Naruto Shinobi Way
Saga II – Cursed Dragon
Capitulo 25 – Una relación difícil
Oscuridad… pura y espesa la cual apenas lograba ser aclarada por tenues destellos de luz que lograban entrar por alguno de los agujeros en las desgastadas cortinas que cubrían las ventanas de la habitación, lográndose ver así algunas partículas de polvo que revoloteaban por el ecosistema del hogar y las cuales, ahora Natsuo observaba fijamente desde su obligada posición.
Tendido sobre el piso boca arriba, el chico recapitulaba lo sucedido en la ultima hora, tiempo que según el debería haber permanecido en esa incomoda posición que la bofetada, cortesía de su nueva compañera, lo había dejado en ese estado. Ciertamente después de eso no podía recordar mucho, tan solo los murmullos de la peli azul la cual al juzgar por sus expresiones reñía con el Jounin del trueno seguramente por el asunto que anteriormente había tratado de arreglar, resultando en una reacción contraproducente al juzgar por cómo había acabado todo.
-- Quizás… hice algo malo -- .susurro el castaño con un dejo de confusión al son que llevaba su mano a su agredida mejilla la cual aun se mantenía punzante ante el golpe recibido. Un poco de exploración le hizo descubrir el hilo de sangre que corría por esta. – vaya… creo que Sophia-chan tiene un golpe más fuerte que el mío…
Y al son que se levantaba sobre sus rodillas, el infante no pudo evitar nuevamente tocar la zona agredida en su rostro, haciendo un par de muecas involuntarias ante el dolor aun presente pese al tiempo que había transcurrido.
-- O-Ouch… si, definitivamente tiene un buen golpe… -- .Finalmente emitió un suspiro pesado antes de comenzar a recorrer la modesta vivienda. – No sé que hice… pero no me puedo dejar de sentirme así… creo que tendré que disculparme.
Así después de incorporarse del frio suelo, Natsuo atravesó aquella sala para avanzar a través del pasillo el cual se extendía algunos metros los cuales recorrió lentamente, encontrándose que el estado de este era similar al de la habitación anterior, notando durante su paso que incluso el desgaste en las paredes se hacía muy notorio, así como en una de las puertas a su izquierda la cual al permanecer entre abierta le revelaba por su decorado que se trataba del cuarto de baño.
El pequeño castaño permaneció tan solo unos segundos frente a este, ciertamente su intención por el momento era el de encontrarse con cierta femenina por lo que una mejor inspección a lo que pintaba ser su nuevo hogar, tendría que esperar de momento, retomando su rumbo hasta llegar al final del pasillo en donde un par de puertas mas se lucían, abriendo esta vez la de su derecha solo para toparse con un armario en el que se lucia una única prenda que Natsuo no supo identificar, resultando ser esta un vestido de seda de una tonalidad azul muy oscura, así como unos zapatos de tacón que hacían juego.
-- ¿Sera una toalla? -- .pensaba el infante olvidándose por completo de la verdadera razón por la que estaba en ese lugar, sintiendo la suavidad que transmitía la tela en el momento en el que sujeto entre sus dedos. – Es muy suave.
Fue un ligero sonido detrás de él lo que lo trajo a la realidad, guardando la prenda poco después en su lugar antes de volverse hacia la única puerta que le quedaba por revisar y en la que seguramente, el motivo de sus preocupaciones se encontraría. Se acerco a paso lento y cauteloso, dándose cuenta como un temor creciente recorría sus interiores lo cual lo desconcertó, ¿Por qué estaba tan temeroso?... bueno si aquella chica no era precisamente un mártir y su carácter tampoco podría ser lo que cualquiera definiría como adorable, pero aun así algo no estaba bien ahí.
Natsuo tuvo que aceptar que ciertamente aquella peli azul, había despertado en él un sentimiento que ni siquiera Saphir y Azbel pudieron. Reflejándose su temor al detener su mano a centímetros de la perilla de la puerta y en lugar de abrirla, limitándose a dar leves golpeteos.
-- Sophia-chan… ¿estás ahí?
-- ¡Muérete imbécil!
Aquella brusca respuesta hizo retroceder al Uchiha un par de pasos. Diciéndose a si mismo que cualquier error que hubiera cometido debería ser uno bastante grave para poner a su compañera en el estado actual que le mostraba.
-- Yo… eto… -- .Ciertamente las palabras no salían del castaño, la confusión en sus pensamientos no se limitaban solo a el error cometido momentos anteriores, sino al reciente temor que sentía hacia aquella femenina mas ante la mirada tan gélida que le había otorgado en esos momentos. -- esos ojos… nunca había visto una mirada así…
-- ¿A qué tipo de mirada te refieres Natsuo? -- .pregunto sorpresivamente el ninja dragón quien a unos cuantos metros de él, lo miraba sin haber anunciado con anterioridad su presencia en el recinto. Razón principal del salto que había dado el Uchiha ante la sorpresa reciente. – pareces perturbado. ¿Qué ocurrió?
El pequeño castaño espero unos segundos antes de contestar, ciertamente acomodar las ideas dentro de su cabeza y reponerse del reciente susto le estaba costando un poco más de lo esperado, notando como cuando estaba a punto de contestar Hayabusa se adelantaba y daba unos cuantos golpeteos a la puerta a la que anteriormente había llamado.
-- Sophia. Soy quien se encargara de ustedes en el torneo -- .aviso el hombre de ojos esmeralda con un tono firme que haría que cualquiera a su alrededor se cuadrada ante su presencia. – Necesito hablar con ustedes en la sala. No tardes.
Y sin decir nada más se dirigió hacia el mencionado lugar, haciéndole una seña a su aprendiz para que lo siguiera hasta que ambos llegaron a la sala donde este se volvió hacia el castaño quien solo lo miro con un dejo de desconcierto.
-- Por cómo se siente el ambiente, diría que algo sucedió. ¿Puedes contarme lo que ocurrió desde que saliste de la sala del Raikage?
El infante asintió, comenzando a contar los sucesos ocurridos a su maestro, los cuales detallaron su recorrido hacia el presente lugar hasta estar frente a Sophia en el que no omitió ni el más mínimo detalle de su "peculiar" encuentro. Después de todo, pese a la manera en que se sentía la ingenuidad nata que poseía no le indicaba donde estaba lo malo en lo que había hecho.
Por su parte Hayabusa había escuchado todo atentamente, limitándose a levantar una ceja en señal de desconcierto en la parte que cualquiera con un mínimo de conocimientos en cuanto a sentido común hubiera considerado bochornosa. Lo cual aun así le pareció algo esperado por parte del pequeño castaño al cual en opinión de Kurenai, tenía una increíble facilidad para meterse en problemas.
Al parecer su deber como encargado del par de niños que tendría que asesorar no sería del todo fácil.
Sumida entre la soledad de su habitación la chica de cabellos oscuros se mantenía en silencio, permaneciendo en un estado aparente de concentración en el que dirigía sus pensamientos hacia la reciente noticia la cual no le había agradado en lo más mínimo. Lo cual ni siquiera se molesto en ocultar ante el pequeño humano que en su punto de vista no era más que un mediocre, idiota y seguramente pervertido ser.
Entre sus pensamientos la voz de aquel misterioso hombre resonó algunas veces, el supuesto ninja que seguramente se encargaría de ellos durante lo que sería un torneo para el que se había preparado intensamente y del cual ahora, le hacía sentir frustración ante la aparición del supuesto Natsuo del cual no sabía nada, pero a simple vista debía ser un debilucho el cual tendría que arrastrar durante la competencia. Si es que no los eliminaban por culpa de este.
La frustración no tardo en manifestarse en el rostro de Sophia, quien reprimiéndola un poco se mordió a sí misma el labio inferior al son que se inclinaba algunos centímetros para tomar desde sus rodillas la bata que hasta ahora había estado usando, la cual sin más levanto hasta retirarla por completo de su cuerpo el cual quedo a merced de la oscuridad que se encargo de cubrir sus bien desarrolladas proporciones las cuales había obtenido después de trece años de formación. Lanzando la prenda poco después hacia la desarreglada cama para dirigirse finalmente hacia un tocador de madera en una de las esquinas de la habitación donde al llegar, se limito a sentarse en el banco frente al mismo y tomar entre los cosméticos que había regados un labial del mismo tono que su cabello.
-- Ese mocoso… más le vale no arruinar la única oportunidad que tengo con esto… -- .declaro al son que oscurecía sus labios con cierta facilidad la cual denotaba lo común que era esa práctica para ella.
-- ¡Esto no puede ser cierto!
El llamado de lo que parecía ser un hombre resonaba por los jardines, captando la atención de un par de mujeres quienes sin dejar la tarea de regar las flores, volvían la mirada hacia el sujeto de tez morena que en ese momento pasaba a gran velocidad, logrando tan solo notar el blanco y negro en sus ropajes así como las ocho espadas de diferentes tamaños y forjes que se distribuían a través de su espalda y vestimenta.
El moreno era alto y apariencia fornida, cabello blanco y trenzado que ocultaba tenuemente por la banda blanca que portaba el símbolo de su aldea. Lucia en él una barba que se cerraba en forma de candado y unas gafas oscuras que hacían difícil ver la tonalidad de sus ojos. En cuanto a su vestimenta lucia una pechera blanca que se ajustaba por una correa a su hombro así como una bufanda alrededor de su cuello, cinturón trenzado del mismo color que amarraba por detrás por lo que ante su frenético paso un par de tiras se mecían al viento. Un pantalón negro en el que se lucían un par de rodilleras claras, sandalias del mismo color y un par de manoplas sobre sus manos complementaban el conjunto.
Quizás para cualquier espectador, el frenesí que demostraba Killerbee ante su paso sería algo incensario, pero en esa ocasión ciertamente cualquiera que estuviera enterado de la situación podría comprender su preocupación aun en un hombre tan despreocupado como lo era él. La cual pese a todo, comenzó con un simple rumor que se había entendido rápidamente a través de la residencia del Raikage. A veces la velocidad con que viajaban las noticias era sorprendente, más aun si estas eran malas.
-- ¡Hermano! -- .fue el grito que articulo la gran abeja asesina al son que abría la puerta doble que conducía a la gran sala donde su preocupación se hizo realidad. --¿era cierto en verdad?
-- Haces demasiado escándalo… Bee.
Fue entonces que el hombre de tez morena pudo ver con sus propios ojos el estado de su hermano, el líder de su aldea al cual estaba por demás decir que lo habían apaleado recientemente, al menos era lo que su apariencia mostraba aun ante las doncellas que sin ocultar su preocupación se apresuraban a curar sus heridas con un desarrollado Jutsu de recuperación.
La frustración de la sombra del rayo no podía ser mayor, había perdido en su propio templo a manos del ninja dragón del cual a pesar de las innumerables historias que su presencia trajo a sus oídos, su ira termino por desecharlas todas y enfrentarse a él en un combate el cual apenas y se prolongo. Dando como resultado las heridas que ahora se postraban ante su cuerpo que en ese momento era sanado por las femeninas a su alrededor.
Una feroz mirada se reflejo en sus orbes los cuales hicieron retroceder unos pasos a Killerbee quien en los últimos segundos, había acortado la distancia con su hermano con intención de averiguar que era exactamente lo que había ocurrido momentos atrás.
-- ¿Cómo paso esto?
-- Ese maldito ninja dragón… -- .susurro el Raikage dentro de sus adentros. – Nunca espere… que pudiera utilizar el Mugen Tenshi…
Habían pasado algunos minutos desde que Natsuo conto a Hayabusa lo ocurrido en su ausencia, por lo que ahora maestro y alumno pacientemente esperaban la aparición de cierta femenina, o al menos uno de ellos ya que el castaño ciertamente no tenía talento para permanecer tranquilo lo cual reflejaba en la manera tan inquieta en que se paseaba por la habitación en la que buscaba distraerse ante el mas mínimo detalle que esta le ofreciera. Finalmente unos pasos acercándose les indico que alguien se acercaba.
-- Y bien… ¿Qué es lo que va a decirme? -- .pregunto Sophia momentos antes de salir de entre la oscuridad del pasillo y revelar una apariencia más vistosa que la anterior.
La mirada de Natsuo se quedo fija en su compañera, la cual había cambiado aquella larga bata de dormir por un conjunto que cualquiera consideraría curiosamente "interesante", constando este en una chaqueta sin mangas la cual mantenía abierta y una falda del mismo tono que su cabello, que era atravesada por un cinturón de cuero negro que a altura desigual respecto a su cintura con su cadera mostraba compartimientos en los que podría cargar algún utensilio o incluso armas como shurikens o kunais. Sus brazos eran casi por completo cubiertos por una tela oscura que se extendía hasta llegar a sus muñecas donde un par de argollas plateadas daban indicios del comienzo de sus manoplas que fácilmente se confundían con el tono de la susodicha tela. Lo mismo ocurría con la tela que recorría desde sus rodillas, pasando por unas argollas en sus tobillos para finalmente extenderse hasta por sus pies dejando únicamente descubiertos sus dedos, lo cual a simple vista daría la imagen de unas sandalias como las que los ninjas utilizaban.
Algo que llamaría la atención en su vestimenta a más de uno seria el hecho de que debajo de sus simples ropajes, la femenina llevaba únicamente una malla de tela que cubría desde su cuello, pasando por su pecho hasta llegar unos centímetros debajo de su falda. La cual se encargaba únicamente de oscurecer un poco el tono de su piel ya que de no ser por la chaqueta y la falda, cualquiera podría admirar al desnudo a aquella adolecente de cabellos bicolor.
A pesar de todo lo que pareció llamar más la atención del Uchiha no fue el detalle de su ropa, para sorpresa de Sophia quien comenzó a sentirse incomoda ante la atenta mirada del pequeño quien en esos momentos, contemplaba fijamente sus ojos y sus labios, lo cual la hizo preguntarse si acaso nunca había visto a una chica con maquillaje.
De haber conocido a Natsuo sabría que la respuesta era un rotuno No. Razón por la que ahora estuviera tan al pendiente de ella, seguramente el hecho que sus labios y parpados lucieran el azul oscuro de sus cabellos lo tendría un poco desconcertado al respecto.
-- ¿Que tanto miras, eh? -- .pregunto la ofendida adolecente con un mal humor que hasta ahora parecía característico. -- ¿Acaso no tuviste suficiente?
-- L-lo siento… -- .se disculpo el castaño con una sonrisa nerviosa entre labios al comprender lo que su compañera había tratado de decirle. – es que tu rostro… bueno…
El nerviosismo en el pequeño humano no tardo en desconcertar nuevamente a Sophia, quien en ese momento llevaba sus manos a la cadera mostrando un ceño fruncido ante la actitud de Natsuo. Ante aquella vista Hayabusa no pudo más que estar de acuerdo en que sus personalidades totalmente opuestas resultaría un gran obstáculo para que ambos llevaran una buena convivencia.
-- Como les decía -- .La voz serena de Ryu logro captar la atención de la furibunda peli azul así como la de un Uchiha quien desde sus adentros agradecía la oportuna intervención de su maestro. -- respecto al torneo…
-- ¡Ni loca participare con este! -- .corto la chica de cabellos bicolor manifestando su descontento sin importarle la opinión del castaño quien ahora observaba como era cruelmente señalado. – Exijo un cambio.
-- Oye si es por lo de hace rato… bueno quería disculparme y en mi opinión…
-- ¡Nadie pidió tu opinión maldito pervertido! -- .corto ferozmente la femenina ante el intento de Natsuo por arreglar la pasada situación.
-- Natsuo, Sophia… -- .resonó la firme voz de Hayabusa la cual intimido a los dos presentes quienes al volver su mirada se encontraron con los orbes esmeralda del ninja dragón, los cuales lograron aligerar el ambiente entre ambos. – Así está mejor. Ahora escuchen, las cosas sucedieron así y deben ajustarse a la situación.
El despistado Uchiha asintió en señal de haber comprendido, muy al contrario de la adolecente quien en su lugar se limito a cruzar sus brazos y desviar la mirada callando así lo que seguramente sería uno más de sus reproches ante tal situación.
-- Ryu-Sensei -- .llamo repentinamente Natsuo. -- ¿podría explicarme como será ese torneo?
Ante tal comentario Sophia no pudo evitar perder el equilibrio y casi caer, lo único que le faltaba es que ahora su compañero por obligación ni siquiera supiera las bases de la competencia, aunque al menos sabia pelear… ¿Por qué sabría, verdad?
-- Según se me informo. La competencia se tratara de un sencillo torneo por parejas, es decir que los combates se realizaran será en un 2 vs 2, cada equipo manda a un luchador a la arena y sin importar el resultado, los restantes pasaran para disputar el segundo encuentro. En caso de un empate los ganadores de cada encuentro se enfrentaran en un tercer combate que decidirá quién pasara a la siguiente ronda. ¿Alguna duda respecto a eso?
Las palabras del ninja dragón aun resonaban en la mente del castaño quien mostrando un semblante pensativo, parecía digerir la reciente información algunos instantes.
-- Aaah… ya comprendo, entonces si la batalla es por parejas… ¿por eso Sophia-chan es mi compañera verdad? -- .respondió Natsuo en el momento en que su mente hizo un "click" que finalmente lo trajo a la situación que estaba viviendo.
Esta vez la femenina de cabellos bicolor no pudo evitar irse de espaldas ante el disparatado e inesperado comentario del castaño.
-- ¿¡Porque mas seriamos compañeros, idiota!? -- .le grito planteándole frente al pequeño humano quien retrocedió unos cuantos pasos ante el reciente temor que le provoca la furia de aquella femenina. -- ¿Por qué me tuvo que tocar con alguien con el coeficiente intelectual de una pulga?...
-- tranquila, lo haremos bien -- .le comento ahora el castaño quien al ver como su compañera se lamentaba en el suelo intentaba animarla con su usual buen humor, el cual sin embargo solo consiguió una mirada gélida por parte de esta.
-- Aléjate de mí…
Y tragando saliva el infante opto por darle un poco de espacio, volviendo su mirada hacia su maestro el cual ni siquiera en esas situaciones parecía inmutarse, logrando así mantenerse sereno y calmado ante cualquier circunstancia.
-- y… ¿Cuándo comienza el torneo Ryu-Sensei?
-- En una semana comienzan las preliminares.
-- Entiendo. Tenemos una semana entonces para repararnos, ¿cierto? -- .volvió a preguntar el Uchiha después de haber resuelto su anterior duda. – Y ahora que lo pienso… para volver a la aldea, tengo que ganar ¿verdad?
Esta vez la pregunta no solo capto la atención del ninja dragón, sino también de Sophia quien de reojo presto atención a la conversación que se desarrollaba a sus espaldas.
-- Solo preocúpate por ganar Natsuo.
Y mostrando su usual ignorancia y confianza el susodicho se limito a sonreírle, al son que asentía de manera positiva con su mirada.
-- Bien es todo lo que deben saber por el momento sobre el evento, yo me retiro -- .anuncio finalmente Hayabusa al son que les daba la espalda a sus dos protegidos. – Natsuo, te quedaras a vivir con tu compañera. Yo vendré de vez en cuando a entregarles información y darles el entrenamiento necesario.
-- ¿¡Eh!? -- .fue la respuesta colectiva del par de aprendices que al juzgar por sus rostros, no daban crédito de las palabras su maestro.
-- ¿¡P-Porque tiene que quedarse aquí ese mocoso!? -- .reclamo casi de inmediato Sophia la cual se detuvo unos instantes ante la mirada de Hayabusa, aun así tomando valor para continuar hablando. -- ¡Me niego rotundamente a eso!
Por su parte el Uchiha mostraba un semblante neutro, tenía razones para negarse a esa decisión pero a la vez no ya que lo que conocía de Hayabusa hasta ahora le hacía confiar ciegamente en sus decisiones después de todo, claramente era un experimentado hombre.
-- Sophia… -- .llamo finalmente Ryu volviéndose firmemente hacia la femenina. – Este evento es por equipo y quieras o no, ustedes son un equipo. Natsuo te necesita y aunque no quieras reconocerlo tú lo necesitas para poder ganar. Vivirán juntos hasta que mejore su convivencia y espero que el día de las preliminares, puedan mantener una relación más estable entre ambos.
Y sin decir nada mas el ninja dragón le dio la espalda a sus alumnos, desapareciendo entre las sombras de la habitación antes de que cualquiera pudiera objetar algo, dejando de esa manera a dos aprendices quienes desconcertados se miraban entre sí ante la impotencia de poder hacer algo.
Algunas horas habían pasado y ciertamente las cosas entre ambos chicos no cambiaron mucho, permaneciendo ahora sentados en el sofá que se encontraba en la sala de estar, separados por supuesto por una distancia considerable a la que Sophia denominaba como "la línea de muerte", aclaración demasiado literal que incluso el castaño pudo entender pese a su ignorancia. Por lo que ante la actitud tan cerrada de su compañera ahora se limitaba a permanecer en su asiento sin nada más que hacer que dirigir su vista hacia la pared frente a él.
Quizás su vista estuviera en el muro frente a el pero sin lugar a duda su atención volaba lejos de ahí, aunque no podía culparse, el interminable silencio de aquel hogar simplemente le hacía divagar hacia años atrás en los que el dolor por la pérdida de su familia lo había hecho caer en una depresión que por un tiempo lo había hecho descuidar todo, incluso lo que lo rodeaba el cual mayormente seria su residencia de descanso la cual recordaba como una mera sombra en lo que ahora podría asegurar era un cálido hogar.
Durante aquellos tiempos oscuros el Uchiha fue consciente de algo y eso era, que tus alrededores pueden dar una idea clara de tu corazón y los sentimientos que lo atraviesen, por lo que al igual que su antiguo hogar quizás el polvo y descuidado lugar en el que ahora se encontraba reflejaba un poco de la misma Sophia, o al menos era lo que Natsuo pensó dentro de sí.
Sin poder evitarlo desvió su con cautela su mirada hacia la femenina de al lado, a la cual pudo observar de perfil ya que al igual que él, Sophia parecía más preocupada por lo que se encontraba dentro de sus pensamientos que en la realidad lo que reflejaba a través de sus oscuros orbes que aun entre la penumbra hacían notoria la frialdad nata que hasta ahora parecía ser un rasgo característico de la adolecente.
El castaño parpadeo unos segundos al son que desviaba la mirada ante el sutil movimiento que estaba había realizado, hasta ahora la actitud de la peli azul hacia el no resultaba ser lo que cualquier persona consideraría "bondadosa" y no tenía ganas de averiguar que le haría o diría si sus miradas se cruzaran de manera tan repentina. Aun así después de unos minutos de silencio Natsuo noto que lo único que Sophia había echo seria cruzar una de sus piernas y apoyar su codo izquierdo en el soporte del sofá para así poder descansar su barbilla sobre su mano, siguiendo con su profunda meditación en la que el infante opto por volver a dedicarle una mirada.
Había que reconocerlo, la chica era linda y atractiva. ¿Pero qué mujer no lo era?, pensaba en esos momentos el Uchiha recordando a las femeninas que se habían cruzado en su vida desde que tenía memoria. Ciertamente desconocía las diferencias entre lo que había escuchado por otros como "el sexo opuesto", incluso a principios le resultaba difícil notar la diferencia entre géneros lo cual aun era un punto en su contra pero después del incidente anterior, no podía negar que su compañera efectivamente era lo que cualquiera llamaría una chica. Si, la manera en que el despistado infante determinaba aquello era por el volumen de los pechos de quien se le pusiera enfrente.
Saliendo finalmente de sus ideas se limito a observar con más cuidado a su acompañante, concordando que su ropa que más de uno consideraría atrevida le sentaba bien, así como su imagen en general la cual ya se mostraba más refinada y arreglada logrando así realzar su porte el cual Natsuo aseguraba, mejoraría con una sonrisa que iluminara un poco su rostro. Al menos es lo que quería pensar.
-- ¿Qué es lo que miras? -- .pregunto finalmente Sophia después de notar la mirada fija de su compañero sobre ella. -- ¿Se te ofrece algo?
-- ¡N-No… nada, lo siento! -- .se disculpo de inmediato el castaño al son que refugiaba su mirada nuevamente en el muro que tenia de frente. Al parecer el chico tenía más en común con Hinata de lo que creía. – Solo pensaba en lo que dijo Ryu-sensei sabes…
-- A si… tu maestro… -- .Respondió la femenina con un ligero bufido que denoto su molestia. – desde el principio sabia que esto de los equipos era una reverenda estupidez. Los combates deberían ser uno a uno.
-- No es tan malo. Creo que este tipo de combates son interesantes -- .comento Natsuo un poco más animado al ver finalmente una oportunidad de entablar una conversación con su compañera de habitación. – mas al saber que la confianza en tus compañeros puede ser vital… yo creo que…
-- Paso de eso -- .lo corto fríamente Sophia sin dirigirle la vista. – ¿confianza en tu compañero?… si claro, a final de cuentas solo puedes confiar en tus propias habilidades para continuar.
-- Sophia-chan…
-- ¡Y por dios, deja de llamarme así! -- .la manera tan brusca que la chica se había levantado de su asiento sorprendió a Natsuo, quien sin apartar su mirada fue testigo de la notable molestia que el rostro de esta denotaba. – No somos amigos ni nada por el estilo. Estoy únicamente contigo por obligación así que no esperes mucho de todo esto.
Y sin decir nada más se encamino nuevamente al largo pasillo que llevaría a seguramente a su habitación.
-- Pero… Ryu-sensei dijo… embargo el castaño corto sus palabras al ver como ahora Sophia volvía su gélida mirada la cual le hizo sentir como si esta le hubiera congelado hasta el alma.
-- Solo te lo diré una vez más… No te metas en mi camino.
Así, sin nada más que agregar la femenina continuo con su trayecto hasta perderse entre la oscuridad, dejando a un castaño aun más confundido y sin lugar a dudas, temeroso ante las palabras de la peli azul. Finalmente después de algunos minutos el infante logro relajarse un poco, aligerando suavemente sus facciones después de un largo suspiro en el que su vista se centraba en el techo y sus manos se alzaban hasta llegar a su nuca.
-- Definitivamente, las cosas serán más difíciles de lo que creí.
Las horas había pasado desde que Natsuo fue dejado a su soledad, en la que hasta el momento permeancia sin moverse de su lugar que hasta ahora le había servido para reflexionar sobre lo ocurrido, pensando en su nuevo hogar, así como su reciente compañía y el nuevo reto que tendría que enfrentar. Todo aquello que invadía los pensamientos del segundo sobreviviente del clan Uchiha quien tuvo que aceptar que desde su obligada emancipación, aquel resultaba ser uno de los momentos mas confusos en su joven vida, aunque a la vez no podía evitar mostrar una ligera sonrisa al darse cuenta que lo que había pensado y meditado en los últimos días, seria quizás el mayor tiempo en el que debía haber usado su cerebro en función "Analizar". Optando finalmente por descansar y recostarse en el sillón en espera de que algo sucediera. Definitivamente darle demasiadas vueltas al asunto no era lo suyo.
Fue entonces que lo que el resonar de unos pasos al acercarse invadió la silenciosa habitación, levantándose el castaño al son que desviaba su mirada hacia el pasillo donde la silueta de la furibunda peli azul comenzó a divisarse, sorprendiendo una vez más a su compañero en el momento en que esta hizo acto de aparición luciendo ahora el vestido que hace algunas horas había sostenido en su manos. Aquella fina prenda de seda negra que ahora se ajustaba perfectamente a su cuerpo acentuando así las curvas que contoneaban su juvenil figura, haciendo juego con el bolso de mano que cargaba bajo el antebrazo y los zapatos de tacón que explicaban porqué el sonido de sus pasos había sido un poco diferente, al menos para el oído del Uchiha.
-- ¿Qué? -- .fue la seca pregunta de Sophia al notar por tercera vez en el día la mirada atenta de Natsuo.
El chico guardo silencio algunos minutos antes de contestar.
-- ¿Te gusta cambiar mucho tu atuendo, verdad?
A pesar de que por cortesía la chica le hubiera regalado un buen puñetazo ante aquella pregunta, esta pareció respirar profundo en un intento por calmarse lo que la llevo poco después hacia la salida del lugar al parecer en un intento por abandonar su hogar al menos de momento.
--Sophia-ch… -- .al ver la gélida mirada de la chica dirigirse hacia su persona Natsuo trago paso saliva con dificultad, optando por cortar la frase antes de proseguir con sus palabras. – A… ¿A dónde vas?
-- No es de tu incumbencia.
-- A bueno… emm… me preguntaba… bueno ya es algo tarde y… ¿Dónde duermo yo?
Sophia esta vez mostro cierto desconcierto en su gélido semblante, al parecer todo indicaba que al igual que su compañero había pasado por alto ese pequeño aunque significante detalle.
-- ¿Dónde dormirás, eh? -- .el tono usado por la chica era un tanto sarcástico. – Por mi puedes hacerlo en el techo.
Y sin decir nada mas salió por la puerta principal del recinto, sin esperar la respuesta de Natsuo quien pensativo en esos momentos finalmente se atrevió a decir.
-- ¿en el techo?... me pregunto qué tan cómodo será.
Al mismo tiempo fuera del lugar, Sophia se encaminaba silenciosamente hacia la urbanización. Su paso era lento pero firme el cual mantenía bajo la luz de las estrellas que esa noche parecían brillar con cierto fulgor, ciertamente el día había transcurrido a una velocidad sorprendente pensaba en ese momento la peli azul quien no podía evitar pensar en los sucesos ocurridos durante el agitado día que acababa de vivir y la hacían desear únicamente tirarse en la cama y no olvidarse de todo hasta la mañana siguiente. Lujo que no podía darse al menos hasta realizar el último, por no decir desagradable, de los compromisos que aun tenía que realizar.
-- Estúpido mocoso… -- .escupió entre dientes de solo recordar el rostro de su nuevo compañero, Aquel que conoció apenas unas horas y ya le había dado más de una razón para querer asesinarlo. – no lo soporto… espero que esto termine pronto…
Tan sumergida estaba en sus pensamientos que no notaba como dejaba atrás el bosque en el que se ocultaba su hogar, llegando de ese modo la villa donde apenas y entro algunas voces parecían llamarla, así como el resonar de silbidos por parte de algunos hombres que en de una u otra forma intentaban captar su atención o tan solo divertirse ante la presencia de la adolecente que pese a no estar en su plena madurez, tenía un cuerpo que más de una a su edad envidiaría.
Al menos Sophia tendría que agradecer estar ocupada en sus pensamientos para no notar las insinuaciones que más de un supuesto "macho" intentaba hacerle en lo que ellos llamarían un intento de coqueteo que a su punto de vista siempre había resultado ser patético. Ya había tenido muchas veces que pasar por aquellas molestias y a decir verdad no le agradaban en lo absoluto, sabía que esos supuestos "hombres" se envalentonaban al estar en grupo o en manada como los viles animales que eran según la opinión de la peli azul, sin embargo, al estar solos no podían dar más que lastima.
Así entonces se limito a caminar e ignorar, como solía hacerlo al atravesar aquel sendero que conocía de memoria. Lo recorría todas las noches desde hace años quisiera o no hacerlo, ya que mientras que para cualquiera en la aldea se trataba de un camino más, para ella no era más que los recuerdos de la humillación y sufrimiento que pese al odio que le hacía acumular a la maldita aldea, se veía obligada a realizar.
-- ¿Cuánto más? -- .se pregunto dentro de su mente al estar frente al lugar a la que su caminata lo había conducido. Resultando ser un complejo de tamaño considerable con iluminación destellante en el que tanto hombres y mujeres entraban y salían, desbordando extrema alegría fuera propia o debido al alcohol que hubieran consumido en aquel negocio en el que algunas luces de neón lucían claramente el hombre "rizumu". -- ¿Cuánto más tendré que pasar por esto?...
Era una pregunta que de momento no tenia respuesta y a decir verdad no esperaba alguna ajena, ciertamente en los alrededores de aquel cabaret cada quien veía por su cuenta así como sus intereses propios, por lo que tomando un segundo aire, Sophia reforzó su semblante gélido y tomando toda la fuerza interior que tenia, se preparo para encarar algo que de cierta forma ya había formado parte de su vida pero aun así, a lo que no podía ni deseaba acostumbrarse…
Fue hasta horas tardías de la mañana en las que finalmente la femenina de cabellos bicolor se vi saliendo del cabaret, trayendo consigo el impregnado olor a alcohol y tabaco que esos lugares solían ser bastante común, así como un sutil dolor de cabeza que la hacía sentirse en un estado peor de lo que ya estaba antes de entrar. Lo cual le dificultaba el mantener sus ideas claras durante su lento caminar bajo la luna que en algunas horas mas como costumbre seria opacada por el resplandeciente sol que anunciaría una nueva mañana.
Era una noche tranquila ciertamente, y de porque no decirlo, apacible ya que esta vez el camino de regreso a su hogar había sido tranquilo y sin percances como en ocasiones pasadas por lo que en menos de treinta minutos, se encontraba frente a las paredes que componían lo que a la vista de cualquiera podría ser un andrajoso y penoso hogar, pero que a sus ojos era el fuerte en donde podía resguardarse en su soledad y tranquilidad que había aprendido a apreciar al pasar los años. Para su molestia el recuerdo de cierto castaño volvió a malhumorarla, maldiciendo nuevamente al Uchiha y más a su maestro por obligarla a vivir con alguien como lo era aquel infante.
-- Si se le ocurrió dormir en mi cama… esta vez lo asesinare -- .y realizando aquella declaración opto por llevar su mano a la manija de la puerta la cual hizo girar suavemente hasta que esta se abriera, llamándole la atención para su sorpresa un par de ruidos extraños poco después. -- ¿Uh?
Sophia guardo silencio tan solo para poder escuchar mejor el origen de aquellos sonidos los cuales al manifestarse un par de veces, reconoció como ronquidos que parecían provenir del techo del hogar. Levantando una ceja en señal de desconcierto y ante la posibilidad de tener una idea de lo que se trataba aquello, una gota de sudor se postro en la frente de femenina. Aquello no podía ser cierto, se repetía dentro de sus pensamientos al son que daba un ligero salto para así aterrizar en el tejado y casi irse de espaldas al ver que efectivamente sus sospechas eran ciertas.
Echado sobre el tejado, cubierto únicamente con una sabana que aparentemente había traído en su equipaje, Natsuo dormía a sus anchas al parecer muy cómodo pese a lo firme que estaba el techo, lo cual demostraba ante los susurros que pasaban fácilmente como ronquidos ante una peli azul quien solo se froto la nuca ante la singular escena que sus ojos no podían creer estar contemplando. Manteniéndose pensativa algunos segundos antes de declarar al viento.
-- De haber sabido que tomaría mis palabras tan literalmente… lo hubiera mandado a dormir al fondo del lago…
Continuara...
El final de otro capitulo el cual espero les haya gustado, como dije anterioremente las trama de cierta forma se pondra mas seria respecto a la anterior Saga, pudiendose deducir que la segunda trata de un torneo un poco diferente a lo convencional o al menos espero poder llevarlo a cabo de esa pueda hacer algo que le guste al menos a la mayoria y seguir contando con su apoyo.
Angelitauzumaki:Genial que hayas acabado con tus exmanes, suerte con eso y gracias por tu comentario. Me agrada que pese a las torpezas de mi personaje siga siendo de tu agrado y si crees que esa es su maxima inocencia... espera a ver los proximos capitulos xD.
Txiki: Bien tal como esperabas eh aqui la continuacion, espero haberte sorprendido con algo mas de este capitulo y que te agrade tanto como los pasados. Suerte con todo y gracias de nuevo por tu comentario.
Bueno creo que hasta aqui todo bien, bien antes de terminar con este escrito quiero avisar que trabaje en estos dias en una nueva historia, la cual solamente es un simple One-shot basado en la historia de Rockman (Megaman en America), el cual quisiera compartir con ustedes, el fanfic se titula "From The Inside" y esta en la respectiva seccion de Megaman en Videogames.
Espero y sea de su agrado y ahora sin mas que decir, me despido agradeciendo a todos los que dedican algo de su tiempo a lo que aqui escribo. Saludos y nos vemos en el 26.
