Buenos días, antes de nada quería agradeceros por vuestras felicitaciones muchas gracias. Después agradeceros que sigáis leyendo y por su puesto vuestro interés en la historia.

Quiero darle las gracias también a mi compi por su felicitación me ha encantado, y quiero darle las gracias también por ofrecerse aquel día la mejor decisión desde que empecé esta locura de escribir.

Gracias y mil gracias a todos.

Los personajes no me pertenecen…

Idea de Lizcecilia6CECIFILLION

Capítulo 25

POV RICK

Me arregle colocándome el pantalón blanco y la camisa que me había comprado esa mañana. Después cogí una gorra blanca para ir a juego y que ocultaba bastante bien mi enfermedad, o al menos, la parte desprovista de pelo de mi cabeza.

Estaba un pelín cansado por el largo día y también estaba impaciente por ver el vestido que había elegido Kate para la fiesta de esta noche. Estaba sirviéndome un vaso de agua, cuando vi como Kate salía de su habitación. Me atraganté al verla. El momento anterior en el baño había sido crítico, pero este no dejaba nada que desear al otro… Vaya noche me esperaba.

- Castle ¿Estas bien? – dijo ignorando lo sucedido en el baño unos momentos antes.

- Si, si, solo entro por donde no debía - dije tosiendo.

- ¿Qué? ¿Sigues nervioso? - preguntó con una sonrisa pícara.

- Yo… no, aunque, claro… eres muy mala Beckett - dije acercándome a ella - Estas impresionantemente sexy Kate.

- Tu solo piensas con… ya sabes - dijo riéndose. Pero tenía razón, mi compañero había vuelto a dar signos de su presencia. Menos mal que el pantalón era ancho y no podía verse lo de abajo.

- Tu, no ayudas mucho - dije agarrándola de la cintura y saliendo ambos abrazados. Quería disfrutar de esta noche, de esta y de todas las que la vida me permitiera junto a ella. Me hubiera gustado pasar esa noche a solas con ella, pero entendía que necesitaba un poco despejarse y no estar las 24 horas de día solo conmigo, tenía que ser un poco agotador para ella, para mí era estar en el cielo.

Cuando llegamos, la fiesta estaba en todo su auge, enseguida Steve y Gabrielle vinieron a saludarnos con su sonrisa perenne en su rostro, no podía entender como para ellos todo era felicidad, tenían que estar drogados o algo parecido.

- Hola colega, Kate. Tío ¿qué te pasa ahora con las gorras? no te sientan nada bien - dijo intentando quitarla.

- ¡Ey! déjala. Es que me han hecho un mal corte de pelo y prefiero esto que… ya sabes.

- Tú siempre tan coqueteo Rick. Vamos a por unas copas, disfrutad de la fiesta y no le hagas caso a mi marido Rick estas guapo con lo que sea - dijo sonriéndome tirando de su marido hacia la barra.

- ¿Por qué no se lo has dicho? – me pregunto Kate susurrándome al oído.

- Estoy cansado de ver como cambian sus miradas una vez se enteran.

- Es normal, es porque les importas.

- Ya pero no me gusta ver cómo me miran… prefiero no hacerlo.

- ¿Quieres que nos vayamos? – me pregunto preocupada por mí.

- No, solo… necesito una copa -vi cómo me miraba - sin alcohol, solo necesito refrescarme tengo mucho calor - dije dejándola allí mientras conseguía algo que me refrescara tanto por dentro como por fuera.

Estuve dando vueltas alrededor de la gente buscando a Kate pero no la encontraba por ningún lado. Estaba empezando a considerar irme a casa para ver si había decidido irse pero entonces la vi sentada junto a la playa alejada por completo del resto de la gente.

- Nunca te han gustado las multitudes - dije sentándome a su lado y entregándole una copa de zumo de diversas frutas tropicales.

- Solo… necesitaba estar sola – respondió seria.

- ¡Ah! Me voy, si quieres… - le dije haciendo gesto de irme.

- No, está bien - dijo sonriéndome y cogiéndome de la mano para impedir que me fuera.

- Si no querías venir porque…

- Yo… solo, supongo que la presión de que seas feliz, que recaiga solo en mi persona es demasiado para mí.

- Kate soy feliz por el solo hecho de que estés a mi lado. Pero entiendo que necesites tu espacio, no tienes que estar las 24 horas conmigo, me conformo con 23 - dije en tono de broma haciéndola reír - en serio Kate, no quiero que hagas algo que no quieras. Si quieres puedes volver a Nueva York…

- No digas tonterías, ¿vale? Solo que últimamente, me había acostumbrado a pasar demasiado tiempo sola. He querido huir de ello durante meses, así que el estar sola, no es una opción solo…

-No quiero que tengas tanta presión… quiero que esto sirva para que ambos disfrutemos. No quiero que estés tensa todo el tiempo porque no sabes si soy feliz o no, lo soy Kate, no quiero que lo dudes ni por un segundo. Pero necesito que te relajes y que disfrutes del sol, del mar, de nuestra mutua compañía.

- Gracias, de verdad. Tú tienes problemas reales y yo me quejo… - dijo mirándome con esa sonrisa suya que me hacía olvidar cualquier cosa.

- Anda vámonos a casa - dije levantándome y tirando de su mano para ayudarla. Caminamos hasta la casa con nuestros dedos entrelazados, agarrados de la mano y descalzos justo por la orilla de la playa, dejando que el mar acariciara nuestros pies. Cualquiera que nos viera podía ver una auténtica pareja de luna de miel.

Cuando llegamos a la casa me senté en la arena mirando hacia el agua tranquila. Kate se sentó a mi lado apoyando su cabeza sobre mi hombro. Estuvimos en silencio durante varios minutos hasta que ella se separó.

- Puedo… ¿puedo hacerte una pregunta?

- Claro.

- ¿Por qué no quieres conocer ya a tu padre?

- Porque siempre he soñado con ello, y para nada se parecía a esto. Si apareciera ahora, siempre tendría dudas de si lo hacía porque me quiere o solo por lástima.

- Has… has pensado eso de mí.

- Sí, mucho. Es normal que tenga mis dudas. Antes me odiabas y de repente haces todo esto. No lo hubieras hecho si estuviera bien - dije mirando al infinito.

- Quizás tengas razón, pero no lo hago por lástima. Lo hago… por… lo hago por amor - dijo y de repente mi mirada busco la suya - hay muchas clases de amor Rick, como dijo el alcalde cuando nos casó, y yo siento que te quiero, y que te hubiera querido antes si me hubieras dejado conocerte. Creo que si lo hubieras hecho a lo mejor…

- ¿A lo mejor que Kate?

- A lo mejor podría quererte de otra forma - dijo bajando la mirada hacia el suelo.

- ¿Qué estas queriendo decir?

- Que de este Rick… de este verdadero Rick, que tenías tan oculto, podría haberme enamorado.

- Es una pena no haberlo sacado antes - dije sonriéndole, después de sus palabras no pude evitar mirarla fijamente y acercarme a ella hasta que sentí sus húmedos y cálidos labios sobre los míos. Una leve caricia, y tuve necesidad de más. Coloque mi mano en su cara acercándola aún más a mí, profundizando el beso juntando nuestras lenguas en un baile perfecto. Nos separamos despacio con nuestras frentes juntas. Mirándonos…

Y no sé si fue la locura que me provocaron sus palabras o ese magnífico beso tan lleno de dulzura y cariño. Pero me levanté y empecé a quitarme la ropa poco a poco.

- Rick, ¿Qué haces? ¿Te has vuelto loco? - dijo mirando hacia todos lados.

- No, solo quiero cumplir otro de mis deseos - dije sonriendo mientras me quitaba la última pieza de ropa que me quedaba. Kate enseguida se tapó la cara con las manos y se sonrojo a más no poder.

- Rick tapate por favor, no quiero…

- Venga yo ya te he visto a ti casi desnuda, ahora puedes hacerlo tú, sin tener que sorprenderme en el baño intentando tranquilizarme - dije sonriéndole y girándome para salir corriendo metiéndome en las frías agua del mar.

POV KATE

No pude evitar mirar un poquito entre mis dedos, tenía un magnifico culo eso no podía negarlo. ¡Dios! solo pensarlo hacía que me subiera el calor corporal. La verdad es que ahora mismo no me vendría nada mal una buena ducha fría, parecida a la que se daba él esta tarde antes de la fiesta… no era normal, estábamos casados, los dos lo deseábamos y así y todo estábamos haciendo el tonto…

- Vamos Kate, está buena - dijo Rick gritando mientras nadaba.

- Si, por tu tono de voz tiene que estar calentita - dije riéndome.

- Venga, tienes que ayudarme a cumplir mis deseos.

- Ya los estas cumpliendo, no te hago falta yo.

- Pero sin ti, no es lo mismo - dijo poniendo ese mohín de niño enfadado.

- No pienso desnudarme – le grite.

- Bueno, pues metete vestida si quieres, me da igual. Pero ven aquí, anda.

Dude mucho, pero vi como Rick estaba disfrutando del agua y me pareció una manera de poder disfrutar los dos. Mordí con fuerza mi labio inferior intentando decidirme.

- Date la vuelta, Rick.

- ¿Qué? – pregunto sorprendido.

- Que te des la vuelta.

- Kate, pero si ya te he visto…

- Que te des la vuelta o me voy para casa – le amenace.

- Bien, bien - dijo girándose - no veo lo prometo – dijo. Pero sabía que en esos momentos, había una sonrisa en su cara.

Me desvestí lo más rápido que pude sin dejar de mirarle, por si hacía trampa y se giraba. Tenía razón había visto ya bastante parte de mi cuerpo desnuda, pero era distinto, esta vez era distinto, los dos íbamos a estar desnudos de cuerpo entero y esta vez, estaba el pequeño Ricky presente… ya no había impedimentos.

Me metí corriendo dentro del agua que estaba completamente congelada, haciendo que mi piel se pusiera de gallina y mis pezones duros.

- Está congelada - dije dándole un golpe en el brazo para que se girara.

- Sí, un poquito sí que esta - dijo sonriendo y abriendo los brazos para abrazarme.

De repente se me ocurrió una manera de vengarme por hacerme entrar en el agua, por el frío que estaba pasando.

- Podías ayudarme a entrar en calor – le dije mirándolo, picara.

- ¿Qué? - dijo tragando saliva.

- Sí, ya sabes - dije acercándome a él colocando mis manos sobre su cuello juntando nuestros cuerpos. Sentí como mi cuerpo de verdad entraba en calor junto al suyo. No sabía muy bien que era lo que me hacía sentir pero si estaba segura de que me ponía muchísimo. La erección de esa tarde me había abierto la veda, ya podíamos consumar nuestro matrimonio…

Lo vi cómo me miraba embobado y por un momento pensé que perdería el control pero conseguí centrarme de nuevo en lo que quería hacer.

- Podíamos…

- ¿Qué? - dijo tragando saliva sin terminar de creerse el estar los dos desnudos y tan cerca.

Mantuve la compostura como pude y acerque mis labios a los suyos rozándolos un poquito, cuando Rick intento besarme me aleje de él. Seguí jugando hasta que vi que estaba completamente despistado y entonces cumplí mi venganza cogiendo su cabeza y metiéndola debajo del agua.

Cuando volvió a la superficie, tosiendo toda el agua que había tragado, yo no podía parar de reír. Rick nado detrás de mí intentando atraparme. Estuvimos un buen rato allí entre juegos y leves caricias que no pasaron desapercibidas para ninguno de los dos.

- Voy a ir a por un par de toallas - dijo saliendo del agua, y no pude evitar mirarle en todo su esplendor, tenía razón Lanie, estaba como un queso - ¿te gusta lo que ves? - dijo riendo, mientras recogía la ropa de la arena. Creí morirme de vergüenza, me había pillado in fraganti.

Tardo poco en volver. Llevaba una toalla atada a su cintura y otra abierta para mí.

- Vamos que no miro - dijo cerrando con fuerza los ojos y girando su cabeza hacia otro lado.

Salí rápido del agua hasta llegar a donde estaba esperando para envolverme en la toalla. Nos quedamos ambos mirándonos mientras nuestros ojos se decían cosas bonitas...

- Gracias por ayudarme a cumplir un sueño más - dijo sonriendo.

- A sido un placer - dije devolviéndole la sonrisa.

Cogimos la ropa y nos metimos dentro de la casa dando por terminado el día. La verdad es que no tenía para nada queja de todo lo que había hecho y mucho menos tenía queja de la compañía.

CONTINUARÁ…

Esto empieza a ponerse bueno, parece que ambos están ya un poco cansados de esperar. ¿Podrán aguantar mucho más? No lo creo jaja. Bueno ya sabéis que nos vemos mañana con un nuevo capítulo que esta semana vais a tener Te aprendí a amar para rato.

Gracias a todos por vuestros mensajes y que tengáis un gran día XXOO

Twitter: tamyalways