Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 24: Thalia XXIV
Hera se giró para llamar a Enebro hacia ella, solo para darse cuenta que la joven Fae había desaparecido.
-Discúlpenme por un momento- le dijo Hera al grupo. Ella salió por la puerta del frente y cerró los ojos, llegando al consejo de su pueblo. Sus ojos se abrieron de golpe cuando recibió la información que necesitaba. Tenía los labios apretados mientras empujaba la puerta trasera y entraba en la cabaña.
-Parece que mi pueblo ha tenido que llamar a Enebro. Iba a enviarla por Silena y Charles, pero eso, obviamente, no va a pasar. Tengo que enviar a algunos de ustedes.
Poseidón se levantó.
-Yo iré.
-No- Hera hablo antes de que las palabras de Poseidón salieran completamente de su boca- tu no debes ser comprometido, Poseidón.
-¿Puedes ocultarnos de alguna manera?- preguntó Annabeth.
Annabeth se dio cuenta que los labios de Hera hicieron esa cosa apretada de nuevo y sus ojos brillaban levemente.
-Parece que nuestra bruja amistosa ha estado trabajando mientras hemos estado tras el velo. Ha puesto un hechizo de rastreo en los Alfas.
-¿Lo que significa?- la alentó Thalia.
-Significa que cualquier persona o cualquier cosa que posea magia producirá un rastro para que ella lo siga.
-¿Pero no son todos los hombres lobos mágicos?- Piper frunció el ceño.
-Si, pero los latentes y los mestizos no cargan ni de cerca tanta magia en ellos como un lobo de pura sangre.
Esta vez Luke lanzo a Thalia fuera de su regazo mientras él se disparaba del sofá antes de que incluso registrara el movimiento.
-Ni siquiera digas lo que estás pensando.
Thalia fulmino a Luke con la mirada mientras se levantaba ella misma del suelo.
-Está bien, voy a olvidar que me lanzaste sobre mi trasero ya que puedo ver que estas magníficamente cabreado- Thalia estaba de pie de puntillas, tratando de llegar a la cara de su compañero. luke simplemente envolvió un gran brazo alrededor de ella y la empujo fuera del camino, empujándola detrás de él.
-Annie y Thals tienen la mejor oportunidad de ir sin ser detectadas. Una vez que estén con Silena y Charles, Silena será capaz de proporcionar algún pequeño encubrimiento.
Todos los hombres en la sala se molestaron con lo que estaba sugiriendo Hera.
-¿Quieres que envié a dos de mis mujeres al bosque, solas?- hablo Poseidón lentamente y sus ojos comenzaron a brillar. Sally le puso una mano en el brazo, tratando de calmar al Alfa.
Percy se levantó y empujo a Annabeth detrás de él justo como Luke le había hecho a Thalia. Thalia miro a Annabeth desde atrás de Luke y puso los ojos en blanco. Annabeth asintió su acuerdo con la opinión.
-Tal vez la decisión debería corresponder a las mujeres en cuestión- anuncio Thalia desde detrás de la pared que era su compañero.
-No- Percy, Luke, Jason, Grover y Poseidón dijeron a la vez, todos en varios estados de asombro al comentario de Thalia.
Thalia y Annabeth ahora estaban completamente enojadas.
Annabth se abrió paso alrededor de Percy mientras Thalia hizo lo mismo con Luke. Cada chica rodeo a su compañero y la habitación quedo en silencio mientras las dos parejas se dedicaban a lo que parecía ser una competencia de miradas. En realidad, estaban hablando entre sí a través de sus vínculos.
"No va a suceder, Thalia. Puedes fulminarme con la mirada, despotricar, llorar, o pisotear todo lo que quieres. No vas a dejar esta casa."
Thalia gruño. Un verdadero gruñido. Eso solo causo que Luke sonriera.
Idiota, pensó para sí misma.
"Juegos previos, nena, juegos previos."
Esta vez Thalia si pisoteo su pie. Dejo escapar un gruñido y se volvió hacia Hera y Poseidón.
-Annie y yo podemos hacer esto. No somos algunas damiselas indefensas en peligro. Si no producimos suficiente magia para que la malvada bruja nos rastree, entonces deberíamos estar bien.
Luke resoplo detrás de ella.
-¿Bien? compañera, hace mucho frio ahí fuera. Y los hombres lobo no son los únicos en el bosque, ¿o has olvidado que hay otras cosas que aparecen en la noche?
-Estas muy cerca de dormir en el sofá. Solo quiero que lo sepas- Thalia sonrió cuando sintió su sorpresa y luego su frustración ante su comentario. Un punto para la chica acoplada/casada que no debería estarlo, pero podría usar el sexo como un arma. Thalia sabía que no era agradable, pero a tiempos desesperados…
-Eso no va a funcionar conmigo, Thalia. No soy un chico de dieciocho años virgen que se muere por estar en las bragas de su mujer.
Thalia se dio la vuelta tan rápido que su cabello abofetearía a cualquiera de las proximidades en la cara.
-¿De verdad acabas de decir eso?- sus manos se habían ido a sus caderas y sus hombros estaban jalados hacia atrás.
-Oh, hombre- susurro Piper a Rachel, que había estado sentada en silencio a su lado- he visto esa mirada. No quieres estar en el otro extremo de esa mirada.
-Es necesario que entiendas con quien estas acoplada. No voy a ser manipulado para que puedas salirte con la tuya. S…
-Tienes razón- interrumpió Thalia- me alegro que me lo hayas aclarado. Ya que eres tan experimentado con el sexo opuesto, entonces no hay manera de que yo conteniéndome a ti te moleste, porque tienes recuerdos de esas otras libertinas para mantenerte caliente durante la noche. Gracias por eso, mi dulce compañero. desde ahora sé que a diferencia de otros hombres que desean estar con sus mujeres- dijo Thalia, su voz burlona- no eres persuadido fácilmente, voy a tener que encontrar otras formas que podrían hacer llegar esto a través de tu grueso cráneo, infestado de pulgas: no voy a ser dictada, no voy a ser controlada, no voy a ser tratada como una mujer del siglo XVIII que camina dos pasos detrás de su hombre y solo habla cuando se le habla.
-Thalia- Luke dio un paso hacia ella.
-No, Luke. No utilices ese tono de voz conmigo. Soy tu compañera, tu esposa, tu igual- finalizo sus palabras a través de su vínculo. "Y no me olvidare de tus palabras, mi amor. No voy a olvidar tu falta de entusiasmo por tu mujer."
-Thalia, nena, no quise decir que no te quiero- las palabras de Luke cayeron en saco roto porque su compañera le había dado la espalda y bloqueado sus pensamientos.
El grupo pasó el día descansando y evitando el elefante en la habitación. Lo hombre no querían que las mujeres fueran, las mujeres querían pegar atizadores calientes en los ojos de los hombres. Sí, no estaba tenso en absoluto.
Cuando cayó la noche, uno por uno, todos encontraron sus camas en las que habían estado durmiendo dieron por terminada la noche. A lo largo del día, Thalia y Annabeth se habian encontrado a los ojos de Hera con miradas que cada una entendía era un mensaje tácito. Thalia casualmente fue a la cocina para tomar una copa antes de ir a la cama. Hera paso por delante y murmuro:
-Ve al baño, voy a sacarte- Thalia no cuestiono como, solo siguió moviéndose.
Cuando paso junto a Luke, y se levantó y la siguió. Al entrar en la habitación que compartían, Thalia pensó en cómo se iba a sentir raro ya que estaba casada y su marido ahora estaría durmiendo en su cama. Pero, suponía que, estaba demasiado enojada para sentirse rara.
Casada. El termino paso a través de su mente. ¿Cómo diablos le voy a decir a mis padres? Thalia realmente no quería pensar en eso en ese momento, teniendo en cuenta que tenía cosas mucho más grandes en su planto.
Luke se quitó la camisa y la arrojo sobre una de las sillas vacías. Thalia dejó escapar un lento suspiro y trato de no babear sobre el cuerpo bien tonificado de su compañero. Ella emitió un suspiro mental de alivio cuando comenzó a meterse en la cama con los pantalones todavía puestos. Salvados por los Levis, pensó Thalia con una risita.
Luke hablo y ella se sorprendió al escuchar verdadero dolor en su voz.
-¿Por qué sigues bloqueando tu mente de mí?
-Estoy enojada contigo.
-Así que cada vez que estés enojada conmigo, ¿me vas a bloquear?
-No lo sé. Estoy segura que tus castigos variaran. La variedad es la sal de la vida.
Luke le gruño, y luego dijo en voz baja.
-Duele. Cuando me bloqueas, me lastima.
Thalia cerró los ojos ante sus palabras. No quería contentarse todavía, no quería sentirse mal por hacerle daño. Pero lo hizo.
Se subió a la cama junto a él, pero no se acostó. Se sentó con las piernas cruzadas y lo miro. Yacía de espaldas, con el brazo sobre el rostro, bloqueando la vista de sus ojos.
-Luke, mírame- Thalia tiro de su brazo.
Él le permitió halarlo lejos de su cara, pero seguía sin mirarla a los ojos.
Thalia se levantó en cuatro patas y puso una mano en cada lado de su cara para que asi ella mirara directamente hacia él. Si no quería mirarla ahora, tendría que cerrar los ojos. No lo hizo.
-Lo siento- dijo ella, realmente sintiéndolo.
Thalia comenzó a sentarse pero Luke puso una mano en la parte posterior de su cuello y empujo su cara más cerca de la suya. Presiono sus labios firmemente contra los suyos y ambos suspiraron ante el contacto. Thalia no se había dado cuenta de lo vacía que se sentía al no tocarlo en todo el día. Se apoyó en él, sacando el peso de sus manos para de ese modo poder pasar sus dedos por el cabello de él. Luke gruño y envolvió su brazo alrededor de ella, acercándola. Mientras ella se sometía a su beso, abrió su vínculo también y sintió su alivio barrer sobre ella. Realmente había estado lastimándolo. Eso era lo último que Thalia quería hacer a su compañero. Provocarlo, sí. Volverlo loco, absolutamente. Ponerlo sexualmente frustrado, dah. Pero nunca hacerle daño.
-Lo siento- le dijo mientras profundizaba el beso. Ella abrió la boca cuando sintió su lengua acariciar sobre sus labios, y por primera vez en su vida Thalia quería hacer todas las cosas sobre las que bromeaba.
Luke se retiró. Por mucho que deseaba a su compañera, ahora no era el momento. Había atrapado algunos de los pensamientos a la deriva a través de la mente de Thalia y sabía que tenían que parar. Él tenía que parar.
Luke vio como el dolor se formó en los ojos de Thalia cuando la empujo hacia atrás.
-Nena, esto no es rechazo- se rio al ver su expresión desolada.
-Entonces, ¿Qué es? ¿En serio quisiste decir lo que dijiste? Quiero decir…- Thalia agito sus manos frente a él para evitar que interrumpiera- sé que no eres virgen, ya hemos labrado a ese árbol. Pero, ¿realmente tenías que echármelo en cara, Lucas? ¿Tenías que hacerme sentir como si mi propio compañero no me desea?
Luke se froto la cara mientras dejaba escapar un profundo suspiro.
-Thalia, si tuvieras alguna idea de cuánto te deseo, probablemente tendrías miedo de estar a solas conmigo. Te quiero… en todos los sentidos, pero no quiero que utilices mi necesidad de ti, mi deseo por ti, en contra de mí. No cuando es para no tomar en cuenta tu seguridad.
Observo mientras ella procesaba sus palabras. Luke jugo con un mecho de su largo cabello y espero a que ella hablara.
Thalia se sentó allí, mirando a su, oh tan guapo, compañero y se tragó sus palabras. Él la quería, y en base a ese beso era evidente. Pero el no quería que lo manipularan. Se dio cuenta entonces de que tenía que ir al baño de manera que Hera pudiera sacarla. Así que, nada de manipulación, bien. Ella podía hacer eso. El no dijo nada de ser astutos.
-Está bien- ella comenzó a bajar de la cama, pero se detuvo abruptamente cuando se dio cuenta que Luke no había soltado su cabello.
-¿Esta bien?- Luke miro a su compañera con suspicacia- ¿eso es todo?
-Sí, tienes razón. No debería usar el sexo para manipularte. Es infantil. Puedo admitir cuando me equivoco, Luke, caramba. Es solo que ocurre tan raramente que en cierto modo me pilla por sorpresa.
Luke se rio entre dientes, pero aún no estaba convencido de que todo estaba bien con ella.
Thalia podía decir que Luke no estaba creyendo su aceptación tan de repente, asi que ella se arrastró de vuelta a la cama y a medida que él se apoyaba contra la cabecera, ella se subió a su regazo. Envolvió sus brazos alrededor de su cuello y lo beso suavemente.
-Sé que soy difícil, L. Pero eso no quiere decir que no sé cómo ser razonable. Y entiendo por qué me rechazaste.
-¿En serio?
-Claro que sí. Estás nervioso. Ha pasado un tiempo y te preocupa no ser capaz de estar a la altura de mis expectativas. Está bien, vamos a ir lento. Te daré todo el tiempo que necesites- Thalia estuvo a punto de morder su labio tan fuerte para no reírse ante el horror en la cara de Luke ante sus palabras. Ella sabía que lo que estaba diciendo era un monto de basura, pero no pudo resistirse. Se había sentido como si él no la deseara. Se había sentido herida cuando él la aparto. No le haría daño si pensara que ella pensaba que el realmente estaba estresándose sobre toda la cosa de la consumación.
-Voy a ir al baño y prepararme para la cama. No te preocupes por mí, ¿de acuerdo? Cuando estés listo, podemos explorar nuestra relación física- Thalia empezó a bajar de su regazo mientras él la miraba con la boca abierta y luego la cerraba. Al llegar a la puerta el baño, le oyó gruñir:
-¿Explorar nuestra relación física? ¿Nervioso? ¿Preocupado?- con cada palabra su voz se hizo más fuerte y el gruñido aumento. Para el momento que Thalia había cerrado con llave la puerta del baño, Luke estaba en ella moviendo el pomo de la puerta- Thalia, abre la puerta.
-Luke, en serio. ¿Puedo tener un poco de privacidad? No hemos estado juntos el tiempo suficiente para hacer pis en frente del otro.
Lo oyó gruñir algo en voz baja, pero se apartó de la puerta. Thalia se quedó allí, esperando. Para que no estaba segura. Entonces, de repente, la pared más cercana a su lado desapareció. Annabeth y Hera aparecieron justo en frente donde había estado la pared.
-¿Qué dem…?
-Shhh- Annabeth le dio un gesto a Thalia para que bajara la voz.
Thalia se acercó hasta Annabeth y la Fae y la pared volvió a aparecer como si nunca hubiera desparecido.
-Eso es jodidamente genial y divertido- Thalia le sonrió a Hera.
Hera puso los ojos en blanco.
-Lobos. Tan fáciles de impresionar.
-Entonces, ¿vamos a planear nuestra operación secreta?- Thalia se froto las manos, viéndose mucho más como una niña traviesa.
Hera les indico que la siguieran. La puerta principal se abrió sin hacer ruido y se cerró tras ellas. Thalia y Annabeth esperaban comenzar a temblar, pero a pesar de que había nieve a su alrededor, no sentían frio.
-¿Supongo que nos estas manteniendo calientes?- pregunto Annabeth con una ceja levantada.
-No puedo hablar claramente con ustedes dos, si sus dientes están castañeando sin cesar. Es molesto.
-Bien entonces, Hera-hada, cuéntanos cómo te sientes- Thalia puso los ojos en blanco.
Hera ignoro el comentario.
-Los machos en su manada nunca dejaran que ustedes dos vayan por su cuenta.
Annabeth y Thalia se miraron entre si y luego a Hera.
-Sí, sabemos eso a la perfección. Lo que no entendemos es por qué no estás trabajando tu mojo para atarlos como hiciste con Luke- Annabeth decidio que sus palabras deben haber sorprendido a Hera porque la Fae dio un paso atrás
-¿Quieren que ate a sus compañeros?- pregunto ella con incredulidad.
Una risa emano de Thalia.
-No, tontita.
Hera tomo una respiración audible y la dejo escapar, obviamente aliviada.
Thalia le devolvió la sonrisa.
-Queremos que ates a todos los machos.
…
-¿Qué están haciendo exactamente ahora?- pregunto Polibotes a la bruja que su manada había empleado durante siglos. Ella se sentó en una silla en la habitación que ella llamo su cueva. Polibotes trato de no mirar alrededor, a las cosas colgando del techo o la mirada fija sobre él desde los frascos que llenaban las estanterías que cubren las paredes. No vio al suelo para ver en lo que podía estar pisando, o peor, sobre qué. Mona miro por la ventana mientras giraba su muñeca hacia el con aire ausente.
-Estoy haciendo lo mío. Una mejor pregunta sería: ¿Qué estás haciendo tú, Alfa?- le arrojo Mona de nuevo a la cara al Alfa.
-¿Qué puedo hacer yo?- bramo Polibotes- no sé dónde están. Es un poco difícil atacar a alguien cuando no sabes su ubicación.
-Sabes, Polibotes, los mendigos no pueden elegir. Así que, o mejor esperas pacientemente a que te diga cuándo es el momento adecuado, o te puedo convertir en un sapo. Realmente, es tu elección.
El rostro de Polibotes estaba tornándose de un tono antinatural de rojo mientras fulminaba con la mirada la parte posterior de la cabeza de Mona. Sus pensamientos de antes se arremolinaban en su mente. ¿Qué había en todo esto para Mona?
-Mona- dijo Polibotes su nombre dulcemente- ¿Por qué sigues ayudándome y ami manada después de todo este tiempo?
-Sabes por qué. Para protegerme de las Fae.
-Las Fae no han puesto un pie al otro lado del velo por siglos y tu poder es más fuerte que nunca. ¿Por qué estás pasando el rato con los lobos, Desdémona? ¿Cuál es tu interés en la sanadora?
Mona se volvió en su silla lentamente. Sus ojos disparejos se encontraron con los suyos. Ella sonrió mientras se levantaba y caminaba hacia él. Polibotes sabía que era mejor no alejarse de un depredador, por lo que se mantuvo firme.
-Polibotes, Polibotes, Polibotes- ronroneo Mona- sabes que es mejor no cuestionarme- Mona levanto una de sus uñas largar y afiladas y la arrastro a través de la mejilla de Polibotes y abajo por su cuello. Ella se acercó a su oído y le susurro- no empieces a cavar donde no debes o simplemente podrás encontrar que has estado cavando tu tumba todo el tiempo.
Polibotes no la dejo ver cuánto le perturbaron sus palabras. Mantuvo su rostro frio y carente de emoción. Ella se alejó con un balanceo en sus caderas y dijo por encima del hombro:
-Me pondré en contacto contigo cuando sea el momento adecuado. Ten a tus lobos preparados, Alfa. Cuando todo esté listo tendrás más que un poco de sangre en tus pulcras manos- justo cuando él pensaba que había terminado, salto cuando la oyó gritar: ¡oh, y VETE!
…
Polibotes irrumpió en la mansión de su manada, las palabras de Mona haciendo eco en su cabeza. Cavando. Hay algo enterrado que ella no quería que el supiera. Algo sobre las sanadoras y lo que significan para una bruja. Ya era hora de que visitara los archivos de su manada, incluso tanto como odiaba entrar en el lugar que olía a viejo pergamino y polvo. Pero necesitaba saber lo que Mona estaba tramando. Él no era ningún tonto, era evidente ahora que Mona no estaba ayudando a Polibotes, ella lo estaba usando para lograr su propio objetivo. Había sido un ciego desde el principio. Si ella creía que iba a poner sus manos en su sanadora, entonces no era tan inteligente como creyó que era. Como una bruja, si, era poderosa. Pero no estaría más allá de él asegurarse de que quedara atrapada en el fuego cruzado de la lucha contra los lobos. Ella podría hacer frente a algunos, pero no había manera de que Mona pudiera hacer frente contra dos manadas. Menos de manadas con Alfas y dominantes tan fuertes como la suya y la de Poseidón. En realidad, era una pena que tuviera que desgarrar la manada de Poseidón en pedazos… verdadera lástima, pero necesario.
…
-¿Quieren… que… ate… a todos los machos?- las palabras de Hera salieron entrecortadas y su rostro le dijo a Thalia y Annabeth todo lo que necesitaban saber. Pensaba que ellas habían perdido la cabeza. Probablemente estaba más cerca de la realidad de lo que creía.
-Si- Thalia y Annabeth respondieron a la vez, sin dudarlo.
-Mira, sabemos que estarán enojados…
