HELLO AGAIN!. En este 14 de febrero (tiempo de México obviamente) les traigo el nuevo capítulo de este fic como regalo a todas las lectoras (y amigas) que siguen leyendo mis locuras literarias. Es un cap corto debido a que sigo sin tener tiempo libre pero espero que las cosas cambien a finales de mes. Nuevamente quiero agradecer a quienes siguen leyendo a pesar de que ya no actualizo tan seguido, a quienes me agregan en alertas y en historias y autores favoritos. Gracias a ustedes estoy a punto de llegar a los 175 reviews y eso me hace inmensamente feliz. Por otra parte, la mayoría adivinó de quien era el sueño del cap anterior. Algunas fue por intuición y otras porque leyeron detenidamente las situaciones en las que se encontraban tanto Booth como Brennan. Otra cosa que me ha sorprendido es que ya tengo un pequeño grupo de fans de Sebastian Gerard! (me incluyo). Esto en verdad no me lo esperaba pero admito que para mí sería el hombre ideal jeje!... Siempre y cuando existiera en verdad "el hombre ideal". Espero que disfruten este cap y por supuesto que sigan escribiendo sus comentarios, sugerencias, dudas, anécdotas, amenazas, alabanzas, jitomatazos, etc. sobre el cap o el fic en general. De todo corazón gracias por seguir en este viaje y les mando muchos saludos, abrazos y besos desde México City!
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DISCLAMER: La serie de televisión Bones y sus respectivos personajes pertenecen a Hart Hanson, Stephen Nathan, Kathy Reichs y la cadena televisora Fox.
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Aquella mañana Temperance Brennan finalmente comprendió lo que su corazón le había gritado por tanto tiempo pero que su mente se había negado a aceptar. Ya no tenía ninguna duda: Estaba completamente enamorada de Seeley Booth. Ese sentimiento de juventud se había transformado en un amor inolvidable. Para ella el amor no existía. Tal vez había cariño pero amor jamás. Ahora por fin se le había caído la venda de los ojos. Lo único que anhelaba con todo su ser era estar con aquel joven que le robó el corazón. Y justo en ese momento fue consciente de su verdadera situación. Ella estaba con el hombre equivocado y Booth estaba con otra mujer. Otra mujer ahora ocupaba su lugar en el corazón de Seeley. Eso era lo que le causaba un gran dolor e inmensa tristeza. Había perdido su oportunidad de ser completamente feliz. Aún recordaba la alegría de Booth cuando su novia le llamó por teléfono. Pero lo que más le dolía era su mirada cuando se presentó a buscarla en el laboratorio. En realidad todo había cambiado y ahora el amor de Seeley ya no le pertenecía. No quería pensar en él así que decidió marcharse de inmediato al laboratorio para que el trabajo la mantuviera ocupada.
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Mientras tanto, en otro punto de la ciudad, la Dtve. Marina Santibañez abría los ojos por culpa de la luz que atravesaba por la cortina de la habitación. Era la primera vez que despertaba inmensamente feliz ya que se encontraba en brazos del mejor hombre del que se pudo enamorar. Volteó su cabeza para poder admirar el rostro de Seeley Booth. Aún se encontraba dormido y eso le encantaba a ella pero no podía dejar de pensar en que en cualquier momento él se iría de su lado. Sabía que él no la amaba tanto como ella a él pero no quería pensar en el futuro sino en el hoy, en el presente. Entonces algo la sacó de sus pensamientos:
-En qué estás pensando amor? –Dijo Booth con los ojos cerrados
-En que pareces un hermoso bebé cuando duermes. Te ves tan tranquilo que pareces un angelito.
-Bueno, es que soy un angelito –contestó él mientras abría poco a poco los ojos.
-Pues anoche me demostraste todo lo contrario –Respondió ella con una enorme sonrisa.
-Es que he descubierto que haces que salga a relucir mi lado salvaje. Pero te puedo demostrar en este momento que soy un perfecto angelito por las mañanas… -En ese momento la tomó entre sus brazos para darle un apasionado beso al que ella respondió de la misma manera. Cuando tuvieron que separarse por falta de aire, ella se levantó de la cama rápidamente mientras él observaba su hermoso cuerpo desnudo.
-A mí también me encantaría ver lo angelito que puedes ser pero ya debemos irnos a trabajar. Recuerda que tenemos casos pendientes que no pueden esperar. Voy a darme una ducha rápida así que mientras podrías preparar un poco de café por favor? –Dijo Marina mientras se metía al baño.
-Está bien cielo. Pero antes debes prometerme una cosa. Que hoy saldrás temprano de la oficina. Tengo un regalo muy especial para ti.
-De acuerdo. Pero puedes adelantarme un poco de ese regalo? –Contestó con una voz sensual.
Seeley empezó a reír pícaramente. –Nop… Es una sorpresa. Pero te aseguro que te va a gustar.
En ese momento se escuchó el sonido de la ducha. Seeley se levantó de la cama para preparar el café. Había pasado una velada fantástica junto a Marina. Comenzó a imaginar lo que podría ser su vida con ella. Podrían ser una familia, la familia que siempre soñó tener junto a… junto a ella. Temperance Brennan. Pero ahora no dejaría pasar la oportunidad de ser feliz. Y Marina lo hacía muy feliz. Así que tenía que preparar todo para que la sorpresa que tenía para ella resultara perfecta. Por su parte, Marina pensaba en lo que estaba viviendo con Seeley. Era un hombre maravilloso, caballeroso, apasionado, íntegro. Tal vez el hombre perfecto pero tenía miedo de que su felicidad terminara muy pronto. Ella sabía perfectamente que Temperance fue por mucho tiempo el gran amor de Booth. Y ahora trabajando juntos, ese amor podría resurgir con más fuerza que antes. Booth ya le había comentado lo que había ocurrido entre ellos y sabía que la antropóloga trataba con indiferencia al agente. Pero aún así no dejaba de preguntarse en qué momento Booth le diría que su relación se terminaba.
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Brennan llevaba un buen rato trabajando en el laboratorio del Jeffersonian en el caso que tenían desde el día anterior. Estaba tan concentrada que no se dio cuenta que su mejor amiga estaba tratando de llamar su atención.
-Bren… Tempe… Brennan! –Gritó Ángela
-Ange! Qué haces aquí? No deberías estar con tu esposo disfrutando de tu nuevo contrato social? –Comentó Brennan mientras seguía con su investigación.
-Querida, debo decirte que a pesar de que ahora sea la Sra. Hodgins, sigo siendo independiente y hago mi vida igual que antes. Jack me deja ser quien soy.
Brennan seguía perdida en sus pensamientos. Cuando Ángela dijo "Sra. Hodgins" se le vino a la mente el rostro de Booth. Imaginaba el color de sus ojos, la sonrisa que siempre le dedicaba, aquella rosa que le regaló cuando estudiaron en la biblioteca…
-Brennan? Brennan! –Nuevamente los gritos de Ángela la trajeron a la realidad –Se puede saber que tienes? –Ángela comenzaba a verse preocupada por su amiga.
-Ánge, no puedo mentirte. Estoy enamorada de Booth. Lo he estado desde que lo conocí y no quería admitirlo por lo que ocurrió con Sully. Con él podía ser realmente yo. A su lado fui inmensamente feliz. Y lo de anoche me hizo ver que…
-Lo de anoche? –Interrumpió Ángela –Creo que nos debemos otra conversación pero este no es el lugar adecuado. Será mejor que vayamos a tu oficina porque estar frente a estos cadáveres definitivamente no me agrada.
Temperance no tuvo más remedio que quitarse los guantes de látex con los que estaba trabajando y acompañó a su amiga que ya se dirigía a su oficina. Primero entró Ángela y detrás de ella la antropóloga. Después de cerrar la puerta, Brennan tomó asiento junto a su amiga indicando que estaba lista para el interrogatorio.
-Hablaste con Booth sobre lo que hablamos ayer? –Empezó diciendo Ángela.
-Fui a buscarlo a su oficina pero me dijeron que ya se había marchado. En realidad no sabía qué le diría. Estaba tan confundida y necesitaba respuestas. Y por la noche sucedió algo de lo más extraño. Viví algo muy especial pero en la mañana descubrí que todo había sido solo un sueño…
Ángela estaba al pendiente de cada palabra que salía de los labios de su amiga –Qué fue lo que soñaste cariño?
Brennan dudaba en responder pero después de dar un suspiro finalmente contestó: -Soñé que tenía sexo con Booth, que teníamos relaciones sexuales. Lo más extraño de todo es que fue un sueño bastante "real" porque desperté con una sensación muy rara. Me sentí como hace diez años. Desperté sintiéndome feliz.
-A ver querida. Me quieres decir que despertaste con la sensación de haber tenido sexo con él o de haberte entregado a él?
-Me dejé llevar porque la que empezó todo fui yo. Yo lo besé primero y poco a poco perdí el control de mis emociones y de mis sentidos. Solo quería estar con él. Sé que lo que te voy a decir es algo que no tiene sentido pero quería pertenecerle. Y cuando desperté hoy por la mañana creí que todo había ocurrido pero descubrí que no era así. Fue cuando comprendí que no quiero pasar un segundo más sin estar a su lado. Él me hace sentirme con vida, libre...
Ángela permanecía en silencio mientras escuchaba hablar a Temperance. La plática que había tenido con ella el día anterior le había abierto los ojos a su amiga pero el sueño que tuvo fue lo que causó ese cambio en ella. La notaba distinta. Bien dicen que el amor y el dinero no se pueden ocultar. Sin embargo… -Pero él ya no siente lo mismo que antes. Ahora está con otra mujer. Alguien que lo hace feliz. Ahora me doy cuenta que perdí mi oportunidad con él.
-Ay Brennan… Conozco muy bien a Booth y te puedo asegurar que aunque esté con otras mujeres, tú siempre serás el amor de su vida. Búscalo y díselo. No pierdas más el tiempo. Ya dejaron ir diez años. Booth y tú son el uno para el otro y ni Sebastian ni la tal Marina podrán hacerlos felices. Confiésale que lo amas de verdad. Olvídate de todos tus miedos y temores y dale oportunidad al amor. Te hizo sufrir una vez y sé que no lo volverá a hacer.
Temperance se levantó del sillón en el que se encontraba mientras se quitaba la bata y se ponía su abrigo. Se detuvo frente a la puerta y entonces se volteó para ver a su amiga:
-Gracias Ánge. Eres la mejor amiga que pude tener -Dijo ella con una gran sonrisa en su rostro para salir de inmediato con rumbo a las oficinas del FBI.
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Seeley Booth se encontraba en su oficina buscando más detalles sobre la pareja asesinada el día anterior. Todavía pensaba que era un crimen pasional pero debía asegurarse de seguir todas las huellas y de analizar todas las evidencias que se encontraban en el laboratorio. En ese momento alguien tocó a la puerta:
-Adelante!
-Hola Seeley. Veo que estás muy ocupado. Regreso más tarde.
-Espera un segundo por favor. Me alegra que estés aquí. Necesito pedirte un favor Cam. Alguna vez me comentaste que conocías al dueño del mejor restaurante en la ciudad no?
Esa pregunta le sorprendió mucho a la aludida. –Sí. Es un buen amigo mio. Estudiamos juntos la secundaria. Pero no creo que quieras saber eso no?
-Lo que quiero es pedirte un favor. Me podrías ayudar para preparar algo muy especial para esta noche? Quiero darle una sorpresa a Marina.
-Marina? Sigues saliendo con Marina Santibañez? –Cam se sorprendió al ver que Booth asentía con la cabeza. –Vaya… Eso no me lo esperaba. Pero bueno, qué es lo que quieres?
Booth se quedó mirando fijamente a Cam. Estaba muy serio. En ese momento, una gran sonrisa apareció en su rostro. –Quiero pedirle que acepte ser mi prometida.
Cam se quedó con la boca abierta ante tales palabras. Eso era algo que en verdad jamás cruzó por su cabeza. Luego recordó que tal vez era por la fecha de ese día.
-Lo haces porque te nació hacerlo? No crees que es muy precipitado? Qué pasó con la Dra. Brennan?
-Estoy enamorado de Marina. Perdí muchos años de mi vida soñando por un amor que terminó hace tiempo. Ahora quiero pasar mi vida con una mujer maravillosa que me brinda todo el amor que yo necesito, una mujer que me ame sin condiciones, que quiera formar una familia a mi lado. Marina es esa mujer. Sé que tal vez vaya muy rápido pero ya no quiero seguir perdiendo el tiempo. No digo que nos casemos mañana pero quiero darle seriedad a mi compromiso con ella. –Contestó él seriamente causando en Cam una extraña impresión. Sabía que Booth era un hombre con fuertes convicciones así que solo alcanzó a decir:
-Está bien Seeley. Éste es su número telefónico. Dile que hablas de parte mía. Y espero que en verdad Marina te pueda hacer feliz porque te lo mereces.
-Muchas gracias Cam. –Respondió mientras aquella salía de la oficina.
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Cinco minutos antes…
Temperance acababa de estacionar su auto en las oficinas de FBI y casi corriendo preguntó en la recepción si podría entrar a ver al agente Booth. Le indicaron que el agente estaba en su oficina y la dejaron entrar después de la inspección que se le hace a todos los visitantes. Brennan no quería perder el tiempo en eso pero sabía que si se negaba, le prohibirían la entrada y necesitaba hablar con Booth lo antes posible. Cuando la dejaron pasar deseó con todas sus fuerzas que el elevador no se detuviera en cada uno de los pisos. Sintió que había pasado una eternidad cuando bajó del elevador con rumbo a la oficina de Seeley. Cuando la encontró, se preparó mentalmente para lo que estaba a punto de confesarle. Que lo amaba por sobre todas las cosas. Que quería que recobraran el tiempo perdido. Que estaba dispuesta a todo por su amor. Justo en el momento en que iba a tocar la puerta, escuchó que Seeley hablaba con otra persona. Oyó la voz de una mujer quien mencionó su apellido. Pero jamás pensó que lo que escucharía trastornaría su vida nuevamente.
"Estoy enamorado de Marina. Perdí muchos años de mi vida soñando por un amor que terminó hace tiempo. Ahora quiero pasar mi vida con una mujer maravillosa que me brinda todo el amor que yo necesito, una mujer que me ame sin condiciones, que quiera formar una familia a mi lado. Marina es esa mujer. Sé que tal vez vaya muy rápido pero ya no quiero seguir perdiendo el tiempo. No digo que nos casemos mañana pero quiero darle seriedad a mi compromiso con ella".
Los ojos de Brennan se llenaron de lágrimas. Sentía un profundo dolor en el corazón. Uno más doloroso que el que sintió cuando se enteró de la apuesta años atrás. Quería salir corriendo de ahí. De inmediato se dirigió a la escalera de emergencia para bajarla lo más rápido posible. No podía dejar de recordar las palabras de Seeley: "Estoy enamorado de Marina". Cuando llegó a su automóvil tenía las manos temblorosas lo que hacía imposible que lograra abrir la puerta. Cuando lo logró se encerró en él mientras perdía el control. Ya no tenía ninguna duda. Era demasiado tarde. Buscó su celular para llamarle a la única persona que podía consolarla pero en ese momento se dio cuenta de algo. Ese día era día de San Valentín. Nunca le había puesto atención a la ocasión pero ese día pudo haber sido el más feliz de su vida. Ahora se había convertido en el peor. Su corazón estaba destrozado y esta vez ya no tenía ningún arreglo.
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No me odien por favor! Y no he tenido comunicación con HH!... Ojalá que algún día esos dos puedan estar juntos nuevamente en este fic (y en la serie también).
Y espero poder actualizar pronto. No olviden presionar el botoncito de abajo si les gustó! Y si no, pues también oprímanlo! Bye!
