Capitulo 25: Petición

-y... ¿Qué rayos es un Karkadam?- pregunto Zoro.

-es... un ciervo, blanco, con un solo cuerno- le explico Kia.

-¿un unicornio?- pregunto Zoro girando la cabeza hacía un lado.

-tu lo conocerás así; pero hablando del Karkadam, es un animal realmente increíble y tu heredaste como poder el oído de ese animal- le dijo, dejando a Zoro pensativo.

-entonces, ¿Por qué puede escuchar lo que estaba escrito en este árbol y también escuche una voz en el viento?- pregunto, volviendo a mirar el árbol con las marcas.

-teniendo el sentir de un Karkadam puedes escuchar miles de cosas que otros no pueden; los escritos que están en ese árbol están en leguaje muerto y debes saber que ese idioma es especial, el más antiguo del mundo, y usualmente algo de espíritu de otra persona se siente cuando se leen esas letras, por eso puedes entenderlas sin saber ese idioma- explico deliberadamente Kia.

-bien... ¿y el viento?- pregunto rápidamente, para no olvidarse de ningún detalle.

-ese viento que pasó... era Lua- explico con un brillo en sus ojos, -era un wolfest, pero, cuando su corredor termino las pruebas dadas por Mandinga, ella murió- explico, bajando las orejas.

-espera... ¿y que te pasara a ti cuando termines la prueba con migo?- pregunto preocupado Zoro.

-nada; solo ha habido una persona que sobrevivió a dos años y medio de pruebas con migo- explico, -no hay muchos wolfest como yo, así que soy especial para Mandinga, usualmente recorro muchos mundos y conozco personas de muchos lugares- dijo.

-bien, una ultima pregunta; ¿Por qué ese wolfest de había vuelto viento?- pregunto el joven espadachín.

-los wolfest, no somos muy lejanos a los corredores humanos; también somos seres que le vendimos nuestra alma al diablo, cuando un wolfest muere; se convierte en viento y su espíritu se queda rondando por los aires durante la eternidad- le explico, mirando a un costado.

-ya veo; Kia, cuando yo muera... ¿también me convertiré en algo parecido?- pregunto Zoro.

-eso no lo sé- dijo mirándolo con sinceridad, -pero, si haces las cosas bien y sigues los mandatos de Dios, tal vez logres ganar un alma y...- no pudo terminar de explicar Kia, que Zoro la interrumpió.

-no creo en Dios-. Kia se le quedo mirando.

-hace un buen rato que me vengo preguntando; ¿Cómo mierda es que hiciste un pacto con el diablo si no crees en nada?- le pregunto algo extrañada en si.

-ni idea, yo solo hice el pacto sin importarme que pasaba, en ese entonces no me importaba tanto otras cosas- dijo, miro a otro lado del bosque.

Kia hizo un pequeño puchero, pero enseguida le aconsejo algo a Zoro.

-si cierras los ojos, podrás oír mucho más de lo que crees- le dijo Kia.

Zoro miro un segundo el bosque a lo lejos y cerro lo ojos.

Al principio nada sucedía, pero; escucho... voces de personas que hablaban de un pueblo cercano, incluso escucho peces que se movían en el río por el cual antes habían pasado; desde las hormigas caminando por el suelo hasta los vientos que soplaban, alguno hablaban otros parecían cantar.

Zoro abrió sus ojos.

-¿y?- le pregunto Kia, -¿Qué escuchaste?- le pregunto esperando algo alentador.

-lo de siempre- respondió, -¿A dónde tenemos que ir ahora?- le pregunto, mientras miraba a otro lado. Kia suspiro, pero le respondió.

La siguiente semana se la paso destruyendo bases de la marina, y en una casi es atrapado por un almirante; mientras más bases destruía, la marina más lo buscaba.

* * *

-chicos, Zoro ha vuelto a salir en el diario- aviso Nami una vez más estando en la baranda; ya era la tercera vez en la semana que Zoro salía en la portada; y no solo eso, su recompensa había subido a 250 millones de beries, había destruido ya como 6 o 7 bases de la marina, y los marinos hacían de todo para intentar de de detenerlos, pero nada parecía pararlo.

* * *

Una vez más, Zoro estaba parado a la orilla del mar, el agua llegaba un poco más alta que sus heridas en sus tobillos; se miraba al mar, el mismo se veía extraño con algo de flequillo en al frente y cabello algo largo por detrás.

-me pregunto- se dijo para dentro, -si ellos seguirán igual- se dijo, recordando a sus nakamas y pidiendo que no hallan cambiado. Cerró un momento los ojos.

La respiración de Kia, a varios metros de él, acostada en la arena, se sentía a centímetros; pudo escuchar gruñidos y movimientos de reyes del mar a lo lejos; además un barco navegaba en la lejanía, podía escuchar cada madera rechinar levemente con cada ola y a sus tripulantes festejar por la buena pesca del día.

Abrió los ojos.

Volvió a la playa, y miro a Kia durmiendo.

-faltan exactamente 5 días- se dijo levemente, se sentó a lado de Kia; y la miro pensando que seria de ella luego de que se fuera de su vida.

Recordando que él era, apenas, la segunda persona que había podido hablar con ella, y la posible segunda persona que se salvara de las garras de Mandinga.

Apoyado en una palmera; miro el cielo que de a poco iban apareciendo estrellas.

Kia abrió un ojo levemente, y vio que Zoro tarareaba levemente una canción.

Pudo adivinar que se trataba del Sake de Binks, y que estaba recordando a sus nakamas, sonrío y cerró los ojos para dormir.

* * *

Más allá de la mitad de la Gran Línea, un barco con cabeza de león estaba anclado a la orilla de una isla; la mayoría de los tripulantes del Thousand Sunny estaban dormidos.

Una de las jóvenes se levanto de la cama, el calor y alguna que otra cosa la molestaba y le impedía dormir; poniéndose una camiseta salio al techo del Sunny para ver las estrellas.

-¿Nami?- una voz conocida la llamo.

-Luffy, no te había visto aquí- le dijo a su capitán; que estaba sentado en la baranda aun con su ropa común puesta, parecía que aun no se había acostado.

-¿Qué haces aquí?- interrogo el chico.

-nada, solo no podía dormir- respondió, se acerco a la baranda y miro las estrellas. Luffy también dirigió la mirada al cielo.

-oi Luffy- llamo la navegante, haciendo que Luffy le prestara atención, -Cuando Zoro vuelva... ¿Seguirás tratándolo como siempre?- le pregunto.

-¿Por qué piensas que lo trataría de otra manera?- pregunto confuso el muchacho.

-veras- comento Nami, -el día que les leí la noticia de que Zoro había matado a esos niños, te pasaste toda la mañana en la cabeza del Sunny sin decir nada- le dijo.

Luffy bajo la mirada.

-are de cuenta que nunca dijiste lo de recién... - le dijo mientras miraba serio el mar oscuro, -se... que a Zoro también le habrá costado hacerlo- dijo, -haremos de cuenta que nada de eso paso- dijo.

-pero; no podemos negar que Zoro lo hizo, hay pruebas concretas de eso y no se puede desmentir- incluyo Nami.

-si... pero el pasado es el pasado- si, alzando la mirada con una leve sonrisa que inspiraba fuerza, -es mejor que vivamos lo que nos pasara y prepararnos para el futuro; que recordar el pasado- dijo, mirándola con una sonrisa alentado. Nami se la devolvió.

-nunca vas a cambiar- se dijo para dentro, -creo que ya me ha agarrado sueño; nos veremos a la mañana- le saludo y se fue por donde vino. Luffy se sonrío y miro las estrellas.

-Ace, ¿Cuántas estrellas hay en el cielo?- pregunto un joven Luffy de apenas nueve años. Sentado en el tejado de su casa.

-no seas idiota, las estrellas son infinitas- le respondió su hermano mayor, sentado junto a él.

-¿infinitas?- pregunto con curiosidad.

-significa que dura para siempre y que nunca termina- le explico.

-ah...- dijo, sorprendiéndose por lo recién descubierto, -oi Ace- llamo una vez más el pequeño, -si las estrellas son infinitas, ¿la vida también es infinita?- pregunto, recordando sus pocos años vividos.

-por supuesto que no idiota- dijo riendo su hermano, -la vida en realidad es muy corta- respondió, -te cuento; que siempre es mejor ver hacia delante, disfrutar y prepararse para el futuro que lamentarse lo del pasado- le contó su hermano.

-ya veo- dijo Luffy, y miro las estrellas; -una cosa más, ¿Por qué...?-.

-Zzzzz.... Zzzzz....- Ace. Luffy se le quedo mirando, y luego miro el cielo.

-las estrellas son infinitas- se dijo para dentro Luffy, y sonrío; se puso de pie y encamino a la entrada de las habitaciones.

-que tu suerte sea infinita... nakama- dijo Luffy, mirando el cielo antes de entrar.


Nota de la autora: Aquí esta otro capi más, en el cual podemos ver un poquitito de lo maduro que es vuestro capitán XD

En fin, ya saben cual es el poder de Zoro, lo que piensa Luffy de él, su nueva recompensa y los escasos días que le quedan a nuestro compañero para reunirse con sus nakamas... ¿O no?

Agradecimiento a los Reviews:

Gabe Logan

Espero que con este capitulo tus dudas queden resultas, cualquier cosa pregunta. Por cierto, muy bueno el nuevo capi de "El Dilema"; el próximo capitulo se ve que será especial.

Flames To Dust

Muy buena idea, le diré a Mandinga que mande a Zoro a matar a mi Prof. de Lengua, aun que se lo pediré una vez que se recupere del resfrío. Jeje . Tranquilo que Zoro deberá aprender a usar este nuevo poder y controlarlo, aun que seria extraño ver a un tipo charlando solo o con el viento. ¿No te parece?

Mugiwaragirl

Cuando vi tu review, lo leí y enseguida leí tu profile; me parece que debes ser muy simpática (Además, quien no desearía ser una migiwaragirl???). Te diré que esta muerte, será de alguien importante; ¿De quien? Jejeje

Nemo Robin

Cuando vi tu review me dije, -voy a necesitar tiempo- XD. Ok, te mando al foto de mi profe y tu una hoja de Death Note así estamos a mano ¿ok?. Vi que subiste un nuevo capitulo pero no he podido leerlo aun, no he tenido mucho tiempo -.-U Por cierto, hablare con Mandinga y con Kia, con creaciones mias así que se supone que me deven hacer caso. Espero...

Por cierto, la carta dice "QueridO Dragonazul: [...]". Discúlpame muchísimo, pero... no me agrada que escriban mi nombre con otros géneros. Aun así, no se si van que soy mujer, por que mi forma de escribir y mis gustos son muy varoneros jeje.

Próximo capítulos:.....

El final se acerca... Posiblemente queden alrededor de 5 o 6, como mucho 7 u 8 capítulos más de este fic (Aun que como lo escribo creo que será mucho más -.-U).

Una muerte se acerca... ¿De quien será?...

La única pista que llegare a dar... Es que el nombre de este dichoso personaje tiene una I

Reencuentro, con viejos y nuevos amigos; nuevos ataques, grandes batallas y un guardián...

-"Tanto tiempo sin vernos... mi diablo guardián"-.

Mírame bien: no soy Superman.

Óyeme mujer, yo soy tu Diablo Guardián.

He venido hasta aquí para seguirte a ti, mi boleto de regreso hace rato lo perdí.

Ya sé lo que dicen si me ven pasar: tengo cola que me pisen y no sé rezar.

Próximo capitulo; Las lágrimas del viento; el duro adiós a un nakama