Resumen: Tras haber abandonado el Campamento Jaha, Clarke ha salido en busca de olvido. Tratando de reprimir todos los sentimientos que tenía dentro suyo: la culpa y el miedo, ha terminado donde menos se lo esperaban. Con una nueva nación levantándose, nuevos enemigos salen acecho, no solo su gente y los Terrícolas están en peligro sino que su propia mente está en juego. Clarke intentará llevar la paz a toda costa ya sea aumentando los fantasmas del pasado o sin ellos. Una nueva batalla está por comenzar y vidas caerán.
~ Disclaimer: The 100 es una serie de ciencia ficción y drama creada por Jason Rothenberg y basada en la novela escrita por Kass Morgan.
~ INQUEBRANTABLE ~
25
No supo nada durante unos minutos, probablemente debieron ser horas porque cada vez que dormía se sentían como minutos o segundos. Le dolió abrir sus ojos e intentar mover su cuerpo, pero ese dolor no fue nada comparado con la oscuridad que la rodeaba por unos momentos.
Tardó bastante en poder ajustar su vista en la oscuridad y ser capaz de ver que se encontraba tirada en una esquina de una habitación completamente vacía. Con dolor intentó mover sus manos, pero estas fueron raspadas por unas fuertes sogas que la sujetaban tras su espalda. A su lado, Lincoln estaba inconsciente y al igual que ella tenía una mordaza en la boca, lo que le hacía imposible intentar despertarle. Se dio cuenta de que no contaba con ninguna arma y que en aquella habitación solitaria había mucho eco proveniente desde afuera que chocaba en estas paredes dado que la única entrada estaba abierta y libre de guardias.
Se movió por el suelo, arrastrándose sintiendo una fuerte punzada en su pierna derecha y luego intento sacudir al hombre que tirado estaba usando sus codos. Aquel hombre se removió en el suelo, pero no despertó y entonces el inconfundible sonido de unas pisadas se hizo resonar dentro de la habitación junto a unas voces.
Octavia apretó los dientes tras la venda en su boca y esperó a ver quién acababa de entrar. Primero solo vio una sombra negra y cuando la luz de una vela ilumino toda la habitación se encontró con una mujer frente a ella. Era pelirroja, o tal vez eso le pareció por el brillo tenue de la vela, por otro lado la mujer vestía de manera elegante y con unos harapos viejos. Tenía una mirada peligrosa y atractiva que solo avecinaba peligro. Supo de inmediato que no se trataba de la Reina Nia, ya que por lo que sabía, esa mujer jamás dejaría engañar a nadie a través de la belleza natural de su rostro.
– Entonces, estos dos son los que encontraron – Dijo aquella mujer con un tono seductor mientras se acercaba hasta ella. Tomó su rostro entre sus manos heladas y ásperas, Octavia tuvo que reprimir una mueca cuando movió su cabeza. La mujer se rió y luego se alejó para mirar hacia Lincoln – ¿Está vivo?
Octavia se preguntó si le hablaba a ella, pero otra persona entro en el salón vacío y por la vestimenta de ella y por la mirada fiera y fría, supo enseguida que se traba de la verdadera Reina Nia.
– Eso espero, o de lo contrario estaría estorbando aquí. Mi gente los ha encontrado en mis territorios, aparentemente espiando nuestros planes – Ella los miró con desdén – ¿Qué te parecen?
– Trikru – La mujer resopló – Supongo que es lo mejor que podré conseguir ahora, sobre después de que esa rata se escapara antes de que yo pudiera descubrir dónde se encuentra ese tonto campamento
– Descubriremos pronto donde se encuentra Skaikru, solo hay que darle tiempo al tiempo – La mujer espetó despreocupada – Pero primero, vamos a ver qué es lo que la comandante Lexa tiene planeado
Octavia estaba casi segura de que si la venda no estuviera en su boca, ella estaría mordiendo su labio con tanta fuerza como para romperlo y dejar correr sangre. Apretó los puños mientras intenta quitarse las sogas de sus manos, pero solo lograba quemarse más y más. Volteó a mirar hacia donde se encontraba Lincoln deseando que él despertara pronto porque si iban a escapar de allí, necesitaban algo más que solo suerte.
Intuyó que la rata de quién había hablado aquella mujer se trataba de Clarke, quién había logrado escapar de la Nación del Salvaje Mundo a duras penas y gracias a ese comentario ella pudo asegurarse de que sus pensamientos más profundos estaban en lo correcto. En frente suyo estaba Unade.
La reina Nia gritó mientras sacaba una espada, su espada, y el soldado que acababa de entrar le miró con temor y al mismo tiempo con firmeza. La mujer lanzó la espada al suelo y luego habló mirándola a ella y no al hombre.
– Necesito que entregues un mensaje. Dile a Lexa que la guerra ha comenzado –
Por supuesto, Octavia se sintió como una estúpida ya que se había dejado capturar en lugar de haber logrado escapar. Ahora por su culpa los planes para detener a estas dos naciones, dirigidas por dos mujeres que con una mirada gélida, no iban a resultar nada bien. Hizo una mueca mientras las miraba con firmeza. El hombre detrás de ellas se volvió borroso para ella, tanto que ella solo vio un borrón que se inclinaba hacia la espada y salía a toda velocidad de la sala.
– Por otro lado, qué hacer con ellos – Dijo la Reina con una mueca enojada.
– Dejarlos aquí – Dijo la otra mujer con una sonrisa despreocupada – Que se mueran en esta pocilga. Dudo que ellos sepan lo que buscamos. Además, aquel mensaje alertara a Lexa y eso es lo que necesitamos. Cuando Trikru caiga también lo harán las demás naciones
Era oficial, y Octavia no sabía cómo alertarle a los demás que estuvieron en lo cierto en todo momento. Los Salvajes y los Azgedas estaban trabajando juntos para derrocar a Lexa y a todo los demás. Nuevamente la mujer tomo su mentón entre sus manos y la sonrisa seductora mostró los dientes más peligrosos que los de un tiburón. Ella sintió un escalofrío recorrerle la espalda y por un momento se preguntó cómo era posible que Clarke sobreviviera a tanto tiempo con esa sonrisa que parecía clavar dagas en su espina dorsal.
– Como me gustaría que fueran parte de Skaikru – Dijo ella con un tono cargado de tristeza fingida – pero sus armas, su vestuario, todo lo de ustedes me hace ver que no lo son. Si lo fueran, entonces los planes para ti y tu hombre cambiarían…
Sintió las uñas de la mujer rasgar su mejilla y en poco tiempo la sangre caliente corriendo por ella. Octavia gruñó detrás de la venda y luego observo como ambas mujeres comenzaban a abandonar la salida, apenas logrando escucharles.
– Tengo a mis soldados en los límites. En cuanto tu gente comience a atacar daré la señal para que entren también. No podrá ser detenido, no mientras haya tanto caos
Y finalmente se quedó sola en aquella en habitación. Las mujeres habían salido y Lincoln estaba inconsciente también. Ellos iban a morir allí, probablemente de hambre o deshidratados, incluso por las heridas. Se preguntó cuánto tiempo tardaría eso, quizá estén allí atrapados por varios días antes de dar su último respiro, pero tampoco estaba planeando su propio funeral. Ella lograría escapar de aquí y alertar a todos. Maldita sea, si tan solo fuera capaz de lograr quitarse las sogas o hacer algo.
Pero una cosa estaba segura, a pesar de su situación ella lo sabía, si Clarke logró escapar de una situación aún peor ella escaparía también. No iba a darse por vencida, no cuando la necesitarían en la línea de fuego o incluso para luchar contra el uno a uno contra la Nación del Hielo y la Nación del Salvaje Mundo.
La mente de Clarke no dejo de correr a gran velocidad mientras ella y Bellamy se subían al carro rápidamente. Él no dejaba de gruñir y en ocasiones golpear lo que estaba rodeándole. Sabía que estaba enojado, sabía que se culpaba a sí mismo por no haber ido con su hermana a un sitio tan peligroso y sabía que si él se encontraba al volante mientras la ira era desatada entonces ninguno de los dos lograría llegar a la Arkadia para advertir a los demás. Estaba por tomar ella el volante cuando Polis fue invadido por los Azgedas que cargando armas y escudos atacaron a todos los que se encontraban allí.
Sin vacilar, Clarke saco su pistola y apunto a uno de los hombres que se encontraba intentando atacar a una mujer y a su hijo. Los hombres de Lexa corrieron a defender Polis mientras Bellamy aún no asimilaba la situación en la que se encontraban. Ella cargó su arma apuntando en el pecho de alguien y le disparo una sola vez, confiando en su puntería y luego corrió a tomar el brazo de Bellamy.
– ¡Tenemos que irnos! –
– Voy a matarlos – Dijo Bellamy enojado mientras apuntaba en la cabeza de uno de los Azgedas – ¡No nos iremos de aquí!
Clarke sacudió la cabeza varias veces mientras lo miraba preocupada. Podía ver el fuego en sus ojos y la mirada insatisfecha cada vez que uno de los hombres de azgeda caía muerto al suelo. Él quería más. Quería la sangre de todos los que pudieron o no atreverse a lastimar a su hermana. Estaba enfadado, arremetía contra todos los que podía y defendía Polis en busca de venganza y no paz. No le importaría acabar con todo el escuadrón de Azgeda que estaba atacando, si con eso era capaz de tener un camino libre hacia Octavia.
Por el rabillo del ojo vio a Lexa atacar y defender su propio pueblo, ella tuvo que admitir que estaba esperando a que la comandante saliera a atacar, aunque se sentiría culpable si escapaba ahora con Bellamy. Apuntó con su arma a otro de Azgeda y luego se dirigió hacia donde estaba Bellamy para cubrir sus espaldas, peleando como un equipo.
Tenía que admitir que lo que acababa de pasar estaba fuera del plan, esto estaba muy pero que muy mal. Ella no podía creer que todo el plan se viniera abajo solo porque Octavia y Lincoln habían sido descubiertos. A ver, sí, existía la posibilidad de que esto sucedería si eran descubiertos, pero jamás imagino una invasión a Polis. Y entonces el sudor frío la hizo temblar. ¿Qué tal si se dirigían hacia Arkadia también?
En la mirada de Bellamy vio que el muchacho no estaba preocupado por Arkadia, aún. Por lo que era ella quien tuvo que tomar las riendas y correr hacia el auto mientras disparaba a los que se encontraban en su camino. Se metió dentro de la bestia de cuatro ruedas y a través de la ventanilla abajo disparo a alguien que corría hacia ella. Tomó la radio rápidamente mientras el auto se inclinaba hacia un lado y con una mueca se fijo que frente a ella había un arquero. Había disparado a una de las ruedas y seguramente la siguiente flecha atravesaría el vidrio hasta su cabeza. Sin vacilar, saco la pistola por la ventanilla y le disparo tres veces, fallando una de ellas. Cuando aquel hombre dejo de ser un problema, ella siguió con su llamada por radio a la Arkadia.
– ¡Polis está bajo ataque por Azgeda! Prepárense para defender en caso de que Arkadia sea atacada – Dijo ella en el momento en que escuchó una voz del toro lado. Disparo nuevamente hacia otros que intentaban acercarse.
– ¿Hola? Clarke, ¿eres tú? –
– ¿Monty? – Ella lo llamó, pero la mala señal se lo impidió. Repitió su mensaje nuevamente, pero parecía ser que del otro lado no podían escucharla. Clarke gruñó con fuerza y busco en aquel auto algo que pudiera funcionar como advertencia, encontró una bengala y se preguntó si sería vista desde la Arkadia. No había mucho más que pudiera hacer para alertarlos de estar en guardia así que salió del auto y mientras consideraba la idea de subir hasta el último piso de la torre central de Polis recibió un golpe en su costado. Ella gimió y apunto con su arma a la frente de quien le había atacado. Dudo un momento y luego apretó el gatillo provocando que el soldado cayera de espaldas.
– ¡BELLAMY! – Ella lo llamó con desesperación en su voz, pero entre tanto caos era imposible de encontrar, pero sí era capaz de escuchar los disparos. Pateó a alguien que intento atacarla con su espada y tras arrebatársela se abrió paso entre la gente buscando a Bellamy. Necesitaba ayuda subir a la torre, ese era el lugar más seguro para que la bengala fuera a ser vista de todos lados y sabía que tras aquella llamada fallida alguien en la Arkadia haría las conexiones y se prepararían para defender.
Cuando no fue capaz de encontrar a Bellamy decidió dejarlo y correr hacia el interior. Eventualmente fue derribada por algunos Azgedas y cuando ella intentaba atacarlos alguien los detuvo de golpe. Una lanza les atravesó el pecho y aunque trago saliva, no fue por miedo sino por sorpresa y porque su boca se comenzaba a quedar seca. Volteó la mirada hacia atrás encontrándose con Lexa que le indicaba con la cabeza seguir adelante. Ella asintió y corrió nuevamente.
Intentó hacer el recorrido más corto, sin detenerse, saltándose escalones, subiendo de dos en dos, incluso había probado saltar los barandales de las escaleras hacia arriba para tardar menos, pero el tiempo no fue menos. Ella gimió un momento, pero finalmente llego a lo más alto y sin dudarlo más disparo la bengala que tardo unos momentos en salir puesto que el gatillo estaba atorado. Mientras le daba algunos golpes, escucho a alguien entrar y con su otra pistola le disparo a alguien. Suspiró en paz y luego disparo la bengala por segunda vez, en esta ocasión consiguiendo lo que quería.
Por la ventana pudo ver el caos que reinaba abajo, mucha gente caída y muchos soldados en pie. Logró por fin divisar a Bellamy, sorprendentemente, entre el mar de gente que luchaba abajo y tras aprenderse la ubicación comenzó a bajar de golpe las escaleras.
Corrió hacia donde esperaba que Bellamy siguiera, sosteniendo una espada en mano y atacando todo lo que se interponía en su camino y finalmente logró divisarlo luchando contra algunos azgedas. Sostenía su metralleta como si se tratara de una espada y los golpeaba con la fuerza suficiente para noquearlos. Al parecer se había quedado sin balas.
– ¡Bellamy! – Ella lo llamó, esperando a que la furia hubiera pasado y él fuera capaz de pensar con claridad. Su voz debió haberse abierto paso entre la bulla de los demás, porque el volteó a mirarla, con miedo y preocupación. Corrió a él sin dudarlo y tras un breve abrazo lo miro preocupada – Tenemos que irnos, podrían atacar la Arkadia
– No podemos dejar este lugar así. ¡Y Octavia! – Él dijo con seriedad – Ella nos necesita
– Ella puede escapar, confió en que puede –
– Ella necesita ayuda, Clarke. No voy a dejarla allá – Dijo Bellamy entre dientes.
Lo vio en su mirada él no lo dejaría pasar y ella debía aceptarlo, pero una parte de ella quería ir corriendo hacia la Arkadia para proteger a su gente; sin embargo, acepto. Decidió ir con él hacia la ciudad de los Azgedas para poder salvar a Octavia; sin embargo, primero era lo primero: debían acabar con los soldados que estaban atacando Polis.
Le había tomado unas horas, pero por fin Raven tenía el orgullo de tomar en sus manos una esfera metálica que en el momento en que fuera lanzada soltaría una descarga eléctrica a los que la rodeaban. Esto era bueno. Ya tenía cinco de estas esferas de humo y una eléctrica, evidentemente hacerlas de humo le fue más fácil ya que cada vez que usaba la electricidad para sobrecargar la esfera ella recibía una descarga momentánea. Le fue difícil y peligroso, pero por fin lo logró. Ahora debía hacer otras más.
Había mucha bulla fuera de la estación, algo que en realidad le molestaba porque no la dejaba trabajar así que decidió salir a ver qué demonios estaba sucediendo. La gente estaba mirando el cielo, hablaba en voz alta preocupada y confundida y cuando ella alzó la mirada lo vio. Parecía ser que algo se había elevado hasta lo más alto del cielo, desde lo más lejano, sorpréndete de que fuera capaz de verlo, y había dejado un rastro de humo rojo y ahora baja lentamente como una brillante luz roja. Ella supo que se trataba de una bengala, pero no sabía de dónde provenía ni por qué había sido lanzada.
– ¡Raven! – Escuchó la voz de Monty, cargada de pánico y terror. El muchacho corrió a ella con el cabello sacudiéndosele desordenadamente y su respiración agitada – Tenemos problemas, graves problemas
– ¿De qué hablas? – Preguntó ella, preguntándose si tenía que ver con la bengala que provocaba que toda la Arkadia a mirara hacia arriba.
– Algo está pasando en Polis. Clarke llamó, pero había una mala conexión y había mucho ruido – Explicó el joven – y luego esa bengala salió disparada
– Es un ataque – Kane dijo mientras se acercaba a ellos, armado y protegido – Deben estar atacando Polis
– Eso mismo pensé, pero eso no es todo. He intentado contactarme con Octavia que iría a la Nación del Hielo, pero no he conseguido nada – Monty dijo preocupado – No sé qué esté pasando, pero si la Arkadia va a ser atacada es mejor mover el plan de respaldo ahora
– No tengo todas las bombas preparadas – Dijo sorprendida ella.
– Tampoco hay tiempo de sacar a toda la gente. Tenemos que refugiar a todos y prepararnos para lo peor – Monty dijo con seriedad.
Ella tragó saliva y asintió mientras le quitaba una pistola a alguien que pasaba por al lado suyo. Señaló hacia su taller.
– No he hecho muchas bombas, pero al menos hice algunas de humo. Nos harán ganar tiempo si es que atacan – Dijo ella con seriedad – ¿Qué demonios está pasando allá afuera?
– Es lo que todos quisiéramos saber – Kane dijo con seriedad – Refugiaremos a todos. Mantendré al menos tres guardias fuera del refugio y todos los demás estarán aquí esperando. Podre a los francotiradores en lo alto. Monty, necesito que intentes contáctate con Clarke para averiguar qué ha pasado
– La radio está muerta del otro lado. Lo que sea que sucedió, es imposible saberlo a menos que ellos nos lo digan en persona – Él sacudió la cabeza con seriedad.
– ¿Por qué cada vez que tenemos un plan algo tiene que salir mal? – Gruñó Raven.
– Vamos – Kane dijo con seriedad mientras los dos jóvenes asentían.
Como Kane ordenó, Raven vio a toda la gente moverse e intentar mantener la calma, pero era difícil cuando estaban bajo un posible ataque. Ella misma se obligó a correr hacia su taller mientras mascullaba maldiciendo a Octavia y a Clarke por estar desaparecidas, se preguntó si algo malo les sucedió pero ella no tenía tiempo para llorar si estaban muertas. Tenía que ayudar a proteger a los demás, lloraría más tarde cuando se confirmaran sus muertes, si es que estaban muertas, porque algo le decía que no era así.
Termino de guardar todo lo que tenía a la mano y corrió hacia donde estaban Monty y Harper sosteniendo sus armas, listos para atacar en caso de ser necesario. A lo lejos vio a un guardia arrastrando a la fuerza a Jasper hasta el bunke de refugio, mientras éste no dejaba de cantar a todo pulmón una muy desafinada canción. Sacudió la cabeza con tristeza mientras pensaba en esos días antes de que Mount Weather los capturara y tuvieran un giro en sus vidas que los cambiaría permanentemente. Él siendo uno de los afectados que se negaba a recuperarse.
– ¿Abby? – Ella frunció el ceño cuando vio a la doctora del campamento caminar hasta ellos con una pistola en la mano. Lo primero que notó Raven es que si no era su primera vez con un arma en las manos entonces estaba cerca de serlo, porque la traía mal agarrada y lo segundo que notó fue que ella se les estaba uniendo en lo alto de una de las torres para vigilar y advertir de la posible invasión. Ella no sabía mucho más de lo que Abby sabía sobre las pistolas, por lo menos no sabía tanto como sabía de mecánica, pero al menos sabía como sostener el arma en sus manos sin que ésta le temblara, algo que Abby por lo visto no estaba acostumbrada.
La mujer no dijo nada, solo se limitó a sacudir la cabeza y luego a mirar hacia la bengala que aún estaba cayendo lentamente del cielo. Monty estaba jugando con la radio, intentando contactar a sus amigas que estaban desaparecidas y Harper usaba la mirilla de su arma para avistar soldados del enemigo a lo lejos.
– No hay nada – Dijo él algo molesto – Probablemente estarán desconectadas hasta que lleguen aquí
– Qué demonios ha pasado – Raven masculló molesta. Tomó una de las armas de fuego y observó por la mirilla a lo lejos con la esperanza de no encontrarse con nadie. Ojalá todo esto fuera una falsa alarma, porque su cuerpo comenzaba a temblar por dentro de solo pensar que estaban por recibir un ataque.
– No veo que venga nadie. Tal vez no es nada grave – Harper dijo suavemente.
– No puede ser una coincidencia que no tengamos a las chicas en la radio y la bengala. Lo que sea que ha pasado, puede que sí sea grave – Monty dijo mientras intentaba usar la radio – Uhg. Raven, ¿podrías revisar esto tú? Yo vigilaré
La chica asintió mientras le entregaba el arma al muchacho y comenzaba a revisar la radio. Intentó buscar canales limpios, luego intento contactar con alguna de las chicas y finalmente se decidió por revisar que su propia caja estuviera en orden. Con algo de suerte, sería su radio el problema y no las chicas.
– ¿Crees que puedes contactar con Clarke? – Abby le preguntó preocupada.
– Eso creo – Tardó unos momentos y luego resopló antes de mirarla – ¿Qué haces aquí? Deberías estar con los demás en el refugio o con Kane
– Pensé que necesitaban ayuda –
– Sabemos cuidarnos solos – Ella no quiso parecer mal agradecida, pero en ese momento el menor de sus problemas era un adulto metiéndose en sus asuntos mientras le estaba preguntando cada dos segundos por la señal en la radio. Y es que ella sabía qué la verdadera razón por la que Abby estaba allí era esa, no otra. Abby estaba preocupada por su hija y quería tener la oportunidad de hablar con ella, para eso necesitaba estar donde esa radio estuviera. Seguramente tenía las mejores intenciones también, Raven no dudaba que Abby quisiera ayudarlos también a defender desde las torres, pero le parecía un poco excesivo que fueran cuatro personas considerando que las demás torres tenían a tres personas como máximo y dos como mínimo.
– Lo sé – Pudo ver la mirada de dolor ante el rechazo de ella, pero Raven no estaba preparada para hacerle frente a eso. Se tuvo que recordar nuevamente que Abby no era su madre, sino la de Clarke y quizá era su amiga, pero por lo mismo Clarke era primero. Ella agradecía extraña relación de amistad que tenía con Abby, ya había pensado en otras ocasiones en aquella mujer como una madre preocupada por su hija, pero siempre terminaba recordándose que la verdadera hija de aquella mujer estaba allá afuera con pistola en mano atacando todo lo que estuviera en su camino.
Ni quién la vio, ni quién la viera.
Raven jamás habría pensado que la hija de un médico, alguien que salvaba vidas, estaría portando un arma como la muerte en persona arrebatando las vidas en lugar de salvarlas.
– ¡Algo viene! – Dijo Monty de pronto, haciendo que Raven pegara un salto nerviosa. Olvido sus pensamientos egoístas y se posiciono al lado de Monty. Todos se encontraban algo inclinados, con la esperanza de apenas ser detectados por el enemigo. Tomo una de las grandes armas de repuesto que tenían a un lado y observó por la mirilla lamentándose no tener unos prismáticos consigo misma.
Ella vio a un grupo de personas alineadas formando un cuadrado desde lo alto, encabezados por alguien que iba armado hasta el cuello con protección de metal. Hizo una mueca recordándose las fotos que había visto en unos libros de historia cuando estaba en la escuela en el arca. Hablaban sobre la edad media, muchos, pero muchos, años antes de la radiación que afecto a todo el mundo y al planeta en general. Ella recordaba que las personas allí, los soldados en general, iban hasta el cuello de metal para protegerse a sí mismos en una armadura completa, pero en este entonces ellos iban al descubierto, sin importarles mucho ya que confiaban en sus habilidades de batalla, pero aquel hombre sí estaba repleto de armadura, lo que fácilmente lo salvaría de unas balas.
– No vienen en son de paz – Dijo Harper con seriedad mientras cargaba su arma para defender su pueblo.
– ¡Arkadia! – El hombre alzó la voz – ¡Líder de Arkadia, tienes dos segundos para aparecer frente a nosotros ahora mismo o arremeteremos contra todo tu pueblo
– Te llaman a ti – Monty dijo mirando a Abby quién parecía dirigirse hacia las escaleras.
– Espera – Dijo Harper. Raven dirigió la mirada hacia donde la muchacha estaba viendo y se sorprendió de encontrarse las puertas de la Arkadia abriéndose para dejar salir a un hombre. Por suerte para ella, y para los demás jóvenes a sus lados, no se trataba de Pike sino de Kane. Las puertas se cerraron rápidamente para impedir que alguien pasara, eso sí dejaba a Kane al descubierto allá afuera.
– No – Abby murmuró sorprendida.
Los soldados estaban a unos pocos metros y aun desde la altura era una suerte que no necesitaran usar la mirilla de las armas, y mejor aún, no necesitaban estar allá abajo para escuchar lo que hablaban ya que se gritaban de un lado a otro debido a la distancia que los separaba.
– ¡Polis, la ciudad de los Trikru ha caído a manos de Azgeda! – Dijo el hombre con un tono fuerte y alto – ¡Entreguen sus armas sin resistencia y Skaikru no correrá con el mismo destino que Trikru!
– Oh, Clarke – Suavemente, Abby parecía lamentar lo que estaba escuchando.
Raven fijo la mirada en Kane, no era capaz de ver su rostro, pero imaginaba que la mirada era similar a la de Abby. Ella seriamente se preguntó si Clarke y Bellamy se encontraban a salvo, si es que era cierto que Polis había caído. Lo mismo aquel hombre les estaba mintiendo para asustarlos.
– ¿Quiénes son ustedes? – Kane pregunto con un tono alto y al mismo tiempo calmado.
– ¡Entreguen sus armas ahora! – Repitió el hombre.
– Dije: ¿quiénes son ustedes? – El tono usado por Kane casi le dio miedo. Por mucho que él intentara mantenerse pasivo y no dar una señal de ataque o arremeter contra aquel hombre ahí mismo, golpeándolo y preguntándole por Clarke y Bellamy, Raven sabía que se estaba obligando a sí mismo a mantener la calma, pero su tono de voz comenzaba a asustarla un poco.
– Nosotros, la Nación del Salvaje Mundo, estamos aquí en busca de sus armas. La alianza entre Azgeda y los Salvajes ha derrotado a Trikru y Skaikru se les unirá en el infierno si no entregan sus armas – Dijo nuevamente el hombre.
– ¿Salvaje Mundo? – Monty dijo sorprendido – Pensé que no sabían nuestra ubicación
Raven no tuvo tiempo de voltear a mirar a otras torres que estaban escuchando, esperando ver sus rostros llenos de sorpresa y confusión ya que el aviso de la bengala no pudo dar tiempo a que Kane pudiera contar a toda la gente lo que estaba sucediendo. No eran muchos los que sabían sobre las naciones, incluso algunos soldados estaban en blanco sobre ellos, por lo que eso hacía que todo el plan que les tomó trabajo realizar se viniera abajo en un segundo y Raven pudo darse cuenta de lo débil y frágil que había sido su plan desde el inicio si no se concretaba como tal. Como fuera que ellos encontraron su ubicación solo podía significar dos cosas, y no, ninguna tenía que ver con las cuatro personas desaparecidas. Uno, estaban en grave problema y dos, debían proteger a la gente que estaba refugiada a toda costa.
– ¿Unade te ha enviado? – Kane parecía atónito. Ellos estaban desterrados, era normal que estuviera desconcertado, se recordó Raven a sí misma.
Monty se arrastró hacia un costado y comenzó a hacerle señales hacia una de las torres donde la mirada de algunos francotiradores fue difícil de captar. Cuando lograron su objetivo, les informó algo a ellos por medio de otras señales y Raven vio que asintió la cabeza.
– ¿Qué sucede? –
– Están advertidos a disparar enseguida si intentan entrar. La idea es abrirle paso a Kane para que pueda escapar, por desgracia no podemos abrir las puertas.
– Va a ser una masacre si logran entrar – Harper asintió con la cabeza.
– ¡Última oportunidad, Skaikru! ¡Mis fuerzas entraran a tu pueblo y destrozaran todo a su paso matando a todo hombre, mujer y niño que se encuentren. Destruiremos y robaremos sus armas si no las entregan por voluntad! – Dijo aquel hombre – Si lo hacen, es probable que nuestra señora Unade tenga compasión con su gente y los proteja durante la guerra
Fue en cámara lenta que Raven lo vio. Alguien disparo y el sonido se escuchó sordo para ella. Cuando menos se dio cuenta, alguien del otro bando cayó contra el suelo y eso hizo que todos los soldados corrieran a la fuerza sosteniendo espadas para atacar, el líder de ellos fue el primero en moverse y con tantos hombres viniendo hacia ellos Kane apenas tuvo tiempo de sacar su arma. Alguien grito, otro sonido sordo para Raven, pero lo siguiente que sabía era que incluso ella estaba apretando el gatillo de su arma dejando salir una infinidad de balas contra todo lo que se movía abajo.
Continuará…
N/A: Bueno, esto ha sido todo por esta semana, espero que les haya gustado el capítulo y ya nos veremos la otra semana con los últimos cinco capítulos. Joder, esta por acabarse este fics, jamás pensé que lo llegaría a terminar si les soy sincera. Solo cinco semanas más para conocer el final, ¿quién más se siente nervioso? Como dije anteriormente, hace unas semanas, tengo algunas cosas que decir sobre el final, pero no lo haré ahora sino que lo haré en su momento, cuando nos toque subir el final y lo escribiré como una nota o una advertencia antes de iniciar la lectura del capítulo, porque es un final... diferente, no es lo que ustedes piensan que será... o lo que creen que debería ser un final (no lo digo por todos, seguro que alguien entenderá cuando llegue el momento, pero en fin)
~ Comentarios:
- Nadie: La verdad es que también voy a extrañar subir Inquebrantable, pero prefiero terminarla ahora que seguir alargando capítulos y joderla en grande.
- ArkadiaPrincess: Antes de responder a tu comentario, voy a decir: gracias. No es el típico: "gracias por tu comentario" sino un "gracias, en serio me necesitaba oír (leer) esto." Me ha encantado el comentario que haz hecho y me ha ayudado a decidir el final de otra historia que estoy subiendo, lo cual también me ha recordado algo sobre mí que casi había olvidado. Entonces, empecemos a responder: Me alegró que te haya gustado la historia, de principio a fin (fin no porque no hemos terminado, pero tú entiendes... creo) y no te preocupes por los comentarios, la verdad es que de vez en cuando recibo comentarios así de gente que solo ha leído sin comentar y cuando llega un momento de quiebre por decirlo, me dejan una review contándome lo mucho que les ha gustado y cosas por ese estilo, me imagino que este ha sido tu momento de quiebre. En cuanto al tema de la tercera temporada de The 100, eso lo dejaré para después, tengo mi propia opinión que si bien no es mala tampoco es del todo buena, es neutra por decirlo. Voy a decir, que cuando leí la palabra retorcido en tu comentario, me reí porque había escrito unos capítulos, no recuerdo sí en Inquebrantable o en otra historia que estoy por subir en la cual escribí muchas veces la palabra retorcido, ya sé que no tiene nada que ver, pero me reí cuando lo vi por que fue gracioso para mí. En cuanto al tema de la oscuridad que mencionas, me alegra mucho que te haya gustado, la verdad es que a veces siento que se me da muy mal escribir cosas así, pero luego cuando veo los comentarios y existen comentarios como los tuyos en donde lo resaltan explicándome que les ha encantado, me hace sentir mejor. Siempre me ha gustado poner un poco de tono oscuro en las cosas, porque así se vuelven un poco más realista sobre todo dependiendo de la situación, por ejemplo aquí estamos hablando de guerras, proteger a la gente y la indiferencia de algunos con el simple hecho de arrebatar una vida, eso me pareció ideal resaltarlo mucho en este fics y es que hay varias formas de resaltar los temas oscuros y al mismo tiempo de quebrarlos obligandolos a ver un camino de luz, me gusta tomar el camino difícil y ver como puedo jugar con ello hasta crear algo que me complazca a mí y a los que la leen. No escribir el típico: "su amor me salvo de la oscuridad, porque era mi roca, etc." Eso se ve en muchos libros, e incluso historias creadas por fans y a mí, en lo personal si bien me parece tierno, al mismo tiempo me parece trillado y molesto. Gracias por leer y me alegró que te haya gustado.
Antes de irme, quiero decirles que tengo planeado subir otra historia después de esta, ya lo he mencionado muchas veces, que es una de Percy Jackson, hago spam (porque se me da la gana xd), solo que aún no sé si subirla a la semana después de terminar esta o después de terminar Fairy Tail Returns, porque lo ideal para mí sería subirla los miércoles y no los viernes. Si es ha gustado este fics de inquebrantable, les invito a leer mis anteriores historia si es que les interesa un poco, pero antes de leerla deben saber algo... la mala ortografía es enorme, incluso hay diálogos que a mí me molestan. El tema es mala ortografía es brutal tanto que te hace preguntante, ¿es la misma escritora? Sí, vpy a decirles que sí y es horrible admitirlo, pero es que la razón de que haya un cambio radical entre las historias que he subido hace años y las de ahora es más que nada porque hubo un momento, un lapso de tiempo de dos años más o menos, en los cuales deje de escribir para fanfiction, escribía solo para mí sin publicar nada y evidentemente mi ortografía y mi percepción de las cosas fue cambiando, por eso Inquebrantable tiene una perspectiva diferente a la que tienen las demás historias, incluso en la narración. Todo se lo debo a esos dos años en blanco en los cuales tuve tiempo de crecer como escritora, la verdad es que se ve muy reflejado en mi escritura si comparas las historias de antes con las de ahora, (no en los temas sino en la forma de escribir).
Bien, eso es todo, demasiado spam por hoy, jeje, nos veremos la otra semana con el siguiente capítulo.
Dejen Reviews.
Se despide Lira12.
