Capítulo 25: Filadelfia

Darwin Cooper golpeó la puerta de acero con los nudillos, y esperó. Estaba nervioso. Pero al menos, en esta visita, no tenía miedo. Al menos a esta persona la conocía. No se podía decir que eran amigos. Pero sí se podía decir que eran cómplices. O alguna vez lo habían sido.

La puerta se entreabrió lo suficiente como para que un ojo pudiera escudriñar por la abertura.

—¿Quién eres? —gruñó el hombre desde detrás de la puerta.

—Mi nombre es Darwin Cooper… —comenzó a decir éste.

—Fuera de aquí —le espetó el hombre cortando su discurso, y se dispuso a cerrar la puerta. Darwin colocó un pie en la hendidura, impidiendo que pudiera cerrarse.

—… Y vengo a ver a Duncan Ford —terminó su frase Cooper. Los ojos del hombre detrás de la puerta se dilataron al escuchar el nombre.

—Aguarda aquí un instante —le indicó con precaución.

Darwin quitó su pie de la puerta y le permitió cerrarla. Cinco minutos más tarde, la puerta se abría completamente frente a él, invitándolo a pasar.

—Por aquí, señor Cooper —le dijo el hombre que lo había recibido. Se trataba de una figura alta y corpulenta vestida con una túnica negra.

Lo guió a través del edificio, que simulaba ser una fábrica abandonada, hacia el subsuelo. Allí, golpeó tres veces a la puerta de madera.

—¡Adelante, Hill! —le gritó una voz socarrona desde el interior. El hombre llamado Hill abrió entonces la puerta—. Dile a nuestro invitado que pase, Hill —dijo nuevamente la voz desde el interior a la cabeza asomada de Hill. Éste asintió.

—Puede pasar, señor Cooper —repitió el mensaje a Darwin, quien esperaba de pie detrás de él. Éste asintió con la cabeza y se abrió paso a través de la puerta.

Un hombre de su misma edad se encontraba sentado detrás de un escritorio macizo de hierro, iluminado por una lamparita que colgaba amenazante del techo. Sobre la mesa yacían varias bolsas negras, de las cuales el hombre iba sacando progresivamente monedas de oro y billetes verdes. Dinero. Mucho dinero, pensó Darwin.

Duncan Ford lucía el cabello rubio más largo de lo que él recordaba, y lo llevaba en ese momento atado en una coleta. Su piel bronceada por el sol contrastaba notoriamente con el blanco impoluto de sus dientes. A pesar de los años, Duncan seguía siendo un hombre apuesto.

Apenas Darwin cerró la puerta detrás de él, Duncan levantó la cabeza de la pila de billetes y lo miró. Luego de unos largos segundos de análisis detallado, Duncan Ford sonrió.

—¡Darwin! —exclamó finalmente, mientras que se ponía de pie y abría ampliamente sus brazos, dándole la bienvenida e invitándolo a un abrazo. Cooper sonrió.

—Tanto tiempo, Duncan —aceptó el saludo Darwin, mientras que se abrazaba fraternalmente con el hombre. Sabía, sin embargo, que aquello era sólo un gesto de amistad, pero que no escondía detrás el verdadero sentimiento de la misma. Duncan Ford no tenía amigos. Ni tampoco Darwin Cooper.

—Me has tomado por sorpresa con tu visita, mi querido Cooper… ¿Pasó algo en Londres? —le preguntó Ford invitándolo a tomar asiento en la silla junto a él.

—He tenido que abandonar Londres —confesó Darwin, con una sonrisa cómplice en los labios. Duncan rió estruendosamente.

—¿Por qué no me sorprende? Era sólo cuestión de tiempo que Potter te pegara una buena patada en el…—bromeó Ford.

—No fue Potter, Duncan… Es decir, el Ministerio me está buscando bajo la acusación de traición y complot contra el actual gobierno. Pero me fui porque tenía trabajo que hacer —aclaró Cooper.

—Ya veo… —comprendió rápidamente Ford a qué se refería.

Darwin conocía muy bien a Ford. Habían estudiado juntos en Hogwarts, y habían sido buenos amigos en aquella época. Durante la Segunda Guerra, ambos habían colaborado de una manera u otra con Voldemort. Pero Darwin siempre había sido mucho más cuidadoso, y en cierta forma, más cobarde. Y fue gracias a ello que tras la caída de Voldemort el Ministerio no logró encontrar pruebas suficientes para culparlo, y quedó libre.

Duncan, por su parte, se vio más comprometido. Sólo se lo había logrado asociar a algunos crímenes menores, pero ello había bastado para que se ganara cuatro años en Azkaban. Tras cumplir su sentencia, Duncan había abandonado Londres y se había refugiado en Pensilvania, más puntualmente, en Filadelfia, donde todavía se encontraba. Allí había encontrado un trabajo perfecto para él.

En Filadelfia, Duncan Ford conoció a una figura bastante turbia y misteriosa… Darius Roller. Éste hombre no era nada más y nada menos que un mafioso, pero no cualquier mafioso, sino el más importante de todo Estados Unidos. Bajo el mando de Roller, Duncan encontró un trabajo perfecto para él: saldar cuentas. Así, Duncan consiguió trabajar en aquello con lo que más disfrutaba: torturar a las personas y sacarles toda la información que pudiera serle útil. Había desarrollado las formas más ingeniosas y terribles de tortura, aprendiendo maleficios sumamente dificultosos y adquiriendo un elevado nivel en Legeremancia.

Fue bajo estas circunstancias que, veintiún años después de la caída de Lord Voldemort, Duncan y Darwin volvían a encontrarse en aquel viejo edificio en el corazón de Filadelfia. El Mago de Oz quería a Duncan Ford en su Guardia. Y era labor de Darwin Cooper conseguir que éste dijera que sí.

—¿Vas a contarme qué tipo de trabajo estás realizando? —preguntó finalmente Duncan, curioso.

—Estoy trabajando para un rebelión, compañero —le dijo Darwin, complacido con la pregunta. Ford alzó sus cejas, sorprendido.

—¿Una rebelión? —expresó su sorpresa.

—Ha llegado nuestro momento, Duncan. La oportunidad de vengarnos de Potter y de todos esos inútiles que controlan Inglaterra… Una Rebelión secreta se está alzando en Europa, liderada por un hombre llamado Mago de Oz —siguió contándole Cooper, entusiasmado con la reacción de su compañero—. Ha logrado reclutar más gente de la que puedes imaginarte… Magos y brujas de todas partes de Europa, todos con un solo objetivo: rebelarnos.

Darwin hizo una pausa para comprobar el efecto de sus palabras. Duncan lo miraba atentamente, su expresión seria, sus ojos enfocados en él. Tenía su completa atención. Podía leer la codicia en aquellos ojos, podía leer la oportunidad que Ford veía en todo lo que él le estaba contando.

—¿Recuerdas cuando estábamos en Hogwarts y leíamos sobre Grindelwald? — preguntó repentinamente Cooper.

—Claro que sí… Ése sí que era un loco brillante —recordó con fingida nostalgia Duncan.

—Vamos a hacerlo realidad, Duncan. Vamos a hacer realidad el plan de Grindelwald —Darwin soltó la frase que sabía que terminaría de convencer a su compañero.

—Es imposible, Darwin… Nunca podrán contra toda Europa —lo contradijo Ford, pero había en sus palabras una vacilación. La duda de quien quiere que lo contradigan, que le digan que está equivocado.

—Créeme, Duncan... Nunca antes tuvimos mejores oportunidades que ahora —le aseguró Cooper—Hemos logrado infiltrar Rebeldes en el Ministerio de Londres… Tenemos gente en algunos de los departamentos más importantes… En el de Misterios, en de Coordinación Mágica Internacional, ¡Incluso hemos logrado que uno de los nuestros llegue al puesto de Jefe del Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas!

—Interesante… ¿Y en el Departamento de Seguridad? —inquirió Duncan maliciosamente. Cooper se removió incómodo por la pregunta.

—Estamos trabajando en eso —respondió evasivamente. Ford sonrió sarcásticamente al escucharlo. —Pero eso no nos ha impedido infiltrarnos en el Ministerio de Italia —arremetió luego.

—No es muy difícil entrar a Italia, mi viejo amigo. Es el país más corrupto de toda Europa —lo menospreció Ford. Esta vez fue el turno de Darwin de sonreír.

—Pero ahora es nuestro —le aseguró Cooper. Ford arqueó las cejas, sorprendido.

—¿Tu Rebelión ha tomado control de Italia? —quiso asegurarse.

—Los Guardianes Negros han tomado control de Italia —corrigió Cooper. La expresión de Duncan pareció enseriarse al escuchar sobre los Guardianes.

—¿Y cuál es exactamente tu relación con ellos? —quiso saber más Ford. La sonrisa en los labios de Cooper se acentuó.

—El Mago de Oz es un Guardián, Duncan —le respondió feliz de poder revelar esa información que lo hacía sentir superior a su viejo compañero de Hogwarts—. Y uno muy importante.

Ford se recostó sobre el respaldo de su silla, pensativo. Repentinamente, su mirada se clavó en Cooper. Y éste supo lo que estaba haciendo. No opuso resistencia. Rápidamente, todas sus barreras mentales se quebraron ante la increíble habilidad de Ford y lo pudo sentir metiéndose en su mente, intentando ver si aquello que le decía era verdad. Tras unos instantes recorriendo su mente, Cooper sintió que le la conexión se rompía y Duncan comenzaba a reír como si se hubiera vuelto completamente loco.

—No me estas mintiendo, mi querido amigo —exclamó Ford repentinamente, entre risas.

—No, no te miento —insistió Cooper, con una sonrisa satisfecha.

—Eso es… Asombroso —tuvo que confesar Ford, mientras que se ponía de pie y caminaba por la habitación, inquieto. Se detuvo repentinamente, y giró hacia Darwin. —Has venido a pedir mi ayuda, ¿no es así? —preguntó, no sin cierta altanería.

—Sí —confesó éste sin preámbulos.

—Lo sabía… Desde el momento en que tocaste a esta puerta supe que debía de haber un buen motivo para que tú hubieras abandonado la comodidad de Londres y te hubieras arrastrado hasta aquí —habló más para sí mismo que para Cooper.

—El Mago de Oz piensa que tienes mucho potencial, Ford. Ha escuchado hablar de tus… habilidades. Y las quiere para su Rebelión —le explicó más claramente Cooper. Ford sonrió de lado, una sonrisa ladina y socarrona.

—Oh, pero yo ya tengo alguien que paga por mis habilidades… Y de hecho, paga muy bien, Darwin—exclamó Ford irónicamente.

—El Mago de Oz puede duplicar cualquier precio que estés recibiendo, Duncan… De hecho, te dará lo que pidas —le aclaró Cooper.

—Bueno, entonces creo que no hay mucho más que discutir… ¿Puedo arreglar mi valor con este Mago de Oz personalmente? —preguntó Ford educadamente. Pero Darwin sabía que aquello no era una verdadera pregunta, sino una verdadera exigencia.

—Por supuesto —aceptó la condición. Después de todo, ya lo había aceptado antes con Naomi.

—Quien lo hubiera dicho, Darwin… La última vez que estuvimos juntos en algo fue dentro de una celda en Azkaban, ¿recuerdas? —comentó Ford, con cierto rencor filtrándose en sus palabras—. Claro, tú saliste rápido de allí, así que talvez no lo recuerdes.

—Nadie que haya pasado al menos una hora dentro de Azkaban podría olvidarlo jamás —respondió Cooper, sin dejarse intimidar por su compañero. Ford sonrió de lado y asintió con la cabeza.

—Siempre fuiste un hombre astuto, Darwin.

—Y tú siempre fuiste un hombre osado, Duncan —retrucó Cooper. Duncan lanzó una risotada al aire, dejando entrever que Azkaban había logrado dañar parte de su cordura en cuatro años. —¿No crees que Darius Roller se vaya a enojar cuando lo abandones? —cambió de tema rápidamente.

—Es posible —confesó Ford, encogiéndose de hombros—. Pero no hay nada que pueda hacer al respecto.

—¿No temes de las represalias que pueda llegar a tomar?

—No —respondió de manera tajante—. Conozco a Roller y su manera de trabajar. Seguramente no le agradará que lo abandone, pero él sabe muy bien que le conviene tenerme de amigo y nunca de enemigo. Soy un hombre complicado, Darwin… La gente puede llegar a tenerme miedo —ironizó Duncan—. De todas formas, quiero creer que contaré con la protección de este Mago de Oz, ¿no es así?

—Así es —coincidió Cooper.

—Además, ya estaba con ganas de volver a Inglaterra. La vida en Filadelfia se ha vuelto bastante monótona —agregó— . Cuéntame un poco, Darwin. ¿Cómo están las cosas en mi querida Inglaterra?

Durante la siguiente hora, Darwin y Duncan conversaron sobre la situación actual de su país. Hablaron del Ministerio de Magia y del gobierno de Shaklebolt, de Harry Potter y sus Aurores, del Mago de Oz y su Rebelión. Duncan Ford recolectó la mayor cantidad de datos que le era posible, asegurándose de conocer cada detalle de lo que había sucedido durante los últimos años.

—¿Cómo conociste al Mago? —le preguntó repentinamente Duncan.

—Fue hace tres años… En realidad, recién conocí al Mago en persona hace dos años —se corrigió Darwin.

—¿Cómo es eso? —quiso saber más Ford.

—Tres años atrás recibí una visita, un hombre que se presentó bajo el nombre de Octavius Genrich. Él fue quien me habló por primera vez del Mago de Oz y quien me dijo que éste me quería reclutar para su Rebelión—aclaró la confusión Cooper.

—¿Por qué habrían de querer reclutarte a ti, Cooper? —preguntó Duncan, con cierto desprecio. Esta vez, fue el turno de Darwin de sonreír de manera altanera.

—Porque yo conozco todos los secretos que se esconden en el Ministerio, Duncan. Hasta el año pasado, dirigía la Junta del Colegio Hogwarts. Pero más importante, conozco a todos aquellos que secretamente desean el final del gobierno de Kingsley Shaklebolt —explicó orgulloso de si mismo.

—Como he dicho antes, siempre fuiste muy astuto —le festejó Ford.

—Octavius necesitaba de mi ayuda para ingresar, junto con cuatro vampiros, a Inglaterra sin ser detectados. Pero más importante aún, necesitaban un lugar donde esconderse una vez que estuvieran adentro —continuó explicando Cooper. Ford comenzó a reír nuevamente.

—¡Por todos los cielos, Darwin! ¿Vas a decirme que fuiste tú el responsable de Aquelarre de vampiros que mató a la familia Austen hace unos años atrás?—comentó le rubio completamente escéptico. Pero la mirada seria de Cooper lo hizo vacilar.

—Yo simplemente conseguí hacerlos entrar por Escocia sin ser detectados por el Ministerio de Seguridad, y luego les facilité una vieja casona muggle ubicada en medio de Londres —respondió Darwin orgulloso de sí mismo.

—Y sin embargo, todavía no conocías al Mago en aquella época… —se burló Ford quien siempre era capaz de encontrar el punto débil en su rival. Darwin no pudo evitar fruncir el entrecejo ante el comentario mal intencionado de su compañero.

—No era necesario. Genrich me transmitía todo lo que yo debía saber —se defendió a sí mismo Cooper. Pero apenas lo dijo comprendió lo patético que ello sonaba.

—Ya… Ahora cuéntame cómo lo conociste finalmente—insistió Ford.

—Genrich y sus vampiros fracasaron en la misión que el Mago les había dado, y fueron capturados por Harry Potter y deportados de regreso a Rusia, donde los encarcelaron en Vorkuta… Y fue entonces cuando el Mago me buscó a mí—explicó Cooper, sin dar muchos detalles.

Lo cierto de la historia era que, tras la captura de Octavius Genrich, el Mago le había enviado una carta a Darwin Cooper, citándolo en la misma casa abandonada que éste había conseguido como escondite para los vampiros. La casa número 7 de Sundown. Allí, se había encontrado ante un espejo. Y en éste, se había encontrado con el Mago de Oz por primera vez.

A partir de aquel día, Darwin continuaría concretando los siguientes encuentros en la misma casa, siempre frente al espejo mágico. Sólo una vez se había encontrado cara a cara con el Mago de Oz. Pero aquel único encuentro había bastado para infundir dentro de Cooper un respeto y un temor inusitados.

Darwin recordaba cada detalle de aquel día en el cual se encontró con que el Mago lo esperaba en carne y hueso dentro de la casa número 7. Se hallaba sentado en una amplia y mullida silla que desentonaba completamente con el decorado decrépito del lugar. Cooper supuso que el Mago la había traído consigo. Llevaba puesto, como siempre, su larga túnica roja. La capucha le cubría la cabeza, y un hechizo mantenía a oscuras el interior de la misma, impidiendo que se viera el rostro del Mago. Pero a pesar de no verle el rostro, Cooper podía sentir sus penetrantes ojos clavados en él, analizándolo en cada detalle.

—Señor… —musitó Darwin, atónito de encontrarse con el Mago en aquel lugar.

—Darwin… Te estaba esperando. Tengo una misión para ti —le dijo la voz grave y desapasionada del Mago.

Y aquel día, el Mago le delegó la búsqueda de un hombre llamado Icarus Primus. Debía encontrarlo, y traerlo a Inglaterra. Pero no sólo eso: debía conseguir que Primus entrara en Hogwarts de alguna forma. El objetivo era claro. El Mago de Oz quería recuperar los Tres Ojos del Cerbero para abrir el legendario Templo de Hades.

Para sorpresa de Cooper, el Mago ya tenía en su poder dos de los Tres Ojos. Faltaba uno solo. Y según sus investigaciones, éste debía de encontrarse en algún lugar de Hogwarts. La misión de Cooper era encontrar a Icarus Primus. Y la misión de Primus era encontrar el Tercer Ojo escondido en Hogwarts.

Pero el plan había fracasado, Primus había muerto antes de revivir a Grindelwald. Y todo aquello significaba una sola cosa: Darwin había fallado. Para su sorpresa, el Mago de Oz le había perdonado aquella falta, pero a cambio le había encargado una nueva misión, más difícil que la anterior.

Él, Darwin Cooper, debía de reclutar a los magos más peligrosos y lunáticos de todo el mundo para formar La Guardia de Oz. Un grupo de élite conformado por aquellos con habilidades únicas y letales. Aquellos encargados de proteger directamente al Mago, y de liderar la Rebelión. Magos como Stefano Rozzi, Naomi Mitsumoto y Duncan Ford. Y hasta el momento, Cooper no había fallado. Había conseguido reclutar a tres de los cuatro brujos que el Mago quería para su Guardia. Y por eso se encontraba con vida.

Pero todavía faltaba uno. Darwin lo había dejado para el final intencionalmente, pues sabía que sería el más difícil de conseguir. No porque éste fuera a decir que no a su propuesta, sino porque se encontraba encarcelado en una de las prisiones más seguras e impenetrables de toda Europa: Vorkuta.

Sólo le faltaba una persona para cumplir su misión, y Cooper encontraba bastante irónico el hecho de que esa persona fuera la misma que, tres años atrás, lo había reclutado a él. El cuarto integrante, el último eslabón de su misión: Octavius Genrich.


¡Capítulo 25 UP! :)

Estoy muy contenta con este capítulo. Agradezco especialmente a mis betas en esta ocasión. Arcano, tus correciones son infalibles. Rose BlackMalfoy, tus sugerencias son perfectas. Espero que les guste el resultado final!

A mis queridos lectores, les presento a Duncan Ford. Originalmente, Duncan era un personaje que tenía preparado para la cuarta parte de esta Saga, o incluso para la quinta parte. Siempre planeé que fuera parte de La Guardia, pero originalmente lo iba a introducir en la historia de otra forma. Pero me pareció más correcto que hiciera su aparición en esta tercera parte. Después de todo, es la Era del Reclutamiento ;)

Con respecto a Darwin... Es un personaje que ha ido madurando de a poco a lo largo de esta tercera parte. La primera vez que Albus lo vio, su impresión fue la de un hombre de la aristocracia, como si fuera parte de la nobleza mágica. Altanero, poderoso y carismático. Pero tras el fracaso de Primus, Cooper tuvo que comenzar de vuelta desde cero con el Mago de Oz, y su confianza y poder se vieron quebrantados por el miedo de morir. Ahora, que su misión comienza a llegar al final, podemos ver de nuevo al viejo Cooper confiado y engreído. El aristocrático.

Pero todavía falta una pieza muy importante...

Como siempre, respondo reviews:

adrisstbdt: Jajaja, quédate tranquila. ¡Muy pronto tendrás tu ansiado partido de Quidditch! Prometo que a partir de este punto la historia irá avanzando con mayor velocidad. Ya he creado el clima y escenario inicial sobre el cual basar el resto de la historia. Sobre Albus y su diario... ¿te gustaría saber qué escribe sobre sus amigos? Prometo que tendrás ocasión de enterarte... Y talvez sirva para poder conocer un poco más a cada uno de ellos. Hedda... Bueno, creo que el capítulo pasado sirvió para demostrar que Hedda se encuentra en una encrucijada entre lo que quiere ser y lo que cree que será. Su charla con Scorpius no es otra cosa que una prueba de cuánto ella desea tener control sobre su vida. Sin embargo, no podría decirse que ya ha superado todo el rollo de "miedo a convertirse en vampiro". Hedda es una chica fluctuante en especial con lo que respecta al estado de humor... Le tomará mucho tiempo poder superar verdaderamente sus miedos. Y todavía quedan muchas cosas por pasar este año.

maddie . sophie: Sin duda Albus debe sser cuidadoso con Dimitri. Es el tipo de persona que nadie querría tener como amigo, pero todos aprecierían tenerlo de su lado. No es casualidad que Tom y Teddy se parescan, sobre todo en lo que respecta a aceptar la vida que les ha tocado vivir sin rencores. Ambos se han apoyado mutuamente para poder superar todas las pruebas que la vida les ha impuesto. Son un equipo. Ted jamás se habría convertido en el hombre que es hoy sin Tom, y viceversa.

Heart of Melon: ¿así que odias a Kurdan? Es interesante, porque es un personaje que prácticamente no ha hecho nada... Y sin embargo, ha logrado conseguirse el odio de muchísimos lectores! Creo que se debe a que es una rata. Sobre tu pregunta... ¿qué tiene de diferente la magia de Albus? Bueno, técnicamente, no hay dos personas iguales, por lo que tampoco lo son la magia que llevan dentro. Pero lamentamente no puedo decirte qué es lo que Thomas ve. Oh, sobre el final de la película... Pues sí, Albus podría haber elegido Gryffindor también en mi historia. Pero a último momento, recordó que Slytherin no era tan malo... Y fue lo que bastó para que el Sombrero decidiera que era ahí a donde pertenecía. Claro, esta es mi versión!

EscritoporRowling: ¡Gracias por el review! Te doy formalmente la bienvenida a esta historia y espero que la disfrutes leyendo tanto como yo al escribirla. No te preocupes si no podes dejar un review en todos los capítulos... Comprendo que no es fácil y que uno está a veces muy ocupado. Me pasa todo el tiempo! ¿Scorpius y Lily? Bueno, parece que en esta historia han aparecido muchísimos seguidores de esa pareja! :)

Kate black evans: Sí, es verdad. En el capítulo anterior damos pie a lo que futuramente podría convertirse en un enfrentamiento en Hogwarts entre Albus y Cardigan... Si bien ambos son de Slytherin, es muy posible que el resto de las casas también se vieran involucradas, ¿no crees?

mikaelita cullen: DCAO siempre fue mi materia favorita... Posiblemente porque fue una de las materias que JKR siempre le dio más protagonismo. Pero aún así, me gusta el concepto de la materia. Y creo que Thomas es el profesor ideal, pues representa todo lo contrario a la Magia Negra. Veo que también notaste ese comentario final sobre la magia de Albus. Sin duda un mago habilidoso tenderá a querer utilizar sus habilidades al máximo. Y Albus no solo es habilidoso, sino que también es ambicioso. Ansía ser el mejor, aprender más sobre la magia, demostrarle al mundo que él es mucho más que el hijo de Harry. Planteaste una buena pregunta... ¿hasta dónde sería capaz de llegar Albus por su magia? Lamento no poder responderla yo... Pero talvez alguno de los lectores se anime a dar su opinión al respecto! ;)

Alfy-Malfoy: Hedda es uno de los personajes de los cuales me siento más orgullosa. Con ella he conseguido un equilibrio que me agrada... Tiene sus cosas buenas, pero también tiene sus defectos que la hacen real y querida. Siempre tengo que cuidarme mucho cuando escribo sobre ella porque es también uno de mis personajes favoritos y no quiero que eso altere la forma en que escribo esta historia. Sobre tu pedido de un poco de amor... ¡Vamos, el amor está en el aire! Solo que todavía hay muchos temores entre ellos...

Atra Rosae: Oh, Albus... Sí, tiene un parecido a Harry, pero al mismo tiempo es muy diferente. Comparto con vos lo que dijiste de que Albus tiene una forma bastante retorcida de hacer las cosas... Pero en mi opinión, Albus a veces hace cosas malas para obtener algo bueno... Cosas que pueden parecer "buenas", pero que en realidad estan equivocadas. Y lamentablemente, aunque adoro a Albus, tengo que decir que "el fin no justifica los medios". Harry jamás habría utilizado a Kurdan de la manera que Albus lo hace. Pero nuevamente, esto no quiere decir que Albus sea "malo". Yo no creo que las personas "sean" malas. Creo que las personas se "hacen" malas. ¿Se entiende la diferencia? Si la vida de Tom Riddle hubiera sido distinta, posiblemente Voldemort nunca hubiera existido.

KarsLovesKars: Rencor... Es una palabra un tanto fuerte para usar, pero ejemplifica bastante bien los sentimientos de Albus. Creo que en cierta forma él guarda cierto rencor hacia su padre... Porque sabe que éste no es completamente sincero con él, y porque no le ha dado la oportunidad de demostrar lo que Albus es capaz. Y sobre su comentario de que él es mas Slytherin que cualquiera ahí... Pues es una reacción de defensa, y una confesión de lo más profundo de su corazón. Albus es el tipo de persona que no le gusta que le digan que no puede con algo... Dile que no puede hacer algo y él se empecinará en demostrarte que estabas equivocado. Slytherin es lo mismo... Si alguien le dice que él no pertenece ahí, Albus encontrará todas las razones y explicaciones existentes de que sí pertenece. Y terminará sintiéndose más parte de esa casa de lo que nunca se hubiera sentido si Cargidan no hubiera comentado al respecto.

diane potter: Con White encontré la posibilidad de poder hablar de los personajes desde otro punto de vista... Una visión más profunda de ellos. Tom es capaz de ver en Albus algo que el resto de la gente no llega a ver, y eso es lo que hace la charla entre ellos tan interesante, y también es la razón por la cual se llevan bien... Con el seguir de los capítulos lo comprenderás mejor!

Kopite: Antes que nada te doy la bienvenida a la historia! Lamentablemente, no me llegó el mail que me enviaste, pero te agradecería que me lo volvieras a enviar porque tengo muchas ganas de saber cuáles eran esas sugerencias y apreciaciones que tenías, aunque fueran sobre LGN. Una de las cosas que más me gustan de los reviews es que puedo aprender de las opiniones de mis lectores... Saber qué fue lo que más les gustó, qué cosa les pareció mala o floja... Etc. ¡Oh, no, ahora voy a ser yo la que va a estar intrigada por conocer tus conjeturas sobre la historia! Solo espero que esta tercera parte esté a la altura de las expectativas. En general, trato de subir un capítulo por semana. Algunas veces logro subir antes, y otras me atraso algunos días. Pero maso menos es un capítulo por semana...

sev snape: Jajaja, ¿así que Dimitri te parece un Colagusano regargado? Bueno, entiendo por qué lo dices... Es el traidor de esta historia. Pero en cierta forma creo que Kurdan es más inteligente y más astuto que Colagusano. Y él no tiene una amistad con Cardigan y Zabini como Colagusano tenía con los Merodeadores. Pero definitivamente coincido en que Dimitri no es una persona que yo elegiría para tener como amigo. Oh, Lance... Sí, es un personaje extraño, jaja. Como Hedda, Lancelot también se debate entre dos mitades de sí mismo... La parte que él es cuando está con Hedda, y la parte que él es con el resto del mundo. Pero confío en que llegarás a comprenderlo mejor a medida que la historia avance, y posiblemente, algunos lectores lleguen a sentir cariño por él. Sobre la posibilidad de Thomas en la Orden... Solo puedo decir que al menos por ahora no forma parte de ésta.

silvers draco: Me alegra que muchos de los lectores cayeran en cuenta del "haz lo que te plazca" de Hedda, porque ciertamente muestra el anhelo más grande que hay dentro de ella: poder elegir. En cierta forma, Hedda siente que si Draco puede elegir, entonces ella también podrá. Sobre Lancelot... ¿por qué no te gusta? Como dije en otro review, Lancelot es también una persona dividida en dos y debatiéndose por qué mitad ser. Sobre Albus... Sí, es verdad, le tengo mucho cariño. Pero no te preocupes, él no es infalible. DCAO es su "fuerte", pero eso no lo convierte en invencible. Sí puede pasar que Albus tenga una falsa seguridad respecto de sí mismo que lo haga sentir que es más fuerte de lo que piensa, y lo pueda llegar a cometer errores.

jjaacckkyy: Tom es capaz de ver a Albus de una forma distinta al resto. Tom ve a Albus por lo que él "es". Y sí, ve algo distinto en él al resto de las personas... Pero nuevamente, llegamos al punto donde no puedo seguir respondiendote! Lo siento.

ReyAlex: te doy la bienvenida formal a esta historia y espero seguir viéndote por aquí! Leí tu mensaje y te lo respondí. Concuerdo con vos respecto al hecho de que ser ciego no convierte a Tom en una persona inferior. Él es una mago distinto del resto, pero no por eso es menos capaz. Sobre la relación entre Ted y Draco... Pues, todavía no puede siquiera llamarse relación. Creo que como primera charla, fue muy fructifera, pero también quedaba claro lo incómodos que ambos se sentían y lo difícil que les resultaba conversar algunos temas del pasado. Pero sí, este podría ser el inicio de una re-unión familiar :).

Manuel Canabal: Tengo que confesar que me fue muy difícil escribir el fragmento del diario de Albus porque suponía meterme en su mente y revelar algunos de sus más íntimos y oscuros pensamientos. Creo que eso es lo que convierte esos fragmentos en piezas tan valiosas de la historia: permite ver los hechos desde los ojos de Albus Potter. ¿En serio piensas que escribo parecido a JKR? Bueno, si es así, no fue intencional, jajaja. Supongo que es consecuencia de haber leído sus libros durante tantos años. ¿Así que deseas un duelo mágico? Solo puedo decirte que verás algo por el estilo en esta tercera parte, pero como siempre digo, habrá que esperar!

Yukime Hiwatari: mmm... Así que crees que el pensamiento de Albus se parece al de Gellert, Dumbledore y Voldemort. Interesante, muy interesante... Hedda, Hedda... bueno, ella es una adolescente con problemas algo distintos a los de la mayoria, pero que no dejan de ser cuestiones típicas de la edad. ¿qué adolescente no se ha cuestionado sobre su "identidad", sobre quién es y quién quiere ser? En ella toma un caracter mucho más intenso, ya que hablamos de ser humana o vampira. Pero es algo que deberá resolver con el seguir de los años. Me gustó lo que dijiste de Dimitri... No hay que olvidar que es un Slytherin, y querrá ganar a toda costa. Eso es lo que lo mantiene por ahora con Albus... Pero si en algún momento Potter lleva las de perder, Dimitri no vacilará en cambiarse de bando. Sin duda Albus querrá saber más sobre lo que Tom ve en él... Sobre su magia. Pero por ahora, tiene algunos otros problemas en mente... Y pronto llegarán nuevos! Jajaja, sí, calculo que será 40 capítulos, pero también es posible que sean menos, o incluso mas! La verdad es que la historia se extendió más de lo que yo originalmente había pensado. Y algunas cosas que en realidad tenía planeadas para la cuarta y quinta parte decidí incluirlas en esta tercera parte porque me parecía que quedaría mejor... Pero espero no aburrirlos con tantos capítulos!

wixi22: Sobre tu pregunta de la Banda de James... ¿si le veo futuro? Si te refieres a si lograrán hacer una segunda presentación, mi respuesta es ¡sí, por supuesto! Ahora, si tu pregunta es sobre la posibilidad de que James y comañía se dediquen a la música profesionalmente, lamentablemente no puedo responderte! Por el momento es simplemente un hobbie adolescente, algo de lo cual disfrutan y con lo que se divierten a lo grande. Pero no puedo decirte si efectivamente ellos serán músicos cuando sean grandes.

Saludos a todos,

G.