CAPITULO 25
Amor Obsesivo
Ethan POV
-Lyla, Edward estará bien no te alteres – corrí a su lado y la separé del cuerpo de Edward para tratar de ver la gravedad de la herida.
- ETHAN HAZ ALGO … MI PAPÁ SE ESTÁ MURIENDO… - Lyla estaba entrando en una crisis de pánico, su herida sangraba, sudaba, gritaba, esto no le haría nada bien y por si fuera poco Edward estaba inconsciente y sangrando, solo rogaba porque apareciera pronto esa maldita ambulancia.
-Amor déjame a mí – tomé el pulso, estaba débil, pero por lo menos lo tenía, las sirenas empezaron a sonar más fuerte.
Los primeros en llegar fue la Policía y en menos de un minuto 3 ambulancias los acompañaron, una para el hijo de puta de Newton, otra para Edward y la última para mi prometida, mientras los estabilizaban y le daban vi como le inyectaban un calmante a Lyla e iniciaban la maniobra de resucitación con Edward a Mike lo declaraban muerto, mientras el Jefe de Policía me preguntaba qué carajo había sucedido.
Presté mi rápida declaración y solicité continuarla en el hospital, ya que la ambulancia de mi prometida estaba por partir y mi deber era estar con ella, en el camino llamé a mi futuro suegro para avisarle que íbamos con Lyla camino al Hospital y llame a Alice, para informarle que nos encontrábamos en el NewYork-Presbyterian Hospital, que Edward y Lyla estaban heridos.
No sé cuantos minutos pasaron desde que llagamos al hospital, se llevaron a Lyla al box de urgencia y no me permitieron el acceso y vi de reojo a Edward en la sala de resucitación, este día no podía ser más una mierda. Se supone que hoy se cerraba un ciclo, Edward debería disfrutar de su libertad, mi novia debía recuperar el tiempo perdido con su padre biológico, aunque yo no estuviera completamente con esto último, no se lo podía negar, con lo poco que conocía a Edward, podía entender algunas cosas, no era una mala persona, era un hombre arrepentido, no podía culparlo por las decisiones que tomó en el pasado, pero no podía dejarlo impune del acto que provocó que mi pequeña sufriera tanto.
Estaba literalmente con la cabeza entre las piernas cuando alguien me tomó fuertemente de los hombros.
-¡ALICE! – me quejé
-¿Qué sucedió? ¿Dónde está Lyla? ¿Cómo está Edward? – preguntó tan rápido que tuve que leer entre subtítulos.
-No tengo noticias – respondí desanimado
-¿Pero qué pasó? – insistió con lágrimas en los ojos, un tanto alterada, por lo que un rubio alto la abrazó y acarició el cabello para calmarla, ese debía ser Jasper, le relaté un poco lo sucedido.
-¡Esto no debió haber pasado nunca, estaba por fin en libertad MALDITA SEA!
-Cariño estamos en un hospital- le recordó el rubio.
-¡No me digas! – se burló – Necesito información de mi hermano y mi sobrina – se soltó enojada del agarre de Jasper y fue a informaciones, donde se notaba que discutía con la recepcionista, por lo que Jasper se acercó a su lado.
Ese fue el momento en que la Policía pudo tomar mi declaración completa, vi de reojo como Alice lloraba con el teléfono en mano, estaba hablando con alguien, una vez que terminé de declarar, el rubio y Alice volvieron a mi lado y me entregó un café.
-Gracias… ¿se sabe algo? – pregunté esperanzado.
-No aún nada – respondió el hombre – Soy Jasper de todos modos, tu debes ser Ethan, el prometido de mi sobrina – se presentó estrechando la mano a lo que respondí su saludo.
-Gracias por estar aquí – "Familiares de Lyla Novacek", escuche en el altoparlante porque los 3 nos acercamos a informaciones.
-Esperen por favor, ya vendrá el médico – nos informó la recepcionista.
En eso apareció un Galeno, vestido con su bata blanca y estetoscopio al cuello.
-¿Familiares de la Señorita Novacek?- Preguntó rápidamente
-Si soy su prometido, ¿cómo se encuentra ella?
-Bueno soy el Doctor Packer, Lyla se encuentra estable, está con sedantes, ya que estaba algo alterada por la situación, sufrió una pequeña contusión por la caída, un esguince en el tobillo y rodilla izquierda, moretones en las piernas y costillas, que nos indican que la patearon, un corte en su frente por lo que tuvimos que poner 5 puntos, hicimos una ecografía para ver daño interno y el feto se encuentra bien.
-¡Gracias a Dios! – al menos, pese a todo, Lyla no estaba tan mal, la recuperación podía ser rápida y nuestra pequeñita estaba bien.
-¿Feto? – preguntó Alice sorprendida y mirándome acusadoramente, por lo que me hizo sentir culpable y me encogí de hombros.
-Alice este no es el momento – susurró Jasper.
-¿Ya le darán el alta? – Le pregunté al médico.
-Por el momento no, estará un par de días en observación, ya que cada vez que se altera, su tensión sube y eso afecta al feto, preferimos tenerla controlada
-Entiendo, pero están fuera de peligro… ¿verdad?
-Si muchacho, Lyla pasará en un momento a su habitación, pero no podrán verla hasta que despierte.
-Muchas gracias… ¿Sabe algo del estado de Edward Cullen?
-Lo lamento, no soy el médico a cargo, no me corresponde dar noticias - y sin más se retiró de nuestro lado, le preguntamos nuevamente a la recepcionista por noticias de Edward y no había nada, así que fuimos de nuevo a la "cómodos" sillones de la sala de espera.
15 minutos más tarde nos llamaron nuevamente de recepción, salió otro médico el Doctor Vulturi, que nos informó que Edward había presentado 2 cuadros cardio-respiratorios, pero que ya estaba estable y estaba en pabellón porque había que extraer la bala y cerciorarse que no hubiese daño interno, pero al parecer la bala no había dañado ningún órgano vital, pero por los paros que había presentado alguna vena o arteria debería estar rota, por lo que los médicos actuaban con rapidez.
Estar en este Hospital de mierda era una agonía, no podía ver a Lyla, la operación de mi futuro suegro aún no terminaba, nadie nos entregaba más malditas informaciones, pero por lo menos Alice había parado de quejarse y llorar y se había dormido apoyada en el pecho de su marido, él descansaba su cabeza en el cuello de su esposa, era una imagen tan íntima, pensé en mi Lyla… cuando llegáramos a esa edad me gustaría estar tan o más compenetrados a como lo estaban ellos, comencé a quedarme dormido, el cansancio de este maldito día me estaba jugando una mala pasada.
Horas más tarde nos informaron que Edward estaba en Terapia intensiva y que estaba en un coma inducido para ayudarlo a sanar más rápido.
Fui al departamento que arrendamos junto a Lyla, tomé una ducha, traté de destensar los músculos, cosa que fue imposible y me cambié de ropa antes de volver al hospital.
Al llegar fui a preguntar por Edward, el estado era el mismo, crítico, eso no era una buena señal, pero tenía la esperanza de que si Dios le había dado una oportunidad de demostrar su inocencia y tratar de recuperar su vida, no iba a ser tan infame de quitársela en segundos, con ese pensamiento aparecí en la habitación de mi novia, quien aún dormía.
Dejé un arreglo de flores en la mesita y me acerqué a su lado, mi pequeña luchadora hoy se veía débil, pálida, pero sé que era una luchadora y saldría adelante, por ella, por nuestro bebé y por nuestra relación, tomé su mano con cuidado y la acaricié, ella se quejó.
-Agua- susurró, tomé el vaso con agua que había cerca y esperé a que abriera los ojos para que bebiera un trago de agua.
-Hola bella durmiente, ¿cómo te sientes? – ella medio sonrió.
-Como si hubiera dormido durante semanas… ¿dónde estoy? – preguntó al ver la habitación.
-En el hospital amor… recuerdas lo que … - en ese momento sentí como la maquita que marcaba su pulso lanzó un fuerte sonido
-¡PAPÁ! – Gritó
-Amor cálmate, Edward está bien – mentí, en eso apareció una enfermera y me pidió retirarme por un momento, a regañadientes lo hice, luego de que la visitara el Médico, me dejaron volver a entrar, lucía más tranquila, seguramente le administraron otra dosis de calmantes.
-Acuéstate conmigo – me pidió y me hizo un lado en su cama.
-No creo que sea conveniente Cielo – ella hizo un puchero y me acosté a su lado.
-Quiero ver a Papá… Ethan, llévame a ver a Edward.
-No puedo Cielo, no hasta que tú te recuperes, son órdenes médicas, lo siento.
-¿Qué pasó con Newton?
-Está muerto, tú estás aquí, Edward también.
-¿Qué pasará ahora?
-Tú te recuperaras al igual que Edward, nos casaremos, nacerá nuestro bebé
-Pero… Edward mató a ese hombre tu crees que… - no la dejé continuar.
-Amor, actuó en defensa propia, Edward no volverá a pasar por lo mismo, ayer cerramos un duro capítulo en la vida de todos, este es nuestro renacer… lo importante es que tu y nuestro bebé están bien… todo saldrá bien cielo.
-¿Me lo prometes?- preguntó con lágrimas en los ojos, pero ya quedándose dormida gracias al sedante.
-Haré todo lo que esté a mi alcance Lyla.
Parece que no era tan falso ese dicho que las fiestas y las desgracias unen a todos.
2 días más tarde mi novia fue dada de alta y Edward había salido del peligro, poco a poco se iba recuperando, 5 días más tarde fue pasado a una sala privada, junto a mi pequeña lo visitábamos todos los días, se notaba su mejoría y sus ganas de comenzar por fin a vivir la vida, luego de años de culpabilidad, encierro y olvido.
Lyla POV
Decir que las cosas fueron fáciles en mi vida, sería una mentira, pero estaba agradecida de cada uno de esos momentos en que me había aferrado a esta y disfrutaba de los detalles.
Todo tiene un porqué, el hacer la tesis, me llevó a desenmascarar una historia, que sin quererlo o tal vez con toda la intención, me condujo a mis padres biológicos, a descubrir una mentira, liberar a un inocente, a encerrar en el infierno a un asesino, a sacar los fantasmas de mi cabeza y a madurar, crecer, amar cada día más a mi novio y a formar mi propia familia.
Jamás olvidaré el día en que Edward salió en libertad, fui raptada por Newton, descubrí que era el asesino de mi madre y que casi, frente a mis ojos, mata también a mi padre, ese maldito amor obsesivo lo cegó, se reusó a ver a otra persona, lo absorbió completamente y solo lo dejó vivir en el anhelo de venganza por nunca tener el amor de quien él creyó amar.
Fueron 2 semanas que mi Edward pasó en el hospital, el destino gracias a una mala jugada, permitió que se uniera nuevamente con sus padres, mis abuelos Carlisle y Esme, no sé como Edward no les guarda rencor por no creerles, por el amor de Dios era su hijo… peor bueno, si él no guardaba culpa, yo tampoco debía hacerlo.
El último día de su hospitalización, le conté que mi tesis fue aprobada y que mi nota de presentación era un 10, solo faltaba defenderla, a lo que me aseguró que si existiera una nota más alta en esa escala la obtendría.
Ese mismo día le confesé que sería abuelo, por lo que soltó unas lagrimitas a las que se le unieron las mías, también le comentamos junto a Ethan que nos casaríamos pronto y que quería que junto a Frederick me llevara al altar, él estaba feliz, pero decía que no lo merecía, por supuesto que el lo merecía tanto como Frederick, al fin y al cabo ambos eran mis padres y los quería como tal.
Este era un momento especial, el Salir del hospital para Edward y para todo su núcleo familiar, definitivamente era importante en nuestra historia, hoy todos renacíamos, mi padre comenzaría a vivir nuevamente su vida, su familia se volvía a unir poco a poco, a retomar el contacto y hacer lo que eran antes, nosotros empezábamos a crear la nuestra y nuestro pequeñito comenzaba a sentir lo que era la vida.
Con Ethan viajamos a Inglaterra, defendí mi Tesis y obtuve mi Título con distinción máxima, este fue uno de mis amores obsesivos, mi Proyecto de Título, el que sin duda marcó mi futuro, mi historia de vida y miles de interrogantes, que fueron resueltas, una búsqueda de la verdad que dejó en libertad al inocente.
Al fin y al cabo ¿Qué es lo que escondía Edward Cullen?... Sólo un infinito y verdadero amor por Isabella Swan.
Solo queremos agradecerles por leer esta pequeña aventura, fue una idea loca que surgió un día y que quisimos llevarla al "papel".
Mil y millones de gracias por su cariño en cada uno de los RW, sus alertas sus favoritos, sus mensajes privados, sus recomendaciones y a cada una de las lectoras que lo leyeron en silencio.
Aún nos queda el epílogo que se lo de jamos la próxima semana y con eso ya sería el fin de Amor Obsesivo.
Gracias a nuestra gran amiga y Beta DaniiEverdeen, nuestra yegua mata chanchos cazadora on fire de la región del uyuiiiiiiiii.
Nos despedimos un abrazo enorme
