres, sólo piensa lo que te digo-
- Lo sabía tú sólo vienes a defenderla, esto no tiene sentido- entonces el castaño se puso de pie de inmediato, tomo sus cosas y salió del salón -Siempre es lo mismo- fue lo último que dijo antes de perderse por los pasillos de la secundaria.
Tomoyo suspiró un poco, ¿por qué Shaoran tenía que ser tan testarudo?...pero ¿cómo hacerle ver la verdad?
- Es imposible que intentes racionalizar con él en este momento- la amatista escuchó una voz desde la puerta, volteo a ver quién era y recargado en la puerta estaba Ryo.
- ¿Ryo?-
- No llegabas al salón de coro, así que decidí venir a buscarte y mira con lo que me encuentro-
- Sólo intentaba que las cosas entre ellos se calmaran...pero creo que no funcionó-
- Entonces no vi mal, todo el día note que nuestros amigos estaban actuando muy raro, también vi que estaban enojados- el chico se acercó a la pelinegra -Pero como te digo, ahora es imposible que intentes hacer algo, ese chico no dará su brazo a torcer de esta forma y menos si la que intenta arreglar las cosas es la mejor amiga de su novia-
- Pareces conocer bastante del tema- la chica alzo la ceja un poco.
- Jajajajaja, yo creo que no, es sólo que en el poco tiempo que llevo de conocer a Shaoran Li me he dado cuenta que es un chico difícil de tratar, tiene una personalidad nunca antes vista, pero por eso mismo te puedo decir que nunca reconocerá sus errores tan fácilmente, con él no funciona que vengas y que le eches en cara sus errores-
- Pareces conocerlo bastante bien- dijo Tomoyo bastante sorprendida de que el chico enfrente de ella pudiera comprender tan rápido lo que pensaba el castaño.
- Es que lo he observado mucho, realmente me parece que es una persona intrigadora-
- Jijijiji-
- ¿Qué es tan gracioso?-
- Nada...es sólo que me recordaste a un viejo amigo, él también solía pensar que Shaoran Li era intrigante-
- ¿De verdad?-
- Sí, pero ahora no tienes sentido hablar de eso, mejor dime joven que dice conocer bien a nuestro amigo ¿tienes alguna idea de cómo solucionar esto?-
- Si-
- ¿Y cuál es?-
- Es fácil, una salida al cine, sólo tú y yo, el sábado, ¿qué dices?-
- Ryo, no es el momento para ponerse a pensar en eso-
- Está bien- el chico entendió que primero estaban sus amigos, suspiró -Rstá bien, deja que ahora yo hable con nuestro testarudo amigo creo saber cómo llevarle el tema sin que se enoje y termine golpeándome-
- ¿De verdad harías eso?-
- Claro, todo sea por nuestros amigos y por no verte con esa cara de preocupación- el chico tomo a la chica por su cara con una de sus manos.
-...Ryo- Tomoyo lo miro como con compasión, sabía de los sentimientos del chico hacia ella y aun así no podía corresponderle como él quisiera.
- No te preocupes además es más fácil tratar estos asunto de hombre a hombre, no es por nada pero ustedes las chicas suelen complicar más las cosas- el chico de inmediato soltó a la chica y siguió con la conversación, había entendido la cara de Tomoyo, ella todavía no podía corresponder a sus sentimientos y él no presionaría, no era su estilo.
- ¿Estás diciendo que las chicas somos complicadas?- Tomoyo fingió enojarse.
- Sólo un poco, pero aun así los chicos no podemos vivir sin ustedes-
- Jijijijiji- rio la amatista.
- Así está mejor, al menos ya no tienes esa cara de preocupación-
- Gracias, me hizo bien hablar contigo-
- Me alegra oír eso. Ahora vamos al salón de coro, tenemos un concurso que ganar en una semana-
- Tienes razón, es hora de practicar-
Ambos partieron, la única diferencia es que Tomoyo iba más tranquila después de haber hablado con Ryo, realmente le gustaría poder corresponder a sus sentimientos pero aún no podía, tal vez le tomaría más tiempo de lo que esperaba o tal vez nunca podría hacerlo, al fin y al cabo sobre el corazón no se puede mandar.
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En la casa de los Oyaji el rubio iba llegando muy tranquilo se dirigía a su cuarto cuando vio a su linda hermana tumbada en el sillón, parecía muy animada.
- No puede ser, ¿es mi imaginación o estas de buen humor?- preguntó el chico entrando en la sala.
- Cállate, no quiero tratar con inútiles en este momento de regocijo- respondió la chica en un tono muy sarcástico y burlón.
- Al menos lo arpía nunca se quitará- le regreso el cumplido. Minaki le lanzo una mirada que congelaría a cualquiera, pero el chico ya estaba tan acostumbrado a ellas que no le presto importancia -Bueno, bueno, ¿y a qué se debe tu felicidad en estos momentos?-
- Muy simple, he logrado mi objetivo, Shaoran se ha peleado con esa tonta maestra de las cartas, y todo gracias a mí- presumió un poco la chica -no me digas que no notaste que estaban enojados-
- Por favor Minaki, toda la escuela lo noto- el chico se acercó al sillón y se sentó en el respaldo -Así que todo fue obra tuya, muy inteligente Minaki-
- Hermanito, hermanito, hermanito- movió la cabeza como reprobando lo que había dicho el rubio -Esto es sólo una muestra de lo que puedo hacer, sólo observa todo lo que se viene, pronto esa relación estará más fría que el mismo Polo Norte. Yo no soy como otros que llevan aquí más de un año y no puede conquistar a una simple chica-
- Tú no te metas en eso Minaki-
- Yo sólo digo- se burló la chica -pero bueno aprovecha que te estoy haciendo el favor, cuando separe a esos dos tendrás el camino libre para hacer lo que quieras con esa tonta chica-
- No te metas con ella Minaki o yo me meteré con tu presa también- el chico cambio su mirada por una más amenazante.
- Lo mismo te digo hermanito, lo mismo te digo- la chica le devolvió la mirada, ambos se quedaron así por unos segundos, simplemente retándose con esa mirada que asustaba a cualquiera.
Finalmente el chico se levantó de su lugar como si nada hubiera pasado -Bien hermanita, suerte con tus planes- y empezó a caminar hacia las escaleras.
- Lo mismo digo...hermanito-
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Al día siguiente las cosas seguían igual, los castaños no se hablaban y todos en la escuela parecían notarlo aunque nadie se atrevía a mencionar algo al respecto cerca de los castaños, todo parecía tan irreal. Pero había un chico que si estaba dispuesto a hablar del tema, bueno más bien dos, pero el primero en actuar sería Ryo:
Shaoran iba saliendo de su salón para la hora del almuerzo, pensaba perderse en alguna parte la escuela estar solo, pero eso no sería posible, junto a la puerta de su salón estaba esperándolo el moreno.
- Vaya creí que nunca saldrías de ese lugar, estaba a punto de entrar a buscarte-
- ¿Qué quieres?- pregunto serio el castaño.
- Sólo pensaba que podríamos ir a comprar algo de comer y después ir a algún lugar tranquilo, es bueno pensar en otras cosas de vez en cuando- con la cabeza señalo hacia la espalda de Shaoran quien al voltear vio a Sakura cuando comenzaba a bajar las escaleras, era tan bonita...por qué tenía que estar pasando todo eso, extrañaba tenerla en sus brazos y cerca de él, extrañaba verla a los ojos, extrañaba su aroma, extrañaba su sonrisa...extrañaba sus dulces besos.
- ¿Qué dices?- Ryo volvió a llamar la atención del castaño.
- Está bien...vamos- suspiró y comenzaron a caminar en sentido opuesto de por donde habían visto bajar a Sakura.
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Pero en esa ocasión Shaoran no sería el único interceptado.
- Sakura, flor de cerezo- a la ojiverde la intercepto el bien conocido Seint Ko cuando ella iba saliendo y el apareció por sorpresa.
- Seint, me asustaste- la chica se llevó una mano al pecho para recuperar el aliento.
- Lo siento pequeña...no fue mi intención- Seint estaba diferente, de nueva cuenta Sakura sintió que podía confiar en él.
- Está bien, de todas formas no iba pendiente mientras caminaba, estaba pensando en muchas cosas- su cara se entristeció.
- Desde ayer te noto triste, estas cansada, seguro no has dormido bien-
- ...Es que...-dudó un poco.
- No tienes que contarme nada si no quieres- ahí estaba Seint otra vez, con su actitud rara que dejaba a Sakura más tranquila que antes.
- Está bien Seint, no sé por qué, pero siento que puedo confiar en ti-
- Entonces vamos, que te parece si damos una vuelta mientras me cuentas lo que te pasa-
- De acuerdo-
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Shaoran y Ryo estaban fuera del alcance de los demás, Shaoran estaba trepado en la rama de un árbol y disfrutaba de un delicioso bocadillo; mientras que Ryo estaba parado junto al árbol disfrutando de un refrescante jugo. Todo estaba muy silencioso, más de lo normal y más cuando Shaoran seguía con su cara de pocos amigos.
- Vamos amigo, deja de tener esa cara larga, se nota que no has dormido bien, pero si sigues así las cosas no van a cambiar- empezó Ryo desde abajo.
- ¿Y qué se supone que tengo que hacer?- Shaoran seguía tranquilo desde arriba.
- Simplemente digo que dejes tu terquedad y tu orgullo a un lado y que le pongas un punto final a esta discusión sin sentido-
- ¿Discusión si sentido?- alzo una ceja el castaño.
- Sí, eso mismo, perdona que lo diga amigo pero tanto tú como Sakura están pensando con la cabeza y no con el corazón. En el poco tiempo que llevo de conocerlos los he visto acabar con el orgullo de Seint Ko, los he visto reír, los he visto acabar con multitudes de chicas que van tras de ti e incluso los he visto acabar con hechiceros malvados que los quieren ver muertos. Es por eso no puedo creer que por una cosa tan insignificante se estén distanciando. Desde que los vi juntos supe que lo de ustedes era especial, y después me confiaron su relación y un poco después hicieron lo mismo con el "otro" asunto- una sonrisa se dibujó en su rostro, aún no se acostumbraba a la idea de que existiera la magia y que sus amigos fueran hechiceros -Bueno digamos que en ese momento sabía que todo iba a ser perfecto. Por eso con esa misma confianza que tenemos me atrevo a decir que ambos lo están arruinando aquí no hay un culpable, aquí los dos son culpables-
Shaoran simplemente escuchaba atentamente todas y cada una de las palabras que decía Ryo, por alguna razón eso era lo que necesitaba escuchar.
- ¿De verdad crees qué lo estamos arruinando?-
- Sólo hay que ver sus caras para saberlo, los dos están igual, se ve que se quieren pero ninguno hace nada para remediarlo y la verdad ambos están esperando a ver quién da el primer paso, pero déjame decirte algo amigo, los dos son tan orgullosos para aceptar que se equivocaron que no darán paso alguno hasta que el otro lo haga. Pero si quieres que esto se solucione...por qué no dar tú el primer paso- Shaoran no dijo nada, estaba pensativo -Además si no lo haces juro que te golpearé, recuerda que alguna vez te dije que si dejabas ir a Sakura yo mismo me ocuparía de darte tu merecido-
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Shaoran, eso era lo último que necesitaba oír para acabar de convencerse -Está bien, tú ganas, iré a arreglar las cosas en este momento- se levantó de la rama y con gran agilidad bajo del árbol.
- Al verte hacer este tipo de cosas, me pregunto si seré capaz de darte tu merecido cuando lo necesites- bromeo el chico.
- No te preocupes, que si cometo la locura de dejar a Sakura sola yo mismo dejaré que me des una paliza- le extendió la mano -Gracias-
- No hay de que- Ryo estrecho con fuerza la mano del castaño, era raro pero al parecer ambos chicos estaban encontrando entre sí a un buen amigo.
Ambos iba a empezar a caminar cuando escucharon unos ruidos, cerca de ahí pasaban unas chicas que iban platicando muy animadamente, los chicos iban a saltárselas olímpicamente hasta que Shaoran escuchó la palabra "Sakura" en la plática de esas chicas.
- Espera- le indicó a su amigo que ya empezaba a marcharse.
- ¿Qué pasa?- se preguntó Ryo.
- Shhhhh- indicó silencio y con cuidado empezó a caminar hacia donde se escuchaba la plática, a unos metros de ahí había unas chicas platicando muy cómodamente y fue lo siguiente que escuchó lo que lo dejo de nuevo como en un principio, solo y sin esperanza. Ryo también escuchó atentamente.
- ¿Puedes creer lo que acabamos de ver?-
- La verdad sí, es decir...todo el mundo sabe que Sakura Kinomoto y Shaoran Li están peleados, pero que Kinomoto con un par de días ya esté cambiando al bombón de Li por nuestro queridísimo Seint Ko, esa chica está mal-
- Tienes razón amiga, y que más puede ser cuando acabamos de ver a Kinomoto con Seint muy animados, ni siquiera pareciera que esta triste ni nada por el estilo-
- Bueno yo si la he visto decaída, pero creo que todo eso se le olvido en cuanto se volvió a encontrar con Seint-
- Es verdad, creo que el estar con Seint la pone de muy buen humor, pero es que ¿qué chica en su sano juicio no lo estaría con tremendo chico enfrente de ella?-
- Ahhh...Kinomoto tiene mucha suerte, tiene a sus pies a los mejores chicos-
- Ahhh...créeme que si ahora piensa cambiar a Li por Seint Ko, yo si intentaría ir tras el castaño, nadie en su sano juicio lo dejaría ir-
- Ahora sólo falta que él se deje y que olvide a Kinomoto, ya vimos que ella lo puede olvidar muy fácil, pero él...no creo, él es más serio, además dicen que su relación empezó dese hace tiempo, creo que desde la primaria-
- Es verdad, yo estaba con ellos en primaria y que yo recuerde eran muy cercanos-
El resto de la conversación ya eran palabras sin sentido, al menos ya no tenían nada de sentido para Shaoran quien empezó a retroceder poco a poco, Ryo también escucho todo y sabía que con eso todas sus palabras y sus esfuerzos se iban por la borda.
- ¿Shaoran?, ¿está todo bien?- pregunto temeroso.
- Si no te molesta...quisiera estar solo- y empezó a caminar hacia el camino opuesto, simplemente se perdió en la escuela, ya no quería saber nada, ya no.
- Que tonto fui- se dijo a si mismo mientras caminaba en solitario. Por un momento había creído que todo se podría solucionar, las palabras de Ryo lo habían animado a cambiar las cosas, a arreglar de una buena vez todo. Pero entonces pasaba esto, Sakura, su Sakura parecía que ya no estaba tan triste y ya lo estaba superando y con quien menos que con su "Grandioso Amigo" Seint Ko. ¿Por qué Sakura podía ir simplemente con esa persona y sentirse mejor, por qué no podía simplemente perdonarla por estar un rato alegre con su amigo, por qué no podía dejar de ser tan orgulloso? Tal vez después arreglaría las cosas, por el momento no podía, la noticia le había quitado las ganas de hacer algo y bien por primera vez de lo que iba de la semana, ahora sólo quería pensar un poco, sólo eso y quizá después arreglar las cosas, pero mucho después.
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- Gracias por escucharme Seint- decía Sakura mucho más animada, pero no lo suficiente para que su radiante sonrisa saliera a relucir.
- Me alegra que hayas confiado en mí, sabes que estoy aquí para ayudarte-
- Sí, ahora lo sé-
- Pero sabes una cosa más pequeña, Seint miro tranquilamente a Sakura -Ya no quiero que estés así, te puedo asegurar que lo que ustedes tienen es más fuerte para que una simple pelea lo derrumbe, así que quiero ver que me regales una sonrisa-
- ...Pero...-
- Vamos- Seint paso una mano por detrás de la oreja de Sakura y de inmediato sacó una linda flor blanca. Para su suerte Sakura estaba tan distraída en esos momentos que no notó que la flor apareció por magia real -Mira, ésta linda flor quiere ver tu hermosa sonrisa- puso la flor en frente de la castaña y la agitó suavemente.
- ¿De dónde salió eso?- se sorprendió la castaña a punto de reír.
- ...Magia...- el chico lo dijo en tono misterioso lo que le provocó mucha risa a Sakura.
- Jajajajaja- reía la chica sin parar y el chico se dio por bien servido -Gracias Seint- tomó la flor con una linda sonrisa en su rostro. Sakura jamás habría imaginado que sería Seint el que llegaría a darle un buen consejo y a sacarle una sonrisa, llevaba días sin sonreír. Ahora tenía todo un poco más claro y había tomado la decisión, si, sería ella quien daría el primer paso para la reconciliación. Lo que la chica no sabía es que ahora el castaño sabía de su pequeño encuentro con el rubio y que ahora tendrían que esperar un poco más para que las cosas volvieran a ser como antes.
- Así me gusta más pequeña flor de cerezo- el chico sonrió también, y esta escena es la que habían visto aquellas chicas que sin saber habían sido escuchadas en su plática por un par de chicos. Al parecer ese día tampoco se arreglaría nada, todo parecía estar en el lugar incorrecto y en el tiempo incorrecto; ahora sólo tenían que esperar a que todo fuera el lugar y tiempo correcto.
La castaña se daría cuenta de que aún no era el tiempo correcto al ver una desastrosa escena a la hora de la salida. Ese día no tenían entrenamiento de porristas, la entrenadora les había dado el día; este suceso le dio la esperanza a Sakura de alcanzar a Shaoran y arreglar las cosas. Corrió rápido a la puerta de la secundaria, y entonces lo vio, iba caminando tranquilamente y no parecía que nada fuera a impedir que arreglaran las cosas. Pero por desgracia eso no sería posible, Sakura estaba a punto de gritarle para que se detuviera pero se contuvo cuando vio a Mao Ko salir de quien sabe dónde y ponerse frente a Shaoran. De inmediato los vio intercambiar unas cuantas palabras, Shaoran sin mucho ánimo, pero lo importante fue que pronto empezaron a caminar...esta vez...juntos. Esa escena terminó por completo con el ánimo que tenía Sakura de arreglar las cosas, de verdad quería arreglar las cosas, de verdad lo deseaba pero ahora las cosas tendrían que esperar, tal vez después se animaría a hablar con Shaoran, sólo tendría que esperar a que sus emociones se calmaran un poco, porque en ese momento su enojo y tristeza se habían hecho presentes de nuevo.
Esta escena fue presenciada por dos personas más, Ryo y Tomoyo también tenían la tarde libre y Tomoyo al ver que la castaña no tenía práctica había querido irse con ella, la vieron, pero también vieron lo que ella había visto. Tomoyo había querido ir tras su amiga, pero Ryo la detuvo.
- No- negó el chico con la cabeza -Déjala, necesita pensar un poco las cosas-
- ¿Por qué las cosas no pueden salirles bien a ellos? hace rato me contaste que Shaoran estaba dispuesto a arreglar las cosas pero por lo que paso entre Sakura y Seint perdió el entusiasmo. Y después Sakura viene y me dice que quería arreglar las cosas con Shaoran, y pasa esto-
- Simplemente aún no es su tiempo ni el lugar para que hagan las pases-
- Espero que pronto se arreglen, no me gusta verlos así-
- Ya hicimos lo que debíamos, ya tienen la convicción de arreglar las cosas, ahora sólo depende de ellos encontrar el momento-
- Bueno tú y Seint hicieron lo suyo, yo no pude hacer nada-
- No digas eso, sin tu apoyo estoy seguro que Sakura ya se habría derrumbado, tú eres su pilar- la miro profundamente.
- Gracias Ryo, de verdad gracias por lo que haces, no sólo por mí, sino también por Sakura y por Shaoran-
- Bueno, eso es lo que hacen los amigos ¿verdad?-
- Tienes razón-
- ¿Y lo amigos también invitan a las amigas a tomar un helado cuando no tienen práctica, verdad?-
- Está bien, te lo has ganado, vamos por un helado- dijo ya más sonriente la amatista. Y sin más fueron por el dichoso helado.
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El resto de la semana pasó de igual forma, incluso Wei se preguntaba si las cosas seguirían así, la hermosa chica seguía yendo a su práctica de artes marciales, pero ahora siempre llegaba sola y cuando la chica estaba en casa el joven Li no salía de su cuarto para nada.
Pero eso no seguiría, no señor, y de eso se encargaría Tomoyo personalmente, era el momento de poner las manos en acción y sabía la manera correcta de hacerlo sin necesidad de estar presente. Sólo tenía que hacer lo que mejor sabía hacer y rezar por que su plan funcionara. Y sí que funcionó:
En la casa Li y en la casa Kinomoto, el sábado por la tarde a la misma hora:
- Disculpe podría entregarle este paquete a la señorita Sakura Kinomoto/al joven Li Shaoran- decían al mismo tiempo dos mujeres vestidas de traje sastre negro y lentes oscuros, si así es otra vez las guardaespaldas de Tomoyo en acción. Entregaron el paquete con el recado de que tenía que ser abierto de inmediato y así pasó, tanto Touya y Wei quienes fueron los que recibieron el paquete respectivamente no tardaron nada y de inmediato llevaron el paquete hasta su destino.
Ambos, cada quien en su casa, abrieron el paquete, era pequeño, muy pequeño. Al abrir el pequeño paquete había solamente un DVD con las palabras: REPRODUCEME ENSEGUIDA.
- ...Tomoyo...- ambos suspiraron al ver que eso era obra de su amiga, pero ahora ¿qué tramaría? Bueno si no reproducían el dichoso disco no iban a saber de qué se trataba. Y así casi al mismo tiempo ambos hacían los mismos movimientos: pararse, ir al reproductor, colocar el disco y reproducir. Estaban peleados pero aun así, sin saberlo, seguían estando unidos por un lazo, un lazo difícil de romper y un lazo que Tomoyo les hizo favor de recordar.
Al iniciar el DVD sólo aparecieron las palabras: "Estos son momentos inolvidables, ¿Vale la pena olvidarlos?" y casi de inmediato comenzaron a pasar imágenes, todos fragmentos de los cientos de videos que Tomoyo había grabado desde el comienzo de la aventura como card captor, todos momentos entrañables de la pareja. Desde que se conocieron capturando a trueno, pasando por innumerables cartas: tormenta, atravesar, arena, flor, laberinto, tiempo, regreso, sueño, nieve, luz y oscuridad. Después pasando juntos por el juicio final y después el cambio de las cartas. Las numerosas veces que Sakura quedo dormida en brazos de Shaoran, siempre juntos, siempre venciendo las adversidades de Eriol; los hilos que controlaban a Shaoran, osos enormes, elevadores que se deshacían, avalanchas en las montañas, problemas en parques acuáticos, apagones de luz, todo absolutamente todo. También había escenas de la vida cotidiana desde la primaria, sus competencias en la clase de deportes, su rivalidad; después su amistad y claro una que otra escena de celos por parte de Shaoran al ver a Sakura con Eriol. Momentos de aquel verano donde al fin Sakura pudo decirle lo que sentía a Shaoran, el parque de diversiones, la rueda de la fortuna, la obra de teatro. Incluso había escenas que no sabían que existían. De ahí un gran salto en el tiempo, de repente ya están juntos se ven como ahora y empiezan a pasar imágenes de ambos castaños: en la escuela, en el parque, en la calle, el duelo contra Shino Oyaji, tantos momentos que habían pasado juntos en el poco tiempo que llevaban oficialmente como pareja. Y finalmente algo que ni siquiera sabían cómo había sido grabado, pero que después se asegurarían de castigar a Tomoyo por estar espiando. Sí, uno de sus tantos besos, esos besos que eran electricidad pura para sus cuerpos y para su corazón, un beso que demostraba cuanto se querían y cuanto querían estar juntos...por siempre.
El video no terminó, ambos chicos ni si quiera terminaron de ver la escena grabada por Tomoyo, un beso, cuando ambos de inmediato salieron corriendo de su casa, su mente había reaccionado el ver esas imágenes. Recordaron todo lo que habían pasado juntos y verse de grandes les recordó lo bien que se siente estar con el otro. Al fin habían encontrado el valor que necesitaban para aceptar que no podían estar más tiempo sin el otro, también pensaron..."he sido un tonta/tonta, pero qué he hecho".
Ambos corrían a todo lo que sus piernas les daban, pensaban ir a la casa del otro para pedir perdón y arreglar las cosas, pero no tardaron mucho en encontrarse, era inevitable cuando vivían tan cerca y los dos iban por el mismo camino pero en direcciones contrarias. La gran arboleda de los cerezos, Sakura venía dando la vuelta cuando vio que Shaoran venía corriendo por la misma, el tiempo se detuvo, ambos se detuvieron. Se vieron, se detuvieron, se miraron de lejos y entonces lo supieron, ya todo estaba olvidado. Volvieron a correr pero ahora para poder alcanzarse.
- ¡Shaoran!- dijo Sakura mientras se echaba a los brazos del castaño quien no tardo en rodearla en un tierno abrazo. Unas cuantas lágrimas salieron de sus hermosos ojos esmeraldas.
- Sakura- dijo bajito mientras respiraba el dulce aroma de la chica, la había extrañado, había extrañado tener su aroma tan cerca -Sakura, Sakura, Sakura, mi flor de cerezo- la abrazo más fuerte mientras Sakura se sentía tan cálida en ese abrazo, lo había extrañado, había extrañado sentir el latir del corazón de Shaoran, había extrañado sus abrazos, su aroma. Se habían extrañado por completo. No dijeron nada por un tiempo, simplemente estaban ahí, uno con el otro recordando todo lo que habían dejado por una semana.
- Lo siento- dijeron al unísono los dos.
- Sakura...yo...- intentó hablar Shaoran, pero ella lo detuvo colocando sus dedos sobre sus labios.
- Shhhh...no hablemos de eso ahora- le dijo suavemente, se vieron a los ojos y Shaoran comprendió que no era el momento de hablar, era el momento de actuar. Y no tardaron en actuar, pronto sus labios se habían encontrado en un beso cálido y lento, perfecto para una reconciliación, no necesitaban más, al fin estaban los dos, juntos de nuevo.
...Continuará...
Bien primero que nada es bueno estar de vuelta, sé que este capítulo tardo un poco más de lo normal pero no me van a negar que valió la pena. Personalmente me encanta este capítulo, es tan emocional y tan lindo el final, ahhhhh, espero no haberlos echo sufrir mucho durante el capítulo, y espero que les haya gustado el final. En un principio había pensado en dejar el capítulo hasta antes de la reconciliación pero ni yo pude aguantar dejar la historia así, así que mejor deje a la parejita de castaños juntos de nuevo. Y ahhh bueno no sé qué más decir, espero que les haya gustado, ya ven que les decía que las cosas se pondrían más intensas pronto, bueno pues ese pronto ya ha llegado a partir de ahora las cosas seguirán así de intensas y las cosas seguirán cambiando mucho, a partir de ahora las cosas de verdad que cambiarán.
Ahora si ya no hay más que decir, más que gracias a todos los que siguen esta historia, gracias por leerla, gracias por enviar sus comentarios, gracias por animarme a seguir escribiendo; esto es por ustedes y para ustedes. Y como siempre termino ya saben que cualquier comentario o sugerencia pueden dejarlos con sus reviews.
¡Mata ne, Sayonara!
